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Hacia una relación armónica entre el hombre y los bosques a través de la investigación y educación forestal

A.P.Petrov 1


Resumen

El documento proporciona un perfil general de las relaciones entre el hombre y los bosques en varias etapas de la civilización y define la función de la investigación y la educación forestal en el desarrollo de estas relaciones. Basándose en los principios del desarrollo sostenible, la mundialización de las políticas forestales ha creado un ambiente para la integración de la investigación forestal y las nuevas disposiciones que se refieren a la divulgación del conocimiento mediante los programas de educación y capacitación.

El documento examina las enseñanzas adquiridas por algunos países europeos en el planeamiento y ejecución de los programas interdisciplinarios de capacitación forestal, y muestra los efectos de dichos programas. Asimismo, pone de manifiesto la especial importancia de los programas interdisciplinarios de capacitación dirigidos a las políticas forestales en los países con economías en transición. Se sugiere que la investigación y la educación forestal se consideren prioritarias en las políticas forestales apoyadas por los gobiernos a través de fondos especiales nacionales e internacionales.

Para lograr los objetivos de la mundialización de la educación forestal, sería conveniente formular los programas de capacitación basados en módulos mediante un sistema de asociaciones internacionales entre las organizaciones de investigación y educación y suministrar ayudas de capacitación (manuales, libros de texto, etc.) incluyendo versiones electrónicas para el aprendizaje a distancia.

Los programas de capacitación basados en módulos tendrían que ser específicos por país tomando en consideración los rasgos singulares de los sistemas educativos, los objetivos y las metas de las políticas forestales, las tradiciones públicas y el bienestar social y económico de los diferentes grupos de población.

De esta manera, la educación forestal y la divulgación de información proporcionarían motivos tanto al público general como a los individuos para satisfacer sus necesidades económicas, sociales, culturales y espirituales en pro de los productos y servicios forestales y al mismo tiempo, proteger la armonía con los bosques y su medio ambiente natural.


Introducción

Las relaciones entre los bosques y los hombres han cambiado con el tiempo durante el desarrollo de la civilización.

En los albores de nuestra civilización, las personas consideraban los bosques circundantes como su hogar porque era su vivienda y la única fuente de alimento e indumentaria. Esto explica los sentimientos de sobrecogimiento y piedad hacia los bosques y su deificación se refleja en los cultos paganos que adoraban a ídolos de madera o árboles.

El desarrollo de la agricultura y la cría de ganado reemplazó las ofrendas de los bosques con otros alimentos, indumentaria y calzado lo cual da por resultado un cambio de nuestra actitud hacia los bosques. La relación armoniosa anterior cedió su lugar a una actitud de consumo basada en el esfuerzo por obtener todos los beneficios posibles de los bosques, entre ellos la conversión de las tierras forestales en tierras agrícolas y la deforestación para fines de construcción y calefacción de las casas de madera.

Las personas siguieron utilizando los bosques de manera depredadora y destructiva sin pensar en el futuro - hasta que llegaron a ser conscientes de que a pesar de la capacidad de los bosques para su autoregeneración natural, éstos podrían agotarse y desaparecer, llevándose consigo las maneras tradicionales de las personas de satisfacer sus necesidades. Esta primera concienciación surge en los países densamente poblados de Europa central. Fue en esta parte del mundo donde la ciencia y la educación forestal se originaron a fines del siglo XVIII y a principios del XIX para ofrecer nuevas formas de relación con el bosque basadas en el análisis de la experiencia adquirida (la teoría del rendimiento continuo sostenido).

Habría que destacar que en los primeros pasos de su desarrollo, la ciencia forestal se centraba en el medio ambiente, su educación se basaba en la silvicultura y los alumnos provenían de una elite. Tiempo después, a fines del siglo XIX y a principios del XX, tanto la investigación forestal como la educación forestal cambiaron sus focos de interés.

En los albores del siglo XX, la alta tasa de crecimiento demográfico y los descubrimientos científicos de las posibilidades del procesamiento químico y químico mecánico de la madera la transformaron en un valioso recurso forestal natural que enriquecía la economía de los países que poseían abundantes recursos forestales.

Esto condujo a la investigación forestal a cambiar su centro de interés hacia los problemas tecnológicos y técnicos y a ampliar drásticamente el alcance del desarrollo e investigación con aplicación comercial. La educación forestal se volvió politécnica en esencia y de escala masiva, respondiendo a la necesidad de capacitar ingenieros.

En la segunda mitad del siglo XX, la prosperidad económica de los países de América del Norte y Escandinavia (donde el sector forestal desempeña una importante función en las economías nacionales) incluyó importantes logros en la investigación y educación forestal, tales como el desarrollo de la tecnología de reciclaje en la utilización de la madera para usar toda la biomasa de los árboles en crecimiento.

Estos elementos condicionaron previamente el uso industrial de todos los recursos forestales accesibles, incluso aquellos de los bosques boreales y tropicales que en definitiva ocasionaron la pérdida substancial de los bosques y la disminución de la cubierta verde de la tierra.

A finales del siglo XX, la Humanidad nuevamente tomó conciencia de las consecuencias más peligrosas de la deforestación industrial. Pero esta vez se trató de una toma de conciencia mundial que se produjo a causa del surgimiento y el desarrollo de las ciencias relativas al medio ambiente y de los movimientos conservacionistas de la naturaleza en diferentes partes del mundo.

Debate

La necesidad de crear armonía en las relaciones entre la Humanidad y la Naturaleza, entre los Hombres y los Bosques como una comunidad biológica, ya no es más un problema nacional - adquirió la importancia de un desafío mundial, con implicaciones mundiales. El nuevo enfoque de la utilización de los recursos naturales conocido como "desarrollo sostenible", se ha reflejado en las resoluciones y otros documentos de los foros internacionales tales como la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) de 1992, en Rio de Janiero, la conferencia similar en Johannesburg en el año 2002, las conferencias intergubernamentales regionales (los Procesos de Helsinki y Montreal, etc.), y varios foros de organizaciones no gubernamentales.

La ejecución de las decisiones a alto nivel muestra que la parte más difícil e importante es trasladar estas decisiones a los usuarios de los bosques, hombres de negocios, otras partes interesadas en los bosques, y por último, a simples ciudadanos que prefieren la recreación en los bosques a otros tipos de recreación. Es claro que las relaciones armoniosas entre la Humanidad y los Bosques no se pueden entablar sin la participación de los responsables de la toma de decisiones a cargo de la utilización y renovación de los bosques y los usuarios de los beneficios provenientes de los bosques. Tales relaciones no se pueden establecer por decretos gubernamentales, pero se pueden llevar a cabo cambiando la motivación de algunos grupos de personas unidas por intereses comunes.

Es un axioma que el comportamiento tanto de grupos como de individuos, depende en gran parte del nivel de educación e información. Para satisfacer las necesidades de información y conocimiento de los diversos grupos de población, los contenidos y métodos de educación y capacitación forestal deberían ser diferentes de aquellos usados previamente, como se describe anteriormente. La educación e investigación forestal deberían transformarse en multidisciplinarias y multifacéticas. Sólo de esta manera las personas serán capaces de responder la pregunta: "¿Cómo podemos alcanzar y mantener un equilibrio entre las metas económicas, ambientales y sociales de la ordenación de los bosques en el ámbito de países, una propiedad forestal privada, y una zona de tierra cubierta por bosques que están en crecimiento?". Sólo cuando esta pregunta sea respondida, podremos afirmar que la armonía entre la Humanidad y los Bosques será asequible.

De esta manera, sería posible poner en práctica la filosofía mundial del desarrollo sostenible en tanto se aplique a la economía mundial.

La experiencia de los últimos diez años nos demuestra que cada país tiene la libertad de elegir su estrategia de investigación y educación forestal, pero al mismo tiempo, muchas tendencias de la investigación forestal ya se están internacionalizando. Esto contribuye a evitar posibles errores, a acelerar el proceso de aprendizaje y a aumentar la relación costo-eficiencia de los resultados de la investigación.

El proceso de internalización de la investigación forestal comenzó hace más de cien años con la creación de la Unión Internacional de Organizaciones de Investigación Forestal (IUFRO). Actualmente, la IUFRO reúne a más de 800 organizaciones de investigación forestal de 130 países.

El enfoque mundial de la organización de investigación forestal está demostrado por los países que tienen bosques tropicales donde el bosque es la fuente de vida más importante para la población. (Véase, por ejemplo, el Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR), el Centro Mundial de Agrosilvicultura (ICRAF) y sus foros regionales). En el ámbito internacional ha habido un impulso para crear un sólido marco institucional y establecer directrices para el desarrollo basado en el sector forestal en todos los países que se ocupan directa o indirectamente de los bosques.

Para este propósito, bajo los auspicios del Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques (FNUB), el Grupo Intergubernamental sobre los Bosques (GIB) y el Foro Intergubernamental sobre los Bosques (FIB) prepararon una serie de propuestas para la acción. Allí se recomienda enfáticamente el establecimiento, implementación, seguimiento y evaluación de los Programas Forestales Nacionales (PFN) en todos los países como un marco para la promoción de la ordenación forestal sostenible.

Varias organizaciones activas en el desarrollo del sector forestal en diferentes partes del mundo, incluso las organizaciones internacionales más importantes como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) y el Banco Mundial así como importantes organismos donantes bilaterales, han dedicado alrededor de diez años en el diseño de PFN en los que la investigación y la educación cumplen una función decisiva.

En la actualidad, los PFN son reconocidos como el más importante marco de desarrollo de políticas de coordinación para fomentar la conservación y ordenación sostenible de los bosques, bajo el auspicio de la Comisión de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible. Uno de los principales principios de los procesos de los PFN es contribuir no sólo al sector forestal sino también a las estrategias generales del desarrollo sostenible.

Un enfoque intersectorial es considerado una base fundamental para el desarrollo de los vínculos entre la política, la investigación y la educación forestales. Esto se relaciona con la falta de coordinación internacional en el desarrollo de la investigación forestal y la educación académica en los niveles regional y mundial.

Las medidas integradoras efectivas para la investigación y educación forestales cobraron realidad en Europa. El Instituto Forestal Europeo (EFI) que se creó hace diez años, reúne a 140 organizaciones de investigación de 37 países.

El modelo europeo de integración para la investigación forestal presenta los siguientes logros:

Las actividades de EFI pueden ser consideradas como un buen modo de responder al desafío de nuestro tiempo mediante la investigación forestal integrada y por la creación una base de información para armonizar las relaciones entre la población y los bosques.

He dedicado toda mi labor al desarrollo y ordenación de la educación forestal y, lamentablemente, tengo que decir que hay sin duda un vacío entre la generación de la información científica y su utilización para fines de capacitación. La educación forestal es mucho más conservadora en términos de su organización y por tanto, queda demorada con respecto a los cambios políticos, económicos y ecológicos en el mundo y fracasa en organizarlos de un modo apropiado y en tiempo mediante la reforma de los métodos y procesos de capacitación y mediante la introducción de nuevas disposiciones institucionales.

En este mundo en permanente cambio, la educación aspira a satisfacer las exigencias de información, el conocimiento profesional y la experiencia para todos los grupos sociales posibles y tan rápidamente como sea posible. En una democracia, solamente una sociedad bien educada e informada es capaz de producir responsables de formular políticas que consideren la armonía entre los hombres y los bosques como una prioridad para el desarrollo sostenible. Al respecto, las mejores prácticas se deben hallar en un cierto número de países que consideran como de alta prioridad sus servicios de extensión, utilizándolos como herramientas para mejorar las relaciones públicas en el sector forestal.

En Noruega, ya en 1958, se creó un instituto de extensión para divulgar la información y suministrar capacitación adicional a todos los grupos interesados (el Instituto del Servicio de Extensión Forestal). El Instituto implementó programas de capacitación forestal que dieron por resultado de 150 a 200 cursos de capacitación por año, para diversos grupos interesados. Los programas de capacitación y el plan de estudios, así como la estructura misma del Instituto cambiaban regularmente en función de las metas cambiantes del desarrollo forestal.

En Suecia, el Consejo Nacional del las Actividades Forestales realizó una campaña en gran escala (en realidad, fue inmensa para un país de esas dimensiones) llamada "Bosques más verdes". Esta campaña se implementó en estrecha colaboración con varios asociados del Consejo Nacional de las Actividades Forestales, incluyendo la industria de la madera, asociaciones de propietarios de bosques privados y grupos de conservacionistas. Se proporcionó capacitación e información a los propietarios de bosques y a todas las otras partes interesadas. En general, la campaña abarcó más de 100 000 personas e incluyó esfuerzos especiales para las escuelas bajo un programa llamado "Los bosques en la escuela", que se implementó desde el año 1973. Sólo en el año 2001, participaron 13 500 maestros de escuelas y 123 500 niños.

El programa fue diseñado para suministrar capacitación a todos los grupos de población y se basó en enfoques internacionalmente aceptados; las actividades de capacitación reflejan temas tales como la utilización de la madera, su cultivo, la conservación de la naturaleza y la protección del patrimonio cultural. Este programa ofrece una mezcla de capacitación teórica y práctica, incluyendo visitas de demostración a zonas forestales, que representan poblaciones típicas de bosques.

Los terrenos de demostración posibilitan mostrar la repercusión de las actividades de ordenación forestal sobre el medio ambiente, en los paisajes naturales y en las condiciones de vida de las comunidades locales. La experiencia adquirida testifica por la concienciación y comprensión públicas de la filosofía de desarrollo sostenible que resulta de la ejecución de dichos programas entre los diferentes grupos de la población.

Los proyectos de capacitación adquirieron una especial importancia para países en transición dado que estos enfrentaron los desafíos del intercambio de sus sistemas de ordenación forestal, que se habían basado en los procesos de "arriba hacia abajo" de la planificación gubernamental, para los sistemas impulsados por el mercado. Las principales dificultades con la formulación e implementación de las reformas económicas e institucionales fueron causadas principalmente por la falta de capacidad técnica y de gestión y la consiguiente incapacidad de percibir las nuevas ideas y la nueva filosofía del desarrollo sostenible debido a la falta de información específica y de capacitación profesional.

Sin embargo, aquellos países que han considerado como prioritarias la educación y la capacitación en su política forestal han logrado éxitos importantes en sus reformas forestales.

La experiencia de los Países Bálticos (Letonia, Estonia) es un buen ejemplo de esto. A principios de los años 90, pusieron en práctica proyectos de capacitación de gran escala y mediante ellos consiguieron hacer al sector forestal realmente rentable con sus actividades basadas en los principios de la ordenación forestal sostenible. El mismo enfoque actualmente se está aplicando en la Federación Rusa, donde las reformas institucionales de la ordenación forestal están acompañadas por proyectos de capacitación en gran escala, pero con substanciales demoras si lo comparamos con Europa del Este y a los Países Bálticos.

El gobierno ruso ha expresado su compromiso de acelerar el proceso de las reformas institucionales en el sector forestal que son, en gran medida, un resultado del proyecto de capacitación de tres años (2000-2002) financiado por el Organismo Sueco de Desarrollo Internacional (SIDA). El proyecto incluye la capacitación teórica y viajes de estudio por los Países Bálticos y Suecia para 150 especialistas y funcionarios encargados de la gestión del sector forestal provenientes de los servicios forestales regionales de la Federación Rusa.

Los ejemplos anteriores que describen la experiencia europea, muestran en forma convincente cómo la investigación y la educación pueden influir en la implementación de las políticas forestales orientadas al desarrollo sostenible de los bosques en el plano nacional, con Gente y Bosques asociados en una convivencia armoniosa.

Conclusiones

Los procesos de mundialización han transformado la economía y especialmente, las funciones del medio ambiente de los bosques en mercaderías públicas mundiales. En vista de esto, sería razonable esperar que los foros internacionales sobre bosques tales como este Congreso Forestal Mundial elaboraran varias recomendaciones generales sobre las maneras de utilización de la investigación y educación forestal como herramientas eficaces para poner en práctica una filosofía del acuerdo concertado entre todos los países para vivir en un "planeta verde" (a diferencia de Venus, Marte y otros planetas).

1. La investigación forestal y la educación forestal tendrían que ser consideradas como alta prioridad en las políticas forestales en todos los países comprometidos en el esfuerzo de asegurar una ordenación sostenible de los bosques.

2. La investigación forestal y la educación forestal deberían tener apoyo público sostenible proporcionado por fondos nacionales e internacionales.

3. Sobre el acuerdo concertado por todos o por un cierto número de países, se deberían establecer nuevas instituciones para la cooperación internacional en la educación forestal similares a las instituciones anteriormente mencionadas para la integración y cooperación de la investigación forestal (IUFRO, CIFOR, ICRAF, EFI y otras asociaciones de investigación regional). La participación de estas y otras alianzas de investigación internacional puede ser el primer paso hacia la cooperación internacional en educación forestal utilizándolas como base para la creación de grupos de trabajo sobre diferentes aspectos del diseño y ejecución de los programas educativos. Tales grupos de trabajo consistirían en expertos nacionales, y sus resultados incluirían varios programas de capacitación forestal basados en módulos con diferentes partes interesadas en los bosques como destinatarios. En el proceso de los programas de desarrollo, se debería prestar especial atención a la educación preescolar y escolar.

4. La certificación forestal podría llegar a ser de la más alta prioridad para la cooperación internacional en la esfera de la educación forestal. La experiencia nacional en la aplicación de los programas de certificación forestal muestra que el éxito de estos esfuerzos es contingente con respecto a la existencia de los motivos en la mayoría de los grupos participantes interesados en la ayuda social para las actividades desarrolladas para armonizar las relaciones entre la población y los bosques, incluyendo aquellos que limitan la utilización de los recursos forestales para fines diferentes. La educación e investigación forestal son herramientas importantes para crear tales motivos.

5. Los programas de educación y capacitación deberían diseñarse sobre una base multidisciplinaria; es decir que deberían divulgar los últimos conocimientos en las diferentes áreas de la investigación y la práctica. Los programas de capacitación multidisciplinaria basados en módulos deberían someterse a evaluaciones previas a cargo de expertos reconocidos en la comunidad científica. Para ejecutar los programas de capacitación basados en módulos en el nivel nacional, es necesario desarrollar métodos de enseñanza y aprendizaje para ellos, proveer manuales, libros de texto y otras ayudas de capacitación traducidas en los respectivas idiomas nacionales. En lo que se refiere a las ayudas de capacitación y los libros de texto, se hará hincapié en la información electrónica que les permita a los alumnos usar Internet y la educación a distancia.

6. Los contenidos de los programas nacionales de capacitación formulados sobre la base de los módulos de capacitación serán específicos para cada país, es decir, tendrán que considerar las peculiaridades de los sistemas nacionales de educación, así como también las metas y los objetivos de las políticas forestales nacionales, incluyendo elementos tan esenciales como la propiedad forestal, la legislación forestal, etc. La educación profesional del sector forestal debe incluir las siguientes esferas de enseñanza en general:

En vista de lo dicho anteriormente, cada país debería crear su modelo nacional de profesión forestal y diferenciar sus programas de capacitación (educación/extensión) por el grupo interesado (destinatario) y establecer medidas para la ejecución del programa mediante:

7. En los próximos 10 a 20 años, la profesión del sector forestal deberá ser muy atractiva para los jóvenes y muy respetada en la sociedad.

Las recomendaciones anteriores tienen por objeto mejorar el papel de la información y el conocimiento del desarrollo sostenible del sector forestal mundial, siempre que todos los países estén de acuerdo en seguir una política que armonice las relaciones entre la población y los bosques.

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1 Rector, Instituto All-Russia de Educación Continua en el sector forestal, Institutskaya 17, Pushkino, 141200, Región de Moscú, Rusia
vipklh@forest-education.ru