Taller sobre extracción
de PFNM y potencialidades de reservas de uso múltiple
El éxito de los dos talleres en América Latina alentó a, la UICN y a la CCE, con aporte financiero adicional del Gobierno de Francia y del Consejo Científico de los países del Commenwealth, a organizar un tercer taller para analizar la situación de los PFNM en Africa. Este taller tuvo lugar en Naro Moro, Kenya, del 8 al 13 de mayo de 1994, y sus objetivos fueron:
- Investigar cómo la extracción de los PFNM y el concepto de reservas extractivas, podrían ser el motor para la conservación de los bosques tropicales del Africa.
- Examinar el rol benéfico de la extracción de los PFNM para las comunidades forestales del Africa.
- Desarrollar la conciencia y diseminar información sobre las aplicaciones potenciales de la extracción de los PFNM en la conservación de los bosques.
- Proponer políticas, así como marcos legales e institucionales para el manejo de las reservas forestales en el Africa, donde la extracción de PFNM y otras formas de uso múltiple del bosque sean los elementos esenciales para la conservación.
En el taller participaron 43 personas de 14 países de Africa (Benín, Botswana, Camerún, Costa de Marfil, Gabón, Ghana, Kenya, Malawi, Mozambique, Sud Africa, Tanzania, Uganda, Zaire, Zimbabwe), de 4 países de América Latina (Argentina, Brasil, Costa Rica y Guatemala) y de diversas organizaciones internacionales.
Los participantes analizaron el tema de la extracción de los PFNM en 9 grandes temas:
- Inventario y evaluación de los PFNM
- Relación entre utilización de los PFNM dentro y fuera del bosque
- Sistemas de tenencia de la tierra y derechos de propiedad
- Valor económico de los PFNM
- Valores culturales de los PFNM
- El impacto de la extracción de los PFNM en la biodiversidad
- Aspectos políticos, legales e institucionales
- Desarrollo de planes de manejo a partir del uso de PFNM
- Participación comunitaria y estructuras de gestión de uso múltiple de recursos.
Las principales recomendaciones que salieron de este taller se pueden resumir en lo siguiente:
- Para asegurar la sustentabilidad del desarrollo de los PFNM se debe dar igual nivel de importancia, junto a la valoración económica, a los valores sociales, culturales y ecológicos de estos productos, asimismo se deben desarrollar técnicas para medir en cantidad y calidad estos valores.
- Es necesaria la participación de las comunidades locales bajo una gestión asociativa en el manejo de reservas forestales de cualquier tipo.
- Fortalecer la cooperación entre los países africanos, iniciada durante este taller, relacionada con el intercambio de información y creación de redes sobre desarrollo, educación e investigación de PFNM.
- Las experiencias de los latinoamericanos sobre el uso de los PFNM y la creación de reservas extractivas y comunitarias de uso múltiple, fue muy apreciada por los participantes africanos. Se concluyó que hay mucho que aprender de las experiencias de ambos continentes sobre PFNM. Por eso se recomendó promover la cooperación Sur-Sur (Africa-América Latina) para el desarrollo de los PFNM, entre organismos gubernamentales, ONGs, proyectos de campo, instituciones de investigación, universidades y asociaciones forestales locales, involucradas en actividades relacionadas con el desarrollo y conservación de PFNM.
- Promover la cooperación FAO-UICN relativa al desarrollo de los PFNM.
- Promover la cooperación IDRC-UICN relativa a la investigación de los PFNM.
Publicaciones
La UICN, en
su serie verde "El Programa de Bosques de la UICN",
publicará en 1995, los resultados del taller de Naro Moro,
Kenya, con el titulo "Extracción de PFNM en reservas de uso
múltiple en el Africa".
Taller Internacional
Siguiendo la serie de talleres, la UICN-PCB va a planificar la organización de un cuarto taller, de carácter mundial en el Sud Este Asiático en cooperación con el Centro Internacional de Investigaciones Forestales (CIFOR), donde se analizará la situación del desarrollo y conservación de los PFNM en el mundo y se elaborarán las bases para el desarrollo de una política global para el uso sustentable de estos productos.
El Comité holandés de la UICN ha publicado los resultados de un estudio sobre los PFNM del Sud Este Asiático, bajo el título "Valor Económico de los Productos Forestales no Maderables del Sud Este Asiático, con énfasis en Indonesia, Malasia y Tailandia". Comité holandés de la UICN. Amsterdam. 1989. (En inglés).
Nuevas iniciativas
En Filipinas, la UICN debe iniciar este año un proyecto de Palawan, el cual ha sido diseñado para establecer un sistema de uso de los PFNM económica y ecológicamente viable, como base para manejar los bosques y conservar la biodiversidad en Palawan. El Proyecto busca además proporcionar incentivos a los usuarios locales del bosque para evitar el mal uso de los PFNM, al mismo tiempo promover ingresos y ganancias significativas a nivel local para mejorar el nivel de vida de las comunidades forestales.
En Sri-Lanka se han realizado diversos estudios sobre los usos tradicionales del bosque, incluyendo el uso de los PFNM. La UICN-PCB ha diseñado un nuevo proyecto para hacer buen uso de estos datos con el objetivo de comprender mejor el valor económico de los PFNM para las comunidades locales (que dependen del bosque para sus subsistencias), lo cual nos debe llevar a una re-definición del valor económico de estos productos y su posterior aplicación en los proyectos de la UICN en Filipinas, Vietnam y Laos.
En Vietnam se está planificando un estudio de pre-factibilidad, para preparar una propuesta de proyecto de utilización sustentable y desarrollo de PFNM para. beneficio de comunidades forestales.
En Laos un
proyecto similar al de Filipinas (Palawan) ha sido elaborado, con
el objetivo de conservar la biodiversidad forestal mediante la
promoción de la utilización económicamente sustentable de los
PFNM a nivel comunitario y provincial.
El Programa de
Conservación de Bosques de la UICN va a participar y asumir un
rol activo en forums e iniciativas internacionales claves (donde
se debatan aspectos globales relacionados con la conservación de
los bosques) para asegurar que sus puntos de vista sean
promovidos. En relación a los PFNM, estos forums globales son
los siguientes:
- Consulta de Expertos de la FAO sobre PFNM
- Iniciativas del Banco Mundial, ITTO y UNESCO sobre PFNM
- Iniciativas de ONGs internacionales, WWF, Friends of the Earth, Cultural Survival y otras sobre PFNM
Finalmente,
la UICN espera desarrollar una Estrategia Mundial para el
Desarrollo y la Conservación de los Productos Forestales no
Madereros, en colaboración con FAO y otros organismos
internacionales.
CDC (Centro de Datos para
la Conservación - Bolivia). 1993. Caracterización general de
los Bosques Andinos en Bolivia. La Paz.
CESA. 1991. Usos tradicionales de las especies forestales nativas en el Ecuador. Quito. CESA.
DDA, Intercooperación, UICN. 1992. Programa de conservación de Bosques Andinos. Quito.
DDA, Intercooperación, UICN. 1992. Bosques Nativos Andinos y sus comunidades. Estudios de casos: Ecuador. Quito.
GOVERNO DO BRASIL, BIRD, CUE. 1994. Projeto unidades de conservação de uso directo. Sub Projeto Reservas Extrativistas. Programa Piloto das Florestas Tropicais do Brasil. Brasilia.
IMBACH, A. 1994. Uses of non-timber forest products for rural sustainable development in Central America: the experience of the Olafo Project. Documento presentado al Taller sobre PFNM en Africa. Naro Moro, Kenya (4-8 de mayo de 1994).
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________1994. Forest conservation programme. Non timber forest products initiatives (documento borrador).
PALACIOS M., M.A. 1994. Potential productive use of the Tropical Forest of Guatemala as a strategy for its conservation. Documento presentado al Taller sobre PFNM en Africa. Naro Moro, Kenya (4-8 de mayo de 1994).
RUIZ-MURRIETA, J. y BROEKHOVEN, G. 1994. Informe sobre el Taller de Naro Moro, Kenya sobre PFNM en el Africa. UICN-PCB.
RUIZ-MURRIETA, J. 1994. El ecosistema de la vida. Documento presentado al Taller sobre PFNM en el Africa. Naro Moro, Kenya (4-8 de mayo de 1994).
RUIZ P., M. et al. 1994. El extractivismo en América Latina. UICN.
TEMIDO, C.
1994. The extractivism in Chaco. INDES, Resistencia (borrador).
L. Alberto González R.,
Departamento Manejo de Recursos Forestales, Escuela de Ciencias
Forestales, Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales,
Universidad de Chile.
Posiblemente en muchos estratos de nuestra comunidad nacional existía hace algunos años, la creencia que la palma chilena (Jubaea chilensis), una de las especies de mayor valor científico de nuestra flora nacional, se encontraba en peligro de extinción, y que esta situación se debía presumiblemente a su explotación indiscriminada para la producción de miel de palma. Esta apreciación que se gestaba ya a nivel escolar, se vela en cierto modo confirmada debido a la dificultad de acceso a la mayor parte de los lugares con presencia de palma, y al hecho cierto de que los únicos lugares visibles para un sector importante de la población, como son algunas quebradas aledañas al camino de acceso a Valparaíso y Viña del Mar, presentaba cada vez más escasos ejemplares de esta especie, como consecuencia de la disminución sufrida por efectos de la presión humana existente en dicha área.
También contribuyeron a mantener esta equivocada impresión, diversas publicaciones de carácter más bien periodístico, las cuales se referían generalmente a dos aspectos fundamentales de la referida especie.
En primer término, se exaltaba su belleza, en especial la que se observa en sus concentraciones también llamadas "Palmarias", sin darse cuenta que estas formaciones, casi coetáneas y bastante longevas, eran el resultado de un uso inadecuado, por decir lo menos, donde prevalecía una cosecha prácticamente total de los frutos para consumo.
En segundo lugar, de manera bastante errónea, se descalificaba el uso de la especie como productora de miel, exaltando la longevidad de los individuos supuestamente productores de miel, sin entender que la presencia de una población con predominancia de individuos adultos se debía exclusivamente a un mal manejo, y que la producción de miel se obtiene de individuos jóvenes que aún no comienzan a producir frutos.
Un reportaje aparecido hace años² permite ejemplificar lo señalado. Se decía en él, textualmente: "La miel es rica, pero hay que matar el árbol para obtenerla. Nos confirman que no hay otra manera de lograr el producto. Y nos duele. Pensamos que el hombre, para lograr unos cuantos miles de tarritos de miel, seca por completo árbol que demoró siglos en crecer. Pensamos, además, que algo debe nacerse, y pronto' para erradicar definitivamente el corte de las palmas".
(²Revista En Viaje, n° 468 de 1973. Mensuario editado por la Empresa de Ferrocarriles del Estado-Chile.)
Este tipo de reportajes contenían en efecto errores bastante graves. En primer lugar se señalaba que la palma cortada para la producción de miel tenía una edad en términos de siglos. Una falsedad absoluta. Una palma alrededor de los 60-70 años se acintura, su crecimiento disminuye fuertemente, y no resulta apta para la producción de savia. En estos casos es mucho más interesante, en términos productivos, la producción sostenida de sus frutos, actividad mucho más rentable que la miel. Los ejemplares aptos para la producción de miel, por el contrario, son individuos jóvenes, vigorosos, y no aquellos que entran en la edad adulta acercándose a la última parte ¿le su ciclo de vida.
Otro grave error que contienen este tipo de artículos, es la descalificación misma del uso de la especie para la producción de miel debido a que es necesario cortar el árbol, en términos más precisos, su explotación es por desarraigamiento. Resulta, por decir lo menos, un tanto extraño sostener que es "intrínsecamente malo" cortar la palma para la producción de savia. ¿Acaso para obtener madera o celulosa no es necesario cortar el árbol?
La presión un tanto ignorante de la comunidad, tuvo como resultado la dictación de leyes que declararon Parques Nacionales las dos concentraciones de Palma Chilena más importantes. El Parque Nacional La Campana fue creado en el año 1967, incluyendo el área correspondiente al Palmar de Ocoa; y el Parque Nacional Las Palmas de Cocalán declarado en Agosto de 1972. Con la implementación de estas dos medidas, la autoridad respondió a los :requerimientos de la comunidad.
Si bien era un hecho cierto que había habido una disminución de las poblaciones de palma, las causales eran distintas de las habitualmente señaladas. Esta situación se había derivado principalmente, de la explotación para producción de miel a nivel casero o familiar; la eliminación de áreas boscosas COTA propósitos de habilitación de tierras para usos agrícolas y/o ganaderos; la cosecha de frutos de manera descontrolada; y en general, la modificación que se ha ido haciendo del medio.
La producción de miel de palma a nivel industrial, por el contrario, actividad que se inició en 1878 en Cocalán, y continuó en Ocoa algunas décadas después. no ha sido responsable de la disminución de esta especie. Prueba de ello es que, hoy por hoy, ambas localidades son las mayores concentraciones de palma chilena, presentándose en Cocalán una curva de distribución típica de monte alto irregular con una marcada proporción de individuos jóvenes.
Esta distribución de monte alto irregular que se presenta en Cocalán se debe principalmente al hecho de que el recurso ha estado controlado y protegido por los propietarios, existiendo una vigilancia y un control que ha impedido en parte la acción de recolectores furtivos.
Por otra parte, la labor desarrollada, eficientemente o nó. ha estado orientada, sobre todo en las últimas décadas, dentro de un marco de producción sostenida. Esto queda de manifiesto al observar el estado actual del recurso bosque y, al hecho evidente que, el tamaño de las empresas ha sido bastante subdimensionado con relación al recurso existente.
De acuerdo a la información histórica, en Cocalán no ha habido una cosecha que haya superado los 3035 ejemplares anuales en promedio. En tales circunstancias, si se incluyen además, los ejemplares muertos por vejez, lo más probable es que: en cada año, con sólo permitir la germinación natural, se habría sobrepasado ese número. Esta preocupación ha existido desafortunadamente sólo en las últimas décadas. En efecto, principalmente con la labor desarrollada en los últimos años en la Hijuela I de la Hacienda Las Palmas de Cocalán, la población de palmas se ha visto fuertemente incrementada, estimándose que al cabo de cuarenta años, ésta a lo menos estará quintuplicada con relación a la población estimada en el censo de 1983.
Resulta evidente entonces que la gran causal de su merma, y su desaparición en algunos casos, se debe a la cosecha indiscriminada y al consumo prácticamente total de sus frutos y semillas. Por otra parte, el hecho de que la semilla no germine con la rapidez con que lo hacen las semillas de otras especies, etiquetó a la plama como especie de difícil propagación. Así las cosas, la palma chilena aparecía como una especie que sólo podía concitar interés científico, aparte de la natural preocupación por una especie en evidente retroceso en cuanto a su presencia en los escasos sitios accesibles para el público en general.
Ahora bien, a la luz de los antecedentes actuales, la palma chilena presenta promisorias expectativas, siendo la especie con mayores proyecciones del bosque de la zona central del país, por las razones que a continuación se señalan:
En primer lugar, se trata de una especie que no presenta ninguna dificultad para su propagación en términos masivos.
Es una especie nativa que, si bien ha sufrido una disminución, ha sido exclusivamente por desconocimiento de sus potencialidades, y por la propia indolencia humana que no ha tenido ninguna preocupación por su conservación, consumiendo la totalidad de sus frutos y semillas.
A través de ensayos se están obteniendo resultados en laboratorio que ya dan un 76 % de germinación, al cabo de los 6 meses. Una vez sembrada bajo una cubierta vegetal de abrigo alcanza el 80% de sobrevivencia al cabo de 3 años.
No presenta problemas fitosanitarios de ningún tipo.
Su propagación se podría realizar mediante siembra, a razón de $EE.UU. 10 por ha, aproximadamente, en terrenos de origen granítico actualmente ocupados por un bosque de tipo esclerófilo³ de muy bajo valor, sin necesidad de roce y manteniendo la ganadería extensiva allí existente.
(³Tipo forestal característico de la zona central de Chile.)
Por si todo esto fuera poco, entra en producción de frutos y de savia para la elaboración de miel de palma, al cabo de aproximadamente 45 años. Al mismo tiempo, la oferta de estos productos está muy por debajo de la demanda del consumo nacional, estimándose que por tratarse de productos alimenticios de gran aceptación, presentan un mercado de grandes proyecciones.
Por estos y otros motivos, existen fundadas razones como para suponer que la palma chilena es una de las especies forestales de mayor valor económico en Chile' y con toda seguridad, la de mayor valor de todo el bosque de tipo esclerófilo que es característico de toda la zona central del país. Así lo están entendiendo algunas autoridades e incluso empresarios que se autodenominan un poco locos.
Los dos productos que entrega, la savia para la elaboración de miel de palma, y sus frutos, constituyen productos de gran demanda y de una gran proyección, ésto sin considerar aún el mercado exterior. Por otra parte, ambas líneas de producción no son excluyentes ya que la savia significa una alta productividad por ejemplar, es decir, se requiere un muy reducido número de ejemplares, y por otro lado la producción de cocos es permanente en el tiempo.
Demás e está decir que los productos derivados del uso de la palma chilena son, de todos los chilenos, muy conocidos y no requiere ningún tipo de promoción. La proyección de su mercado resulta prácticamente ilimitada, y los actuales niveles de producción están muy por debajo de la demanda en un mercado nacional que se reduce prácticamente a un segmento muy limitado de la comunidad nacional. Con una población en constante aumento, y con un mercado internacional aún inexplorado, las posibilidades de la especie se presentan como más auspiciosas.
Más allá de su importancia económica, la palma es una especie que dentro de su área de distribución ha ocupado un rol muy significativo en la cultura rural. La extracción de savia de la palma, base para la fabricación de miel constituye una actividad tradicional que se ha mantenido con las mismas características desde hace más de 200 años. Esto por decir lo menos, ya que sólo se tiene conocimiento de esas primeras descripciones hechas por varios cronistas en el siglo XVIII.
La faena
misma de la extracción de savia reviste una importancia social y
cultural por lo cual es necesario preservar. Se trata de una
atractiva faena inmersa en la cultura y la economía del
trabajador rural. De esta manera, la propagación y la
conservación de la especie dentro de un marco de uso racional,
eficiente y sostenido del recurso, permitirá conservar todo un
patrimonio de nuestra sociedad rural.
Resúmen
Introducción
Definición de etnobotánica
Etnofarmacología: una nueva disciplina
Conclusiones
Recomendación
Bibliografía
Rafael A. Ocampo
Sánchez, Proyecto de Conservación para el Desarrollo Sostenible
en América Central, CATIE
Esta ponencia define las
disciplinas de etnobotánica y etnofarmacología y además
establece las diferencias entre ambas.
Para tener una visión global sobre el uso y aprovechamiento de los recursos naturales, es necesario que ambas disciplinas consideren aspectos de manejo tradicional, ecológico y sobre domesticación de plantas medicinales.
Para valorar la diversidad biológica, los estudios etnobotánicos y etnofarmacológicos deben realizarse en forma interdisciplinaria y con un enfoque pluriétnico para que sus resultados se ajusten a la realidad.
Para la
realización de dichos estudios es necesario considerar algunos
criterios metodológicos que se detallan en el documento.
Con esta presentación se
pretende crear un espacio de reflexión que conlleve al análisis
de la disciplina de la etnobotánica y la etnofarmocología; en
nuestro caso, con mayor énfasis a la segunda.
Es importante rescatar el conocimiento que aportan ambas disciplinas sobre elementos de manejo tradicional, ecológicos, de protección y domesticación para la evaluación técnica de los recursos.
Por lo tanto, lo que se pretende es que los estudios etno-farmacológicos aporten elementos que constituyan una base para la domesticación de las plantas medicinales. El producto obtenido es el resultado del esfuerzo a través del tiempo del ser humano en lograr una relación directa con su entorno natural.
Estas
disciplinas que tienen como objetivo relacionar de forma directa
el medio ambiente y su aprovechamiento tradicional por grupos
vernáculos, constituyen herramientas importantes en la búsqueda
de estrategias que conlleven hacia el manejo sustentable de los
recursos naturales.
La etnobotánica se define
como el estudio de las relaciones recíprocas entre el hombre y
la vegetación (Arenas, 1986; Plotkin, 1988: Davis, 1991),
también se vincula con el estudio del uso de las plantas en las
sociedades tradicionales (OMS. UICN. WWF, 1993). Ocampo, 1994,
considera que es una disciplina que estudia el aprovechamiento de
los recursos naturales por parte de las poblaciones locales,
tanto nativas (indígenas) como aquellas que han sido residentes
en una determinada región. por largo tiempo.
La Real Academia en 1990, definió esta disciplina como: "el estudio entre el hombre y la vegetación que le rodea, en especial, en lo que concierne al hombre primitivo y a especies agrícolas".
Enfoque interdisciplinario
Por su naturaleza, la etnobotánica es interdisciplinaria. analizando el término etno (gr. ethnos, pueblo) y botánica (del lat. botánica; del gr. botanike, fem. de botanikos. botánico), se desprende que es la ciencia que se ocupa de todo lo referente a las plantas y su relación con el ser humano.
Diferentes autores (Schmidt, 1974: Arenas, 1986) mencionan la necesidad de contar con equipos interdisciplinarios en las investigaciones de campo.
Existen investigaciones que muestran excelentes resultados interdisciplinarios, como las etnográficas (caso de Vickers y Plowman en 1984, señalado por Bennett, 1991).
La etnobotánica es una disciplina que se disputan los científicos de las ciencias sociales y biológicas, situación que ha provocado que sus metodologías de trabajo sean muy diversas y hasta cierto punto difíciles de sistematizar. Como consecuencia, los resultados muestran esa ambigüedad metodológica. Así por ejemplo, los estudios etnobotánicos, realizados por científicos sociales nos dan importantes resultados en cuanto al concepto sociocultural, referente a la enfermedad y la forma de uso de las plantas medicinales. siendo cuestionables sus resultados en relación con la taxonomía y las condiciones naturales de distribución de los recursos. Situación contraria sucede con las investigaciones que son dirigidas por investigadores relacionados con las ciencias biológicas, en donde la información sociocultural que acompaña los resultados, es escasa o poco convincente.
Ante esta problemática, la solución sugerida por varios investigadores es la conformación de equipos interdisciplinarios que logren rescatar el universo de estudio.
A pesar de que existe la preocupación, las investigaciones siguen mostrando la tendencia del investigador principal (ya sea hacia la rama social o biológica) (Etnobotánica, 1992). Esta situación es la que provoca que normalmente se pierdan parte de los resultados, debido al poco conocimiento o falta de interés hacia otros enfoques.
Actualmente, el Proyecto Conservación para el Desarrollo Sostenible en América Central (OLAFO), impulsa investigaciones etnobotánicas, que contemplan equipos interdisciplinarios.
Enfoque pluriétnico
El enfoque clásico de la etnobotánica, corroborado por diferentes autores (Plotkin, 1988: UICN, OMS, WWF, 1993), se ha dirigido hacia grupos humanos nativos. Pocos autores (Arenas, 1986), consideran que el estudio etnobotánico no se circunscribe a los grupos nativos ("pueblos primitivos").
Por el contrario. el enfoque debe ser pluriétnico o sea que incluya todo tipo de grupos, independientemente de su origen.
Este análisis no pretende menospreciar el conocimiento tradicional, de las comunidades indígeneas, basado en tradiciones muy antiguas, simplemente busca ampliar el universo real del conocimiento tradicional y popular.
La realización de estudios etnobotánicos con grupos de colonos pueden proporcionar posiblemente pocos resultados en cuanto al conocimiento tradicional, pero aportan datos importantes relacionados con la valorización de los recursos utilizados por las comunidades locales. Esta información es valiosa cuando el objetivo es la implementación de proyectos de aprovechamiento de recursos naturales nativos o exóticos.
La importancia que ha tomado la etnobotánica en las últimas décadas, es producto del interés de diferentes organismos en buscar alternativas para la conservación y desarrollo de la biodiversidad tropical.
Este enfoque conduce a aplicar los estudios etnobotánicos y etnofarmacológicos con diferentes grupos humanos presentes en las regiones tropicales.
Merece
atención el Proyecto Tramil, que impulsa Enda-Caribe, que
rescata, analiza y devuelve el conocimiento etnofarmacológico de
los afrocaribeños en América (Robineau, 1990).
Cada vez es más evidente
que la tendencia es hacia la especialización de las ciencias.
La etnobiología, la etnobotánica, la etnozoología y últimamente la etnofarmacología, son diferentes disciplinas que tienen en común el interés de identificar y catalogar el uso tradicional de la diversidad biológica (Posey y Leslie, 1990; Ríos y Perdersen, 1991).
Actualmente la categorización de estas disciplinas es objeto de discusión en foros nacionales e internacionales.
En principio, esta disgregación de las ciencias naturales, puede considerarse producto de varios factores. Entre ellos la moda, los enfoques sesgados por los mismos técnicos debido al interés personal, u objetivos claros y concisos, que conllevan a formular criterios válidos para su denominación.
La problemática en la actualidad, es que la disciplina etnobotánica, que en principio responde a un enfoque más amplio sobre los recursos aprovechados tradicionalmente (fibras, barbascos, colorantes, alimentos y otros) se ha utilizado como un sinónimo de etnofarmacología.
Con el propósito de aportar elementos que conduzcan a dejar claro el objetivo de la disciplina, se menciona su definición:
"La etnofarmacología es el estudio interdisciplinario y científico de la serie completa de sustancias naturales, de origen vegetal, animal o mineral y las formas relacionadas del conocimiento o práctica implementada por la cultura vernácula, para modificar las condiciones de los organismos vivientes, con propósito terapéutico o preventivo o para hacer un diagnóstico" (Dos Santos y Fleurentin, 1990).
En resumen, la etnofarmacología conduce a identificar el uso de los recursos naturales empleados en la medicina tradicional y popular, a diferencia de la etnobotánica que rescata un mayor número de utilidades tradicionales de la diversidad biológica.
La etnofarmacología, su papel en la conservación y el desarrollo
La problemática ambiental, ampliamente comentada y documentada por organismos internacionales (UICN, WWF, PNUMA, WRI), ha coincidido en la necesidad de incluir la etnobotánica (con su enfoque multidisciplinario) dentro de las estrategias para promover la conservación y el desarrollo de la biodiversidad útil.
El documento "Directrices sobre conservación de plantas medicinales (OMS/UICN/WWF/1993), pone énfasis en el papel de la etnobotánica, y que lo correcto seria emplear "etnofarmacología". que es la parte de la etnobotánica que estudia los usos farmacológicos de los recursos naturales.
Es claro que la mayoría de los estudios etnobotánicos o etnofarmacológicos, aportan escasa información sobre la distribución natural de las especies, métodos tradicionales de manejo, formas de reproducción y estado de conservación de los mismos. Es por esto que los esfuerzos deben conducirse hacia la identificación de estos elementos de conocimiento tradicional.
De lo contrario, los esfuerzos técnicos, promovidos por organismos nacionales e internacionales que no contemplen esta estrategia, tendrán problemas al enfocar el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales.
Esta situación ha empezado a rescatarse y documentarse. a través de las investigaciones sobre PFNM, en donde la etnobotánica constituye dentro del proceso metodológico. una disciplina necesaria para identificar los recursos naturales (Ammour, 1993).
La UNESCO, a través del Programa Gente y Plantas, promueve estudios sobre el manejo tradicional de las plantas medicinales, como lo es la investigación realizada en Camerún sobre la cosecha de la cáscara de Prunus africana (Cunningham y Mbenkum, 1993).
Los estudios etnofarmacológicos no deben conducir a conocer únicamente los usos tradicionales de las plantas medicinales, sino que debe identificar su manejo tradicional.
Con el propósito de aportar elementos metodológicos que conlleven hacia lo expuesto anteriormente, se somete a consideración una serie de criterios, producto de la experiencia de investigaciones promovidas por diferentes organismos en el mundo y por la propia experiencia del Proyecto OLAFO en América Central.
Criterios para realizar estudios etnofarmacológicos
- Identificar claramente el grupo étnico (grupo nativo-colono), tiempo de permanencia y la región de estudio.
- Recopilar información secundaria sobre la región y el grupo humano (geografía, cultura, socioeconomía, ecología).
- Conformar equipos interdisciplinarios (biólogos, agrónomos, sociólogos, antropólogos, técnicos en salud, etc.), para el trabajo de campo que involucre informantes locales.
- Realizar visitas de campo para verificar las metodologías a seguir.
- Tomar muestras botánicas para su identificación taxonómica.
- Depositar muestra en el Herbario Nacional. Anotar la mayor cantidad posible de información en la etiqueta.
- Identificar claramente la(s) parte(s) de la(s) planta(s) utilizada(s) y bajo qué condiciones.
- Rescatar fielmente la información sobre los síntomas de las afecciones, la forma en que se preparan y utilizan los medicamentos, y las personas que los preparan.
- Identificar la procedencia de las plantas de acuerdo a su hábitat (bosque, área abierta, cultivo).
- Obtener el conocimiento existente sobre la abundancia realtiva de la planta, así como la distribución en la región y sitios de mayor presencia.
- Obtener la información sobre procesos orientados a la protección y domesticación de la planta.
- Identificar, cuándo, cómo y quién recolecta el material vegetal y si existe comercialización.