FAO/SMIAR - Perspectivas Alimentarias No. 2, Abril 2000 p. 9

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Precios de exportación


Pese a pequeños aumentos en el trigo y el maíz, continúa en la presente campaña una presión general a la baja sobre los precios

Los precios internacionales del trigo aumentaron ligeramente desde el informe anterior debido al dinamismo del comercio y a una preocupación por la sequía que podría perjudicar la cosecha de trigo de los Estados Unidos. El precio del trigo No. 2 de los Estados Unidos (TRD, fob) promedió en 112 dólares EE.UU. por tonelada, alrededor de un dólar más por tonelada que en enero, aunque todavía alrededor de 16 dólares EE.UU. más por tonelada que en marzo de 1999. El precio del trigo panificable argentino también arrojó un promedio más alto en marzo, situándose en torno a 98 dólares EE.UU. por tonelada (fob), 5 dólares EE.UU. más por tonelada que en enero, pero 14 dólares EE.UU. menos por tonelada que en el período correspondiente del año pasado.

Sin embargo, las perspectivas para una recuperación más fuerte de los precios son limitadas, dadas las proyecciones en general buenas para la producción y la presencia de una cuantía relativamente grande de existencias remanentes en los países exportadores. En efecto, aunque en las últimas semanas aumentaron en el mercado a plazo (Cuadro A.8) los valores de mayo del trigo rojo blando de invierno, a niveles más cercanos a los del año pasado, como efecto principalmente de las preocupaciones por las condiciones de crecimiento en los Estados Unidos, esa pequeña recuperación duró poco porque mejoraron las condiciones atmosféricas.

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En el mercado del maíz, el aumento de la demanda de importaciones y la preocupación por la persistencia de la sequía en algunas de las principales zonas productoras de los Estados Unidos, donde la cosecha del 2000 se sembrará dentro de poco, determinaron aumentos imprevistos de los precios en marzo. Ello no obstante, teniendo en cuenta la cuantía en general abundante de las existencias de los países exportadores y la cantidad grande y continua de los suministros exportables de China, el aumento total fue limitado. En marzo, los precios de exportación del maíz de los Estados Unidos arrojaron un promedio de 95 dólares EE.UU. por tonelada, 2 dólares EE.UU. más por tonelada que en enero pero 2 dólares EE.UU. menos por tonelada que en el período correspondiente del año pasado. Análogamente, en Chicago, los futuros de mayo repuntaron durante el mes de marzo, acercándose a los niveles del año pasado. No obstante, dadas las perspectivas en general favorables para las cosechas del 2000, es difícil prever en esta fase inicial una recuperación sostenida de los precios.

Precios de exportación de los cereales *

    2000 1999
marzo enero marzo
  ( dólares EE.UU./tonelada )
Estados Unidos      
Trigo 1/ 112 111 128
Maíz 95 93 97
Sorgo 95 91 92
Argentina 2/      
Trigo 98 93 112
Maíz 85 93 92
Tailandia 2/      
Arroz blanco 3/ 234 244 262
Arroz quebrado 4/ 152 159 198
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Con la llegada al mercado de las nuevas cosechas de arroz de algunos de los principales países exportadores, y dada la continua falta de demanda de importaciones, los precios internacionales del arroz disminuyeron ulteriormente en las últimas semanas. El índice de la FAO para los precios de exportación del arroz (1982-84=100) promedió en 103 puntos en marzo, 3 puntos menos que el mes anterior y su nivel más bajo desde junio de 1994. Esto se compara con un índice de 116 puntos en el mismo período de 1999, y con el promedio de 114 puntos correspondiente a todo ese año.

Como estaba previsto, el vigor manifestado por algunos precios tailandeses durante febrero no pudo mantenerse por falta de una demanda que lo respal-dara. Las cotizaciones de los precios del Thai 100B fueron disminuyendo constantemente durante marzo, y el promedio mensual de 234 dólares EE.UU. fue inferior en 16 dólares EE.UU. al de febrero. También bajaron en el mismo período los precios de las calidades inferiores. El Thai A1 Super arrojó un promedio de 152 dólares EE.UU. por tonelada en marzo, 4 dólares EE.UU. menos por tonelada que en febrero. En muchos de los otros principales países exportadores de Asia se observó una tendencia descendente semejante. En Viet Nam, hubo una presión adicional sobre los precios al llegar al mer-cado la excelente cosecha de invierno-primavera.

En los Estados Unidos, el mercado ha estado en general calmo, con poca actividad, y algunos precios han bajado con respecto al mes anterior. Los precios del arroz No. 2, quebrado en un 4 por ciento, promediaron en 272 dólares EE.UU. por tonelada en marzo, 3 dólares EE.UU. menos por tonelada que en febrero. Las existencias de los Estados Unidos están en un nivel récord y, dada la débil demanda mundial de importaciones, es posible que los precios tengan que bajar más todavía para atraer a los probables compradores.


Fletes marítimos (Nota informativa del Consejo Internacional de Cereales)

A diferencia de lo anteriormente previsto, los fletes marítimos fueron en general más firmes durante el primer trimestre del 2000 (Cuadro A.9). Una gran parte de esta fuerza puede atribuirse al aumento de los precios del petróleo, que encareció los precios del aprovisionamiento de combustible y, por consiguiente,

los costos de funcionamiento. Sin embargo, al final de marzo los precios del petróleo bajaron en previsión de un incremento de los contingentes de producción de los miembros de la OPEP. En el sector de la carga seca, la demanda de envíos de cereales fue floja, y las transacciones se centraron en las reservas de cereales y semillas oleaginosas de las nuevas cosechas del hemisferio sur. Australia vendió 900 000 toneladas de trigo al Iraq. Esta transacción incluyó el envío individual más grande que se haya registrado desde el Puerto de Kembla (130 000 toneladas). En otras partes, China fue un activo comprador de soja de los Estados Unidos, con una compra de 900 000 toneladas para la cual se necesitaron 15 buques Panamax. La competencia por el tonelaje en el mer-cado libre se vio sostenida por la continua recupe-ración económica registrada en el Lejano Oriente asiático. Varias confirmaciones de transporte de car-bón térmico derivaron de la inminente entrada en servicio de una nueva capacidad instalada en la República de Corea y Tailandia, y se necesitaron otras para cubrir las importaciones de mineral de hierro para la producción de acero en China. Se anunciaron algunas confirmaciones para cargas de ayuda alimentaria en maíz de los Estados Unidos a la Federación de Rusia. Esta transacción está sujeta a las normas sobre preferencia de pabellón, que dan prioridad a los buques disponibles de bandera estadounidense. Las tarifas desde el Golfo de los Estados Unidos hasta los diversos puertos de la Federación de Rusia o del Báltico oscilaron entre 57,37 y casi 75,00 dólares EE.UU. por tonelada, considerablemente superiores a las tarifas comer-ciales normales. La dirección global del mercado de los fletes se refleja en la evolución del índice de fletes del Báltico (IFB), un promedio ponderal de las tarifas aplicadas a las principales rutas de navegación de buques con carga seca. El índice de fletes del Báltico (IFB) comenzó el año a 1 320 y alcanzó un nivel máximo de 1 650 a principios de marzo, antes de bajar a 1 624 más avanzado el mes.


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