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PRÒLOGO


Estudios de caso sobre el manejo comunitario de incendios en China, Gambia, Honduras, India, la República Democrática Popular Lao y Turquía

Por David Ganz, Peter Moore y Dominique Reeb
D. Ganz, 201 Wellman Hall, Departamento de Ciencias Ambientales, Políticas y Manejo, Universidad de California, Berkeley, CA 94720-3112 Estados Unidos
Correo electrónico: daveganz@nature.berkeley.edu
P. Moore, Coordinador del Proyecto de Combate de incendios en Asia sudoriental
Jalan CIFOR, Situ Gede, Sindangbarang, Bogor Barat 16680, Indonesia
Correo electrónico: pmoore@cgiar.org
D. Reeb, Oficial Forestal Superior, Desarrollo Forestal Comunitario, Subdirección de Políticas e Instituciones Forestales (FONP), Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) Oficina C-478, Viale delle Terme di Caracalla, 00100 Roma, Italia
Correo electrónico: dominique.reeb@fao.org

EL CONTEXTO

Los incendios constituyen un problema que ha desempeñado y seguirá desempeñando un papel importante en los ecosistemas forestales en todo el mundo. En casi todos estos ecosistemas, los seres humanos han alterado el orden natural de los incendios, cambiando la frecuencia e intensidad de los mismos. En muchas partes del mundo, se suele atribuir a las comunidades locales la responsabilidad de provocar incendios forestales perjudiciales. Esta consideración a menudo impulsa a las instituciones de manejo forestal y de manejo de incendios, a percibir a las comunidades locales como parte del problema, y no ciertamente, como parte de la solución. Según refleja el presente estudio de casos, la causa subyacente del fallido control de incendios por parte de la población no obedece a la falta de conciencia o atención, sino a la falta de incentivos para proteger los recursos forestales. ¿Por qué proteger los bosques, cuando estos pertenecen al estado o son utilizados por personas o entidades externas?

Dado que las poblaciones locales suelen correr un considerable riesgo en caso de incendios perjudiciales, son las poblaciones mismas quienes deberían poder participar a la hora de mitigar estos incidentes indeseables. El manejo comunitario de incendios es considerado cada vez más, como un componente de las estrategias de desarrollo participativas y de manejo de incendios forestales. Además, el manejo forestal comunitario reconoce la índole integral de la contribución que el manejo comunitario de incendios presta al manejo forestal participativo. Los promotores del manejo comunitario de incendios siempre han sostenido que existen nexos importantes y potenciales entre el manejo forestal comunitario, la planificación del uso de la tierra, el manejo de los recursos naturales y los procesos de desarrollo comunitario en general. El manejo comunitario de incendios no puede funcionar de manera independiente respecto a estos demás procesos.

Los gobiernos en todo el mundo, y con las debidas diferencias, han comenzaron a adoptar estrategias de manejo forestal colaborativas o comunitarias. El término “comunitario” en el contexto de los incendios abarca una amplia gama de situaciones: que van desde la probable participación forzada (coerción), a la libre y voluntaria participación en actividades que los actores mismos llevan a cabo (atribución de poderes y medios). El hincapié en este caso no sólo reside en la participación de la comunidad, sino también en la capacidad que posee una comunidad que ya fue reconocida y apoyada por las instituciones externas (gobiernos, organizaciones no gubernamentales, proyectos y demás). Tal reconocimiento puede comprender el apoyo al sistema indígena existente, o puede realizarse mediante la formalización, modificación o reelaboración del mismo, o a través del establecimiento de sistemas nuevos. Se considera que muchos de estos sistemas y enfoques son más eficaces para mitigar las quemas incontroladas, siendo más beneficiosos para los ecosistemas locales y más eficaces desde el punto de vista económico a largo plazo.

Existe un vasto conjunto de conocimientos, así como un amplio examen de la definición que se hace de las comunidades y de los enfoques comunitarios en otros campos, como la antropología, el manejo forestal comunitario y otras disciplinas de las ciencias sociales. Sin embargo, la capacidad técnica y organizativa de las comunidades en relación con el manejo de los incendios, desde los puntos de vista histórico y cultural es poco conocida y es raramente estudiada. En consecuencia, es muy difícil transferir los conocimientos y el aprendizaje de lecciones de una comunidad, a otra, en distintas provincias, naciones y regiones. Esta recopilación de enfoques de manejo comunitario de incendios de la República Democrática Popular Lao, Gambia, Honduras, India, China y Turquía es un valioso paso inicial que enriquece el conjunto de conocimientos que existen sobre las comunidades y los incendios. Aunque este paso encierra el potencial de identificar algunos de los modelos generales que existen sobre el manejo comunitario de incendios, a fin de que los demás puedan ponerlos en práctica en sus respectivos países, la diversidad que caracteriza a los casos, circunstancias únicas y contextos variados vuelven ardua la extrapolación de principios, temas y aspectos comunes que se presten a la elaboración un modelo transferible.

Algunas de las iniciativas que se documentan en esta recopilación, tales como el proyecto de la entidad Cooperación y Desarrollo (CESVI), realizado en la Provincia de Sayabouri, República Democrática Popular de Lao, forman parte de proyectos gubernamentales o promovidos por donantes y están enfocados en la prevención y alerta de incendios. Dado que los incendios forestales no se consideran como una amenaza tan grande para la mayoría de los ecosistemas documentados, a excepción de Gambia, sólo una parte de estos proyectos gubernamentales, o promovidos por donantes, se basa exclusivamente en el manejo de incendios forestales. Mejor aún, la mayoría de los proyectos consideran el manejo de incendios como un componente de las iniciativas de manejo forestal más amplias. Dichos proyectos consideran el manejo de los recursos de manera holística y tienden a ser eficaces en cuanto al tratamiento de las causas de los incendios involuntarios.

Los ejemplos de manejo comunitario de incendios más comunes, son aquellos que derivan de la creación de instituciones comunitarias, así como de mecanismos de apoyo para un manejo de incendios más eficaz (tales como los dos casos que se documentan en las localidades de Çal y Bergama en Turquía). En estos casos, las principales transformaciones institucionales se verifican en el ámbito local, mientras que las agencias gubernamentales y no gubernamentales reorganizan sus propias funciones de conformidad, alejándose de una función de manejo directo para asumir papeles más técnicos y consultivos. La naturaleza de los cambios institucionales varía de lugar a lugar, así como la rapidez con la cual los cambios ocurren. Sin embargo, el desplazamiento en dirección del manejo comunitario de incendios, como parte de las iniciativas forestales comunitarias en países como Gambia ya se puso en marcha.

Las fuerzas promotoras de este desplazamiento en dirección del manejo comunitario de incendios cobraron mayor impulso gracias a los objetivos de conservación en su conjunto. Mientras que se reconoce el papel que los gobiernos desempeñaron en el pasado, en cuanto a la conservación de los bosques, (principalmente a través de la creación de reservas naturales), también existe cada vez más conciencia de que las entidades gubernamentales no demostraron ser los agentes más eficaces para la conservación de los bosques. Aún en los lugares en donde las entidades gubernamentales han logrado manejar los bosques con el fin de conservarlos, éstas no siempre lo hicieron de manera participativa.

Las estrategias de vigilancia que forman el núcleo de la mayoría de los programas de manejo, patrocinados por los gobiernos, son objeto de particular preocupación. Las instituciones que deben administrar estos sistemas de vigilancia dejaron de ser factibles desde el punto de vista económico y los principios de protección estatal que estos encarnan, alimentan los conflictos y, paradójicamente, incrementan los gastos. En lugar de mitigar las dificultades que crean los incendios forestales, estos sistemas a menudo incrementan la magnitud y escala de los incendios mismos. Además, estos ignoran ampliamente el papel que desempeña la dimensión humana en los incendios, así como los beneficios sociales y ecológicos que conllevan los incendios prescritos y controlados.

En otros países, las fuerzas que impulsan los enfoques de manejo comunitario de incendios son los derechos indígenas de propiedad y uso de la tierra, entre ellos, el derecho a utilizar el fuego como instrumento de manejo forestal. La persistencia de las prácticas tradicionales, a través de la capacitación y habilitación adecuada de las poblaciones locales para que manejen y utilicen el fuego, constituye uno de los componentes fundamentales del manejo comunitario de incendios, que está captando cada vez más atención en el ámbito internacional. Garantizar los derechos a la propiedad y uso de la tierra puede contribuir a mantener el uso beneficioso de los incendios controlados con fines de desyerbe, reducción del impacto de las plagas y enfermedades, así como de generación de ingresos a partir de productos forestales no madereros (PFNM). El caso proveniente de Orissa, India, documenta la utilización tradicional de los incendios para favorecer la floricultura, cual la producción de flores de kendu y mahua. La falta de documentación de esta y de otras prácticas similares amenaza con desgastar el acervo cultural y cognitivo.

Algunos elementos del manejo comunitario de incendios y de otras estrategias de índole comunitaria constituyen un resurgimiento y formalización de sistemas indígenas de manejo de recursos naturales. Sin embargo, los autores se proponen alertar sobre los riesgos que conlleva un excesivo hincapié en este aspecto. Aunque existe coherencia en el marco general (comunidad o kafoos)[9], y los actores principales (dirigentes, Alkalos[10] o Muhtars)[11]; entre el uso de los incendios antes de la colonización y los sistemas actuales (basados en la supresión de incendios), las condiciones actuales requieren de precaución cuando se trata de volver a introducir los sistemas tradicionales de uso de incendios. Debido al actual crecimiento de la población y a los consiguientes flujos migratorios, algunas comunidades se han vuelto más heterogéneas de lo que eran y en algunos casos, se encuentran sujetas a arreglos institucionales y a luchas de poder que no favorecen a las actividades de manejo comunitario.

Se requiere de una precaución similar respecto a un excesivo hincapié en el papel y capacidad que poseen las comunidades locales para combatir los incendios más vastos y de mayor intensidad, respecto a aquellos de índole precolonial (o anteriores a la práctica de la supresión de incendios). Dado que existen sistemas que utilizan el fuego en distintas partes del mundo, las comunidades y sus miembros pueden ser un componente importante y clave, pero todo el peso de la lucha contra incendios no debería descansar en las comunidades.

Varios programas de manejo comunitario de incendios, documentados en esta recopilación, se llevaron a cabo en lugares remotos en donde los enfoques gubernamentales de control y supresión de incendios se encuentran gravemente amenazados, debido al tiempo que se requiere para acudir y responder a la emergencia. En localidades remotas como esas, las comunidades tienen un papel importante que desempeñar para prevenir y apagar incendios perjudiciales que tienen un impacto negativo en sus vidas. Aún más, mientras el manejo comunitario de incendios reconoce la capacidad que la comunidad local tiene para ayudar a prevenir el surgimiento de incendios, el gobierno no debe delegar toda la responsabilidad, aún en estas localidades remotas. En el caso de incendios más vastos e intensos, es necesario contar con notables recursos y la comunidad no debe cargar sola con toda la responsabilidad de extinguir los incendios.

De manera similar, los incendios no deberían excluirse del todo, de la vida cotidiana de la población, ni de la ecología del ambiente que estos habitan. El estudio de casos ilustra las formas en que las comunidades utilizan el fuego para preparar la tierra y sembrar cultivos y productos forestales no madereros, para cazar u obtener forraje y para manejar las plagas y enfermedades (según puede observarse en el caso de Honduras). Estos pequeños incendios intencionales deben distinguirse respecto a los incendios involuntarios e incontrolados.

Este estudio de casos ilustra ejemplos en donde las comunidades tienen un evidente papel en el manejo de incendios - en algunos casos siendo plenamente responsables, y en otros compartiendo la responsabilidad con otros dueños o gestores conjuntos de los recursos. Además existen algunos ejemplos (tales como los bosques estatales manejados por las comunidades y los enfoques de forestería comunitaria de Gambia) en los cuales la población local utiliza y maneja los bosques con plena legitimidad, por medio de métodos tradicionales y a través del establecimiento de zonas de uso en la periferia de los bosques de propiedad estatal. En estas áreas los usuarios locales son beneficiarios de acuerdos sobre actividades generadoras de ingresos o reciben fuertes inversiones en áreas que se encuentran adyacentes a los bosques. Todas éstas son formas limitadas de participación comunitaria. Sin embargo, estas al menos reconocen la importancia que las comunidades locales tienen respecto a la protección y manejo sostenible de los recursos forestales. Aún más importante es que estos ejemplos proporcionan un peldaño para transferir la autoridad sobre el manejo de incendios, la cual deja de ser únicamente una función del gobierno, para transformarse en un modelo de mayor colaboración, coherente desde el punto de vista ecológico y más sostenible.

Es evidente que existen muchos componentes importantes del manejo de incendios que forman parte del ámbito de las políticas y del ámbito de terreno; muchos de esos aspectos no figuran en el estudio de casos documentado en este informe. Un componente recurrente consiste en el tema fundamental de quién debería controlar el uso de los incendios y manejarlos de manera apropiada. A medida que la población mundial creció, el ámbito rural ha absorbido millones de personas, tanto habitantes indígenas, como migrantes (voluntarios y forzados). Populosas comunidades rurales compiten inevitablemente con los factores externos e internos para tener acceso a los recursos naturales y al derecho de utilizar los incendios controlados como instrumento de manejo. En consecuencia, la creciente competencia por la tierra, el agua y los recursos forestales, a menudo, es una importante fuerza que guía la necesidad de contar con sistemas mejor definidos de manejo de incendios.

En resumen, el manejo comunitario de incendios se preocupa por garantizar que la población local tenga acceso a los recursos forestales y al manejo de los mismos. Los elementos catalizadores que respaldan los enfoques de manejo comunitario de incendios son los derechos de propiedad y/o uso de la tierra, entre ellos el derecho a utilizar los incendios como instrumento de manejo. La preservación de las prácticas tradicionales depende en gran medida del grado de capacidad con que cuenten las poblaciones locales para manejar y utilizar los recursos forestales. El manejo comunitario de incendios reconoce el papel de la dimensión humana en los incendios, así como los beneficios sociales y ecológicos que tienen los pequeños incendios prescritos, utilizados como instrumentos de manejo. El estudio de casos que figura en este informe demuestra cómo los aldeanos manejan los incendios con fines de subsistencia cotidiana. Al ejercer un control local más estricto en cuanto al uso de los incendios y al lograr un consenso más evidente acerca del uso de los recursos y respecto a los acuerdos en materia de derechos sobre el territorio, en relación con sus vecinos y los organismos gubernamentales, la población local puede restringir los efectos destructivos de los incendios e incrementar al máximo sus beneficios.

EL ESTUDIO DE SEIS CASOS

El estudio de casos presenta perspectivas y experiencias únicas de manejo comunitario de incendios que surgieron de manera simultánea en distintas partes del mundo. Como reflejo de los contextos tan dinámicos que caracterizan al tema de los incendios en cada país, cada uno de los estudios fue realizado por un organización local. Los seis casos, sus localidades, el hincapié y las afiliaciones respectivas comprenden:

China

La investigación fue realizada por el Centro para los estudios de desarrollo comunitario, (CDS) y contó con la edición técnica y el apoyo del Centro Regional de Capacitación en Forestería Comunitaria para Asia y el Pacífico, (RECOFTC). CDS es una institución sin fines de lucro que promueve el desarrollo comunitario sostenible en China, mediante procesos de capacitación eficaces basados en las necesidades comunitarias. Dado que los habitantes tienen un profundo conocimiento acerca de la prevención y el control de incendios, este caso se propuso realizar la investigación en Wenyime, una aldea del condado de Dayao, de la Prefectura autónoma de Chuxiong Yi. La aldea participó voluntariamente en el manejo de incendios y contó con el apoyo financiero y técnico de las agencias gubernamentales. Este esfuerzo de cooperación entre el gobierno y las comunidades locales logró resultados considerables y fue galardonado recientemente con un premio por el gobierno provincial de Yunnan.

Este caso demuestra cuán importante es establecer un nexo entre el manejo comunitario de incendios, los esfuerzos de mitigación de la pobreza y el mejoramiento, en general, de las condiciones de vida en la región. A fin de desalentar la utilización de los incendios como instrumento de desboscamiento del terreno, el estudio arrojó una recomendación clave que consiste en diversificar las fuentes de ingresos de la población rural.

Gambia

El Departamento forestal, en colaboración con el proyecto forestal gambiano-alemán, investigó tres de las cinco divisiones del país para determinar si las prácticas de forestería comunitaria han incrementado la habilidad de las comunidades locales para manejar los incendios de manera más eficaz. Los incendios en Gambia, así como en otros países documentados en esta recopilación, constituyen el principal instrumento local para desboscar el terreno. Aunque las prácticas de forestería comunitaria no han sido capaces de reducir la frecuencia de los incendios forestales en todo el país, existen evidencias de que la propiedad local de los bosques (y/o cierto grado de propiedad) hizo cambiar, de manera positiva, las actitudes de colaboración de las comunidades para con las agencias gubernamentales. Estas áreas se han visto menos afectadas por incendios involuntarios y perjudiciales, haciendo suponer que el incremento de la participación y el acceso a la propiedad de los recursos forestales pueden conducir a una prevención de incendios más eficaz. Esta tendencia se confirmó gracias a una encuesta nacional comparativa, realizada entre las aldeas involucradas en la forestería comunitaria y aquellas que no lo estaban.

El nuevo concepto de Bosques estatales manejados por la comunidad (CCSFs) fue introducido en este caso. Este concepto, según el cual las comunidades son responsables del manejo de las tierras de propiedad estatal adyacentes a sus bosques comunitarios, demuestra que Gambia se desplazó de un manejo centralizado promovido por el gobierno, hacia un sistema de manejo descentralizado y principalmente comunitario.

Honduras

La investigación sobre el manejo comunitario de incendios en Honduras fue realizada por el Departamento de protección forestal de la Administración Forestal del Estado y por la Escuela Nacional de Ciencias Forestales. Como sucede en la mayoría de los casos, el 99 por ciento de los incendios forestales en Honduras obedecen a causas antropogénicas, sobre todo debido a las actividades de desboscamiento para la agricultura. En general, la gente considera los bosques como un obstáculo para las actividades agrícolas, y no toman en consideración los ingresos suplementarios que éstos pueden rendir. En otras áreas, los incendios se utilizan como medios para retardar la regeneración, manteniendo los pastos en un estado apropiado para producir forraje para los animales. En las tierras boscosas comunales, consideradas como tierras con valor económico, la población local a menudo desbosca y quema. Cuando los incendios escapan fuera de control, se solicita a la comunidad local que ayude a apagarlo. Muchos se resienten por este tipo de actividad dado que los aleja de sus actividades agrícolas. Si no existe una compensación adecuada, la población considera que controlar los incendios no es de su interés.

El estudio de este caso recomienda que se lleven a cabo programas de capacitación y concientización en las comunidades. Asimismo, recomienda que se extiendan derechos de jurisdicción e independencia a los gobiernos municipales, de manera que estos puedan definir sus propias estrategias de manejo de incendios.

India

La investigación sobre manejo comunitario de incendios en Orissa, India, fue realizada por Vasundara, una organización no gubernamental que cuenta con una trabajo extenso en los bosques de Orissa, y con el apoyo técnico del Centro Regional de Capacitación en Forestería Comunitaria para Asia y el Pacífico (RECOFTC). Vasundara trabaja para mejorar la colaboración entre la comunidad y el estado y para orientar las políticas en dirección de sistemas de manejo comunitarios. La comunidad local en esta parte de la India cuenta con un fuerte incentivo para proteger los bosques y prevenir o manejar los incendios forestales, dado que una proporción considerable de la población depende de los bosques para su subsistencia e ingresos. Al enfocar la investigación en varios y distintos distritos de Bolangir, Deogarh y Sambalpur en el estado de Orissa, este caso ofrece una amplia gama de temas sobre el manejo de recursos/incendios que comprenden los conflictos entre aldeas, la recolección de leña y las consideraciones de índole presupuestaria.

Este caso ofrece uno de los pocos ejemplos documentados, en donde los incendios son utilizados por las comunidades para facilitar la recolección de productos forestales no madereros. El estudio identificó nexos entre la frecuencia de los incendios y la disponibilidad de los recursos naturales, el grado de dependencia que se tiene del recurso y los usos tradicionales de los incendios para varias actividades de generación de ingresos.

La República Democrática Popular Lao

La investigación en la República Democrática Popular Lao fue realizada por un consultor del Proyecto de combate contra incendios de Asia Sudoriental, un programa mundial de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) y del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), los cuales trabajan para identificar a los actores, el uso que éstos hacen de los incendios y sus prácticas de manejo, así como las maneras de mejorar el manejo de incendios. El estudio proporciona varios ejemplos de estrategias de manejo comunitario de incendios, principalmente de proyectos promovidos por gobiernos o por donantes que se centran en la prevención y medios para afrontar situaciones de emergencia debidas a incendios. Muchos de los elementos claves necesarios para establecer prácticas comunitarias de manejo de incendios existen ya en la República Democrática Popular Lao o se encuentran en vías de establecimiento. Las entidades del gobierno provincial están cediendo la autoridad del manejo de incendios al ámbito de distrito y mantienen un interés continuo en desarrollar el manejo comunitario de incendios como un enfoque factible para esta región de la República Democrática Popular Lao.

En contraste con este ejemplo patrocinado por el gobierno y promovido por los donantes, otro estudio realizado en Salavan ilustra un enfoque más integrado de forestería comunitaria. Al partir de este caso, se concluye que, a fin de cumplir con los compromisos y poner en marcha un manejo de recursos coparticipativo eficaz, es necesario que la República Democrática Popular Lao cuente con apoyo técnico y con financiación suplementaria.

Turquía

El Ministerio de Bosques llevó a cabo una revisión de los mecanismos que existen para lograr una participación comunitaria activa en el manejo de incendios. Las diferencias entre estos mecanismos dependían de las situaciones socioeconómicas y políticas locales (las promovidas por el gobierno respecto a las que impulsa la comunidad). Se tomaron dos casos de participación comunitaria en las juntas directivas de Çal y Bergama del distrito forestal, los cuales fueron evaluados y comparados respecto a las estadísticas de incendios provenientes de cinco aldeas vecinas. Ambos casos proporcionaron ejemplos sólidos en los cuales la participación de la población local incrementó el éxito de las medidas de control y la prevención de incendios forestales. La proporción de incendios forestales intencionales en Çal y Bergama fue de 12.1 y de 10.8 por ciento, respectivamente, mientras que el promedio nacional en el curso del último decenio fue del 14 por ciento. Otros datos estadísticos validan la eficacia de esta participación comunitaria y los dos sitios se sugieren en calidad de modelos a ser aplicados en los demás lugares de Turquía a fin de probar mejor la eficacia de los enfoques de manejo comunitario de incendios.

LA VIA FUTURA

Varias conclusiones emergen a raíz de la revisión de los casos aquí presentados. Primero, el desplazamiento del enfoque de las agencias gubernamentales y no gubernamentales hacia un papel de índole técnica y consultiva, constituyó una tendencia positiva en este estudio de casos. Los viejos marcos de trabajo institucionales para el control y supresión de incendios demuestran ser cada vez más inapropiados para la situación actual, aún en los países desarrollados que cuentan con grandes presupuestos. Este modelo de control de incendios tan difuso se encuentra sujeto a una crítica creciente por parte de los forestales y gestores interesados del gobierno, amén de los académicos y la población que vive en los bosques y alrededor de ellos.

Existen muy pocas estadísticas acerca de la extensión y tipos que caracterizan a los incendios forestales. Aunque la mayoría de los incendios en los países en desarrollo se atribuyen a la agricultura itinerante, los fuegos incontrolados debidos a las prácticas de caza, pastoreo, acceso o desboscamiento pueden causar más daños que la agricultura itinerante. En muchos casos, el uso del fuego en los procesos de agricultura en gran escala y en las actividades de la agroindustria comercial no puede identificarse separadamente. También los incendios que surgen como una expresión de desigualdad social o como una manifestación de conflicto entre aldeas (como lo muestra el caso documentado en Sundergarh, India) se distinguen raramente de la utilización beneficiosa de los fuegos. No sólo existe una fuerte necesidad de recopilar los datos fundamentales necesarios para identificar y analizar cuáles son las causas subyacentes de los incendios forestales y terrestres, sino que además se necesita comprender cuál es el impacto que los marcos institucionales actuales tienen en esos incendios. Las causas subyacentes de estos incendios (por ej. La situación de la tenencia de la tierra y el manejo de conflictos) pueden mejorar la eficacia del manejo de incendios. Se requiere de una mejor contabilidad para distinguir entre las quemas prescritas y los incendios involuntarios e incontrolados (tal como las distinciones hechas en los casos de Turquía y Gambia). Con el fin de establecer cuándo y dónde se propician los incendios, se requiere además, de una serie de enfoques y directrices que primero tomen en cuenta a los diferentes actores y sus distintos intereses.

Asimismo, es necesario evitar la fuga potencial de finanzas cuando se concentra la atención únicamente en las estrategias de manejo de incendios basadas en la supresión de los mismos. Un desplazamiento en dirección del manejo comunitario de incendios también ayudará a los gobiernos a resolver los conflictos que surgen respecto a los derechos institucionales y a la autoridad, entidades que hayan podido inhibir la conservación de los bosques y el uso sostenible de los recursos naturales. Los elementos fundamentales necesarios para un cambio institucional comprenden:

FIGURA 1: Análisis del ámbito nacional y de las relaciones que existen entre los actores claves y cómo los cambios en estas relaciones pueden conducir a resultados positivos para el manejo comunitario de incendios[12]

Existen grandes oportunidades para aprender de la forestería comunitaria y otras disciplinas afines. Los seis casos del estudio presentados aquí ofrecen algunos ejemplos provenientes de distintas regiones del mundo. Es probable que existan numerosos ejemplos más, en los cuales las comunidades locales manejen los incendios por otra serie de razones. Estos enfoques comunitarios mostraron tener una gran diversidad. A fin de que el manejo comunitario de incendios pueda progresar, éste debería abarcar esa diversidad e identificar las similitudes en los distintos contextos comunitarios que las albergan.

En un contexto general de descentralización, existe una evidente necesidad de que los distintos países determinen cuál es el mejor enfoque de manejo comunitario de incendios a través de la experimentación con los ejemplos que existen localmente. Los marcos legales no pueden ser enmendados de manera satisfactoria sin que exista la orientación de las políticas. Además, las políticas mismas podrán ser reformadas con más productividad a partir de los ejemplos y de la claridad que proporcionan las experiencias, y no a partir de hipótesis. Al igual que con la forestería comunitaria, el manejo comunitario de incendios carece de casos bien documentados que sirvan de propulsores para la reconstitución de las políticas. Con el fin de colmar esta tarea, esta recopilación de estudios de caso proporciona algunos pasos prácticos a realizar en dirección del manejo comunitario de incendios.

LISTA DE ACRÓNIMOS

CESVI

Cooperazione e Sviluppo (Cooperación y desarrollo)

CDS

Center for Community Development Studies (Centro para los estudios de desarrollo comunitario)

CCSF

Community-Controlled State Forests (Bosques estatales manejados por la comunidad

PFNM

Productos forestales no madereros

RECOFT

Regional Community Forestry Training Center for Asia and the Pacific (Centro regional de capacitación en forestería comunitaria para Asia y el Pacífico)

UICN

Unión Mundial para la Naturaleza

WWF

Fondo Mundial para la Naturaleza


[9] Asociaciones de aldea en Gambia.
[10] Dirigentes de aldea en Gambia.
[11] Dirigentes de aldea en Turquía.
[12] Adaptado a partir de Hobley y Shields, 2000. Proyecto Forestal en Western Ghats en India apoyado por DFID.

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