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Panamá

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VIII. ESTADO ACTUAL DE LA INFORMACION SOBRE RECURSOS FORESTALES Y CAMBIO EN EL USO DE LA TIERRA
(LUIS H. CORDOVA, CONSULTOR FAO)

Introducción

Los Recursos Forestales de los países tropicales han sido y son considerados por muchos, un recurso abundante y prácticamente interminable. Como consecuencia de la intervención de un sin número de factores, entre los cuales el cambio en el uso de la tierra como producto del crecimiento demográfico, la demanda de los productos forestales, el mal aprovechamiento y sobre explotación de estos conllevan, a la destrucción de los mismos, motivando que hoy en día estos bosques y los recursos que ellos generan, se hayan convertido en recursos limitados los cuales cada día que pasa, son más escasos y por ende su adquisición por sus usuarios más costosa y que los bienes y servicios que estos generan al medio ambiente sean menores.

La Estrategia Nacional del Ambiente de la República de Panamá señala: “el progresivo proceso de transformación de los bosques en los últimos 30 años, el cual se ha desarrollado obviamente al margen de la consideración a la capacidad potencial de los suelos, esta planteando un escenario distinto al que debería experimentar el país, en el marco del mejor uso social, ecológico y económico de la tierra”

Este instrumento de trabajo y de política ambiental, sigue indicando “en consecuencia, este proceso no manifiesta un cambio o conversión de un estratégico recurso existente en actividades productivas nuevas y mejores, sino que por el contrario, experimenta una significativa desvalorización de la riqueza natural del país mediante la eliminación del bosque para substituirlo por una condición de inercia y destrucción, en contradicción con el principio del mejor beneficio alternativo”.

Definir y resolver los problemas por la cual la población panameña, así como la de los países de América Latina provocan y hacen cambios en el uso de la tierra, motivando con esto el deterioro y desaparición de sus recursos forestales, es en particular una de las tareas que nuestros gobiernos en conjunto con entidades internacionales, tendrán que resolver en el corto plazo y así evitar se sigan deteriorando cada día más nuestros bosques naturales en general.

1. Breve descripción de los recursos forestales de Panamá

Los bosques de Panamá al igual que los de muchos países del mundo, son amenazados por prácticas y usos inadecuados de la tierra que resultan de la creciente presión de la actividad humana. Panamá, era poseedora de grandes masas boscosas que con el transcurrir de los años se han ido reduciendo con excesiva rapidez.

Desde el punto de vista técnico, Panamá es un país poco industrializado, que podrá ser beneficiado con el establecimiento de una economía forestal grande, desarrollada y técnicamente moderna. Muy poco de su territorio es apropiado para la agricultura mecanizada, intensiva, o para una industria ganadera intensiva y permanente. Las condiciones de clima, suelos, topografía, y drenajes que al interactuar juntas, hacen que grandes extensiones del territorio nacional, no sean adecuadas ni siquiera para cualquier cultivo de subsistencia o ganadería extensiva.

1.1 Superficie forestal, bosques naturales y plantados

Los recursos forestales de Panamá están constituidos por las formaciones boscosas, tanto naturales como establecidas y por los suelos de aptitud forestal. Parte de estos recursos conforman el patrimonio forestal del Estado, el cual esta constituido por todos los bosques naturales, las tierras sobre los cuales están estos bosques, por las tierras estatales de aptitud preferentemente forestal y las plantaciones forestales establecidas por el estado en terrenos de su propiedad.

La superficie total del territorio de la República de Panamá es de 7,551,690 hectáreas, de las cuales en el año de 1992 un total de 3,358,304 hectáreas estaban cubiertas por bosques naturales, representando esta cifra el 44.4% de la superficie total del territorio nacional (ver cuadro 1)

Cuadro 1. Cobertura Boscosa por Provincia Año 1992 – 1998

Provincia

Superficie por provincia (ha.)

Superficie Boscosa 1992 (ha)

Superficie boscosa 1992 (%)

% de la superficie boscosa por provincia 1992

Superficie boscosa (ha) 1998(*)

% de la superficie boscosa por provincia 1998 (*)

Bocas del Toro

Coclé

Colón

Chiriquí

Darién

Herrera

Los Santos

Panamá

Veraguas

Kuna Yala

874,540

492,730

489,010

865,320

1,667,100

24,070

380,550

1,188,740

1,123,930

235,700

593,550

47,080

233,541

117,872

1,258,830

10,049

29,613

538,812

298,033

230,924

17.67

1.40

6.69

3.51

37.48

0.30

0.88

16.05

3.87

6.88

67.86

9.55

47.75

13.62

75.51

4.29

7.78

45.32

26.51

97.97

539,342

47,732

212,440

107,136

1,144,004

9,158

26,860

489,895

270,739

209,998

61.67

8.67

43.44

12.38

68.62

3.91

7.06

41.21

24.09

90.00

Total del país

7,551,690

3,358,304

100.00

44.47

3,052,304

40.40

Fuente: Informe de Cobertura boscosa 1992 SIG - INRENARE 1995

(*) Estimaciones Estrategia Nacional Del Ambiente ANAN 1998

La actividad de reforestación, previa la promulgación la Ley de Incentivos a la Reforestación (Ley 24 de 23 de noviembre de 1992 “Por la cual se establecen incentivos y reglamenta la actividad de reforestación en la República de Panamá”), era realizada muy poco por el sector privado del país, con su promulgación y por las virtudes que propicia la misma, se incrementa rápidamente hasta alcanzar a la fecha un total de cuarenta y dos mil ciento veinticuatro hectáreas (42,124 ha.),

Hasta diciembre del año 2000, la superficie total reforestada privada y estatalmente en todo el territorio nacional alcanzaba las 42,124 hectáreas, de las cuales, distribuidas por especie así:

• 59% 25,076 hectáreas de Teca;

• 25% 10481 hectáreas de Pinus caribea;

• 4% 1444 hectáreas de Caoba africana;

• 3% 1150 hectáreas de Cedro espino;

• 3% 1145 hectáreas de Acacia mangium y

• 6% 2828 hectáreas de otras especies.

Actualmente existen alrededor de 1300 personas naturales y jurídicas, inscritas en el Registro Forestal de la ANAM, desarrollando proyectos de reforestación, que han alcanzado una superficie reforestada en los últimos nueve años a la vigencia de la Ley de "Incentivos a la Reforestación" de aproximadamente 31,000 hectáreas.

Cuadro N°2

Superficie reforestada por provincia, en hectáreas

PROVINCIA

Antes de 1992

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

TOTAL

Veraguas

7603

15

300

260

500

1210

293

60

41

582

10864

Panamá

859

238

355

910

1500

1568

2040

971

1127

1608

11176

Coclé

1500

86

400

135

376

645

447

230

270

198

4287

Chiriquí

531

622

550

430

1306

575

300

463

1400

575

6752

Darién

20

203

254

193

358

250

295

299

163

126

2161

Colón

210

160

90

115

300

429

730

805

225

512

3576

Herrera

300

37

32

30

112

285

53

64

27

167

1107

Los Santos

23

25

100

140

234

333

200

198

59

86

1398

Bocas de Toro

---

25

12

120

100

52

29

125

287

53

803

Total

11046

1411

2093

2333

4786

5347

4387

3215

3599

3907

42124

Fuente : Plantaciones Forestales, SENADAF, 2001, ANAM, Panamá.

1.2 Bosques del estado, privado y comunal

De acuerdo a la Ley 1 del 3 de Febrero de 1994 “Por la cual se establece la Legislación Forestal de la República de Panamá, y se dictan otras disposiciones”, existen en el país tres categorías de bosques que ha sido clasificados dependiendo el uso y las diversas funciones que cada uno de ellos cumplen. Estas categorías son los bosques de producción, los bosques de protección y los bosques especiales.

Los bosques de producción son aquellos en los cuales es posible y se permite aprovechar en forma intensiva y racional, con rendimientos económicos parcial mente sostenido, productos forestales.

De la superficie total con cobertura boscosa, cifra que fuera estimada por la Estrategia Nacional el Ambiente (ENA), – ANAM en 1998 en un total de 3,052,304 hectáreas, solo y aproximadamente trescientas cincuenta mil (350,000) hectáreas de esta superficie, han sido catalogadas como bosques de producción.

Cuadro N°3 Cobertura Boscosa de Panamá Estimada, Según Tipo de Bosques Año 1998.

TIPO DE BOSQUE

SUPERFICIE (Ha.)

PORCENTAJE

Bosques de producción

Bosques de protección

Bosques de mangle

Cobertura de bosque no clasificada

350,000

1,584,682

170,827

946,795

11.5

51.9

5.6

31.0

TOTAL

3,052,304

100.0

Fuente: Estrategia Nacional del Ambiente 1998 Documento 6/7

Del total de la superficie boscosa del país un total de 107,175 hectáreas habían sido otorgadas para el aprovechamiento forestal a través de contratos otorgados por el Estado a Empresas Concesionarias, Permisos comunitarios, Permisos en Fincas Privadas y Permisos Individuales otorgados a pequeños taladores. De estos bosques se han extraído aproximadamente hasta el año 2000 un volumen neto total de1,130,328 metros cúbicos de madera, volumen el cual abastece el mercado nacional.

A diciembre del año 2000, la superficie total reforestada por el sector privado y estatal por especie se distribuía de la siguiente manera:

Cuadro N°4 Superficie reforestada por especie, año a nivel nacional, en hectáreas

Especie

Antes

De 1992

1992

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

2000

Total

Teca

1242

715

1523

1738

4240

4597

3019

2307

2367

3328

25076

Pino

9186

75

8

143

98

187

452

133

104

95

10481

Cedro espino

63

51

34

77

166

85

567

264

70

67

1444

Acacia mangio

257

112

12

58

46

272

95

20

237

41

1150

Caoba africana

30

251

507

49

64

63

64

63

32

22

1145

Otras

268

207

9

268

172

143

190

428

789

354

2828

Total

11046

1411

2093

2333

4786

5347

4387

3215

3599

3907

42124

Fuente: Plantaciones Forestales, SENADAF, 2001, ANAM, Panamá.

Por la falta de un presupuesto nacional acorde con la realidad forestal del país, los bosques de producción no han sido delimitados ni cartograficamente ni a nivel de terreno, lo cual imposibilita conocer realmente la situación y condiciones de los mismos. Estos bosques a pesar de constituir legalmente un patrimonio del Estado, los mismos no son controlados por este y sus tierras son sujetas al proceso de titulación.

De la superficie estimada de estos bosques (350,000 hectáreas), aproximadamente 140,000 hectáreas se encuentran en las provincias de Colón, Veraguas y Bocas del Toro, siendo aprovechadas en un mínimo de sus capacidades y en forma selectiva en ciertas áreas (próximas a comunidades y a la frontera con Costa Rica), mientras que en otras no son aprovechados y son considerados como bosques potenciales de producción. En las provincias de Panamá (Región Panamá Este) y Darién se encuentran el resto de las 240,000 hectáreas catalogadas como bosques de producción.

Cuadro N°5 Superficie Estimada de Bosques de Producción por Provincia (Año 1998)

Provincia

Superficie (Ha)

Porcentaje

Darién

Panamá

Veraguas

Bocas del Toro

Colón

150,000

60,000

60,000

50,000

30,000

42.8

17.2

17.2

14.2

8.6

TOTAL

350,000

100.0

Dentro de la clasificación de los bosques de producción, a la fecha aun existen dos tipos de bosques de gran importancia por su potencial productivo y por su ubicación geográfica: los bosques de Orey (Camnosperma panamensis) ubicados sobre todo en la provincia de Bocas del Toro (zonas pantanosas de la laguna de Chiriquí Grande), con una superficie estimada de 50,000 hectáreas, y los bosques de Cativo compuestos en su mayoría por la especie Cativo (Prioria copaifera), desarrollándose en tierras aluviales. Estos bosques mixtos y homogéneos cubren una superficie aproximada que sobrepasa las 15,000 hectáreas.

Los bosques de protección son aquellos que cumplen funciones reguladoras y protectoras de procesos ecológicos esenciales; en tanto que los especiales son aquellos dedicados a preservar áreas de orden científicos, educativos, históricos, turísticos, recreativos y de otros tipos de interés social y público.

El Sistema Nacional de Areas Protegidas (SINAP), abarca una superficie aproximada de 1,902,379 hectáreas clasificadas en su mayoría en la categoría de Parques Nacionales (71.4%).

Se ha estimado que del total de la cobertura boscosa estimada por la ENA que corresponden al SINAP, 1,584,682 hectáreas han sido clasificadas o se encuentran dentro de la categoría de bosques de protección.

Un total de 946,795 hectáreas del total de la cobertura boscosa estimada, corresponden a superficies boscosas que no han sido evaluadas para poder determinar su vocación ecológica y clasificarlas dentro de las categorías que establece la ley.

Según el “Plan de Ordenación y Conservación de los Manglares de Panamá” financiado por la Organización Internacional de la Maderas Tropicales (ITTO) para 1997, Panamá poseía un total de 170,827 hectáreas de manglares constituyendo el sosten de la industria pesquera nacional al servir de habitats en las primeras etapas del ciclo biológico de numerosas especies marinas de interés comercial. Los manglares son objeto de alteración continua por el establecimiento , desarrollo y expansión de diversas actividades humanas que provocan el deterioro y la eliminación de este recurso.

Distribución de los recursos forestales por zonas o regiones

El primer inventario nacional forestal realizado en Panamá data de 1947 (Garver, R.D.), en el cual se estimo una superficie forestal cubierta por bosques de 5,245,000 hectáreas, cifra equivalente al 70% de la superficie total del territorio nacional. En el inventario forestal realizado en 1970 auspiciado por la FAO, reporta una cobertura boscosa compuesta por 4,081,600 hectáreas, representando que en un periodo de 23 años el país había perdido 1,163,400 hectáreas de la superficie categorizada como forestal y agroforestal (aproximadamente 20% de esta) y un promedio de deforestación de 50,582 hectáreas anuales, tasa que prácticamente se mantiene a la fecha.

El cuadro 6 demuestra las estimaciones cronológicas de la superficie boscosa de Panamá.

CUADRO N°6 Estimaciones de la Superficie Boscosa de Panamá por Año

Año

Superficie (ha)

Porcentaje
Fuente

1947

1970

1974

1986

1992

1998*

5,245,000

4.081,600

3,900,000

3,664,761

3,358,304

3,052,304

70.00

53.00

50.00

48.50

44.40

40.40

Garver

Falla 1978

Falla 1978

SIG/ANAM 1994

SIG/ANAM

ENA

Fuente: Informe Cobertura Boscosa 1992, SIG/INRENARE, 1995

* Estrategía Nal. Del Ambiente/Recursos Forestales de Panamá Vol. 2/7 - 1998

Las cifras presentadas por la ENA son basadas a análisis y estimaciones sobre la base de la tasa de deforestación durante el periodo 1986-1992 las cuales fueron proporcionadas por el SIG/ANAM.

Panamá es un país completamente tropical. Presenta solamente un margen latitudinal de 2°25’, desde la latitud 7°12’ hasta los9°37’ Norte, cayendo centralmente dentro de la región latitudinal Tropical, bajo el sistema de Zonas de Vida o dentro de los “trópicos interiores”, según la mayor parte de los climatólogos. (Tosi, J.A. 1971). Presenta doce zonas de vida, de las cuales se hace un breve resumen en adelante.

Bosque Húmedo Tropical

Se encuentra presente tanto en la vertiente Atlántica como Pacífica del país, específicamente en las provincias de Panamá, Colón, Coclé, Darién, Chiriquí, Veraguas, Bocas del Toro, Los Santos. Es reemplazado por asociaciones del Pre-montano Húmedo en las tierras bajas con altitudes encontradas entre los 300 a 400 metros, o dependiendo de la rapidez con que aumente la precipitación con relación al descenso de la bio-temperatura debido a la elevación en la planicie interior y áreas montañosas por el Bosque Muy Húmedo tropical.

Realizando un calculo preliminar en el mapa de Zonas de Vida, su extensión total en el país se acerca a 24,530 kilómetros cuadrados, es decir que ocupa un 32% de la superficie total del país.

Sobre los mejores suelos aluviales presenta un potencial agrario optimo aplicando un tipo de agricultura intensiva de cultivos alimenticios comerciales, adaptados a la bio-temperatura todo el año alta y a las condiciones de humedad existentes. En las tierras altas de pendientes bajas y moderadas los cultivos permanentes se pueden alternar con pequeños campos cultivados a mano para la subsistencia local o para la venta (arroz, maíz). El pastoreo extensivo no es recomendado.

Las áreas abruptas como las de pendientes fuertes que deberían estar reservadas para uso forestal o utilizarse juiciosamente para cultivos arbóreos permanentes (frutales u otras especies forestales), están siendo utilizadas para otros fines como la ganadería extensiva y la agricultura migratoria. La mayor pare de esta zona de vida al norte de la división continental se caracteriza por planicies de pendientes leves, ideales para el crecimiento de muchas especies forestales tropicales de valor comercial mundial, son tierras bien drenadas o que pueden drenarse transformándose en optimas para la agricultura actual o futura para que queden disponibles para el uso forestal. Las planicies costeras inundables de la provincia de Bocas del Toro que tienen un potencial forestal significativo, su uso debe ser restringido a especies adaptadas a estas como el Cativo (Prioria copaifera) y Orey (Camnosperma panamensis), sin embargo la accesibilidad actualmente a las mismas es muy limitado.

La combinación peculiar de condiciones de temperatura y humedad tanto en el sector Pacífico como en el Atlántico, el problema de los suelos de esta zona de vida es de mucha importancia para el país con lo cual se deben identificar y utilizar para la agricultura, pastoreo y forestal.

En vista de su gran extensión dentro del país y la variedad de su geología, relieve y las condiciones atmosféricas encontradas, se dan muchas asociaciones distintas dentro de la zona de vida del Bosque Húmedo Tropical. Solamente en Darién, al Este de la provincia de Panamá y parte del litoral Atlántico se encuentran diferentes asociaciones que mantienen aun su cobertura forestal original, encontrándose muchas de estas dentro del Sistema Nacional de Areas Protegidas y en áreas comarcales e indígenas.

Actualmente se encuentran extensas áreas de esta zona del bosque natural maduro y el cual presenta diferentes estratos en la provincia de Darién, el este de Panamá, algunas partes de Bocas del Toro (especialmente en las islas), en la Cuenca del Canal de Panamá, en algunas de las islas mayores fuera de la costa como Coiba. El Estado debe cuanto antes investigar y definir cuanto de este bosque se encuentra en su climax y no ha sido intervenido, como medida de determinar el potencial forestal del país.

La mayor parte de estos bosques son de difícil acceso siendo aprovechados por concesionarios solamente en la estación seca, o siendo objeto de la colonización campesina que busca nuevas tierras para el desarrollo de la agricultura de subsistencia y el pastoreo extensivo.

Las asociaciones en esta zona de vida incluyen un número plural de especies arbóreas si se consideran colectivamente. Hay diferencias regionales mayores en cuanto a la composición por especies, que reflejan simplemente la extensión geográfica del país y su posición como puente entre las Américas Central y del Sur. Sin embargo muchas especies que se dan en asociaciones del Bosque Húmedo Tropical, se encuentran también en otras zonas de vida conformando otro tipo de asociaciones o tipos de cubierta, lo que hace difícil caracterizar las zonas de vida por las especies presentes en las mismas. Por las características que presenta esta zona de vida, se estima que más de 450 especies lo conforman, y se distribuyen en forma local como regional con variaciones en la composición por especies y en las proporciones de las especies en el bosque mixto. En esta zona se encuentra la mayor parte de las especies comerciales y potencialmente comerciales que son aprovechadas y comercializadas en los mercados nacionales e internacionales.

Legalmente gran parte de los suelos y bosques que conforman esta zona de vida, han sido titulados por las personas que los ocupan, otros se encuentran ocupados por colonos y presentan un estatus de derechos posesorios (sobre todo en la provincia de Darién y Bocas del Toro), otros forman parte del Sistema Nacional de Areas Protegidas (SINAP), y la mayor parte de los mismos se encuentran en Comarcas Indígenas. Por la falta de información estadística y de estudios realizados, fue imposible definir la superficie que ocupa cada uno de estos bosques.

Bosque seco tropical

El bosque Seco Tropical es un bio-clima sub-húmedo y cálido que ocupa un área relativamente limitada en Panamá, unos 5,630 kilómetros cuadrados (7% del territorio nacional). Aparece solamente en el lado Pacífico, ocupando posiciones de tierras bajas en Panamá Central y oeste, Coclé, Herrera, y en la provincia de Los Santos. Una pequeña parte existe también en la península de Garachiné en Darién. En las provincias de Coclé (cerca de Penonóme) y de Los Santos parece en elevaciones que fluctúa entre los 100 a 200 metros sobre el nivel del mar. La precipitación en esta zona de vida se da entre los 1,100 a 1,650 mm, en promedio.

Es quizás, la zona de vida más favorable de todas para la agricultura permanente y para la cría de ganado, dado que los suelos encontrados en la misma son productivos y pueden ser utilizados bajo sistemas de riego todo el año. Son aptos para el cultivo de la caña, arroz, maíz, frijoles. Desafortunadamente mucha tierra de esta zona de vida es utilizada en la ganadería extensiva por propietarios de grandes fincas.

El Bosque Seco Tropical ha sido en su mayoría, totalmente despojado de su cobertura forestal natural original, excepto en los manglares estuarios y entradas costeras. Las especies forestales prácticamente han desaparecido siendo utilizadas estas aparentemente para la venta y fabricación de muebles u otro uso domestico, construcción o para las cercas de las fincas. Esta situación ha llevado a una minúscula parte de los propietarios de estas tierras especialmente a pequeños campesinos a plantar sus propios arboles especialmente cedro amargo (Cedrela odorata), a lo largo de cercas y proximos a sus viviendas. Otras especies encontradas en esta zona son el Cedro espino (Bombacopsisi quinatum), Caoba (Switenia macrophylla var. humilis), Algarrobo (Hymenaea courbaril), Roble (Tabebuia pentaphylla), Corotú (Enterolobium cyclocarpum), otras más. Con la promulgación de la Ley de Incenticvos a la reforestación, se ha introducido la Teca como especie exótica, la cual presenta excelentes resultados.

Legalmente la mayor parte de estos suelos tienen títulos de propiedad otorgados por la Dirección de Reforma Agraria y físicamente, son accesibles por vías de comunicación que presentan un buen estado, con excepción los manglares y los ubicados en la península de Garachiné en Darién, los cuales corren el peligro de desaparecer como los del resto del país, sí el estado no toma las medidas corruptivas cuanto antes.

Bosque seco premontano

Se encuentra hacia el lado del mar de la gran zona de vida Tropical Seca, encontrándose tierra adentro del golfo de Panamá, en Coclé, Herrera y Los Santos. El área tiene una superficie de 2,070 kilómetros cuadrados representando el 3% del territorio nacional. La precipitación en todas partes es menor de 1,100 mm llegando a ser tan baja como de 900 mm.

Los suelos de esta zona de vida son generalmente excelentes, ya que ocupan terrenos mayormente nivelados con pendientes suaves, deribados de depositos costeros marinos o aluviones. Algunas de las áreas inundables costeras particularmente al sur de Aguadulce provincia de Coclé, han sido convertidas en salinas naturales de donde se extrae la mayor parte de la sal mineral que consume la población panameña.

Excepto de los manglares, muchos de los cuales han sido saqueados y se encuentran arruinados, no queda ningún remanente de la vegetación original natural y aún son relativamente escasas pequeñas trazas de vegetación natural secundaria. La vegetación original fue probablemente bosque deciduo de mediana a baja altura y relativamente abierto, con una flora limitada y bastante especializada. Muchas de las especies están aún en evidencia, mayormente en estado inmaduro, a lo largo de las cercas y dispersas en las áreas de pastizales donde han sido dejadas para el descanso de los animales que en estos pastorean. Es una zona que puede ser caracterizada como no agrícola.

Bosque humedo premontano

La zona de vida del Bosque Húmedo Premontano, no esta bien representada en Panamá. La clasificación realizada por J:A:Tossi Jr. En 1971 identifico que esta zona ocupa “aproximadamente 2,400 kilómetros cuadrados, algo así como un 3.5% del territorio nacional, pero casi toda cae en transición con el Bosque Húmedo Tropical, excepto por un estrecho tramo en las laderas sobre Santa Fe en Veraguas”.

La tierra esta cubierta de pastos infestados de maleza o bosques secundarios jóvenes. Se observan áreas bastantes grandes de tipos de sabana muy pobres, parcialmente con árboles.

Gran parte de esta tierra necesita enormemente la rehabilitación y esto solo puede darse con un cambio drástico en la utilización del suelo y con la organización de las fincas existentes en esta zona.

Físicamente es accesible en su mayor parte y gran parte de sus tierras presenta un estado legal confuso para sus ocupantes, problema el que esta en vías de solución con el Proyecto de Titulación de Tierras que lleva a cabo el gobierno nacional.

La vegetación original de esta zona de vida no se encuentra en ningún lugar de la República de Panamá, excepto quizás algunas trazas pequeñas que quedan en la costa Norte de Garachiné en la provincia de Darién. El bosque de hábito semideciduo, fue probablemente de altura mediana o muy abierto en el sotobosque, se presume que contenía gran porcentaje de maderas de gran valor comercial en la industria de ebanistería. Entre las especies forestales nativas que prosperan aquí en las secciones de transición cálida son las que se desarrollan en el Bosque Seco Tropical y en el Bosque Húmedo tropical y de valor comercial en el mercado como lo son Algarrobo (Hymenaea courbaril), caoba (Switenia macrophylla), Cedro espino (Bombacopsis quinatum), Guayacan y Robles (Tabebuia chrysantha y T. Pentaphylla) corottú (Enterolobium cyclocarpum), Quira (Platymiscium pinnatum), y otras más. En áreas de esta zona se desarrollan en la actualidad plantaciones forestales con Teca (tectona grandis), Caoba african (Switenia mahogani), y Pins caribaea var. Hondurensis.

Bosque muy humedo premontano

Esta zona le sigue en extensión al Bosque Húmedo Tropical, totalizando 15,200 kilómetros cuadrados, lo cual representa un 18% de la superficie del territorio nacional. Presenta áreas grandes y continuas tanto en el norte como en el sur de la división continental, encontrándose la mayor parte de esta en el lado Pacífico. La línea de elevación superior de esta formación se da entre los 1,300 – 1,600 metros sobre el nivel del mar con una bio-temperatura media anual de unos 17.5°C y una precipitación promedio entre los 2000 a 4,000 mm.

Se encuentra ampliamente distribuida en la región del Pacífico principalmente en la provincia de Darién, este de Panamá y Veraguas.

Debido al gran exceso de lluvias, esta zona de vida con estación seca o sin ella, es limitada y pobre para la agricultura y el pastoreo de ganado. Son de reacción ácida a extremadamente ácida, bajos en contenido de nutrientes para las plantas, especialmente cuando están privados de cubierta forestal natural. A pesar de ello y desafortunadamente, las áreas más accesibles de esta zona de vida, tanto en la transición cálida como en los sectores no transicionales son sujetas a una fuerte colonización pionera para la agricultura y la ganadería extensiva, siendo en la actualidad sujetas a la titulación legalizando con esto, cualquier actividad que se de en estos suelos. Aunado a ello los mismos son de fácil accesibilidad incrementando esta situación la presión sobre las mismas.

Los bosques de tierra elevadas que ocupan principalmente suelos erosionables de baja fertilidad, son altos como los encontrados en el Bosque Húmedo tropical, con una densidad mayor, troncos más delgados y las copas de los dominantes son menos anchas y desparramadas, más redondeadas y compactas. Los rodales contienen generalmente más especies perennifolias en todos los niveles y la estratificación es menos pronunciada.

Estos bosques en su condición de madurez, son la base para el inicio de la ordenación del uso sostenible, sin embargo es necesario la implementación y aplicación de investigaciones científicas para definir el grado y métodos para sus aprovechamientos y posterior manejo.

Bosque muy humedo tropical

Esta zona de vida es uno de los mejores bio-climas para uso forestal. Ocupa un área significativamente grande en Panamá, alcanzando unos 10,900 kilómetros cuadrados o sea 13.4% del territorio nacional, representado en bloque grandes, continuos o en fajas, a elevaciones generalmente bajas a lo largo de la costa del caribe, y en la parte oeste de la Península de Azuero, en la Sierra de Cañazas, en la Cordillera Costera desde el norte de la ciudad de Panamá hasta la fronteras con Colombia y en los valles montañosos adyacentes al Choco colombiano en Darién. Areas más pequeñas pero significativas se presentan en Chiriquí cerca de la frontera con Costa Rica y en la cordillera del Tabasará en el este de Chiriquí y oeste de Veraguas. A diferencia de las zonas de vida descritas anteriormente, la mayor parte de esta zona de vida aun presenta su cubierta de bosque alto virgen maduro o secundario, sin embargo esta siendo objeto de los procesos de colonización (Alto Chucunaque Darién). Es un ambiente difícil para la agricultura y hasta hace poco tiempo fue evitada para tales fines.

Los suelos desde generalmente son muy pobres en los sitios altos y zonales, los cuales una vez limpios quedan estériles en poco tiempo. No es una zona de vida la cual se puede dedicar a la ganadería u agricultor orientado comercialmente, es una zona con un medio ambiente forestal y en términos de política nacional de la tierra, las tierras de esta zona de vida deberían con muy pocas excepciones, ser reservadas exclusivamente para la producción forestal ordenada, lamentablemente no es así, a pesar de su difícil accesibilidad, son objeto de titulación sin ninguna precondicionante, siendo estas utilizadas para otros fines.

El bosque natural presenta una variedad de asociaciones que se encuentran en planicies y filos bien drenados y cuestas convexas superiores, con estratos bien definidos y una rica variedad de especies conformadas por arbóreas, leñosas, epífitas, lianas, heliconias y otras más.

Es prácticamente imposible el intento de elaborar una lista completa de las especies que se puedan encontrar en esta zona de vida, cuando localmente hay hasta 150 o más especies en una asociación dada y la composición cambia geográficamente en la misma asociación tanto como el régimen de precipitación.

Bosque pluvial premontano

Esta zona de vida así como las otras dos zonas de vida super – humedas que aparecen en Panamá, no son apropiados bajo ningún punto de vista, ni aun en circunstancias de mejoramiento como los suelos volcánicos recientes para sostener ningún tipo de agricultura o cría de ganado.

De las tres zonas de vida del Bosque Pluvial de Panamá, esté es el más extenso en área e incluye alrededor de 9,975 kilómetros cuadrados o sea el 12.6 del territorio nacional. Excepto por un área de transición cálida en la cabecera de la cuenca del río Jaque provincia de Darién, la formación ocurre a elevaciones un poco superiores a 400ms y hasta los 1400ms., en terrenos empinados y laderas semi-montañosas.

Esta zona es de difícil acceso y la ocupación de la misma por asentamientos humanos es mínima.

El bosque natural y probablemente virgen persiste sobre casi todo el área clasificada, con excepción a áreas que se encuentran con buena accesibilidad física como es el área de Cerro Azul en la provincia de Panamá, áreas ocupadas por poblaciones indígenas en la cordillera del Tabasará provincia de Veraguas y en la provincia de Chiriquí sobre suelos volcánicos. Este bosque incluye una a cuantas asociaciones de tierras elevadas, con una altura intermedia con árboles de dosel que alcanzan 30 y ocasionalmente 40 ms, con troncos generalmente rectos, relativamente delgados pero con longitudes y diámetros comerciales bastante comunes, caracterizándose el mismo por su alta densidad con una estratificación difícil de apreciar.

Excepto por las tierras volcánicas y probablemente ahí, el uso agrícola de la tierra es inestable y de una intervención muy temporal.

Bosque pluvial montano bajo:

Esta zona de vida se desarrolla por encima de los 1300 metros y reemplaza la flora del Bosque Pluvial Premontano, caracterizándose el bosque por el decrecimiento en la altura total y en la densidad del sotobosque, única diferencia con relación al Bosque Premontano.

La accesibilidad tanto física como legal es prácticamente nula, dado que son muy pocas o prácticamente no existen carreteras o vías de comunicación en las mismas.

Ocupa las laderas superiores de los picos más altos de la provincia de Chiriquí (2400 a 2700 ms), y las laderas de las montañas más altas del país, de las que pocas alcanzan los 2000 ms. De elevación.

El área total implicada es comparativamente pequeña, unos 2,370 Kms o sea 3.2% del territorio nacional. Estas áreas son estrechas y siguen las principales divisones de agua y debido al relieve sus laderas son abruptas. La vegetación existente es prácticamente bosque virgen.

Este tipo de zona de vida, es impropia en su totalidad para la agricultura y la ganadería y su potencial producción forestal es muy limitada debido a la inaccesibilidad general, por lo que sus áreas deben mantenerse invioladas bajo una administración apropiada de la ANAM o como bosques protectores y por el valor potencial escénico y recreativo que tienen para el país.

Bosque muy humedo montano bajo

El área más extensa se encuentra en la provincia de Chiriquí junto al este y oeste del Volcán Barú, donde se desarrolla una actividad agrícola bien desarrollada por propietarios de fincas existentes en esta zona del país. Alcanza una precipitación que fluctúa entre los 2000 a 4000 mm. En ninguna otra área del país es tan accesible y desarrollada la faja del Montano Bajo. Otra de las regiones donde se encuentra presente esta zona de vida es en el área de Santa Fe provincia de Varaguas, pero la geología y el relieve son mucho menos favorables para el desarrollo del suelo productivo y carece de carreteras de acceso ni fincas productivas.

Ordinariamente el Bosque muy Húmedo Montano Bajo no es especialmente favorable para la agricultura debido a la humedad excesiva y los suelos pobres que este presenta generalmente.

Actualmente áreas de esta zona de vida están siendo desarrolladas como áreas de recreación y descanso, sin embargo la vegetación existente es destruida tanto por quienes construyen sus viviendas, así como por los que se dedican a la agricultura, por lo que el estado debe dictar medidas de carácter urgente para terminar inmediatamente con estas prácticas. Esta zona presenta muy pocas oportunidades para el uso forestal comercial en cualquier escala.

Bosque muy humedo y pluvial montano

El Bosque Pluvial Montano y posiblemente pequeñas áreas del Muy Húmedo Montano, ocurren en Panamá a elevaciones generalmente que sobrepasan los 2,400 metros.

No hay carreteras que alcancen estos tipos de bosques, excepto algunos trillos para vehículos todo terreno especialmente en las áreas de Volcán y Boquete provincia de Chiriquí.

Todas las áreas identificadas se localizan en las provincias de Bocas del toro y Chiriquí, siendo la mayor en el remoto macizo de Talamanca, cerca de la frontera con costa Rica.

El área total suma unos 1,185 kilómetros cuadrados del territorio nacional. De esta solo se clasificó un pequeño bolsillo de Bosque Muy Húmedo de unos 3 Kms. contiguos al bosque muy Húmedo montano Bajo, a sotavento de la cima del Volcán Barú.

En cuanto al Estado concierne, no le conceden importancia alguna ni valor económico a estas zonas de vida, debido las condiciones ambientales y del acceso a las mismas. Se ha podido comprobar que la vegetación virgen cubre prácticamente toda el área clasificada siendo el valor de las mismas el de protección y regulación del régimen hidrológico, por lo que gran parte de las mismas han sido incluidas dentro del SINAP con sus categorías especiales.

En resumen, doce zonas de vida todas pertenecientes a la región latitudinal tropical, fueron identificadas y demarcadas en el mapa de Panamá, como a continuación enumeramos:

Tres zonas de vida pertenecen a la faja tropical (Basal)

• Bosque seco tropical o zona de vida tropical subhúmeda.

• Bosque húmedo tropical, o zona de vida húmeda tropical.

• Bosque muy húmedo tropical o zona de vida perhúmeda premontano.

Cuatro zonas de vida que pertenecen a la faja premontano tropical:

- Bosque seco premontano, o zona de vida subhúmeda premontano,

- Bosque húmedo premontano, o zona de vida húmeda premontano,

- Bosque muy húmedo premontano, o zona de vida perhúmeda premontano,

- Bosque premontano pluvial, o zona de vida superhúmeda premontano.

Tres zonas de vida que pertenecen a la faja montano bajo tropical:

- Bosque húmedo montano bajo, o zona de vida montano bajo,

- Bosque muy húmedo montano bajo, o zona de vida per-húmeda montano bajo,

- Bosque pluvial montano bajo, o zona de vida super-húmeda montano bajo.

Dos zonas de vida pertenecientes a la faja montano tropical

• Bosque muy húmedo montano, o zona de vida perhúmeda montano,

• Bosque pluvial montano, o zona de vida superhúmeda montano.

La cobertura boscosa para los bosques naturales maduros por zonas de vida se presenta en el cuadro N°7. De acuerdo al sistema de clasificación de suelos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA-SCS), alrededor del 25% de los suelos nacionales son de aptitud agropecuaria y el 75% por sus condiciones naturales, debería estar destinado preferentemente a actividades agroforestales y/o forestales (Cuadro N°8).

El cuadro N°9 y por información de la Dirección de Estadísticas y Censo de la Contraloría General de la República (Censos 1990), el 38.9% de los suelos de todo el país se encuentran bajo uso agropecuario, lo cual refleja el uso inadecuado.

El cuadro N°10 , contempla la distribución de la superficie de las tierras del territorio nacional, sometidas al uso agropecuario y forestal por zonas de vida.

Cuadro N°7 Cobertura Boscosa para los Bosques Naturales Maduros por Zonas de Vida en Panamá

Zonas de Vida

Año 1986

Año 1992

Deforestación Anual (*)
(1992 – 1994)

Cobertura Boscosa 1994 (**)

bh – MB

1,312

1,275

18

1,238

bh- P

20,202

17,677

255

17,168

bh – T

1,250,883

1,140,063

16,415

1,107,233

bmh – M

389

326

5

317

bmh –MB

7,717

2,834

41

2,752

bhm- P

642,633

601,480

8,660

584,159

bmh –T

1,039,496

932,550

13,427

905,696

bp – M

24,828

24,345

351

23,644

bp –MB

147,932

130,388

1,877

126,633

bp – P

509,991

488,363

7,032

474,300

bs – P

12,508

12,508

0

12,508

bs – T

6,871

6,495

94

6,308

         

Total

3,664,762

3,358,304

48,174

3,261,956

Fuente: Gutiérrez Raúl, Inventario Nacional de Gases Efecto Invernadero para el modulo “Cambio de Uso de la Tierra y Silvicultura.”

(*) Media Aritmética (**) Estimaciones

CUADRO N°8 Aptitud de los Suelos de Panamá

Aptitud

Superficie (ha)

Porcentaje

Agropecuaria

Forestal y agroforestal

1,887,922.5

5,663,767.5

25

75

Total

7,551,690

100

Fuente: Atlas Nacional 1980 Capacidad Agrológica de los suelos de Panamá.

CUADRO N° 9 Uso de la Tierra en Agricultura y Ganadería en Panamá

Año

Agricultura (ha)

%

Ganadería

%

Sup. Total (ha)

En Explotación (%)

1970

1980

1990

957,267

957,795

1,471,024

45.63

42.87

50.01

1,140,795

1,300,502

1,470,558

54.37

57.13

49.99

2,098,062

2,276,297

2,941,582

27.2

30.1

38.9

Fuente: Estadística y Censo, Contraloría General de la República, 1990.

Cuadro N°10 Superficie Bajo Uso Agropecuario y Forestal por Zona de Vida (has.) (Año 1994)

Zonas de vida

Sup. De las Zonas de Vida

Bosques Maduros

Bosque Fragmentados

BosqueSecundarios

Total sin bosques

Cultivadas a largo plazo

Cultivos de Subsistencia

Pasto mejorado

Pasto no mejorado

                   

bh-MB

1,358

1,238

0

96

24

1

8

3

7

bh- P

244,824

17,170

0

46,021

181,633

7,836

65,490

20,661

51,668

bh – T

2,502,301

1,107,355

8,523

316,796

1,069,626

46,147

385,669

121,669

304,271

Bmh – M

60,441

317

0

0

60,124

2,594

21,679

6,839

17,103

Bmh –MB

5,686

2,753

0

2,933

0

0

0

0

0

Bhm- P

1,550,549

584,224

22,767

61,488

882,071

38,055

318,043

100,335

250,918

Bmh –T

1,111,907

905,796

78,455

20,951

106,716

4,604

38,478

12,139

30,357

bp – M

60,441

23,647

0

0

36,794

1,587

13,267

4,185

10,467

bp –MB

241,763

126,647

0

508

114,608

4,945

41,324

13,037

32,602

bp – P

1,017,548

474,352

2,953

5,989

534,254

23,049

192,633

60,771

151,976

bs – P

211,160

12,149

0

427

198,584

8,567

71,602

22,589

56,490

bs – T

543,712

6,309

0

28,842

508,562

21,941

183,369

57,848

144,668

                   

Total

7,551,690

3,261,956

112,688

484,051

3,692,996

159,326

1,331,563

420,074

1,050,526

Fuente: Gutiérrez Raúl, Inventario Nacional de Gases de Efectos de Invernadero para el Módulo “Cambio de Uso de la Tierra y Silvicultura” Septiembre 1999

2. Relación de los recursos forestales y la población

2.1 Concentración y potencial de los recursos forestales en relación con los asentamientos poblacionales, problemas de tenencia y acceso

La superficie total del territorio de la República de Panamá es de 7,551,690 hectáreas, de las cuales en el año de 1992 un total de 3,358,304 hectáreas estaban cubiertas por bosques naturales, representando esta cifra el 44.4% de la superficie total del territorio nacional (ver cuadro 1).

Por la falta de un presupuesto nacional acorde con la realidad forestal del país, los bosques de producción no han sido delimitados ni cartograficamente ni territorialmente, lo cual imposibilita conocer realmente la situación y condiciones de los mismos. Estos bosques a pesar de constituir legalmente un patrimonio del Estado y de poseer un alto potencial económico por su alta biodiversidad, los mismos son aprovechados utilizando controles deficientes por éste.

De la superficie estimada de estos bosques 350,000 hectáreas (Cuadro 3), aproximadamente 140,000 hectáreas se encuentran en las provincias de Colón, Veraguas y Bocas del Toro, siendo aprovechadas en un mínimo de sus capacidades y en forma selectiva en ciertas áreas (próximas a comunidades y a la frontera con Costa Rica), mientras que en otras no son aprovechados y son considerados como bosques potenciales de producción.

En las provincias de Panamá (Región Panamá Este) y Darién se encuentran el resto de las 240,000 hectáreas catalogadas como bosques de producción.

El potencial de los recursos forestales y de fauna en los bosques de Panamá es grande. Datos tomados de los Inventarios Forestales (12 inventarios analizados) que presentan las empresas y comunidades indígenas para sustentar las solicitudes y el otorgamiento de las concesiones forestales, reflejan en promedio un volumen de madera aprovechable de 63.2 metros cúbicos por hectárea, con diámetro a la altura del pecho superior a los 60 centímetros.

Con relación a la fauna existente en los mismos, es necesario señalar que a nivel nacional no se ha realizado un inventario para definir aproximadamente el número y variedad de especies que los habitan. Sin embargo por las condiciones en que se encuentran estos bosques y por referencia dada por habitantes de las comunidades indígenas y por personal que labora en los periodos de la zafra forestal, señalan que la fauna existente es variada y muy numerosa.

Como se muestra en el cuadro N°5, los bosques identificados como de producción se concentran en las provincias de Darién, Panamá (sector Este), Veraguas, Bocas del Toro y Colón. A pesar de las dificultades de accesibilidad de estos bosques, hoy en día gran parte de ellos sufren una fuerte presión por la expansión de la frontera agrícola que se da en el país, sin que el Estado tome las medidas correctivas y pertinentes para salvarlos. Ejemplo de esta situación se da en la provincia de Darién en las áreas de Río Congo, Chucunaque, y la carretera Panamericana. Así mismo en el sector Este de Panamá hacía el área de Unión Santeña, en Colón la presión de estos bosques se da en el distrito de Donoso y Santa Isabel y Portobelo.

Cifras tomadas del Censo Agropecuario realizado en 1990 reflejan que el número y superficie de las explotaciones agropecuarias en la República de Panamá, según la condición jurídica del productor va en aumento, y este aumento se da sobre todo en las provincias poseedoras de los bosques de producción, los cuales son objeto de la invasión de colonos.

En el siguiente cuadro (N°11), se observa que los incrementos más significativos en cuanto al número y superficie de las explotaciones agropecuarias en el territorio nacional, se reflejan en la columna Superficie especialmente en las provincias de Panamá, Darién, Veraguas, Bocas del Toro y Colón, proceso este que se agudiza en la década de los 90, lo cual confirma el serio peligro que corren las áreas identificadas como Bosques de Producción a continuar siendo colonizadas y por ende destruidas, si el Estado no toma urgentes medidas para controlar la situación que se viene dando.

Cuadro N°11 Número y Superficie de las Explotaciones Agropecuarias en la República de Panamá según Provincia Años 1970, 1980 y 1990.

Año y Provincia

Total Explotaciones

Total superficie (ha)

Incremento en Explotaciones por decada (N° )

Incremento en Superficie por decada (ha.)

1970

Bocas del Toro

Coclé

Colón

Chiriquí

Darién

Herrera

Los Santos

Panamá

Veraguas

Comarca de San Blas

105,272

868

15,668

4,388

21,696

1,291

10,325

12,291

15,401

23,344

2,098,062

49,543

235,754

83,964

477,179

27,544

167,330

283,611

293,965

479,172

---

   

1980

Bocas del Toro

Coclé

Colón

Chiriquí

Darién

Herrera

Los Santos

Panamá

Veraguas

Comarca de San Blas

153,376

2,369

21,868

7,246

33,266

2,688

12,543

13,961

34,079

25,716

----

2,276,297.14

52,214.54

230,781.30

126,534.18

419,496.27

107,478.23

164,295.12

295,129.65

367,562.74

512,805.11

----

48,104

1,501

6,200

2,858

11,570

1,397

2,218

1,670

18,678

2,372

--

178,235.14

2,671.54

4,972.70

42,570.18

-57,682.73

79,934.23

-3,034.88

11,518.65

73,597.74

33,633.11

---

1990

Bocas del Toro

Coclé

Colón

Chiriquí

Darién

Herrera

Los Santos

Panamá

Veraguas

Comarca de San Blas

213,895

3,197

28,513

10,092

48,534

5,4441

15,064

16,857

51,514

34,682

1

2,941,582.77

88,371.72

237,362.65

163,076.87

430,181.93

217,372.43

183,890.44

307,972.29

734,454.19

578,900.21

0.04

60,159

828

6,645

2,846

15,268

2,753

2,521

2,896

17,435

8,966

1

665,285.63

36,157.18

6,581.35

36,542.69

10,685.66

109,894.20

19,595.32

12,842.64

366,891.45

66,095.10

0.04

         

Fuente: Contraloría General de la República Censo Agropecuario 1990.

Cuadro N°12 Superficie Estimada de Bosques de Producción por Provincia (Año 1998)

Provincia

Superficie (Ha)

Porcentaje

Darién

Panamá

Veraguas

Bocas del Toro

Colón

150,000

60,000

60,000

50,000

30,000

42.8

17.2

17.2

14.2

8.6

TOTAL

350,000

100.0

Fuente: Estrategia Nacional del Ambiente 1998 Documento 6/7

Dentro de la clasificación de los bosques de producción, a la fecha aun existen dos tipos de bosques de gran importancia por su potencial productivo y por su ubicación geográfica: los bosques de Orey (Camnosperma panamensis) ubicados sobre todo en la provincia de Bocas del Toro, distribuidos en zonas pantanosas de la laguna de Chiriquí Grande, con una superficie estimada de 50,000 hectáreas, y los bosques de Cativo compuestos en su mayoría por la especie Cativo (Prioria copaifera), desarrollándose en tierras aluviales sobre todo en las margenes de los ríos Chucunaque, Tuiora, Balsas y Sambu. Estos bosques mixtos y homogéneos cubren una superficie aproximada que sobrepasa las 15,000 hectáreas.

2.2 Principales usos de los recursos forestales por la población: Comercial, consumo local, consumo familiar.

En los bosques de Darién y Panamá Este se concentra el potencial de los recursos forestales del país y prácticamente abastecen en un 95% el mercado nacional de materia prima. En la década de los 90 se otorgaron en estos, un total de 28 Concesiones forestales sobre una superficie de 66,150 hectáreas,, con contratos cuya duración era de 5 años y con derecho de una prorroga de dos años. En este periodo se otorgo un volumen total de 398,915 metros cúbicos. Solo cuatro de estas concesiones están vigentes. De este número de concesiones, solo una (1) fue otorgada en Panamá Este, el resto se encontraban en la provincia de Darién.

Se otorgaron más de 25 permisos a comunidades indígenas, de los cuales 12 están vigentes, encontrándose 6 en Panamá Este y 7 en la provincia de Darién.

Los mismos fueron otorgados sobre una superficie de 6,376 hectáreas y un volumen bruto de 36,647 metros cúbicos. También se otorgaron un total de 16 Permisos a propietarios de Fincas privadas con una superficie equivalente a 2,589 hectáreas y un Permiso a un Grupo Organizado con superficie de 800 hectáreas para un total de 3389 hectáreas, a los cuales se les concede el aprovechamiento de 41,742 metros cúbicos de madera en rollo.

Por la inconsistencia en la recopilación y procesado de la información estadística, se desconoce con exactitud el número de los permisos especiales o de subsistencia que se otorgan en forma individual a los pequeños taladores, a quienes se les otorga un árbol de madera fina o dos de madera de construcción mensualmente, esto luego de cumplir una serie de requisitos ante la ANAM. Se estima que esta cifra sobrepasa los cinco (5) mil permisos anuales, en todo el territorio nacional, extrayéndose un promedio de más de 16,000 metros cúbicos de madera semiprocesada (promedio calculado del cuadro N°5), de los cuales aproximadamente un 90% provienen de la provincia de Darién y el Este de Panamá y el restante 10% de las otras regiones boscosas del país. En su minoría, este tipo de permisos se otorga a pequeños propietarios de tierras, que han dejado en sus parcelas pequeños relictos boscosos o sobre árboles soliteros que estos han cuidado para su aprovechamiento futuro, sin embargo la mayor parte de estos permisos, se otorgan en los diferentes tipos de bosques del estado, sin ser sometidos a una posterior verificación del cumplimiento de compromisos que adquieren estas personas.

Las actividades forestales realizadas por los concesionarios se da en bosques naturales de propiedad del estado y se encuentran distantes de comunidades a excepción de los que se dan en áreas indígenas, las cuales y sus dirigentes, exigen la contratación de sus habitantes en las operaciones de extracción. Son físicamente accesibles solo en la estación seca, que se da prácticamente de mediados de enero a mediados de Abril.

Los beneficiarios de Permisos en Fincas de Propiedad Privada, en su mayoría tramitan ante la Dirección de Reforma Agraria sus títulos de propiedad, el cual es sujeto a la presentación de un Plan de Manejo ante la Autoridad Nacional del Ambiente, la cual debe emitir su visto bueno para que se extienda el mismo. En su mayoría estas fincas son de difícil acceso y en muchos casos se presentan problemas legales para la titulación de las mismas.

Los Permisos Comunitarios otorgados a Comunidades Indígenas, se dan en áreas comarcales, para lo cual la comunidad solicitante tiene que contar con el visto bueno por escrito de las autoridades máximas de la comarca. La solicitud debe ser sustentada con un proyecto comunal el cual es presentado a la Autoridad Nacional del Ambiente en conjunto con el Inventario Forestal y el Estudio de Impacto Ambiental, documentos los cuales son elaborados por profesionales idóneos. Todos estos permisos sólo son accesibles en la época de verano y su extracción es realizada por medianos empresarios, los cuales financian toda la operación, desde la elaboración de los estudios técnicos, los gastos administrativos y la extracción forestal. Las tierras comarcales son legalmente intransferibles.

Al no contarse con un ente gubernamental o privado que lleve las estadísticas relacionadas con el uso de los productos forestales extraídos de los bosques naturales de Panamá, es imposible exponer cifras concretas.

Al ser utilizada comercialmente la madera en rollo, extraída por los concesionarios, se estima que el 35% de la materia prima es catalogada como desperdicios o desechos en los aserraderos grandes, el resto es comercializada en los diferentes establecimientos en todo el territorio nacional y parte de esta es exportada. La madera semiprocesada (en su mayoría cuadros), proveniente de los permisos especiales o de subsistencia, es comercializada en los talleres de ebanistería y pequeñas fabricas de muebles. En conversaciones sostenidas con transportistas quienes compran la madera a orillas de la carretera Panamericana, manifiestan que pierden entre un 5 a 10% de esta en el proceso de comercialización y recubicación.

2.2.1 Uso Comercial

La industria de transformación forestal panameña está constituida esencialmente por aserraderos, fabricas de tableros, talleres de ebanistería y carpintería, en calidad de microempresarios.

La fuente de materia prima proviene mayormente de los bosques naturales localizados en la Provincia del Darién y de la importación de pino en cuadro y/o aserrada, orientada al abastecimiento de la industria de la construcción.

Cuadro N° 5 Volumen de Madera Extraído de los Bosques y Areas Naturales

 

TIPO

DE

USUARIO

 

Volumen total MOVILIZADO
(m3 sc)

AÑO

CONSCESIONES

(m3 sc)

Permisos Especiales (m3 sc)

Permisos Comunitarios (m3 sc)

Permisos Individuales o de Subsistencia (m3 sc)

 

1982

70,840

     

70,840

1983

60,139

     

60,139

1984

57,321

     

57,321

1985

54,135

     

54,153

1986

65,000

     

65,000

1987

63,179

     

63,179

1988

9,139

1,297

 

17,866

28,302

1989

9,139

1,297

 

26,547

36,983

1990

5,404

48,637

 

21,500

75,541

1991

11,651

8,000

 

47,654

67,304

1992

13,211

10,019

 

37,389

60,619

1993

23,693

21,647

4,521

14,199

64,060

1994

15,842

24,000

4,500

6,000

50,342

1995

15,563

3,838

4,742

7,990

32,133

1996

6,766

3,080

2,007

18,636

43,556

1997

52,936

 

7,850

17,223

111,441

1998

18,166

 

(*) 4,724

(*) 21,500

63,415

1999

       

69,000

2000

       

57,000

TOTAL

552,142

121,815

23,620

193,504

1,130,328

Fuente: Gutiérrez Raúl “Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero para el modulo “Cambio de Uso de la Tierra y Silvicultura” 1999

2.2.3 Consumo Local y Familiar:

• Como ya se ha mencionado, una de las principales debilidades del subssector forestal de Panamá, es el de no contar con cifras estadísticas, que permitan conocer en una forma detallada y más precisa el uso que se le da a los productos forestales exraidos de los bosques naturales. No se cuenta con una información que detalle cual es el volumen de madera, la variedad de la misma, ni la cantidad de productos que consumen o elaboran con los mismos.

• La población rural panameña, utiliza generalmente y en forma habitual las especies más accesibles a ella como leña, postes para cercas, construcción de viviendas, para la producción de carbón, extracción de taninos.

• A nivel nacional solo se cuentan con estimaciones del consumo de leña y carbón por la población nacional. Para los otros tipos de usos practicamente no se cuenta con información alguna.

Cuadro N°14 Estimaciones del Consumo Nacional de Leña y Carbón Vegetal (1990 – 1998)

AÑO

Leña (T.cal)

Leña (t ms)

Carbón (Tcal.)

Carbón ( t ms)

Leña (*)(t ms.)

1990

3,450.70

924,377.00

18.90

2,784.00

8,698.00

1991

3,450.70

924,377.00

18.90

2784.00

8,698.02

1992

3,475.40

931,002.00

19.80

2917.00

9,120.00

1993

3,500.30

937,675.00

20.80

3,060.00

9,563.00

1994

3,525.40

944,395.00

21.80

3,209.00

10,027.00

1995

3,550.70

951,163.00

22.80

3,364.00

10,513.00

1996

3,576.10

957,980.00

24.00

3,528.00

11,024.00

1997

3,601.80

964,846.00

25.10

3,699.00

11,558.00

1998

3,627.60

971,761.00

26.30

3,787.00

12,119.00

           

Total

31,758.70

8,507,576.00

198.40

29,225.00

91,320.00

Fuente: Encuesta CONADE / IRHE 1998

La tasa de conversión de leña a carbón corresponde a 0.032

(*) leña utilizada en la producción de carbón

3.733 tetracalorias (Tcal)= 1,000 toneladas métricas de leña

6.790 Tetracaloría (T cal)= 1,000 toneladas de carbón

(tms)= toneladas de materia seca

La mayor parte de la población indígena del país, construye sus viviendas y preparan sus alimentos con los productos forestales del bosque natural, sin que las cantidades utilizadas, sean registradas ni estimadas en forma global. Los funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente, por mandato de la Ley 1 “Ley Forestal”, otorgan permisos para la construcción de viviendas y embarcaciones de uso domésticos, a personas de escasos recursos económicos. La información con que cuenta la ANAM al respecto, es deficiente y poca es la procesada por el equipo del Sistema de Estadística Forestal.

2.3 Ocupación de la poblaciòn en la actividad forestal, por actividades y zonas

Al igual que en los otros puntos anteriormente desarrollados, ni la Autoridad Nacional del Ambiente, ni la Dirección de Estadísticas de la Contraloría General de la República cuentan con cifras estimadas ni detalladas del promedio ocupacional de la población en las actividades forestales.

La Ley Forestal de 3 de febrero de 1994, establece la facultad de autorizar el aprovechamiento forestal a personas de escasos ingresos económicos, a los que se les denomina permisos especiales, individuales o de subsistencia. En la provincia de Darién, se le denomina espequeros a las personas que se dedican a la extracción de trozas, (especialmente de espavé y cativo), por medios manuales. La revisión bibliográfica realizada por el consultor, identifica muy pocas fuentes de información económica confiables de las actividades desarrolladas por los Espequeros en la provincia de Darién. Así mismo estos permisos se otorgan para otras especies (Cedro espino, Cedro amargo, Amargo amargo, Espavé, Tangare, Guayacan, Balsamo y otras especies más) a pequeños taladores los cuales procesan la madera en forma de tablas o cuadros para comercializarla personalmente en los mercados nacionales o a orillas de la carretera Panamericana donde venden la misma a propietarios de camiones, quienes posteriormente venden la misma sobre todo en pequeños talleres de ebanistería y fabricas de muebles. Se ha observado un incremento en el tipo de estos permisos en Colón y Bocas del Toro,

Según informes de la ANAM, en 1996 existían en el país 38 aserraderos, cuatro (4) empresas de contrachapados, 361 talleres de ebanistería y fábricas de muebles. Estas industrias, generaban aproximadamente 1,900 empleos permanentes y 785 empleos temporales, encontrándose concentrada esta en la provincia de Panamá.

La ultima encuesta realizada a la industria forestal en Panamá, contenida en el informe del proyecto PD 15/97 Rev.2, financiado por la Organización Internacional de Maderas Tropicales, para el año de 1998 “la industria forestal del país “estaba compuesta por 405 establecimientos, de los cuales 31 son aserraderos, 371 talleres y tres fabricas de tableros. El 32% de los establecimientos, que incluye las tres fabricas de tableros, se localizan en la capital del país”. Este conjunto de instalaciones consumen el 98% de la madera extraída de los bosques naturales del país y generaban aproximadamente 2,100 empleos permanentes y 975 empleos temporales”.

El aprovechamiento forestal que es realizado por concesionarios o por empresarios independientes, los cuales financian la mayor parte de los diferentes permisos otorgados por la entidad rectora de los recursos naturales (Permisos Comunitarios, Permisos en Fincas Privadas, Permisos Individuales mejor conocidos como de Subsistencia), comercializan el producto forestal en trozas o madera en cuadros o semiprocesada, a las fábricas u otras empresas que demanden materia prima forestal, la cual es destinada a la confección de muebles, a la venta de madera aserrada en forma de tablas, semielaborada (torneada, molduras, marcos de puertas ect.), y predimensionada. Estadísticamente no se cuentan con cifras que ilustren en una forma precisa y clara, el número de personas ocupadas en las operaciones de extracción forestal.

A raíz de la escasez de información, se optó por identificar a personas representativas de la actividad, que se dedican a las diferentes formas de extracción, los cuales nos proporcionaron la siguiente información sobre la base de la experiencia del trabajo que realizan.

Aprovechamiento de Permisos Especiales Individuales o de Subsistencia:

se entrevistaron a cinco personas en diferentes áreas, indicándonos lo siguiente: Se requiere de Un motosierrista y su ayudante para la tala y aserrado del árbol.. Posterior a esta labor se requieren de dos o tres personas para la movilización de la madera hasta un lugar accesible donde se pueda comercializar, movilización que habitualmente se da con un Tractor agrícola. Al momento de la venta el transportista requiere al igual que la operación anterior de dos o tres cargadores para montar el producto al camión y transportarlo hasta los mercados de consumo. Generalmente la mano de obra utilizada es de la comunidad próxima al sitio de aprovechamiento o viven cerca de esta.

El aprovechamiento artesanal denominado espeque por lo general involucra cuatro (4) a seis personas proveídas de palancas, hachas y de motosierras, quienes habitualmente son los solicitantes de los permisos. Las especies forestales más aprovechadas mediante el método de espeque son el cativo, el espavé y ocasionalmente el cedro amargo. La distancia máxima de transporte de las trozas es de aproximadamente 600 metros.

Propietarios de Concesiones Forestales y Permisos Comunitarios:

Fueron entrevistados 6 empresarios, quienes manifestaron que como mínimo para llevar a cabo una operación forestal exitosa, requieren del siguiente equipo y personal:

Dos tractores de orugas con sus operadores y respectivos ayudantes,

Uno o dos cargadores con sus operadores y ayudantes,

Dos motosierrista y sus ayudantes

Dos buscadores de madera (vaqueanos)

Un cocinero y su ayudante

De cuatro a seis camiones o mulas para la movilización de la madera del bosque a los patios de acopios externos, que son construidos próximos o a orillas de la carretera Panamericana u orillas de ríos con un buen caudal y luego transportarla hasta los aserraderos o plantas, que les compren el producto.

Propietarios de Permisos en Fincas Privadas:

Se converso con 4 propietarios e intermediarios financistas de este tipo de permisos, Informándonos sus requerimientos para sus operaciones.

Un tractor de oruga con su operador y ayudante

Un cargador con su operador y ayudante

Dos motosierristas y sus ayudantes

Un cocinero y su ayudante

De dos a cuatro camiones o mulas para la movilización de las trozas y madera aserrada, hasta los aserraderos, talleres y fabricas de muebles.

2.1 Contribución de los Recursos Forestales a la economía regional, local y familiar.

Cifras estadísticas de la Contraloría de la República indican que el país percibe menos del 1% de su Producto Interno Bruto, como resultado de las actividades forestales que se dan en el país.

Información preliminar obtenida en el Servicio Nacional de Administración y Desarrollo Forestal refleja que del año 93 a junio del 2000, como resultado de las actividades de aprovechamiento forestal se extrajo de los bosques naturales un total de 307,317 m3 de madera, con valor bruto estimado de 50,512,449.86 balboas.

La cifras antes mencionadas, no recogen los subproductos que son extraídos de los bosques naturales panameños como lo son las hojas de palmas (pencas), la madera utilizada por artesanos talladores y el valor de las piezas confeccionadas, la madera utilizada por los campesinos e indígenas para construir sus viviendas, la extracción de especies medicinales del bosque y otras más, cifras estas que muy poco o practicamente no son registradas por Estadísticas y Censos de la Contraloría General de la República y la ANAM.

Cuadro N°15 Volumen y Valor Bruto Estimado de Madera Extraída de los Bosques Naturales (1993 – Junio 2000)

AÑO

Volumen Bruto Extraído
(m3)

Valor Bruto Estimado
(B/)

1993

64,060.000

10,049,732.80

1994

60,342.000

9,978,153.12

1995

32,133.000

5,586,000.00

1996

30,489.000

5,558,754.00

1997

21,608.000

4,122,974.30

1998

45,964.000

9,159,705.00

1999

29,152.000

6,056,619.52

Junio 2000

23,569.000

5.091,047.00

Total

307,317.000

50,512,449.86

Fuente: Servicio Nacional de Administración y Desarrollo Forestal.

Las cifras antes mencionadas, solo consideran la comercialización de la madera obtenida de los bosques, calculo que fuera realizado al ponderar un precio promedio por metro cúbico de las diferentes especies extraídas. No considera los impuestos o servicios técnicos pagados a la Institución, ni los beneficios percibidos por los que participan en la operación de extracción, la elaboración de documentos técnicos, ni los costos de manejo, actividad que debe cumplir todo concesionario luego del aprovechamiento forestal.

El beneficiario de los permisos individuales percibe en forma neta alrededor de B/300.00 a B/750.00 al concluir el aprovechamiento total de un árbol de madera fina, o de construcción, ingreso que dependerá del volumen y la especie extraída, trabajo que se debería extender por 4 a 8 días, pero que en la mayoría de los casos estas personas lo realizan hasta en dos meses. El motosierrista que realiza las labores de tala y aserrado de la madera percibe diariamente entre los B/30.00 a B/40.00 y el ayudante entre los B/12.00 a B/15.00, cobro el cual depende del volumen de trabajo existente en esos días, parentesco de quien lo contrate, y de la accesibilidad del árbol a extraerse. El trabajo de movilización que se realiza con tractores de neumáticos tiene un costo por pie tablar que oscila entre los B/0.06 a B/0.10, este beneficio lo percibe el tractorista que en la mayoría de las veces es propietario del tractor, de requerir un operador el mismo cobra entre B/20.00 a B/25.00 diarios, los cargadores cobran entre B/10.00 a B/15.00 por día y en ocasiones cobran por pie tablar este mismo precio, lo cobran al cargar el camión que transportara la madera hacia los centros de procesamiento.

“Con relación a la actividad de extracción forestal con el método de espeque, el costo promedio asignado al jornal del espequero es de B/ 10.00. Los costos de alimentación para las cuadrillas de trabajo son de aproximadamente B/ 40.00 por semana de trabajo. El alquiler de la motosierra oscila por los B/ 35.00 por día y produce un promedio entre 750 a 1250 pies tablares al día. El costo estimado de derribe, que incluye los costos de preparación de la vía de saca, es de B/ 1.50 por árbol, más un adicional de B/1.00 por cada troceado. La limpieza de la vía de saca y los cortes y preparación de niveles, requiere de cuatro jornales a razón de B/ 4.00 por jornal.

Una cuadrilla de Espequeros produce un promedio de doce (12) trozas diarias de un diámetro que oscila entre las 35 a 45 pulgadas. El precio por metro cubico de la madera en rollo de cativo o espavé en el área de la comunidad de Yaviza, es de aproximadamente B/34.00, (B/ 0.08 por pie tablar)” (Dr. Sergio Castillo, Estudio Socio Económico del Cativo ; Proyecto PD 35/95 Rev. 2 (F)).

En los bosques de Darién los concesionarios trabajan por lo general en pequeña escala, lo que no permite una alta inversión en maquinaria pesada y en personal calificado. La falta de continuidad del trabajo con poca utilización del capital invertido en equipo, conduce a costos muy elevados en el transporte de la madera, dado que los concesionarios en su gran mayoría trabajan con equipo alquilado.

Sobre la base de las conversaciones realizadas con concesionarios dedicados al aprovechamiento forestal, se ha recopilado información de los costos en los cuales incurren en las labores de campo

Cuadro N°16 Costos Estimados para Concesionarios en las Operaciones de Extracción Forestal

Actividad

Costo promedio (B/)

1. Costo promedio de la madera en pie (m3)

2. Costo de la derriba y desrrame t roceo (pies tablar B/0.02)m3

3. Empateo de madera en patios internos (pt 0.02)m3

4. Transporte y descarga del patio interno al externo (pt B/0.06) m3

5. Transporte del patio externo hasta las fabricas (pt B/0.10 ) m3, vía terrestre/ vía marítima

6. Alquiler de Tractores y Cargadores (mes)

7. Pago a operadores de tractores y cargadores (mes)

16.96

8.48

8.48

25.44

42.40/25.44

18,000.00

3,400.00

Fuente: Consulta personal con concesionarios.

A nivel del impacto en empleos de la empresa o concesión, se estima que se genera un promedio de veinte empleos en el periodo de zafra que se extiende por un periodo de 2.5 a 3.5 meses, percibiendo las personas contratadas un aproximado de 4,000.00 a 4,750.00 Balboas mensuales.

La actividad de extracción forestal a nivel de los espequeros, generan los resultados siguientes:

• Los cativales son aprovechados por una población que utiliza este producto para la venta. Del 100% de la población encuestada, el 44% aprovecha anualmente 24 árboles de cativo por persona.

• El volumen promedio por árbol está calculado en 3,000 pies tablares, o sea aproximadamente 7 meteros cúbicos por árbol, siendo el volumen aprovechado anualmente de 72,000 pies tablares. Es decir, aproximadamente 170 metros cúbicos. Si el producto es vendido en el área de aprovechamiento, el ingreso promedio es de B/5,760.00 por año.

• El 76% de los beneficiarios vende el pie tablar de madera de cativo entre B/.0.08 y B/.0.10.

• El cativo puesto en Panamá, tiene un valor asignado entre B/.024 y B/.025, lo que indica que la diferencia entre el precio local y el precio de la ciudad de Panamá es de B/.0.16. Esta situación no estimula la venta del cativo en la ciudad de Panamá, en función de que no existe un margen suficiente de ganancia por efecto del costo del transporte”. (Dr. Sergio Castillo Estudio Socio-Económico del Cativo)

La producción anual se estima en unos 10,000 metros cúbicos, con un valor estimado de B/.1,144,800.00, los cuales abastecen un 95% de la materia prima de las tres industrias de contrachapado. El empleo generado se estima en unos 1,000 empleos permanentes.

Los pequeños taladores producen la mayor cantidad de cativo para la industria nacional. Anualmente la ANAM otorga alrededor de 1000 permisos de subsistencia, (2 árboles por persona por mes). Aproximadamente el 80% de esta madera se extrae con el sistema de espeque y el 20 % con equipos, (tractores de cadena con winche). En la operación de espequeo participa un motosierristas para la derriba y de 6 a 8 espequeros, los cuales transportan alrededor de 10 a 15 trozas diarias hacia los ríos y/o afluentes.

Los propietarios de concesiones ubicadas en áreas indígenas, se ven en la obligación de pagarle a la dirigencia de las mismas, un precio establecido por estas por árbol o pie tablar. La etnia Kuna cobra por árbol de la especie Cativo la suma de B/50.00 hasta B/60.00, por especies de maderas de construcción entre los B/60.00 a B/70.00 y para maderas finas desde B/150.00 a 250.00 por árbol. La dirigencia de las comunidades indígenas de la Comarca Embera-Wuonan cobran a los financistas de los Permisos Comunitarios un promedio de B/0.02 por pie tablar para las especies catalogadas como de construcción y de B/0.04 a B/0.06 de madera fina.

Para el resto de las provincias donde la actividad del aprovechamiento forestal se da a través de los Permisos Individuales o de subsistencia, el pago al motosierrista y su ayudante es similar a las cifras antes mencionadas, sin embargo el pago a los cargadores de la madera oscila entre los B/5.00 a B/7.00 por día. A nivel nacional se desconoce el número de personas que se dediquen exclusivamente a la actividad de tala y aserrado de árboles.

CUADRO N°17 Produccion, comercio y consumo de madera para contrachapados (miles de m3)

AÑO

Producción

Importaciones

Exportaciones

Consumo
Interno

1996

10

15

0

25

1997

5

4

0

9

1998

5

5

0

10

Fuente: OIMT, Reseña Anual y Eval. de l a Situación Mundial de las Maderas, 1998

Flujo de los productos forestales, por tipos de productos, orígenes, destinos y volúmenes.

El flujograma N°1 presentan la operación que realizan los propietarios de concesiones forestales o financistas de los permisos en fincas de propiedad privada, así como de los permisos comunitarios otorgados a las comunidades indígenas. El N°2 presenta la operación que implementan los beneficiarios de los permisos individuales o de subsitencia.

Flujograma N°1

Operación de Concesionarios en las labores del aprovechamiento forestal y comercialización de los productos.

    

 

    

 

    

 

Flujograma N°2

Operación de Permisionarios en las labores del aprovechamiento forestal y comercialización de los productos.

    

 

    

 

  

Al no contarse con cifras estadísticas constantes, se estima que entre el 75% al 80% de la madera extraída de los bosques naturales y que es procesada en los diferentes talleres, aserraderos, ebanistería y pequeños empresarios independientes, y que se encuentran distribuidos en todo el territorio nacional sobre todo en la provincia de Panamá, proviene de la provincia de Darién, un 10% es extraída de los bosques naturales de Panamá Este y el restante 10% del resto del país.

3. Los recursos forestales y la biodiversidad, servicios ambientales y desarrollo regional

3.1 Principales Areas de Concentración de Biodiversidad

Panamá posee una extraordinaria biodiversidad que es el resultado de su historia geológica. Por ser la última porción del istmo centroamericano que emergió de las aguas hace 3.5 millones de años, el país se convirtió en la porción de tierra firme que permitió el intercambio entre los organismo vivientes del norte y del sur. El istmo también fue la barrera que por primera vez separó los organismos en los océanos Atlántico y Pacíficos, los cuales se diversificaron debido al aislamiento geográfico y a la extinción de ciertas especies que no pudieron adaptarse a las nuevas condiciones ambientales.

A pesar de que Panamá no ha adoptado un sistema de clasificación de ecosistemas que permita realizar una evaluación adecuada de su riqueza natural, se sabe que existen en el territorio nacional 12 zonas de vida de las 30 que existen en el mundo (Holdridge, 1992).

Areas de concentración de biodiversidad

Hasta el momento se han reportado para Panamá ente 1,300 a 1,900 especies endémicas, (Garibaldi, 1998; Correa y Valdespino, 1998) la mayor parte de las cuales han sido incluidas en los listados de especies amenazadas. Esto se debe principalmente a que la mayoría de las especies endémicas están restringidas a hábitats locales y por lo tanto susceptibles a cualquier actividad que perturbe dichos hábitats.

En cuanto a centros de endemismo para plantas, Garibaldi (1998) indica que de acuerdo a diversos autores en la serranía del Darién, el cerro Tacarcuna, la cordillera de Talamanca y los cerros Azul y Jefe son considerados como centros de endemismo tanto para plantas como para animales. De acuerdo a Castroviejo (1997, citado por Garibaldi 1998), recientes inventarios florísticos indican que Cerro Hoya e isla Coiba han sido también importantes centros de especialización.

Deterioro y degradación de la riqueza biológica

A pesar de la importancia que la diversidad biológica tiene para el país, ésta comienza a dar señales de deterioro y degradación. Estimaciones preliminares, indican que de las plantas con flores, alrededor de 65 especies se encuentran en peligro crítico y otras 1,041 en peligro localmente. De las gimnospermas o plantas sin flores, 15 especies nativas han sido consideradas en peligro crítico. Alrededor del 10% de las plantas angiospermas que se encuentran en Panamá están consideradas por CITES bajo algún grado de amenaza.

Problemas de Degradación o Extinción de Especies o Ecosistemas Forestales.

Las causas del deterioro de la riqueza biológica específicamente forestal del país son múltiples y obedecen a procesos muy complejos y la mayor parte de las veces muy interrelacionados. En términos generales se puede indicar que la degaradación y el deterioro de los ecosistemas forestales en Panamá obedecen a dos tipos de causas: las directas y las institucionales.

Causas Directas

En el caso de los ecosistemas terrestres, las causas directas de su deterioro o disminución son la deforestación producida por la expansión de la frontera agrícola en el país. La expansión de la frontera agrícola ha sido identificada como la principal causa de la deforestación en Panamá (Comisión Interinstitucional sobre Deforestación, 1993). Está se da por el orden de las 50,000 hectáreas por año y la fragmentación de los bosques que los convierten en islas o parches aislados, en los que las poblaciones existentes en ellos, corren el riesgo de ir deteriorándose paulatinamente debido a que se reduce el intercambio de genes con otras poblaciones. Áreas geográficas, en las que han ocurrido y siguen ocurriendo estos procesos con mayor intensidad son el Darién, Panamá Este, Bocas del Toro, Coclé, Colón y en el área del corredor transístmico.

La sobre-explotación y la extracción selectiva de especies vegetales y animales es otra de las causas directas del deterioro de la riqueza forestal. Especies forestales como caoba, cedro espino, cativo, mangle rojo, orquídeas y helechos arbóreos son extraídas con fines comerciales. Igual sucede con especies de animales tanto vertebrados como invertebrados que son sometidos a una pesca o caza indiscriminada sin adecuados controles, provocando la extinción localizada de algunas especies al ser sus semillas transportadas por estos. Ejemplo de estas especies son el conejo pintado, venado, ñeque, saíno, pavas, perdices, y otras más.

Otra causa directa del deterioro de las especies es la introducción de especies exóticas. Esto ha sido particularmente importante en el área de la cuenca hidrográfica del Canal, en cuyos lagos se han introducido alrededor de 54 especies exóticas de peces que han diezmado la fauna local y la introducción de la paja canalera (Sacharun spontaneum), que se ha distribuido en todo el territorio nacional, impidiendo la regeneración del bosque natural al ir colonizando rápidamente las áreas abiertas.

Finalmente es interesante destacar que en Panamá se han estado realizando estudios a través del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales sobre los efectos adversos del cambio climático sobre los bosques montanos, pero ellos están aún por documentarse.

Panamá está catalogado como número 19 en la lista de los países con mayor diversidad biológica (WCMC,1992). Sin embargo, se estima que durante el período de 1947 a 1987 se destruyeron alrededor de 1,980,000 hectáreas de bosques nativos (Tovar, 1996).

A pesar de que existen causas naturales que provocan la disminución o extinción de poblaciones, no cabe duda, que como se ha visto en los últimos años, muchas de estas causas naturales pueden ser exacerbadas por las actividades del hombre. La pérdida de la cobertura boscosa, el cambio climático y las inundaciones son sólo algunos ejemplo de fenómenos influenciados por actividades humanas.

La pérdida del hábitat en los bosques tropicales panameños, ha sido identificada por varios autores y confirmada durante el proceso de consultas como la principal causa del deterioro de la diversidad biológica de nuestro país (Tovar, 1996; Garibaldi, 1998). La más reciente evaluación de la cobertura boscosa nacional indicó que en el período de 1986 a 1992 desaparecieron un promedio de 51,076 hectáreas de bosque por año (Cobertura Boscosa INRENARE, 1992). Esta pérdida de la cobertura boscosa se traduce en la extinción local o regional de plantas y animales y a la desaparición o deterioro de hábitats que sustentaron la diversidad biológica de esas áreas.

Otros factores provocan o aceleran directa o indirectamente, los procesos que conducen a la pérdida del bosque y por ende el deterioro de la biodiversidad. Entre estos están el establecimiento de grandes proyectos de desarrollo como carreteras, hidroeléctricas y la extracción minera.

Además de la pérdida de la cobertura boscosa per se, la fragmentación del bosque está provocando el aislamiento de poblaciones de especies silvestres a estos remanentes boscosos. Consecuentemente, se está dando un proceso de degeneración genética, especialmente en especies de fauna mayor, que en última instancia puede provocar la extinción de estas especies.

La sobreexplotación de especies se da, en términos generales, debido a una demanda de ciertos productos, generalmente debido a la comercialización de los mismos. La sobreexplotación de flora y fauna se da principalmente a través de actividades tales como la extracción no sostenida de recursos forestales dado que su aprovechamiento es selectivo.

Este tipo de extracción selectiva de ciertas especies vegetales, está conduciendo a la extinción regional de ciertas especies vegetales. Según Garibaldi (1998), se ha estimado que existen más de 100 especies nativas con potencialidades de uso maderable pero sólo poco menos de 15 son comercializadas. Esto ha significado la sobreexplotación de maderas preciosas locales y la subutilización de otras especies. Son conocidos los ejemplos de la disminución y en algunos casos la extinción local de especies como la caoba, cedro espino, cedro amargo, nazareno, quira, amarillo, etc.

La extracción, de especies maderables de manera ineficiente, provoca una alta cantidad de desperdicios, lo que produce un incremento en la demanda por la extracción de mayores cantidades de madera.

Entre las especies maderables que son extraídas, sobresale la explotación de los bosques de cativo en el Darién. Según el documento del Proyecto de Manejo de Catívales y Productos no maderables en Comunidades Campesinas e Indígenas del Darién (1995), “originalmente existían en la región unas 60,000 hectáreas de catívales que en la actualidad se han reducido a la mitad. Según el mismo documento, los catívales aportan el 95% de la materia prima utilizada por las industrias de plywood en Panamá y generan unos 1,000 empleos permanentes.

Igual sucede con la extracción de especies vegetales para la confección de artesanía como es el caso de la tagua o marfil vegetal y varias palmas como la chunga, la naguala y la chonta que son utilizadas por las comunidades indígenas para la confección de cestos y figurillas”.

Según Garibaldi (1998), el alto consumo de leña también está causando la pérdida de las especies y su material genético. De acuerdo a Lebrija (1998), alrededor de un 20% de la energía primaria consumida se basa en la extracción de leña, siendo los manglares uno de los ecosistemas más presionados para su obtención. Según estimaciones realizadas por Arcia y colaboradores (1987, citado por Garibaldi, 1998), unos 2.8 millones de unidades de astillas de leña y otros 118,200 sacos de carbón, eran producidos en las regionales de Chiriquí, Azuero, Chame y Capira.

De acuerdo al primer informe de la Riqueza y Estado de la Biodiversidad en Panamá (1998), el mismo indica que la pesca industrial y artesanal sigue creciendo y el establecimiento de estanques de acuicultura se sigue ampliando en detrimento de los manglares. Según indica Lebrija (1998), el sector pesca creció un 31.8% el más elevado de todas las actividades económicas en el período 1997-1998.

Causas Institucionales:

Entre las causas institucionales que provocan la degradación, el deterioro y la extinción de la diversidad biológica se encuentran los sistemas económicos que no incluyen el valor de la biodiversidad y las deficiencias que no incluyen el valor de la biodiversidad y las deficiencias que existen en el conocimiento de la riqueza biológica, su aplicación y manejo. Una de las razones por la que los sistemas naturales como los bosques son transformados en pastos, terrenos de cultivos o urbanizaciones es que son desestimados económicamente

3.2 Principales Servicios ambientales de los bosques y la fauna.

La variedad de ecosistemas que posee Panamá y que van desde las tierras altas pasando por las planicies costeras para luego convertirse en humedales, costas praderas marinas y arrecifes de coral, albergan una gran variedad de especies. Esta variedad de organismos y ecosistemas constituyen una de las fuentes primarias para cubrir las necesidades básicas de muchas comunidades campesinas e indígenas, que siendo generalmente las más pobres, utilizan los ambientes naturales para extraer alimentos, leña, materiales de construcción, medicinas, fibras, tintes y también para generar ingresos que sostienen la economía familiar.

Forman parte de esta biodiversidad los bosques secos, húmedos, muy húmedos, montanos y premontanos que brindan servicios importantes tales como los de protección de las cuencas de los ríos que producen el agua para consumo humano e industrial, para la generación de energía hidroeléctrica y para el funcionamiento del Canal. Estos bosques además, contribuyen a la regulación del clima, a la producción y fertilidad de los suelos, a la protección de los suelos, el almacenaje y reciclaje de nutrientes y a la absorción, descomposición de substancias contaminantes, y proporciona la madera para la industria nacional de la construcción y del contrachapado. Todos estos servicios redundan en el mantenimiento de la calidad de vida y de la sostenibilidad económica del país.

Muchas comunidades rurales son cuna del folklore y las tradiciones que se han desarrollado producto de interrelaciones ancestrales de estos grupos humanos con los ambientales en los que han evolucionado y que nos identifican como nación y tienen un vinculo muy estrecho por cuanto muchas de esas tradiciones, están estrechamente ligadas a la biodiversidad y consecuentemente su deterioro o desaparición están íntimamente relacionada.

Los beneficios que genera la diversidad biológica han contribuido significativamente a la economía nacional. De las aproximadamente 1,200 especie de peces marinos que se han reportado para Panamá, poco más del 10% tiene importancia comercial, quedando el resto para algún uso potencial. Además, sólo para el año 1996, el sector pesquero contribuyó con 115 millones de balboas anuales a la economía, de los cuales la exportación del camarón produjo el 62%. Según estimaciones, la pesca del camarón genera alrededor de 60-70 millones de balboas al año, mientras que la pesca de anchoveta para la fabricación de harina de pescado, produce beneficios anuales cercanos a los 20 millones de balboas. Estas ganancias totales, así como la gran cantidad de empleos que se generan dependen de la utilización sostenible de estos recursos biológicos.

Además de los servicios actuales que genera la diversidad biológica, existen una serie de beneficios potenciales que pueden, en un futuro, no muy lejano y adecuadamente utilizados, colocar a Panamá a la vanguardia en el desarrollo sostenible de sus recursos. Entre éstos se encuentra, el turismo que para 1996 produjo un ingreso de 343.1 millones de balboas y que con las acciones de promoción que se realizan en la actualidad, puede combinarse con otras actividades como el turismo tradicional o con la investigación y ser reorientado hacia los múltiples atractivos naturales que ofrece el país.

La gran variedad de ambientes y organismos ofrece mayores posibilidades, ya que utilizando los avances tecnológicos se puedan encontrar nuevos productos industriales, farmacéuticos, alimenticios y agrícolas. De igual forma, con el potencial riesgo de los cambios climáticos y los acuerdos internacionales que se han establecido nuevos instrumentos de mercado que permiten darle un valor tangible a la biodiversidad como es el caso de los bonos para el secuestro o fijación de carbono, materia en la cual recientemente es que se trabaja en Panamá.

Igualmente, los valores estéticos de los ecosistemas y paisajes contribuyen al bienestar emocional y espiritual de la población panameña y los visitantes, con el deterioro de la calidad ambiental que ha sufrido en los últimos años, comienza a valorar los beneficios pasivos y activos que brinda los ecosistemas naturales. Estas virtudes de la biodiversidad aun no son contempladas en las cuentas nacionales, en forma individual.

La presencia de tan alta variedad de plantas en Panamá, ha permitido a las comunidades, principalmente rurales, y a los panameños en general, disfrutar de los múltiples servicios que están brindan. Los bienes y servicios que ofrecen los bosques son inmensos; los beneficios directos e indirectos son difíciles de cuantificar, dada su magnitud y diversidad. Dentro de este contexto, en el recuadro se detalla los siguientes:

Cuadro N°17 BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES QUE OFRECEN LOS BOSQUES

• Captación y saneamiento de aguas superficiales y subterráneas.

• Protección de cuencas hidrográficas.

• Regulación en la composición química de la atmósfera.

• Hábitat para especies de flora, fauna en general.

• Protección costera.

• Regulación del clima.

• Protección contra la erosión y control de sedimentos.

• Control biológico de plagas y enfermedades.

• Generación de biomasa y nutrientes para actividades productivas.

• Conservación de la biodiversidad.

• Funciones productivas directas en términos de recursos y materias primas.

• Recreación y turismo.

• Valores escénicos y paisajísticos.

• Continuidad de procesos evolutivos.

• Campos para la investigación.

El Sistema Nacional de Areas Protegidas (SINAP), está constituido por 43 unidades de manejo que protegen las muestras más representativas de la mayor parte de los ecosistemas naturales de la Nación, en una superficie que corresponde al 25 por ciento del territorio nacional. Dentro de esos territorios se desarrollan complejos procesos ecológicos que son garantes de una vida económica y socialmente próspera.

Los bienes y servicios son difíciles de cuantificar debido a su naturaleza y complejidad, razón por la cual muchas veces pasan desapercibidos en las cuenta nacionales.

Cuadro N°18 BIENES Y SERVICIOS AMBIENTALES QUE PROVEEN LAS ÁREAS PROTEGIDAS Y SUS BOSQUES

• Protección de cuencas hidrográficas

• Regulación del clima

• Captación y saneamiento de ríos y aguas subterráneas

• Protección de suelos contra la erosión

• Conservación de la diversidad biológica y cultural

• Formación de suelos a través de la incorporación de nutrientes y oxigenación

• Control biológico de plagas y enfermedades

• Fuentes directas e indirectas e indirectas de materias primas para la industria como tintes, resinas, pinturas, medicinas, etc.

• Fuentes directas e indirecta para el consumo de comunidades rurales

• Valores escénicos y paisajísticos que contribuyen al turismo y la recreación

• Protección de playas y arrecifes

• Oportunidades para la investigación y para el desarrollo de modelos de producción económica, social y ambientalmente sostenibles

• Laboratorios vivientes para la educación ambiental

Uno de los principales aportes de los bosques que se encuentran dentro del SINAP, es la protección de un recurso vital y estratégico como lo es el agua. Alrededor de la mitad de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá está bajo algún nivel de protección. Los bosques que allí se conservan, captan y almacenan el agua de la que vive casi la mitad de la población del país que habita en la Región Metropolitana de la que se abastece el Canal de Panamá y donde se desarrolla casi la mitad de los procesos industriales de Panamá. Sólo las cuencas protegidas por el Parque Nacional Chagres captan el 50% del agua para el funcionamiento del Canal y el 80% del agua para consumo humano e industrial y de la cuidad de Panamá. El valor de los mismos es incalculable.

Los esfuerzos para valorar esta riqueza natural aún son incipientes. Algunos de sus beneficios directos e indirectos son tangibles aunque su verdadera contribución se mantiene invisible en las cuentas nacionales. El buen funcionamiento del Canal promueve el crecimiento del sector terciario de la economía que genera el 75% del Producto Interno Bruto (PIB).

Las plantas hidroeléctricas cuyos bosques están bajo la protección de alguna categoría de manejo, producen el 60% de la energía eléctrica necesaria para mover los procesos productivos y satisfacer las demandas de la población. En los manglares, algunos de los cuales están protegidos, se encuentran los estadios larvarios de 6 de las 10 especies de camarones cuya captura produce entre 60-70 millones de balboas anuales (D’Croz, 1993); en los mismos manglares se desarrollan diversas especie de peces entre las que se encuentran las anchovetas, que son utilizadas para la fabricación de harina de pescado y cuyos beneficios anuales están cercanos a los 29 millones de balboas (D’Croz, 1993).

Las áreas protegidas no sólo sostienen rubros tradicionales sino también ofrecen oportunidades para el desarrollo de actividades innovadoras como el ecoturismo, la prospección biológica y el secuestro de carbono. Estudios recientes concuerdan en que el turismo bien llevado puede atraer divisas internacionales totales que van entre los 100 y los 120 millones de balboas (Aylward 1998), sin embargo estimamos que este calculo es un poco conservador al comparar los ingresos que percibe el hermano país de Costa Rica, que tiene mucho menos atractivos ecoturísticos que nuestro país..

Se ha estimado que la prospección biológica puede brindar entradas por el orden de 8 millones de balboas sólo en el área del corredor biológico (Aylward 1998). El desarrollo de la ciencia y la tecnología para la búsqueda de nuevas variedades y propiedades biológicas principalmente para la agricultura, la medicina y la cosmetología, a partir de compuestos y especies nativas estará a la vanguardia en el siglo XXI.

“La venta de servicios ambientales tales como el secuestro de carbono en el comercio internacional, es otra actividad a través de la que Panamá puede obtener múltiples beneficios. Se estima que sólo los bosques protegidos del corredor biológico pueden generar alrededor de 100 millones de balboas” (Aylward 1998).

Los bosques naturales conservan, además, poblaciones de especies que han inspirado nuestras tradiciones y cuya supervivencia depende de la conservación de esta interacción. Las plumas de guacamayas en las máscaras de los diablícos sucios y las orquídeas en la orfebrería panameña son una pequeña muestra.

3.3 Consideraciones políticas y económicas del gobierno.

Las políticas, principios y directrices estratégicas de carácter nacional relacionadas con el sector forestal del país, responden a lo establecido en el Título ll, capítulo 1, Artículos 3 y 4, así como al Título Vl “De los Recursos Naturales” capítulo lll de la Ley 41 de 1 de julio de 1998, Por la cual se dicta la Ley General del Ambiente y se crea LA Autoridad Nacional del Ambiente de la República de Panamá.

Con relación a este tema, en el Documento Principal de la Estrategia Nacional del Ambiente en su punto 3 “Políticas, principios y directrices estratégicas de carácter nacional” expresa: “Conforme a estas disposiciones la política nacional del ambiente se constituye en un conjunto de medidas, estrategias y acciones establecidas por el Estado con el propósito de condicionar y determinar el comportamiento del sector público y privado, de los agentes económicos y de la población en general en la conservación, uso, manejo y aprovechamiento de los recursos ambientales sean el mejoramiento de la calidad de los mismos, y en la sostenibilidad de los espacios urbanos y modificados. Las mismas forman parte integral del las políticas públicas para el desarrollo económico y social del país”, enumerando una serie de principios y lineamientos a seguir.

En el mismo documento en su parte 3.2 (Políticas Públicas Fundamentales), establece “De manera complementaria, a la protección de estos recursos físicos, es necesario establecer medidas de protección para ecosistemas frágiles tales como los existentes en las regiones de Darién, Bocas del Toro… “

“De manera similar, es necesario adoptar medidas para la protección de especies de fauna amenazadas o en peligro de extinción tales como tortuga….., así como también de aquellas especies endémicas de habitats restringidos y las que utilizan el Istmo durante sus viajes migratorios” que por ende, todas ellas habitan o utilizan los bosques naturales como sitios de refugio, reproducción, descanso, alimentación y otras funciones más que son proporcionadas por los mismos.

En el tema flora el documento en mención señala ”En el caso de la flora deberá prestarse especial atención a aquellas especies forestales nativas que han sido sometidas a un régimen de aprovechamiento intensivo, tales como la caoba, el cedro, el maría, y el nazareno, entre otras y aquellas especies no maderables de importancia económica entre las que se encuentran las orquídeas, plantas medicinales y aromáticas, frutales y alimenticias muchas de las cuales forman parte de las costumbres y tradiciones de nuestros campesinos e indígenas.”

A pesar de las limitaciones presupuestarias que enfrenta la ANAM, con la promulgación de la Ley General del Ambiente y la conclusión de la Estrategia Nacional del Ambiente, estos planteamientos se vienen implementando paulatinamente.

Regional y localmente se siguen las mismas directrices emanadas de los documentos antes mencionados. A estos niveles y con la conformación de la la Red de Unidades Ambientales Sectoriales (RUAS), se discuten y se buscan alternativas de mejorar el aprovechamiento forestal. Las Administraciones Regionales de la ANAM cuando se amerite, implementan medidas regionales para el aprovechamiento de los recursos forestales.

Lamentablemente al contar con todas estas directrices, las mismas son muy dificiles de cumplir dado el bajo presupuesto con que cuenta la Autoridad Nacional del Ambiente para su gestión.

En el plano internacional, se gestionan proyectos que son financiados por los organismos internacionales, con los cuales se logra reforzar la capacidad financiera y técnica de la institución.

4. Colección y administración de la información sobre los recursos forestales

Hasta el año 2000, Panamá no contaba específicamente con un Sistema de Información Estadístico Forestal, lo cual motivaba “el uso de valores aproximados en lo referente a la producción de los bosques naturales y plantados, el consumo y uso interno de los productos extraídos de estos bosques, la producción de la industria forestal panameña, la importación y exportación de productos forestales y por ende la participación del sector forestal en la economía nacional”. (Palacios Lady, Informe Final Proyecto PD 44/96 Rev 2 (M) – julio 2000).

4.1 Unidades y sistemas de acopio de información

El Sistema de Información Estadístico Forestal, instalado con el Proyecto “Establecimiento de un Sistema de Información Estadístico Forestal PD 44/96 Rev. 2(M)” cuenta con el siguiente equipo:

Nivel Central:

Dos computadoras Pentium 2, una de las cuales funcionan como servidor y la otra de soporte técnico.

Nivel Regional:

Una computadora Penitum 2, instalada en once (11) de las doce Administraciones Regionales con que cuenta la Autoridad Nacional del Ambiente en el territorio nacional, ubicadas en su mayoría en la capital de cada provincia, incluyendo las áreas de Panamá Oeste y Panamá Este.

El acopio de la información debería ser realizada por los técnicos capacitados durante la ejecución del Proyecto antes mencionado, sin embargo por motivo de que en algunos casos estos han sido removidos de sus funciones asignándoseles otras, han tenido que explicar y capacitar a otros funcionarios para que sean estos, los que capturen la información, la cual lamentablemente es muy poco o casi no es analizada por el personal capacitado, motivando y como se ha venido dando en años anteriores, que al momento de requerirse de la misma, esta no se encuentre actualizada.

Realmente no se cuentan con centros de acopio de información específicamente forestal. Tanto el sector gubernamental, universitario, así como el privado y de ONGs, que cuentan con centros de documentación como la Universidad Nacional de Panamá, el Instituto Geografico Nacional “Tommy Guardia”, la Empresa de Distribución Eléctrica (ETESA), la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), Cyber Tech y otras empresas más, introducen información en sus centros y editan la misma, dependiendo las particularidades y los trabajos a los cuales se dedican o de las solicitudes que reciban.

Tipos de información acopiada y procesada

El Sistema de Información Estadístico Forestal diseñado para la Autoridad nacional del Ambiente, esta compuesto por módulos y submódulos, los cuales están en la capacidad de ser consultados y brindar reporte a los usuarios.

El Sistema fue creado para brindar y captar el estado y desarrollo de la siguiente información y permitir la consulta de la información recopilada.

Manejo de Bosques:

En este modulo el cual cuenta de varios submódulos se incorporara la información sobre el estado, cumplimiento, de los compromisos adquiridos por concesionarios y la movilización de productos forestales por estos. Se incluyen Concesiones forestales con una vigencia mayor a dos años, Permisos Comunitarios, Permisos en Fincas de Propiedad Privada, Permisos individuales o de subsistencia, Permisos Especiales. Se recoge la información sobre el otorgamiento de las guías de transporte en forma computarizada, así como el número y generales de los beneficiarios de los permisos de motosierras otorgados.

Plantaciones Forestales:

Con este modulo, se recoge el número de empresas que se dedican a la actividad de reforestación, la superficie reforestada en el territorio nacional, el comportamiento de la plantación, los asesores y técnicos inscritos en el registro forestal de la ANAM, distribución de los viveros forestales privados y de la ANAM en el territorio nacional, facilita la consulta de la distribución y el tipo de plantaciones existentes y registradas en Panamá.

Incendios Forestales:

Se presentan y se pueden consultar datos sobre los incendios forestales que se han dado y la magnitud de los mismos, también se recopila y se pueden consultar los diferentes tipos de plagas y enfermedades forestales registradas en Panamá por región.

Industria de la madera:

El sistema esta diseñado para recabar toda la información concerniente al número y distribución de la industria maderera en el país por tipo y producción, volúmenes utilizados, especies, comercialización, etc.

Comercio maderero:

En este modulo se recoge y se puede consultar toda la información concerniente a número de guías de importación y exportación, las especies y volúmenes movilizados tanto en importación, exportación así como en el territorio nacional, el cuestionario CC-2 de OIMT total de volúmenes y el total de valores, el cuestionario sobre las especies tropicales y el valor de las mismas.

Mantenimiento:

Este módulo fue diseñado con el objeto de poder actualizar toda la información de las especies, los datos de las regionales, el cuestionario forestal y el resto de los datos recabados.

El sistema adolece de módulos específicos que recojan en forma separada los beneficios y datos económicos que generan los productos forestales tanto maderables como no maderables, así mismo no cuenta con un modulo específico que proporciones información sobre la cantidad y calidad del recurso humano existente y que se dedique a las actividades forestales, recogiendo desde el más simple hasta el más complejo usuario de los recursos forestales del país. No recoge información sobre el cambio de uso del suelo, factor este importante para diseñar e implementar políticas que conlleven al mejoramiento y uso sostenible de los recursos forestales del país.

La producción de mapas en la ANAM esta bajo la responsabilidad del Sistema de Información Geográfica (SIG), el cual cuenta con un buen equipo y personal altamente capacitado. Por otra parte el Instituto Geográfico Nacional, es el responsable de producir todos los mapas oficiales del país. La comunicación entre estos dos entes se puede catalogar como buena, más sin embargo no tienen un enlace y sistema de consulta en forma directa y toda la información que requiera una u otra parte tiene que ser solicitada vía conductos administrativos, lo cual en cierto grado retrasa los trabajos que se realizan. Esta situación debe ser corregida lo antes posible.

Con la ejecución del proyecto PD 54/98 Rev. 1(F) “Fortalecimiento Institucional del SIG de la ANAM para el manejo sostenible de los recursos forestales de Panamá” financiado por la Organización Internacional de las Madera Tropicales (OIMT), se espera mejorar y fortalecer tanto a nivel central como regional la capacitación del personal en el uso de las herramientas tecnológicas que ayuden a corregir e implementar las medidas necesarias para el buen uso del recurso forestal y se conozca en forma confiable el grado de deterioro que presenta este recurso.

La información recabada por la Contraloría General de la República es una información general y es basada en el informe anual que prepara la Autoridad Nacional del Ambiente, así como la información que le proporciona la Dirección de Aduanas referente a la importación y exportación de productos forestales. Esta información que es editada en “Panamá en Cifras” es presentada por sectores y ocupaciones afines, en los índices de producción industrial recoge la producción de madera y fabricación de muebles en un solo renglón, el componente silvicultural es contemplado dentro de un grupo de establecimientos presentado cifras generales que incluyen la pesca, explotación de minas y canteras.

La Dirección de Aduana recopila la información concerniente a la importación y exportación de productos forestales utilizando el sistema de medida por “unidades o piezas” lo cual dificulta conocer los volúmenes movilizados. Así mismo presenta cifras económicas generales.

Principales usuarios de la información.

La información del sector forestal de Panamá es manejada por diferentes entidades gubernamentales, entre las cuales están la Dirección General de Aduanas, la Dirección de Estadísticas y Censos de la Contraloría General de la República, Instituto Geografíco Tommy Guardia, la Universidad Nacional de Panamá, Ministerio de Desarrollo Agropecuarío (MIDA), Dirección General de Ingresos del Ministerio de Economía y Finanzas, Instituto de Acueductos y Alcantarillado Nacionales (IDAAN), Instituto Panameño de Turismo (IPAT), y otras entidades estatales.

4.2 Interacción entre los acopiadores, generadores y usuarios de la información.

El Sistema recién creado y el cual aun no se encuentra en operatibilidadd en un 100%, no cuenta con una comunicación directa con los Sistemas utilizados por la Dirección de Aduanas, el de la Contraloría General de la República, aun menos con el de la Dirección de Ingresos del Ministerio de Economía y Finanzas, quien tramita las solicitudes de exoneración de impuestos presentadas por los particulares y empresas reforestadoras del país. Es nuestro criterio que esta situación debe ser corregida lo antes posible, con el fin de que al momento que una u otra institución o usuario de los sistemas, requiera de información, tenga el acceso a la misma sin dificultad.

Tanto el sector gubernamental, las ONGs, Universidades, y empresas privadas que recopilan y procesan información del sector forestal, lo hacen de acuerdo a sus necesidades, con parámetros propios, lo cual produce que al momento de tratar de unificarlos se produzca una incompatibilidad en la información y su utilización dificulta la búsqueda e implementación de políticas que beneficien al sector forestal nacional. Está situación obliga la unificación de criterios en cuanto a la recolección de datos e intercambio de información con las entidades relacionadas.

En general los sistemas estadísticos existentes en las diferentes instituciones estatales y privadas, no cuentan con una interacción entre los acopiadores, generadores de la información y los usuarios de la misma.

4.3 Flujo de la información.

Sistema de Información Estadístico Forestal de la ANAM

Estaciones de trabajo en las Administraciones Regionales
1 Bocas del toro
2 Coclé
3 Colón
4 Chiriquí
5. Darién 
6. Herrera
7. Los Santos 
8. Panamá Este
9. Panamá Metro
10. Panamá Oeste
11. Veraguas

5. Capacitación en el acopio de datos y su uso.

Al no existir hasta junio del año 2000 un Sistema Estadístico propiamente forestal, la capacitación que se brindaba al personal de la ANAM, así como al de las demás instituciones era general.

Durante la vida del Proyecto financiado por la OIMT “Establecimiento de un Sistema de Información Estadístico Forestal”, se realizaron diversos seminarios de capacitación, donde participaron todos los responsables del Proyecto en cada una de la Administraciones Regionales del Ambiente donde se conecto una Computadora. Fueron capacitados un total de 11 técnicos de la ANAM, los cuales tendrían que capacitar a otros técnicos en cada una de sus regionales. En estos seminarios participaban funcionarios que formaban parte de la Dirección Nacional de Administración Forestal (DINAF), hoy día Servicio Nacional de Desarrollo y Administración Forestal (SENADAF), y del Centro de Automatización de Información (CAI) de la ANAM. En cada seminario eran invitados funcionarios de la Contraloría de la república y de la Dirección de Aduanas, lamentablemente la participación fue mínima.

Hoy en día la mayor parte de los funcionarios capacitados desempeñan otras funciones, lo cual dificulta la captación y procesamiento de la información.

Nivel escolar, universitario, técnico, empresarial, sector público

El personal capacitado por el Proyecto de Estadística Forestal estaba compuesto de la siguiente forma:

Funcionario

Profesión

Adm. Regional de la ANAM

José Rodríguez

Ingeniero Forestal

Bocas del Toro

Danilo González

Técnico Forestal

Chiriquí

Oscar Julio

Técnico Forestal

Colón

Francisco Montenegro

Técnico Forestal

Coclé

Agustín Rodríguez

Bachiller Agropecuario

Darién

Feliciano Escobar

Técnico Forestal

Herrera

Fernando Domínguez

Ingeniero Forestal

Los Santos

Cecilio Camaño

Técnico Forestal

Panamá Este

Francisco Dixón

Dasónomo

Panamá Metro

Amarilis Mendoza

Ingeniero Forestal

Panamá Oeste

Rolando Ruiloba

Licenciado en Economía

Veraguas

Fuente: Palacios Lady Informe Final (Modificado) del Proyecto Establecimiento de un Sistema de Información Estadístico Forestal PD 44/96 Rev. 2(M).

Además de este personal, participaron en los seminarios de capacitación un representante de los departamentos de Manejo de Bosques, Plantaciones Forestales, Tecnología e Industria de la Madera, Protección e Incendios Forestales que conformaban la Dirección Nacional de Administración Forestal, quienes serían los responsables de recopilar, procesar y analizar la información recibida de las diferentes Administraciones Regionales.

Tanto en el sector público como empresarial, los requisitos exigidos para una persona que trabaje en el acopio y uso de datos es que tenga como mínimo un grado técnico otorgado por un centro de educación a nivel universitario, sin tomar en la mayoría de los casos, la profesión de la persona por ser esta entrenada posteriormente en las actividades que desarrolla.

5.1 Programas curriculares, cursos, seminarios.

En la actualidad as Universidades, ni las empresas privadas que se dedican a la capacitación de personal cuentan con un programa curricular específico para dictar cursos o seminarios respecto a la captación de datos estadísticos forestales. Estos programas se establecen dependiendo y a petición los organizadores de los seminarios o cursos.

Conversaciones sostenidas con personal que labora en el SIG de la ANAM, nos manifiestan que es necesario y con carácter de urgencia, se dicten un número plural de cursos y seminarios a nivel nacional, en los cuales se definan en conjunto con el Comité Interinstitucional de SIG las escalas y productos a utilizarse..

5.2 Materiales , equipos

A través del Proyecto de Estadísticas forestales, la Autoridad Nacional del Ambiente fue dotada de 13 Computadoras Pentium 2 para el acopio y análisis de los datos estadísticos forestales, a cada una de las cuales se les instalo el programa creado.

El Sistema de Información Geográfico de la ANAM cuenta con el siguiente equipo y maneja los siguientes programas:

Equipo:

• Computadoras en Red con un sistema operativo Solaris, 3 de estas son estaciones de trabajo.

• 7 Computadoras en Red de las cuales 2 cuentan con Windows NT y 5 con Windows 98.

Programas:

• Arc Info 8, Arc Info NT, Arc Info PC

• Arc View para Unix Arc Vieu PC (Ver. 3.0, 3.1, 3.2ª)

• Erdas Imagine Unix 8.3, Erdas Imagine PC’s 8.3.1

• Auto Cad 14

El mismo esta compuesto por 4 funcionarios con las siguientes profesiones:

• Un Licenciado en Geografía

• Un Técnico Cartógrafo

• Un Dibujante

• Un estudiante de derecho, con basta experiencia en SIG

5.3 Inventario de recursos humanos en el sector público y privado.

Por medio de las entrevistas realizadas en las diferentes instituciones estatales y privadas que cuentan con sistemas de información, se pudo comprobar que solo la ANAM y con la ejecución del Proyecto de estadística Forestal, es la única institución estatal que cuenta con un personal entrenado para el acopio y procesamiento específico de este tipo de información, dado que el personal que labora en la Contraloría General de la República y la Dirección de Aduanas cumplen múltiples funciones y una de ellas es esta.

A nivel de los recursos humanos en empresas que cuentan con sistemas de información, se puede manifestar que el sector gubernamental cuenta con más de 65 funcionarios dedicados al manejo de la información medio ambiental, el sector privado cuenta con un promedio de 30 personas permanentes dedicadas a este tipo de trabajo, más sin embargo este número aumenta dependiendo de la cantidad de proyectos que se desarrollen en el territorio nacional.

Conclusiones:

Sobre los aspectos presentados en este documento y a manera de conclusiones, se presentan los siguientes puntos:

• Este proyecto, además de su justificación técnica y ecológica, tiene un alto contenido social , al tratar de identificar e implementar formas que beneficien social y económicamente las comunidades y usuarios de los recursos forestales.

• Los recursos forestales del país aunque su participación estadística dentro del Producto Interno Bruto no es significativo, los efectos indirectos que produce sobre el mismo es considerable.

• La información estadística sobre los recursos forestales y el cambio en el uso de la tierra es incompleta y deficiente, lo cual produce que a estos no se les asigne el valor que ellos tienen.

• El sector forestal adolece de una capacidad de negociación lo cual impide que sea considerado al tomarse decisiones y políticas que mejoren el uso y aprovechamiento de los recursos forestales.

• Los recursos forestales enfrentan una agresiva presión y la expansión de la frontera agrícola es uno de sus peores enemigos.

• La capacidad técnica y financiera de la ANAM para implementar medidas correctivas es insuficiente.

• Se requiere de un mayor presupuesto y de una voluntad política y técnica por parte de los administradores de la ANAM, para mantener funcionando de forma permanente el Sistema de Estadísticas Forestales financiado por la OIMT

• Panamá adolece de una política forestal donde se den lineamientos claros sobre que enfrente

Recomendaciones

• Implementar un sistema de capacitación y de educación a todos los usuarios de los recursos forestales y a la ciudadanía en general para que comprendan y en verdad valoren a los mismos.

• Definir y poner en práctica una política forestal, la cual de respuesta en forma clara a los problemas que enfrentan hoy en día, todos los recursos forestales del país.

• Debe prestarse en forma prioritaria la atención y el ordenamiento de los bosques, sus recursos y el suelo, los cuales constituyen una fuente importante de materia prima para la industria y para todo el medio ambiente.

• Establecer las medidas legales que garanticen el uso y manejo de los recursos forestales de forma sostenible.

• Implementar la red naional del sistema de estadística forestal creado en la ANAM.

• Establecer una comunicación permanente con la Dirección de Aduanas, La Dirección de Estadísticas de la Contraloría con el fin de buscar los mecanismos de poner en funcionamiento una red de información forestal.

• Designar a nivel nacional y regional a funcionarios que estn en permanente comunicación tanto con el Proyecto de Titulación de Tierras que se da a nivel nacional, así como con la Dirección de Reforma Agraria y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario(MIDA) con el fin de poder en conjunto elabora una política sobre el uso más adecuado de los suelos.

Bibliografía

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Documento Principal de la Etrategia Nacional del Ambiente 1998

Volumen 6 “Recursos Forestales de Panamá” Esrtrategia Nacional del Ambiente 1998

Ley 41 de 1 de julio de 1998 “Por la cual se Dicta la Ley General de Ambiente de la República de Panamá y se Crea la Autoridad Nacional del Ambiente”

Ley N°1 de 3 de febrero de 1994 “Por la cual se establece la Legislación Forestal de la República de Panamá y se dictan otras disposiciones”

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Ley N° 24 de 7 de junio de 1995 “Por la cual se establece la Legislación de vida Silvestre de la República de Panamá y se dictan otras disposiciones”

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Gutiérres Raúl – Invenario Nacional de Gases de Efecto de Invernadero para el Módulo “Cambio de Uso de la Tierra y Silvicultura” Septiembre 1999.

Tossi Joseph A. - Inventariación y Demostraciones Forestales de Panamá, Zonas de Vida – 1971

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Placios Lady –Informe Final (Modificado) “Establecimiento de un Sistema de Información Estadístico Forestal” Proyecto PD 44/96 Rev 2 (M) Julio 2000.

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