FAO/SMIA - Cosechas y escaseces alimentarias No.1, febrero 2002

AFRICA AUSTRAL

ANGOLA* (1 de febrero)

Las lluvias buenas y generalizadas recibidas en enero, después del retraso y la irregularidad de las precipitaciones caídas desde que comenzó la temporada en octubre, mejoraron las condi-ciones de crecimiento para los cultivos, particularmente los cereales. Hasta ahora las pers-pectivas para la cosecha que comenzará en abril son en general favorables. Es probable, sin embargo, que el deterioro de la situación de seguridad de los últimos meses haya incidido ne- gativamente en las siembras, al proprio tiempo que la escasez de insumos agrícolas y la in-suficiencia de las lluvias recibidas en las provincias centrales y meridionales podrían reducir el potencial de rendimiento.

La situación del suministro de alimentos sigue siendo extremadamente inestable debido a la intensificación de los conflictos civiles, particularmente en las provincias centrales de Bie, Huambo y Moxico, que está causando nuevos desplazamientos masivos de la población hacia las capitales de las provincias en busca de seguridad. El número de las personas desplazadas en el interior, que se había estimado anteriormente en 2,7 millones, ha ido aumentando constantemente en todo el país durante los últimos meses. La inseguridad está impidiendo también la prestación de asistencia humanitaria. Según estimaciones de finales de enero, alrededor de 305 000 personas vulnerables habían quedado aisladas en Angola central debido a las intensas operaciones militares en curso. Las necesidades de ayuda alimentaria para la campaña comercial 2001/02 (abril/marzo) ascienden a 176 000 toneladas de cereales, que en su mayor parte habían sido prometidas para finales de enero de 2002.

BOTSWANA (2 de febrero)

Las perspectivas para la cosecha de cereales de este año, principalmente sorgo, son inciertas. En noviembre, la estación de las lluvias comenzó bien, pero a partir de la tercera década de diciembre las precipitaciones recibidas en las zonas productoras han sido muy inferiores a lo normal, lo que ha afectado al desarrollo de los cultivos. En las próximas semanas las lluvias constituirán un factor decisivo para el resultado de la campaña agrícola.

La situación del suministro de alimentos es en general satisfactoria, gracias a la capacidad de importaciones comerciales del país para colmar su déficit de alimentos.

LESOTHO (4 de febrero)

Las perspectivas para la cosecha de cereales de 2002, que se recogerán a partir de abril, son favorables. Unas precipitaciones entre normales y superiores a lo normal recibidas desde el comienzo de la campaña han alentado a los agricultores a sembrar una superficie más extensa y han beneficiado el desarrollo de los cultivos.

La situación del suministro de alimentos es difícil como consecuencia de la mengua de la cosecha de cereales del año pasado, particularmente para las familias que viven en los distritos más damnificados por diversos desastres naturales. Las estimaciones oficiales más recientes sobre la producción de cereales en el año 2001 se han revisado al alza a 159 000 toneladas, volumen ligeramente superior a la del año anterior pero muy inferior a la producción media. La necesidad de importación de cereales se estima en 263 000 toneladas. El ritmo de las importaciones comerciales ha sido lento y no deberían cubrir totalmente las necesidades, lo que implicará una disminución del consumo de los grupos más vulnerables de la población.

MADAGASCAR (2 de febrero)

Una racha seca registrada durante el mes de enero, después de unas lluvias irregulares recibidas en noviembre y diciembre, particularmente en las zonas septentrionales y centrales, ha empeorado las perspectivas para la cosecha principal de arroz de 2002. Puede que la producción se haya visto afectada negativamente por la reducción de la superficie plantada como efecto del pronunciado descenso de los precios debido a la cosecha abundante obtenida en 2001 y a la cuantía de existencias remanentes disponibles.

A principios de enero, la tormenta tropical Cyprien azotó la región sudoccidental causando inunda-ciones localizadas que afectaron a alrededor de 1 900 familias. El Gobierno ha prestado asistencia de urgencia a la población afectada, y la situación del suministro de alimentos sigue siendo en general estable, gracias a la buena cosecha del año pasado y al descenso de los precios de los alimentos.

MALAWI (2 de febrero)

El suministro alimentario es muy difícil debido a la merma de una cuarta parte de la cosecha de maíz de 2001, damnificada por las lluvias excesivas y las inundaciones. La reserva estratégica de cereales que a principios de la campaña comercial (abril) se encontraba en un nivel bajo, pese a las abundantes cosechas obtenidas en los dos años anteriores, ahora está totalmente agotada. Los precios del maíz, el alimento básico, han subido en un 400 por ciento, por término medio, con respecto a sus niveles de hace un año. Esto ha reducido notablemente el acceso a los alimentos de grandes sectores de la población vulnerable. El Gobierno ha estipulado acuerdos para importar 150 000 toneladas de maíz, pero a fines de enero sólo habían entrado en el país 60 000 toneladas debido a problemas de transporte en la subregión. Se señala, sin embargo, una afluencia considerable de importaciones transfronterizas procedentes de Mozambique y Tanzanía, en gran parte no registradas. En algunas partes meridionales del país, en las que el año pasado las inundaciones afectaron a cerca de 650 000 personas y se registraron graves pérdidas de cosechas, los alimentos han empezado a escasear en las familias. El Gobierno ha solicitado ayuda alimentaria internacional.

Las perspectivas para las cosechas de cereales de 2002, que se recogerán a partir de mediados de abril, son en general favorables gracias a unas lluvias abundantes recibidas desde el comienzo de la campaña, y se señala que la situación de los cultivos de maíz es buena en la mayor parte del país. Sin embargo, el exceso de lluvias recibidas en diciembre, en la segunda década de enero y a principios de febrero provocó el desborde de muchos ríos e inundaciones localizadas en 11 de los 27 distritos del país. Los distritos más afectados fueron Karonga, Salima, Blantyre y Chikwawa. Se señala que un total de 20 000 familias han sufrido pérdidas de propiedades y cosechas. Aunque todavía no se conoce el alcance de los daños causados a los cultivos, es probable que el exceso de lluvias haya afectado a los rendimientos en esas zonas.

MOZAMBIQUE (4 de febrero)

El tiempo seco imperante en todo el país durante el mes de enero, salvo en el extremo norte, afectó a los cultivos de cereales de 2002 que se cosecharán a partir de mayo.

Los precios del maíz, que aumentaron inmediatamente después de la cosecha de mediados de mayo, han continuado subiendo. Los aumentos mayores se han señalado en las provincias septentrionales; en Nampula, a mediados de diciembre el precio medio del maíz había subido más del 300 por ciento con respecto al comienzo de la campaña comercial. Actualmente, los precios son muy superiores a los del año pasado. El alza se debe principalmente a la fuerte demanda de los países vecinos, Malawi, Zambia y Zimbabwe, en los que la producción había menguado significativamente en 2001. En general, los grupos pobres y vulnerables han visto limitada su posibilidad de comprar alimentos debido a los precios altos del maíz, el principal alimento básico del país.

En las provincias meridionales de Maputo, Gaza e Inhambane, donde la cosecha de 2001 se vio menguada por segundo año consecutivo, la situación alimentaria es difícil. Se está distribuyendo ayuda alimentaria de urgencia a 172 000 personas vulnerables de esas provincias hasta la próxima cosecha que comenzará en abril.

NAMIBIA (2 de febrero)

Unas lluvias inferiores a la media recibidas desde la tercera década de diciembre en las zonas productoras de cereales del norte perjudicaron a los cultivos de maíz y sorgo de 2002 sembrados últimamente. Las perspectivas para la cosecha son inciertas.

La situación nacional del suministro de alimentos es difícil debido a la cosecha menguada del año pasado. Las importaciones comerciales previstas son inferiores a las necesidades, lo cual probablemente dejará un déficit descubierto en la campaña comercial de 2001/02 (mayo/abril). Los grupos vulnerables de las zonas urbanas y rurales están atravesando dificultades alimentarias.

SUDAFRICA (4 de febrero)

Las perspectivas para la cosecha de maíz de 2002, que se recogerá a partir de mayo, son favorables. Ello se debe a un incremento de la superficie sembrada con maíz, como efecto de los precios favorables de las copiosas lluvias recibidas durante el período de siembra. La superficie sembrada con maíz blanco y maíz amarillo aumentó un 9 por ciento y 3 por ciento, respectivamente. En diciembre y enero las precipitaciones han estado en torno a lo normal. Se prevé que la producción de maíz se recuperará con respecto al nivel reducido de 2001.

La situación del suministro de alimentos continúa siendo en general satisfactoria. La cosecha de trigo recogida en noviembre de 2001 fue superior a la media. Las estimaciones más recientes indican una producción cercana a los 2,5 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 6 por ciento respecto al nivel del año anterior. Ello se debió al aumento de la superficie sembrada y a un abastecimiento suficiente de agua.

SWAZILANDIA (4 de febrero)

Las lluvias abundantes y generalizadas caídas en la tercera década de enero beneficiaron el desarrollo de los cultivos de maíz y sorgo afectados por la irregularidad de las precipitaciones recibidas en diciembre y en las dos primeras décadas de enero. Las perspectivas para las cosechas de maíz y sorgo de 2002 son hasta ahora favorables, pero puede que las lluvias hayan llegado demasiado tarde para prevenir la merma de los rendimientos en algunas partes.

La situación del suministro de alimentos es difícil como consecuencia de dos malas cosechas consecutivas. Las necesidades de importación de cereales en la campaña comercial 2001/02 (abril/marzo) se estiman en 115 000 toneladas, que se cubrirán principalmente en forma comercial. Sin embargo, las importaciones comerciales ascienden hasta ahora a sólo 51 000 toneladas. El Gobierno ha comenzado a distribuir cantidades limitadas de ayuda alimentaria de urgencia a las familias afectadas por la sequía de 2001.

ZAMBIA (14 de febrero)

La situación del suministro de alimentos es difícil debido a la cosecha muy reducida de cerea-les de 2001. Las lluvias excesivas y las inundaciones registradas en algunas partes y el tiempo seco imperante en el sur perjudicaron la producción de maíz, el principal alimento básico del país. También disminuyó la producción de trigo debido a una reducción de la superficie sem-brada. Los precios del maíz han aumentado considerablemente desde principios de junio, cuando normalmente deberían estar bajando. Se señalan graves escaseces alimentarias en di-versas localidades rurales y en las zonas urbanas. El Gobierno ha estipulado acuerdos para importar 150 000 toneladas de maíz que se venderán a precios subvencionados, pero para fines de enero había llegado menos de una cuarta parte debido a las limitaciones que existen en la subregión en materia de transporte. A mediados de febrero se ha impuesto el control de los precios de la harina de maíz. El Gobierno ha solicitado también asistencia alimentaria inter-nacional y distribuido 5 000 toneladas de maíz de su reserva alimentaria. El PMA está pres-tando asistencia a casi 1,3 millones de personas de entre las más afectadas de los distritos be-neficiarios y prevé la distribución de 42 000 toneladas de maíz hasta la próxima cosecha.

Las perspectivas para la cosecha de maíz de 2002 son inciertas. Una racha seca prolongada imperante en diciembre y enero en las provincias meridionales, centrales, orientales y en algunas partes de la provincia de Lusaka, que afectó al desarrollo de los cultivos en algunas partes, fue seguida de unas lluvias abundantes en la segunda década de enero, pero en la tercera década volvió el tiempo seco. En esas zonas debería llover más en las próximas semanas. En cambio, en las partes septentrionales del país se han recibido lluvias normales.

ZIMBABWE* (4 de febrero)

La situación del suministro de alimentos es extremadamente difícil debido a una merma del 28 por ciento de la producción de maíz de 2001 y a las limitaciones financieras aplicadas a las importaciones. La mengua de la producción se debió principalmente a una reducción del 54 por ciento de la superficie sembrada en las granjas comerciales de gran escala, debida a los trastornos derivados de las actividades de adquisición de tierras. Se han señalado graves dificultades alimentarias para las familias de las partes meridionales, orientales y del extremo norte, en las que la cosecha se vio menguada por el tiempo seco o por el exceso de lluvias. El Gobierno ha solicitado asistencia alimentaria internacional. El PMA ha formulado un llamamiento pidiendo 94 000 toneladas de cereales para prestar asistencia alimentaria a 558 000 personas vulnerables, principalmente de las zonas rurales pero también de los centros urbanos, durante un período de 12 meses. A fines de noviembre se comenzaron a distribuir 5 200 toneladas de maíz, para lo cual el PMA tuvo que utilizar sus propios recursos ya que los donantes todavía no habían concretizado sus promesas. Los precios de los alimentos básicos y del combustible, que aumentaron de forma pronunciada al comienzo de la campaña comercial 2001/02 (fines de abril), continúan subiendo debido a la disminución de las existencias y a una inflación general de los precios. El Gobierno ha establecido controles de los precios para los alimentos básicos, entre ellos el pan, la harina de maíz, la harina de trigo, la carne, el azúcar y el aceite de cocina, pero ello dio lugar a una escasez de los productos básicos en los mercados libres. También ha anunciado su intención de importar un mínimo de 150 000 toneladas de maíz de Sudáfrica, pero a fines de enero habían llegado al país cantidades muy reducidas.

La cosecha de trigo, recogida en noviembre de 2001, se estima en 300 000 toneladas, 20 por ciento más que la mala cosecha de 2000, debido principalmente a un aumento de la superficie sembrada.

Las perspectivas para la cosecha de maíz de 2002 son inciertas. Las lluvias abundantes recibidas en noviembre y diciembre fueron seguidas de una racha seca prolongada en el mes de enero. En las próximas semanas se necesitan más lluvias. Es probable también que la escasez de insumos agrícolas, principalmente fertilizantes, afecten negativamente a los rendimientos de este año.