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Estudio 8.0 - Técnicas de cosecha y de ensilado - Félix Ojeda García


Félix Ojeda García




Estación Experimental de Pastos y Forrajes


Central España Republica


Apartado Postal 44280


Matanzas, Cuba

E-mail: ihatuey@atenas.inf.cu

INTRODUCCIÓN

El principal objetivo de la conservación de forraje es disponer de un aporte nutritivo que asegure la producción del ganado durante períodos de escasez. Se han realizado pocos estudios -y aún menos son los publicados- que ilustren como los pequeños agricultores logran producir un buen ensilaje bajo condiciones tropicales y con muy pocos recursos. En este estudio, se examinarán diversas opciones para preparar el ensilaje, basándose en principios que caracterizan y que diferencian la escala de actividades entre pequeños y grandes agricultores. Muchas de las ideas y conceptos que se discuten no son sólo fruto de actividades de investigación, sino que su conjunto resume años de experiencia práctica en la producción de ensilaje en las más diversas circunstancias.

Aunque se reconoce que este estudio se ha esforzado por cubrir un amplio campo de situaciones y trata de generalizar sin entrar en excesivos detalles, es irrefutable el hecho que cada región y cada sistema de producción agrícola poseen sus características específicas propias; por esta razón, aquí no se pretende aportar recetas rígidas.

PRODUCCIóN DE ENSILAJE

El proceso de producción de ensilaje puede ser dividido en cuatro etapas: (1) cosecha; (2) transporte al silo; (3) compactación; y (4) sellado hermético.

La primera decisión a tomar en el plan de ensilaje es calcular la cantidad de forraje requerida, lo que depende de los siguientes factores:

Esto se puede ilustrar con el siguiente ejemplo:

Un bovino adulto que consume 50 por ciento de su ración de 10 kg de MS por día bajo la forma de ensilaje, recibiría 5 kg de ensilaje en base de MS. Para alimentarlo durante un período de 180 días, serían necesarios 900 kg of ensilaje MS/animal, lo que equivale a 3,6 t de corte de forraje fresco con 25 por ciento de MS. Asumiendo una pérdida de 15 por ciento de ensilaje, se precisa ensilar un total de 4,14 t/cabeza de forraje en base MS. Esto equivale a un volumen de 2,3 m3 de capacidad de almacenamiento en silo por animal, asumiendo una densidad de 0.6 t/m3.

Efectuando las mismas estimaciones y cálculos para el caso de una cabra, sería preciso disponer de 108 kg de ensilaje de MS a una tasa de consumo de 0,6 kg/día, lo que equivale a 497 kg de corte de forraje fresco por animal que deben ser ensilados, y un volumen de 0,83 m3 por animal a reservar en la capacidad de almacenamiento del silo.

Estos cálculos también pueden realizarse en la forma inversa, partiendo de la cantidad de recursos disponibles en la finca y el tamaño de la superficie a ensilar.

Independientemente de la cantidad de ensilaje que sea necesaria, para hacer un buen ensilaje se deben aplicar los principios siguientes:

1. El forraje a ensilar debe tener un alto valor nutritivo.

2. El forraje no debe estar contaminado con suelo.

3. El forraje deberá ser triturado en trozos no mayores a 2 cm para facilitar la compactación y reducir la cantidad de aire retenido en el forraje.

4. Antes de sellar el silo para impedir la penetración de aire y de agua se debe expulsar el máximo de aire del interior del silo.

5. El ensilado y el sellado del silo se deben realizar en el tiempo más breve posible.

6. Durante la explotación del silo para alimentar los animales, el área de ataque del silo debe ser lo más reducida posible para que la superficie expuesta al aire sea pequeña. Esta operación debe ser lo más rápida posible.

Aunque la capacidad total de ensilaje en una finca depende tanto del número y el tipo de los animales como del período de alimentación con ensilaje, es recomendable que para reducir las pérdidas a un mínimo, no se almacene todo el ensilaje requerido en un único silo. La mejor estrategia es preparar silos que puedan ser consumidos individualmente en un tiempo breve; de este modo el tamaño de cada silo dependerá de la ración diaria en ensilaje por animal y del número de animales que serán alimentados con dicho silo. En cuanto al plan de alimentación anual, la mejor estrategia es ensilar durante diferentes períodos del año y explotar cada silo después de aproximadamente 60 a 70 días de conservación. De esta forma el ensilaje tendrá óptimas posibilidades de tener de una buena fermentación y reducir al máximo todo deterioro aeróbico. No obstante, el momento de ensilado también depende de las condiciones de crecimiento de las plantas y de la disponibilidad de forraje en estado adecuado para ser ensilado.

TIPOS DE SILOS

Existe una gran diversidad de silos: permanentes o temporales, verticales u horizontales. Se puede hacer uso de una gran variedad de recipientes, incluyendo tambores de metal o plástico; tubos de concreto de 2 m diámetro y 2 m de altura; o bolsas plásticas para empaque comercial de un espesor de 2 mm, como las usadas para envasar fertilizantes.

En las grandes fincas existen silos con capacidades de 100 m3 o más, altamente mecanizados que son llenados y vaciados mecánicamente. Esto aumenta la eficiencia del empleo del tiempo y reduce el costo de la mano de obra. Sin embargo, en fincas pequeñas con pocos animales, los recipientes con capacidades de hasta 200 litros que se llenan manualmente son silos muy eficaces. El ensilado debe ser siempre empacado en forma compacta y mantenido bajo condiciones anaeróbicas. Al usar bolsas se debe sellar la boca y atándola para mayor seguridad; apilar las bolsas en forma piramidal, sobre una plataforma y protegerlas con una cubierta.

Se recomienda que para sitios de silos permanentes su base sea dura e impenetrable.

Silos verticales

Los silos verticales pueden hacerse de concreto, zinc, madera, metal o plástico. Deben tener forma cilíndrica para facilitar la compactación. Los silos verticales son ideales para asegurar una buena compactación, debido a la gran presión que se va acumulando en su interior a medida que se va agregando forraje y aumenta la altura del ensilado. Esto protege al ensilaje de quedar expuesto al aire durante el proceso de ensilado y la explotación del silo. Debe asegurarse que el forraje a ensilar en esta forma tenga por lo menos 30 por ciento de MS, para evitar que ocurra un escurrimiento de efluente y al mismo tiempo para aprovechar al máximo la capacidad del silo vertical.

Silos horizontales

Este es el tipo de silo más usado en la práctica y pueden tener forma de trinchera sobre o bajo tierra. Los silos trinchera (cajón) sobre la tierra tienen paredes laterales de concreto o de madera. El silo horizontal está muy difundido porque en sus diversas formas se puede adaptar una modalidad que coincida con las condiciones específicas de la finca. Sin embargo, comparado con el silo vertical, es más difícil asegurar un sellado hermético.

Silos trinchera

Estos silos, en su variedad de zanja, son una excavación en el suelo con un plano inclinado en la entrada del silo para facilitar el acceso durante el ensilado y su explotación. Cuando su tamaño es pequeño, con una capacidad menor a 2 m3, su forma puede ser un paralelepípedo, usualmente con base rectangular. Las desventajas importantes del silo zanja son la necesidad de recubrir sus paredes para evitar el contacto con la tierra y tomar precauciones para asegurar que no penetre agua dentro del silo.

Silos parva

Son silos que no requieren una construcción permanente. Pero, también es el tipo de silo con mayor riesgo para que ocurran daños en el material de cobertura que protege al ensilaje y que es indispensable para mantener el ambiente anaeróbico.

En Cuba, se hicieron silos parva de gran tamaño conteniendo 500 t o más, pero sin usar una buena cobertura plástica para el sellado. Bajo estas condiciones la condición anaeróbica sólo se logró en el centro de la parva ensilada, y en toda la parte externa de la parva el forraje se descompuso. En este caso las pérdidas de ensilaje superaron el 25 por ciento.

En algunas fincas grandes se emplean los silos al vacío. Estos requieren usar dos cubiertas plásticas. El forraje se deposita sobre una cubierta colocada sobre el suelo. Luego se cubre con la segunda cubierta plástica, cuando la altura de la parva de forraje todavía permite que los bordes de ambas cubiertas plásticas se junten para poder sellarlas. El silo se sella con un sistema especial de vacío extrayendo el aire. Este procedimiento se repite al tercer día después de sellar el silo, para extraer los gases formados durante la fermentación inicial, parte de la humedad generada por la respiración y para dar salida a posibles efluentes.

Otro tipo de silo sin paredes rígidas es el "silo embutido." Este usa un tubo de polietileno, sellado en un extremo y con un anillo metálico en el otro. Se usa una prensa para verter y empujar el forraje comprimido dentro del tubo e ir formando progresivamente un verdadero "embutido" con cerca de 2 m de diámetro y una longitud proporcional al volumen de forraje ensilado.

El mismo principio se aplica cuando se dispone de pacas de alta densidad procesadas con maquinaria especializada, en forma cilíndrica o en paralelepídedos. Estas pacas pueden ser selladas con una cubierta de polietileno, almacenadas unas sobre otras y luego cubiertas. La cubierta de polietileno puede ser dañada o rota por animales, destruyéndose así el efecto del sellado que acarrea el deterioro del ensilaje expuesto al aire, agua u otros agentes. Para asegurar una fermentación óptima el forraje que se sella debe tener como mínimo 25 por ciento de MS,de modo de impidir pérdidas en el valor nutritivo, y se minimiza la reducción de volumen del material ensilado.

Silos con paredes

Los modelos más comunes tienen dos, tres o cuatro paredes. En el caso de silos con cuatro paredes una de ellas debe ser móvil. En su versión ideal, el silo se cubre con una cubierta de polietileno y se protege con un techo. El método más práctico y económico es construir dos paredes paralelas, apoyadas en un extremo en ángulo recto sobre una pared ya existente.

En general, los silos con paredes son menos exigentes respecto al contenido en MS del forraje, puesto que se pueden incorporar sistemas de drenaje para el efluente, junto con un plano inclinado en el fondo del silo.

COSECHA DE FORRAJE

Tipo de forraje

En el trópicos, tanto por tradición como por razones prácticas, el principal forraje conservado son gramíneas. Recientemente, el uso de leguminosas forrajeras, tanto herbáceas como leñosas ha comenzado a tomar auge. A pesar del interés de este tema, hay pocos estudios sobre las modalidades para incorporar la tecnología del ensilaje. En el caso particular de bancos de proteínas con leguminosas leñosas, un problema serio es la mecanización de la poda. Cuando se ensilan juntos pastos con leguminosas, se debe asegurar que la mezcla se realice antes de la puesta en el silo. La proporción óptima entre pastos y leguminosas es una mezcla de 70:30. La mejor manera de mezclar los dos forrajes es introducirlos simultáneamente dentro de la trituradora. Si es preciso marchitar el forraje, se recomienda cortar el pasto primero y después comenzar a cortar la leguminosa; esto evita el riesgo que la leguminosa se seque demasiado y pierda gran parte de sus hojas.

Pre-tratamiento

Después del corte hay varias labores previas a la puesta en silo, y, según el orden de importancia, estas son: triturado, marchitado y acondicionamiento. El triturado permite realizar una mejor compactación y excluir más fácilmente el aire favoreciendo un desarrollo rápido de la fermentación láctica y contribuye a optimizar la capacidad de almacenamiento del silo. El triturado requiere un equipo especializado. Se puede usar una trituradora fija puesta al lado del silo para triturar el forraje que se transporta desde el campo; o bien, un remolque que alza el forraje del campo y lo tritura. Un tamaño de triturado entre dos y cuatro centímetros facilita el proceso de alimentación -ingestión, regurgitación y rumia. Por otra parte dejar marchitar el forraje antes de ensilar tiene varias ventajas. Si el desecado asegura un contenido de MS entre 30 y 35 por ciento, no se producirá efluente, se reducirá el desarrollo de microorganismos indeseables, se promoverá una mejor fermentación y se aumentará el consumo. También se reducirá o eliminará la presencia de metabolitos antinutricionales (p.ej. taninos y alcaloides) de ciertos forrajes como leguminosas herbáceas o leñosas y hojas de yuca. Sin embargo, este forraje no se debe desecarse a más de 40 por ciento de MS, de lo contrario perderá sus hojas. El tiempo requerido para marchitar el forraje depende de las especies forrajeras y de las condiciones climáticas. Este proceso puede demorar entre cuatro y 24 horas, dependiendo del grosor de los tallos.

El proceso de marchitez se acelera si se utiliza un equipo acondicionador que tritura el forraje y aplasta los tallos; esto comprime el forraje fresco, quiebra las fibras y libera jugos del tejido vegetal. El voltear el forraje recién cortado y repetir esta operación una segunda vez acelera la marchitez y reduce el tiempo para desecarlo. Mientras más breve sea el período de marchitez, menor será el riesgo de daño causado por lluvias.

Sistemas de corte para fincas pequeñas

El procedimiento más simple requiere el uso de machetes, guadañas y equipos similares. El corte manual es lento y es una labor pesada. Con plantas erectas el forraje puede ser cortado a un ritmo de 0,5 a 0,8 t/persona/h. Con plantas rastreras el avance de corte es mucho más lento. En el caso de la poda de arbustos y árboles es difícil dar una estimación general, puesto que el resultado dependerá de la densidad del material comestible y de la densidad de las plantas. Una estimación aproximada sería un valor de 0,8 t/persona/h.

Además del tiempo necesario para cortar el forraje, es preciso contar el tiempo para su transporte y su triturado, que preceden el ensilado.

La importancia práctica de estimar el tiempo necesario para cortar, mover y triturar el forraje determina el tamaño del silo a considerar y el número de personas que serán necesarias para llenar el silo en una sola jornada de trabajo.

Sistemas de corte para fincas grandes

La labor de ensilar en gran escala es un proceso complejo. Son necesarios una buena coordinación y un apoyo logístico eficaz para cosechar el mayor volumen posible de forraje en el menor tiempo posible.

Los factores esenciales para organizar la campaña de ensilaje deben incluir la potencia y el número de tractores, el tipo de cosechadoras de forraje, el número y la capacidad de los remolques, el estado mecánico de la maquinaria, la distancia entre el cultivo forrajero a cosechar y el silo, y los equipos e insumos necesarios en las técnicas para preparar, acondicionar y suplir el forraje.

Cosechadoras de forraje

Las cosechadoras pueden ser automotrices o remolcadas por un tractor. Existen tres tipos de segadoras dependiendo del mecanismo de corte que realicen, a saber:

Remolques cosechadores

Estos remolques recogen el forraje, lo transportan a su unidad trituradora y luego lo soplan a un depósito con capacidad de 8 m3 o más. La descarga se puede hacer por gravedad abriendo una pared lateral o la trasera, o con un fondo móvil o un sistema de volteo. Los remolques con descarga lateral son útiles al trabajar con silos de 6 m de ancho, facilitando un descargue rápido.

Cuando es necesario marchitar el forraje, es importante trabajar con remolques grandes, ya que la densidad del forraje esta asociada con el contenido de MS.

Métodos de compactación

El método de compactación depende del tamaño del silo. En silos verticales de 2 t o menos, basta que una persona camine sobre las sucesivas capas de ensilado para compactar la masa.

En silos horizontales, con un ancho menor a 4 m, se puede compactar usando animales o personas. Los silos más grandes precisan tractores con ruedas o máquinas con orugas. El ancho mínimo para compactar mecánicamente es de 4 m. Las ruedas o orugas deben repasar el borde interno de la huella dejada en el pasaje previo, para así asegurar una compactación homogénea. Se debe evitar toda acumulación de barro o agua alrededor del silo para evitar la contaminación del forraje.

Equipo para distribuir aditivos

Una gran variedad de implementos son usados para aplicar aditivos, dependiendo del tipo de aditivo y cuando se agrega; por ejemplo, si se hace en el momento de triturar o después que el forraje ha sido ensilado. Cuando se ensilan grandes cantidades, lo más práctico es agregar el aditivo durante el uso del remolque cosechador aprovechando la turbulencia creada por el soplador para asegurar una mezcla homogénea.

La aplicación manual de aditivos líquidos se hace con equipo muy sencillo, bastando un recipiente con una manguera con regador, o una bolsa si el aditivo es sólido. Si el silo tiene paredes anchas también se puede usar un asperjador a presión o una pequeña distribuidora centrífuga de fertilizantes.

ORGANIZACIóN DE LA CAMPAÑA DE ENSILAJE

Los principios esenciales para asegurar un trabajo eficaz son:

1. El volumen disponible en el silo debe concordar con la cantidad de forraje a ensilar.

2. La tasa de llenado del silo debe marchar a la par con la tasa de compactación el forraje.

3. Todo el proceso requiere trabajar con rapidez y el silo debe cerrarse idealmente en un día y al máximo en tres.

4. El sellado debe asegurar un cierre hermético.

A continuación se presentan algunos ejemplos para facilitar la comprensión e ilustrar el trabajo de ensilaje y de las modalidades empleadas.

Fincas pequeñas

El ensilaje en pequeña escala sólo incluye el uso de una trituradora fija. Todas las actividades se hacen manualmente o recurriendo a la fuerza animal. Para ensilar 2 t de forraje al día se necesitan dos personas, un carro tirado por animales de trabajo y una trituradora fija, con motor eléctrico o accionada por la toma de fuerza de un tractor.

El programa de rutina para la producción de silo debiera ser:

·

Corte manual del forraje:

3 horas

·

Carga del forraje:

1 hora

·

Transporte (2 km ida/regreso):

1 hora

·

Triturar el forraje:

1 hora

·

Puesta en silo (ensilado):

3 horas

·

Sellado hermético:

1 hora

·

Tiempo total requerido:

10 horas

Si fuese preciso marchitar el forraje, se ensila el corte hecho en la tarde del día anterior para así asegurar el mayor contenido de carbohidratos soluble, o por la mañana si se necesita un período más largo para el secado.

Debe cuidarse de cortar sólo la cantidad de forraje que puede ser transportada en la jornada, para así minimizar las pérdidas ocasionadas por la respiración del forraje y el desarrollo de microorganismos aeróbicos.

Para asegurar un buen sellado no es preciso que la cubierta de polietileno sea de una sola pieza; si se asegura una buena solapa entre las piezas se pueden utilizar incluso cubiertas plásticas recicladas que se encuentren en buenas condiciones (sin perforaciones) siempre y que cubran bien todo el silo. Sobre la cubierta de plástico se colocan cuidadosamente objetos pesados de superficie lisa como neumáticos viejos, bolsas de arena o tierra.

Silos verticales y recipientes (3 a 6 m3)

El ensilado comienza después que se ha revestido el interior del silo con una cubierta plástica. El forraje picado se coloca en capas sucesivas de 20 cm, agregando los aditivos que se requieran en cada capa. No se recomienda ensilar forraje con menos de 25 por ciento de MS. Se compacta el forraje haciendo caminar una persona sobre cada capa, primero en la periferia para acercarse progresivamente al centro.

La puesta en silo se finaliza haciendo una cúpula en el tope, la cual se debe cubrir inmediatamente con plástico y asegurarla con objetos pesados colocados sobre la cubierta. Al usar barriles de metal o de plástico como recipientes, deben colocarse boca abajo. Los recipientes pueden guardarse bajo techo o ser cubiertos con plástico o planchas sueltas.

Silos horizontales

Los silos horizontales pequeños (2 m alto, 1 m ancho) se ubican bajo techo. La forma ideal es la de un cajón rectangular con sus cuatro paredes. En silos con ambos extremos abiertos el llenado debe comenzar al centro, tratando de ganar altura y evitando que el forraje se desparrame hacia los extremos, ya que una capa con menos de 40 cm no se conserva bien. La compactación la hace una persona. En silos a la intemperie se debe asegurar que el agua no pueda penetrar al silo.

La compactación es un problema práctico al hacer silos de pequeño tamaño. Cuando el forraje ensilado esta bien triturado y se esparce en capas poco profundas, la indicación práctica de una buena compactación es cuando la huella que deja el apisonador no supera una profundidad de 2 cm. Al ensilar forrajes marchitos, se precisa un tamaño de picado de menos de 2 cm para facilitar la expulsión de aire durante la compactación. Si el triturado es más grueso se recomienda que la capa final (10-15 cm) sea de forraje verde para que aumente la presión sobre el ensilado antes de cerrar el silo.

Bolsas plásticas

El ensilado en bolsas plásticas es un método ideal para pequeños campesinos. El llenado y la compactación se hacen manualmente, cuidando de no dañar el plástico. Si se perfora el plástico se puede sellar el agujero con papel adhesivo.

Fincas grandes

Resulta indispensable disponer del siguiente tipo de equipo:

La cantidad de forraje que puede vaciarse dentro del silo en una jornada de trabajo dependerá del tiempo requerido para compactar el forraje. La experiencia práctica indica que según el tipo de forraje, el tiempo (t) requerido es de 15 t si el forraje está picado en trozos mayores a 6 cm; 10 t para forraje marchito; y 5 t para forraje fresco picado en tamaño menor a 2 cm. Esto significa que en una jornada de 12 horas de trabajo al día, se pueden ensilar en promedio 48 t si el forraje tiene trozos grandes, 72 t si está marchito y 144 t si el forraje es forraje verde triturado fino. Puesto que las cubiertas de plástico no son muy resistentes, deberían usarse sólo una vez. Para reducir costos, se puede comprar plástico sobrante de la campaña precedente a un precio reducido o incluso reciclar cubiertas en buen estado.

CONCLUSIONES

Es preferible preparar un menor volumen de ensilaje de buena calidad que grandes cantidades de mala calidad, que tendrá pérdidas por no ser apto para el consumo o por su bajo valor nutritivo. Lamentablemente, el proceso y las modalidades para realizar un buen ensilaje todavía no son bien conocidas. Entre los aspectos más difíciles aún por resolver están:

Otro problema en el fomento del uso del ensilaje es la falta de conocimiento técnico y experiencia práctica, tanto de ganaderos como de especialistas en producción animal, de los principios y las técnicas del ensilaje. Como parte de la tendencia actual hacia una ganadería sustentable menos dependiente de insumos comerciales y materiales importados, el ensilaje debe asumir un papel de mayor importancia.

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Cartel técnico 8.1 - Producción de ensilaje en pequeñas pacas de forraje recubiertas con una película protectora (SBS) para la alimentación de cabras y ovejas - S.S. Shariffah Noorhani, A. Aini y A.B. Idris

S.S. Shariffah Noorhani, A. Aini y A.B. Idris

Department of Veterinary Services
Kuala Lumpur, Malasia

El método de ensilar en pequeñas pacas recubiertas mecánicamente con una película plástica fue introducido en Malasia en 1991. Este tipo de ensilaje, que emplea principalmente gramíneas, ha sido usado en tres fincas de rumiantes y en pastizales de reserva. Dos fincas hacen uso regular de esta técnica ya que sufren de una estación seca: los Centros de Multiplicación Ovina de los estados de Kedah y Trengganu.

El pasto se corta con una segadora-acondicionadora y luego se prensa en pacas con un peso promedio de 30 kg. Las pacas se transportan a un cobertizo donde se sellan con plástico y se almacenan. Tanto el sellado como el almacenamiento pueden realizarse a la intemperie.

Se ha producido anualmente el ensilaje de unas 500 pacas recubiertas, lo cual equivale a 15 toneladas que se han empleado para alimentar bovinos y ovinos durante el período seco. En los primeros ocho meses de 1999, se produjo la cifra récord de 2000 pacas. En total se han producido hasta la fecha cerca de 290 ton de este tipo de ensilaje.

Las gramíneas usadas son: Brachiaria humidicola, B. ruziziensis, B. decumbens, Panicum maximum y Setaria sphacelata cv Kazungula. Los valores para PB del ensilaje fluctuaron entre 5 y 13,4 por ciento en pastos cortados entre 21 días y dos meses de crecimiento.

Se estima que este sistema de ensilaje es muy conveniente. El mayor problema es el alto costo de la película plástica que debe importarse. Otro problema proviene del daño causado por roedores que rompen el sellado y arruinan el ensilaje.

Cartel técnico 8.2 - Efecto de la hora del día sobre la cosecha de pasto kikuyo y el contendido de carbohidratos hidrosolubles - Alan G. Kaiser, John W. Piltz, John F. Hamilton y Euie J. Havilah

Alan G. Kaiser y John W. Piltz

John F. Hamilton y Euie J. Havilah



NSW Agriculture, Wagga Wagga Agricultural Institue

NSW Agriculture, Pasture Research Unit

PMB, Wagga Wagga

PO Box 63, Berry

NSW, 2650, Australia

NSW, 2535, Australia

E-mail: alan.kaiser@agric.nsw.gov.au


INTRODUCCIÓN

En estudios efectuados con especies forrajeras de clima templado se ha observado que el valor del contenido de los CHS aumenta a medida que avanza el día debido a la actividad fotosintética de la planta. Bajo condiciones soleadas y cálidas, el contenido de CHS en la planta es mayor en la tarde que temprano en la mañana. Por ello se ha sugerido que el corte del forraje para ensilar debería comenzar en la tarde para así maximizar el contenido de CHS disponibles para la fermentación. Puesto que se dispone de escasa información sobre cambios en el contenido de CHS de pastos tropicales, se realizó el presente estudio a fin de observar los cambios en la composición del pasto kikuyo (Pennisetum clandestinum) durante el día.

MATERIALES Y MéTODOS

Se realizaron dos ensayos en los cuales se tomaron muestras de pasto kikuyo que había sido fertilizado con nitrógeno (N) para indagar sobre los cambios en el contenido de CHS durante cada día. El primer estudio se llevó a cabo durante tres días en marzo, sobre un rebrote de 30 días de pasto kikuyo, y en parcelas vecinas durante tres días en abril, con rebrotes de 30 y 45 días. El segundo estudio realizado en abril investigó el cambio en el contenido de CHS de rebrote de 30 y 45 días cortado para ensilaje en tres horas distintas en un día. Los dos estudios se realizaron en distintos sitios dentro de la misma parcela. Las muestras de forraje fueron analizadas para determinar valores de MS, N, CHS y almidón y digestibilidad materia orgánica (OMD) in vitro.

RESULTADOS Y DISCUSIóN

Las condiciones climáticas del primer estudio mostraron variaciones. En los tres días de marzo las jornadas variaron de soleadas y cálidas a nubladas. En cambio en abril todos los días fueron soleados y cálidos. En ninguno de los dos períodos se observaron diferencias significativas entre los días de muestreo (Cuadro 1).

Durante el segundo estudio las condiciones fueron soleadas y cálidas hasta el comienzo del último corte. Una tormenta local comenzó junto con el inicio del corte y la lluvia se mantuvo durante el período de toma de muestras. Esto indujo una caída del contenido de MS pero no se observaron diferencias en su composición (Cuadro 2).

Los resultados de este estudio confirman que los valores de azúcar en pasto kikuyo son mayores a mediodía y por la tarde (60,6 g/kg MS) que en la mañana (47,2 g/kg MS). Pese a ello este aumento en el contenido de azúcar (a 12,0 g/kg forraje fresco), no se alcanzaba el valor crítico (25-30 g/kg forraje fresco) para una exitosa preservación de forraje no sometido a marchitez (Wilkinson, 1990). Otros efectos en el cambio de hora atrasando el corte para la tarde, causaron un pequeño aumento en el contenido de MS en el forraje, una pequeña reducción en la concentración de N, un aumento en almidón, pero ningún efecto en la digestibilidad.

Cuadro 1. Efecto de la hora del día sobre la composición del pasto kikuyo en el Estudio 1

Hora de toma muestras (Hora estándar del este de Australia)

MS (g/kg)

N (g/kg MS)

CHS (g/kg MS)

Almidón (g/kg MS)

OMD (%)

Marzo - 30-días rebrote

07:35

167

34,6

50,2

42,3

0,698

11:45

167

34,9

68,4

51,4

0,710

15:55

171

33,6

66,1

57,8

0,726

Hora del día

ns

P0,10

P0,01

P0,01

P0,01

s.e.d.

5,5

1,07

2,66

4,17

0,0073

Abril - 30-días rebrote

08:20

191

24,4

48,1

40,4

0,668

14:00

203

23,6

60,2

50,6

0,674

17:00

202

23,2

63,2

53,3

0,673

Abril - 45-días rebrote

08:20

193

24,4

48,0

39,0

0,672

14:00

196

23,6

61,0

52,0

0,681

17:00

202

22,9

63,8

51,7

0,674

Rebrote

ns

Ns

Ns

ns

ns

Hora del día

P0,01

P0,01

P0,01

P0,01

ns

Período de rebrote

P0,10

Ns

Ns

ns

ns

ns = no significativo. s.e.d. = diferencia significativa. OMD = digestibilidad de la materia orgánica

Cuadro 2. Efectos del intervalo de rebrote y hora del día en la composición del pasto kikuyo en el Estudio 2

Hora de toma muestras (Hora estándar del este de Australia)

MS (g/kg)

N Total (g/kg MS)

CHS (g/kg MS)

Almidón (g/kg MS)

OMD (%)

30-días rebrote

10:30

221

19,8

43,8

39,6

0,720

14:15

231

20,4

59,2

53,7

0,675

16:15

204

19,9

53,6

45,4

0,714

45-días rebrote

10:30

208

19,8

46,0

37,6

0,640

14:15

214

18,6

55,3

54,9

0,647

16:15

191

17,4

54,7

49,4

0,621

Rebrote

P<0,05

P<0,10

ns

ns

P<0,10

Hora del día

P<0,01

ns

P<0,01

P<0,05

P<0,05

Interacción

ns

ns

ns

ns

P<0,01

s.e.d.

7,3

0,86

1,92

5,20

0,0197

ns = no significativo. s.e.d. = diferencia significativa. OMD = digestibilidad de la materia orgánica

CONCLUSIONES

El retraso del corte de forraje a la tarde produce solo un pequeño aumento en el contenido de CHS y los valores de CHS alcanzados quedan bajo el valor crítico para asegurar una buena fermentación del ensilaje. Otra consecuencia de cortar por la tarde, es el efecto negativo que induce un menor tiempo para el proceso de marchitez. Un proceso lento en la marchitez se asocia con efectos negativos sobre la calidad de la fermentación del pasto kikuyo.

RECONOCIMIENTOS

Se agradece a la Corporación Australiana para la Investigación y Desarrollo de la Lechería y a Agricultura NSW por el apoyo financiero a este estudio y a la ayuda recibida de los agricultores locales al haber provisto facilidades de acceso a sus predios y equipos.

REFERENCIAS

Wilkinson, M. 1990. Silage UK. 6th edition. Marlow, UK: Chalcombe Publications.

Cartel técnico 8.3 - Calidad y valor nutritivo del ensilaje de pasto elefante en diversos estadios de crecimiento y efecto del triturado del forraje en el noreste de Tailandia - Mitsuru Shinoda, Tomoyuki Kawashima, Pimpaporn Pholsen y Taweesak Chuenpreecha

Mitsuru Shinoda

Tomoyuki Kawashima



Tohoku National Agricultural Experimental Stattion

National Institute of Animal Industry

Morioka

Kukisaki

Iwate 020-0198, Japón


Inashiki,Ibaraki 305-0901,Japón


E-mail: tkawa@niai.affrc.go.jp

Pimpaporn Pholsen y Taweesak Chuenpreecha

Khon Kaen Animal Nutrition Research Centre
Tha Pra, Khon Kaen 40260, Tailandia

INTRODUCCIÓN

La falta de disponibilidad estable de forraje durante todo el año es la mayor dificultad que enfrenta el desarrollo de la producción bovina en el nordeste de Tailandia. A pesar de que el cultivo del pasto elefante (Pennisetum purpureum) no está difundido en la región, ofrece muy buenas oportunidades bajo un manejo intensivo con altos aportes de estiércol. El propósito de este estudio fue evaluar el valor nutritivo y la calidad fermentativa de ensilajes hechos con forraje de pasto elefante, triturado y no triturado, cosechado en diferentes momentos de su crecimiento, y sus efectos sobre el consumo y la composición de la sangre de bovinos alimentados con estos forrajes.

MATERIALES Y MéTODOS

Tres tipos de ensilaje fueron hechos usando tanques cilíndricos de concreto (0,75 m diámetro y 0,5 m alto); se comprimieron apisonádolos, fueron cubiertos con plástico y un saco de arena como peso:

(1) pasto elefante 1 m alto (30 días rebrote, aprox.).
(2) pasto elefante 1 m alto (30 días rebrote, aprox.) - sin triturar.
(3) pasto elefante 1,5 m alto (80 días después transplante) - triturado.

Una parte representativa de cada muestra de ensilaje de cada silo se colocó en una botella con agua y se la mantuvo en el refrigerador durante la noche. Luego se analizó el extracto del jugo para determinar valores de ácidos grasos volátiles (VFAs) usando cromatografía de gas; también se determinaron valores para ácido láctico y nitrógeno básico volátil (VBN) y nitrógeno total.

Dos machos castrados de bovinos locales -peso corporal promedio de 166 kg- fueron usados en ensayos de digestibilidad de tres raciones. Todos los tratamientos ofrecieron ensilaje ad libitum a los animales para medir su consumo máximo. La digestibilidad de los nutrientes fue analizada por el método de colecta total de heces. Se analizaron las muestras de sangre extraídas de la yugular al final de cada período de colección, antes de alimentar con la ración y tres horas después.

RESULTADOS Y DISCUSIóN

A pesar de que se usó el mismo pasto en los tratamientos (1) y (2), los valores de PB y extracto libre de nitrógeno (NFE) fueron menores para el ensilaje no triturado, lo que se atribuye a diferencias en el proceso de fermentación (Cuadro 1).

Cuadro 1. Composición química del ensilaje

Tratamientos

Altura pasto

Triturado

MS (%)

OM

PB

EE

NFE

FB

ADF

NDF

como % de MS

1

1 m

Triturado

16,9

89,3

11,9

3,9

42,7

30,7

37,7

64,2

2

1 m

No triturado

16,1

86,9

10,2

3,6

39,1

34,0

40,9

64,3

3

1,5 m

Triturado

16,6

90,0

7,3

3,1

42,6

37,0

43,9

70,2

MS = materia seca; OM = materia orgánica; PB = proteína bruta; EE = extracto etéreo; NFE = extracto nitrógeno-libre; FB = fibra bruta; ADF = fibra ácido detergente; NDF = fibra neutro detergente.

El contenido de PB en el tratamiento (3) fue menor que en el resto, lo que se atribuye a diferencias en el grado de madurez del forraje. La calidad fermentativa del ensilaje sin triturar también fue peor que la del ensilaje triturado (1) (Cuadro 2).

Cuadro 2. Calidad fermentativa del ensilaje de pasto elefante

Parámetro

Tratamiento 1

Tratamiento 2

Tratamiento 3

LSM

SE

No.

LSM

SE

No.

LSM

SE

No.

pH

4,02b

0,18

3

5,58a

0,15

4

3,87b

0,14

5

VBN/TN %

8,03b

2,87

3

17,40a

2,49

4

6,88b

2,22

5

Acetato %

0,127

0,178

3

0,460

0,154

4

0,232

0.,38

5

Propionato %

0,007b

0,018

3

0,140a

0,016

4

0,002b

0,014

5

Butirato %

0,007

0,096

3

0,243

0,083

4

0,161

0,074

5

V-calificación

93,2a

12,9

3

47,1b

11,2

4

82,2ab

10,0

5

Lactato %

1,21a

0,09

1

0,06b

0,09

1

0,99a

0,04

5

VBN/TN = razón nitrógeno volátil básico: nitrógeno total; LSM = cuadrados medios mínimos; SE = error estándar; No. = número de muestras. a y b indican que los resultados con distintos superscriptos entre tratamientos difieren significativamente (p<0,05).

El ensilaje no triturado mostró valores mayores para pH y para la relación entre nitrógeno volátil básico y nitrógeno total (VBN/TN), y menor contenido de ácido láctico. Cuando el ensilado se hizo sin triturar el forraje, permaneció mucho aire entre los trozos de forraje y dificultó la fermentación anaeróbica. Los puntajes de calificación V fueron calculados de los valores VBN/TN, del contenido total de acetato, propionato y butirato (Masaki, 1994); es un método para evaluar la calidad del ensilaje, y se emplea en Japón para evaluar ensilajes de baja y alta humedad empleando el mismo criterio. Esto demostró claramente la diferencia en la calidad fermentativa sin recurrir a valores para el contenido ácido láctico en los cálculos. Este método sería útil para evaluar la calidad de ensilaje, especialmente en países en vías de desarrollo, donde la determinación de valores de ácido láctico es problemática por razones de costo y de equipos. El valor del pH puede ser un simple y útil indicador para evaluar la calidad del ensilaje.

El contenido TDN del ensilaje en el tratamiento 1 fue significativamente mayor que aquel del tratamiento 2 (Cuadro 3). Se concluyó que grandes cantidades de nutrientes, especialmente NFE, se perdían durante la fermentación en el tratamiento 2. El consumo voluntario del ensilaje también disminuyó en el tratamiento 2. Los valores para consumo TDN en el tratamiento 2 fueron cerca de 68 por ciento del valor para el tratamiento 1.

Cuadro 3. Peso corporal, consumo y digestibilidad de nutrientes en bovinos locales alimentados con raciones de ensilaje de pasto elefante.

Parámetro

Tratamiento 1

Tratamiento 2

Tratamiento 3

SE

Peso corporal (kg)

166

166

166

0,4

Consumo MS (gMS)

4015a

3163b

3223b

48

Digestibilidad (%) de:






MS

70,5

62,7

66,8

1,4

PB

71,7

60,8

62,3

1,8

NFE

70,1a

55,9b

61,8b

1,3

FB

77,5

74,5

77,1

1,3

TDN

71,8a

61,6b

66,9ab

1,3

a, b indican promedios que difieren significativamente entre tratamientos (p<0,05).

No se observaron diferencias en concentraciones de ácido D-3-hidroxibutírico (BHBA) entre 0 h y 3 h después de alimentar al animal con ensilaje triturado (tratamiento 1). Pero la concentración de BHBA en animales recibiendo ensilaje no triturado, se elevó después de recibir el alimento (Cuadro 4). Se indujo que la concentración de butiratos en el ensilaje influía sobre la concentración de BHBA en la sangre. Sin embargo, se piensa que los efectos fisiológicos del butirato sobre el animal serían mínimos aún si el animal recibiera una ración de tan mala calidad por un período más largo, puesto que los valores de BHBA y de NEFA en la sangre se encontraban dentro del rango normal y no hubo cambios en el contenido de glucosa.

Cuadro 4. Cambios en NEFA, glucosa, proteína total y BHBA presentes en el plasma de bovinos alimentados con ensilaje de pasto elefante, antes y después de recibir la ración


Tratamiento

NEFA (mEq/l)

Glucosa (mg/dl)

PT (g/dl)

BHBA (mM)

Antes de recibir la ración

1

0,,049

94,5

5,78

0,276

2

0,129

85,0

6,05

0,219

3

0,076

82,0

5,91

NA

SE

0,024

3,0

0,21

0,012

3 horas después de recibir la ración

1

0,046

88,0

6,73

0,291

2

0,051

96,5

5,84

0,411

3

0,074

127,5

5,96

NA

SE

0,01

24,0

0,12

0,017

Tr

-

-

-

-

Ti

-

-

-

-

T*T

-

-

-

**

(1) NEFA = ácido libre no esterificado; PT = proteína total; BHBA = ácido D-3-hidroxibutírico; Tr = Efecto de tratamiento; Ti = Efecto del tiempo después de recibir la ración; T*T = Interacción entre tratamiento y tiempo después de recibir la ración.

Se recomienda muy especialmente triturar el forraje antes de ensilarlo, no sólo para mejorar la calidad del ensilaje sino también para hacer un mejor uso de la capacidad del silo. Una adecuada preparación del forraje a ensilar minimiza las pérdidas de nutrientes durante el proceso de fermentación y aumenta el consumo voluntario lo que resulta en un mayor consumo de TDN.

REFERENCIAS

Masaki, S. 1994. [Judgement of silage quality.] (in Japanese). p. 79-87, in: Japanese Research Association on Quality Evaluation of Self-supplied feed (ed) Guidebook for quality evaluation of roughage. Japanese Grassland Association


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