FAO/SMIA - Cosechas y escaseces alimentarias No.3, octubre 2004

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SITUACI�N DE LOS CULTIVOS Y DEL SUMINISTRO DE ALIMENTOS

PANORAMA

Hasta octubre de 2004, el n�mero de pa�ses que enfrentaban situaciones graves de escaseces de alimentos en todo el mundo era de 35: 23 en �frica, 6 en Asia/Cercano Oriente, 5 en Am�rica Latina y 1 en Europa. Las causas son variadas, pero predominan los disturbios civiles y el mal tiempo. En muchos de estos pa�ses, la pandemia del VIH/SIDA es uno de los factores principales que contribuyen a dicha situaci�n. Los informes de las evaluaciones conjuntas de la FAO y el PMA sobre los cultivos y el suministro de alimentos publicados �ltimamente pueden consultarse en http://www.fao.org/giews/english/alertes/sptoc.htm.

En �frica oriental, pese a las lluvias ben�ficas recibidas en algunas partes, la situaci�n alimentaria sigue siendo inestable debido a los efectos persistentes de la sequ�a y de los conflictos. Actualmente, m�s de 17 millones de personas dependen de la asistencia alimentaria de urgencia. Seg�n se prev�, la escasez de alimentos continuar� hasta bien entrado 2005, y para conjurar el riesgo de inanici�n todav�a se necesitan grandes vol�menes de importaciones de cereales, principalmente en la forma de ayuda alimentaria. En el Sud�n, la grave crisis humanitaria de Darfur ha provocado la muerte de decenas de miles de personas y el desplazamiento de m�s de un mill�n. Los saqueos y la quema de bienes, incluidos alimentos y ganado, han trastornado gravemente la disponibilidad de alimentos y el acceso a los mismos por parte de las comunidades tanto rurales como urbanas. En Somalia, las lluvias tempranas de la temporada secundaria "deyr" han aportado alg�n alivio en las zonas ganaderas septentrionales, pero es demasiado temprano para determinar sus repercusiones en la situaci�n de emergencia. Se est� al borde de la hambruna en algunas partes del pa�s, en las que se estima que 700 000 personas dependen de la asistencia alimentaria y otro medio mill�n de personas necesita asistencia hasta abril de 2005. En Kenya, persiste la carest�a de alimentos provocada por la sequ�a, y casi 2,3 millones de personas necesitan ayuda alimentaria. En Eritrea, la escasez de lluvias estacionales y de insumos disponibles ha afectado a la producci�n agr�cola y agravado una situaci�n alimentaria ya inestable. En Etiop�a , la situaci�n del suministro de alimentos sigue siendo en general muy inestable. Seg�n las estimaciones, 7,8 millones de personas necesitan asistencia alimentaria.

En el �frica austral, los preparativos de la tierra para la siembra de las cosechas de cereales de 2005 ha comenzado en las condiciones atmosf�ricas normales previstas. Unas misiones conjuntas PMA/FAO de evaluaci�n de cultivos y suministros de alimentos visitaron Malawi, Mozambique, Zimbabwe 1/, Lesotho, Swazilandia y Angola en abril-mayo de este a�o. La estimaci�n revisada de la FAO de la producci�n total de 2004 para la subregi�n es de 21 millones de toneladas, semejante a la producci�n en torno a la media del a�o pasado. Situada en alrededor de 14,9 millones de toneladas, la producci�n de ma�z, el cultivo b�sico m�s importante de la regi�n, fue la m�s afectada por la sequ�a en la parte oriental de la subregi�n, con una merma de alrededor de 5,5 por ciento respecto del a�o pasado. Se prev� que la mengua de la producci�n de cereales en Lesotho, Malawi, Swazilandia y Zimbabwe cause una carest�a de alimentos de mayor o menor gravedad en esos pa�ses. Por otro lado, la producci�n aument� en Angola, Botswana, Madagascar, Mozambique, Namibia y Zambia. La merma general de las cosechas de ma�z y de otros cultivos de verano de este a�o deber�a traducirse en una necesidad neta de importaciones de cereales secundarios para la subregi�n en su conjunto de alrededor de 2 millones de toneladas para la campa�a comercial 2004/05. El PMA ha acometido una Operaci�n Prolongada de Socorro y Recuperaci�n (OPSR) que necesita 405 millones de d�lares EE.UU. y 656 573 toneladas de productos alimentarios para prestar asistencia a las poblaciones de la subregi�n afectadas de inseguridad alimentaria y de SIDA.

En la regi�n de los Grandes Lagos, la siembra de los cultivos alimentarios de la primera temporada de 2005, que se recoger�n a partir de enero, ha comenzado con el tiempo normal previsto para la temporada. Se han terminado de recoger las cosechas de la segunda temporada de 2004, principalmente sorgo, ma�z y frijoles. Los resultados provisionales indican un ligero mejoramiento en la disponibilidad total de alimentos. Sin embargo, el reasentamiento de los refugiados repatriados y la situaci�n de la seguridad alimentaria contin�an vi�ndose obstaculizados en algunas partes de la regi�n debido a disturbios espor�dicos.

En el �frica central, las condiciones de crecimiento para la segunda cosecha de ma�z son favorables en el Camer�n, donde se obtuvo una primera cosecha de ma�z satisfactoria. En la Rep�blica Centroafricana , a pesar de unas condiciones atmosf�ricas buenas y de la distribuci�n de semillas, la producci�n no deber�a de recuperarse sensiblemente debido a la persistencia de la inseguridad.

En el �frica septentrional, est�n en marcha los preparativos de la tierra y la siembra temprana de las cosechas de cereales de invierno que se recoger�n a partir de mayo del a�o pr�ximo. Una posible amenaza anterior de infestaci�n de langostas del desierto se evit� gracias a una operaci�n de lucha en gran escala. De ah� que pudiera realizarse el potencial total de este a�o, derivado del aumento de la superficie sembrada, un mejor suministro de insumos y un tiempo favorable, y la producci�n de trigo en la subregi�n se estima provisionalmente en una cifra r�cord de 17,4 millones de toneladas, 38 por ciento m�s que la media de los �ltimos cinco a�os. En Egipto y Marruecos, los mayores productores de trigo de la subregi�n, la producci�n de trigo se pronostica en torno a los 7 millones de toneladas y 5,5 millones de toneladas, respectivamente. La producci�n total de cereales secundarios se estima en alrededor de 12,8 millones de toneladas, volumen semejante al de la buena cosecha del a�o anterior.

En el �frica occidental, tras las lluvias limitadas e irregulares recibidas al principio del per�odo vegetativo en el Sahel, las precipitaciones mejoraron sensiblemente a partir de julio y los cultivos est�n madurando satisfactoriamente en la mayor�a de los pa�ses. Como consecuencia, se prev� una producci�n superior a la media, pero el empeoramiento de la situaci�n creada por las langostas del desierto contin�a planteando una grave amenaza a la producci�n agr�cola en todo el Sahel. Despu�s de una reproducci�n generalizada en la zona saheliana (en Mauritania, Mal�, Senegal, N�ger y Burkina Faso), �ltimamente se formaron numerosos enjambres nuevos. Tambi�n el Chad y Cabo Verde se est�n infestando cada vez m�s. En todo el Sahel, se estima que la superficie infestada abarca entre tres y cuatro millones de hect�reas. La reuni�n anual del CILSS celebrada a principios de septiembre sobre las perspectivas de las cosechas en el Sahel estim� que, de continuar el r�gimen actual de precipitaciones y si la langosta del desierto no causa da�os sustanciales a los cultivos, la producci�n de cereales de 2004 podr�a estar cercana al volumen sin precedente del a�o pasado. La reuni�n estim�, sin embargo, que si resultaran da�os en gran escala se podr�a perder hasta un 25 por ciento de la producci�n cerealera del Sahel. Aunque la FAO prev� un nivel m�s bajo de p�rdidas de cosecha a escala regional, las repercusiones de la langosta del desierto en la seguridad alimentaria podr�an ser graves en algunos pa�ses, principalmente Mauritania, Mal�, el Senegal y el N�ger. Una serie de misiones conjuntas FAO/CILSS de evaluaci�n de cosechas est�n visitando actualmente cada pa�s para estimar con los servicios nacionales la producci�n de cereales de 2004. En Mauritania, Mal�, el N�ger y el Senegal, los pa�ses m�s afectados, se est�n realizando misiones conjuntas con el CILSS y el PMA para una evaluaci�n completa de las repercusiones de la langosta del desierto en la producci�n agr�cola y la seguridad alimentaria. En las partes meridionales de los pa�ses costeros del Golfo de Guinea, se ha obtenido una cosecha media de ma�z, mientras se est� desarrollando satisfactoriamente la cosecha secundaria. En las partes septentrionales, se ha comenzado a recoger la cosecha de cereales secundarios.

En Asia, millones de personas se han visto afectadas por las intensas y dilatadas lluvias e inundaciones monz�nicas. Las inundaciones han ocasionado ingentes p�rdidas de cosechas y de ganado y damnificado gravemente las propiedades e infraestructuras en algunos pa�ses, principalmente Bangladesh, la India, el Nepal y China. Por otro lado, algunos pa�ses han experimentado una grave sequ�a que perjudic� la producci�n agr�cola de 2004. Entre ellos cabe se�alar Sri Lanka, Mongolia, la India, y el Pakist�n . A pesar de la cosecha mejorada de 2004, la RPD de Corea tendr� que seguir haciendo frente a una gran necesidad de importaci�n de cereales. Al parecer, el programa de doble cultivo del pa�s se ver� gravemente limitado por la p�rdida de fertilidad del suelo y la falta de energ�a agr�cola. Pese a su buena cosecha de 2004, se prev� que China variar� su posici�n comercial neta, pasando de exportador neto en 2003/04 (con exportaciones netas de 9,6 millones de toneladas) a importador neto en 2004/05 (con importaciones netas de 3 millones de toneladas). Las exportaciones de arroz y de trigo de la India deber�an de disminuir debido a una merma de la producci�n y a la escasez de existencias. En el Afganist�n, la sequ�a y las plagas y enfermedades de los cultivos, as� como las temperaturas excepcionalmente elevadas registradas en primavera, comprometieron notablemente las cosechas de cereales de este a�o.

En la CEI asi�tica, la recolecci�n de los cereales est� casi terminada en una superficie total de alrededor de 19 millones de hect�reas. La producci�n total de cereales se estima en m�s de 26 millones de toneladas, aproximadamente 2,2 millones de toneladas menos que la producci�n superior a la media del a�o pasado. Este total comprende unos 22 millones de toneladas de trigo y cerca de 4 millones de toneladas de cereales secundarios.

En algunos pa�ses del Cercano Oriente, la sequ�a y los conflictos han afectado a las cosechas de la �ltima temporada. En Jordania, una grave sequ�a ha diezmado los cultivos dejando a miles de pastores en necesidad de ayuda. En el Iraq, la inseguridad y la reducci�n del n�mero de los trabajadores humanitarios internacionales est�n afectando a la entrega de alimentos y de otros tipos de ayuda.

En Am�rica central y el Caribe, la recolecci�n de la cosecha de cereales de la temporada principal de 2004 ha terminado o est� muy avanzada. Los rendimientos han sido variados, con cosechas de ma�z y sorgo satisfactorias en M�xico y escasas en Guatemala, Honduras y Nicaragua debido a una racha seca prolongada durante la temporada. En Costa Rica, la producci�n arrocera result� menguada a causa de una infestaci�n de �caros. En el Caribe, las lluvias torrenciales debidas al paso de los huracanes en septiembre y a las precipitaciones excesivas ca�das al principio de la temporada causaron graves da�os a los cultivos y una merma de la producci�n de cereales en la Rep�blica Dominicana , Cuba y Jamaica. Pero las lluvias copiosas de septiembre mejoraron las condiciones del suelo para la siembra de las cosechas de cereales de la segunda temporada.

En Am�rica del Sur, est�n por recogerse las cosechas de trigo de 2004 en los pa�ses australes, donde las perspectivas son inciertas. Pese al aumento de la superficie sembrada, es probable que el tiempo seco imperante durante la temporada en algunos pa�ses, como Argentina y Brasil, haya reducido los rendimientos. Las cosechas de cereales secundarios de 2004, recogidas al principio del a�o, estuvieron por debajo de los niveles sin precedente de 2003 pero todav�a por encima del nivel medio. En los pa�ses andinos, se ha obtenido una excelente cosecha de ma�z en Colombia, pero una producci�n menguada en Venezuela. En el Per�, el Ecuador, y en algunas partes de Bolivia, el tiempo seco redujo las producciones de las cosechas de cereales recogidas �ltimamente.

En Europa, la producci�n de cereales se ha recuperado de forma pronunciada en 2004 en toda la regi�n tras las malas cosechas afectadas por la sequ�a del a�o pasado. El aumento ha sido m�s pronunciado para el trigo de invierno, cuya producci�n se estima muy superior a la media de los �ltimos cinco a�os. En muchas partes del norte ya se han sembrado los cereales de invierno para la cosecha de 2005, y en las partes centrales se est�n sembrando en condiciones generalmente satisfactorias. Algunas precipitaciones m�s resultar�an beneficiosas, sin embargo, en las partes meridionales, tales como Espa�a, el sur de Francia e Italia, donde est� faltando la humedad en la capa superficial del suelo tras varias semanas de tiempo seco.

En la CEI Europea, las precipitaciones tard�as del verano, as� como las heladas ca�das en marzo y abril damnificaron casi tres millones de hect�reas de cereales, principalmente en la Federaci�n de Rusia y Ucrania. Adem�s, el acceso insuficiente a los insumos agr�colas impidi� que muchos agricultores de los dos grandes pa�ses productores igualaran las superficies sembradas en 2001 y 2002. En la regi�n se ha sembrado un total de alrededor de 59 millones de hect�reas. Las cosechas de cereales est�n casi terminadas, con una producci�n total estimada provisionalmente en alrededor de 120 millones de toneladas, incluidos m�s de 65 millones de toneladas de trigo y alrededor de 54 millones de toneladas de cereales secundarios.

En Am�rica del Norte, la siembra de la cosecha de trigo de invierno de 2005 se est� realizando puntualmente en los Estados Unidos y las plantas est�n despuntando bien en condiciones generalmente favorables. En octubre, la producci�n total de trigo en 2004 se estim� oficialmente en 58,9 millones de toneladas, 7,7 por ciento menos que en 2003, tras una disminuci�n de la superficie sembrada de trigo de invierno y de los rendimientos. Por el contrario, la producci�n de cereales secundarios podr�a aumentar de forma pronunciada, debido principalmente a la cosecha sin precedente de ma�z que se est� recogiendo en este momento. Seg�n los pron�sticos, la producci�n de ma�z alcanzar� los 295 millones de toneladas, 38 millones de toneladas m�s que en 2003. En Canad�, las condiciones clim�ticas predominantemente fr�as y h�medas imperantes durante el per�odo vegetativo de 2004 se han traducido en un desarrollo lento de los cultivos, en una recolecci�n m�s tard�a de lo normal y en cosechas de calidad inferior. No obstante, se prev� un aumento de casi 4 por ciento de la producci�n de trigo, a 24,5 millones de toneladas, debido a un rendimiento medio mayor que en 2003, cuando la sequ�a afect� a algunas partes.

En Ocean�a, se prev� que la producci�n de cereales de 2004 en Australia descender� respecto del nivel excelente del a�o pasado, pero deber�a mantenerse en torno a la media de los �ltimos cinco a�os. Unas precipitaciones generalizadas ca�das al final de agosto mejoraron las condiciones para los cultivos en desarrollo tras una racha seca prolongada. La producci�n de trigo se pronostica en poco m�s de 22 millones de toneladas. Las condiciones de humedad del suelo son favorables para la siembra de los cereales secundarios de verano en las principales partes productoras en el norte de Nueva Gales del Sur y el sur de Queensland, pronostic�ndose un fuerte incremento de la superficie sembrada de sorgo y ma�z para la cosecha de 2005.


1. La misi�n, prevista para 19 d�as, se limit� a 12.


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