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D. PONENCIAS (continued)

XII

RAZAS INDIGENAS DE OVINOS Y CAPRINOS EN AMERICA LATINA

I.L.Mason

Por ovinos y caprinos “indígenas” se entienden las poblaciones descendientes de animales importados por los colonizadores, tanto de Europa como de Africa occidental. Estas especies se denominan a menudo “Criollas”, pero a veces la palabra se utiliza con un significado mas restringido. En el cuadro 1 se indica el total de las poblaciones ovinas y caprinas de los países latinoamericanos.

OVINOS

Casi todos los ovinos que hay en Argentina, Chile, Uruguay y las Islas Malvinas (Falkland) pertenecen a razas “mejoradas” importadas de Australia y Europa (principalmente Gran Bretaña). No se tendrán en cuenta, por lo tanto, estos países; el presente estudio se limitará a los países tropicales y subtropicales del continente. Puede que en tales países la población ovina no sea tan densa como en las regiones situadas más al sur, pero se trata de un ganado muy importante ya que, en su mayor parte, es criado en pequeños rebaños para la producción de carne, abono y lana, por campesinos que practican una agricultura de subsistencia.

Es necesario, ante todo, hacer una distinción entre dos tipos de ovinos: el Criollo lanudo de las mesetas y el ovino peludo de las tierras bajas tropicales.

1. El ganado Criollo lanudo

Según Mason (1969) el ovino Criollo de Sudamérica procede de los Churros y Merinos importados de España entre 1548 y 1812.Estas ovejas representan un alto porcentaje (20–90 por ciento) de las ovejas en Guatemala, México, Nicaragua, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. El vellón es largo y muchas veces de varios colores o negro. La lana es gruesa y la producción del vellón no excede delkg/año; sin embargo, la lana puede ser de gran importancia para la industria casera del tejido. Los mayores méritos del Criollo son su robustez, su adaptación al accidentado terreno montañoso y su longevidad.

Fuera de los países mencionados, la información sobre estas ovejas no es fácilmente disponible, como lo demuestran la antigüedad y poca claridad de algunas de las fuentes citadas a continuación.

En Guatemala, las ovejas Criollas producen lana gruesa larga que constituye Ta base de una extensa industria textil (USDA, 1950). En México representan una elevada proporción (95 por ciento según Moreno Chan, 1976) de los 5 millones de ovejas que existen en el país. En las montañas del sur hay una variedad de color negro denominada “Lucero” que presenta en la cabeza una mancha blanca. Su lana pigmentada es muy apreciada en la industria textil casera. En Nicaragua las ovejas Criollas se describen como un tipo de Merino no mejorado con una mezcla de lana y pelo, el peso del vellón raramente excede de 1 kg; se las aprecia principalmente como productoras de abono para las plantaciones de caré (Work y Smith, 1946). En Argentina este tipo de ovejas están restringidas a las montañas del extremo noreste y sólo constituyen el 0.2 por ciento de la población ovina nacional. El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) está actualmente formando un hato experimental en la Pampa de Abra, provincia de Jujuy.

Bolivia cuenta con una población de 7 millones de ovejas de los cuales 5 millones se encuentran en el Altiplano. Siendo la mayoría de tipo Criollo, la industria de la lana tiene una función totalmente secundaria. Las ovejas constituyen apenas una forma de subsistencia. Su producción promedio es sólo de 800 g de lana y 8 kg de carne en canal por cabeza y por año. La lana no es adecuada, en su mayor parte, para la comercialización. Sin embargo, la oveja Criolla es una de las especies más adaptadas al medio ambiente difícil de la altiplanicie. Constituye el único medio de subsistencia del campesino, proveyéndolo de fibra para tejer su propia vestimenta y de una limitada cantidad de carne para complementar su dieta alimenticia.

En Colombia el ganado lanar Criollo constituye el 70 por ciento de la población ovina total (Bautista y Salazar, 1980). La oveja Criolla es muy semejante a las Churras españolas; el tipo de lana es parecido y tiene los mismos usos. Durante muchos años han sido explotadas por los minifundistas en la meseta del país, especialmente en las provincias de Boyacá, Cundínamarca, Santander, Nariño y Caldas, para la producción de carne, pieles y lana. Son animales pequeños, de cuerpo estrecho y poca talla, con un peso adulto promedio de 38 kg. Los machos pueden o no presentar cuernos, las hembras pueden poseerlos pero muy rudimentarios. Las orejas son largas y ligeramente caídas. El vellón es generalmente blanco, aunque también hay negro, café o pinto y no cubre la cara, las patas ni el vientre, presentando en esos lugares pelos cortos en lugar de lana. Es frecuente observar en las ovejas blancas manchas de color negro o castaño en la cabeza y en las orejas. La lana es gruesa, burda, áspera y poco densa; el vellón es abierto, sin ondulaciones y tiene entre 15 y 20 cm de longitud. Estas ovejas son rústicas, resistentes a las enfermedades, muy bien adaptadas a los terrenos montañosos. Son mansas y de gran longevidad. Viven en promedio 8 años. La lana se utiliza en la industria casera textil para la confección de cobijas, colchas, frazadas, alfombras, tapetes, mantas y ruanas (Anzola, 1977).Según el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) alcanzan un peso corporal promedio de 33 kg y la producción de lana es de 2.1 kg/año.

En Perú, el 75 por ciento de las ovejas pertenecen a los indios o a pequeños agricultores. Las razas nativas constituyen la mayor parte de la población. El promedio de producción de lana limpia por oveja es inferior a 0.5 kg (Neale, 1961).

En Venezuela sólo quedan 50.000 ovejas que podrían ser consideradas como Criollas, localizadas en las zonas semi-áridas del este del país, principalmente en las provincias de Falcón, Lara, Trujillo, Mérida y el norte de Zulia. Su lana es utilizada para la confección de tapices, artesanía muy en boga actualmente en la península Goajira. Estudios llevados a cabo en hatos experimentales han mostrado que de cada 100 ovejas paridas solamente 1/3 produjeron partos gemelares, habiendo un solo parto triple (González Jiménez, 1976, 1979).

En Brasil no existe propiamente una raza “Crioulo” bien reconocida; sin embargo, en la Región del Nordeste una gran parte de las ovejas locales están cubiertas de lana, lo cual proviene de las razas lanudas originalmente importadas de Portugal (Mason, 1980b).

El ovino pequeño Criollo de lana gruesa de Haití y el ovino Santa Isabel de Jamaica pertenecen también al tipo Criollo lanudo.

Una variedad especialmente selecta es la del Criollo de Uruguay, cuyo macho tiene cuatro cuernos: dos verticales y dos enrollados. La lana es larga, gruesa y ondulada y se ha hecho una selección, eliminando las variedades que presentaban manchas para producir una raza completamente blanca (Gallina, 1978, comunicación personal).

Cuadro 1. Poblaciones ovinas y caprinas en América Latina - Cantidades estimadas en 1976 (en millares)

PaísOvinosCaprinos
AMERICA CENTRAL  
Bélize3 1 
Costa Rica2 1 
El Salvador4 11 
Guatemala520 76 
Honduras5 58 
México5.300 8.800 
Nicaragua2 6 
Panamá- 6 
ISLAS DEL CARIBE  
Antigua11 7 
Bahamas31 16 
Barbados49 25 
Cuba340 92 
Dominica3 5 
República Dominicana51 355 
Granada7 5 
Guadalupe5 17 
Haití81 1.384 
Jamaica5 330 
Martinica35 13 
Montserrat3 3 
Antillas Neerlandesas8 21 
Puerto Rico6 20 
San Cristóbal y Nieves - Anguila22 14 
Santa Lucía9 5 
San Vicente5 3 
Trinidad y Tabago10 42 
Islas Vírgenes (Reino Unido)7 11 
Islas Vírgenes (EE.UU.)3 5 
AMERICA DEL SUR  
Argentina36.500 5.600 
Bolivia7.767 2.848 
Brasil25.100 16.200 
Chile5.607 800 
Colombia2.036 632 
Ecuador2.150 200 
Islas Malvinas (Falkland)645 - 
Guyana108 62 
Paraguay355 100 
Perú17.300 1.970 
Surinam4 6 
Uruguay15.974 12 
Venezuela103 1.467 

Fuente: Anuario FAO de Produccion, 1976

En la región sudoccidental de Estados Unidos, el ovino Navajo de Arizona es otro tipo Criollo que constituye la base de la industria textil casera de los indios navajos.

2. Ovino peludo

El ovino peludo carece del vellón lanoso de las razas ovinas de la zona templada, por lo cual presentan una piel parecida a la de cabra. Su origen es totalmente diversa al del ovino Criollo lanudo (aunque a menudo se lo llama también “Criollo”) ya que desciende del ovino peludo procedente de la costa de Africa occidental y centro-occidental. Aunque no hay documentos escritos, probablemente fueron importados durante la época del comercio de esclavos, en los siglos XVII y XVIII. Al parecer, Barbados y Brasil fueron los primeros lugares donde se establecieron, y a partir de estas cabezas de puente se extendieron gradualmente a otros países. Aunque todos los ovinos son del mismo tipo general, las poblaciones de cada región desarrollaron sus propias características, bien como resultado del tipo de las primeras importaciones, bien como consecuencia de la selección natural o artificial a que fueron sometidas. Algunas poblaciones fueron objeto también de desviaciones genéticas.

En el cuadro 2 se indican las principales poblaciones sobre las cuales dispongo de datos.

Estas poblaciones presentan un aspecto general semejante por su falta de lana. Tienen una capa de pelo corto y liso, pero en algunos animales, especialmente en invierno, se ve un fondo lanoso. El macho tiene un collar y una melena de pelos largos, que en algunas variedades se hallan menos desarrollados (v.gr., la Pelibüey). Son de tamaño medio (en el cuadro 3 se registran algunos pesos y medidas). La conformación tiende a ser mas bien patilarga, especialmente en la variedad Barriga Negra de Barbados. El perfil facial es recto en la hembra y ligeramente convexo en el macho. Normalmente, ambos sexos carecen de cuernos, pero un pequeño porcentaje de machos puede presentar pequeños cuernos o formaciones corneas, razón por la cual son eliminados. Pero hay una excepción a esta regla: la raza Barriga Negra de Barbados importada en Texas se utiliza como animal de caza y se ha favorecido el desarrollo de los cuernos mediante cruzamiento con el Musmón o el Rambouillet.

Las orejas son de tamaño pequeño a medio y se mantienen en posición horizontal, excepto en la raza Santa Inés en Brasil que tiene genes de Bergamasca, cuyas orejas penden (esto se aplica también a las ovejas de Curasao). La cola es delgada y llega hasta los corvejones, terminando normalmente en un pequeño mechón de pelos un poco más largos.

Reproducción

Se dice que, en condiciones satisfactorias, estas ovejas paren por primera vez a los 12–13 meses de edad y posteriormente cada 6 meses. No obstante, lo normal es que el primer parto tenga lugar a los 14–15 meses y que el intervalo entre los sucesivos sea de 7–8 meses.

Aparte de la conformación, las diferencias mas notables entre las diversas variedades se refieren al color y a la fertilidad, que en cada raza son como sigue.

Raza nativa Bahamesa

Los ovinos Bahameses son blancos. Su fertilidad es intermedia entre las razas Barriga Negra de Barbados y la Pelibüey, con un promedio de tres partos en dos años. Es frecuente que nazcan gemelos y ocasionalmente trillizos. En condiciones medias de explotación nacen respectivamente 2.25 corderos al año por madre (Demirtüren, 1980).

Algunas ovejas tienen cuernos y cierta cantidad de lana, debido probablemente al cruzamiento con una raza de ovejas lanudas que tiene cuernos.

Cuadro 2. Ovinos peludos de América tropical

PaísNombreNúmero
BahamasNativa Bahamesa31.000 (?)
BarbadosBarriga Negra20.000
BrasilMorada Nova 
 Santa Inés 
ColombiaAfricana392.000
CubaPelibüey o Criollo255.000
República DominicanaPelibüey45.000
MéxicoPelibüey o Tabasco100.000
Islas VírgenesIsla Virgen Blanca10.000
EE.UU - TexasBarbados150.000

Cuadro 3. Algunos pesos y medidas de ovinos peludos de América tropical (hembras adultas)

RazaNúmeroAltura a la cruz
cm
Peso del cuerpo
kg
Fuente
Nativa Bahamesa 6837Demirüren (1980)
Barriga Negra de    
Barbados960–7032–43Rastogi et al., (1980)
Africana Colombiana30059 Colombia y Salazar (1978)
Pelibüey (México)17459–6735–40Barruecos et al. (1975)
Isla Virgen Blanca663 Mason (1980)

Raza Barriga Negra de Barbados

La típica oveja Barbados tiene una configuración muy precisa y llamativa que los genetistas llaman “cara de tejón” y que parece estar dominada por un único gen recesivo marcando blanco o lebruno y siendo dominante para negro. La barriga, el escudo, la parte interna de la cola, las zonas frontales y posteriores de la parte inferior de las patas, el mocho, las franjas que tiene sobre los ojos, los párpados, la punta del morro, la parte situada bajo el mentón y la parte interna de las orejas son de color negro. El resto del cuerpo tiene una coloración lebruna, si se exceptúa una mancha blanca debajo de cada ojo y, a veces, una mancha más pequeña encima. Estas manchas no son perceptibles en los adultos debido a la coloración más pálida de la cara. En general, la cara es más pálida que el cuerpo y a veces presenta una franja pálida entre la barriga negra y la espalda de color pardo, en el flanco situado detrás de las patas delanteras. En la raza Barbados el color de la espalda varía de pardo rojizo oscuro a pardo rojizo claro, pero se prefiere un pardo mediano, ni demasiado oscuro ni demasiado claro. Ocasionalmente, se observa en las razas puras una mancha blanca en la cabeza y en el extremo de la cola, característica que más o menos se tolera. No gustan las manchas blancas que se encuentran en otras partes. En general, estos animales tienen un aspecto muy parecido al del ovino de barriga negra que se ve en el sur del Camerún, salvo que los ovinos de Barbados son mayores y los machos del Camerún y de otras partes de África Centro-occidental tienen a menudo cuernos.

Una diferencia más importante es la de la fertilidad. El índice de nacimientos gemelares en Camerún es de sólo un 20%. La raza Barriga Negra de Barbados goza de una reputación mundial por la elevada magnitud de su carnada y se asegura que en la isla alcanza un promedio de dos corderos por nacimiento. Las magnitudes de las carnadas registradas por Rastogi et al., (1980) son 1.66 y 1.75 (Venezuela), 1.68(Guyana), 1.56 y 1.68 (EE.UU.) y 2.0 (Granada).

Raza Pelibüey

En Cuba, las ovejas de las explotaciones agrícolas privadas suelen ser de color rojo, blanco o blanco y rojo, pero ocasionalmente las hay negras o de barriga negra. El Gobierno ha elegido solo las rojas y blancas para criarlas en explotaciones agrícolas estatales, y estos colores son también los más comunes en México y la República Dominicana, que recibieron su cabaña de ovejas Pelibüley de Cuba en los años 1930 (o quizás antes). No obstante, en México aparecen a veces ejemplares de color rojo y blanco y de barriga negra, pero raramente de color negro (Berruecos et al., 1975).El índice de partos gemelares es de 20–30%. Puede ser mayor con una explotación mas intensiva.

Raza Africana Colombiana

En esta raza se observan dos variedades de color: una es “amarillo con tonalidades hasta el bayo” y la otra “rojo cereza y oscuro hasta el negro”. Aparte del color, no parece haber diferencias entre ambas (Batista y Salazar, 1980).

La edad media al primer parto es de 15–19 meses y el intervalo entre los partos sucesivos alcanza un promedio de 8 meses. En una explotación agrícola determinada, el índice de partos gemelares fue del 32%.

Isla Virgen Blanca

El color típico es el blanco puro, pero algunos animales tienen una coloración pálida uniforme o salpicada de manchas; algunas ovejas son de color rojo, o rojo con barriga negra o tricolores: parda y blanca con barriga negra.

Se dice que lo normal es que nazcan gemelos pero que son comunes los partos trillizos. En los rebaños visitados en 1978 en St. Croix el promedio de la carnada variaba de 1 a 2. Estas cifras bajas se atribuyeron a las sequías recientes (Mason, 1980).

CAPRINOS

La inmensa mayoría de las cabras de América se encuentran en América Latina y el 75 por ciento de éstas en Brasil, México y Argentina. Existen también poblaciones considerables en Bolivia, Perú, Venezuela y Haití. Se describen aquí sobre una base regional y lingüística - Creole, Criollas, Brasileñas, EE.UU. - teniendo en cuenta que los colonizadores llevaron consigo sus propios idiomas y sus propias cabras.

1. Caprino Creole de las Indias Occidentales

En el Caribe, las tres islas de La Española, Jamaica y Cuba poseen el 95% de la población caprina. El caprino India Occidental o Creole tiene orejas cortas erectas y cuernos cortos en forma de cimitarra. Generalmente los machos tienen barbas; raramente las hembras. Su pelaje es corto, pero los machos tienen una melena de pelo grueso en la espalda. Los colores más comunes son el negro y el pardo, sobre todo el negro que, a menudo, se halla salpicado de manchas blancas, especialmente en la barriga. La conformación es compacta. Los machos y las hembras alcanzan un promedio de 25 y 20 kg de peso, respectivamente, y de 60 y 50 cm de altura (Devendra y Chenost, 1973).No obstante, la magnitud de la carnada es elevada (un promedio de 2.33) y el promedio del intervalo entre partos es de sólo ocho meses (Guadalupe) (Cognie et al., 1973). Seguramente estos caprinos procedieron originalmente de Europa o de Africa occidental, pero no parecen presentar el enanismo acondroplástico de los caprinos procedentes de la zona guineana de Africa occidental.

2. Caprinos Criollos

Estos caprinos se llevaron por primera vez a América desde España a comienzos del siglo XVI. A Perú, por ejemplo (Nolte, 1973), las primeras cabras llegaron en 1536. Actualmente hay 4 millones de cabras, el 60% de las cuales se hallan en la árida provincia norteña de Piura. La raza Criolla es muy variable. Deriva de las razas Granada, Murcia y Málaga de España y últimamente ha sido influenciada por la raza Anglo-nubia. Su producción de leche en el norte del Perú es de 1–1.5 litros al día durante un período de lactación de 2–3 meses. La producción de carne deriva de los cabritos de leche de 6–8 semanas de edad o de los animales viejos que se descartan.

En Venezuela, la cabaña alcanza 1.25 millones de cabras, el 85% de las cuales se hallan en las tres secas provincias noroccidentales, Falcón, Lara y Zulia. La mayor parte pertenece al tipo Criollo. Esta variedad tiene pelo corto y colores distintos, pero normalmente son el negro, el blanco, el rojo y sus combinaciones. Son de tamaño pequeño, pesan solamente 30–45 kg y la altura a la cruz es de 75 cm en los machos y 65 cm en las hembras. El rendimiento de leche es bajo: 40–60 kg en 200 días, con un 5.5% de grasa, 4.2% de proteínas y un 17% de sólidos totales. La producción de carne es también importante. El caprino Criollo es muy resistente y un buen animal de pastoreo (Castillo, 1973).

En México, el origen de las razas Criollas es muy similar al de aquellas de Sudamerica. Se pueden distinguir dos tipos diferentes:

En la parte central de México existe un tipo de talla pequeña con características lecheras y muy influenciado por las razas españolas (Granadina y Murciana).

En el norte, la raza Criolla presenta una apariencia variada debido sobre todo a los cruzamientos repetidos con las razas Alpina, Toggenburg y Anglo-nubia; tiene una talla más grande con un rendimiento lechero más bajo; sin embargo, el rendimiento en canal es superior al de las cabras de la parte central (México, 1971).

En el cuadro 4 se dan algunas cifras de producción en México y en Venezuela.

Cuadro 4. Productividad comparada de los caprinos de América Latina (datos tomados de Winrock, 1977)

RegiónRazaPeso de los machos
kg
adultos hembras
kg
Peso del animal sacrificadoDuración de la lactación
meses
Producción por día
kg
Magnitud de la camada
kgmeses de edad
Norte de MéxicoCriollo a45356–91–1, 25–60.5–0.81.6
 Exotic b70501016–101–21.8
Nordeste deLocal a35–453025–3512–14---
BrasilBhuj c70–8040–5030–408–12---
Centro-norte        
de VenezuelaCriollo d40–4530–3520–25 6–70.2–0.3-

Fuentes: a Observaciones y respuestas a cuestionarios facilitadas por productores nacionales

b Estadísticas de producción resumidas en el Centro de Cría Tiahualilo

c De Andrade, T.W.y Eduardo, T.M., 1976.Posibilidades de Caprinocultura e Ovinocultura do Nordeste. Banco do Nordeste do Brasil, S.A.Fortaleza, Brasil,

d García et al., y Castillo et al., Estación Experimental El Cuji, Barquisimeto (no han dado datos precisos).

3. Caprino Brasileño

La cabra local Crioulo o nacional constituye el equivalente al Criollo hispanoamericano, pero proviene principalmente de razas portuguesas mas que de españolas. Varía considerablemente en el tamaño, el pelaje y la conformación. El 92% de la población caprina brasileña (6.6 millones) se halla en los nueve estados del nordeste, donde predominan las cabras Crioulas. Varios siglos de desatención han dado lugar a que la selección natural haya producido cabras pequeñas resistentes, prolíficas, que no necesitan cuidados y adaptadas a un medio ambiente difícil. Las orejas y los cuernos son pequeños y el perfil facial recto. El color del pelaje es claro, oscuro o moteado, a veces con un diseño característico. El peso corporal es de 30–35 kg y la altura a la cruz de 60–65 cm. La carne y la piel son los productos más importantes; el rendimiento en leche es sólo de 0.5–1.0 litro por día.

Dentro de esta población caprina de orejas y pelo corto se han identificado y descrito cuatro tipos de colores:

Morota, blanco. Canindé, negro o pardo con la cara pálida y el vientre y las extremidades oscuras.

Moxotó- El nombre deriva del Valle de Moxotó en Pernambuco pero se encuentra también en Paraíba, Ceará, Piaví y Bahía. Su color es blanco o bayo, con una franja negra en el lomo, en la cara y en las orejas, la parte inferior de las patas, y las pezuñas y mucosas son también negras.

Repartida- Presenta las patas delanteras negras mientras que las traseras son cafés con una franja negra en el lomo.

Se han importado recientemente algunas razas orientales con orejas gachas, entre las que figuran sobre todo la Gujarati de la India (Mamada Bhuj) y la Anglo-nubia. El cruzamiento de éstas con el tipo Crioulo ha introducido el carácter de las orejas gachas y aumentado la talla corporal. También ha originado la población actual que se conoce como SRD (Sem Raça Definida = sin raza definida)(Jardini, 1977;Mason, 1980).

4. Caprinos EE.UU.

En el suroeste de Estados Unidos, el término Español se utiliza para distinguir los caprinos para carne criados en explotaciones agrícolas de las razas Angora y las razas lecheras. La mayoría tiene el mismo origen que el Criollo mexicano, pero puede presentar señales de sangre Anglo-nubia y Toggenburg. Varían considerablemente en aspecto y rendimiento.

Algunas de estas cabras carecen de orejas o tienen aurículas muy pequeñas. En la costa occidental, en las décadas del 20 y del 30, este tipo fue seleccionado y criado para mejorar sementales de razas lecheras con el objeto de producir una nueva raza lechera: la Mancha Americana. Mantiene el carácter del oído rudimentario que probablemente está dominado por un solo gen (Shelton, 1978).

Conclusiones

En este estudio apenas se ha hecho mención de las capacidades de producción de carne de los ovinos y caprinos. Se reconoce que ni unos ni otros proporcionan lo que convencional-mente se considera como carne de carnero de buena conformación. No obstante, tanto la conformación como el índice de crecimiento resultan fuertemente afectados por el ambiente, y especialmente por las condiciones de salud y el grado de alimentación. En varias razas (sobre todo en los caprinos de India Occidental y Barriga Negra de Barbados, y los ovinos de Bahamas e Isla Virgen) la elevada fertilidad contrarresta con creces el tamaño pequeño. Como muy bien señala Bond (1975) acerca del ovino de Isla Virgen, “hace algunos años, una de nuestras ovejas nativas parió dos carnadas de cuatro corderos en un período de 12 meses. Evidentemente, ocho corderos delgados producirán más carne que uno gordo y pesado y, probablemente, incluso dos corderos gemelos nativos llegarán a pesar más que el más carnoso que pueda producirse aquí”.

Aun en las razas peludas menos prolíficas, el índice de partos gemelares (20–30%) es suficientemente elevado como para compensar la mortalidad de los corderos, que suele llegar al 20–30% si no se presta ningún tipo de atención a las ovejas, pero puede reducirse hasta un 5–15% si se tiene el cuidado de eliminar regularmente las lombrices en los corderos y de alimentarlos bien.

Con todo, la gran cualidad de los ovinos y caprinos nacionales es que se adaptan bien a un ambiente cálido húmedo o montañoso inhospitalario. Son robustos y resistentes a las enfermedades. Si se comparan con las razas mejoradas en condiciones mejores, no se destacan mucho (véase cuadro 4) pero en condiciones naturales, sin cuidados sanitarios ni alimentación suplementaria, las razas mejoradas no pueden ni siquiera sobrevivir.

Los ovinos peludos son especialmente interesantes al respecto. Viven en zonas tropicales húmedas pero padecen poco de pedero. Los principales parásitos que causan enfermedades y la muerte son los gastrointestinales, sobre todo el nematodo Haemonchus. No obstante, son mucho más resistentes que las razas europeas, como se ha mostrado por comparación (utilizando la raza Barriga Negra de Barbados) en Carolina del Norte (Yazwinsky et al., 1976).

En conclusión, se ha de recalcar de nuevo que estos ovinos y caprinos nacionales constituyen una fuente importante de carne para los pequeños agricultores. Toda labor de mejoramiento genético ha de emprenderse en las condiciones ambientales que el agricultor puede proporcionar. En particular, el cruzamiento con razas mejoradas debe tender solo a producir crías de primer cruzamiento para sacrificio, manteniendo así una cabaña fundamental de hembras de raza pura adaptadas.

XIII

POSIBILIDADES DE PROGRAMAS DE ACCION INTERNACIONALES Y NACIONALES PARA LA CONSERVACION Y EVALUACION DE RECURSOSGENETICOS ANIMALESEN AMERICA LATINA CON REFERENCIA ESPECIALAL GANADOCRIOLLO

B. Müller-Haye

1. Recursos genéticos animales: evaluación y conservación

La política de la FAO con respecto a la conservación ha sido siempre que no se justifica preservar las razas por el solo hecho de preservarlas. Las razas ganaderas han sido desarrolladas por el hombre para su propio uso, y su preservación debe estar justificada por el empleo que se le dé en el futuro. El desarrollo de la producción y crianza de ganado mediante la estricta organización de programas de mejoramiento racial, especialmente en los Estados Unidos, Canadá y Europa; una política agresiva de ventas de ganado bueno y malo a los países en desarrollo; y el sorprendente logro en la mejora de caracteres en algunas razas y especies, han conducido a una rápida reducción de la diversidad genética. Muchas poblaciones viejas que se han desarrollado por selección natural y artificial, adaptándose y produciendo con frecuencia en medios adversos, están desapareciendo o se mantienen en escaso número como monumentos nacionales, con el resultado de que después de algunas generaciones se vuelven altamente consanguíneas. No pocas razas indígenas están en vías de extinción.

Es un hecho bien conocido que en América Latina las razas Cebú, por ejemplo, están absorbiendo o han absorbido ya a las poblaciones Criollas comerciales. El propio Cebú es un animal bien adaptado a las zonas tropicales y tierras marginales, pero sin duda alguna el Criollo posee características que el Cebú no tiene y vice-versa. Por otra parte, los sorprendentes efectos de la heterosis para la producción de carne que muestran los cruzamientos Cebú-Criollo han sido demostrados con frecuencia y se ilustran en los documentos fundamentales de esta Consulta. Ninguna otra raza ha evidenciado, como el Criollo, una análoga capacidad de combinación con el Cebú en un ambiente tropical y habitualmente en condiciones de manejo muy precarias. Considerando todas las razas lecheras del mundo, se observa una tendencia principal: consiste, ante todo, en la especialización de las razas de alta producción y el abandono de los animales de doble o triple propósito. Esto ha dado por resultado una sustitución creciente de las razas lecheras locales, incluida la Criolla lechera, por animales Holstein o Pardo Suizo.

Las cabras y ovejas indígenas no han recibido mucha atención en América Latina. Con excepción de Argentina y Uruguay, no se ha organizado su producción, que frecuentemente sólo esta destinada al abastecimiento interno. Es muy reciente el interés por las ovejas tropicales prolíficas, manifestado en las solicitaciones a la FAO para que estudie el número y el rendimiento de las diversas poblaciones. A comienzos del año en curso se ha realizado un estudio en esta región. Los programas de investigación y mejoramiento de las especies de gran altitud nunca mostraron algún hecho de trascendencia hasta que, gracias al interés por los planes de desarrollo rural para las comunidades indias de gran altitud, se establecieron nuevas prioridades con resultados sorprendentes en ciertos países.

Debido a la creciente demanda de alimentos, especialmente de carne y leche, habrán de entrar en producción tierras que hasta la fecha han sido insuficientemente utilizadas o son marginales y no pueden utilizarse para la agricultura. Aún no es posible predecir si se lograran sistemas de manejo que permitan el uso de razas de alto rendimiento en estas tierras. La perdida prematura de recursos genéticos adaptados puede dar como resultado - y seguramente así será - una producción ganadera inferior en estas zonas debido a la no disponibilidad de los genes necesarios. Sin embargo, el PNUMA advierte que existe una fuerte tendencia mundial a abandonar el uso de tierras marginales debido a los desastrosos efectos que en ellas suelen producir los animales cuando no son manejados como corresponde. Sería mucho más efectivo movilizar las reservas de tierras buenas que ya están en producción. Por otra parte, en América Latina especialmente se advierte una presión de los campesinos por obtener mas tierras, hecho que debe ser tenido en cuenta. Equilibrar esta situación - satisfaciendo las exigencias campesinas y, al mismo tiempo, evitando el uso de tierras marginales - es un logro bastante difícil de alcanzar.

En los países en desarrollo, la mayor variabilidad genética se produce en razas cuyo número disminuye con rapidez o que se utilizan insuficientemente. Si este potencial no se preserva ahora, no se podrá contaren el futuro con recursos para finalidades que posiblemente no podemos prever en la fase actual.

No es fácil mantener estos bancos de genes y debería examinarse con detenimiento cual será su valor para las futuras actividades relativas al mejoramiento animal. Los gobiernos deben desempeñar un papel predominante, manteniendo y manejando los rebaños indígenas que sirven como núcleo y cuya producción ha mejorado. Podría ponerse a disposición de las partes interesadas semen de padres de probada aptitud para el cruzamiento, mediante los servicios adecuados. Todo uso de recursos genéticos animales con fines de producción es inútil si no hay demanda por parte de los ganaderos. Es interesante el hecho de que en Colombia, que siempre ha propugnado la conservación de ganado Criollo, existe una demanda tan fuerte de Criollos que es difícil obtener los animales necesarios. Si mi información es correcta, los toros Romosinuanos se venden a precios mas altos que los Brahman. El ICA debería adoptar medidas destinadas a ensayar todos los toros necesarios para satisfacer la demanda de los ganaderos en materia de semen y de animales. Asimismo, el apoyo oficial a la raza Hartón del Valle expresa claramente que hay necesidad de esta raza. El reciente establecimiento de un rebaño Criollo en Pichilingue, Ecuador, el empleo del Criollo lechero centroamericano de Turrialba en un proyecto de mejoramiento lechero para la comunidad de campesinos de Santa Cruz, Bolivia, y la conformación de un nuevo rebaño en el Centro de Investigaciones y Mejoramiento de la Producción Animal (CIMPA) de la Asociación para el Desarrollo de la República Dominicana, son solo algunos ejemplos de los esfuerzos realizados recientemente para utilizar más el Criollo que antes, cuando se pensaba que la raza Cebú era la única solución para la producción bovina en los trópicos.

La situación en cuanto a ovejas y cabras es menos prometedora, aunque existe la tendencia a reforzar su producción.

Cabe preguntarse por qué los ganaderos, investigadores, gobiernos y otros organismos despliegan esfuerzos para alentar el empleo de la raza Criolla, y por qué se solicita a organizaciones internacionales como la FAO, el PNUMA y el PNUD que inicien actividades en el terreno de la conservación y la evaluación de los recursos genéticos animales en América Latina. Aparte de las razones dadas anteriormente, existe un motivo muy concreto. Después de muchos años de cruzamiento absorbente entre Criollo y Cebú, sin una mejora notable del manejo, de la alimentación y la selección, se reconoce hoy que se posee un animal inferior a las poblaciones parentales, una vez desaparecida la heterosis de los primeros cruces. La introducción de razas de Bos taurus- Charolais, Simmental, Chianina, etc. - no ha tenido éxito debido a las difíciles condiciones y a los problemas que acarrea la manutención deanimales puros de estas razas. La inseminación artificial no puede emplearse en condiciones prevalentemente extensivas. En consecuencia, los ganaderos advirtieron que el único Bos taurus adaptado en América Latina era el Criollo y comenzaron nuevamente a utilizarlo.

Las razones culturales e históricas que condujeron a la conservación de una raza de Criollo del Uruguay en un parque cercano a Punta del Este y de un núcleo de Criollo argentino por parte de algunos ganaderos de la zona pampiana, no ofrecen interés para esta Consulta. Debe tomarse nota de la existencia de estos bancos de genes, pero el propósito principal de esta reunión debería ser analizar la función que desempeñan las razas indígenas, recomendar programas específicos y asesorar sobre la forma en que pueden ponerse en práctica las recomendaciones.

Los párrafos que siguen estarán relacionados con las propuestas de posibles medidas en el plano nacional e internacional. Se insistirá mucho en la cooperación, que desempeña un papel clave en el desarrollo de cualquier programa sensato. Se entiende que la cooperación es el instrumento para alcanzar objetivos comunes, convenidos en proyectos aplicados al fomento ganadero y a la investigación relativa a la evaluación de las razas. Sera, además, la herramienta para intercambiar material genético, en la medida en que las disposiciones veterinarias lo permitan.

2. Actividades en, el plano nacional

Es preciso entender que todo trabajo sobre recursos genéticos animales debe formar parte de un plan nacional de fomento ganadero, si existe, o de proyectos análogos, a fin de articular un correcto enfoque del fomento global, incluidos los aspectos socioeconómicos. La infraestructura para la evaluación efectiva de los recursos genéticos animales existe en casi todos los países latinoamericanos, o puede crearse en breve tiempo. Lo que se requiere es coordinación y financiación. Se podría incluso partir de la hipótesis de que hay suficiente personal capacitado para realizar un programa de evaluación que vaya más allá de lo conseguido en diversos países. Este aspecto de la conservación debe basarse en un enfoque distinto, ya que fundamentalmente es necesario disponer de fondos para llevar a cabo tales proyectos. El creciente interés por los animales Texas Longhorn, por ejemplo, es una notable ilustración de lo que puede suceder cuando un plan de conservación consigue el apoyo público y privado. Recién en 1964 un grupo de ganaderos fundó la Asociación de Criadores de Texas Longhorn de América, si bien las medidas de conservación se habían introducido con anterioridad. El número creciente de ejemplares puros, los experimentos de cruzamiento y el interés despertado por estos animales cuando la industria estadounidense de la carne tropezó con dificultades económicas, destacan la importancia de esta raza capaz de mantenerse con pastos de baja calidad sin un manejo refinado. Además, su fertilidad y facilidad de parto son caracteres ampliamente reconocidos.

El primer paso para encarar la preservación de los recursos genéticos animales a nivel nacional es crear una entidad organizadora destinada a ese fin, preferiblemente bajo la dirección del Ministerio de Agricultura. Puede ser un Consejo de Recursos Genéticos Animales, un comité permanente o un grupo de trabajo especial. Cada país dispuesto a iniciar actividades en el terreno de la preservación de recursos genéticos animales - y que, por consiguiente, está convencido de que debe cesar la pérdida constante de material genético valioso - tendría que crear un órgano coordinador de esa naturaleza. Incumbirá a los técnicos e investigadores locales encontrar la estructura que mejor se preste para concretar este esfuerzo, asegurando la participación de los diversos sectores interesados, incluidos los ganaderos, los campesinos para los cuales el Criollo de doble propósito será en muchos casos el animal más apto, los profesores y los investigadores de la producción animal. Un órgano coordinador podría vincularse a instituciones de investigación ya bien establecidas que, con frecuencia, también poseen rebaños que actúan como núcleos de ganado Criollo, cabras y ovejas. Los objetivos de ese órgano coordinador serían, entonces, crear una conciencia sobre los programas existentes, establecer prioridades y conseguir fondos para los proyectos.

3. Actividades en el plano internacional

Es evidente que hay diversas soluciones para coordinar y mejorar los trabajos sobre recursos genéticos animales en el plano internacional. Los siguientes puntos se consideran básicos para la elaboración de alternativas y recomendaciones más precisas por parte de esta Consulta.

a) Status quo

Los resultados de los trabajos de evaluación efectuados con ganado Criollo se publican algunas veces en las revistas científicas locales o de otro tipo, pero con más frecuencia se dan a conocer en los encuentros de la Asociación Latinoamericana de Producción Animal (ALPA), que se reúne cada dos años y que desde su fundación en 1966 se ha convertido en un foro de alto nivel para el intercambio de los logros obtenidos por las investigaciones y experiencias prácticas. Uno de los méritos de ALPA es que también dedica una parte de su trabajo a resolver los problemas prácticos de la producción animal en la región. Gracias a ALPA y a la publicación de sus memorias, se cuenta con una buena posibilidad de que tales resultados alcancen a un amplio círculo de personas interesadas, aunque no basta con esto. Por consiguiente, la FAO preparo una bibliografía sobre ganado Criollo (como lo hizo el IICA) y además publicará el año próximo los documentos de esta consulta. La FAO ha realizado estudios especiales sobre las cabras y ovejas de la zona y confía en que podrá continuar estos esfuerzos. Ha sugerido, ademas, el establecimiento de un “Grupo de Trabajo Especial de ALPA sobre Recursos Genéticos” que se reuniría en ocasión de cada encuentro de ALPA. Se nombrarían para este Grupo de Trabajo oficiales de producción animal y ganaderos elegidos, en primer lugar, entre los integrantes de los organismos coordinadores nacionales para los recursos genéticos animales. El interés por la creación de dicho Grupo de Trabajo queda ilustrado por el hecho de que ALPA, en su ultima reunión, decidió declarar el fomento de las ovejas y las cabras como una de sus prioridades.

b) Sistema de información

Como primera medida tendiente a coordinar y evaluar la información que ya existe sobre las actividades en curso, se propone establecer un sistema de información que permita reunir los datos y materiales dispersos por toda América. En una tarea conjunta con la FAO/PNUD, el Centro Ganadero Internacional para Africa (ILCA) acaba de finalizar satisfactoriamente la recolección de informaciones sobre el ganado tolerante a la tripanosomiasis. Un intento de esta clase no sería costoso, ya que la FAO ha recogido y continúa recogiendo información sobre el ganado Criollo; en cuanto a las especies de gran altitud, alguna información se ha resumido ya; con respecto a ovejas y cabras, la FAO, algunas instituciones nacionales europeas y ciertamente el Centro Internacional de Capacitación e Investigación Ganaderas de Winrok se ocupan de obtener documentación en América Latina. Reunir la información sobre recursos genéticos animales en un punto central, donde los usuarios puedan requerirla, ofrecería la gran ventaja de identificar rápidamente los obstáculos, permitiendo que las actividades necesarias se inicien en un tiempo relativamente breve. Una base mejorada de datos también facilitaría a los países en desarrollo de la región la tarea de planificar programas futuros.

Con respecto a la estructura organizativa, un Centro Internacional podría hacerse cargo total o parcialmente del trabajo, estableciendo una red de información mediante “puntos focales” en los organismos coordinadores nacionales. La mayor parte de esta labor se haría por correspondencia, según las normas del Consejo Británico de Investigación Agronómica que durante muchos años ha venido recogiendo información satisfactoriamente y publicando anualmente un “Index of Current Research on Pigs”,

Por otra parte, y de acuerdo a la tendencia hacia el uso más intensivo de las instituciones nacionales, sería acertado que un instituto asumiera la responsabilidad de llevar a cabo el programa, especialmente porque muchas instituciones nacionales de América Latina están debidamente equipadas y poseen la experiencia necesaria. Sena preciso celebrar consultas para prolijar la información disponible en algunos países principales.

c) La FAO como organismo coordinador

Otra alternativa sería proponer a la FAO un programa aumentado y ampliado sobre recursos genéticos animales que preste consideración especial a la situación de América Latina. Esto tendría la ventaja de que una actividad ya en marcha podría ser reforzada fácilmente, dando una rápida respuesta a los problemas identificados. El empleo de CARIS o de AGRIS para difundir la información sobre las investigaciones y los datos de producción del ganado, permitirían que el Programa se sumara a un sistema de información ya en funcionamento. Finalmente, y esto no es de menor importancia, es probable que la Organización encuentre menos dificultades que otros organismos para atraer fondos a fin de evaluar las poblaciones en peligro de extinción o insuficientemente explotadas, dado que ya se ha despertado una conciencia mundial sobre este tema. La conservación y multiplicación de recursos genéticos se considera una preocupación nacional de primer orden.

La FAO ha venido efectuando, durante largo tiempo, estudios sobre recursos genéticos animales y programas de cría aplicada en Asia, Africa y Europa, tanto para la producción de carne como en materia de producción lechera; la dedicación a los rumiantes menores fue más reducida. Pero en América Latina no se emprendieron actividades de este tipo. Sería del todo justo, en consecuencia, que esta región recibiera una mayor atención.

d) Red de instituciones nacionales e internacionales para la evaluación y conservación de recursos genéticos animales

Se propone establecer una red o redes de las que participen las instituciones nacionales e internacionales. Su finalidad es promover el intercambio de información, los resultados de las investigaciones y el material genético. Además, debería poner en práctica proyectos científicos y no científicos para vencer obstáculos conjuntamente identificados en el sector de los recursos genéticos animales, con el objetivo de perfeccionar la producción y preservar las variedades genéticas en peligro de extinción. Se pide a esta Consulta que determine los temas que deberían recibir la máxima prioridad en la fase inicial.

Respecto a la estructura de la red, se elegiría un centro de enlace responsable de la coordinación de los trabajos por un período convenido; otra institución asumiría después esa responsabilidad, y así sucesivamente. Una vez establecidos los puntos focales y las instituciones de los países colaboradores que hayan manifestado su deseo de participar, el centro podría promover proyectos específicos. Dado que la región no presenta graves barreras linguísticas, la comunicación entre instituciones participantes sería fácil. La red debería ser todo lo simple y flexible que sea posible, pero seguramente exigiría una vigorosa labor de acercamiento activo por parte del centro de enlace.

Se sugiere que un “Grupo especial de trabajo de ALPA sobre recursos genéticos animales” coordine las actividades de la red por intermedio del centro de enlace. Orientaría la planificación y ejecución de las actividades de la red. Las funciones y atribuciones de un grupo de trabajo, un centro de enlace o cualquier otra organización para la cooperación que se proponga, serían precisadas por esta Consulta, procurando que las sugerencias se armonicen con la realidad de lo que puede hacerse en la práctica.

4. Financiación

Muchas consultas y reuniones técnicamente valiosas han analizado problemas importantes que preocupan al sector agropecuario, demostrando que era esencial una acción inmediata para prevenir daños aún mayores. Si bien normalmente se han formulado un cierto número de recomendaciones significativas, su ejecución práctica y las acciones complementarias se han visto dificultadas por la falta de fondos. Se trata de un problema grave, ya que el número de proyectos bien trazados y realistas, que compiten entre sí, va en rápido aumento. Este capítulo abarcará dos aspectos: en primer lugar, examinara los requisitos básicos para la financiación de cada propuesta presentada, sin dar cifras exactas que pueden añadirse fácilmente una vez que la Consulta haya dado las orientaciones que aseguren la factibilidad de los proyectos; en segundo lugar, considerará las posibilidades de atraer fondos para actividades generales y específicas, procedentes de diversas fuentes.

Los costos de un programa dependerán mucho de lo ambicioso que sea su diseño. Examinando las diversas propuestas de acción presentadas en la primera parte de este documento, existe un amplio margen de insumos necesarios; pero hay que tender a elaborar un programa modesto y efectivo que debería quedar abierto. A medida que se gane en experiencia, y que las actividades se demuestren útiles, siempre habrá lugar para perfeccionamientos y ampliaciones.

En el plano nacional, el establecimiento de un organismo coordinador costaría muy poco, ya que gran parte de las operaciones podría realizarse por correspondencia. Las reuniones regulares del organismo podrían celebrarse aprovechando otros acontecimientos, compartiendo así los viáticos de viaje. En el plano internacional, el propuesto Grupo Especial de ALPA sobre recursos genéticos animales se reuniría en las mismas condiciones.

La recopilación de información sobre recursos genéticos animales es una actividad del Programa Ordinario de la FAO que no necesita financiación adicional, y el caso se repetirá probablemente con otros organismos internacionales. En esta fase serían necesarias algunas consultorías para iniciar el trabajo, hasta que un centro pueda dar comienzo al establecimiento de una red de información voluntaria con fondos relativamente modestos.

El hecho de que la realización de cualquier actividad relativa a recursos genéticos animales sería primordialmente responsabilidad de los propios países no cancela la necesidad de aportar fondos adicionales si se quiere prestar apoyo a la idea de la red Debe darse atención particular al intercambio de información y documentación, a la difusión de los resultados de las investigaciones y a la obtención de fondos para reforzar las actividades del centro de coordinación y concertar reuniones con el objetivo de discutir problemas concretos. No se prevé el componente de la capacitación, ya que se supone que las instituciones participantes de la red han formado personal idóneo para hacerse cargo de los trabajos sobre recursos genéticos animales. La provisión de fondos destinados únicamente a los proyectos será una de sus funciones principales, pero esto no afecta directamente a la red, ya que pueden contratarse instituciones que asuman la responsabilidad de los proyectos.

a) Financiación mediante el presupuesto inicial

Examinando los modos y maneras en que, por ejemplo, se financia la evaluación en curso del ganado Criollo en América Latina, se llega a la conclusión de que la mayor parte de las actividades reciben - directamente o indirectamente - fondos de instituciones pertenecientes al sector público. La financiación oficial puede ser directa y en tal caso los proyectos específicos recibirán apoyo; o indirecta, y en tal caso se manifestará, por ejemplo, en que el presupuesto de una estación experimental incluirá la financiación para un proyecto de investigaciones sobre el ganado Criollo. Es interesante observar que, normalmente, los ingresos procedentes de un rebaño Criollo son mayores que los gastos y pueden utilizarse para otros proyectos de la estación. Otra fuente adicional e importante de fondos son los consejos nacionales de investigación para ciencia y tecnología a los que sus gobiernos han encomendado la tarea de mejorar la producción a nivel de explotación.

Por otra parte, la financiación es a veces facilitada por fundaciones privadas, asociaciones de criadores, firmas comerciales, etc., que prestan apoyo a proyectos específicos; o simplemente por ganaderos particulares que, por alguna razón, mantienen un rebaño de ganado indígena, raro y escaso, en sus explotaciones. De ordinario, este tipo de asistencia financiera guardará más relación con la conservación de los recursos genéticos que con la evaluación de las características de producción.

Será un deber del organismo nacional de coordinación establecer contacto con todas las fuentes posibles de apoyo financiero a cualquier trabajo con el ganado indígena que sea de interés esencial para cada país. El grueso de este tipo de financiación procedería de asignaciones provenientes del presupuesto nacional. Por esta razón, será esencial crear una conciencia del problema mediante recordatorios nacionales e internacionales en los países que todavía tienen recursos genéticos animales indígenas. Se da por supuesto que la evaluación y conservación de estos recursos es ante todo un asunto de importancia nacional; las actividades regionales o internacionales se utilizarían para coordinar la evaluación con el fin de evitar la duplicación y la dispersión innecesaria de fondos, y también para llenar las lagunas existentes.

b) Financiación mediante la asistencia internacional

Si los fondos necesarios para la ejecución práctica de algunas de las propuestas efectuadas en esta Consulta no emergen de los presupuestos nacionales, habrá que recurrir a los organismos internacionales. Un estudio minucioso exploraría las posibles fuentes de financiación. A este respecto, la FAO podría suministrar mejores contactos y líneas ya establecidas de cooperación que cualquier organismo coordinador o institución nacional. Actualmente, la Organización no tiene fondos fuera del presupuesto para el Programa Ordinario con los cuales sustentar un programa sobre recursos genéticos animales. Por otra parte, se ha recomendado en la última Conferencia Regional de Montevideo, en agosto de este año, que la Organización incluya en su próximo Programa de Trabajo y Presupuesto mayores recursos para su Programa de Cooperación Técnica (PCT) con el objeto de avudar a las instituciones nacionales a prestar cooperación técnica a instituciones de otros países. Este es, precisamente, uno de los objetivos que perseauiría un programa para la evaluación y conservación de los recursos genéticos animal es América Latina, y un proyecto al respecto podría someterse al PCT.

Existe también la posibilidad de concertar con el PNUMA acuerdos análogos al que hizo posible esta Consulta, y que abarcarían un cierto número de otras actividades en el campo de los recursos animales en todo el mundo.

Podría buscarse financiación para proyectos específicos. Por ejemplo, aquí en Colombia existen dos grandes proyectos en el sector de la producción animal que se llevan a cabo en cooperación entre el gobierno de Colombia, la Corporación Técnica Alemana y el CIAT. Un proyecto bilateral para la preservación de las vicuñas está siendo financiado con ayuda alemana en Bolivia, evidentemente con gran éxito. Un proyecto para mejorar la producción lechera a nivel de campesinos en Santa Cruz, Bolivia, recibe la asistencia del Reino Unido.

También podrían establecerse acuerdos financieros con los bancos de desarrollo u otras instituciones financieras intergubernamentales; por ejemplo, con el Banco ínter-americano de Desarrollo, que ha recomendado la realización de investigaciones para la preservación y mejoramiento de razas adaptadas a los trópicos.

Asímismo, las fundaciones privadas podrían aportar fondos para actividades concretas. La Fundación Rockefeller ha participado en el establecimiento de rebaños de ganado Criollo colombiano en las estaciones experimentales del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).

En conclusión, hay medios para reforzar las tareas en marcha relativas a la evaluación y conservación de recursos genéticos animales. Pero hay que tomar nota de que todo programa debe ser practico y enfocar el objetivo de perfeccionar la producción pecuaria.

Centros de Investigación en el ganado Criollo

País InstituciónSitioTipo y número de animalesLínea de investigación
ARGENTINA   
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Estación Experimental Regional Agropecuaria FamaillaLeales, TucumánChaqueñoProducción, cruzamiento
BOLIVIA   
Estancias Eslner Hermanos C.A.Espiritú, BeniYacumena 610 vacas (1977)Rebaño Elite para leche
Ministerio de Asuntos Campesinos y AgriculturaSanta Cruz de la SierraCriollo, inseminación con semen del Criollo Lechero de América Central (Turrialba)Selección para leche en un rebaño de un asentamiento campesino
BRASIL   
Universidade Federal de Minas Gerais, Escola de VeterinariasBelo Horizonte, estudio a Pogos de Caldas, Minas GeraisCaracu, datos de 4 200 vacas (1977)Producción
COLOMBIA   
Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) Centro Nacional de Investigaciones AgropecuariasTuripaná, CórdobaRomosinuanoProducción
280 hembras, 84 machos (1977)Cruzamiento
Costeños con Cuernos        "
360 hembras, 80 machos (1977)        "
Codazzi, MonteloniaRomosinuano        "
200 hembras (1977)        "
Costeño con Cuernos        "
100 hembras (1977)        "
Florencia, MacagualRomosinuano        "
80 hembras (1977)        "
El Carmen de BolivarCosteño con Cuernos        "
40 hembras (1977)        "
Instituto Colombiano Agropecuario (ICA)San José del NusBlanco OrejinegroProducción, cruzamiento
Granja Experimental “El Nus”Antioquia300 hembras, 56 machos      "      "
Granja Experimental “Jamboró”Pitalito75 hembras (1977)      "      "
Instituto Colombiano Agropecuario (ICA)VillavicencioSan Martinero      "      "
Granjas Experimentales “La Libertad”,Carimagua60 animales (1977) 
Carimagua y IracaIracá280 hembras (1977) 
Fondo Ganadero de SantanderSan GilChino SantandereanoProducción
Gobierno Departamental, Secretaria de Desarrollo y Fomento del ValleValle del CaucaHartón del ValleProducción de leche
COSTA RICA   
Centro Tropical de Enseñanza e Investigación (CATIE)TurrialbaGanado Criollo Lechero DoranProducción de leche
CUBA   
Centro de Investigaciones de la Reproducción AnimalLa Habana Oriente200 vacas (1977)
6 000 vacas (1977)
Producción de leche y carne
ECUADOR   
Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) Estación Experimental Tropical PichilingueQuevedoEsmeraldeño
200 vacas
15 toros
Producción
MEXICO   
Asociación Mexicana de Ciencia Animal Centro de CapacitaciónTampicoCriollo LecheroProducción de leche
REPUBLICA DOMINICANA   
Asociación para el Desarrollo Centro de Investigación y Mejoramiento de la Producción Animal (CIMPA)Santiago de los Caballeros100 animales (1978)Producción
U.S.A.   
Wichita Mountains Wildlife RefugeCache, OklahomaTexas LonghornConservación
Texas Longhorn Breeders AssociationSan Antonio, TexasTexas LonghornProducción
“University of California AES, and California Polytechnic State Universty” SLOSanta RosaLonghornProducción
VENEZUELA   
Fondo Nacional de Investigaciones Agropecuarias (FONAIAP) Centro de Investigaciones Agropecuarias de la Región ZulianaMaracaiboRío LimónProducción de leche
Estación Experimental de los LlanosCalabozoRío Limón Criollo LlaneroProducción de carne

Centros de Investigación en Llama spp

País InstituciónSitioTipo de animal
ARGENTINA  
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Estación ExperimentalAbra Pampa,Llamas
Abra PampaJujuyAlpacas
BOLIVIA  
Ministerio de Agricultura  
Estación Experimental de PacamayaPacamayaLlamas, alpacas
Instituto Nacional de Fomento Lanero (INFOL) Llamas, alpacas
CHILE  
CONAFRío Grande, Tierra delGuanaco
 Fuego, Estancia Cameron 
PERU  
Instituto Veterinario de Investigaciones  
Tropicales y de Alturas (IVITA)La Raya, PunoAlpaca
Ministerio de AgriculturaAltiplanoVacuña (25 000)

Centros de Investigación in Cuyes (Cavia porcellus)

País InstituciónSitioRaza y numero de animalesLínea de Investigación
COLOMBIA   
Universidad de NariñoPasto1 100Manejo
Instituto Colombiano Agropecuario*Tibaitatá  
PERU   
Ministerio de AlimentaciónLa Molina2 000Genética
Centro Regional de Investigación  Reproducción
AgropecuariaCieneguilla14 000Nutrición
Empresa Ganadería Epsa.Huancayo2 000Manejo
Universidad Nacional TécnicaCazamarez1 000Nutrición
   Manejo
Universidad Nacional del CentroHuancayo500Genética
   Manejo
Universidad Nacional AgrariaLa Molina300Nutrición
Universidad San Antonio de AbatCuzco Nutrición
   Manejo

* En proyecto

Centros de investigación en Chinchillas

País InstituciónSitiotipo y numero de animalesLínea de investigación
ARGENTINA   
Instituto Nacional de TecnologíaAbra Pampa,Chinchilla brevicaudata, 
Agropecuaria (INTA), EstaciónJujuyChinchilla lanígera 
Experimental, Abra Pampa   
CHILE   
CONAF, Cooperativa Agrícola Hacienda IllapelAucó, IllapelChinchilla silvestreEcología

Centros de investigación en ovejas Criollas

País InstituciónSitioTipo y numero de animalesLínea de investigación
ARGENTINA   
Instituto Nacional de tecnología Agropecuaria (INTA), Estación Experimental Abra PampaAbra Pampa, JujuyChurraProducción
BARBADOS   
Ministry of AgricultureGreenlardBarbados Black BellyCruzamiento
CUBA   
Instituto de Ciencia AnimalHabana Reproducción
JAMAICA   
Agricultural Development Corporation5 hatos en diferentes sitiosSt. Elizabeth (local) Barbados Black Belly + importedCruzamiento Producción
MEXICO   
Centro de Adiestramiento y
Mejoramiento de la Producción Animal
TampicoPelibüeyProducción
Universidad de MexicoCuatro MilpasTabasco (Pelibüey)Producción
Instituto Nacional de Investigaciones Pecuarios (INIP)Tizimin, Mocochá, pasodeltoro, LasmargaritasTabasco (Pelibüey)Reproducción, mejoramiento genético, nutrición
PERU   
Universidad Nacional AgrariaLimaJuninProducción
VENEZUELA   
Centro Experimental de Producción Animal, Facultad de Ciencias Veterinarias Universidad del ZuliaMaracaiboCriollasReproducción

Centros de Investigación en cabras Criollas

País InstituciónSitioTipo y número de animalesLínea de investigación
BRAZIL   
EMBRAPA Centro Nacional de Pesquisa de CaprinosSobral, CearaCriouloProducción
JAMAICA   
Agricultural Development CorporationHounslow ValleyCriolloProducción, cruzamiento
MEXICO   
Centro de cría Caprino Instituto Nacional de Investigaciones Pecuarias (INIP)Tlahvalilo, DurangoCriolloProducción de leche
VENEZUELA   
Ministerio de Agricultura y Cría, Estación Experimental de Zonas AridasBarquisimetoCriolloProducción

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