Página precedente Indice Página siguiente


CAPITULO 5: Manejo del ganado


Principios generales

Un principio básico del manejo de animales es evitar su excitación. Luego de un manejo brusco, pueden pasar hasta 30 minutos antes de que un animal se calme y se normalice su ritmo cardiaco. Los animales calmados se desplazan más fácilmente y están menos dispuestos a agruparse, lo que dificulta su salida del corral. Los trabajadores deben desplazarse con movimientos lentos y deliberados, evitando los gritos.

Los animales se pueden agitar cuando son aislados de los demás de su especie. Si un animal aislado se agita, se debe colocar con otros de su misma especie. Los punzones eléctricos se deben usar lo menos posible o únicamente con los más tercos. Sin embargo, es más humanitario darle una descarga eléctrica leve que golpearlo con un palo o torcerle la cola. Los punzones de batería (Figura 6), son mejores que los de corriente (Figura 7). El voltaje utilizado no debe exceder los 32 voltios y nunca se debe usar en lugares sensibles como los ojos, el hocico, el ano o la vulva.

Figura 6: Un punzón eléctrico de batería



Figura 7: Punzón eléctrico operado por corriente casera (no recomendado)

En vez de punzones eléctricos, se deben usar otras ayudas para mover los animales, como correas planas (Figura 8), periódicos o plásticos enrollados, palos con banderas o tablas para cerdos[1]. Los animales que vacilan pueden ser conducidos hacia los corrales o vehículos, llevando primero a uno manso, para que los otros lo sigan.

Figura 8: Correa plana para arriar el ganado

Los avestruces son especialmente nerviosos y se les debe acercar con cuidado, debido a las patadas que pegan. Las aves mansas pueden ser conducidas tranquilamente por los operarios (Figura 9). Un cayado (Figura 10) alrededor del cuello es una herramienta muy útil para conducir al ave, o también colocarle una caperuza en la cabeza para que sea más dócil.

Figura 9: Conduciendo avestruces mansas al área de aturdimiento

Figura 10: Cayado usado para ayudar a guiar las avestruces

Manejo en los corrales de acopio y mangas

El hacinamiento excesivo en el corral de acopio es uno de los errores más comunes en el manejo de animales. El corral de acopio y el pasillo que conduce hasta allí se deben mantener apenas lleno al 50%. Los operarios deben tener cuidado de no obligar a los animales a desplazarse mediante puertas de empuje. Los animales deben caminar por el corredor sin ser empujados a la fuerza. Si se los hacina demasiado por medio de una puerta que los empuja, el manejo se vuelve más difícil. Los animales muy hacinados no se pueden voltear para ingresar a la manga. Si los animales se niegan a entrar a la manga uno por uno, puede deberse a alguna distracción que encuentran enfrente de ellos, como una persona en movimiento.

Zona de fuga y punto de equilibrio

La zona de fuga de un animal es su zona de seguridad. Los operarios deben mantenerse en el límite de esta zona. Si un animal da la vuelta y se enfrenta a una persona, significa que la persona está afuera de su zona de fuga. Cuando la persona ingresa a la zona de fuga, el animal da la vuelta. Si un animal en un corral o corredor se agita en presencia de alguien, significa que la persona está en su zona de fuga, y por tanto debe alejarse. La instalación de lados sólidos en las mangas (Figura 12) y en las cajas de aturdimiento (Figura 25), ayuda a calmar a los animales porque proporcionan una barrera entre ellos y las personas que se acerquen demasiado. El tamaño de la zona de fuga depende de lo salvaje o manso que sea el animal. Los animales de temperamento muy inestable tienen una zona de fuga más amplia. Los animales que viven en contacto con la gente tienen una zona de fuga más estrecha que aquellos que rara vez se encuentran con los seres humanos. Un animal excitado tiene una zona de fuga más amplia que uno calmado. Un animal amaestrado no tiene ninguna zona de fuga, y puede ser difícil de conducir.

Figura 11: Zona de fuga y punto de equilibrio

Figura 12: Corredor curvo para ganado vacuno, con laterales

Para obligar al animal a desplazarse hacia adelante, el operario debe estar por detrás del punto de equilibrio a la altura de los cuartos delanteros. Para obligar al animal a moverse hacia atrás, el operario debe situarse enfrente del punto de equilibrio. La Figura 13 ilustra los patrones de movimiento del operario, los cuales hacen posible reducir el uso de punzones eléctricos. Bovinos, ovinos o cerdos se desplazarán hacia adelante en una manga, al pasar el operario en la dirección opuesta. El operario debe moverse rápidamente para pasar el punto de equilibrio en los cuartos delanteros, y hacer que el animal se desplace hacia adelante. El animal no se desplazará hacia adelante hasta que el operario no sobrepase la altura de sus cuartos delanteros y llegue a sus cuartos traseros.

Figura 13: El movimiento del operario para que el ganado vacuno siga su camino por una manga.

Los bovinos se desplazarán hacia adelante cuando el operario pase el punto de equilibrio en los cuartos delanteros de cada animal. El operario debe caminar en la dirección opuesta a lo largo del corredor.

Diseño de las instalaciones para el manejo

El riesgo de lesiones y estrés durante el manejo del ganado puede ser muy alto, causando pérdidas financieras al productor, al transportista y al matadero. Ejemplos son cercas mal diseñadas (Figura 14), rampas de carga muy bajas o inestables, exposición del ganado al calor o al sol intenso (Figura 19). Instalaciones correctamente diseñadas y construidas en fincas, en patios de ventas de subasta y en mataderos (Figuras 15, 16, 17, 18, 20, 21), etc., contribuyen significativamente al manejo seguro del ganado, reduciendo así el riesgo de lesiones y estrés tanto para animales como para operarios.

Figura 14: Cercas mal diseñadas

Figura 15: Corrales y plataformas bien construidos para descargar y mantener bovinos.

Figura 16: Rampa para cerdos y plataforma de descarga para vehículos, conduciendo a los corrales de acopio para cerdos.

Figura 17: Corrales de acopio para bovinos esperando el sacrificio.

Corrales - Los corrales en fincas, lotes de engorde, subastas y mataderos, deben contar con suficiente espacio para que los animales se puedan tumbar (Tabla 1, Figuras 17, 18)

TABLA 1 Espacio de la superficie (m2) requerido por cabeza, según la especie

Vacunos

Sueltos

2.0-2.8

Amarrados

3.0

Cerdos

Tipo Bacon y pequeños cerdos

0.6

Cerdas

0.9

Terneros/Ovinos

-

0.7

Avestruces

-

0.9

Los toros y los cerdos machos deben alojarse individualmente, y si están amarrados, deben poder recostarse. El agua debe estar disponible fácilmente. Los bebederos deben ser lo suficientemente altos o estar protegidos para impedir que el animal se caiga adentro y se ahogue. En climas fríos, los corrales deben tener paredes y techos para protegerlos del estrés del clima. En el trópico es necesario un techo en los corrales de acopio, especialmente para los cerdos, para protegerlos del calor y de las quemaduras del sol. Son de gran utilidad los aspersores de agua en los corrales de los cerdos para enfriarlos. (Figura 18). En los corrales abiertos, sin techo ni sombra, inclusive el ganado vacuno acostumbrado al aire libre puede sufrir (Figura 19). Los corrales de los avestruces se pueden encerrar parcialmente para que estén más oscuros, ya que esto las mantiene más dóciles.

Figura 18: Aspersores para refrescar cerdos

Figura 19: Corrales abiertos sin sombra

Figura 20: Corrales cerrados para avestruces, con el fin de evitar la luz.

Figura 21: Barandas de tubos lisos para separar los corrales.

Separaciones - Las barandas deben ser de hierro tubular (Figura 20), madera u hormigón (Figuras 21 - 22), lisas y sin salientes como bisagras, puntas rotas o alambres. Se deben ajustar los espacios para impedir que el animal se atasque y se lesione, o que pase de un lado al otro (Tabla 2).

TABLA 2 Alturas y distancias entre barandas, según la especie


Separación

Altura de barandas

Vacunos

20 cm aparte

Riel superior 1.5 m de alto

Ovinos/Caprinos

15 cm aparte

Riel superior 0.9 m de alto

Cerdos

15 cm aparte

Riel superior 0.9 m de alto

Avestruces

20 cm aparte

Riel superior 1.5 m de alto

Pisos - (Figuras 22, 23). Los pisos de los corrales deben ser antideslizantes y tener una inclinación no superior a 1:10. Si un animal se resbala puede lastimarse o causarse una fractura, luxación o lesiones de piel. Los pisos de hormigón deben tener marcas incrustadas o estar cubiertos con mallas para facilitar la tracción y la limpieza. De no tener estos materiales, unas piedras planas pueden ser suficientes.

Figura 22: Rieles tubulares y paredes de hormigón para separar los corrales con un piso antideslizante.

Figura 23: Separación de corral con piso de concreto antideslizante.

Mangas - Las mangas son necesarias para que los animales puedan caminar o ser conducidos hacia o desde los camiones y plataformas hasta los corrales de acopio, las instalaciones de sacrificio, etc. Estas mangas deben ser lo suficientemente angostas para que el animal no pueda dar la vuelta ni permitir que se atoren dos, lo cual resultaría en lesiones cuando son forzados o en caso de producirse pánico. El ancho del corredor para el ganado bovino debe ser de aproximadamente 76 cm, dependiendo de la raza y del tamaño (Figuras 24, 25, 26, 27).

Cada vez que sea posible, las mangas deben ser curvas para agilizar el movimiento de los animales (Figura 12). Las mangas de mataderos y áreas de aturdimiento deben tener lados sólidos para que los animales no se detengan.

Rampas y plataformas - Ambas estructuras son necesarias para cargar y descargar ganado de los vehículos de transporte o conducirlos hacia las instalaciones de sacrificio. Las rampas deben tener piezas transversales o peldaños (10 cm de alto por 30 cm de profundidad), para agilizar el movimiento e impedir los resbalones. La rampa debe de tener una inclinación máxima de 20 grados (Figuras 15, 16).

Figura 24: Manga para conducir el ganado vacuno de los corrales de acopio al área de aturdimiento.

Figura 25: Bovino esperando enfrente del cajón de aturdimiento, con otro ya dentro.

Figura 26: Los cerdos de los corrales de acopio entran en la manga hacia el matadero.

Figura 27 Manga que conduce a los cerdos al área de aturdimiento.


[1] Las tablas para ayudar al movimiento de los cerdos, son tablas de cualquier material sólido, como madera, plástico, etc., de aproximadamente un metro cuadrado, que el arriero tiene en alto para bloquear la vista y movimiento de los cerdos, y así guiarlos en la dirección deseada. Sin tales tablas, sería imposible arriar los cerdos de manera conveniente por medio de banderas, periódicos enrollados o agitando las manos como se hace con el ovino o el bovino.

Página precedente Inicìo de página Página siguiente