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Ordenación del Ecosistema Forestal: una necesidad del medio ambiente. Pero, ¿Se trata de una realidad práctica o simplemente de un ideal eco-utópico?

J. P. (Hamish) Kimmins 1


Resumen

El sector forestal, en principio, se ocupa de las personas. Enfrentado a un aumento de tres a cuatro mil millones de población humana en el curso de este siglo, los múltiples valores de recursos y servicios medioambientales de los bosques existentes deben sostenerse así como deben renovarse los bosques agotados. La silvicultura debe equilibrar las necesidades y deseos a corto plazo de la población actual, los requisitos anticipados de las generaciones futuras y la sostenibilidad de las condiciones, funciones y organismos del ecosistema forestal a largo plazo. El modo más efectivo de satisfacer estas obligaciones puede ser utilizar un paradigma de la ordenación del ecosistema forestal como modelo para las actividades forestales.

La ordenación del ecosistema forestal requiere una tenencia a largo plazo y la ordenación de todos los valores y servicios deseados bajo un plan de ordenación integrado que cubre por lo menos una rotación completa (rotaciones múltiples para un cultivo de madera para construcción de rotación breve) y recibe información de múltiples partes interesadas. Un plan de la ordenación del ecosistema forestal debería cubrir una zona forestal definida suficientemente grande como para permitir la gestión de procesos ecológicos fundamentales. Todos los valores de mercado deberían ordenarse bajo un único plan para facilitar el análisis de valor de intercambio y los objetivos para la ordenación de los valores no negociables deberían ser una parte integral del plan en vez de una limitación sobre las ganancias provenientes de un valor de mercado único como la madera para la construcción, tal como es a menudo el caso.

Estas ideas no son nuevas, pero son difíciles de poner en práctica. Las siguientes son fundamentales para lograr la ordenación del ecosistema forestal: sistemas apropiados de posesión de duración y área adecuadas, la participación de varias partes involucradas en establecer objetivos de ordenación, gestión activa y comercialización de valores múltiples en la escala del paisaje y la definición explícita de "futuro deseado del bosque". El sistema de tenencia debe permitir la ordenación de todo el ecosistema del paisaje forestal como una única empresa con recompensas económicas para el organismo de gestión, el consorcio o la sociedad por todos los valores de mercado. Es igualmente fundamental la necesidad de comprender y respetar la ecología de los recursos y otros valores que deben ser sostenidos.

Otro obstáculo mayor para implementar la ordenación del ecosistema forestal ha sido la falta de un escenario de base ecológica y de herramientas de análisis de valor de intercambio con las cuales evaluar eficazmente las estrategias de ordenación del paisaje y la población para alcanzar el futuro deseado del bosque. Dichas herramientas deben incorporar tanto los procesos del ecosistema responsables por la sostenibilidad biofísica como los valores sociales que se relacionan con la sostenibilidad social y económica. En la ausencia de estos requisitos previos para una exitosa ordenación del ecosistema forestal, esta necesidad crítica del medio ambiente puede permanecer un ideal eco-utópico en cambio de ser una realidad práctica.


Introducción

Los bosques del mundo habrán de rendirle servicio a las necesidades y deseos de otros tres a cuatro mil millones de personas hacia el final de este siglo (Lutz et al., 2001). La población actual de alrededor de seis mil trescientos millones ejerce una presión sin precedentes sobre los bosques del mundo, especialmente en los países en desarrollo en las latitudes tropical y subtropical. En vista de ello, se ha sugerido una plétora de nuevos paradigmas como modelos para la ordenación de los bosques.

Este documento trata sobre la ordenación del ecosistema forestal y sobre algunos de los mayores obstáculos para alcanzarla. Trata sobre el planeamiento y la comunicación de las herramientas necesarias para el proyecto y virtual evaluación de la ordenación del ecosistema forestal que dará por resultado una licencia social para gestionar sobre nuestra propiedad forestal mundial y en una más clara visión de hacia dónde podrían llevarnos los diferentes enfoques para la sostenibilidad de los bosques.

Ordenación del Ecosistema Forestal: ¿una expresión altisonante o un concepto significativo?

La silvicultura permanentemente enfrenta nuevas presiones sociales, ideas, desconceptos y paradigmas. Hay una urgente necesidad de definiciones más claras de los nuevos paradigmas sugeridos, incluyendo la ordenación del ecosistema forestal, así como también de la habilidad de anticipar sus consecuencias sociales y medioambientales en escalas a largo y corto plazo y de amplios y pequeños espacios antes de realizarla. Sólo cuando contemos con estos pronósticos podremos confiar en que los nuevos enfoques sugeridos para la ordenación forestal harán honor a los temas de equidad entre la generación actual y las futuras y no se ocuparán simplemente de los deseos y preferencias a corto plazo.

La silvicultura es el arte (la habilidad), la práctica, la ciencia y la negociación de las poblaciones y los paisajes forestales para sostener el equilibrio de valores y servicios medioambientales que son ecológicamente posibles además de ser deseados por la sociedad. Como la sociedad ha llegado a entender más acerca del carácter holístico e integrado de los ecosistemas forestales, ahora demanda la ordenación forestal como un reemplazo de la ordenación tradicional de la madera u otras de valor único. Es responsabilidad de la profesión llevar a cabo la transición una vez que se entienda qué significa ordenación del ecosistema forestal y que sólo después de que se haya determinado que los componentes de la definición propuesta de ordenación del ecosistema forestal respetarán la ecología de los bosques y los valores en cuestión y que tenderán a satisfacer las necesidades tanto de la población local como de la sociedad en general, ahora y en el futuro. Una vez que esto se haya logrado, a los especialistas forestales se les planteará el difícil desafío de persuadir al público en general de que acepte lo que se necesita hacer para alcanzar la ordenación del ecosistema forestal.

El uso del término ordenación del ecosistema forestal ha crecido en las dos últimas décadas. Desde el comienzo estuvo mal definido, era ambiguo y recibía diversas interpretaciones. La evolución más reciente de la terminología asociada con el enfoque de la ordenación del ecosistema forestal para la ordenación de los rodales forestales es Silvicultura de Retención Variable y Silvicultura de Ordenación de Estructura (Franklin et al., 1997; 2002)

1. ¿Qué es un ecosistema forestal?

Los ecosistemas forestales son zonas de paisaje dominado por árboles y consisten en comunidades biológicamente integradas de plantas, animales y microbios junto con los suelos locales (substratos) y atmósferas (climas) con los que interactúan. Los bosques son muchos más que la población o la comunidad actual de árboles. Los bosques que han sido recientemente matados o alterados por el fuego, los insectos, la enfermedad, viento o saca aún son bosques por los legados biológicos y físicos del bosque anterior - legados de suelo forestal, de materia orgánica, microbios y vegetación y animales menores. Bajo un régimen de ordenación forestal sostenible, muchos o la mayoría de estos legados persisten durante el periodo entre el desorden forestal y la regeneración de la cubierta de árboles.

Los ecosistemas forestales son tanto un fenómeno de poblaciones como de paisaje consistiendo éste en un mosaico de poblaciones que varían en edad, especies, composición, estructura, función y tiempo desde el desorden. El desorden periódico es un atributo clave de la mayoría de los ecosistemas y el mantenimiento de su carácter y valores históricos generalmente requieren el mantenimiento de los regímenes históricos de desórdenes o los efectos ecológicos que de ellos resultan.

Dado que un ecosistema forestal es un sistema biofísico integrado, un bosque es tanto un conjunto de procesos de ecosistema como un conjunto de componentes del ecosistema forestal. Los cambios a corto plazo en la estructura de los bosques no significan pérdida del bosque, siempre que los procesos del ecosistema forestal permanezcan en operación en niveles aceptables.

2. ¿Qué es la ordenación del ecosistema forestal?

La ordenación del ecosistema forestal se aproxima a la conservación, utilización, administración y regulación forestales sobre la base de que el bosque es un sistema biofísico multivalente, altamente integrado, complejo y generalmente flexible que posee un límite de tolerancia para el desorden (ya sea demasiado o demasiado poco) más allá del cual su flexibilidad y ciertos valores y servicios medioambientales cambian y a menudo se reducen. La ordenación del ecosistema forestal es la ordenación de los procesos y regímenes de desórdenes del ecosistema forestal para sostener los valores y servicios del ecosistema deseados a partir de un mosaico variable de las diferentes condiciones del ecosistema a través del paisaje y un modelo no declinante de cambio en el tiempo de los valores y servicios suministrados por cada población en ese paisaje. Es también la ordenación del uso humano del bosque y de su interacción con el mismo, porque los hombres son parte de los ecosistemas forestales.

Basándose en estas definiciones, es claro que la ordenación del ecosistema forestal es mucho más que una expresión altisonante políticamente correcta. Sin embargo, si hemos de ser exitosos en implementarla como el modelo biofísico de silvicultura sostenible y multivalente, debemos entender los obstáculos que surgen y las condiciones necesarias para su exitosa aplicación. La aplicación exitosa del concepto de ordenación del ecosistema forestal como base para el sector forestal involucra mucho más que la mera aceptación de que la ordenación del ecosistema forestal es un concepto agradable.

Elementos de la ordenación del ecosistema forestal

Existen muchas listas sugeridas sobre los atributos básicos de la ordenación del ecosistema forestal. Chistensen et al. (1996) propone que se incluyan los siguientes elementos.

Existen varias listas diferentes de los temas clave en la ordenación del ecosistema forestal. Lo que sigue es un compendio de las mismas (Kimmins, 2003).

Algunos requisitos previos para la ordenación del ecosistema forestal

Hay muchas condiciones que se deben satisfacer para que la ordenación del ecosistema forestal alcance a ser un paradigma efectivo para el sector forestal. Estas condiciones incluyen:

Modelos de ordenación como herramientas de comunicación y apoyo a las decisiones de planeamiento

El establecimiento de objetivos, la determinación de los intercambios entre valores, el equilibrio de las necesidades de la presente generación en oposición a los legados que queremos pasar a las generaciones futuras y la comunicación sobre las elecciones, riesgos, inseguridades y resultados posibles al público, todos, requieren el uso de una nueva generación de herramientas de apoyo a las decisiones. Las herramientas de planeamiento continuarán siendo esenciales. Presentan una variedad que se extiende desde las clasificaciones de los sitios forestales a los sistemas de información geográfica y a las herramientas para el análisis del suministro de madera. Sin embargo, la creciente complejidad del sector y la obligación de ordenar los ecosistemas forestales en vez de las poblaciones de árboles o especies individuales requiere herramientas de apoyo a las decisiones que puedan aplicarse a esta complejidad. Los modelos de ordenación del ecosistema forestal pueden suministrar esto (Messier et al., 2003) y se deberían vincular a las interacciones favorables al usuario y a los sistemas de visualización (Shepard y Harshaw, 2000) para facilitar su uso por la población no experta.

Las herramientas de apoyo a las decisiones se presentan en tres categorías basadas en la experiencia, empíricas (modelos de bioensayo histórico [HB]; por ejemplo modelos de crecimiento y rendimiento); basadas en el conocimiento (modelos de simulación de proceso [PS]); y modelos de simulación híbrida [HS] que combinan tanto la experiencia como el conocimiento en los sistemas híbridos históricos de simulación de proceso de bioensayo. El consenso resultante es que HB será siempre útil en la silvicultura, pero cuenta con capacidades limitadas para cambiar las expectativas de tales herramientas, que los modelos PS son necesarios, pero que a menudo son demasiado complejos para su utilización en la ordenación forestal y que un híbrido de los dos - los modelos HS - será el camino hacia el futuro.

Messier et al., (2003) estudian una variedad de modelos de población y paisaje para usar en la planificación de la variedad forestal sostenible y las publicaciones e Internet presentan cuantiosa información acerca de los modelos de rápida expansión como la investigación, y las herramientas de apoyo a decisiones y de comunicación en la silvicultura. Menciono la selección de modelos con los cuales estoy más familiarizado como un ejemplo del tipo de modelos de ordenación del ecosistema forestal que, estimo, se necesitan en la actualidad y que serán cada vez más requerida en el futuro.

El público puede comprender y evaluar mejor la silvicultura por medio de imágenes que por medio de mapas bidimensionales, gráficos o tablas. La base científica de las imágenes que se presentan se debe comunicar en un formato tan claro como sea posible para lograr imágenes confiables. Las visualizaciones deberían incorporar representaciones de los riesgos naturales y de aquellos causados por el hombre, así como de las inseguridades y claramente comunicar que hay muchos futuros diferentes posibles.

Una pregunta importante con respecto a los modelos forestales es, ¿pueden ellos ser usados por los especialistas forestales en los países en desarrollo? A la vez que es verdad que existen barreras de conocimiento y de tecnologías que limitan el uso de tales herramientas en muchos lugares del mundo en la actualidad, las computadoras se vuelven omnipresentes en donde haya energía eléctrica. Los modelos en computadoras pueden aprovechar el conocimiento y la experiencia de los países desarrollados de cualquier latitud y hacerlos disponibles como herramientas heurísticas, educacionales y de extensión para aquellos países que en la actualidad carecen de los medios para calibrar y usar dichas herramientas. Pueden pasar algunos años o décadas antes de que los silvicultores de los países menos desarrollados obtengan la información local necesaria para transformarla en herramientas locales aptas para la predicción. Sin embargo, se aproxima el día en que esto será una realidad y este es el momento de comenzar a adecuar este tipo de herramientas para este uso futuro. Varios modelos de ecosistemas forestal ya existen para los bosques tropicales y hay muchos para los bosques templados. Su desarrollo debería continuarse en anticipación del día en que los especialistas forestales de los países templados y tropicales en desarrollo estén listos para usarlos.

Conclusiones

Para dar una respuesta responsable y ética a los desafíos generados por los tres a cuatro mil millones de habitantes adicionales, los especialistas forestales deben dejar de ordenar los bosques por madera o por vida silvestre o por agua o por cualquier otro valor por separado. Los bosques deben ordenarse como sistemas multivalentes. Esto no implica que todos los bosques se ordenen para todos los valores todo el tiempo. La vida silvestre y las reservas de producción de agua potable, las genéticas y ecológicas y las zonas para recreación serán parte del mosaico de las designaciones diferentes de ordenación de la tierra dentro de un paisaje forestal, pero el todo debe ordenarse como un ecosistema. Los límites de los parques no detienen los incendios, ni los insectos, ni las enfermedades, ni la explotación furtiva de la vida silvestre o la madera. La silvicultura que no logra satisfacer las necesidades de las poblaciones locales o no respeta los procesos de los ecosistemas locales o del paisaje tiene escasa posibilidad de ser sostenible. Sólo cuando el bosque sea ordenado como un ecosistema con la población y sus múltiples valores respetados e incorporados a la ordenación, reduciremos el conflicto en la actividad forestal y equilibraremos las múltiples y competitivas demandas de la generación actual con nuestro deseo de legar un futuro apropiado.

El sector forestal se ocupa fundamentalmente de las personas, no de la ecología, ni de la diversidad biológica, o la madera o cualquier otro valor por separado. El hecho de que la ecología sea ahora la base biofísica esencial para la actividad forestal y que la vida silvestre, el agua y la diversidad biológica se hayan vuelto tan importantes en la silvicultura como la madera se explica porque la gente ha reconocido sus valores y ha insistido en que se transformen en un objetivo de ordenación. Si los silvicultores han de obtener una licencia social para ordenar los bosques del mundo, tendrán que esforzarse por implementar la ordenación del ecosistema forestal con los seres humanos como parte de los ecosistemas. Se requieren muchos cambios para alcanzar el éxito en esta empresa vital. Uno de ellos es la síntesis del conocimiento ecológico, tanto "tradicional" como el que deriva de la "ciencia occidental" en su aplicación al análisis del escenario de ordenación del ecosistema y las herramientas de visualización.

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1 Department of Forest Sciences, Faculty of Forestry University of British Columbia, Vancouver, B.C.
kimmins@interchg.ubc.ca