- Siguiente


Situación de los productos forestales no madereros en América Latina y el Caribe


Importancia Global

En 1990, la superficie estimada de cubierta forestal tropical en la región de América Latina y el Caribe era de alrededor de 920 millones de hectáreas, de las cuales unas 800 millones estaban en Sudamérica. Estos bosques son ricos en recursos genéticos de plantas. Son el hábitat de plantas de multipropósito. proporcionan frutas, nueces, aceites, resinas, palmitos, refrescos, perfumes, aceites esenciales, extractos medicinales y material para artesanías y productos culturales.

Durante milenios los habitantes de los bosques de la Región han sobrevivido con productos recolectados o cosechados en los bosques. A través de ciento, de años de estrecha relación con los bosques y la naturaleza, los Incas, Aztecas, Mayas, Indios Amazónicos, y otros pueblos indígenas han descubierto innumerables PFNM. Sus conocimientos sobre plantas medicinales y alimenticias eran particularmente interesantes y valiosos. Se dice que la búsqueda de nuevos productos forestales no madereros (para aumentar la riqueza y los conocimientos sobre plantas medicinales de aquella época). fue uno de los principales motivos que tuvo la realeza española para comisionar el viaje de Cristóbal Colón en busca de una nueva ruta a las Indias.

El Amazonas. rico en especies, ha contribuido con algunos importantes cultivos al mundo, entre otros, caucho de Pará, cacao, yuca y piña. La región andina ha contribuido con la papa, de importancia vital en la alimentación mundial. Existen varias especies económicamente valiosas y de multipropósito en el Amazonas, entre ellas: Cajú o Merey (Anancardium occidentale), Assai (Euterpe oleracea). Buriti (Mauritia flexuosa) Bataua, Ungurahui o palma seje (Jessenia bataua), Pejibaye (Bactris gasipaes) Piquia (Caryocar villosum) Castaño del Brasil (Bertholletia excelsa) Nuez de Péndula (Couepia longipendula) Bacuri (Platonia insignis), Camu-camu (Myrciaria dubia) Cupuassu (Theobroma grandiflorum) Copaiba (Copaifera multijuga) Jatobá (Hymenaea courbaril) Andiroba (Carapa guianensis) Babassu (Orbignya phalerata), Ucuuba (Virola surinamensis) Cumaru (Dipteryx odorata) Palo de Rosa (Aniba duckei), Papaya (Carica papaya). Sacaca (Croton cajucara) y Tagua (Phytelephas aequatorialis). Algunas de estas especies crecen en altas densidades en ciertos lugares de los bosques. Algunos estudios de investigación han sugerido que el retorno económico a largo plazo por el manejo adecuado de PFNM que se encuentran en una hectárea de bosque tropical amazónico. sobrepasaría los beneficios netos de la producción maderera o de la conversión agrícola del área. Aparte de proporcionar productos para la subsistencia de las comunidades. los PFNM pueden ayudar a generar buenos ingresos adicionales, en condiciones adecuadas.

Un estudio del Instituto de Estudios Amazónicos en Xapuri, Brasil, revela que las comunidades locales dedicadas a la extracción de caucho y nueces obtenían un ingreso anual promedio equivalente a $EE.UU. 960 por familia. Alrededor de 1,5 millones de habitantes del Amazonas brasileño todavía obtienen una parte importante de sus ingresos de la extracción forestal. El Amazonas Occidental y la región de Iquitos en Perú son especialmente ricos en PFNM. Un estudio realizado en Iquitos reveló que el valor neto actual de los recursos vegetales en una localidad investigada es equivalente a $EE.UU. 9 000 por hectárea. El 88,2% de esta cifra corresponde a frutas y productos de látex. Esto es superior al valor neto actual de granjas ganaderas o plantaciones forestales en el Amazonas brasileño.

Otro estudio reciente en Belice indica que la cosecha de plantas medicinales en algunas áreas, es económicamente más rentable y sostenible que la plantación de árboles. Los valores netos actuales para bosques basados sólo en plantas medicinales de especies tales como Negrito (Simaruba glauca) Gumbolimbo (Bursera simaruba) Raíz de China (Similax lanceolata) y Cocomecca (Dioscorea spp.) se estimó en un equivalente a $EE.UU. 3 327 por hectárea. Los recolectores de plantas medicinales tradicionales en Belice ganan entre 2 y 10 veces más que el ingreso líquido de los agricultores, sin amenazar la supervivencia a largo plazo de los bosques. Las plantas medicinales y aromáticas también son importantes para las regiones del Caribe y Andina.

Argentina es uno de los grandes exportadores de plantas medicinales. En Chile, la recolección y producción de plantas medicinales ha sido importante. alcanzando valores de $EE.UU. 2,2 millones en 1991 y $EE.UU. 1,7 millones en 1992. Se estima que el consumo interno a lo menos duplica el volumen exportado. La especie de mayor relevancia es el Boldo (Peumus boldus).

La vida silvestre y sus productos son un importante componente en el grupo de PFNM. El tapir, el pecar', el pecar' de cuello blanco, el venado, los lagartos y muchos otros, son una fuente de proteína importante para diversas comunidades de Sudamérica. El pescado y los animales silvestres representan alrededor del 85% de la proteína animal que se consume en el Amazonas. Los camélidos tales como la alpaca, la llama y el guanaco han sido fuente de alimentación y abrigo para las poblaciones andinas. Los programas de protección de estas especies han tenido excelentes resultados habiéndose podido repoblar zonas en donde existieron antiguamente. En Chile algunas empresas forestales han introducido llamas y alpacas en plantaciones forestales.

El uso de especias, tinturas naturales y material colorante, la carne de animales silvestres y las callampas, así como otros ingredientes únicos de los bosques. ha sido tradicional en las civilizaciones andinas de Sudamérica. Los Incas del Perú utilizaban semillas de árboles para cocinar sus alimentos, como por ejemplo el achiote (Bixa orellana).

Aparte de su importancia tradicional, cultural y socioeconómica local en varios países, los PFNM son una importante fuente de ingresos por exportaciones. Por ejemplo, los PFNM son una importante fuente de divisas en Guatemala. Por cierto, hay diferencias entre las subregiones de América Latina y el Caribe, en cuanto al rol e importancia de los PFNM y la ocurrencia y uso de los productos. La información cuantitativa disponible es limitada. Sin embargo, es suficientemente indicativa del enorme potencial de PFNM para contribuir al crecimiento y al desarrollo sostenible.

Principales productos forestales no madereros

Las plantas medicinales, un valioso PFNM, son importantes en todos los países de la Región. Se sabe que los pueblos indígenas han desarrollado sistemas de conocimiento complejos y sofisticados sobre el uso de una gran diversidad de plantas para fines medicinales. Los "curanderos" Aztecas clasificaron y utilizaron una gran variedad de plantas con dichos fines.

Los orígenes de la medicina tradicional a base de hierbas tiene una data anterior a cualquier registro existente, y los conocimientos acumulados a través de miles de años en diferentes lugares de la tierra son enormes. Se estima que alrededor de 30 000 especies de plantas han sido utilizadas en algún momento u otro, y en alguna cultura u otra, con fines medicinales. Aunque el 75 % de la población global de la tierra, aproximadamente, depende de la medicina natural tradicional, especialmente en los países en desarrollo, ésta sufrió algún retraso con la introducción de la alopatía. Hoy en día hay un resurgimiento de la importancia de la medicina a base de hierbas, lo que ha resultado en un enfoque más científico respecto al uso de plantas medicinales. Los progresos recientes de la ciencia médica, especialmente en farmacología, han estado muy estrechamente relacionados con los conocimientos de los pueblos indígenas sobre el valor terapéutico de las plantas.

Uno de los legados de los pueblos nativos de Sudamérica fue la corteza de varias especies de Cinchona sp., que son la fuente de la quinina contra la malaria. La producción mundial de corteza de Chinchona es aproximadamente entre 8 000 y 10 000 t. Algunos productores importantes son Brasil, Bolivia, Colombia y Costa Rica. Otra, conocida como Curare, se obtiene del Chondrodendron tomentosum y se utiliza por los pueblos del Amazonas como veneno para flechas. Hoy en día se utiliza mucho en procedimientos quirúrgicos como fuente de Tubocurarine, relajante de muscular. Como se sabe, uno de los anestésicos locales más importantes, la cocaína, derivada de las hojas de Erthroxyun coca, se usó históricamente y todavía se utiliza como medicina por miles de personas en la región Andina.

La Pilocarpina, droga que se usa para tratar el glaucoma, se deriva de la planta Pilocarpus jaborandi; fue utilizada medicinalmente por los pueblos indígenas del Brasil. El extracto crudo de las raíces y rizomas del Ipecac (Cephaeilis spp.), nativo de Brasil, Colombia, Panamá y Nicaragua, se utiliza como emético y como expectorante. Es la fuente de la emetina, usada para el tratamiento de la disentería amébica. La producción mundial de Ipecac es de sólo 100 t, la mayor parte proveniente de Brasil y Nicaragua.

Las hojas del Boldo (Peumus boldus), árbol oriundo de Chile, son utilizadas para infusiónes ya que contienen un alcaloide denominado boldina, que también se emplea en medicina, ya que tiene propiedades diuréticas, analgésicas y estomáticas. En 1993 Chile exportó más de 1 400 t de hojas de Boldo por valor de $EE.UU. 900 000.

Las plantas medicinales pueden apoyar el crecimiento económico a través de actividades relacionadas con el cultivo, la cosecha, el procesamiento y la comercialización de los productos. Dada su importancia directa para la salud, el bienestar social y el desempeño económico, la fabricación de productos a base de plantas medicinales y hierbas es uno de los sectores industriales más orientado hacia las personas. Sin embargo, existen varias limitaciones: inadecuadas medidas de política e infraestructura de apoyo, acceso restringido a la tecnología, falta de investigación sistemática, escasez de unidades de producción de escala científica y comercial, falta de adecuado control de calidad, evaluaciones farmacológicas y acuerdos regulatorios. Estas limitaciones requieren acción por parte de varios frentes interrelacionados.

Actualmente, las plantas medicinales se obtienen de fuentes cultivadas y silvestres. Aquellas que provienen únicamente de fuentes cultivadas aún son muy pocas (p.ej., Digitalis spp., Duboisia spp., Catharanthus roseus, Cinchona spp.), aún cuando la industria farmacéutica futura deberá estar basada en plantaciones medicinales o en un suministro confiable de materia prima de calidad uniforme y deseable. Muchas plantas medicinales se obtienen tanto de fuentes silvestres como cultivadas (p.ej., Atropa belladonna, Diascorea spp., Datura spp.. Cephaeilis ipecacuanha).

Otras se obtienen únicamente de fuentes silvestres. Aquellos que han estudiado las fuentes de plantas medicinales utilizadas en la medicina tradicional y moderna, indican que la gran mayoría son de procedencia silvestre. Es difícil precisar el origen exacto de las plantas medicinales que están entrando en el comercio mundial, porque los comerciantes son reacios a revelar sus orígenes. También se sabe que existe recolección y comercio ilícito de plantas medicinales.

Sólo un pequeño porcentaje de las especies de plantas ha sido examinado para actividad farmacológica. Aquellas que aún requieren ser estudiadas podrían guardar valiosos secretos para prevenir y curar enfermedades humanas. Mientras tanto, la destrucción y degradación de los hábitats naturales de plantas medicinales podría afectar seriamente el potencial futuro de este valioso recurso. Se necesitan con urgencia políticas y acciones al respecto.

Las plantas aromáticas (que a menudo también son plantas medicinales), son fuente de aceites esenciales y químicos aromáticos. Los aceites esenciales contienen un aroma o esencia que proviene de compuestos orgánicos llamados Terpenoides. A diferencia de los aceites fijos los aceites esenciales son volátiles, es decir, son sustancias etéreas. Esta característica los hace adecuados para la perfumería, cosméticos, fármacos y colorantes artificiales. Cada tipo de aceite esencial contiene varios compuestos químicos.

A comienzos de este siglo, los materiales derivados de plantas constituían alrededor del 99% de los ingredientes de productos de perfumería. Con el surgimiento de la industria petroquímica, esta proporción se redujo a 15% en 1950. A raíz de las preferencias actuales por productos naturales, la proporción ha aumentado al 25% aproximadamente, y podría llegar al 50% a comienzos del siglo 21.

Hay numerosas plantas aromáticas silvestres y cultivadas en la Región que se usan para extraer aceites esenciales. Entre ellas están: amyris (Amyris balsamifera), hoja de laurel (Laurus nobilis), cabreuva (Myrocarpus frondosus). cedro (Cedrus spp.) citronela (Cymbopogon citratus), eucalyptus (Eucalyptus spp.), hierba de limón (Cymbopogon flexuosus) nuez moscada/macia (Myristica fragrans), pimienta de Jamaica (Pimenta officinalis), aniba (Aniba rosaeodora), sasafrás (Ocotea pretiosa) avellano (Gevuina avellana), y vetiver (Vetiveria zizanioides). Uno de los principales exportadores de aceites esenciales es Guatemala. con una exportación anual de alrededor de 300 t. Otros países con una importante actividad en este campo son Argentina, Brasil, Granada, Jamaica, Haití, Perú y República Dominicana y Chile, que exporta aceites de eucaliptos, pino, avellano y rosa mosqueta.

Las semillas de achiote se obtienen del achiote (Bixa orellana), especie nativa de los bosques tropicales de Sudamérica e introducida en Asia y Africa. Perú es el principal productor y exportador de achiote. Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Jamaica, México y República Dominicana también producen achiote. La producción mundial actual de achiote es entre 11 000 y 14 000 t, de las cuales entre el 50% y 60% corresponden a América Latina y el Caribe. La Región también responde por una parte correspondiente en el mercado de exportación.

El achiote se utiliza como colorante natural de alimentos. La masa de pigmento rojizo de sus semillas contiene un 70% de Bixina y se usa como colorante en la mantequilla. queso, margarina. pastelería, aliños para ensaladas, y otros productos alimenticios. También se utiliza en lociones para el sol, barniz de uñas y cremas faciales.

Recientemente ha habido una creciente demanda por achiote, estimulada por la preocupación por la seguridad de los colorantes sintéticos que han sido catalogados como carcinógenos. En la Región, el potencial para el procesamiento de achiote para exportación depende del mejoramiento de calidad en términos de contenido de Bixina.

Un colorante alternativo para alimentos que se produce en la Región, la cochinilla, se obtiene del cuerpo desecado (de hembras preñadas) del insecto Dactilopious coccus. Este insecto es nativo en Centro y Sudamérica, y crece en una planta de cactus (Noplea cochinillifera). Perú suministra el 90% de este colorante. El consumo mundial alcanza a 160 t/año.

La exclusión o limitación del empleo de metales pesados y otros contaminantes incluidos en los colorantes, pinturas y pigmentos por disposiciones de protección del medio ambiente, especialmente en los países desarrollados, ha revivido la vigencia de los colorantes naturales, tales como aquellos provenientes de vegetales. En Chile se emplea el fruto del maqui (Aristotelia chilensis), tanto como alimento rico en vitamina C como por sus propiedades colorantes.

La nuez del Brasil, cosechada casi en su totalidad de árboles silvestres de Bertholletia excelsa, es importante en las economías extractivas de Brasil, Bolivia y Perú. Fue, y continúa siendo, un producto de subsistencia de las comunidades locales. Plantaciones de esta especie están siendo desarrolladas ahora en diversos lugares del Amazonas. La producción mundial de nuez del Brasil en 1990 fue de alrededor de 35 000 t, bastante baja en comparación con las 104 000 t producidas en 1970.

La nuez del Brasil entró en el mercado mundial en el siglo 18. Sin embargo. aún es un componente menor (respondiendo por el 1.5 %) en el comercio mundial de nueces comestibles. Alrededor de 75 % a 80% de la exportación de nuez del Brasil proviene justamente de ese país, y su rentabilidad en divisas en el año 1988 fue de $EE.UU. 40 millones.

En Chile, el grupo étnico Pehuenches se ha alimentado tradicionalmente del fruto de la Araucaria chilena (Araucaria araucana), llamado piñón o pehuén, del que hacen harina, lo fermentan para bebidas o comen directamente el fruto cocido.

La resina de pino, que puede separarse en colofonia y en esencia de trementina o aguarrás mediante procesamiento con calor, se extrae de varias especies de pino. Los derivados de la colofonia se utilizan como adelgazantes para pinturas y en productos especiales tales como perfumes, goma de mascar, adhesivos, barnices, jabones, pinturas, fármacos y fungicidas.

En la Región hay alrededor de 4.5 millones de hectáreas de plantaciones de pino distribuidas en todas las subregiones y en la mayoría de los países. Las especies principales son: Pinus caribaea Pinus oocarpa (var: Hondurensis y Bahamensis) Pinus elliottii Pinus taeda, Pinus montezumae Pinus radiata Pinus douglasiana y Pinus lawsoni. Honduras, México y Brasil son importantes países productores y exportadores de colofonia en la Región.

El caucho, célebre producto de la cuenca del Amazonas, extraído de Hevea braziliensis se produce ahora en gran escala en varios países asiáticos. Sin embargo, el caucho todavía se produce en la economía extractiva del Amazonas. Las plantaciones comerciales de caucho también se han establecido en Brasil, Bolivia y otros países.

Existen unas 2 000 especies de plantas que podrían producir caucho de alguna u otra forma, y se hacen investigaciones para encontrar plantas alternativas. El guayule (Parthenium argentatum), una planta de la zona árida de México, parece ser un muy buen candidato.

La goma chicle proviene del látex de la Manilkara zapota, que se extrae de su tronco. El árbol crece en los bosques tropicales de México y otros países de Centroamérica. Las concentraciones mayores de chicle de alto grado se encuentran en la bio-región Maya. La producción varia entre 600 a 1 000 t/año por año. El uso principal del chicle es para producir goma de mascar. También se usa en la fabricación de productos adhesivos y en barnices resistentes al agua.

Las especias y los condimentos se usan principalmente para sazonar alimentos y carnes. Muchos se utilizan también en productos farmacéuticos y como concentrados de perfumes. Las especias y condimentos abarcan un gran número de especies de plantas. La mayoría de ellas se cultivan actualmente con fines comerciales. El cardamomo (Elettaria cordamomum) crece en Guatemala, Honduras y Costa Rica. La nuez moscada (Myristica spp.) se cultiva en Granada, donde alcanzó a contribuir alrededor del 40% de las ganancias por exportación del país. La pimienta (Pimenta spp.) se produce en México, Brasil. Guatemala y Costa Rica. Hay también varias especies silvestres que pueden ser domesticadas para uso como especias y condimentos.

Todavía existe una gran cantidad de PFNM que son menos conocidos, menos documentados o que tienen importancia local/limitada. Sin embargo, cabe mencionarlos debido al potencial que encierran para el futuro.

Las Palmas son otra fuente importante de PFNM. La Palma Babassu (Orbignya phalerata) de multipropósito, proporciona fibra, alimento, forraje para animales, bebidas, medicinas y aceite, y es la base de la economía de subsistencia en comunidades de ciertos lugares de Brasil y Bolivia. El aceite de semilla de Babassu se transformó en un producto importante durante la Primera Guerra Mundial. Su aplicación comercial ha decaído un tanto, pero aún se utiliza en el jabón brasileño y en la industria cosmética. Unas 450 000 familias en Brasil obtienen ingresos por la venta de semilla y aceite de Babassu.

Otra palma de multipropósito, que se usa para subsistencia y para obtener ingresos en dinero, es la Varzea (Euterpe oleracea) que se encuentra en Guyana, Venezuela y Brasil. La Tagua o marfil vegetal, usada en joyería, botones de fantasía, piezas de ajedez, entre otros usos, también es un producto que se obtiene de los frutos de la palma Yarina (Phytelephas macrocarpa) que crece en el la región amazónica del Perú. La Palma chilena (Jubaea chilenis) es la palma más austral del continente y proporciona cocos pequeños que son utilizados en repostería, también se extrae su savia para la producción de miel de palma.

Algunas especies de plantas de los países amazónicos, que tienen potencial para sostener el crecimiento económico, son aquellas que producen gomas y resinas. Estas incluyen: Copaiba (Copaifera spp.) que da un exudado óleo-resinoso; Sorva (Couma spp.). que produce un látex que sirve para la goma de mascar: Balata y Macarandub (Manilkara spp.) que da una goma tipo gutapercha utilizada para recubrir cables submarinos y pelotas de golf; y Coquinara (Ecclinsa balata) que da una resina dura.

La cera de Candelilla, proveniente de la planta desértica de México Euphorbia antsyphilitica,, se usa para recubrir dulces y para fabricar betunes y pinturas. La c era de jojoba, proveniente de la semilla de Simmondsia chinensis se utiliza en cosméticos, champúes, preparaciones medicinales, protección de la fruta contra la deshidratación, y como lubricante. México produce unas 4 000 t de estas ceras anualmente.

Varias de las especies de mangle son ricas en tanino. Algunos países de esta Región con recursos de manglares están produciendo tanino de especies tales como Rhizophora spp. La recolección de miel silvestre es una actividad asociada con los manglares en algunos países como Cuba, por ejemplo. En Chile hay especies forestales cuya corteza es rica en taninos, tales como Ulmo (Eucryphia cordifolia) y Tineo (Weinmannia trichosperma). La producción de miel de abejas se asocia con la gran floración de los ulmos produciéndose la apreciada miel de ulmo, la que es exportada al igual que la de otras procedencias.

Los PFNM han sostenido el desarrollo de artesanías locales. Un ejemplo lo constituye la artesanía de paja Toquilla en Ecuador, hecha de filamentos/tiras rajadas de las hojas de la palma tropical Carludovica palmata. Existen unos 40 000 procesadores de paja y tejedores artesanales de Toquilla, en su mayoría mujeres. El Xate, la fronda de la palma Chamaedorea spp. se utiliza mucho en arreglos florales en Guatemala y México, y tiene mercado de exportación. Los ixtels, que son las fibras de Agave lechuguilla y de Yucca carnerosana producidos en las zonas áridas de México, se utilizan para fabricar brochas para pulir metales y de otros tipos, y para cuerdas y esterillas. La palmilla, fibra de "bear grass" (Nolina spp.) una especie de yuca, se utiliza como principal componente para los rodillos y discos de las barredoras mecánicas de calles.

El Coligüe, bambú sólido chileno (Chasquea coleu) se usa mucho para fabricar muebles de caña y como estructura de muebles, terminados con mimbre (Salix spp), que es un PFNM de mucha importancia en Chile, el que es tejido y trabajado de igual manera que el ratán (rota).

La región de América Latina y el Caribe también está utilizando epecies introducidas y tecnología en el desarrollo de PFNM. Un ejemplo es la producción de gusanos de seda en base a la morera. Brasil responde por el 3% de la producción mundial de seda. La producción en 1992 fue de 18 000 t de capullo y 2 400 t de seda cruda. La mayor parte de la producción es para exportación, mientras que el resto se utiliza en la industria local de artículos de seda. El aceite de eucalipto es otro ejemplo. La región tiene unas 4,4 millones de hectáreas de plantaciones de eucalipto, pero la extracción del aceite de las hojas es limitada.

En la Región, Chile es país productor y exportador de aceite de: eucalipto, de avellanas y de rosa mosqueta. Chile también produce y exporta callampas. Un 90 % de la producción corresponde a las especies Boletus luteus y Lactarius deliciosus que se desarrollan especialmente en plantaciones de pino radiaba (Pinus radiata) de entre 6 y 20 años, obteniéndose rendimientos de entre 0,3 a 1,5 t/ha, cifras que se pueden aumentar con un manejo adecuado. Las exportaciones de hongos deshidratados y en conserva alcanzaron a $EE.UU. 4,4 millones en 1992.

A pesar de su aparente alcance y potencial, el futuro de los PFNM dependería de la integridad y estabilidad del recurso forestal - no sólo como base de tierra sino también como base biológica. La tasa anual de deforestación estimada en la Región es alrededor de 7,4 millones de hectáreas, que equivale al 0,8% de ella. Este es un asunto serio con implicancias para el manejo forestal sostenible en el futuro y requiere políticas y acciones adecuadas.

Obstáculos para el desarrollo de productos forestales no madereros

No obstante su aparente importancia y contribución a la economía local, muchos productos que figuraban en primer lugar en el pasado han sufrido una caída sustancial en cuanto a producción y comercio a lo largo de los últimos 20 años. Hay muchos factores y circunstancias que constituyen un obstáculo para el desarrollo sostenible de PFNM, especialmente de aquellos de origen estrictamente forestal.

Los principales factores son los siguientes:

- En vista de la exagerada importancia que se le ha dado a la producción de madera en épocas recientes, los PFNM fueron dejados a un lado por los forestales y formuladores de políticas, lo que originó una falta de atención sobre su manejo científico y su conservación.
- Las extensas actividades de extracción y los inadecuados e inapropiados reglamentos de manejo a menudo han causado el agotamiento de los recursos. Tales actividades sólo pueden sostener densidades bajas de poblaciones humanas, y no las crecientes presiones de la población que ha afectado negativamente la sostenibilidad de los PFNM.
- Los cambios planificados y no planificados en el uso de la tierra también han causado destrucción del hábitat adecuado para los PFNM.
- La falta de integración de productos madereros y no madereros en los objetivos del manejo forestal, la cosecha derrochadora, la falta de estabilidad y confiabilidad del suministro, y las complicadas cadenas locales de mercadeo constituyen otros obstáculos en cuanto a suministro.
- Hay una falta de tecnología y facilidades de procesamiento y almacenaje; los estándares de calidad de los productos a menudo son deficientes.
- La mayoría de las actividades tradicionales de PFNM son baratas e intensivas en mano de obra, por lo que tienden a convertirse en las primeras bajas dentro del proceso de desarrollo económico, a menos que se tomen medidas para modificarlas/adaptarlas a las nuevas necesidades y situaciones.
- Los mercados para muchos PFNM son efímeros, a menudo debido a la competencia por parte de sustitutos más baratos o convenientes (p.ej., de fuentes cultivadas) o de productos sintéticos. Los detergentes sintéticos y los aceites comestibles con menos grasa han afectado negativamente a la industria de aceite de Babassu debido a la fluctuación de precios y de demanda.
- Siendo la actividad de la mayoría de los PFNM de importancia local, de pequeña escala, asociada con usos tradicionales y de baja tecnología, a menudo hay políticas sesgadas en su contra.
- Existe una seria falta de investigación y desarrollo tecnológico en materia de PFNM.
- La información sobre todos los aspectos de PFNM es escasa. Estos productos no son tratados adecuadamente (y a veces ni siquiera son tratados) en las estadísticas y encuestas oficiales.
- Hay una ausencia general de inventario sobre PFNM, y su planificación a menudo adolece de bases científicas. El grado de variación en la naturaleza, calidad, características y usos de los productos profundiza el problema. Los productos que no contribuyen mayormente a la economía nacional tienden a recibir menos atención.
- La comercialización explotadora de PFNM {exacerbada por la extrema pobreza de los extractores, su falta de educación y capacidad negociadora/comercial, como también el difícil ambiente sociopolítico) en algunos países, conduce a que los extractores de productos reciban pocos incentivos para manejar los recursos en forma sostenible.
- Finalmente, hay una falta de apoyo de políticas claras y suficientemente fuertes para el desarrollo de PFNM, a pesar de sus atributos positivos y su potencial.

Manejo integrado de bosques naturales

Los bosques naturales de América Latina y el Caribe tienen la más alta riqueza relativa de especies en sus bosques tropicales, bosques tropófitos, formaciones en altura y en zonas áridas y semiáridas, en comparación con otras regiones. Entre una cantidad estimada de 90 000 plantas altas, se considera que unas 15 000 especies tienen potenciales para hacer frente a las necesidades materiales humanas. Muchas de las plantas que proporcionan PFNM se encuentran sólo entre la riqueza biológica y la complejidad ecológica de los bosques vírgenes. Algunas sólo pueden. sobrevivir dentro de sus hábitats naturales, y no se prestan para ningún tipo de domesticación. Aquellas especies que pueden ser cultivadas en plantaciones. o como cultivos puros o mixtos, son fuertemente dependientes de la infusión regular de germoplasma proveniente de reservorios silvestres de genes. Sólo la continua existencia de variabilidad de especies silvestres dará a los fitomejoradores una mejor oportunidad para' crear variedades nuevas, resistentes a enfermedades y de mayor rendimiento para el futuro. Por lo tanto, la riqueza y diversidad genética de plantas y animales son cruciales para el desarrollo futuro de los PFNM. Sin embargo, la deforestación y otras influencias antropogénicas están causando la pérdida de especies y de variabilidad genética. La FAO ha estimado que la pérdida indicativa de especies durante 1981-90 en América Latina y el Caribe ha sido del 1,6 % para los bosques tropicales; 3,0% para los bosques tropófitos; 1,9% para la zona árida y muy árida; y 4,0%, para las formaciones en altura.

El manejo integrado de bosques para productos y servicios madereros y no madereros es una estrategia esencial en muchas situaciones. Por lo tanto, la práctica del manejo de bosques sólo para producción maderera debe cambiar. El manejo integrado multipropósito de bosques demanda muchos conocimientos científicos y tecnología. Además del inventario de madera, implica investigaciones detalladas y la búsqueda de los recursos forestales no madereros para alimento, fibra, productos fitoquímicos, aromáticos, gomas, resinas, entre muchos otros productos. Investigaciones realizadas en los bosques del Perú han identificado 56 plantas productoras de tinturas como fuentes potenciales de colorantes. Costa Rica está colaborando con la compañía Merck Pharmaceutical de Estados Unidos para identificar plantas medicinales en los bosques del país. Bajo el Programa Brasil-Reino Unido, se está investigando la flora indígena para ubicar plantas aromáticas como fuente de aceites esenciales. Estas investigaciones deben considerar la naturaleza y extensión de la distribución de los recursos vegetales específicos, además de la densidad de ocurrencia. Deben ser examinados científicamente para identificar ingredientes activos y valiosos, su suministro potencial de fuentes silvestres, su adaptabilidad para crecer en ambientes de especies múltiples (p.ej. cultivo mejorado bajo cubierta forestal natural y agroforestería) o bajo monocultivo. El conocimiento tradicional y la etnobiología pueden contribuir considerablemente en la planificación del desarrollo integrado de los recursos.

La conservación genética in situ de áreas que tengan la mayor cantidad de variedades de plantas de reconocido valor económico, así como de aquellas que tengan potenciales, debería ser parte del manejo integrado de bosques. Esto ayudará a "Salvar las Plantas que Salvan Vidas".

Un punto que merece especial énfasis en la promoción del manejo integrado de productos forestales madereros y no madereros, es la urgencia de desarrollar sistemas adecuados de manejo científico, y específicos para cada situación. Igualmente importante es adecuar los mecanismos institucionales, teniendo en cuenta que sin tales mecanismos, el manejo de recursos naturales en base a productos básicos, si se deja que dependa únicamente de las fuerzas del mercado, podría conducir al rápido agotamiento de los recursos. En este sentido, es necesario entender que: las plantas/árboles que proporcionan productos madereros y no madereros pueden coexistir en los bosques; muchos PFNM se obtienen de especies madereras: la corta de productos madereros y no madereros no es mutuamente excluyente, y debe realizarse cuidadosamente para beneficio de ambos; la corta de madera, si se efectúa de manera incorrecta, puede ser dañina para la producción de PFNM; por último, la producción de algunos PFNM puede afectar considerablemente la producción de otros. Esto indica la necesidad de lograr un sistema de manejo forestal balanceado e integrado, combinando la prudencia ecológica y económica.

Actualmente, el manejo de bosques naturales en América Latina y el Caribe es muy débil, y casi inexistente en muchos casos. El desafío es enorme, y ha habido algunas iniciativas para enfrentarlo. Por ejemplo, se espera que el Programa del Bosque Tropical Iwokrama en Guyana, iniciado a comienzos de 1993, examine los problemas involucrados, as' como el futuro de los recursos biológicos de la Región.

Cultivo de productos forestales no madereros

Los impactos de la deforestación sobre los PFNM pueden ser parcialmente prevenidos o minimizados si se plantan como cultivos. Esto por si solo, sin embargo' no neutralizará totalmente todos los impactos de la deforestación. La domesticación de plantas que producen PFNM, que implica su mejoramiento genético y su crecimiento bajo prácticas de cultivo intensivo, a menudo se considera como un medio para asegurar la producción controlada y el éxito económico de la empresa. El cultivo intensivo puede efectuarse bajo sistemas de monocultivo, cultivos mixtos o agroforestales. Ciertos productos no madereros (cardamomo) pueden crecer artificialmente bajo las sombras de bosques naturales o artificiales.

Ha sido una experiencia común que, cuando un producto adquiere importancia comercial, su suministro proveniente de fuentes silvestres tienda a ser reemplazado por fuentes cultivadas, con el fin de controlar la producción, calidad y costos. La palma aceitera, el caucho, la nuez de cajú, el café, el cacao y la pimienta son sólo unos pocos de los muchos productos forestales silvestres que han sido reemplazados en gran parte por la producción desde fuentes cultivadas. La productividad del cultivo puede ser aumentada mediante el mejoramiento de la agrotecnología, y esto también ayudaría a mantener la sustentabilidad de los recursos pues facilitaría la conservación de los recursos genéticos en el bosque natural.

Cosecha de productos forestales no madereros

La cosecha de PFNM, tanto de fuentes silvestres como cultivadas. es diferente de la corta de árboles en términos del uso de herramientas y equipo, tecnología, preparativos de pre-cosecha, tratamientos de post-cosecha y necesidad de procesamiento intermedio. Normalmente la cosecha no involucra una planta o árbol entero, sino que sólo partes de ellos. La naturaleza de la cosecha varia desde la recolección de nueces y hojas, hasta el sangrado para extracción de resina/látex, cosecha de palmitos, búsqueda de miel, extracción de cera y recolección de material vegetal decorativo.

Las técnicas de cosecha varían considerablemente para los diversos PFNM. Las nueces comestibles involucran: recolectar, limpiar, secar y calibrar; las fibras requieren: cortar las partes pertinentes de la planta (hojas, ramas), remover espinas y corteza dura, hervir, batir y separar las fibras, recubrir o tratar con productos químicos, secar y enfardar; para algunos látex implica: hacer incisión en el tronco del árbol, tratar con ácido para aumentar la exudación; recolectar el exudado crudo, hervir hasta alcanzar una consistencia pastosa, enviar en bolos o bloques para empaquetar y transportar: las semillas de achiote requieren: recolectar las vainas, secar, machacar, seleccionar, inspeccionar y fumigar; el caso de algunas plantas medicinales. la cosecha implica: sacar los tubérculos o rizomas, asegurándose que quede material reproductivo en la tierra. cortar, deshidratar, calibrar y empaquetar. El ciclo de la cosecha también varia desde unas pocas semanas para brotes tiernos, hasta períodos más largos en el caso de fruta madura o rizomas.

Dado que el volumen para PFNM individuales en la mayoría de los casos es pequeño y de naturaleza extractiva, la atención que se le dedica a su cosecha también tiende a ser menor. Los recolectores/extractores, tales como los Castanheiros (recolectores de nuez del Brasil) y los Chicleros (extractores de goma chicle), en su mayoría son inexpertos y no capacitados en métodos científicos. Como resultado, el nivel de cosecha de muchos PFNM es pobre y rudimentario, y cuando se enfrenta con demandas comerciales mayores y más regulares, ha tendido a ser derrochadora, destructiva e insostenible.

Existen variaciones en el sistema de organización de cosecha de los PFNM. Un sistema común es su recolección por la gente local bajo derechos extractivos, y, con algún tipo de auspicio o ayuda financiera por parte del agente comprador. Otro es mediante el empleo de mano de obra casual o a contrata por aquellos que han obtenido derechos de recolección en arriendo. Los recolectores de PFNM a menudo son explotados por intermediarios que controlan el acceso al mercado, o por quienes controlan el acceso al recurso. Por ejemplo, en el Amazonas brasileño existe un sistema conocido como "aviamento", mediante el cual los bienes de mercado que necesitan los extractores de caucho y nuez del Brasil son suministrados por intermediarios o agentes compradores a crédito, con precios inflados, que se pagan en productos extraídos. Este problema se aplica particularmente a todos los productos extractivos. Por lo tanto, los millones de recolectores de PFNM no tienen incentivos adecuados para practicar una cosecha debidamente controlada y sostenible.

Los cuidados post-cosecha son también deficientes en muchos casos, y hay una alta tasa de desperdicio. El desperdicio ocurre en términos cuantitativos y cualitativos durante la recolección, el transporte y el almacenaje. Alrededor del 25% de las nueces del Brasil se pudren durante el transporte y en el almacenaje. La infraestructura física es más importante cuando los productos cosechados son delicados o perecibles, comparados con aquellos que pueden soportar una manipulación brusca o un largo periodo de almacenaje.

Por lo tanto, es urgente racionalizar y mejorar los sistemas y prácticas de cosecha, incluyendo mejores herramientas y técnicas, mejoramiento de la capacitación y habilidad, sistemas de incentivos, mecanismos institucionales, promoción de facilidades locales para procesamiento y para adición de valor. y vinculación de la cosecha al procesamiento.

Procesamiento de productos forestales no madereros

El procesamiento primario y vertical de los PFNM agrega valor al producto. proporciona empleo local y ayuda a una mayor retención de su valor en el país de origen. Sin embargo, en los países en desarrollo, los productos cosechados llegan al mercado - local o externo - ya sea luego de algún procesamiento intermedio como lavado y calibrado, o luego del procesamiento primario.

El procesamiento vertical orientado al mercado es altamente exigente en cuanto a calidad y confiabilidad de suministro. Sin embargo, en la mayoría de los países en desarrollo, el procesamiento vertical sofisticado raramente se practica debido a la falta de tecnología, mano de obra calificada, experiencia en el manejo, mecanismos de inversión y comercialización, junto con una inadecuada información/conocimiento sobre recursos y desarrollo de recursos.

El procesamiento que se practica en la Región utiliza una gama de tecnologías y equipo: desde procesos semi-mecánicos o mecánicos con equipo fabricado localmente, en su mayoría, hasta aquellos con tecnología de procesamiento mejorada y equipos importados. Los siguientes son ejemplos de esta amplia gama: la destilación simple para extraer aceites esenciales que implica el paso de vapor a través de una carga de hojas frescas o parcialmente secas, y la condensación del vapor: la fabricación de canastos ornamentales con paja Toquilla, a nivel de hogar; el descascarado manual de la nuez del Brasil, que implica secado al sol, remojo y remoción de la cáscara; la preparación y enlatado del palmito; el procesamiento un tanto sofisticado de semillas de achiote para producir Bixina cristalizada, como lo está haciendo una firma en Perú; y el altamente mecanizado congelamiento con hidrógeno y descascarado de las nuez del Brasil, actualmente en etapa experimental. En la Región también hay infraestructuras establecidas, especialmente en los países más grandes, para producir preparaciones medicinales/productos farmacéuticos a base de productos fitoquímicos, y fragancias de aceites esenciales y artículos de consumo similares utilizando PFNM. Estas producciones satisfacen las demandas del mercado local, nacional y hasta cierto punto regional.

La mayor parte del procesamiento de PFNM para uso local, ya sea medicinas a base de hierbas o canastos de paja, se realiza en pequeñísimas unidades familiares, empleando personas sin ninguna capacitación, y que trabajan a jornada parcial. Son actividades de bajo retorno. Su supervivencia es poca, ya que tienden a ser abandonadas a medida que suben los salarios y surgen oportunidades alternativas. Aquellos productos de unidades comparativamente más grandes y mejores que efectúan procesamiento primario para exportación, como el caso del polvo y pasta de achiote o la citronela y otros aceites esenciales, son sometidos a un mayor procesamiento en los países importadores desarrollados. Por ejemplo, el polvo de achiote se utiliza para producir Bixina soluble en aceite, y Norbixina soluble en agua.

Siempre que exista una adecuada tecnología y capacidades, muchos países de la Región cuentan con el potencial para instalar el procesamiento orientado a la exportación de PFNM, tales como extractos naturales y colorantes de buena calidad. Sin embargo, es necesario conocer las necesidades especificas del mercado, como asimismo las especificaciones y estándares requeridos para el producto, antes de decidirse a emprender la producción orientada a la exportación. También existe la necesidad de vincular la producción a una fuente confiable de suministro de materia prima. La tecnología moderna, más eficiente, puede causar mayor destrucción si está ligada a economías extractivas y suministro irregular. Aunque es importante agregar valor al producto en forma local, el tratar de producir bienes de consumo sin una adecuada preparación o estudios, es un asunto arriesgado.

En la mayoría de los países no existe una estrategia nacional para agregar valor a los materiales no madereros de los bosques. Sujeto a la factibilidad basada en un suministro estable de PFNM adecuados y al análisis de factores económicos y de mercado, el desarrollo a través de la adición de valor, demandará tecnologías de proceso adecuadas que sean capaces de producir bienes de mercado, como asimismo una clara estrategia de desarrollo.

La tecnología de proceso para plantas medicinales, por ejemplo, ayuda a aislar compuestos activos puros para la formulación de drogas y compuestos intermedios para la producción de drogas semi-sintéticas, y para preparar remedios corrientes (extractos, polvos, tinturas, entre otros).

Antes de comenzar la producción propiamente tal, es necesario efectuar ensayos piloto. Las plantas piloto polivalentes, como aquella diseñada y desarrollada por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, ONUDI, pueden ser utilizadas para llevar a cabo operaciones de extracción de sabores, aromas y compuestos medicinales del material vegetal, por ejemplo extracción acuosa o solvente, extracción continua, preparación de extractos sólidos y óleoresinas, destilación de aceites esenciales, fraccionamiento de aceites esenciales y procesamiento de otros productos económicos derivados de las plantas.

Mercados y comercialización forestales no madereros

En vista de la variedad de PFNM, que fluctúa desde frutas y alimentos hasta productos químicos aromáticos y fitofarmacéuticos, los mercados para estos productos muestran la correspondiente variabilidad: el trueque en la economía de subsistencia, los mercados locales de los pueblos, los mercados de las grandes ciudades (nacional) y los mercados internacionales. Algunos productos cubren la demanda global (p.ej. nueces comestibles, resina) y otros llegan a nichos específicos (tipos especiales de miel, productos químicos aromáticos). Algunos productos no madereros no se comercializan, sino que son recolectados y consumidos.

Hay una gran cantidad de vendedores involucrados localmente en la venta de PFNM. Un estudio sobre mercados de productos forestales realizado en Iquitos, Perú, identificó aproximadamente 5.000 vendedores de diversos productos forestales en 1986. Estos vendedores estaban apoyados por una red de vendedores al por mayor, comerciantes y varios niveles de compradores y vendedores en la ciudad. En 14 pueblos encuestados, casi todos los hogares recolectaban y vendían algún producto forestal, la mayoría de ellos a intermediarios en el pueblo. Los principales productos comercializados eran frutas, hojas, palmitos, bolsas, canastos, bálago y otros materiales de construcción, carne y cueros, y plantas medicinales.

Los comerciantes y mercaderes locales son los principales intermediarios que compran PFNM en forma barata de los recolectores, y los venden a los exportadores o procesadores o sus agentes a precios altos. Debido a la ausencia de organizaciones cooperativas de recolectores, a la no disponibilidad de información sobre mercados y precios, y a la falta de acceso a crédito/financiamiento para hacer frente a las necesidades operacionales, estos recolectores están a merced de los intermediarios. Tradicionalmente, el suministro de PFNM ha involucrado redes de recolectores locales e intermediarios ligados por relaciones de largo plazo, a menudo basadas en el endeudamiento. Es un sistema dominado por el comerciante, y no propicia el establecimiento y crecimiento de empresas. El sistema es de explotación, y no apoya el desarrollo sostenible. Para apoyar el desarrollo, es esencial que la comunidad de recolectores de PFNM reciban asistencia para formar cooperativas y vender sus productos directamente al procesador o exportador, a través de su organización, en base a contratos de largo plazo.

Hay algunos pocos casos en que las unidades de producción están apoyadas por fuentes controladas de PFNM y otros mecanismos para la recolección y suministro de los productos. Sin embargo, es muy necesario racionalizar las cadenas de mercado interno para PFNM.

Un estudio reciente de la FAO identificó como comercialmente importantes a 116 ítems de PFNM, incluyendo 26 aceites esenciales, y considerando el grupo de plantas medicinales como un solo ítem. La información disponible indica que 500 a 600 distintas plantas medicinales entran al comercio internacional. La región de América Latina y el Caribe tiene una parte significativa en el comercio internacional, con importantes productos de exportación tal, s como nuez del Brasil, aceites esenciales, plantas y extractos medicinales, especias, colorantes para alimentos, gomas, resinas, látex, palmitos y callampas. Ocasionalmente se exportan algunos ítems únicos, tales como pájaros ornamentales de Trinidad y Tabago y mariposas de Centroamérica.

Las normas de calidad generales para productos comercializados internacionalmente son establecidas por la Organización Internacional de Normalización. Las normas de calidad y seguridad por parte de administraciones de alimentos y drogas, y grupos de protección al consumidor de los países importadores, a menudo son rígidas con respecto a artículos tales como extractos medicinales, productos fitoquímicos, colorantes y aditivos de alimentos, aceites esenciales y fragancias. Con respecto a grupos específicos de productos, existen federaciones internacionales que monitorean, entre otras cosas, las normas de calidad (p.ej., la Federación Mundial de Fabricantes de Medicina Patentada y la Federación Internacional de Comerciantes en Aceites Esenciales y Aromas).

A menudo las especificaciones en cuanto a calidad. los de sanidad y seguridad las normas de envasado (y la falta de conocimientos sobre las preferencias del consumidor) se transforman en barreras no arancelarias para muchos países para obtener acceso a mercados internacionales. No hay otra alternativa para hacer frente a esta situación que el mejoramiento de los estándares de producción.

Por diversas razones. ha ocurrido una erosión de la proporción de PFNM en los mercados internacionales a través de los años. Durante las tres primeras décadas de este siglo y nuevamente durante la II Guerra Mundial Brasil exportaba alrededor de 40 aceites vegetales diferentes todos los cuales perdieron su posición en el mercado debido al suministro intestable y a la competencia por parte de sustitutos. Además la exportación brasileña de aceite de palo de rosa cayó desde 138 t en 1966 a alrededor de 40 t en años recientes. Actualmente la demanda de Sorva (Couma spp.) en mercados internacionales como base para la goma de mascar. ha declinado desde un nivel de varios miles de t hasta alrededor de 500 t. Entre 1987 y 1992, el mercado de nuez moscada de Granada cayó en 35%, mientra los precios cayeron en alrededor del 65%. El precio de la semilla de achiote cayó desde $EE.UU. 2 100/t en 1987 hasta menos de $EE.UU. I 000/t en fechas recientes.

No obstante haber dado algunas indicaciones en este documento sobre las limitaciones que enfrenta el sector de los PFNM junto con SUS causas es difícil analizar la situación adecuada y objetivamente. debido a la falta de información y datos apropiados. La agrupación de productos que se utiliza en informes estadísticos y la agregación de productos en la Clasificación Comercial Internacional Uniforme hacen casi imposible aislar los PFNM por productos específicos y por fuentes (forestales versas no forestales y país). Muchos ítems de PFNM caen bajo "materiales vegetales y productos vegetales". Las nueces comestibles de los bosques se incluyen en el grupo de todas las nueces comestibles junto con el maní el cajú. la nuez del Brasil y otras. Por razones similares es también difícil analizar todos los factores involucrados en los cambios de precios y ver si ellos y los costos reflejan valores reales como también si los controles de producción pueden mejorar la situación.

Un aspecto que da alguna indicación sobre la posibilidad de controlar costos y mejorar la eficiencia económica lo constituye la gran diferencia entre el precio pagado al recolector de PFNM y aquél que se obtiene por el producto en el mercado, sin un procesamiento sofisticado o refinamientos. Se ha informado que los Castanheiros (recolectores de nuez del Brasil) de Brasil reciben de los Marreteiros (intermediarios! sólo un 2% a 3% del precio de mercado de la nuez en los Estados Unidos. El precio local de semilla de achiote en su fuente es alrededor de $EE.UU. 130/t mientras se vende en $EE.UU. 1 200/t a países importadores para un mayor procesamiento. La mayor parte de esta diferencia de precios se produce por ganancias de los comerciantes cuya tendencia (al contrario de los empresarios) es sacar el máximo provecho económico mientras dure la oportunidad. Esto es un obstáculo serio para la promoción del mercado. Como se sugirió anteriormente el desarrollo de empresas locales es esencial.

La nueva actitud de consumismo "verde" como resultado de una preocupación por la conservación ambiental y la consecuente preferencia por productos naturales está dando una ventaja y una nueva aceptación a los PFNM. Por ejemplo la emergente popularidad de la terapia aromática un campo creciente dentro de la terapia natural que requiere de aceites esenciales obtenidos de plantas cultivadas sin el uso de fertilizantes químicos. Sólo en el Reino Unido se utilizan aceites esenciales por valor de $EE.UU. 15 millones anuales para la terapia aromática. Otro es el caso del Ipecac (Cephaeilis spp.), la planta natural otrora popular para el tratamiento de la disentería amébica y desplazada un tanto por las drogas sintéticas. Esta planta está recobrando su popularidad puesto que muchas cepas de ameba han desarrollado resistencia a las drogas sintéticas.

Si se mejora la tecnología si los canales de comercialización se hacen más eficientes y racionales y si se desarrolla un procesamiento adecuado para agregar valor (p.ej. Trimyristin de nuez moscada en Granada) en los países productores de PFNM, sin duda será. posible efectuar un cambio positivo en la situación, conducente al desarrollo sostenible de dichos productos. También es necesario desarrollar nuevos productos y nuevos usos para los que ya se conocen, así como asegurar un suministro estable de ellos.

En todo caso, es necesario, particularmente respecto a productos de importancia comercial, tener una orientación de mercado en lugar de una simple orientación de producción. Esta última tiene el efecto de crear un mayor suministro, reduciendo así los precios y la rentabilidad. Una orientación de mercado exitosa, sin embargo, debe aumentar la demanda y el valor, permitiendo así una mayor entrada al mercado, sin reducir el precio global del producto. El desarrollo de productos, y el desarrollo y la investigación de mercados son aspectos relacionados con este enfoque.

Investigación y mejoramiento de tecnología

La situación generalmente pobre de los PFNM en la mayoría de los países productores se atribuye en parte a la inadecuada tecnología utilizada, y a la falta de investigación para mejorarla.

Las necesidades de investigación sobre PFNM en la Región con el fin de mejorar la tecnología, son enormes, y atañen a todos los aspectos de su manejo y desarrollo. Esto cubriría, entre otros puntos: aumentar el conocimiento sobre el recurso PFNM; métodos de inventario para diferentes PFNM; búsqueda, selección, evaluación y clasificación de especies vegetales (como por ejemplo mediante estudios farmacológicos y toxicológicos sobre plantas medicinales), e identificación de especies candidatas para el desarrollo de productos específicos; domesticación y cultivo, incluyendo aspectos de monocultivo y agroforestales; experimentación in situ; ensayos de introducción de especies; fitomejoramiento y mejoramiento genético, incluyendo el uso de recursos silvestres de germoplasma para aumentar rendimientos y resistencia de cultivos establecidos a pestes y enfermedades; mejoramiento de prácticas agronómicas: mejoramiento de métodos de cosecha para reducir desperdicios y aumentar rendimientos (tales como el método de surco para extracción de resina usando pulverizaciones ácidas); adaptación de tecnología importada; y diversificación de productos, incluyendo incremento de calidad.

Muchas instituciones de investigación en América Latina y el Caribe (tales como el Instituto Nacional de Investigación Forestal y Agrícola de México y el EMBRAPA - Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria) han estado realizando investigaciones sobre distintos aspectos de los PFNM. Existe alguna información sobre distribución, ecología, fenología, ingredientes activos, métodos de cultivo, métodos de recolección, rendimientos y uso de especies vegetales seleccionadas. Sin embargo, existe la necesidad de reforzar las instituciones de investigación y de promover la investigación colaborativa para evitar la duplicación de esfuerzos. Un aspecto que es preciso destacar aquí es la importancia de la vinculación investigación-extensión, y el suministro de materiales adecuados de información y manuales técnicos. La nueva orientación de la investigación científica sobre recursos naturales hacia los ecosistemas, ofrece mejores oportunidades para abordar los aspectos principales del manejo sostenible de PFNM.

Apoyo institucional para el desarrollo de productos forestales no madereros

Uno de los peores males que afectan al sector de los PFNM es la negligencia institucional con respecto a políticas, estrategias y planes, derechos legales y acuerdos, incentivos, desarrollo de destrezas, consideraciones de salud y seguridad, acceso a información, y apoyo eficiente por parte de la administración pública.

En la mayoría de las políticas forestales, los PFNM sólo reciben una mención pasajera, pero sin claros objetivos, metas y estrategias de desarrollo. Esta omisión conduce a la falta de planes, programas y proyectos pertinentes relacionados con ellos, y a la insuficiencia de inversiones. Debido a esto, hay muy poco énfasis en desarrollar y mantener una base de datos sobre PFNM. Ha habido iniciativas para mejorar la situación en algunos países, pero se requiere con urgencia una acción mucho mayor.

El predominio de la extracción artesanal en la producción y el manejo de los PFNM requiere de medidas adecuadas con respecto a derechos legales para fomentar las inversiones y mejoramientos a largo plazo. Además, esto es necesario para facilitar la disponibilidad de préstamos/fondos para el desarrollo de PFNM.

El término "extractivismo" significa la cosecha tradicional o de baja tecnología de productos que ocurren naturalmente en los bosques naturales. Los indios de la región amazónica, extractores de caucho y recolectores de PFNM con una forma de vida basada en los bosques, son las personas involucradas en esta actividad. El problema de los derechos de grupos extractores para cosechar y manejar PFNM tiene implicancias sociales, económicas y ecológicas. Cuando el valor de los productos termina en manos de los intermediarios, los extractores siguen pobres, independiente del valor de los productos involucrados. El ingreso consistente y equitativo proveniente de la cosecha de PFNM proporciona a la gente un incentivo para conservar y manejar el bosque en forma sostenida. Este fue el razonamiento que tuvo el Congreso Nacional de Guatemala para promulgar la Ley de la Reserva de la Biosfera Maya en 1990. Alrededor de la mitad de la reserva, 750 000 ha, está designada como reserva extractiva para Xate, pimienta malagueta, chicle y otros productos importantes.

Atendiendo a un llamado hecho por el Consejo Nacional de Extractores de Caucho (existen alrededor de 70 000 en la región amazónica de Brasil) en la segunda mitad de los años ochenta. el Gobierno brasileño decretó la formación de 14 reservas extractivas. de las cuales sólo 4 están operando actualmente. Aquí la tierra se arrienda por un periodo inicial mínimo de 30 años a los extractores de caucho, y la propiedad queda en manos del Gobierno. En las reservas extractivas de Brasil, ha ocurrido un cambio desde el "aviamento" hacia sistemas autónomos de manejo, en áreas más asequibles. Este desarrollo requiere un mayor fortalecimiento y planificación.

Aparte de la seguridad en la tenencia y la autonomía, también se requieren incentivos económicos. Las intervenciones racionales de política son necesarias para asegurar el acceso al crédito y a los mercados, y precios remunerativos para el producto. Actualmente, las instituciones financieras otorgan créditos a los procesadores y exportadores de PFNM, y estos fondos se utilizan principalmente para comprar y comercializar, y no para manejar y cosechar sosteniblemente el recurso.

La participación organizada y de amplia base, incluyendo a grupos locales, a las mujeres, a la comunidad indígena y al sector privado, es un medio esencial para fortalecer la estructura institucional para el desarrollo de PFNM, con el fin de obtener beneficios económicos y ecológicos. La disponibilidad de facilidades para la capacitación y desarrollo de aptitudes, la entrega de paquetes tecnológicos y apoyo de extensión, un sistema para proporcionar información de mercado, apoyo para instalar la infraestructura necesaria y una administración pública forestal eficiente, con orientación hacia el desarrollo, son otros componentes de una estructura institucional racional. Esta estructura es necesaria para promover una relación beneficiosa entre la industria productora y el usuario, y las operaciones integradas cuando esto sea factible.

Al vincular los recursos PFNM con mercados nacionales e internacionales para apoyar el desarrollo sostenible, cada país debe diseñar mecanismos apropiados a su situación, cubriendo el acceso, control, manejo y propiedad del recurso, e involucrando a la gente y grupos locales, agencias administrativas, la industria y el comercio. El apoyo y la asistencia internacional pueden facilitar y ayudar a acelerar el proceso.

Los países de esta Región pueden aprender de las experiencias de otros a través del intercambio regular de información y de actividades conjuntas. En este sentido, será muy útil una Red Regional de Información sobre Productos Forestales No Madereros.

Areas Acción

El análisis anterior ha identificado las principales limitaciones y las amplias áreas de acción involucradas en el desarrollo de PFNM y ha dado algunas sugerencias de opciones.

- Un paso esencial lo constituye la evaluación de los recursos de PFNM por categorías apropiadas y una prospección detallada para productos específicos (p.ej. fitoquímicos) en áreas prioritarias seleccionadas. Esto serviría además como una buena base para la planificación.
- La planificación e implementación de un manejo forestal integrado para productos madereros y no madereros es importante para mejorar la productividad sostenible y para equilibrar las funciones del bosque, incluyendo la conservación de recursos genéticos vegetales. En este sentido, la planificación debería considerar los limites de suministro sostenible de los bienes y servicios involucrados. El suministro ofrecido al mercado podría ser ajustado de tal manera que ayude al logro de los objetivos de conservación.
- Los objetivos de conservación de los recursos de bosques naturales pueden ser facilitados por la domesticación de especies silvestres y el cultivo intensivo de plantas productoras de PFNM, cuando sea factible. Esto ayudaría a proporcionar un suministro estable y uniforme de materia prima, y podría ser controlado por unidades de procesamiento. En este sentido son importantes los estudios e investigaciones sobre la conveniencia de diferentes sistemas agroforestales y agronómicos.
- La cosecha es un eslabón especialmente débil en el uso de PFNM, debido a la variedad de herramientas, técnicas y situaciones involucradas. Una cosecha inadecuada trae como resultado un desperdicio del producto y daño a los recursos. Se requiere especial cuidado para mejorar la cosecha, junto con preparativos pre-cosecha y tratamientos post-cosecha.
- Los sistemas existentes de cosecha y recolección de PFNM no tienen un adecuado respaldo tecnológico y de manejo, y su vinculación con la cadena de intermediarios y comerciantes no es conducente al manejo sostenido del recurso. Es necesario racionalizar el sistema, desarrollando empresas participativas autónomas con objetivos de sustentabilidad a largo plazo.
- El desarrollo de procesamiento local para adición de valor, con un nivel de tecnología y escala adecuado, debe realizarse para atraer y retener los mayores beneficios posibles dentro del país. Considerando que los productos de consumo en base a PFNM son altamente específicos en cuanto a niveles de calidad y seguridad, el desarrollo de tecnologías pertinentes debería ser parte integral en la promoción de los PFNM.
- La garantía de calidad y estabilidad en el suministro son condiciones vitales en el comercio internacional. Esto debe lograrse junto con el control de costos para evitar sustituciones por productos sintéticos más baratos. El desarrollo de nuevos productos, el mejoramiento de antiguos, la recuperación de mercados perdidos y la identificación y promoción de nuevos mercados son acciones que deberán ser abordadas como parte de la estrategia para el desarrollo de los PFNM.
- En la mayoría de los países, un obstáculo importante relacionado con todas las áreas de acción mencionadas es la falta de información básica sobre casi todos los aspectos de los PFNM. Se estima que en el 95 % de los países, la información estadística al respecto, es incompleta. El establecimiento de una base de datos estadísticos y de un sistema global de información es esencial para una planificación racional.
- Al no estar convenientemente identificados y cuantificada la producción y consumo de los PFNM, por no existir modelos ni mecanismos apropiados de colecta de las estadísticas pertinentes, se sub valúa o desconoce totalmente su significación y peso en las economías locales y nacionales. Al mismo tiempo se subvalora la importancia del sector forestal.
- La necesidad de fortalecer la investigación para resolver problemas y mejorar la tecnología debe ser resaltada. La transferencia de tecnología y la investigación aplicada también requieren énfasis en el plan global de desarrollo de los PFNM. La cooperación en actividades de investigación entre los países de la Región a través de programas conjuntos puede ayudar a evitar duplicaciones y acelerar el proceso de desarrollo de los PFNM. Específicamente, la cooperación regional debe vincularse con la investigación internacional en el campo forestal y la agroforestería, para coordinar y canalizar los esfuerzos. Una Red Regional de Información sobre Productos Forestales No Madereros, propuesta anteriormente, también puede utilizarse para intercambiar información sobre investigaciones.
- Otros ingredientes vitales y esenciales en todo el proceso son las inversiones adecuadas y las instituciones eficientes. Estas incluyen facilidades de crédito a plazos razonables, apoyo de extensión, un sistema efectivo de incentivos vinculado a metas claves y grupos-objeto, y la participación popular organizada.
- La asistencia internacional en áreas claves del desarrollo de PFNM puede jugar un papel catalítico y valiosísimo.

Por consiguiente, se requiere con urgencia una política y estrategia global (incluyendo planes de acción específicos) para el desarrollo de PFNM, que cubra adecuadamente las áreas y aspectos indicados, apoyada por un compromiso para la acción.

Conclusión

Los PFNM son un recurso natural importante que pueden apoyar una silvicultura sana y sostenible. Existe un gran potencial para el desarrollo en base a los PFNM en la Región, pero esto no ha sido utilizado adecuadamente a causa de diversos obstáculos de naturaleza tecnológica, institucional y financiera.

En este sentido, se han identificado varios aspectos relevantes en este documento. Ellos incluyen: falta de una clara definición y clasificación de los PFNM; falta de información básica; inadecuado desarrollo, manejo y conservación de recursos; falta de integración adecuada en el manejo de productos madereros y no madereros; falta de incentivos para introducir e implementar prácticas operacionales consistentes; obstáculos en el desarrollo de la participación popular organizada y del empresariado; pobreza e inadecuada capacidad de organización de las comunidades involucradas; debilidades en la organización de las labores de recolección de los PFNM y la influencia de intermediarios/comerciantes explotadores; falta de orientación de mercado, fluctuaciones de suministro e inadecuado cumplimiento con las normas de calidad; falta de competitividad en c! mercado internacional a causa de debilidades en la cadena de manejo y uso de los PFNM; instalaciones deficientes de procesamiento locales; investigación insuficiente, falta de facilidades adecuadas de extensión y de incentivos para el desarrollo de aptitudes en áreas relacionadas con los PFNM; y falta de un sistema realmente sólido de cooperación y colaboración regional.


- Siguiente