IRAQ* (2 de junio)
En el Iraq, la recolección de los cereales de invierno (principalmente trigo y cebada) comienza normalmente en mayo/junio. Los resultados de la cosecha de 2003 son todavía inciertos hasta que termine una misión conjunta de evaluación de los cultivos y el suministro de alimentos del PMA y la FAO prevista para junio/julio de 2003.
La producción de cereales (principalmente trigo y cebada) de 2002 se estimó en alrededor de 1,7 millones de toneladas, aproximadamente un 7 por ciento más que el año anterior debido a unas condiciones atmosféricas mejoradas, que también en la actual campaña agrícola fueron favorables. La producción total de cereales del Iraq ha alcanzado en los últimos cinco años un promedio inferior a los 2 millones de toneladas, menos de la mitad del volumen obtenido en 1990. La productividad agrícola, particularmente en las principales regiones productoras del centro y del sur del país, ha continuado sufriendo las consecuencias de la limitación de las inversiones, la escasez de insumos y el estado de deterioro de la infraestructura de riego. Tres años consecutivos de grave sequía (1999-2001) también han devastado la producción agrícola. El mejoramiento de las condiciones atmosféricas en 2002 se tradujo en un aumento de la producción de cereales.
Los cereales importados en el marco del acuerdo “petróleo por alimentos” determinaron mejoras importantes en la situación general del suministro de alimentos. Pero las deficiencias nutricionales siguen siendo un problema serio. Una Resolución del Consejo de Seguridad aprobada el 22 de mayo de 2003 levantó las sanciones impuestas contra el Iraq y prorrogó las disposiciones de resoluciones anteriores por un período de seis meses durante el cual terminará el programa ‘petróleo por alimentos’ cuya responsabilidad pasará a las autoridades del Iraq.
El 11 de junio de 2003, la FAO y el PMA aprobaron conjuntamente una operación de urgencia revisada para ampliar la ayuda de urgencia prestada al sistema público de distribución, los refugiados, las PDI y los grupos vulnerables iraquíes a un total de 2 180 000 toneladas por un valor total de alrededor de 1 480 millones de dólares