Comunicación para el desarrollo rural en México - en los buenos y en los malos tiempos
back contents next

8 - LA NUEVA ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN - LA REALIDAD EN EL CAMPO

Con una visión retrospectiva , ahora es claro que la severa la situación económica que afligió a México, y los efectos de los programas de ajuste estructural que condicionaron el trabajo en el campo, fueron mayores de lo que se preveía, o quizás de lo que se hubiera podido prever.

Algunos dicen ahora que la expansión planeada para PRODERITH II fue demasiado grande en el contexto de las condiciones económicas que se desarrollaron en el país. Como resultado , la calidad del trabajo en el campo se vio afectada. Conviene entonces examinar lo que ocurrió realmente en las actividades de comunicación.

Descentralización del Sistema de Comunicación Rural

El área de proyecto escogida para establecer la primera unidad regional de comunicación descentralizada fue Pujal Coy II . Esta área - parte en el Estado de Tamaulipas y parte en el Estado de San Luis Potosí- está ubicada cerca de Tampico, en el Golfo de México.

La unidad sería creada en una pequeña población de 20 000 habitantes llamada Tamuín, en la estrecha carretera principal que conecta Tampico con San Luis Potosí. Desde el comienzo, la unidad fue concebida y manejada con la idea de transferirla a una organización campesina. El personal fue asistido por la Unidad Central de Comunicación de PRODERITH y ésta, a su vez, recibió apoyo de un especialista internacional de la FAO.

El trabajo comenzó en 1988 , con la renovación de una pequeña casa de paredes blancas en cal y techo de palma, localizada en una calle secundaria y polvorienta de esta soñolienta población rural. La edificación pertenecía a la SARH y había sido una estación meteorológica. Esta estación registró los caprichos del clima de la zona, desde temperaturas incandescentes hasta ocasionales vientos fríos del Canadá, que calan hasta los huesos, y desde sequías extremas hasta inundaciones devastadoras.

Se contempló un plazo de dos años para establecer la Unidad de Comunicación Regional de Tamuín (UCRT) y transferirla a una organización de campesinos.

Habría cuatro etapas en este proceso :

La UCRT tenía un Comité Directivo conformado por organizaciones campesinas e instituciones locales y centrales. Este comité revisaba los progresos de vez en cuando, decidía sobre sus prioridades y establecía los planes de trabajo.

Se instaló una unidad de montaje de vídeo , vieja pero restaurada, de 3/4 de pulgada , que había sido de la Unidad Central en Cuernavaca. Se compraron nuevas cámaras-grabadoras Video 8 para producción, y 16 unidades de reproducción del mismo formato, las que se colocaron entre sus respectivas cajas de madera para el fácil transporte a las comunidades.

El personal para la UCRT , nueve en total, fue reclutado en parte de las comunidades campesinas y en parte de los CADRIs de la zona. Los campesinos tenían entre 18 y 23 años. Todos tenían educación secundaria y uno tenía grado de técnico en agricultura. El personal de los CADRIs tenía una larga experiencia de trabajo con PRODERITH, pero ninguna experiencia en la producción de materiales de comunicación. Había casi igual número de hombres y mujeres en el grupo.

La primera capacitación que recibieron fue un curso de un mes sobre presentación y uso de materiales de comunicación en las comunidades rurales. Para esa época, PRODERITH había producido más de 500 programas en vídeo, los cuales estaban disponibles para su presentación.

El curso de presentadores abarcó mucho más de como instalar y usar una unidad reproductora de vídeo: éste incluyó aspectos de la sociedad rural, la economía rural, los medios de producción agrícola, la comercialización de los productos y la forma como todos estos factores se relacionan con el desarrollo rural. Adicionalmente, se dio una visión general de la comunicación como un proceso y como parte del desarrollo rural, y se discutieron las características de diferentes medios.

El curso fue teórico y práctico a la vez . Una vez concluido, se esperaba que los participantes usaran las unidades reproductoras de vídeo en sus propias comunidades, bajo la supervisión de los instructores, hasta que se sintieran cómodos con la tarea.

La siguiente necesidad de capacitación para el personal fue sobre producción de materiales. Entonces se realizó un curso intensivo de producción, de tres meses, durante la última parte del año 1988, para participantes seleccionados de los que habían terminado el curso anterior para presentadores.

La mezcla de personal de los CADRIs con los campesinos en el curso de producción causó inicialmente algunas tensiones, pero en la medida en que pasaba el tiempo y la intensidad del trabajo los entusiasmaba, se superaron las diferencias de nivel y se creó un mutuo respeto.

Los participantes trabajaban en grupos de dos o tres y efectivamente produjeron los programas en vídeo que se necesitaban en la zona. Los temas incluyeron el uso del agua, el mantenimiento de carreteras y de la infraestructura de drenaje, y el control de langostas.

La capacitación tenía una característica en la cual siempre insistieron los especialistas de la FAO que habían lanzado el trabajo con vídeo en las zonas rurales: que los productores audiovisuales deberían ser capaces de efectuar todas las fases del proceso de producción.

Ellos deberían ser competentes en realizar investigaciones , escribir guiones, realizar grabaciones y montajes y probar los materiales con audiencias campesinas. Esta amplia capacidad de los productores audiovisuales generalmente conduciría a obtener materiales más apropiados, y a un mejor uso del tiempo y de los recursos, aunque algún aspecto específico, por ejemplo la grabación o el montaje, fuera ejecutado menos hábilmente.

El curso también incluía conocimientos prácticos sobre computadoras, especialmente para escribir guiones. Algunos de los campesinos jóvenes mostraron gran aptitud en esta área.

La unidad de comunicación descentralizada creada en Tamuín fue el modelo para otras áreas de proyecto de PRODERITH. Sin embargo, no todas las demás unidades de comunicación regionales que se crearon posteriormente fueron copias carbón de ésta. El modelo fue modificado de acuerdo con las necesidades locales. En 1995 había cinco unidades regionales que estaban en plena operación. Estaban ubicadas en Tamuín (San Luis Potosí), Mérida (Yucatán), Tizimín (Yucatán), Costa de Chiapas, y Altos de Chiapas.

Creación de la capacidad de comunicación en las comunidades

Los cursos para presentadores de vídeo , similares al realizado en Tamuín en 1988, fueron la punta de lanza para crear la capacidad de comunicación en las comunidades de las áreas de proyecto. Durante años se realizaron cursos regulares de este tipo.

Los participantes en los cursos eran campesinos seleccionados por su comunidad. Inicialmente, los escogidos eran casi siempre hombres, pero con el tiempo, las comunidades fueron persuadidas de seleccionar también mujeres.

Cuando los presentadores regresaban a sus comunidades , conformaban un comité de comunicación, naturalmente con el acuerdo de los líderes de la comunidad. Las tareas de estos comités eran identificar las necesidades de comunicación de la comunidad, organizar presentaciones de vídeos, y otras actividades relacionadas. Ellos también formulaban solicitudes de ayuda a las unidades de comunicación regionales, especialmente para la producción de los materiales que necesitaban cuando éstos todavía no hacían parte de la colección de PRODERITH.

Una característica del área de Pujal Coy , alrededor de Tamuín, es que estaba compuesta de vastos latifundios, principalmente de bosques, matorrales y pastizales, hasta que el Gobierno comenzó las expropiaciones y estableció programas de colonización en los años cincuenta. Estos se aceleraron en los años sesenta y setenta, cuando personas ansiosas de tierra vinieron de todo México para crear nuevos ejidos. El resultado fue que, con los años, se construyeron muchos pueblos nuevos y bastante grandes, hasta de 5 000 habitantes. Con frecuencia, uno de estos centros poblados alberga varios ejidos, los cuales son, en efecto, subcomunidades dentro de una comunidad más grande. A menudo estos ejidos eran mixtos étnicamente, con indígenas locales tales como huastecos u otomis, que hablaban su propia lengua, y mestizos de habla española

Una de esas comunidades es Santa Marta , una población ubicada en una carretera destapada, a 85 km. de Tamuín. En 1989, Santa Marta era una aglomeración irregular y heterogénea de casas y calles polvorientas, calcinadas por un sol feroz, sin árboles de sombra o alguna otra cosa para redimir su carácter miserable. El nivel de salud era precario y en los meses de verano los episodios de diarrea entre la población infantil ocasionaban muchas muertes por deshidratación. En 1989 Santa Marta agrupaba 14 ejidos, 600 familias y diferentes grupos étnicos de varias partes de México. Los huastecos, las otras poblaciones indígenas y los mestizos tenían muy poco que ver unos con otros; los últimos despreciaban a los primeros.

La UCRT abrió el diálogo con Santa Marta en 1989 y comenzó a capacitar algunas personas como presentadores de programas de vídeo. Después de que algunos de los habitantes habían participado en dichos cursos, cada uno de los ejidos conformó un comité de comunicación. En los diferentes ejidos se organizaron sesiones de presentación de programas de vídeo. Esto implicaba trasladar la unidad de reproducción para cada sesión, y otros problemas logísticos.

En una ocasión, el coordinador de un comité de comunicación había planeado una sesión para una tarde determinada. El confiaba en poder usar la batería de un vehículo de la comunidad para alimentar el vídeo, pero el vehículo partió urgentemente para llevar a alguien al hospital.

Como no había otra batería disponible en el pueblo, el campesino se montó en su bicicleta a las 4 de la mañana para recorrer los 85 kilómetros de carretera destapada hasta Tamuín, para pedir prestada una batería a la UCRT. El iba a realizar la sesión de vídeo esa tarde a toda costa.

Este incidente contribuyó a que el personal del Sistema de Comunicación pusiera en práctica una estrategia que habían estado planeando por algún tiempo; ellos querían fomentar la integración social en comunidades como Santa Marta, creando así las bases para acciones comunitarias. Un primer paso sería tener un lugar específico que pudieran usar todos los comités de comunicación para sus sesiones de vídeo, en donde hubiera una fuente de energía para el vídeo, y en donde también se pudiera guardar el equipo. Esto solucionaría los problemas logísticos existentes y, al mismo tiempo, sería el punto de encuentro de la comunidad.

La idea fue discutida entre el personal de la UCRT y la comunidad de Santa Marta , y se tomó la decisión de construir una edificación de un solo cuarto en el que se pudiera guardar la unidad de reproducción de vídeo. Cuando ésta estuviera en uso se colocaría en la repisa de una gran ventana, con la pantalla hacía el exterior. La audiencia estaría sentada afuera para ver los programas.

La construcción de la edificación, ubicada en un sitio céntrico del pueblo, se terminó en una semana. La comunidad aportó el terreno, los materiales y la mano de obra. Como complemento de la edificación, ellos colocaron un techo provisional para las personas que se sentaran afuera a ver los vídeos.

Discusiones posteriores con la comunidad originaron la propuesta de instalar un sistema de sonido que les permitiera convocar a toda la comunidad sin tener que ir de casa en casa. El sistema fue debidamente instalado en lo alto de un poste, con cuatro altoparlantes, sobre la pequeña edificación. El sonido llega a toda la comunidad.

La nueva edificación con el cobertizo exterior ocupó inmediatamente un lugar en la vida de la comunidad. Le proporcionó el espacio físico que hacía falta para encuentros, y la comunidad no tardó mucho tiempo en solicitar ayuda para construir un área cubierta adecuada, anexa a la edificación, para reemplazar el cobertizo provisional. Entonces construyeron una rústica y amplia estructura, con los lados abiertos y el techo de palma. La UCRT solamente aportó las vigas para el techo.

La comunidad bautizó esta área cubierta para reuniones como la palapa, y se refieren a ella con orgullo como la palapa cultural. Y así nacieron las Unidades Locales de Comunicación ( ULC ), que agrupan varios comités de comunicación bajo un mismo techo en la comunidad. Una ULC está dirigida por un comité conformado por miembros de los comités de comunicación de los ejidos.

Esta primera ULC en Santa Marta se convirtió en el modelo que fue reproducido en diferentes comunidades del área de Pujal Coy . Grupos de campesinos que habían visto la ULC de Santa Marta, o habían escuchado acerca de ella, solicitaron unidades similares. En los años siguientes se establecieron también ULC en otras áreas de proyecto .

Las ULC jugaron un papel importante en promover la dinamización social que PRODERITH esperaba. Comenzando por Santa Marta, la palapa se convirtió en un factor de integración de las comunidades, a menudo dispersas. Sin esta integración, habría poca identificación y espíritu de comunidad, y poca organización social para resolver los problemas comunitarios. Muchas iniciativas de desarrollo se decidieron bajo esas palapas con techo de palma. Allí fueron presentados y discutidos los vídeos, y el sistema de sonido suministró a la comunidad información que le ayudara a mejorar su nivel de vida.

Antes de establecer una ULC , el Sistema de Comunicación Rural llegó siempre a un acuerdo con la comunidad, que incluía aspectos tales como las horas en que el sistema de sonido sería usado, que éste sería operado solamente por personal que hubiera sido capacitado por la UCRT, que se "transmitiría" en lengua local y otros. Algunas comunidades solicitaron permiso para usar sus palapas para eventos sociales, y éste fue concedido con la condición de que no se consumiera alcohol en el lugar.

En 1995 , había 13 unidades locales de comunicación en operación en las áreas de proyecto de PRODERITH en todo el país, y había 76 comités de comunicación.

Intentos de transferir las unidades regionales de comunicación a las asociaciones de agricultores

Durante el trabajo de PRODERITH I en el área de Pujal Coy , se habían establecido estrechos contactos con la Unión de Ejidos Camino a la Liberación del Campesino. Este nombre "Camino a la Liberación", tenía el sentido de liberar a los campesinos de los intermediarios rapaces, quienes frecuentemente los engañaban cuando les compraban sus cosechas. De hecho, la organización comercializaba los productos de sus miembros por una comisión de sólo el 1 por ciento, y compraba los insumos al por mayor para que obtuvieran mejores precios. La Unión tenía 17 ejidos miembros, con cerca de 960 agricultores que cultivaban unas 30 000 hectáreas.

La Unión estaba dirigida por un grupo muy competente y con conciencia social . Cuando se iba a establecer la UCRT, la dirección de la Unión se mostró entusiasta de estar involucrada, porque para ellos era claro que la comunicación era potencialmente importante para fortalecer las organizaciones campesinas. Por ejemplo , la Unión necesitaba aumentar su número de miembros y crear un espíritu cooperativo, para que así todos ellos vendieran sus productos por su intermedio. Solamente así se ganaría poder de negociación con los compradores y se generarían ingresos para realizar programas sociales y de otro tipo.

Por todas estas razones , para la UCRT estaba implícito, desde el inicio, que algún día la Unión asumiría la responsabilidad de la unidad, y así se cumpliría su transferencia a una organización campesina, tal como se había planeado. La Unión creó un comité de comunicación rural y era miembro del Comité Directivo de la UCRT .

Lamentablemente , la transferencia de la UCRT a la Unión nunca se llevó a cabo. La situación económica cada vez más desesperada que ha rodeado la agricultura de México en años recientes nunca les dio a los pequeños agricultores o a la Unión la posibilidad de crear recursos más allá de los estrictamente necesarios para su supervivencia.

Una anécdota puede ilustrar los problemas . Cuando uno de los autores estaba visitando la Unión a finales de 1989, ésta tenía 800 toneladas de soya almacenadas. Acababan de ser cosechadas y la Unión estaba tratando de venderlas. Algunas semanas antes, la industria había acordado un precio más o menos justo, pero en el momento cuando la Unión ya estaba lista para efectuar la venta, hubo una importación masiva de soya de los Estados Unidos. El precio en el mercado cayó abruptamente, y la Unión no pudo esperar una recuperación, porque la soya había sido cosechada en condiciones lluviosas, y estando almacenada se estaba dañando rápidamente.

Problemas similares llegaron a ser de común ocurrencia cuando las políticas neoliberales comenzaron a tener efecto. En 1995, la Unión de Ejidos Camino a la Liberación del Campesino era apenas una sombra de lo que había sido antes, y quien fuera su presidente durante muchos años, que había sido altamente competente, había dejado la Unión para ingresar a la política.

Por razones similares, ninguna de las cinco unidades regionales de comunicación establecidas por PRODERITH ha sido transferida a las organizaciones locales de productores. Ahora es claro que la premisa de hacer esta transferencia era equivocada para la época. No se tomaron suficientemente en cuenta los cambios políticos que estaban afectando seriamente la economía de los sectores menos eficientes de la producción agropecuaria, especialmente en el trópico húmedo.

Como única alternativa aparente , todas las unidades de comunicación regionales se convertirían en empresas, las que se esperaba llegarían a ser autosuficientes financieramente, a través de la venta de sus servicios. Hacia finales de 1995 ninguna de ellas había sido capaz de conseguir los contratos que hicieran esto posible.

Una causa probable de ello era que, si bien el personal de las unidades había sido capacitado en metodología y en producción de materiales, no había recibido ninguna capacitación en administración y dirección de las unidades. En esta forma, es posible que ellos carecieran de la capacidad para preparar buenas propuestas y negociar con los clientes potenciales.

Asistencia tecnica y comunicación para el desarrollo

La disminución de la asistencia técnica durante PRODERITH II, mencionada anteriormente, tuvo un efecto negativo inmediato en las actividades de comunicación, debido a que éstas no pueden ser efectivas a menos que estén integradas con otros servicios, especialmente asistencia técnica y crédito.

Durante los primeros años de PRODERITH II , el Sistema de Comunicación Rural se vio obligado a marcar el paso en muchas áreas, mientras esperaba que el programa de asistencia técnica se recuperara de los cambios operativos y de los programas de ajuste estructural que lo habían devastado. Sin embargo, en realidad éste nunca retomó el impulso que había logrado durante PRODERITH I . Además, el crédito llegó a ser inaccesible durante PRODERITH II.

Una ilustración del cambio de circunstancias se observa en una notable disminución en la producción y el uso de vídeos de capacitación para agricultores. Varios productores dijeron a los autores que ellos no podían poner en práctica lo que veían en los vídeos porque no tenían los recursos para hacerlo y no había servicios técnicos disponibles. En este contexto , mencionaron específicamente la inseminación artificial.

Por otra parte , las acciones de desarrollo rural que dependen de la aplicación de nuevos conocimientos, que no cuestan nada o muy poco, especialmente las relacionadas con salud, han sido promovidas exitosamente a través del uso del vídeo, del sistema de sonido y de la comunicación grupal. Por ejemplo , en Santa Marta las muertes infantiles por deshidratación durante episodios de diarrea fueron eliminadas completamente después del uso de programas de vídeo, materiales impresos, y discusiones en las que se explicaba el valor práctico de la Terapia de Rehidratación Oral.

Otro ejemplo que vale la pena destacar acerca del impacto de las actividades de comunicación se relaciona con el cólera. En el área de proyecto de Pujal Coy II , había un número bastante grande de casos de cólera durante la reciente epidemia que afectó gran parte de América Central y del Sur. Sin embargo, no hubo un solo caso de cólera en alguna comunidad de esa área que tuviera unidad local de comunicación que trabajaba con vídeo y sistema de sonido.

La comunicación moviliza comunidades a la acción

El concepto de Plan Local de Desarrollo utilizado durante PRODERITH I se continuó usando en algunas áreas. Por ejemplo , otra vez en Santa Marta, la palapa fue el escenario de un prolongado proceso de comunicación que condujo a importantes decisiones comunitarias. Entre las actividades que resultaron figuraba un programa de plantación de árboles, el cual ha transformado la apariencia del pueblo. También se organizaron actividades relacionadas con la medicina tradicional.

Tal vez el logro más importante promovido por la comunicación en el área de Pujal Coy se relaciona con el sistema de agua potable. El sistema fue construido durante PRODERITH I y se suponía que iba a abastecer de agua a una serie de comunidades. Debido a una falla en el diseño, el sistema nunca funcionó adecuadamente y a algunas comunidades casi no les llegaba agua. Además, la así llamada "agua potable" estaba contaminada.

Para ilustrar el problema , se produjo un vídeo con uno de los líderes campesinos de la zona, que fue llevado a las autoridades centrales quienes estuvieron de acuerdo en examinar el problema. Mientras tanto, el trabajo de comunicación en las comunidades estimuló a las mujeres a crear comités de agua potable.

Finalmente , los ingenieros de las autoridades centrales fueron a las palapas para discutir con las mujeres y, como resultado, se realizaron el rediseño y la construcción necesarios. Al mismo tiempo, los comités de agua potable en las diferentes comunidades establecieron acuerdos para asegurar que las comunidades que estaban de primeras en la línea de abastecimiento no abusaran de su situación privilegiada. Ellas cooperarían para asegurar que hasta las últimas comunidades en la línea de abastecimiento recibieran su cuota de agua. En esta forma, después de muchos años, los problemas del agua fueron resueltos por acción comunitaria.

Con frecuencia, la ULC también ha desencadenado actividades de las mujeres en otras comunidades. El coordinador del Comité de Comunicación en Samaria , un poblado cerca de Tizimín, Yucatán, visitó una comunidad vecina y vio que ellos habían instalado un molino para maíz. De regreso a su propia comunidad organizó discusiones en la palapa. Como resultado , doce mujeres formaron un grupo, obtuvieron un crédito, y compraron un molino para brindar servicios a otros. Las mujeres tuvieron tanto éxito que pudieron pagar la deuda en 9 meses, en lugar de los 12 que habían pactado inicialmente con el banco.

Al momento de la visita de los autores , las mismas mujeres estaban fuertemente involucradas en un proyecto de ganadería, otra vez con crédito. Sus maridos eran quienes cuidaban los animales y estaban contentos de tener a sus esposas encargadas de la administración del crédito y de los aspectos comerciales. Otra vez, las mujeres estaban obteniendo ganancias, estaban al día en el pago de su crédito, y estaban considerando la posibilidad de conseguir nuevos créditos para el futuro. Como resultado del éxito de esta primera experiencia, se estaban formando otros grupos de mujeres en la comunidad.

Una consecuencia general muy importante de la creación de las ULC, con sus palapas y sus sistemas de sonido, fue el notable mejoramiento del sentido de integración y de identidad comunitaria. Desaparecieron muchas de las viejas tensiones que existían entre los diferentes grupos étnicos y lingüísticos. En una comunidad étnicamente mixta, un huasteco llegó a ser juez, es decir el jefe por elección popular. Esto hubiera sido inimaginable hace unos años.

El sistema de sonido en las unidades locales de comunicación

La China, bajo el régimen de Mao Tse Tung , fue la primera en usar sistemas de altoparlantes en sus comunas y campos. En ese caso, los altoparlante se utilizaron fundamentalmente para bombardear a la gente con informaciones y exhortaciones oficiales, mientras que en las áreas de PRODERITH, el concepto fue el de que las comunidades mismas deberían tomar el control de los sistemas.

PRODERITH suministró los equipos de sonido para las ULC a un costo de cerca de 2.500 dólares cada uno. Esto incluía cuatro altoparlantes, micrófono, amplificador, equipo sencillo de grabación, y paneles solares para suministro de energía. Donde había electricidad disponible hubo un ahorro cercano a los 500 dólares, correspondientes a los paneles solares.

En todos los casos , las edificaciones para albergar los equipos y las palapas fueron aportados por la comunidad, algunas veces con un pequeño apoyo representado en materiales de construcción.

Los comités de comunicación asumieron la responsabilidad de operar los sistemas de sonido. En la mayoría de las comunidades, éste se usa durante unas dos horas en la mañana y lo mismo en la tarde. Se pasa música y se hacen anuncios. Los anuncios urgentes se pueden hacer también a otras horas del día.

Además, las unidades de comunicación regionales producían las llamadas "cápsulas informativas", similares a los microprogramas de radio. La mayoría trataban temas de salud, y también eran "transmitidas" por el sistema de sonido en las comunidades.

Todos los anuncios de naturaleza social o de desarrollo son gratis , mientras que los mensajes comerciales (por ejemplo, alguien que tiene algo para vender) son pagados. El costo típico por cinco repeticiones de un mismo mensaje es cercano al equivalente de 1,50 de dólar. Las ganancias se destinan principalmente a la reparación y mantenimiento del equipo, y a la compra de cassettes, aunque también alguna parte puede entregarse como pequeña compensación a los locutores quienes, por acuerdo, deben ser voluntarios.

Hasta ahora , parece que el papel potencial de los sistemas de sonido en la dinamización social no ha sido logrado plenamente. Durante una discusión de grupo con los coordinadores de los comités de comunicación en el área de Tamuín encontramos que, a los ojos de la comunidad, el principal beneficio del sistema de sonido era el ahorro de tiempo y esfuerzo cuando citan a reuniones.

También mencionaron el valor del sistema para "transmitir" las cápsulas informativas sobre salud, especialmente las de prevención del cólera. Sin embargo, el grupo mostró poca conciencia sobre la posibilidad de usar el sistema de sonido para discutir problemas comunes que tal vez pudieran ser resueltos mediante acciones comunitarias.

Un ejemplo interesante sucedió en Santa Marta . Cuando nosotros, los autores, estabamos con los coordinadores de comunicación tratando de ilustrar este posible uso del sistema de sonido, preguntamos si la comunidad estaba enfrentando algún problema en particular en ese momento.

El coordinador del comité de comunicación de Santa Marta nos respondió que indudablemente había un problema, pero que se requería mucho dinero para resolverlo. Al ser presionado para que diera más detalles, dijo que los baños de la escuela estaban fuera de servicio por varias semanas.

Entonces nosotros propusimos tratar de provocar un debate público sobre este problema a través del sistema de sonido, que quizás condujera a una acción de grupo de los padres para reparar los baños de la escuela, mediante contribuciones en dinero o en especie. Nuestra propuesta fue recibida con una sorpresa inicial, pero en la discusión posterior, los presentes dijeron que era una buena idea y que valía la pena intentarlo.

Los sistemas de sonido tienen un valor considerable para las comunidades, quienes se han apropiado de ellos como si fueran suyos, aunque PRODERITH conserva la propiedad formal. Ahora las comunidades pagan por las reparaciones cuando se necesitan.

Un incidente en la comunidad de Yucatán ilustra aún mejor la cuestión de la propiedad real. Allí, la ULC y el equipo de sonido se habían instalado en las dependencias del centro de salud del pueblo, y el equipo se había conectado a la energía del mismo centro, con el acuerdo del médico local. Desde esa sede, el sistema operó con éxito durante muchos meses, hasta que llegó una nueva doctora para reemplazar al médico anterior. Ella argumentó que la ULC pertenecía al centro de salud y que ella asumiría su control. Una gran cantidad de discusiones no lograron convencerla de lo contrario, así que los habitantes del pueblo simplemente probaron su posesión llevándose a la fuerza el equipo e instalándolo en otra parte.

Con bastante frecuencia , las ULC y los sistemas de sonido han estado al centro de las luchas comunitarias por el poder y la influencia. Como advirtió el jefe de una comunidad al coordinador de su ULC, "No piense que usted ha conseguido poder sólo porque usa ese micrófono".

En una comunidad, durante los primeros días de funcionamiento de la ULC , el director de la escuela local trató de sacar al huasteco que era coordinador del comité de comunicación, diciendo con tono de menosprecio, que su español estaba lleno de errores y que a él no se le debería permitir hablar por el sistema de sonido. Además, el hombre era analfabeto. A nosotros nos complace contar que el director de la escuela fracasó en su intento: el huasteco aprendió a leer y escribir y llegó a ser respetado y elegido para desempeñar altos cargos en la comunidad.

En otra comunidad , se escogió a una emprendedora y activa mujer como coordinadora de la ULC. Ella desempeñó un buen papel pero, con el tiempo, la comunidad comenzó a sentir que ella estaba utilizando su posición más para aumentar su prestigio personal que para prestar un servicio a la comunidad. Al final, fue relevada de su cargo, pero no sin antes desatar considerables luchas de poder.

Indudablemente, las comunidades han asimilado las ULC dentro de sus vidas y las consideran verdaderamente importantes. Es una lástima que las ULC no sean más utilizadas para la dinamización social, pero algunas personas dicen que los procesos sociales de esta clase están en decadencia. Los problemas del sector rural en los años recientes han dejado a las personas desconcertadas y desmoralizadas. Ellas están como quienes apenas acaban de sobrevivir a un accidente y que están desvariando, aturdidas y sin rumbo.

Capacitación de personal y de habitantes de las comunidades

La capacitación del personal fue un aspecto central en la estrategia de PRODERITH I . Los cursos intensivos para el personal de campo y para el de comunicación fueron una característica de los primeros años. Toma bastante tiempo antes de que un productor de materiales de vídeo para audiencias rurales llegue a ser altamente competente.

La experiencia de PRODERITH I , y de otros proyectos similares que usan vídeo en el campo, demuestra que se requiere una capacitación intensiva inicial de unos tres meses, seguida por otros 9 meses o más de trabajo práctico bajo supervisión. Las solas técnicas de producción de vídeo son más fáciles de aprender que la estructura de contenidos de los programas educativos, de tal forma que éstos sean fácilmente comprensibles para las audiencias rurales.

Durante PRODERITH II la capacitación del personal de comunicación era fundamentalmente descentralizada. Esto conllevó a una mayor confianza en la capacitación en servicio para el nuevo personal y en cursos cortos de actualización, más que en la larga capacitación inicial de los primeros años. El resultado ha sido una pérdida de homogeneidad en la manera como se producen los materiales y como se presenta la información. Por otra parte, el personal sostiene que con este sistema el contenido de los materiales es más relevante, porque la capacitación en servicio proporciona a los productores una mejor comprensión de la situación y de las necesidades locales.

La capacitación de personas de las comunidades como presentadores de materiales de vídeo y operadores de los sistemas de sonido ha cambiado con los crecientes recortes de recursos, tomando además en cuenta el tiempo que los campesinos normalmente tienen disponible. Así, la duración original de los cursos, que era de un mes, ha sido reducida a cerca de la mitad del tiempo. La capacitación , que incluye aspectos de desarrollo rural, comunicación para el desarrollo, y redes de comunicación, es proporcionada por personal de las unidades regionales de comunicación. Después del curso, ellos supervisan el trabajo en las comunidades y facilitan cualquier refuerzo necesario.

La producción de materiales

Con la disminución de los servicios de asistencia técnica a los agricultores durante PRODERITH II, hubo una menor demanda de nuevos materiales de capacitación que en los primeros años de PRODERITH I. Además, la colección de vídeos de capacitación que ya estaban producidos era enorme, por lo cual hubo menos necesidad de nuevas producciones. También la reducción de la asistencia técnica para agricultura condujo a otorgar mayor énfasis a temas sobre salud y otros asuntos.

El Sistema de Comunicación tuvo que ser flexible y adaptar su contenido y estilo a los diferentes tipos de demandas que se presentaban. Un caso específico fue el de las medidas de política y legislativas introducidas por el Gobierno en años recientes. Un ejemplo de ellas fue PROCAMPO, el programa de subsidio creado para ayudar a los agricultores a adaptarse al Tratado de Libre Comercio. Se produjeron ocho vídeos para explicar este programa. Pero un caso todavía más interesante fue el de la modificación del Artículo 27 de la Constitución Nacional, concerniente a la tenencia de la tierra.

El enmendado Artículo 27 , que estipuló que los miembros de los ejidos recibirían el título formal de sus derechos ejidales y que se les permitiría venderlos, trajo un cambio trascendental para el sector rural. La tenencia de la tierra en México había sido un asunto emocional durante siglos, que había llevado a la revolución, a la reforma agraria, y a la introducción del sistema de ejidos.

Revertir esos cambios que habían costado tanta sangre, y que habían estado protegidos en la conciencia social y política de los campesinos mexicanos, propició una convulsión en la reglas fundamentales que habían determinado la vida campesina durante casi ocho décadas. Esto requería una gran cantidad de explicación y justificación.

Además, había algunos aspectos prácticos de la venta de los derechos que los campesinos necesitaban comprender. En algunas ocasiones, los campesinos vendieron sus derechos sin darse cuenta de que éstos también incluían la tierra en la cual estaban construidas sus casas. En esta forma, sin saber lo que estaban haciendo, algunas veces vendieron sus tierras y también sus casas de habitación, lo que conllevó a conflictos domésticos tan grandes que algunas familias se desintegraron.

El programa que otorga el título de los derechos ejidales es conocido como PROCEDE, la sigla de su nombre completo : Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares Urbanos.

Con el fin de explicar a los campesinos los procedimientos de este programa y lo que ellos tendrían que hacer para cumplirlos, se produjo una serie de vídeos acerca del mismo. Igualmente, el grupo de comunicación persuadió al director encargado de todo el programa de realizar una entrevista en vídeo, de 40 minutos, en la que él mismo explicara PROCEDE y el trabajo del personal de campo que estaba promoviéndolo y poniéndolo en práctica.

El director conocía muy bien las condiciones rurales , y el personal de comunicación quedó muy contento con el vídeo. Este fue utilizado experimentalmente en ejidos que cubrían unas 20 000 hectáreas y dio buenos resultados. Sin embargo, curiosamente los promotores de PROCEDE a nivel de campo rechazaron utilizarlo. La razón no es clara, aunque probablemente tuvo conexión con alguna situación conflictiva creada por las órdenes bajo las cuales estaban trabajando los promotores.

Ellos tenían instrucciones de que en todos los contactos con los campesinos se limitaran a explicar estrictamente el funcionamiento de PROCEDE. Se puede asumir que muchos campesinos, que se enfrentaban por primera vez con una difícil elección (por ejemplo, si mantener sus derechos ejidales, arrendarlos o venderlos), querían asesoría e información de naturaleza más amplia que la de las exclusivas funciones de PROCEDE . Probablemente, la entrevista con el director planteó estas preguntas más amplias, y por eso los promotores rechazaron utilizarlo. Ciertamente, una mejor comunicación institucional habría superado este problema.

Los materiales de información y comunicación institucional, especialmente cuando su audiencia eran funcionarios gubernamentales de alto nivel, requirieron de un estilo y un tono particular, y las personas más aptas para producirlo eran, probablemente, las reclutadas provenientes de las escuelas de cine. Sin embargo, cuando estas mismas personas producían vídeos para audiencias rurales, algunas veces introducían estilos del mundo cinematográfico, lo cual, en varias ocasiones, trajo como resultado una pérdida de la anterior estrictez y disciplina de la estructura educativa de los programas de PRODERITH I .

En un cierto momento se llamó a un consultor para que asesorara al personal de comunicación sobre las futuras políticas de PRODERITH II . Esto sucedió en la época cuando era evidente una cierta tendencia artística en algunas de las producciones, y el consultor preguntó repetidamente al personal de comunicación : "Ustedes están produciendo imágenes o están produciendo efectos sociales?"

Desde el comienzo, el propósito del Sistema de Comunicación Rural había sido influir en las situaciones sociales mediante el uso de los medios. Sin embargo, la pregunta muy provocadora del consultor suscitó nuevas reflexiones entre el personal acerca de su trabajo, y les proporcionó un mejor marco de trabajo analítico, teórico y social.

Es interesante que el mismo consultor también resaltó que el personal técnico que trabaja en desarrollo tradicionalmente menosprecia a sus colegas de comunicación refiriéndose a ellos como "productores de imágenes" . Ellos subestiman, o quizás no entienden en absoluto, el poder de la comunicación para crear efectos sociales. En su opinión, ésta era una de las principales causas de la subutilización general de la comunicación para el desarrollo.

El volumen de los materiales de vídeo producidos por el Sistema es impresionante. El catálogo de programas incluye más de 700 títulos producidos por el Sistema de Comunicación Rural, con un promedio de más de 40 producciones al año durante los 17 años cubiertos por las dos fases.

Presentación de los materiales en las comunidades

Durante PRODERITH I , los materiales nunca se usaron en las comunidades sin la presencia de un especialista en el tema, que conducía las discusiones después de la presentación y suministraba la información técnica adicional que se requería. Este fue un aspecto central de la metodología de desarrollo. Con la disminución de la asistencia técnica durante PRODERITH II , la presencia de un técnico especialista llegó a ser irregular, y en la mayoría de la áreas cada vez más escasa.

La descentralización del Sistema de Comunicación Rural a las unidades regionales de comunicación, y el paso de la responsabilidad de conducir las presentaciones de vídeo a las unidades locales de comunicación y a los comités de comunicación, también trajo cambios. Por ejemplo , muchos de los programas de vídeo de la colección de PRODERITH están diseñados para provocar discusión entre la audiencia sobre algunos aspectos de su propia situación o de sus sistemas de producción. Dirigir adecuadamente esta clase de discusión de grupo es, sin embargo, una función que requiere habilidades especiales. Es irreal esperar que estas habilidades puedan ser fácil y rápidamente adquiridas por un miembro de una comunidad campesina.

Nosotros, los autores, presenciamos un ejemplo del problema en Yucatán , cuando se le pidió a una comunidad que viera un vídeo sobre los sistemas de riego de la parte norte de ese mismo Estado. El programa era un documental que mostraba cómo gran parte de la infraestructura de riego era usada y mantenida en forma poco satisfactoria.

Hubiera sido de la mayor utilidad para los campesinos si el presentador hubiera sido capaz de hacer una buena introducción verbal antes del vídeo, y de promover una discusión posterior sobre la forma como las experiencias mostradas en el vídeo se relacionaban con las del grupo. Este hubiera sido el primer paso hacia un acuerdo para realizar acciones que condujeran a mejorar el uso y el mantenimiento de su propio sistema de riego. En lugar de esto, el presentador hizo un discurso muy general sobre las necesidades de cultivar más vegetales bajo riego, y no hubo análisis o discusión.

Puede ser que el caso anterior no sea representativo de todas las áreas de proyecto de PRODERITH , pero sospechamos que podría ser un problema corriente, teniendo en cuenta la capacitación y el apoyo limitados que se da a los presentadores.

Cualesquiera que sean los problemas en la utilización de los materiales, el Sistema de Comunicación Rural ha logrado más que cualquier otro proyecto similar en el mundo. Este ha proporcionado información y capacitación con base en el vídeo a más de 800 000 personas.

La noción de red en la práctica

Como ya se había mencionado , de las discusiones de 1987 sobre el nuevo enfoque de la comunicación requerido por PRODERITH II surgió la posibilidad de identificar y usar las redes de comunicación existentes en las comunidades y alrededor de ellas.

La noción de red fue refinada en consultas regulares con científicos sociales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) , y durante el trabajo en el campo. Se confirmó que las redes que surgían naturalmente eran conformadas por agrupaciones sociales que tenían intereses comunes.

Cualquier clase de iniciativa de producción o de desarrollo requeriría de una red inducida desde afuera, que involucrara a otros, extraños a la comunidad, por ejemplo, organizaciones de productores, intermediarios, instituciones de desarrollo, autoridades locales, etc. Todos los diferentes actores en la red podrían ubicarse en una de dos posiciones básicas : como emisores de mensajes o como receptores de mensajes, pero igualmente, cualquier actor podría ser simultáneamente emisor y receptor. Identificar o inducir estas redes en relación con una actividad específica, iniciativa o problema, y alimentarlas con información, haría más efectivo el trabajo de comunicación.

Los primeros intentos por aplicar el enfoque de red fracasaron, principalmente porque los actores en las redes no fueron identificados adecuadamente. Este fue el caso del Programa de Control de la Abeja Africana , a finales de los años ochenta. La abeja africana había escapado de un centro de investigación en Brasil y se estaba dirigiendo hacia el norte año tras año.

Cuando su arribo a México era inminente , el Gobierno y PRODERITH quisieron llegar hasta los apicultores, muchos de los cuales eran pequeños e independientes, con información acerca de qué hacer cuando las abejas llegaran. La red identificada por el personal de comunicación estaba integrada por instituciones y asociaciones de grandes apicultores. Todos ellos tenían sus propias agendas, las que no involucraban necesariamente a los apicultores pequeños e independientes, a quienes difícilmente se llegó con la información. En resumen, no existían intereses comunes, que son una característica de las verdaderas redes.

No obstante , el enfoque de red prosiguió hasta convertirse en una característica de la metodología de comunicación durante PRODERITH II , pero sólo después de mucho trabajo experimental en el campo. En la práctica, resultó muy difícil para los extraños, como los técnicos en desarrollo, identificar los actores en una red.

Por el contrario , una vez que la idea era explicada a los campesinos, ellos agarraban el concepto rápidamente. Con relación a cualquier tópico dado, ellos eran capaces de definir eficiente y claramente las relaciones al interior de la comunidad o de la organización, y también las relaciones entre éstas y los grupos externos u otros sectores de la sociedad. Evidentemente, esto era posible porque ellos sabían, mejor que nadie de afuera, con quién se comunicaban, o se querían comunicar, acerca de sus intereses o problemas.

El uso del enfoque de red estuvo siempre ligado directamente a algún programa o problema concreto. Un primer paso era analizarlo y delimitar aquellos aspectos que eran, o que pudieran ser, susceptibles a acciones de comunicación. Entonces, todos aquellos que estaban involucrados en el programa o problema, ya fueran individuos, grupos, organizaciones o instituciones, podrían ser identificados. Su posición dentro de la red determinaba el tipo de relación de comunicación que debía ser establecida.

Se comprobó entonces la utilidad de la metodología de red. La identificación de una red se convirtió en el primer paso para el diseño de toda estrategia de comunicación de PRODERITH para cualquier iniciativa o problema. Además, también se capacitó en esta metodología a las personas que formaban parte de los comités locales de comunicación, y se las animó para que usaran este enfoque en sus propias comunidades.

La incorporación de la función de "Participación Social", una decisión institucional

El mismo consultor que había hecho la pregunta sobre "imágenes" o "efectos sociales" recomendó que el Sistema de Comunicación Rural debería incorporar más a las ciencias sociales en su trabajo, y esto llevó a las consultas con FLACSO sobre la noción de red. Pero fue especialmente en la transferencia de los distritos de riego a sus usuarios -que comenzó a finales de los años ochenta y se describe en la próxima sección- cuando el IMTA y el personal de comunicación decidieron que necesitaban el apoyo de científicos sociales para promover la participación de los agricultores.

Así, en 1990, el IMTA contrató algunos científicos sociales , especialmente sociólogos, para trabajar con el personal de comunicación en un nuevo campo de acción denominado Participación Social. Aparte de cualquier consideración acerca de la transferencia de los distritos de riego a sus usuarios, el IMTA tenía una especial preocupación por crear una mejor comprensión entre la población acerca del agua, y por buscar la participación de la gente para resolver los problemas y conflictos sobre su uso. Se pensó que los científicos sociales podrían dar más profundidad al trabajo que realizaba el personal de comunicación, aunque ya había algunos antropólogos entre ellos.

Inicialmente, los científicos sociales recién contratados trabajaron bien con los comunicadores en los distritos de riego. Ellos colaboraron en el análisis de situación, en encuestas, en evaluar las actitudes de los agricultores hacia la transferencia de los sistemas de riego a ellos mismos, y en la identificación de conflictos sociales alrededor del uso del agua.

Sin embargo, no transcurrió mucho tiempo antes de que comenzaran las tensiones. Los comunicadores encontraron a los científicos sociales bastante académicos. Además, éstos parecían despreciativos con el trabajo de investigación cualitativa y de análisis de situación que había sido hecho en el pasado por el grupo de comunicación. Tampoco parecía que los científicos sociales reconocieran que la investigación cualitativa sobre las actitudes y percepciones de las personas es el pan cotidiano de un buen trabajo de comunicación; ellos tendían a considerar a los comunicadores como productores de material, y de alguna manera inferiores profesionalmente.

Visto desde afuera , parece que los comunicadores experimentaron algún sentimiento de insuficiencia intelectual y que sintieron que necesitaban un mayor discernimiento conceptual basado en las ciencias sociales. Esto, a pesar de los éxitos en su trabajo y de toda la comprensión, conocimiento y habilidad que habían logrado a través de tanta experiencia a nivel de la comunidad rural. O quizás, ellos sintieron la necesidad de buscar legitimidad y respeto en el IMTA el cual, como organización de investigación y alta tecnología, exige a sus profesionales un Grado de Master, como mínimo. (3)

En 1992 , el IMTA creó una división de Comunicación Técnica, Participación e Información, con dos subdivisiones separadas, una de Comunicación y otra de Participación en la que fueron ubicados los científicos sociales. Hubo razones burocráticas y organizativas para hacerlo, pero esto agravó el problema. Las dos subdivisiones trabajan en gran medida separadamente, aunque hacia finales de 1995 había algunas señales de una cooperación más cercana.


3. En septiembre de 1995, casi todo el personal de comunicación estaba asistiendo a un curso para obtener el Grado de Master, todos los lunes durante todo el día. Esto fue solicitado por la dirección del IMTA

back contents next