Principales productos forestales no madereros


Cochinilla (Dactylopius cocus var. costa)

El Perú es el mayor productor de carmín de cochinilla o grana, contribuyendo con el 80% de la producción mundial. Este insecto es una plaga de la tuna y constituye materia prima para la obtención de colorantes naturales, el carmín de cochinilla.

La mayor producción proviene de "tunales naturales" en los que se encuentra la tuna (Opuntia ficus var. indica) y otras especies asociadas como el molle (Schinus molle), huarango (Acacia macracantha) y la tara (Caesalpinia spinosa).

En Ayacucho, la zona de mayor producción del país, existen aproximadamente 35 000 ha de tunales; y en la última década, por la alta rentabilidad alcanzada por este producto, se han realizado plantaciones en la costa, en la sierra e incluso en la selva alta, tanto de pequeña como de mediana escala ( 1 a 20 ha, incluso más).

El aprovechamiento de la cochinilla está subexplotado, por falta de un adecuado manejo, a pesar de la existencia de paquetes tecnológicos al alcance del agricultor, lo que va en desmedro de la producción y calidad del producto. El agricultor es un simple recolector de la cochinilla y no realiza trabajos de manejo como son: limpieza del área, podas, raleos, infestación etc., por lo que la producción es muy baja, 30 kilos de cohinilla seca y el contenido de carmín de 10 a 12%.

La tecnología aplicada en las plantaciones, depende de donde se ubican. Si es en la sierra, las plantaciones se establecen en las laderas y la siembra se realiza, la mayoría de las veces, en curvas a nivel y con una baja o nula aplicación de fertilizantes; en cambio, en la costa, como el precio del agua es más caro (pozo), en algunos casos se aplica riego tonificado o por mangueras, pero en general por el bajo consumo de las plantas, se aplica riego por gravedad

La productividad es mayor según la condiciones medio ambientales de la zona, pudiendo variar desde 120 a 240 kg de cochinilla seca/ha/año (360 a 720 kg de cochinilla húmeda) y el contenido de carmín óptimo es de 18 a 20%.

Para obtener una adecuada cosecha, se tiene que partir de una adecuada infestación de la cochinilla. La cosecha es simple, y consiste en un "barrido" de la pencas en las que se encuentra la cochinilla. Si se ha hecho una adecuada infestación, se cosecha cochinilla de la misma edad y de tamaño uniforme, sino es así se obtienen cochinillas de diversos tamaños y estadios (jóvenes, adultas, sobremaduras), lo cual afecta la calidad del producto (menor contenido de carmín). La operación de cosecha es sencilla y de alto grado de eficiencia.

El tratamiento postcosecha consiste básicamente en el matado y secado. El matado se debe realizar a la brevedad. Lamentablemente en muchas zonas se utiliza para este proceso agua hervida, kerosene, alcohol o gasolina lo que a la larga desmerece la calidad del producto; lo ideal es matarlo introduciendo la cochinilla en una bolsa y después sumergirla en agua hirviendo por 30 segundos a I minuto.

El secado se debe realizar bajo sombra, pero la gran mayoría lo hace a pleno sol, por el menor tiempo requerido. Una vez seca se procede a la comercialización.

Su uso tradicional es como tinte para la artesanía, principalmente de lanas. En la industrial se utiliza para la producción de carmín, aplicando tecnología, tanto intermedia, a nivel micro-empresarial, hasta tecnología de avanzada, presente en la gran industria, tanto nacional como internacional, aunque esta última presenta ventajas en cuanto a eficiencia, calidad y costos.

A nivel de la sierra, el pequeño agricultor recolecta la cochinilla y la vende húmeda o seca a un intermediario del pueblo o la localidad. Este generalmente acumula una cierta cantidad y la vende a otro intermediario o transportista, que la lleva a un centro poblado mayor y de ahí se cormercializa directamente o a través de terceros a la industria o a los exportadores ubicados en Lima.

Esta interminable cadena de intermediarios se mantiene sólo en los lugares más alejados. En las cercanías de los centros poblados mayores, un intermediario de cierto nivel financiero se dedica a recorrer las zonas acopiando el producto para colocarlo directamente a los industriales y/o exportadores en Lima.

El mayor porcentaje de la producción se exporta, ya sea como cochinilla o carmín, y un reducido porcentaje se queda para satisfacer las necesidades de la artesanía, se puede decir que utilizan la cochinilla de segunda, tercera o descarte.

Para contrarrestar la competencia desleal de la industria química, a fines de la década de los 70, se concluyó un estudio de la toxicología del carmín y se comprobó que no era cancerígeno. Este estudio se hizo en un laboratorio inglés cuyo costo fue cubierto por un autogravamen de los exportadores y es a partir de ese momento, que el precio y volumen de la exportaciones se incrementa.

En 1986 se crea la Comisión Reguladora de la Exportación de Cochinilla, COREXCO, que tuvo por objetivo asegurar el abastecimiento de la industria de carmín instalada en el país y regular el remanente de la producción de cochinilla para la exportación. Como consecuencia de esta actividad se formó la Asociación Nacional de Colorantes Naturales.

Lamentablemente estas son las únicas acciones concertadas del empresariado nacional. Sin embargo, podrían contribuir en las labores de extensión y en un adecuado marketing para buscar nuevos mercados y usos al producto.

El precio en los últimos años es fluctuante debido inicialmente al factor expeculativo (terrorismo) que hizo que subiera en forma expectacular hasta $EE.UU. 120/kg de cochinilla, también a la falta de calidad y a la presencia de sustancias extrañas, por el inadecuado proceso de matado, y por la adulteración con semillas, piedras etc.

La baja del precio, se debe además a la fuerte competencia que tiene el carmín con respecto a otros colorantes naturales: bixina, cúrcuma, antoxianinas, etc, así como de los colorantes sintéticos y la recesión mundial, que afecta a la industria.

Los principales países compradores son: Francia, Inglaterra, Italia, Japón, USA, Argentina. Japón prefiere adquirir cochinilla y con su propia tecnología producir carmín.

Actualmente, una buena alternativa constituye cambiar los cultivos para la producción de fruta en vez de cochinilla, ya que se están abriendo nuevos mercados, tanto a nivel nacional como internacional, así como de sus derivados como son: mermeladas, licores, etc., por lo tanto puede contribuir como un recurso para la pequeña agroindustria rural.

Tara (Caesalpinia spinosa)

El Perú es el mayor productor de tara en el mundo, con el 80% de la producción mundial. La producción es básicamente de bosques naturales y, en algunos zonas, de parcelas agroforestales. En este sentido Perú es el país de los Andes que tiene mayor área con bosques de tara, seguido muy de lejos por Bolivia; también existe esta especie en Chile, Ecuador y Colombia.

La mayor producción proviene de plantas silvestres, las que no son manejadas, aunque esta especie requiere podas de formación y sanitarias. Se puede decir que el redimiento es sostenido, ya que es una simple recolección de los frutos sin dañar a la planta. En algunos sectores más alejados es incluso sub-explotada, debido a la lejanía de las vías de comunicación, por lo que no resulta atractivo al agricultor acopiar, transportar y comercializar dicho producto, el que finalmente es consumido por ganado, principalmente caprino, o se pudre.

En las parcelas agroforestales se utiliza la tara como lindero o cortina rompevientos y en muchos casos no se les da el manejo requerido (podas y raleos).

La cosecha consiste en la recolección de los frutos, se logra una alta eficiencia y las pérdidas son mínimas. Una vez cosechados se almacenan en lugares secos y no son atacados por hongos, insectos o roedores. No se da ningún tratamiento postcosecha.

Al momento de la comercialización, se suelen presentar problemas. Si en la cosecha se han recolectado frutos inmaduros se castiga en el precio, ya que baja la calidad y dificulta su procesamiento industrial.

El procesamiento es relativamente sencillo, consiste en la separación de las semillas y posterior molienda de las vainas, con lo que se obtiene "tara en polvo", principal producto de exportación.

Otro nivel industrial consiste en la obtención de extracto tánico y posterior uso en la industria química para la obtención de ácido gálico y ácido tánico. Ultimamente con el empleo de biotecnología se logra obtener productos de mejor calidad y bajo costo.

En el Perú sólo se obtiene tara en polvo y un reducido porcentaje de extracto tánico, comercializándose así sólo la materia prima.

La comercialización es sencilla, pero también atraviesa por una serie de intermediarios que adquieren el producto en chacra o, en pequeñas cantidades, en el mercado local, y después de acumular un cierto volumen lo venden a la industria ubicada en la zona o a otros intermediarios que lo llevan directamente a Lima, para ser comercializado en forma directa con la única industria de extracto tánicos o con los exportadores.

Las exportaciones de tara se realizan desde 1942, pero es a partir de los últimos años que su volumen y precio se incrementa en forma expectacular, de un promedio de $EE.UU. 350 a 420 a $EE.UU. 1 200 t de tara en polvo.

Se puede decir que el mercado ha estado monopolizado por una empresa transnacional, cuyo principal mercado es Europa: Alemania, Francia, Italia, además de otros países. A fines de la década de los 80 aparece un nuevo mercado en Asia: Japón, India y principalmente China, que requiere grandes volúmenes, con lo cual se rompe el monopolio y aparecen nuevas empresas, muchas de ellas "oportunistas" para aprovechar esta coyuntura del mercado. En este rubro hay pequeñas, medianas y grandes empresas, ubicadas en Lima e incluso en provincias.

El mercado de este producto es básicamente de exportación, estimándose un 5 % de consumo interno que es dedicado a las pequeñas curtiembres y al teñido de lanas para la artesanía.

En el precio del producto, no influye la calidad de éste, aunque por razones ecológicas y "variedad" existen diferencias en el contenido de taninos entre las dos zonas de mayor producción del país, pero generalmente se mezcla y se exporta como un solo producto.

Es interesante recalcar que en el último año, empresarios peruanos han adquirido tara de Bolivia, la han introducido al Perú y la han exportado como Tara peruana.

Algarrobo (prosopis sp.)

En la costa norte del Perú existen aproximadamente 1 378 500 ha de Bosques Secos en el cual predomina el algarrobo, principalmente el Prosopis pallida.

Estos bosques, sufren una gran presión social, por lo cual se ha declarado en veda desde 1970. se estima que aunque ninguna norma legal garantiza la conservación de un recurso, la única forma de lograrlo es mediante su adecuado aprovechamiento.

En la actualidad hay problemas de deforestación para la producción de leña y carbón con fines de comercialización, en algunos sectores existen problemas de sobrepastoreo y es muy poco lo logrado a la fecha en cuanto a un manejo extensivo del bosque.

A pesar de ello, constituye una excelente alternativa para promover el desarrollo rural intergral, apoyarse en el bosque, la ganadería, la agroidustria y la apicultura, actividades en las cuales se están dando algunos pasos muy puntuales.

Se estima una producción de 2 067 750 t de fruto de Prosospis pallida (1.5 t/ha), siendo poco lo que se cosecha, ya que se estima que el 60% de la producción de frutos del algarrobo es consumido in situ por el ganado, el 20% se comercializa para la pequeña agroindustria o hacia los establos o centros de engorde y el 20% se pierde, como consecuencia del bajo precio que se paga, lo que no hace atractivo al agricultor la cosecha y acopio de los frutos de algarrobo.

Como labor de postcosecha se puede mencionar el almacenamiento que se hace en silos o trojas rústicas; labor no muy extendida en la zona.

No existe mayor procesamiento del fruto, lo cual sólo se hace en pequeñas agroindustrias para la producción de "algarrobina", café de algarroba, etc., aunque existe experiencia en la producción de harina para consumo humano y pecuario.

La comercialización se hace a granel en grandes volúmenes para los establos o centros de engorde en la época de mayor producción (verano). En la época de escasez (invierno) donde adquiere un mayor precio, pero este está regulado por los precios de la torta de soya, maíz, etc., que tienen precios subsidiados.

Para los productos elaborados como es el caso de la "algarrobina", falta un control de calidad, una estandarización, y un adecuado marketing para incrementar su consumo.

Carrizo (Arando donax)

Esta gramínea constituye una de las principales materias primas para la artesanía, cuyo producto la "estera", es usado como material de construcción de gran demanda en las zonas urbano marginales.

Esta especie crece en las riberas de los ríos y es aprovechada mediante un contrato de extracción, en muchos casos sin ningún criterio técnico.

El procesamiento es básicamente familiar y la comercialización es a través de los transportistas que llegan a la zona de producción, y que los llevan a los centros de acopio y comercialización ubicados en las grandes ciudades, principalmente de la costa árida.

Plantas medicinales

La biodiversidad es un gran recurso para el poblador, tanto rural como urbano. Ultimamente, con la corriente naturista y ecológica, se ha incrementado el consumo de plantas medicinales tanto a nivel nacional como internacional.

En cuanto al manejo, en algunas especies se está yendo a una sobreexplotación, ya que básicamente es una labor de recolección de los bosques y áreas naturales sin reposición del recurso.

La principal labor de postcosecha es el secado, que generalmente se hace a pleno sol. Otra labor es el envasado o encapsulado.

Para el mercado local se suele vender suelto o embolsado, y últimamente, para la población con mayor nivel económico, se vende en bolsitas filtrantes o encapsulado. Las plantas suelen exportarse como materia prima, sin ningún requisito de calidad.

El mercado nacional va en incremento así como el internacional. Se estima que las plantas medicinales generan, por exportación, un ingreso global de $EE.UU. 5 millones.

Animales

Es un rubro poco difundido, pero que adquiere gran importancia por los volúmenes exportados y la generación de divisas.

En muchos casos, no hay conocimiento a cabalidad del estado de las poblaciones de animales y sólo se da permiso de extracción, aunque recién se han autorizado los zoocriaderos.

Dependiendo de la especie se utilizan diferentes métodos para la "caza". Los individuos son vendidos a intermediarios o exportadores, que recorren las zonas adquiriendo dichos ejemplares.

Los precios que se paga al "cazador" son relativamente muy bajos con respecto al precio de exportación. En muchos casos, por deficiencias en el manipuleo, embalaje y transporte, hay una gran mortandad de animales.

En la costa destacan como especies con mayor interés y mercado, las aves y las iguanas. En la sierra, últimamente destaca la vicuña, a la que se quiere dar un aprovechamiento racional (sólo esquila) y que beneficie a las comunidades campesinas de la sierra del país, evitando de esta manera su caza ilegal.

En la costa norte existe el único Coto de Caza, El Angolo, donde se caza venado gris principalmente y en donde se tiene cifradas esperanzas para el desarrollo del ecoturismo, que paulatinamente se viene dando en la zona.

Aspectos institucionales


En la Ley Forestal y Reglamento de Extracción está incluido el aprovechamiento de los PFNM, para lo cual el extractor tiene que pagar un cánon de extracción y cánon de reforestación que en total suman aproximadamente al 7,5% del precio de mercado. Lamentablemente por falta de apoyo logístico, personal y un adecuado control, son pocos los que pagan cánon y el cánon de reforestación no siempre se dedica a dicho fin.

La investigación forestal y en especial la de los PFNM, está muy relegada, no recibiendo el apoyo financiero necesario, así como el interés por parte de los investigadores. Estas causas también afectan las labores de extensión y en muchos casos, ambas labores no son de interés para los empresarios, ya que se caracterizan por ser meramente extractivos.

El crédito a nivel rural, en la actualidad es casi nulo, ya que con la reorganización del Estado se han eliminado: la Banca de Fomento y las pocas instituciones que quedaban (Cajas Rurales, ONGS). Para dar un crédito piden garantías, las cuales son imposibles de cumplir por parte del pequeño agricultor.

Existen posibilidades para una más creciente participación del sector privado en esta actividad, ya que las normas legales vigentes dan seguridad a la inversión y la factibilidad de llegar a acuerdos legales/contratos entre los propietarios de las tierras y bosques (Comunidades Campesinas, Nativas) y el empresario para propiciar un adecuado aprovechamiento de dichos recursos.

Falta aunar esfuerzos, entre todas las instituciones involucradas, para propiciar las labores de investigación, extensión y mercadeo de los principales productos.

Contribuciones socioeconómicas


No existe una adecuada estadística, razón por lo cual no se puede determinar cuántos contratos o permisos de extracción forestal de PFNM existen en la actualidad, para interferir en base a ésta la generación de empleo.

El sector forestal en el país aporta menos del 1% del PBI, en cuyos cálculos no se consideran diversos valores.

Con respecto a las exportaciones, los PFNM aportan considerablemente una mayor cantidad de divisas, ya que si consideramos que la madera representa un ingreso global de $EE.UU. 5 millones al año, y los principales PFNM de exportación como son: tara, cochinilla, plantas medicinales, animales, aportan aproximadamente entre $EE.UU. 18 a 20 millones, lo que representa entre un 3,6 a 4 veces más que el aporte de la madera.

En muchas zonas, los PFNM son la única alternativa rentable que tiene el agricultor para conseguir su apreciado desarrollo.

Dimensiones ambientales


Los PFNM contribuyen a mantener el equilibrio ecológico, salvo excepciones donde, por un mal manejo se tiende a una sobreexplotación, poniendo en peligro el propio producto y amenazando de esta manera la biodiversidad del país y/o región.

En la costa, con el Bosque Seco del Noroeste, se está tratando de llegar a un manejo integral que redundará en beneficios económicos, sociales y ecológicos para la región.

Los otros productos principales, como son la cochinilla y la tara, son básicamente de recoleción y últimamente se están realizando plantaciones para satisfacer las necesidades del mercado, no siendo así el caso de las plantas medicinales y fauna que en muchos casos se están poniendo en serio peligro.

Problemas y limitaciones


Cada PFNM tiene su propia problemática, pero a nivel de país podemos señalar las siguientes:

- Deforestación, tanto en la costa que se estima en unos 28 000 ha/año, como en la selva, donde se estima en 280 000 ha/año, la que tiene como causa la pobreza y la carencia de recursos para su desarrollo.
- Sobreexplotación de recursos, que se observa en la fauna, en especial aves y plantas medicinales, por la gran demanda y el desinterés de campesinos y empresarios por cultivarla/manejarla.
- Falta una adecuada labor de marketing que se traduzca en búsqueda de mercados. presentación y comercialización de los productos, para incrementar la presencia de los PFNM en el mercado local e internacional
- Faltan labores de extensión y en la mayoría de los casos es necesario y urgente realizar labores de investigación, las que no se han podido ejecutar debido, principalmente, a la carencia de recursos económicos.
- Falta información de la mayoría de los PFNM, ya que no existe una adecuada estadística así como trabajos de investigación.
- Por la grave crisis económica y desconocimiento, existe una carencia de financiamiento e inversión en los PFNM a pesar de su probada rentabilidad.


Perspectivas


En muchos casos, los PFNM son más rentables que la madera, producto tradicional del bosque. Es por esto que, con una adecuada información, se debe promocionar e invertir en ellos, labor que debe estar a cargo de la CTI y de la empresa privada.

Las situaciones legales y económicas pasadas, impidieron una mayor inversión en los PFNM; se espera que con el nuevo marco legal, éstas se incrementen, pero hay que cambiar la mentalidad meramente extractiva de los empresarios y agricultores.

Una estrategia seria la de demostrar la viabilidad económica de los PFNM, tanto a la banca como a las ONG y la CTI, para que se animen a invertir en ellos.

Cooperación regional


Cada país tiene su propia experiencia sobre el manejo, industrialización y comercialización de sus PFNM. La cooperación debe dedicarse a identificarlos y propiciar un intercambio horizontal que vaya en beneficio de los técnicos y agricultores de la región. En este sentido, seria conveniente incluir en dicho intercambio no sólo a los expertos, sino también a los propios agricultores, para que así al ver una determinada experiencia, la puedan volcar en su propia zona.

En los países de la región andina existen las redes forestales, que se deberían reforzarse y promover la investigación, extensión y aprovechamiento racional de los PFNM.