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Las repercusiones de la escasez de agua en los recursos forestales: el caso de Uganda

F. Kafeero

En Uganda, la reducción de los recursos hídricos a causa cambio climático ha disminuido la producción de energía hidroeléctrica, lo que ha determinado que la población haya vuelto a utilizar los combustibles de madera para la generación de energía y haya recurrido a la deforestación para el aprovisionamiento de combustible.

Fred Kafeero es Director Ejecutivo de Alerta Medioambiental, Kampala (Uganda).

En Uganda, en los últimos años, los efectos del cambio climático se han manifestado con un frecuente aumento de los eventos climáticos extremos, como sequías prolongadas y fuertes tormentas que originan inundaciones y corrimiento de tierras. Tras las sequías extremas y prolongadas de 2004/2005, el nivel del agua del lago Victoria descendió un metro entero en 2006. Este drástico descenso se atribuyó a la elevada evaporación de la superficie del lago, la baja pluviosidad en la cabecera de los ríos que descargan en el lago, y el retiro excesivo de agua para la producción de energía, proveniente de la presa de las cataratas de Owen, para satisfacer la creciente demanda de electricidad del país.

A causa de la escasa disponibilidad de agua para la producción de energía en el lago Victoria (la única fuente hídrica para la presa de las cataratas de Owen), el país experimentó medidas de racionamiento de energía sin precedentes que repercutieron en los sectores industrial y doméstico. La escasez de energía causó la interrupción de las actividades económicas y tuvo efectos globales negativos sobre la economía del país y los medios de vida de su población. A fin de satisfacer la demanda de electricidad, el gobierno recurrió a la utilización de la costosa energía térmica, un cambio que se tradujo en un aumento de las tarifas eléctricas de 216 a 426 chelines ($EE.UU. 0,13 a 0,25) por unidad de consumo doméstico.

Un resultado de los altos precios de la electricidad fue una mayor presión sobre los recursos forestales. Casi todas las familias (95 por ciento) del país utilizan el combustible forestal (leña o carbón vegetal) para satisfacer parte de sus necesidades energéticas. Con las tarifas energéticas a un precio exorbitante, la dependencia de los productos arbóreos y forestales para obtener combustible aumentó aún más. La población urbana que normalmente utilizaba electricidad para cocinar sus alimentos volvió a utilizar el dendrocombustible. La demanda de leña superó así la oferta, provocando un aumento vertiginoso del precio del carbón vegetal y la leña.

Una consecuencia de esta dinámica ha sido el aumento de la deforestación en los bosques ordenados de manera no sostenible, en particular, los bosques naturales privados, ya que los proveedores de dendrocombustible procuran satisfacer la creciente demanda obteniendo beneficios del fuerte aumento registrado. Muchas familias rurales han recurrido a la corta de árboles, incluso los árboles frutales para obtener leña, de manera que los bosques se reducen cada vez más. La corta excesiva de los bosques, junto con las prácticas de tala y quema insostenibles, ha contribuido a la degradación de la tierra y los suelos, que a su vez es responsable de los escasos rendimientos de los cultivos alimentarios. Esto eleva aún más el riesgo de inseguridad alimentaria.

Como en el país se ha registrado una pluviometría extraordinariamente elevada en 2007, sin una estación seca reconocible durante el período de julio a septiembre, los niveles del lago han subido lentamente. Sin embargo, la producción de electricidad no se ha recuperado y la energía hidroeléctrica se sigue complementando con generadores térmicos. Por ese motivo las tarifas de la energía se han mantenido excesivamente altas para los sectores pobres y de clase media ugandeses que conforman la mayor parte de la población. Por ello, la corta de árboles y la deforestación continúan con la misma intensidad en respuesta a la creciente escasez de leña. Además, las fuertes lluvias derrubian los suelos desnudos en el lago y los ríos, aumentando el problema de sedimentación. Se teme que cuando se produzca una serie de condiciones de extrema sequía, el círculo vicioso se acentuará aún más creando, en Uganda, una seria amenaza para la vida de los seres humanos de la generación actual y de la futura.

La reciente disminución del nivel del agua del lago Victoria ha reducido el abastecimiento hídrico a la estación de Nalubaale (presa de las cataratas de Owen), determinando la escasez de energía
© Board of Regents of the University of Wisconsin System

En Uganda, a lo largo de la costa del lago Victoria, los pescadores juntan carbón vegetal para ahumar el pescado; la leña y el carbón vegetal son muy utilizados en el país y la producción de dendrocombustible no sostenible, en especial el que proviene de los bosques naturales privados, es una de las causas de la deforestación
FAO/17541/R. Faidutti


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