El mal tiempo registrado en el verano ha hecho que el pronóstico relativo a la producción de cereales se redujera algo con respecto al informe anterior, pero aún así todavía es probable que sea un poco superior a la media. Las lluvias intensas caídas a principios de agosto han afectado principalmente a los cultivos tardíos de trigo, con consecuencias para el rendimiento y la calidad. La producción de trigo de 2002 se estima ahora en alrededor de 3,5 millones de toneladas, sin variaciones respecto a la cosecha de 2001. La calidad de trigo ya se había visto afectada por una incidencia de plagas superior a lo normal registrada al principio de la campaña cuando las condiciones atmosféricas eran primordialmente calurosas y secas, y el tiempo húmedo posterior causó ulteriores daños. Se estima que menos del 50 por ciento de la producción de este año podría estar fuera de las normas, un porcentaje significativamente menor que el año pasado y que lo normal. La cosecha de cebada de este año resultó algo mejor, ya que aumentó a alrededor de 1 millón de toneladas (2001: 850 000), gracias al incremento de la superficie sembrada y a unos rendimientos mejores que en los últimos años. La cosecha de cebada se recogió antes de la llegada del tiempo húmedo en agosto. Con respecto a la cosecha de maíz de verano, hay todavía incertidumbre acerca de los efectos que las intensas lluvias de verano tuvieron en los cultivos pero podrían haber sido favorables para los rendimientos. La producción de maíz se pronostica actualmente en alrededor de 950 000 toneladas, volumen ligeramente superior al del año pasado no obstante la disminución de la superficie sembrada.