0144-B3

DESERTIFICACIÓN EN PAÍSES DESARROLLADOS: PLAN ANDALUZ DE CONTROL DE LA DESERTIFICACIÓN

Juan Carlos Costa Pérez, José María Oliet Palá, Ricardo Lozano Arribas 1, María Jesús Calvo Amuedo, Juan Blas González Sitges, Jose Óscar del Pino del Castillo, Antonio Santiago Gahete 2


Resumen:

El Plan Andaluz de Control de la Desertificación realiza un diagnóstico de las principales causas del proceso de desertificación y sus consecuencias en el medio natural, económico y social andaluz, para proponer un conjunto de actuaciones que le pongan freno.

El contexto de esta iniciativa dentro de una sociedad desarrollada, ha necesitado que tanto el acercamiento a los problemas como las soluciones que se han considerado sean muy distintos de los que se adoptan en el caso de países subdesarrollados.

Las principales causas de desertificación detectadas son la elevada artificialización del medio natural y el abuso en el empleo de recursos que dan lugar a la erosión y a la pérdida de biodiversidad, la salinización y contaminación del suelo por pesticidas y fertilizantes, y la sobrexplotación y contaminación de acuíferos.

Las diferentes fases del proceso (desertificación activa, heredada o crítica) obligan al empleo de distintas soluciones. Éstas tratan de utilizar mecanismos administrativos o regulaciones legales, métodos de producción respetuosos con el medio, eco-tecnologías, fuentes renovables y recursos reutilizados o reciclados. Por último, es de gran importancia la educación ambiental para la concienciación de la sociedad, dado que las consecuencias del problema en este entorno se ven camufladas con el empleo de más recursos (fertilizantes, trasvases, etc).

De forma específica, se destaca la existencia de hábitats, puntos de encuentro de una alta biodiversidad y geodiversidad, en zonas con condiciones especialmente áridas, que necesitan impulsar su puesta en valor como apoyo al desarrollo sostenible.

Se han planteado nueve programas con actuaciones e inversiones asociadas para 10 años: tres programas de gestión de recursos (hídricos, edáficos y de conservación de biodiversidad y variedad edáfica y geológica), otros tres de gestión de actividades productivas (agroganadera, forestal y de los recursos hídricos) y dos de capacitación ambiental (investigación, desarrollo e innovación, y formación, información y educación ambiental), por último se ha planteado un programa de evaluación y seguimiento del Plan.


1 Introducción.

Las tierras andaluzas por su posición geográfica, poseen unas características intrínsecas que las hacen especialmente vulnerables a los cambios que se producen sobre su territorio. A esta fragilidad contribuyen el clima, de carácter predominantemente xérico, las interacciones continente-atmósfera-mar favorecidas por la disposición de sus cordilleras, la orografía escarpada y unos suelos con frecuencia empobrecidos con tendencia a la formación de costras superficiales.

Desde que se asentaron las primeras civilizaciones de la humanidad hasta nuestros días, sucesivas generaciones han transformado el medio andaluz hasta tal punto que hoy en día prácticamente no existe ningún lugar virgen frente a la acción humana.

El Mapa mundial sobre desertificación (FAO, UNESCO, OMM, 1977) señala al litoral mediterráneo español como de alto riesgo de desertificación. El Mapa de degradación de suelos, del Atlas mundial de desertificación (UNEP, 1992), confirma que las zonas del litoral mediterráneo alcanzan niveles altos y muy altos de degradación. Por último, Rubio (1993), con la información suministrada por el programa CORINE (CEE, 1990) y el Mapa de vegetación de la región mediterránea de la UNESCO-FAO (1968), considera cuatro niveles de riesgo de desertificación: muy alto riesgo, alto, moderado y bajo. Los países europeos que se destacaron fueron España, Grecia, Italia, Portugal, Francia, Turquía y Bulgaria, y dentro de España, Andalucía, junto a Murcia, región Valenciana, Castilla-La Mancha y Aragón se revelaron como las regiones más afectadas.

De otra parte, también es destacable la existencia en Andalucía de zonas de desertización natural, fruto de la influencia de las zonas áridas norteafricanas y de su situación frontera con la zona cálida ecuatorial de carácter desértico.

Para completar la presentación de la problemática estudiada se ofrecen algunos datos socioeconómicos que caracterizen la situación andaluza. La densidad media de población es de 83 hab/Km2 con una horquilla provincial entre 45 y 172 hab/Km2. La producción agraria representa un parte importante del Producto Interior Bruto con casi un 8%, siendo el más importante el sector servicios con más del 67%. La producción total resulta en una renta per capita de 7.500 €.

2 Materiales y métodos.

En este apartado se van a especificar los materiales y métodos empleados en las distintas etapas de elaboración del Plan, pese a no responder a una descripción al uso.

2.1 Planteamiento y análisis

En primer lugar se ha realizado una revisión de los antecedentes que son relevantes para la elaboración del Plan. Para ello se iniciaron los trabajos con el examen de la evolución del problema de la desertificación, así como una conceptualización del término para así obtener los límites del ámbito a abarcar, para terminar enfocando los esfuerzos en las particularidades de la desertificación en las sociedades desarrolladas.

Posteriormente se realizó un reconocimiento de la situación, de los convenios que afectan a esta problemática y de las iniciativas más importantes para combatirla en los distintos escenarios: a nivel mundial, a nivel nacional (España) y a nivel autonómico (Andalucía). Con estos precedentes ya fue posible establecer los objetivos, principios y contenido generales del Plan Andaluz de Control de la Desertificación así como determinar la definición de un empeño específico: la puesta en valor de la aridez como factor distintivo del propio territorio y mecanismo de lucha contra la desertificación.

La siguiente etapa la constituyó el diagnóstico de detalle de la situación de la desertificación en la comunidad autónoma, para lo cual se estructuró la información a analizar según el esquema de la Fig.1.

Fig.1.- Esquema conceptual de la etapa de diagnóstico.

Como puede verse en el esquema de la fase de diagnóstico, ésta se realizó partiendo de la evaluación de los factores que se consideraron relevantes, haciendo una distinción en:

Posteriormente se identificaron y caracterizaron las causas de la desertificación: la degradación del suelo, problemas de erosión, contaminación y salinización, la degradación de los recursos hídricos, problemas de contaminación, sobreexplotación e intrusión marina, y las alteraciones climáticas y microclimáticas.Por último se evaluaron las consecuencias que tiene el proceso de desertificación en Andalucía: ésta se refieren de forma general a la pérdida de productividad y diversidad biológica y la reducción de las posibilidades de desarrollo sostenible en los territorios afectados y, por su especial importancia para la comunidad andaluza, la disminución de la vida útil de los embalses y la degradación de los humedales. Finalmente se realizó una estimación de los pérdidas económicas que genera el problema.Con todo lo anterior se elaboraron las conclusiones destacando los hechos más significativos en el ámbito del Plan como base para plantear las soluciones a los problemas detectados.

2.2 Análisis geográfico

Como complemento al análisis anterior se ha realizado una traducción geográfica del mismo, esto es, se ha obtenido la distribución de las distintas variables de análisis sobre el territorio. Para ello, se han utilizado las herramientas que proporcionan los Sistemas de Información Geográfica para el análisis territorial aplicadas sobre los datos que proporciona la Red de Información Ambiental de Andalucía. Se han sistematizado las distintas evaluaciones en función de una división en subcuencas hidrológicas, seleccionadas como las mejores unidades de diagnóstico para el proceso de desertificación por su clara componente hidrológica, y que serán el objeto de las diferentes actuaciones.

Fig.2.- Esquema de la superposición cartográfica.

Para hacer la zonificación de la desertificación se han considerado la erosión, la contaminación de acuíferos por nitratos, la sobreexplotación de acuíferos y la biodiversidad. Tras la caracterización de las diferentes subcuencas según los factores anteriores se puede pasar a la definición del grado de desertificación en cada una de ellas mediante una superposición cartográfica. Para ello se utiliza el método que se expone en la Tabla 1.

Por último, se corrigen estas categorías en función del valor de biodiversidad puesto que ésta es un reflejo del estado de conservación de los ecosistemas por encima de la actuación de factores de presión externos. Para ello se hace una clasificación en tras niveles: muy alto, intermedio o muy bajo, procediendo de forma distinta en cada caso.

Guía para la determinación del grado de desertificación

INDICADORES DE DESERTIFICACIÓN

NIVEL

Erosión

Contamin. Acuíferos

Sobreexpl. Acuíferos

>100 Tm/ha/año

INDIFERENTE

MUY ALTO

50-100 Tm/ha/año

si

50-100 Tm/ha/año

no

si

ALTO

si

no

12-50 Tm/ha/año

si

50-100 Tm/ha/año

no

MODERADO

12-50 Tm/ha/año

no

si

si

no

< 12 Tm/ha/año

si

12-50 Tm/ha/año

no

BAJO O NULO

< 12 Tm/ha/año

no

si

si

no

< 12 Tm/ha/año

no

2.3 Actuaciones

Las actuaciones que se han propuesto dentro del Plan Andaluz de Control de la Desertificación se distribuyen en unos programas de actuación organizados en tres grandes grupos: gestión de recursos, gestión sostenible de actividades productivas y capacitación ambiental.

De forma específica, se exponen las líneas de investigación relacionadas con el proceso desertificador o que pueden tener relevancia para él y se plantea la conveniencia de la

Fig.3.- Esquema conceptual de la etapa de definición de actuaciones.

formación y educación ambiental como punto de arranque para propiciar una concienciación social que ayude a atajar el problema, así como un programa para la conservación y puesta en valor de las zonas áridas.

Para la elaboración de los programas de actuación se ha seguido un esquema lógico que se apoya en el diagnóstico realizado con anterioridad, para encaminarse a una situación objetivo deseable. Este esquema responde a una serie de etapas sobre cada área de actuación a desarrollar que se indican en la Fig.3.

Las actuaciones planteadas se corresponden con el grado de desarrollo del proceso de desertificación, considerando tres fases:

Por último, para cuantificar el volumen de inversiones que corresponde a cada programa se ha acudido a las planificaciones y presupuestos de las diferentes administraciones y organismos cuya actividad puede intervenir en el proceso de desertificación. Mediante la estimación de un coste de ejecución y una cuantía objetivo anual a realizar para cada una de las medidas que componen los programas, se ha obtenido la previsión económica.

3 Resultados.

Los resultados obtenidos con la metodología descrita en el anterior apartado se han traducido en un documento de análisis de la situación de la desertificación en Andalucía y de las distintas variables implicadas en el proceso, así como de propuesta de actuaciones que son el objeto del Plan.

El análisis geográfico de las distintas variables ha permitido finalmente hacer la zonificación de la desertificación, el resultado del análisis espacial para algunas variables significativas se muestra en la Fig.4.

Las conclusiones extraídas del diagnóstico diferenciadas en los tres apartados en que se había compartimentado éste (Fig.1) han sido las que siguen:

1 Factores naturales.

Fig.4.- Esquema conceptual de la etapa de definición de actuaciones.

Fig.4.- Resultados para las variables que intervienen en la zonificación de la desertificación.

Afectación del cambio climático mayor que en otras zonas debido a su situación de transición entre las zonas subhúmedas mediterráneas y las zonas áridas y semiáridas

Importante biodiversidad y geodiversidad asociada a la aridez y a la existencia de áreas críticas desde el punto de vista climatológico, edafológico o altitudinal

2 Factores antrópicos.

3 Causas inmediatas de la desertificación.

4 Consecuencias de la desertificación.

Fig.5.- Programas de actuación

Dentro de las medidas que se incluyen en los programas de actuaciones (Fig.5) pueden destacarse como puntos más significativos la elaboración de una normativa que contemple la protección del suelo frente a las malas prácticas agrarias, la ordenación de las superficies de regadíos e invernaderos basada en las sostenibilidad del riego, el impulso a la utilización de aguas recicladas y marginales en la agricultura, el empleo de métodos de producción respetuosos con el medio ambiente o la conservación y mejora de las masas forestales a través de su gestión sostenible. Estas actuaciones proyectadas para los próximos diez años, buscarán poner freno a un proceso de degradación del medio que de otro modo puede poner en peligro el actual sistema productivo y el entorno natural.

4 Conclusiones.

El problema de la desertificación en las sociedades desarrolladas se ha revelado de una gran complejidad con múltiples agentes e interacciones entre ellos y con grandes diferencias entre los problemas y posibles soluciones en el entorno de un país desarrollado y en los países en vías de desarrollo.

Lo primero y quizás más importante es que si bien no es un problema que ponga en peligro la supervivencia de la comunidad humana, como sí ocurre en los países en vías de desarrollo, ya que la aplicación de tecnología y medios de producción permite mantener la producción, sin embargo si puede ser causa de un pérdida de calidad de vida.

Entre las principales características propias de la desertificación en Andalucía y diferencias con otras zonas menos desarrolladas se encuentran las siguientes:

De esta manera, y dada la disponibilidad de recursos que existen para controlar los distintos factores que configuran la desertificación, no se ha creado una conciencia social al respecto, por lo que la sensibilización ciudadana es un punto vital para que sea el ciudadano quien solicite los medios necesarios para el control del proceso.

Del mismo modo, el desarrollo de los usos terciarios permite que, en aquellos terrenos de apariencia desértica y aquellos desertificados de muy difícil recuperación para los que se ha identificado una especial riqueza tanto biológica como geológica y edáfica, sea posible favorecer su desarrollo sostenible potenciando la dominacia sobre los usos primarios.

En cuanto a las políticas de control, el mayor esfuerzo debe dirigirse hacia la adopción de normativas que consigan un uso sostenible, y en particular en actividades como la agraria, totalmente subvencionada, el lema no sea `el que contamina paga', sino `el que contamina deja de cobrar'.

1.12 BIBLIOGRAFÍA

Corine (1990) Potential and Actual Soil Erosion Risk, Mediterranean Area. Corine Soil Expert Team; Bruselas.

FAO, UNESCO, OMM (1977) World Map of Desertification. United Nations Conference on Desertification. Nairobi.

Rubio (1993) Desertification in Europe. En Workshop on Desertification in Developed Countries. UIMP-NATO (CCMS); Valencia.

UNEP (1992) World Atlas of Desertification. Edward Arnold; Londres.

Andalucía. Datos Básicos 2002. Instituto de Estadística de Andalucía. Consejería de Economía y Hacienda. Junta de Andalucía.


1 Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. España.

Juan Carlos Costa Pérez, Servicio de Restauración Forestal. Dirección General de Gestión del Medio Natural. Consejería de Medio Ambiente, Avda. Manuel Siurot, nº 50, Casa Sundheim, 41013-Sevilla, tfno. 955 00 34 40, juanc.costa@juntadeandalucia.es.

José María Oliet Palá, Dirección General de Gestión del Medio Natural. Consejería de Medio Ambiente, Avda. Manuel Siurot, nº 50, Casa Sundheim, 41013-Sevilla, tfno. 955 00 34 00.

Ricardo Lozano Arribas, Servicio de Restauración Forestal. Dirección General de Gestión del Medio Natural. Consejería de Medio Ambiente, Avda. Manuel Siurot, nº 50, Casa Sundheim, 41013-Sevilla, tfno. 955 00 34 00.

2 Empresa de Gestión Medioambiental S.A.

María Jesús Calvo Amuedo, División de Planes y Servicios, egmasa, c/ Johan G. Gutemberg s/n, 41092-Isla de la Cartuja, Sevilla, tfno. 955 04 47 27, mjcalvo@egmasa.es.

Juan Blas González Sitges, División de Planes y Servicios, egmasa, c/ Johan G. Gutemberg s/n, 41092-Isla de la Cartuja, Sevilla, tfno. 955 04 48 67, jbgonzalez@egmasa.es.

Jose Óscar del Pino del Castillo, División de Planes y Servicios, egmasa, c/ Johan G. Gutemberg s/n, 41092-Isla de la Cartuja, Sevilla, tfno. 955 03 98 23, jdelpino@egmasa.es.

Antonio Santiago Gahete, División de Planes y Servicios, egmasa, c/ Johan G. Gutemberg s/n, 41092-Isla de la Cartuja, Sevilla, tfno. 955 04 48 04, asantiago@egmasa.es.