La diversidad de PFNM en Cuba no permite generalizar las tecnologías, sistema de cosecha, procesamiento y comercialización, por lo que solamente trataremos los más importantes.
Situación del manejo
En general el manejo y utilización de los PFNM se rige por el principio de garantizar su rendimiento creciente y sostenido, sin ocasionar impactos ambientales que dañen otros beneficios que generan los ecosistemas donde se desarrollan.
El manejo de las palmáceas para la producción de guanos y yaguas se basa en el principio de utilizar sólo la cantidad de hojas que garanticen la continuidad de la producción. Está regulado por la época en que se realiza la cosecha (excepto marzo a junio), la cantidad de hojas o pencas que se deben dejar en cada árbol que se desmoche y efectuar los ciclos de aprovechamiento cada dos años. En el caso del guano real y la yagua, generalmente se recolectan las hojas secas del suelo y se separa la yagua (peciolo) de la penca.
Fundamentalmente estos productos se obtienen de áreas abiertas de potreros o sabanas arbustivas donde las operaciones de cosecha, tratamiento post-cosecha y transporte son fáciles de ejecutar. También se consechan en bosques naturales degradados, pero aquí las operaciones se dificultan.
En la actualidad las reservas de guano se han visto mermadas por desmontes para destinar las tierras a uso agropecuario intensivo, por lo que desde hace varios años se desarrolla un programa para su reproducción artificial, existiendo en la actualidad unas 850 ha de plantaciones establecidas sobre todo de palma cana.
Los árboles frutales constituyen un elemento fundamental en la composición de los huertos familiares y arboledas del campo cubano. También muchas frutas silvestres se cosechan para preparar dulces caseros o la industria conservera.
Cuadro 1. Categorías de productos forestales no madereros y productos principales
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Producto forestal no maderero |
Recolectado de 1/ |
Cultivado en 1/ |
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Semillas | ||
Pino macho (Pinus caribaea) |
1A |
A |
|
Pino de la maestra (Pinus maestrensis) |
1 |
- |
|
Teca (Tectona grandis) |
A |
- |
|
Eucalipto (Eucalyptus sp) |
A |
- |
|
Majagua (Hibiscus elatus) |
1A |
A |
|
Cedro (Cedrela odorata) |
1 |
- |
|
Otras (varias especies) |
1 |
- |
|
Frutales | ||
Guayabita del pinar (Psidium guayabita) |
1 |
A |
|
Otras frutas silvestres |
2 A, B |
A,B |
|
Resinas | ||
Pino macho (Pinus caribaea) |
1 |
A |
|
Pino hembra (Pinus tropicalis) |
1 |
- |
|
Pino de mayarí (Pinus cubensis) |
1A |
- |
|
Materiales de construcción | ||
Guano cana |
1,2 |
- |
|
Guano real (Roystonea regia) |
1,2 |
- |
|
Otros (varias especies) |
1,2 |
- |
|
Fibras | ||
Guaniquique |
2 |
- |
|
Yaguas (Roystonea regia) |
1,2 |
- |
|
Taninos | ||
Mangle rojo (Rhizophora mangle) |
1 |
- |
|
Alimentos para cerdos | ||
Palmiche (Roystonea regia) |
1,2 |
- |
|
Artesanías | ||
Semillas (diversas especies) |
1 |
- |
|
Guano yarey |
1,2 |
- |
|
Polymitas |
1 |
- |
|
1/ Indices: Bosque natural 1, Areas abiertas 2. |
Plantaciones A, Huertos familiares B. |
Cuadro 2. Producción y exportación de PFNM. Promedio anual 1989-1993
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PFNM |
Unidad |
Producción |
Exportación |
Indicador de importancia (ver pie cuadro) | |||
|
Volumen |
Valor $EE.UU. (miles) |
Volumen |
Valor $EE.UU. (miles) | ||||
|
Semillas |
kg |
880 |
71,5 |
880 |
71,5 |
- | |
|
Frutales | |||||||
|
Guayabita del Pinar |
kg |
2 216 |
15,3 |
- |
- |
3 A | |
|
Otras frutas silvestres |
t |
8 000 |
- |
- |
- |
3 A | |
|
Resinas | |||||||
|
Pino (Pinus sp) |
t |
668 |
300,7 |
456 |
205,4 |
2 A | |
|
Materiales de construcción | |||||||
|
Guanos |
millones |
41 |
1 148 |
- |
- |
1 A B | |
|
Fibras | |||||||
|
Yaguas |
mil docenas |
450 |
1 979,8 |
- |
- |
- | |
|
Taninos | |||||||
|
Mangle rojo |
t |
247 |
27,9 |
- |
- |
- | |
|
Alimentos | |||||||
|
Palmiche (Roystonea regia) |
6 000 |
- | |||||
|
Total |
3 543,2 |
- |
276,9 | ||||
|
Indices: |
Muy importante |
1 |
Punto de vista: | |
|
Importante |
2 |
Comercial |
A | |
|
Poca importancia |
3 |
Empleo |
B |
La expansión de la agricultura moderna y el éxodo de la población rural han contribuido a la disminución de las producciones de frutales. Por ello, desde hace varios años se desarrolla una campaña nacional para plantar especies de árboles frutales en las tierras forestales, parcelas agroforestales y patios de viviendas con el fin de rescatar algunas especies que no son manejadas en plantaciones comerciales como el anón (Annona squamosa), chirimoya (Annona chirimolia), aguacate (Persea americana), mamey colorado (Calocarpum sapota), mamoncillo (Melicocca bijuga), entre otras. Como resultado se estiman 21 300 ha establecidas en todo el país.
En la provincia de Pinar del Río en el sotobosque de los bosques de pino se maneja una fruta silvestre, denominada guayabita del pinar (Psidium guayabita). Desde 1980 se desarrolla un programa especial para la protección de las escasas reservas naturales de este arbusto, sobre todo de la acción del fuego, y se han realizado plantaciones artificiales en una escala modesta, registrándose unas 27 ha establecidas.
La producción de corteza en el país procede de los bosques naturales de mangle rojo, especie que se desarrolla directamente en el borde que da al mar en las zonas de costas bajas de la Isla y cayos adyacentes. Entre 1976 y 1985 se efectuaron trabajos de inventario y planes de manejo para los manglares, como bosques protectores del litoral, prohibiendo cualquier tipo de aprovechamiento en una faja de 100 m de la línea de costa. Como consecuencia, la producción de corteza de mangle se redujo de cerca de 2 000 t en 1976 a 250 t en la actualidad. Al mismo tiempo, desde 1981 se desarrolla un programa de fomento artificial de mangle, existiendo en la actualidad 32 200 ha establecidas.
Las fibras se extraen de diferentes tipos de árboles, arbustos o bejucos. Unos viven dentro de los bosques, otros diseminados en áreas llanas o montañosas formando colonias de estas especies. algunas asociadas y algunas plantas acuáticas viven en lugares pantanosos o en espejos de agua.
Esta variedad de diseminación hace que los manejos sean variados pues hay especies como el guaniquique que vive en forma silvestre en asociación con otras plantas formando parte del sotobosque. pero en grupos aislados que no permite establecer un esquema de explotación, cortándose los bejucos que están en edad madura dejando sólo los más jóvenes. Desde hace varios años se ha desarrollado un programa para el cultivo artificial del guaniquique, existiendo 464 ha establecidas.
Las plantas acuáticas viven en las lagunas y presas invadiendo las aguas de éstas, por lo que su manejo no se predetermina, sólo se calculan las probabilidades de existencia del producto y se procede a su cosecha.
Antes de 1965 la obtención de semillas se hacia de los rodales naturales que tenía el país, pero a partir de ese año se produjo un cambio, comenzó la creación de una base semillero bajo los principios del mejoramiento genético, mediante selección masal; primero comenzando por los pinos, ampliándose en 1969 a un grupo considerable de especies de importancia económica.
En la actualidad Cuba cuenta con 2 654,5 ha de masas semilleros seleccionadas en bosques naturales y artificiales, siendo la fuente principal de obtención de semillas del país.
La extracción de resina de pino se hace de los árboles en pie en los rodales maduros de bosques naturales o plantaciones artificiales de Pinas caribaea (pino macho). Pinas tropicalis (pino hembra) y Pinus cubensis (pino de Mayarí) con cinco años de antelación a la tala programada en los proyectos de ordenación de bosques. Lo anterior garantiza la explotación sostenible de los bosques y plantaciones de pino, pues sólo se practica en áreas clasificadas como productivas y que estén programadas para talar. En la actualidad incluso se explota menos del 30% de las áreas que según los proyectos de ordenación de bosques lo admiten.
Las áreas que se explotarán se delimitan y en el terreno se les practica una evaluación donde se marcan los árboles que se resinarán. El área de la circunferencia de los árboles que se resinará (cara) se determina de acuerdo co el diámetro a 1,30 m sobre el nivel del suelo (DAP).
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DAP (cm) |
N° de caras |
Area de resinación |
|
16 a 18 |
1 |
1/2 de la circunferencia |
|
20 a 30 |
1 |
2/3 de la circunferencia |
|
+ de 30 |
2 |
2/3 de la circunferencia |
La tecnología empleada es el sistema de picas descendentes (espina de pescado) sin la utilización de estimulantes químicos, que garantiza obtener el máximo rendimiento sin daños sensibles al crecimiento de los árboles. Una vez marcados los árboles a resinar se procede al descortezado, se pica el canal central, se colocan las grapas y potes colectores de plástico o zinc galvanizado. Durante el proceso de producción se realizan heridas (picas) sucesivas a intervalos de 7 días.
Cosecha y procesamiento de los PFNM
La cosecha de los guanos se realiza cortando las hojas o pencas del árbol en pie con no menos de 10 años de edad. Una vez cortadas las hojas verdes, se acondicionan para el secado al sol, alrededor del
árbol durante 4--5 días. posteriormente se acopian las hojas de varios árboles cerca de los caminos, formando pilas de diversos tamaños, donde culmina el proceso de secado y prensado de las hojas.
En el caso del guano real y las yaguas, se recolectan directamente del suelo las hojas secas y caídas (un árbol produce 13 hojas secas al año), se corta la parte útil de las hojas y la yagua. Las hojas, divididas a la mitad o enteras, se apilan cerca de los caminos de acceso para cargarlas. Las yaguas se clasifican en tres calidades de acuerdo con su tamaño y estado de conservación (primera, segunda y tercera), se beneficien (proceso que se denomina planchado) o se entregan al consumidor sin beneficiar a más bajos precios.
Los frutos silvestres o asilvestrados se cosechan por los propietarios de fincas, se envasan en cajas de madera y en esa forma se envían directamente al mercado para el consumo fresco o la industria para su procesamiento. Durante la época de cosecha ocurren pérdidas considerables en las regiones montañosas aisladas y de difícil acceso debido a la escasez de mano de obra.
La guayabita del pinar se cosecha por los propios guardabosques en sacos de yute, que sen envían directamente a la única fábrica de esta bebida existente en el país, donde se somete a un proceso de maceración y fermentación hasta obtener el producto final que se embotella para su venta.
La extracción de la corteza del mangle rojo se realiza de los árboles en pie, programados para la tala. mediante su desprendimiento y golpeando los tallos con un mazo de madera; se envasa y posteriormente se seca al sol, se empaca en sacos de yute y se remite como materia prima a las tenerías o se molina hasta convertirla en un polvo, que se utiliza en los lodos para impermeabilizar los pozos de petróleo.
La cosecha y recolección de las fibras es muy simple y en ella se aplica sólo el trabajo manual ya que no es posible la mecanización. El método de extracción depende del tipo de fibra. Los bejucos son cortados en tramos de un metro o más de largo; luego son seccionados en forma longitudinal con cuchillos o machetes utilizados por el artesano, cortándolos a un grosor que va en correspondencia con el uso que tendrá la fibra. Las plantas acuáticas son cortadas y expuestas al sol durante un periodo de tres a cinco días. para que la planta expulse el agua y la fibra quede lista para ser trabajada.
Después de recolectadas las fibras, no se les hace proceso alguno, a no ser la inmersión en agua de algunas para que se tornen flexibles y proteger a otras para ser utilizadas en la fabricación de objetos.
La cosecha y procesamiento de semillas se realiza a través de brigadas especializadas, en las empresas forestales. Los métodos de recolección que se utilizan están en correspondencia con las especies en cuestión. Para el procesado de semillas se cuenta con una red de centros diseminados por todo el país en las regiones productoras.
Para garantizar la calidad de las semillas recolectadas se ha implantado, desde 1972, las Normas Nacionales de Análisis de Semillas, que rigen los parámetros de los certificados de calidad para el consumo nacional y la exportación. Apoyando a esto, y para mantener un programa avanzado de mejoramiento genético, se hizo la selección de árboles plus de las especies de mayor interés económico que ha servido de base para el establecimiento de los huertos clonales.
La extracción de resina se realiza, n la forma siguiente:
Cada resinador (obrero que practica las incisiones o picas) tiene un área fija asignada que explota durante un plazo de 3-4 años. Por cada dos de estas áreas existe un obrero recolector que cada 7 días vierte la resina acumulada en los potes en recipientes (cubos) de plástico o zinc galvanizado de 10-12 I de capacidad. Estos cubos se trasladan a los puntos de acopio donde se vierten en tanques de plástico o metálicos tratados contra la corrosión; posteriormente se trasladan a los puntos de entrega donde se reenvasan definitivamente en tanques laqueados de 2001 de capacidad, desde donde se despachan con destino a los puntos de exportación o a las industrias consumidoras o procesadores.
Durante el proceso de cosecha a veces ocurren pérdidas del rendimiento, del producto o su calidad, cuyas causas más comunes son:
- Deficiencias en el descortezado y ejecución de las picas (daños al cambium, grado de inclinación de las picas con respecto al canal central, desuniformidad en las superficies de las picas y el canal central) que disminuyen el rendimiento en resina de los árboles.- No eliminación del agua e impurezas de los potes colectores, así como durante el traslado a los puntos de acopio y el reenvasado, lo que disminuye la calidad de la resina.
- Oxidación de la resina por corrosión de los instrumentos, colectores y recipientes de envasado durante el proceso de recolección, lo que disminuye la calidad del producto.
La resina de pino tiene en la actualidad en Cuba tres destinos básicos:
- Resina cruda para exportación, unas 800 t al año.- Consumo directo como encolantes en la industria del papel. unas 200 t por año.
- Destilación en plantas artesanales o industriales, mediante la tecnología de separación por vapor de los componentes de la oleoresina: colofonia, aceite de trementina y agua. En la actualidad funcionan tres plantas artesanales con capacidad para procesar 60 t de resina cruda al año y una planta industrial con capacidad de 500 t, esta última de reciente terminación.
En las plantas artesanales el vapor requerido en el proceso se genera a partir de leña y carbón y por ello la eficiencia es inferior al de las plantas industriales. En estas plantas se obtienen 60-63 % de colofonia y 1112% de aceite de trementina, la mayor proporción de la colofonia obtenido es oscura, Grado "D" (Calidad C).
En las plantas industriales, teóricamente se espera obtener los resultados siguientes:
|
- Colofonia |
70-75 % |
|
- Aceite de trementina |
15% |
Calidades de la colofonia:
|
- Clara, Grado WW y MW |
60% (Calidad "A") |
|
- Semiclara, Grado M y K |
20% (Calidad "B") |
|
- Oscura, Grado D |
20% (Calidad "C") |
Las pérdidas que ocurren en el proceso dependerán del nivel de impurezas de la materia prima (resina) y de la pericia de los operarios en ambos tipos de plantas.
Mercadeo y comercialización de los PFNM
En los guanos, por ser productos muy deficitarios, el comercio está regulado por el estado quien establece las prioridades de consumo y el destino de la producción de las empresas estatales forestales. Generalmente, la casi totalidad del guano que se produce en el país se destina a la agricultura tabacalera (guano cano y real), instalaciones y viviendas rurales u obras de turismo y para artesanías o la producción de sombreros (guano de yarey).
El comercio de yaguas se ejecuta directamente entre los recolectores y los cosecheros de tabaco quienes pagan precios diferenciados en base a las calidades y si el producto está beneficiado o no.
Existe una cadena nacional para el acopio de productos agropecuarios que también se ocupa de comprar a los productores los frutos que cosechan y de transportarlos hasta los lugares de consumo frescos o la industria conservera.
En el país existe un mercado insatisfecho de frutos de todo tipo y de los productos derivados de su procesamiento industrial (pastas, mermeladas, dulces, jugos enlatados, etc.). Por ello existen fuertes incentivos de precio para los acopios de frutas selectas, sobre todo con destino al turismo.
La guayabita del Pinar se cosecha y comercializa, en su totalidad, por las empresas forestales estatales, quienes la venden directamente a la industria procesadora.
El total de la producción de corteza de mangle se realiza por empresas forestales estatales, que la comercializan directamente con las fábricas locales de curtir pieles o las envían a una empresa forestal que posee una planta de molinado en el centro del país. Esta empresa vende el polvo ensacado a las empresas de perforación de pozos de petróleo.
Los productos elaborados con las fibras tienen un amplio comercio tanto dentro del país como en el mercado internacional, dado que son usados por la población de Cuba y los turistas que la visitan, por la variedad de confecciones y objetos que se hacen y que sirven como útiles de trabajo, adornos de viviendas y objetos personales de vestir.
Las semillas se comercializan directamente entre empresas dentro del país. El comercio se regula por las normas y certificados establecidos al respecto, tanto para la reproducción como para la industria artesanal. El comercio con el exterior se hace a través de una empresa nacional dedicada a esta actividad regulada por normas internacionales.
La resina se comercializa directamente entre las empresas productoras (empresas forestales) y las empresas consumidoras o procesadores (industria del papel y química). La exportación se realiza a través de una empresa estatal de comercio exterior. Los factores que más influyen en la cantidad y el valor del comercio de resina en Cuba son:
- Bajos niveles de producción por falta de mano de obra adiestrada y recursos financieros.
- Oscilación de los precios de exportación de la. resina cruda, ya que no existe un mercado estable.
- Falta de infraestructura industrial pra incorporar valor agregado a la resina.
Aspectos institucionales de los PFNM
El país tiene definido en su política el desarrollo forestal, las normativas y reglamentos institucionales que rigen los manejos de las áreas semilleros, uso y tenencia de las tierras, así como la capacitación del personal que labora en la atención de la actividad de la semilla.
En Cuba la producción de resina es un interés prioritario que representa ingresos en divisas por exportaciones o ahorro de importaciones, por ello se han establecido diversos incentivos a los productores que son empresas estatales. Las mayores limitaciones son la disponibilidad y estabilidad de una fuerza de trabajo adiestrada y de recursos financieros para crear la infraestructura necesaria para explotar el potencia existente.
Contribuciones socioeconómicas de los PFNM
Los guanos y las yaguas constituyen un elemento muy importante para las comunidades rurales, pues ano hoy, y a pesar de los avances en el mejoramiento de la vivienda campesina, siguen siendo esenciales para los techos. En el occidente y centro del país, donde se concentra la casi totalidad de la producción de tabaco, 70% de la cual se realiza por pequeños cosecheros privados, los guanos y las yaguas juegan un papel económico importante por los diversos usos en que intervienen en el proceso de beneficio de la cosecha, cuyos ingresos dependen en forma indirecta de estos productos.
Los frutales constituyen un elemento importante en los ingresos de las poblaciones rurales, sobre todo en las montañas del oriente del país, aunque no existe información registrada sobre su magnitud. También juegan un papel importante como fuente de ingresos del país a través de las ventas que se realizan al turismo internacional. Particular importancia tiene dentro de este contexto, la bebida "Guayabita del Pinar" que se fabrica en Pinar del Río y que además de venderse al turista, se exporta.
En el aprovechamiento y comercialización de las fibras se han adoptado numerosas decisiones estatales y jurídicas que permiten a las instancias locales lograr una alta utilización de la fuerza laboral desocupada, pues estas producciones generan empleo de las amas de casa, ancianos y minusválidos. Por otra parte, facilita que la producción se comercialice con más rapidez y tenga mayor incremento con lo que se logra y garantiza más altas exportaciones del país.
La producción de semillas forestales ha permitido, en las zonas rurales donde están enclavadas las áreas semilleros, la creación de una fuente de empleo que ha mejorado el modo de vida de los habitantes de estos lugares.
A nivel del país esta actividad constituye una buena fuente de ingreso que no se ha incrementado en los últimos años porque las producciones son bajas por la falta de recursos. que Cuba no posee y tiene dificultades para importarlos.
La producción de resina y su procesamiento industrial tiene una incidencia importante en la economía forestal, como fuente de empleo rural, particularmente en la provincia de Pinar del Río donde la explotación del potencial existente puede generar entre I 000 y 1 200 nuevos puestos de trabajo (alrededor de 400 en la actualidad).
Los ingresos por exportaciones representan entre $EE.UU. 350 a 400 mil al año en la actualidad; sin embargo, la explotación del potencial existente puede representar un ahorro de $EE.UU. 3,5 a 4 millones anualmente por sustitución de las importaciones de colofonia, aceite de trementina, encolantes para papel y emulgentes en la industria petroquímica.
Dimensiones ambientales de los PFNM
La producción de corteza de mangle se realiza sobre un ecosistema frágil que juega un papel muy importante en la protección de las costas, de la salinización marina y sirve de hábitat a numerosas especies de la fauna marina y aves. Por tal razón, la explotación excesiva en el pasado ha tenido impactos negativos sobre algunas regiones del país, por lo que se han adoptado medidas prohibiendo la explotación en zonas de gran importancia para la fauna y se viene desarrollando un programa de reforestación con la misma.
Existen especies de plantas fibrosas como la guacacoa (Daphnopsis guacacoa) y el guaniquique, cuyos niveles de producción se han deteriorado en algunas regiones del país por la sobreexplotación, lo que ha conllevado a la prohibición permanente de la primera y la reducción de la producción de la segunda en determinadas zonas del país. De igual forma, se ha encaminado un trabajo de reforestación con guaniquique en las zonas montañosas.
La sobreexplotación de los bosques naturales de pino (Pinus tropicalis, Pinus caribaea y Pinus cubensis), puede ser un peligro potencial para los recursos genéticos de estas especies; sin embargo, la existencia de proyectos de ordenación de bosques en cada empresa productora y de un fuerte programa de investigaciones encaminado a la creación de fuentes semilleros y la preservación de los valores genéticos de estas especies dan garantía con respecto a posibles impactos negativos. Las mayores precauciones deben tomarse con Pinus tropicalis, donde los programas de mejora genética y el fomento de nuevas plantaciones han avanzado menos.