Estos productos son
particularmente importantes para aquellas comunidades con un
nivel de vida cercano al de subsistencia y sin acceso a los
mercados. El bosque produce una amplia variedad de plantas y
animales utilizados en la vida tradicional y campesina: (a)
alimentos que complementan la dieta o generan pequeños ingresos
de efectivo incluyendo: hongos, frotas, nueces, raíces, hojas y
animales para caza; (b) plantas medicinales y especies utilizadas
tanto en forma doméstica o para venderse en los mercados
locales; (c) materiales para utensilios domésticos y para la
construcción incluyendo: maderas para muebles y viviendas,
materiales para techos y pisos, charolas y silos; (d) combustible
para cocinar y para empresas de pequeña escala; y (e)
extracción comercial de chicle y resinas en áreas limitadas de
México.
Estudios etnobotánicos indican que cerca de 2 000 especies de plantas se utilizan de los bosque de México. Los bosques también son áreas complementarias para el pastoreo y en las zonas tropicales se usan en forma rotativa en los sistemas tradicionales de roza, tumba y quema.
De este gran potencial, muchos de los aprovechamientos son de carácter doméstico, y para el caso de los productos con aprovechamiento con fines comerciales, éste se realiza en base a estudios técnicos.
En nuestro
país actualmente se expiden autorizaciones para el
aprovechamiento de alrededor de 80 PFNM, siendo los más
conocidos la resina de pino, el chicle, el barbasco, la palma
comedor, la pimienta, el orégano, la candelilla, la lechuguilla,
los hongos silvestres y la tierra de monte. Dependiendo del
producto por obtener, se aprovecha la raíz, el tallo, las hojas,
secreciones, fibras y en ocasiones toda la planta.
Palmilla (Yucca
schidigera)
La palmilla es una planta arbustiva semileñosa, de múltiples tallos, la cual se regenera por brotes de raíz en un 80% y el resto por semilla. Se desarrolla en las áreas semidesérticas. En México se distribuye en el Estado de Baja California y en los Estados Unidos al sur de Nevada y California y al oeste de Arizona.
Su distribución se ha estimado en 200 000 ha, de las cuales 64 000 son susceptibles de aprovecharse comercialmente, con un potencial de 15 000 t anuales.
Su aprovechamiento a escala comercial se inició a partir de 1975, con la exportación del fuste a los Estados Unidos y a partir de 1981 se comienza la industrialización en nuestro país.
El fuste de la palmilla se utiliza para la extracción de jugo, el cual es exportado a los Estados Unidos para la obtención de espumantes en la industria de bebidas gaseosas, la producción de esteróides, conservación de alimentos y como parte de compuestos que reducen el nivel de amoníaco y de ácido sulfhídrico en instalaciones pecuarias, además el bagazo se utiliza en la elaboración de alimentos balanceados para engorda de ganado.
En los últimos cinco años se han producido en promedio 3 197 t. La tendencia del aprovechamiento ha ido en aumento por la incorporación de nuevos predios a la producción. La mayor producción alcanzada fue en 1991, con 4 586 t.
Para la obtención del jugo de yuca se cuenta con cuatro industrias procesadores en Baja California, con una capacidad instalada de 7 660 t anuales. Para satisfacer la demanda de la industria nacional, algunas empresas han optado por la importación de materia prima.
En 1993 se produjeron 3 090 t, que arrojó una ingreso directo para los productores de $EE.UU. 400 000. Por el aprovechamiento de este recurso se benefician cerca de 1 250 familias (6 000 habitantes).
Para 1994 se estima una producción de 6 000 t, con un valor estimado de $EE.UU. I 200 000 y las ventas de extracto de palmilla serán cercanas a los $EE.UU. 7 millones.
Candelilla (euphorbia antisyphillitica)
La candelilla es una planta perenne que se desarrolla en los climas desérticos, casi desprovista de hojas, que se reproduce tanto por brotes de tallos aéreos y subterráneo, como por semilla. Su distribución abarca los Estados de Durango, Zacatecas, Chihuahua, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas y Coahuila, siendo este último el más importante en superficie y producción, ya que participa con el 80% de la producción nacional.
Existen 630 500 ha susceptibles de aprovecharse, con lo cual se beneficiaria a cerca de 16 000 familias, con la extracción de 15 000 t de cera. Actualmente la producción se obtiene sólo de 152 520 ha, lo que corresponde al 24% de la superficie total.
De la candelilla se obtiene una cera, la cual tiene numerosos usos industriales, principalmente para la fabricación de productos de la industria de cosméticos. En el mercado existen varios productos sustitutos, sin embargo su demanda se ha mantenido más o menos estable, debido a las características de su composición química.
México es el principal y casi único productor de cera de candelilla en el mundo. Su producción está sujeta a los niveles de demanda en el mercado internacional, por las variaciones que presentan los productos sustitutos, en especial las parafinas derivas del petróleo.
La producción ha sido estable durante los últimos cinco años, con un ligero repunte en el último año, 2 208 t.
El ingreso económico directo para 1993 fué del orden de los $EE.UU. 3 600 000. Del 60% al 80% de la producción fue exportada, principalmente a los Estados Unidos, Inglaterra y España.
Orégano (Lippia berlandieri)
El término orégano se aplica a 14 especies de las familias Labiatae, Astraceae y Verbenaceae, que se desarrollan en las regiones áridas y semiáridas del país; sus características botánicas son variadas, presentándose desde hierbas hasta arbustos. La especie Lippia berlandieri, es la más importante, ya que representa el 90% de la producción nacional. Su distribución es muy amplia. En México se le encuentra en los Estados de Queretaro, Guanajuato, Hidalgo, Oaxaca, Jalisco, San Luis Potosí, Zacatecas, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Baja California Sur y Caohuila. En el mundo, se le encuentra en Estados Unidos, Grecia, Turquía, Israel, Egipto, Líbano, Marruecos, Chile y Perú.
Las hojas de esta especie, se utilizan principalmente como condimento alimenticio o hierba medicinal y en menor medida para la extracción de aceites esenciales utilizados en la industria de bebidas gaseosas, de cosméticos y como catalizador en la elaboración de licores.
El potencial de aprovechamiento es de 4 000 t, pero debido a que el aprovechamiento depende de factores climáticos y de la oferta y la demanda en el mercado internacional, actualmente sólo se aprovecha el 50%.
El 90%, 1 500 t de la producción se exporta principalmente a Estados Unidos y en menor medida a otros países.
El beneficio económico generado por la recolección, la cual dura dos meses, es de aproximadamente $EE.UU. I 100 000 y las divisas generadas por las exportaciones son del orden de los $EE.UU. 2 200 000.
Lechuguilla (Agave lechuguilla)
La lechuguilla es una especie perteneciente al área semidesértica de la altiplanicie mexicana y se distribuye en los Estados de Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí, Zacatecas y en menor proporción en los Estados de Hidalgo, Oaxaca y México. En Estados Unidos se desarrolla en el sur de Nuevo México, oeste de Texas y sureste de Arizona.
Los principales Estados productores son San Luis Potosí, Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila y Zacatecas, con un potencial aproximado de 5 000 t anuales.
Se utiliza como materia prima para fabricar cuerdas, en la industria del vidrio, acero, pintura y cerillera; con los sobrantes se hacen filtros para automóviles, bajo alfombras, tapetes, rellenos en la fabricación de colchones, entre otros; de la raíz y desperdicios se extrae una sustancia llamada saponina que es útil en la fabricación de jabones.
En 1993 se produjeron 1 062 t, lo que representa el 20% del potencial de producción.
La mayoría de los éjidos que disponen de lechuguilla cuentan con cooperativas para la extracción y elaboración de ixtles. Son tres empresas en el país quienes industrializan el ixtle, con una capacidad instalada de 23 640 t, destacando la Forestal FCL que agrupa a 642 cooperativas ejidales con aproximadamente 30 mil productores.
En la comercialización del ixtle se benefician cerca de 52 000 familias.
Los productos elaborados con esta fibra, se exportan a 49 países, principalmente Argentina, Brasil, Chile y Uruguay.
Palma comedor (Chamaedorea)
La palma comedor es una planta ornamental de tallo delgado provisto de anillos horizontales, la cual se regenera por brote o semilla. En México su distribución abarca los Estados de México, Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán. A nivel mundial se le encuentra desde el centro de México hasta Perú y Brasil.
Las hojas de esta planta son utilizadas principalmente con fines ornamentales.
Su aprovechamiento comercial con fines de exportación se inició a fines de los años cuarenta y desde entonces se ha mantenido su demanda. El aprovechamiento de este recurso llega a beneficiar a 3 500 familias en la etapa de recolección.
En el Estado de Chiapas, la producción de palma genera 2 000 empleos en forma directa e indirecta. Los principales Estados productores son Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quinta Roo, Tabasco, Tamaulipas y Veracruz, siendo Chiapas el que ocupa el primer lagar.
La producción en los últimos 10 años ha sido en promedio de 1 436 t. En 1993, se produjeron 940 t, lo que significó un beneficio hacia los recolectores de $EE.UU. 700 000 en forma directa y $EE.UU. 94 000 por concepto de fletes.
En los años 80 se inician las plantaciones a baja escala, en los Estados de Veracruz y San Luis Potosí.
El principal mercado lo constituye Estados Unidos y en segundo lugar Canadá, Europa y Medio Oriente. También se comercializa en el mercado nacional en las ciudades de México, Monterrey, Guadalajara y Puebla.
Barbasco (Dioscorea composita)
El barbasco es una planta herbácea, de cuyos rizomas se extraen sustancias del grupo de las sapogeninas, a partir de las cuales se pueden sintetizar algunas hormonas. Su distribución en México es en las áreas montañosas de las selvas altas y medianas perennifolias y subperennifolias, principalmente en los Estados de Chiapas, Guerrero, México, Michoacán, Oaxaca, Puebla, Tabasco y Veracruz.
Su aprovechamiento a escala comercial se inició a partir de 1950. En el año 1970 México llegó a producir el 90% de la demanda nacional. La harina del rizoma se utiliza en la industria farmacéutica para la síntesis de esteroides.
De 5 millones de ha en 1960, ha disminuido su distribución a 1,5 millones, debido a las actividades agropecuarias. En esta superficie se estima un potencial de extracción de 132 000 t anuales.
México cuenta con las especies de mayor contenido de diosgenina. En los momentos de mayor demanda se estimaba un beneficio para más de 35 000 familias. La producción en los últimos 5 años se ha abatido considerablemente de 1 404 t en 1989 hasta llegar a cero el año pasado, debido principalmente a la utilización de productos sustitutos. Las importaciones de sustitutos del barbasco se iniciaron a partir de 1990, con la introducción de 1,3 t de hidropregnenolona (dhp), proveniente de los Estados Unidos, por un valor de $EE.UU. 65 596. Durante el bienio 91-92, se importaron 111 t, por un valor de $EE.UU. 8,96 millones, así como 158,8 t de diosgenina, por un valor de $EE.UU. 5,4 millones.
Son cuatro las empresas que en el país consumen diosgenina para la producción de esteroides.
Hongo blanco de pino (Tricholoma magnivelare)
El hongo blanco de pino es un hongo micorrícico que se desarrolla en los bosques de pino-encino, principalmente asociado con Pinus teocote. Su regeneración es a partir de esporas y micelios.
En México su distribución potencial abarca los Estados de Baja California Norte, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guerrero, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, Nuevo León, Queretaro, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas. En los Estados Unidos y Canadá se encuentra en abundancia.
Se tiene conocimiento que se consume en mínima proporción en las localidades donde se colecta. En Japón su consumo es muy apreciado, llegando a cotizarse hasta $EE.UU. 100/kg. Entre 1989 y 1992, Japón importó 7 740 t de hongo blanco, de los cuales 35,8 correspondieron a México.
Se tienen identificadas cerca de 35 000 ha susceptibles de aprovechar, de las cuales en la actualidad sólo se aprovechan 16 755. representando el 48% del potencial. La posibilidad anual de recolección estimada es de 30 t, tan sólo en los Estados de Hidalgo y Veracruz.
Su aprovechamiento a escala comercial para exportación se inició a partir del año de 1985. en el Estado de Veracruz. Actualmente sólo se ha recolectado en los Estados de México, Hidalgo, Michoacán, Oaxaca y Veracruz.
Un total de 3 000 familias pueden beneficiarse con su aprovechamiento. En 1993 se produjeron 12 t de hongo blanco, obteniéndose un ingreso de $EE.UU. 375 000, con lo que se beneficiaron cerca de 840 recolectores, exportándose 8,4 t a Japón, lo que generó divisas por $EE.UU. 465 000. Japón importa 5 000 t de hongo blanco, de las cuales México participa con el 0.25%.
Resina de pino
La resina es un PFNM que se obtiene de la exudación de algunas especies de pino. de la cual se obtiene la trementina. aguarrás y la brea o colofonia, productos utilizados en la industria de pinturas y perfumería, principalmente.
La explotación comercial de la resina se viene realizando desde la década de los años 20, principalmente en los Estados de Michoacán, Jalisco y México, aun cuando en ciertas épocas se realizaba en los Estados de Durango, Nuevo León y Oaxaca.
El aprovechamiento resinero se encuentra en el nivel más bajo de los últimos 17 años. ya que cl promedio de en ese período fué de 39 984 t y el de los últimos 3 años fue de sólo 29 409 t. El beneficio económico por el aprovechamiento de la resina alcanza, sólo en el Estado de Michoacán, alrededor de 5 000 familias.
En el Diario Oficial de la Federación del día 28 de diciembre de 1993, se publicó el Decreto mediante el cual quedan exentos de pago de aranceles por su importación, algunos productos derivados de la brea. Con base en lo anterior se ha venido incrementando la importación de brea y algunos de sus derivados, principalmente de China, Brasil y Venezuela, lo que ha ocasionado la caída en la producción de este recurso.
Se cuenta
en la actualidad con 19 plantas destiladoras como infraestructura
industrial, principalmente de éjidos.
Los registros de PFNM
comprenden una gran variedad de materiales, substancias y
materias primas. destacando en primer lugar por su cantidad
aprovechada la resina de pino, siguiendo en este orden la
producción de fibras, ceras y otros.
La
producción anual se ha mantenido más o menos estable en los
últimos años, variando de las 66 a 75 000 t por año.
De acuerdo a la nueva ley
forestal, los PFNM están regulados por las normas oficiales
mexicanas que regulan su aprovechamiento, transporte y
almacenamiento. Dichos ordenamientos tienen por objetivo
facilitar a los productores los trámites para el uso de sus
recursos, garantizando un rendimiento sostenido, de acuerdo a las
normas oficiales. En el caso de los productos con aprovechamiento
comercial, se requiere de una notificación elaborada por un
profesional forestal, el cual es corresponsable, junto con el
dueño, de dar cumplimiento a la normatividad.
Dicha
notificación debe contener una evaluación del recurso, además
de especificar los métodos de manejo y las condiciones que deben
prevalecer en el predio después de la cosecha. Para el caso de
los productos cuyo aprovechamiento es con fines de autoconsumo,
éste se realiza con una notificación de los productores,
respetando las restricciones señaladas para cada producto.
Se ha estimado que los
bosques templados mexicanos con aproximadamente 613 especies de
plantas útiles, podrían generar 1,17 millones t de biomasa, con
un valor de mercado de $EE.UU. 528 millones y los bosques
tropicales con 574 taxas de plantas usadas localmente, podrían
generar 1,6 millones t de material vegetal con un valor comercial
de $EE.UU. 729 millones en el mercado regional. A pesar de que
los precios de mercado están reflejados a través de pequeños
volúmenes comercializados, resalta la importancia de estos
productos en la economía formal e informal de México.
En los
mercados locales las plantas medicinales, la más importante
categoría en los bosques mexicanos alcanza un valor de $EE.UU. 6
a 23 por kg mientras que algunas especies de hongos alcanzan un
valor de hasta $EE.UU. 100 por kg. En el mercado internacional de
hierbas al norte de México, los precios de un ingrediente
medicinal es en promedio de $EE.UU. 41 por kg. El valor de las
plantas medicinales que se manejan en la ciudad de México
podría exceder a los $EE.UU. 1 000 millones al año. Pero no
solamente las plantas medicinales tienen alto valor, los hongos
comestibles de los bosques templados del centro de México,
alcanzan precios de $EE.UU. 7 a 12 por kg y una ha de bosque de
oyamel puede producir $EE.UU. 575,2 al año. El chuchupate, una
hierba aromática perenne de los lugares húmedos de los bosque
de pino-encino, se vende por más de $EE.UU. 8 por kg en el
mercado regional y alcanza a $EE.UU. 18 en la ciudad de México.
La producción de chicle de yucatan tiene un valor comercial de
$EE.UU. 2,8 millones por año. El comercio informal de plantas
ornamentales es también importante. La palma comedor por sí
sola genera cerca de $EE.UU. 20 millones a los mercados locales.
Muchas de las semillas y hojas consumidas en los Estados Unidos
provienen de lugares silvestres de México, y muchas otras
especies son recolectadas en el campo y embarcadas a otros
países. El valor económico del comercio formal e informal de
cerca de 296 plantas medicinales y ornamentales alcanza los
$EE.UU. 1 500 millones pero aun así, esta cifra subestima el
valor total de los PFNM ya que las especies comercializadas y
consumidas podrían llegar a 1 500 y el valor comercial por este
gran número podría exceder los $EE.UU. 7 000 millones por año.
Los bosques, las selvas y
zonas áridas de México constituyen una de las mayores riquezas
naturales de nuestro país. Son el hábitat de una enorme
variedad de flora y fauna silvestres; eslabones ecológicos
fundamentales para el clima y disponibilidad de recursos
hidrológicos en el país y también son proveedores de materias
primas para actividades industriales ligadas con la producción
de bienes básicos para la población.
Bajo esta óptica, podemos señalar que el gobierno de México, para preservar tan importante recurso, ha emitido en el presente siglo, cinco leyes forestales para regular el recurso forestal, las cuales en forma secuencial han constituido avances en su tiempo y circunstancia.
En las condiciones actuales de un México en plena transformación, que exige la apertura hacia una economía de mercado, era necesario adecuar la legislación del campo mexicano a las necesidades económicas y sociales que vive el país. Así, se reforma el Artículo 27 de la Constitución y se expide una nueva ley agraria, que ha eliminado los obstáculos más importantes para la capitalización del campo y revitalización del sector, al dar seguridad a la pequeña propiedad forestal y permitir la libre asociación entre ejidatarios y comuneros, y entre éstos y empresarios e industriales.
En este contexto, resultó indispensable complementar el renovado marco jurídico agrario con la expedición de una nueva ley forestal, que siente las bases para impulsar el bienestar de los pobladores de bosques, selvas y zonas áridas, y promueva el desarrollo de la industria forestal, y que a la vez proteja la calidad ambiental y la biodiversidad.
Así, en la nueva ley en la materia. publicada en diciembre de 1992, que de hecho establece la plataforma para desarrollar la actividad silvícola del siglo XXI, destacan los siguientes 5 aspectos:
1. Mantiene el equilibrio entre la función productiva y ambiental de los recursos forestales.
2. Desregula y simplifica la actividad productiva, y se establecen mecanismos prácticos para la regulación de los aprovechamientos forestales, que no limitan la operatividad del proceso.
3. Crea un ambiente de seguridad para el desarrollo de la oferta y demanda de productos forestales.
4. Contempla la vinculación con el código penal federal para la aplicación de severos correctivos por ilícitos forestales.
5. Fortalece el esquema de colaboración y corresponsabilidad con los gobiernos de los Estados y sociedad civil en general, para la protección, conservación y desarrollo del recurso.
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Introducción
Los productos forestales no madereros
Principales productos forestales no madereros
Aspectos institucionales
Contribuciones socioeconómicas
Dimensiones ambientales
Problemas y limitaciones
Perspectivas
Cooperación regional
Anexo 1
César A. Barriga Ruiz,
Docente, Universidad Nacional Agraria La Molina.
El Perú posee tres
regiones naturales bien marcadas:
La costa, extremadamente árida, con un 10% de la superfice territorial, donde vive el 60% de la población. En el sur, es de condición hiperárida y sólo es surcada por los fértiles valles y en cuyo interfluvio se desarrolla el ecosistema de "Lomas u Oasis de Neblinas". Al norte, hasta los límites con Ecuador, su condición es árida a semiárida ya que se suelen presentar lluvias cuya intensidad varia según la presencia del Fenómeno de El Niño.
En esta zona, los PFNM son básicamente de subsistencia: sistema silvopecuario en el Bosque Seco y Lomas y de actividad artesanal familiar hacia un mercado predominantemente informal.
La sierra, de condición semiárida, con un 20% de la superficie territorial y donde reside el 30% de la población. En esta región sólo quedan relictos de bosques naturales, pero posee una diversidad biológica. tanto de flora como de fauna, que contribuyen a la economía y susbsistencia del poblador rural.
Es la región en que, por tradición, sus PFNM (cochinilla, tara, plantas medicinales) aportan una apreciable cantidad de divisas.
La selva, de condición muy húmeda "bosque húmedo tropical", con el 60% de la superfice territorial y el 10% de la población.
Esta es la zona con mayor diversidad del país y del planeta, y tradicionalmente los PFNM han servido y sirven como recursos para satisfacer las necesidades de las comunidades nativas, colonos, poblador urbano, y últimamente, para las necesidades de un creciente mercado local e internacional, básicamente en lo que respecta a flora, ya que por exceso de caza muchas de las especies de nuestra variada fauna están en vías de extinción.
Este
informe se refiere a los PFNM de las zonas áridas y semiáridas
del país (costa y sierra).
Los PFNM cumplen un rol
vital en la generación de alimentos, medicina, empleo, ingresos,
forraje por lo tanto contribuyen al bienestar de la comunidad.
La mayoría de estos productos son de autoconsumo y forman parte del sistema económico productivo informal, razón por lo cual su estadística, así como su participación en la contabilidad nacional, es dejada de lado.
Las características principales de la mayoría de estos productos son:
- Presentan escaso nivel de transformación.
- Básicamente de recolección, y en muchos casos sin posterior reposición y/o manejo de los recursos.
- Amplios sectores de la población rural los considera en su dieta de consumo o fuente de recursos para alimento de su ganado o la generación de mano de obra familiar.
En la costa, debido a su condición de aridéz aprovechamiento de los recursos forestales es integral, se usa la madera, en los pocos lugares donde existen bosques, y en la mayor parte del área, donde no existe bosques, se aprovechan otros recursos forestales, tales como especies de gramíneas, etc.
Lamentablemente, por falta de promoción de nuevas alternativas económicas, se continua con el proceso de deforestación del bosque seco del nororeste, a pesar de la veda existente y por constituir un recurso para la actividad pecuaria de la región.
A lo largo de la costa, la principal actividad ligada a los PFNM es la artesanía, utilizando como materia prima diferentes especies de gramíneas, que satisfacen las necesidades locales, regionales y nacionales de materiales de construcción "esteras", de cestos y canastas, que incluso últimamente se están exportando.
En la sierra, quedan pocos relictos de bosques naturales. Actualmente se aprovechan diferentes PFNM, principalmente:
- Tara, materia prima para la extracción de taninos, industria química y curtiembre; que representa un volumen de exportación de aproximadamente 6 000 t y un ingreso de divisas de $EE.UU. 6 millones para el año 1993.
- Cochinilla, insecto/plaga de la tuna (Opuntia ficus indica), materia prima para la obtención de carmín de cochinilla, cuyo volumen de exportación como carmín fue de 77 t y represento ingresos de $EE.UU. 6 700 000 en 1993.
En menor proporción se aprovechan las gramíneas (carrizo, totora) para la producción artesanal, las plantas medicinales (se recolecta, muy poco se siembra) y la producción de miel a base de las plantaciones de eucaliptos y plantas silvestres, y otros productos en menor volumen.
Todos estos productos contribuyen al sostenimiento de las familias campesinas, ya que permiten generar ingresos extras.
En el Anexo
1, Cuadros 1 y 2 se indican las principales categorías de PFNM y
la producción y exportación de ellos.