C 2001/9


Conferencia

31º PERÍODO DE SESIONES

Roma, 2-13 de noviembre de 2001

PLAN DE ACCIÓN SOBRE GÉNERO Y
DESARROLLO (2002-2007)

Índice


LISTA DE SIGLAS DE LAS DIRECCIONES Y OFICINAS DE LA FAO

VISIÓN

ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN
RECURSOS NATURALES
SISTEMAS DE APOYO A LA AGRICULTURA
POLÍTICA Y PLANIFICACIÓN DEL DESARROLLO AGRÍCOLA Y RURAL

APLICACIÓN DEL PLAN DE ACCIÓN SOBRE GÉNERO Y DESARROLLO
FOMENTO DE LOS CONOCIMIENTOS DEL PERSONAL DE LA FAO PARA LA INCORPORACIÓN DE LAS CUESTIONES DE GÉNERO
ASOCIACIONES EXTERNAS Y CREACIÓN DE REDES
SEGUIMIENTO, EVALUACIÓN Y PRESENTACIÓN DE INFORMES EN RELACIÓN CON EL PLAN DE ACCIÓN SOBRE GÉNERO Y DESARROLLO
RECURSOS FINANCIEROS


LISTA DE SIGLAS DE LAS DIRECCIONES Y OFICINAS DE LA FAO

AF
AFP
DEPARTAMENTO DE ADMINISTRACIÓN Y FINANZAS
Dirección de Personal
    

AG
AGA
AGL
AGP
AGS

DEPARTAMENTO DE AGRICULTURA
Dirección de Producción y Sanidad Animal
Dirección de Fomento de Tierras y Aguas
Dirección de Producción y Protección Vegetal
Dirección de Sistemas de Apoyo a la Agricultura

    

ES
ESA
ESC
ESN
ESS

DEPARTAMENTO ECONÓMICO Y SOCIAL
Dirección de Análisis del Desarrollo Económico y de la Agricultura
Dirección de Productos Básicos y Comercio
Dirección de Alimentación y Nutrición
Dirección de Estadística

    

FI
FII
FIP
FIR

DEPARTAMENTO DE PESCA
Dirección de Industrias Pesqueras
Dirección de Políticas y Planificación Pesqueras
Dirección de Recursos Pesqueros

    

FO

DEPARTAMENTO DE MONTES

FON

Dirección de Política y Planificación Forestales

FOP

Dirección de Productos Forestales

FOR

Dirección de Recursos Forestales

   

GI

DEPARTAMENTO DE ASUNTOS GENERALES E INFORMACIÓN

GII

Dirección de Información

GIL

Dirección de la Biblioteca y Sistemas de Documentación

   

ODG

OFICINA DEL DIRECTOR GENERAL

LEG

Oficina Jurídica

OCD

Oficina de Coordinación de las Actividades Normativas, Operacionales y Descentralizadas

PBE

Oficina del Programa, del Presupuesto y de Evaluación

   

SD
SDA
SDR
SDW

DEPARTAMENTO DE DESARROLLO SOSTENIBLE
Dirección de Desarrollo Rural
Dirección de Investigación, Extensión y Capacitación
Dirección de la Mujer y de la Población

   

TC
TCA
TCI
TCO

DEPARTAMENTO DE COOPERACIÓN TÉCNICA
Dirección de Asistencia para las Políticas
Dirección del Centro de Inversiones
Dirección de Operaciones de Campo

 


ANTECEDENTES, OBJETIVO Y ALCANCE

1. El primer Plan de Acción para la Integración de la Mujer en el Desarrollo de la FAO (1989-1995), aprobado en el 28º período de sesiones de la Conferencia de la FAO en 1989 (C 89/14), sirvió de marco estratégico de la FAO para la aplicación, en el ámbito de actuación de la Organización, de las recomendaciones dimanantes de conferencias internacionales para el adelanto de la mujer, entre ellas la Conferencia de Nairobi de 1985 sobre las Estrategias Orientadas Hacia el Futuro para el Adelanto de la Mujer. El segundo Plan de Acción de la FAO para la Mujer en el Desarrollo (1996-2001) fue aprobado en el 29º período de sesiones de la Conferencia y tiene por objetivo prestar una atención más clara al logro de metas operacionales mensurables a plazo medio así como al apoyo institucional a dicho Plan de Acción en todas las esferas del mandato de la FAO y aportar un marco para orientar a los Estados Miembros en su lucha por hacer llegar todos los beneficios del desarrollo a las mujeres rurales.

2. En su 30º período de sesiones, celebrado en noviembre de 1999, la Conferencia pidió a la FAO que preparara y presentara en su 31º período de sesiones, en 2001, el tercer Plan de Acción. En cumplimiento de las recomendaciones de la Conferencia, el presente Plan de Acción de la FAO sobre Género y Desarrollo (2002-2007), se propone armonizar los conceptos, criterios y arreglos institucionales con el enfoque de género y desarrollo (GYD), adoptado ampliamente en la actualidad en todo el sistema de las Naciones Unidas (véase la sección I), y establecer mecanismos de apoyo y vigilancia eficaces para incorporar el enfoque de género en todos los programas de la Organización (véase la sección VI). La incorporación del enfoque de género es una de las 16 Esferas prioritarias para la acción interdisciplinaria (EPAI) señaladas en el Plan a Plazo Medio 2002-2007 de la FAO, que se sometió al Consejo de la FAO en noviembre de 2000. La incorporación del enfoque de género, como una de dichas EPAI, se abordó sólo brevemente en el Plan a Plazo Medio (PPM) en previsión del actual Plan de Acción que presenta a los Miembros un cuadro más completo de todas las actividades previstas en la labor sustantiva de la FAO a plazo medio en que se tienen en cuenta las cuestiones de género.

3. El Plan se basa en las enseñanzas adquiridas con la aplicación de los planes anteriores y las observaciones formuladas por el Comité del Programa de la FAO (que posteriormente hizo suyas el Consejo de la FAO), en su examen del Informe sobre la integración de las cuestiones de género en los programas de la Organización de 1999 (PC 82/7). El Comité tomó nota, entre otras cosas, de la necesidad de mejorar los mecanismos existentes para el enfoque de género en la labor de la FAO; de adoptar indicadores verificables para demostrar los progresos efectivos; de incorporar firmemente las cuestiones de género en la planificación de los programas de todas las dependencias de la Organización; de velar por que todos los informes de la Organización den adecuado tratamiento a la incorporación del enfoque de género en la actividad de la FAO, como en los Informes sobre la Ejecución del Programa (PIR) y en los Informes sobre la Evaluación del Programa (PER); de velar por que las responsabilidades del seguimiento de la aplicación se compartieran entre todos los directores de los programas; de elaborar un sistema de codificación y seguimiento para la incorporación de la paridad en todas las esferas; y por último de separar las dos cuestiones conexas, pero diferentes, de la incorporación del enfoque de género en la labor técnica de la FAO y del equilibrio entre hombres y mujeres en el personal de la Organización.

4. Los objetivos del Plan se deducen de las metas globales y de las orientaciones estratégicas del Marco Estratégico de la FAO para 2000-2015 (véase la sección III). El Plan explica cómo se alcanzarán esos objetivos en las cuatro esferas prioritarias de intervención y señala una serie de actividades fundamentales en cada una de ellas. El Plan tiene por finalidad reforzar la función y las responsabilidades en relación con la incorporación del enfoque de género en los mecanismos existentes de examen y aprobación de las políticas, los programas y los proyectos, tanto en la Sede como en las oficinas descentralizadas, mediante la firme incorporación de las cuestiones de género en la planificación de los programas (véase la sección V), el seguimiento, la presentación de informes y la evaluación (véase la sección VI).

5. El Plan se preparó por medio de un procedimiento consultivo en el que participaron los departamentos técnicos de la FAO y las dependencias responsables del desarrollo y la capacitación del personal, y de la información, así como la Oficina del Programa, del Presupuesto y de Evaluación. Las Direcciones revisaron determinados productos principales del Plan a Plazo Medio 2002-2007 para incorporar más explícita y visiblemente los aspectos relativos al género, así como para determinar indicadores verificables, sensibles a esta cuestión para el seguimiento y la evaluación de su aplicación. Los principales productos que tienen en cuenta las cuestiones de género elegidos por las direcciones para su inclusión en el Plan actual se clasifican en las cuatro esferas prioritarias de intervención y se resumen en la sección V.

6. El Plan está formulado para que refleje los cambios de perspectiva basados en la experiencia y en los nuevos paradigmas surgidos de la serie de conferencias internacionales en el decenio de 1990. Éstas generaron un consenso internacional amplio con respecto al enfoque de género y desarrollo. De hecho, el Plan se basa en recomendaciones pertinentes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1992, la Conferencia Mundial de Derechos Humanos de 1993, la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de 1994, la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social de 1995 y la Conferencia sobre los Asentamientos Humanos de 1996.

7. Más concretamente, el Plan constituye el marco de la FAO para el seguimiento de las recomendaciones pertinentes de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en 1995, el Artículo 14 sobre las mujeres rurales de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y el documento final del período extraordinario de sesiones de la Asamblea General titulado Mujeres 2000: igualdad entre los sexos, desarrollo y paz para el siglo XXI, celebrada en junio de 2000, al que también se designa como Examen Beijing+5.

8. En particular, el Plan reproduce y amplía los objetivos de la Declaración de Roma sobre la Seguridad Alimentaria Mundial, así como el Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, aprobado en 1996, que refleja claramente la importancia de las cuestiones de género en sus siete compromisos. Concretamente, en el Compromiso Primero, se reconoce que la plena participación de hombres y mujeres es un requisito fundamental para lograr la seguridad alimentaria para todos. La igualdad de acceso a todos los recursos productivos se destaca en el Compromiso Segundo, mientras que en el Compromiso Tercero se reconoce también que los aumentos de producción hace falta lograrlos sin sobrecargar de trabajo a las agricultoras. El Compromiso Cuarto se consagra a negociar la función de la mujer en las negociaciones comerciales internacionales, y las necesidades concretas de las mujeres y de los hogares encabezados por una mujer en situaciones de emergencia se ponen de relieve en el Compromiso Quinto. Las actividades específicamente destinadas a la mujer (por ejemplo, el microcrédito y la inversión) son abordadas en el Compromiso Sexto. Por último, en el Compromiso Séptimo se destaca la aplicación del Plan de Acción y, a este respecto, la necesidad de recopilar datos sobre género y desglosados por sexos.

9. Finalmente, el Plan integra los resultados de la Consulta de Alto Nivel sobre la Mujer Rural y la Información, convocada por la FAO en Roma en octubre de 1999. La estrategia de acción, titulada "El género y la seguridad alimentaria - función de la información", hace hincapié en la necesidad de disponer de una información comparada sobre las mujeres y los hombres y de estadísticas desglosadas por sexo, que aclaren las necesidades, limitaciones e intereses de los hombres y las mujeres con el fin de que se puedan adoptar medidas adecuadas, así como la importancia de la participación de todos los interesados en la planificación y ejecución de políticas y programas agropecuarios. Destaca asimismo la función esencial de los medios de comunicación para superar la división rural-urbana, y comunicar una idea más exacta de las aportaciones de las mujeres y los hombres rurales a la agricultura y a la economía rural, y la importancia de dar acceso a la información y a la tecnología de la comunicación tanto a las mujeres como a los hombres de las zonas rurales.

10. El objetivo del Plan de Acción sobre Género y Desarrollo 2002-2007 de la FAO es cuádruple:

    1. mejorar la capacidad de la FAO para prestar asistencia a los Estados Miembros en el logro de un desarrollo agrícola y rural equitativo y sostenible mediante la incorporación de las cuestiones relacionadas con el género en las actividades normativas y operacionales de la Organización;

    2. establecer objetivos que permitan enfocar claramente el logro de metas a plazo medio mensurables y realistas para la incorporación de las cuestiones relacionadas con el género en las esferas prioritarias pertinentes de la FAO;

    3. lograr el compromiso y apoyo de toda la institución con respecto a la aplicación del Plan de Acción;

    4. presentar un marco que dé al personal de la Sede y de las oficinas descentralizadas de la FAO la posibilidad de incorporar las cuestiones relativas al género en su trabajo.

11. El ámbito del Plan es toda la Organización, abarcando los aspectos operativos y normativos de la labor de la FAO así como los procedimientos y mecanismos institucionales pertinentes. Si bien el Plan de la FAO traza las metas, los objetivos y las esferas prioritarias de intervención de la Organización, el compromiso de los Estados Miembros es fundamental para lograr un efecto sostenido.

MISIÓN

12. El Plan de Acción sobre Género y Desarrollo 2002-2007 de la FAO (Plan de Acción GYD) presenta un marco para incorporar las cuestiones de género en la labor de la FAO. Con miras a que la misión de la FAO contribuya a crear un mundo con seguridad alimentaria, tiene por finalidad suprimir los obstáculos a la igualdad y a la participación activa de las mujeres y los hombres en el desarrollo agrícola y rural y en el disfrute de sus beneficios. Hace hincapié en que una asociación transformada basada en la igualdad entre las mujeres y los hombres es una condición esencial para un desarrollo agrícola y rural sostenible centrado en el ser humano.

13. Durante los tres bienios abarcados por el Plan de Acción GYD, la FAO promoverá la igualdad entre hombres y mujeres en el acceso a unos alimentos suficientes, inocuos y nutricionalmente adecuados; el acceso a recursos y servicios de apoyo agrícola, así como su control y gestión; la participación en los procesos de adopción de políticas y decisiones a todos los niveles en el sector agrícola y rural; y las posibilidades de empleo en las zonas rurales tanto en las explotaciones agrícolas como fuera de ellas.

VISIÓN

14. En los próximos seis años la capacidad del personal de la FAO para incorporar en su labor las cuestiones relativas al género habrá mejorado considerablemente; el conocimiento de los aspectos relativos al género en la agricultura se habrá ampliado en la FAO y en sus Estados Miembros; el marco normativo del desarrollo agrícola y rural de los Estados Miembros responderá más a la perspectiva de género; las diferencias entre hombres y mujeres en las capacidades y posibilidades de empleo dentro y fuera de las explotaciones agrícolas se reducirán; y los mecanismos de apoyo y dispositivos de vigilancia eficaces de la incorporación de la perspectiva de género en las actividades de la FAO estarán instaurados. La FAO será un asociado activo de organizaciones conexas y un divulgador y defensor eficaz de los objetivos del Plan de Acción para la PHMD.

I. MARCO CONCEPTUAL

PLANTEAMIENTOS TEÓRICOS QUE SIRVEN DE BASE AL PLAN DE ACCIÓN SOBRE GÉNERO Y DESARROLLO

Enfoques de género y desarrollo (GYD) y de la mujer en el desarrollo (MED)

15. En los últimos decenios la FAO ha participado en cuestiones relacionadas con la mujer rural y la igualdad entre las mujeres y los hombres rurales. A lo largo de este período se ha ampliado el discurso sobre el adelanto de la mujer y su relación con el proceso de desarrollo. En lo esencial, la atención se ha desplazado del enfoque de la mujer en el desarrollo (MED) al enfoque de género y desarrollo (GYD). La orientación normativa de la MED se centraba en la utilización de los recursos de desarrollo para mejorar la situación de las mujeres y poner de manifiesto sus aportaciones. No obstante, no abordaba la estructura básica de la desigualdad en la relación entre las mujeres y los hombres, dado que tenía una tendencia a centrarse exclusivamente en las mujeres. Esta constatación abrió todo un nuevo debate y motivó que se prestara más atención al concepto de género. El desplazamiento en el enfoque teórico situó el género y las relaciones de poder desiguales entre hombres y mujeres como una categoría central del análisis. En este contexto, el enfoque de PHMD exige que se replanteen las estructuras sociales, políticas y económicas y las políticas de desarrollo desde la perspectiva de las relaciones entre hombres y mujeres (Naciones Unidas, 1999).

16. En esta reorientación conceptual, las relaciones de género han pasado a ser el elemento central de los programas de desarrollo y la incorporación de la perspectiva de género ha surgido como la estrategia común para promover la igualdad entre los sexos. La incorporación de la perspectiva de género en el sistema de las Naciones Unidas ha sido definida por el Consejo Económico y Social (ECOSOC) como "el proceso de evaluación de las consecuencias para las mujeres y los hombres de cualquier acción planificada, inclusive las leyes, y está destinado a hacer que preocupaciones y experiencias tanto de las mujeres como de los hombres sean un elemento integrante de la elaboración, la aplicación, la supervisión y la evaluación de las políticas y los programas en todas las esferas políticas, económicas y sociales, a fin de que las mujeres y los hombres se beneficien por igual y se impida que se perpetúe la desigualdad. El objetivo final es lograr la igualdad entre los géneros" (ECOSOC, Conclusiones convenidas, 1997/2).

17. Junto con la incorporación de la perspectiva de género, la potenciación de la función de la mujer ha surgido como una cuestión de interés destacado. Para lograr la igualdad entre hombres y mujeres hace falta que se produzca una "transformación", con arreglo a lo cual las mujeres participen en la adopción de políticas y decisiones a todos los niveles de la sociedad. De hecho, la transformación exige la habilitación de las mujeres (Naciones Unidas, 1999). En este contexto, "el poder efectivo no se puede otorgar sino que tiene que autogenerarse, facilitando el acceso de las mujeres a recursos que les permiten aumentar el control de sus vidas y determinar qué tipo de relaciones desearían establecer" (Kabeer, 1995).

18. Fundamental para la emancipación de las mujeres es el disfrute pleno e igual por las mujeres y los hombres de todos los derechos humanos. El Plan de Acción reconoce que los derechos de las mujeres son una parte integrante e indivisible de los derechos humanos universales y que la erradicación de todas las formas de discriminación por razones de sexo son objetivos prioritarios de la comunidad internacional. Como se refleja en el Examen Beijing+5 y en el Artículo 14 de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, el Plan reconoce que el disfrute pleno e igual por las mujeres y los hombres de todos los derechos humanos es esencial para alcanzar un desarrollo agrícola y rural equitativo y sostenible.

El marco del análisis socioeconómico y de género (ASEG)

19. En el contexto del enfoque de PHMD, y el reconocimiento de que el desarrollo rural debe tener también en cuenta otros factores, la FAO ha elaborado el marco del Análisis socioeconómico y de género (ASEG). El objetivo global de este marco es reforzar las capacidades de análisis socioeconómico y de género en los planos regional, nacional y local. Los principios rectores del marco son los siguientes: i) las funciones de los hombres y las mujeres y sus relaciones tienen una importancia trascendental; ii) se debe dar prioridad a la satisfacción de las necesidades de las personas desfavorecidas; iii) la participación de la población local es esencial para el desarrollo.

20. El ASEG incorpora un enfoque del desarrollo basado en el análisis de las estructuras socioeconómicas que influyen en los proyectos y programas de desarrollo en la práctica, y en la determinación participativa de las prioridades de las mujeres y los hombres con respecto al desarrollo. Las estructuras socioeconómicas amplias (económicas, sociales, institucionales, políticas, ambientales y demográficas) y las conexiones entre ellas se destacan en el ASEG en tres niveles de la sociedad (sobre el terreno, intermedio y general). En lo que respecta a cualquier plan o programa de desarrollo concreto, el ASEG requiere la participación explícita de todos los interesados en la determinación de las esferas prioritarias para la acción.

21. Se ha elaborado, ensayado y aplicado un conjunto de instrumentos y métodos prácticos del ASEG en diversos tipos de programas de capacitación para casi 1 400 personas en más de 40 países miembros desde 1996. Los materiales comprenden manuales a los tres niveles antes mencionados, materiales de capacitación y directrices, así como guías sectoriales y específicas por temas en esferas como riego, sanidad y producción animal, financiación rural, el ciclo de proyectos, seguimiento y evaluación, etc. Estos materiales se van modificando periódicamente conforme se van realizando los cursos de capacitación y se van elaborando nuevos instrumentos y materiales. Los materiales del ASEG se han traducido o se están traduciendo a los cinco idiomas oficiales de las Naciones Unidas, así como al portugués y el ruso, y el ASEG continúa difundiéndose a través de los programas de capacitación, con el fin de establecer unas redes de especialistas en el ASEG en los Estados Miembros de la FAO.

II. CUESTIONES FUNDAMENTALES QUE INFLUYEN EN LAS FUNCIONES Y RELACIONES DE GÉNERO EN LA AGRICULTURA1 Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA

CONTEXTO GENERAL

22. La Plataforma de Acción de Beijing declara que el crecimiento económico acelerado, aunque es necesario para el desarrollo social, no mejora de por sí la calidad de vida de la población; en alguno casos, pueden surgir condiciones que agraven la desigualdad social y la marginación. De ahí que sea indispensable buscar nuevas soluciones que garanticen que todos los miembros de la sociedad se beneficien del crecimiento económico. La manera como se entiende la seguridad alimentaria ha evolucionado a lo largo de las últimas décadas con el reconocimiento de que un enfoque holístico integrado de la agricultura y el desarrollo rural -con arreglo al cual se toman en consideración las dimensiones social, de género, ambiental, técnica y económica del desarrollo- es fundamental para alcanzar la meta de alimentos para todos.

23. Para comprender el marco hipotético en el que operará la Organización en los tres próximos bienios, es útil analizar varios elementos fundamentales que repercuten en la labor de la FAO en lo que respecta a la incorporación de la perspectiva de género en sus esferas principales: i) la mundialización; ii) la dinámica de la población (VIH/SIDA, migraciones de las zonas rurales a las zonas urbanas, envejecimiento rural); iii) el aumento de la presión sobre los recursos naturales y la competencia con respecto a su utilización; iv) la agricultura urbana y periurbana; v) las situaciones de emergencia compleja relacionadas con los desastres; vi) las tecnologías de la información y la comunicación.

24. i) Mundialización. El Plan de Acción sobre Género y Desarrollo tiene en cuenta las tendencias y retos del cambio mundial. Las opciones de la política estatal, a menudo encuadradas en el contexto de programas de ajuste estructural, se han desplazado hacia la apertura del comercio y las corrientes financieras. Las políticas de liberalización han propiciado las economías de escala (por ejemplo, la agricultura comercial en gran escala) y los cultivos comerciales destinados a la exportación con relación a la producción familiar de subsistencia. Como resultado de la reducción de los gastos estatales en el sector público, los servicios agrícolas subvencionados, como la capacitación y la extensión, así como las inversiones en infraestructura rural, se han reducido igualmente. Los agricultores que estaban ya en mejores condiciones económicas parecen haberse beneficiado, mientras que la repercusión global en los pequeños agricultores parece haber sido bastante negativa y algunas veces incluso contraproducente (UNIFEM, 2000). Como se indicaba en la memoria de 1999 del Secretario General sobre la labor del sistema de las Naciones Unidas (A/54/1), los "beneficios y riesgos [de la mundialización] están distribuidos en forma dispareja, y el crecimiento y la prosperidad que genera para muchos se ven contrarrestados por la creciente vulnerabilidad y marginación de otros".

25. Debido a las desigualdades entre los hombres y las mujeres y a la discriminación contra las mujeres, éstas se pueden ver afectadas negativamente por los procesos de mundialización y liberación en mayor medida que los hombres, particularmente en las zonas rurales. La apertura de mercados locales e importaciones más baratas y la supresión de las subvenciones agrícolas han producido efectos negativos en las agricultoras a las que cada día les resulta más difícil cosechar los frutos de la liberalización debido, por ejemplo, a dificultades para tener acceso a los insumos agrícolas (FAO, 2000f). Además, el Secretario General, en su informe relativo al Examen Beijing+5 (Naciones Unidas, 2000a), insistió en que las importantes diferencias y disparidades entre el hombre y la mujer con respecto a las facultades de decisión y a la participación que imperan en diferentes sociedades deben tenerse en cuenta al evaluar las diversas repercusiones de la mundialización y concebir estrategias de respuesta. Suponiendo que las oportunidades ofrecidas por la mundialización sean igualmente compartidas por mujeres y hombres, las mujeres podrían obtener considerables beneficios.

26. ii) Dinámica de la población (VIH, envejecimiento rural, migraciones de las zonas rurales a las zonas urbanas). Aunque se prevé que el aumento de la población seguirá reduciéndose, se seguirán requiriendo grandes incrementos en la producción de alimentos para reforzar la seguridad alimentaria y hacer frente a las disparidades (FAO, 2000c y 2000e). Se debe señalar que las funciones y las relaciones de género, con inclusión de las restricciones, necesidades y posibilidades concretas de las mujeres y los hombres, ejercen una influencia en los fenómenos demográficos, como la fecundidad, la mortalidad y la migración. Por ejemplo, el aumento del poder de las mujeres, con inclusión de un acceso más equitativo a la educación, puede tener por efecto una reducción de la fecundidad y de la mortalidad infantil.

27. Migración y urbanización. En 1999 las Naciones Unidas estimaron que las zonas urbanas representaban el 40 por ciento de la población de las regiones en desarrollo. Aunque las migraciones de las zonas rurales a las zonas urbanas se habían reducido, se prevé que en 2020 la mayoría de la población de las regiones en desarrollo residirá en zonas urbanas. En África oriental y Asia sudcentral el proceso de urbanización está mucho más avanzado en comparación con el de Asia occidental y América Latina y el Caribe, que ya están tan altamente urbanizadas como Europa y América del Norte (FAO, 199a). Las migraciones incrementan las remesas de fondos a las zonas rurales y contribuyen a reforzar las conexiones de mercado entre las zonas rurales y urbanas. En América Latina las remesas de las mujeres migrantes eran fundamentales para atenuar la pobreza rural. En partes del África subsahariana, la migración masculina de las zonas rurales a las urbanas ha sido mayor que la femenina, lo que entraña que las mujeres que se quedan en las zonas rurales asumen la responsabilidad de las actividades agrícolas. De hecho, en muchas zonas, la migración ha contribuido a elevar el número de familias encabezadas por mujeres lo que ha puesto en tela de juicio las estructuras tradicionales de las funciones basadas en el género en las zonas rurales (otros factores que contribuyen al aumento de las familias encabezadas por mujeres son la desintegración de las familias, las migraciones internacionales, las guerras y los desplazamientos internos) (Naciones Unidas, 1996). Las familias encabezadas por mujeres tropiezan a menudo con mayores obstáculos que las encabezadas por hombres para atender a las necesidades del grupo familiar debido a su inferior situación económica y social y a sus menores oportunidades. Su situación se ve agravada cuando las remesas que reciben son escasas o nulas, ya que tienden a pasar a la categoría de las familias más pobres.

28. Envejecimiento rural. El aumento gradual en la proporción de las personas de edad, fenómeno que también se designa como envejecimiento de la población, ha surgido como uno de los procesos demográficos más importantes de finales del siglo XX. Debido a la migración de los más jóvenes de las zonas rurales a las zonas urbanas, la FAO ha demostrado que el envejecimiento a menudo se manifiesta antes, y es más rápido en las zonas rurales que en las zonas urbanas (FAO, 1999a). Los procesos demográficos anteriormente mencionados repercutirán en la composición de la mano de obra agrícola por edad y sexo con consecuencias para la división del trabajo en los sistemas agrícolas. Por consiguiente, las necesidades concretas de las trabajadoras y los trabajadores rurales de edad deben entenderse y tenerse en cuenta en las políticas, y habrá que promover sus valores y aportaciones.

29. VIH/SIDA. Aunque el VIH/SIDA se percibió inicialmente sobre todo como un problema de salud, actualmente se reconocen cada vez más las repercusiones de esta pandemia en el desarrollo social y económico a corto y largo plazo, lo que induce a los organismos encargados del desarrollo a considerarla como una cuestión importante multisectorial del desarrollo. A finales de 1999 se estimaba que había 33,6 millones de personas infectadas por el VIH, más del 95 por ciento de las cuales viven en el mundo en desarrollo. Las mujeres jóvenes y adolescentes son particularmente vulnerables debido a factores sociales y culturales (Naciones Unidas, 2000b). La FAO ha mostrado que la pandemia VIH/SIDA agrava los obstáculos existentes a la producción en la agricultura y aumenta la malnutrición, con diferentes repercusiones en las mujeres y los hombres según su función en la familia y la comunidad. La enfermedad y la muerte de los trabajadores adultos afecta al suministro de mano de obra y a su división entre adultos y niños, así como entre mujeres y hombres. Por ejemplo, las mujeres, que son tradicionalmente asistentes sociales, cuidan de los pacientes del SIDA y, en consecuencia, el tiempo que dedican a las actividades agrícolas es considerablemente reducido.

30. iii) Aumento de la presión sobre los recursos naturales. Los problemas vinculados a la degradación ambiental tienen una relación esencial con el Plan de Acción ya que influyen en la sostenibilidad de los medios de vida y los ecosistemas. En cuanto productores de alimentos del mundo, las mujeres y los hombres rurales tienen un interés en la preservación del medio ambiente y en un desarrollo ecológicamente sostenible. Debido a la mayor presencia de agentes internacionales como las empresas multinacionales que cada vez controlan más la corriente y disponibilidad de insumos y conocimientos técnicos, las mujeres y los hombres pobres de las zonas rurales pueden tener un reducido acceso a nuevas tecnologías e insumos agrícolas, lo que suele inducir a aumentar la tasa de explotación de los recursos naturales y la degradación ambiental. Esta última, acentuada por causas artificiales en los países desarrollados (que afectan al cambio climático, intensifican los desastres naturales y las epidemias), es también una causa importante de desplazamientos demográficos. Individuos, familias y comunidades enteras que son arrancados de sus hogares y/o tierras, crean restricciones adicionales para las refugiadas, las niñas y otras mujeres desplazadas. Sin embargo, la repercusión social y económica de los desastres naturales (y artificiales) y las epidemias, sigue siendo relativamente invisible como cuestión de política (Naciones Unidas, 2000b). La seguridad alimentaria y la nutrición locales se ven particularmente amenazadas, lo que afecta a las zonas tanto rurales como urbanas y, además, esto representa una pérdida de diversidad biológica y de los conocimientos locales conexos específicos de los hombres y las mujeres que se han transmitido a través de generaciones.

31. iv) Agricultura urbana y periurbana. La FAO estima que unos 800 millones de residentes urbanos de todo el mundo participan en la agricultura urbana y periurbana, y que gran parte de los alimentos producidos para el propio consumo y los excedentes ocasionales se venden en los mercados locales (FAO, 2000c). Como las migraciones de las zonas rurales a las zonas urbanas están destinadas a continuar, la agricultura urbana y periurbana aumentará en importancia, contribuyendo a la seguridad alimentaria de muchas maneras. La agricultura urbana y periurbana aumenta la cantidad de alimentos disponibles y mejora la frescura de los alimentos perecederos que llegan a los consumidores de las ciudades. Ofrece asimismo posibilidades de empleo productivo en un sector con escasas barreras de ingreso. La amplia diversidad de los cultivos hortícolas posibilita la producción, el empleo y la obtención de ingresos todo el año. Los productores de ambos sexos urbanos y periurbanos se han dado cuenta de que la horticultura intensiva es posible en pequeñas parcelas, lo que permite un empleo eficiente de los escasos recursos de agua y tierras. Por otro lado, los sistemas de producción agrícola de las zonas urbanas y periurbanas puede entrañar riesgos para la salud pública y el medio ambiente. Esto se debe a la utilización inadecuada o excesiva de insumos agrícolas que pueden contaminar el aire, las fuentes de agua potable y el suelo. Otro grave problema para la viabilidad de la agricultura urbana y periurbana es la disponibilidad de tierras y la falta de servicios ajustados a ese tipo de agricultura (FAO, 2000c). Para las productoras urbanas y periurbanas esta situación se ve aún agravada por su inferior situación económica, social y jurídica que limita su acceso a las tierras y a otros servicios de apoyo a la agricultura (por ejemplo, las zonas prioritarias de intervención).

32. v) Situaciones de emergencia complejas y relacionadas con los desastres. Desde la aprobación del Plan de Acción de 1996-2001, las tendencias en lo que respecta a los conflictos armados han persistido y se han profundizado. Esto ha provocado un número considerable de personas desplazadas, no sólo más allá de las fronteras, sino también dentro de los Estados. Además, el aumento de las víctimas y de los años causados por los desastres naturales estos últimos años han despertado un renovado interés por las características sociales y políticas de las organizaciones humanas que contribuyen a la vulnerabilidad cuando se producen esos desastres. Ha aumentado igualmente la toma de conciencia de la ineficacia de los enfoques y métodos de intervención existentes para hacer frente a esas situaciones de emergencia. El análisis de las cuestiones de género ha contribuido a aclarar que las necesidades concretas, la vulnerabilidad y las estrategias para enfrentarse a esas situaciones de los mujeres y los hombres se afrontan de manera más adecuada en una situación de emergencia. Por este motivo, la elaboración de estrategias de atenuación de los desastres y recuperación que incorporan una perspectiva de igualdad de género y de nutrición pueden producir intervenciones humanitarias y de manejo de los desastres eficaces (Naciones Unidas, 2000b). Como se declaraba en la Plataforma de Acción de Beijing: "el mantenimiento de la paz y la seguridad a nivel mundial, regional y local, junto con la prevención de las políticas de agresión y de depuración étnica y la solución de los conflictos armados, tienen importancia decisiva para la protección de los derechos humanos de las mujeres y las niñas, así como para la eliminación de todas las formas de violencia contra ellas y de su utilización como arma de guerra" (Naciones Unidas, 1996). Es esencial entender las funciones y responsabilidades específicas de los hombres y las mujeres en la agricultura y sus principales restricciones y necesidades, así como su capacidad para llevar a cabo sus actividades en situaciones de emergencia y pronta rehabilitación. En realidad, las situaciones de emergencia afectan a las mujeres y a las muchachas de manera diferente que a los hombres y muchachos: en situaciones de conflicto, guerra civil o desastres naturales, las mujeres suelen perder su capacidad de mantener los medios de vida de sus familias debido a la pérdida de semillas, ganado, instrumentos y huertos productivos. Como las mujeres a menudo asumen la responsabilidad primordial del cuidado y la alimentación de la familia, están sometidas a una gran presión para tratar de satisfacer esas necesidades de la familia en situaciones de emergencia. Por añadidura, las situaciones de conflicto incrementan considerablemente el trauma de la inseguridad física específica de género de las mujeres y las muchachas, que están asimismo sometidas a un elevado riesgo de deficiencias nutricionales.

33. vi) Retos de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. La revolución de la tecnología de la información y la comunicación ha aumentado enormemente las posibilidades de difundir y compartir los conocimientos. Las mujeres y los hombres de todo el mundo están utilizando de manera eficaz las nuevas tecnologías de la información y la comunicación con fines de desarrollo y para crear posibilidades económicas. No obstante, los segmentos desfavorecidos de la sociedad están excluidos de las corrientes de información y comunicación, lo que plantea la cuestión de saber cómo explotar mejor los avances tecnológicos de manera que se evite que se produzca un aumento de las desigualdades (FAO, 2000d). De hecho, millones de las mujeres y los hombres más pobres del mundo siguen sin tener acceso a esas instalaciones y servicios, mientras que existen posibilidades de explotar mucho más sistemáticamente la tecnología de la información y la comunicación para el aprendizaje a distancia en las zonas rurales. La FAO ha analizado las relaciones entre el desarrollo sostenible, la seguridad alimentaria, la igualdad entre hombres y mujeres y la información y ha determinado alguno de los factores que contribuyen a aumentar la pobreza y la exclusión como el acceso reducido de los agricultores de subsistencia, particularmente las mujeres, a todos los recursos; la escasa atención prestada a la diferencia de funciones y responsabilidades de los hombres y las mujeres al formular planes y políticas de desarrollo agrícola y rural; la insuficiencia de datos e información específicos de género; la exclusión de las corrientes de información, los procesos de comunicación y la adopción de decisiones (FAO, 2000d). Además, las capacidades de intercambio, movilización y extensión que ofrecían las tecnologías de la información aportan un escaso beneficio a las mujeres, particularmente en los países en desarrollo. Ello se debe principalmente a la falta de capacitación en el empleo de esas tecnologías, el escaso porcentaje de mujeres que trabajan en los medios de comunicación, la falta de infraestructura y la escasez de recursos financieros, así como las elevadas tasas de analfabetismo de las mujeres rurales.

III. OBJETIVOS DEL PLAN DE ACCIÓN SOBRE GÉNERO Y DESARROLLO 2002-2007

34. Existen tres metas interrelacionadas en que la FAO está dedicada concretamente a contribuir a que los Estados Miembros las logren:

35. Al reconocer que la plena e igual participación de las mujeres y los hombres en el desarrollo agrícola y rural, y su pleno disfrute de los beneficios correspondientes, es esencial para erradicar la inseguridad alimentaria y la pobreza rural promover el desarrollo agrícola y rural, en el Plan de Acción de la FAO sobre Género y Desarrollo se han señalado los cuatro objetivos siguientes a mediano plazo:

Objetivo 1: Promover la igualdad entre los géneros en el acceso a unos alimentos suficientes, inocuos y nutricionalmente adecuados

Objetivo 2: Promover la igualdad entre los géneros en el acceso a los recursos naturales y a los servicios de apoyo a la agricultura, así como el control sobre ellos y su gestión

Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros en los procesos de adopción de políticas y decisiones a todos los niveles del sector agrícola y rural

Objetivo 4: Promover la igualdad entre los géneros en lo que respecta a las oportunidades de empleo dentro y fuera de las explotaciones agrícolas en las zonas rurales.

IV. ESFERAS PRIORITARIAS DE INTERVENCIÓN

36. Para lograr estos objetivos, la FAO ha señalado cuatro esferas prioritarias como la meta de sus actividades de incorporación de la perspectiva de género en sus actividades, a saber: alimentación y nutrición, recursos naturales, sistemas de apoyo a la agricultura, y políticas y planificación del desarrollo agrícola y rural. Las razones que han de determinado la selección de estas cuatro esferas se describen brevemente a continuación, mientras que las actividades específicas que se realizarán a lo largo de los próximos tres bienios se ilustran en la Sección V. Se ha de señalar que el objetivo de la igualdad entre los géneros en lo que respecta a las oportunidades de empleo dentro y fuera de las explotaciones agrícolas debe tratar de lograrse en cada una de las cuatro esferas prioritarias que se exponen a continuación.

37. Alimentación y nutrición. La FAO define la seguridad alimentaria no sólo en función del acceso a los alimentos y la disponibilidad de alimentos, sino también en función de la distribución de recursos para producir alimentos y el poder adquisitivo para comprar alimentos cuando no se producen (FAO, 2000e). La disponibilidad de alimentos suficientes en el plano nacional no se plasma automáticamente en la seguridad alimentaria en los planos individual y familiar. De hecho, no se trata sólo de una cuestión de disponibilidad, sino también de acceso a los alimentos (Frankenberger T.R., McCaston M.K., 1998) que requiere la adopción de medidas para garantizar el acceso a los alimentos a todas las personas. Además, es preciso abordar otras causas subyacentes de la malnutrición, como la ingesta alimentaria y la diversidad de alimentos, la salud y la enfermedad, y el cuidado materno infantil.

38. Aunque las mujeres y los hombres rurales desempeñan funciones diferentes y complementarias en la garantía de la seguridad alimentaria en la familia y la comunidad, las mujeres a menudo desempeñan una función más destacada en la garantía de la nutrición, la seguridad alimentaria y la calidad de los alimentos y son por lo general responsables de la elaboración y preparación de los alimentos para sus familias y, por lo tanto, del bienestar nutricional de los miembros de la familia. La elaboración de alimentos contribuye a la seguridad alimentaria al garantizar una diversidad constante del régimen alimenticio, reducir al mínimo los desperdicios y pérdidas y mejorar la comerciabilidad de los alimentos, facultando a las mujeres para participar en el comercio de productos alimenticios. Sus actividades de comercialización se plasman directamente en una mejor nutrición de la familia, ya que los estudios han demostrado que las mujeres tienden a aportar un porcentaje mucho mayor de sus ingresos en metálico a las necesidades de alimentos de la familia que los hombres (FAO, 1996).

39. Las mujeres en edad reproductiva, especialmente durante el embarazo y la lactancia, tienen necesidades de nutrientes específicas, que determinan tanto su estado nutricional como el de sus hijos. En muchas sociedades estas necesidades concretas no se reconocen y tanto las mujeres como los niños sufren las consecuencias. En algunas sociedades las mujeres son las víctimas de las discriminaciones en lo que concierne a los alimentos, dado que se da prioridad a la alimentación de los miembros del sexo masculino de la familia en primer lugar, poniendo en peligro la situación nutricional y sanitaria de los miembros femeninos.

40. Recursos naturales. La preservación de la diversidad biológica, con inclusión de los recursos fitogenéticos y zoogenéticos es reconocida en la actualidad ampliamente como fundamental para lograr la seguridad alimentaria. Los pobres de las zonas rurales, que se han beneficiado menos de las variedades modernas de plantas de alto rendimiento y que no pueden adquirir insumos externos (como fertilizantes, plaguicidas, semillas de alta calidad, etc.), utilizan para la mayoría de sus cultivos semillas que han elegido y almacenado ellos mismos. Para protegerlos contra las malas cosechas, las pérdidas de animales y la malnutrición, los agricultores y las agricultoras de subsistencia han acumulado diferentes conocimientos prácticos y especializados acerca del entorno local, las especies de plantas y animales y sus productos y utilizaciones. Estos sistemas de conocimientos locales diferenciados por género desempeñan una función decisiva en la conservación, ordenación y mejoramiento de los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura (FAO, 1999c).

41. En muchas zonas la mayoría de los pequeños agricultores son mujeres. Son en gran parte responsables de la selección, el mejoramiento y la adaptación de las variedades de plantas. En muchas regiones las mujeres son también responsables de la administración de la pequeña ganadería, con inclusión de su reproducción, y tiene frecuentemente un conocimiento mucho más especializado de las plantas silvestres utilizadas para la alimentación, el forraje y la medicina que los hombres (FAO, 1999c). La comprensión y el reconocimiento mayores de los complejos procesos de adopción de decisiones con respecto a la gestión de la diversidad biológica está induciendo gradualmente a los criadores e investigadores a darse cuenta de que una comunidad adoptará y seleccionará semillas nuevas y mejoradas para los cultivos de alimentos si se han puesto a prueba y han sido aprobadas tanto por las agricultoras como por los agricultores.

42. El acceso a la tierra o la falta de acceso preocupan a las mujeres y los hombres rurales, ya que es esencial para mejorar la productividad agrícola. Sin obtener derechos sobre la tierra, los agricultores tienen escaso o nulo acceso al crédito, a las organizaciones rurales y a otros insumos y servicios agrícolas. En algunos casos, las prácticas consuetudinarias y las leyes que limitan los derechos de la mujer a la tierra prevalecen sobre la legislación que garantiza su derecho a la tierra. Por otro lado, una tenencia insegura de la tierra reduce los incentivos de los agricultores a mantener la calidad del suelo al no tener derechos permanentes sobre la tierra. Es más, para asegurar la aplicación efectiva efectiva de tecnologías mejoradas para la gestión de los recursos naturales, la propia metología y enfoque para la elaboración y transferencia de tales tecnologías debe ser participativa, tal como se hace en la aplicación en las escuelas de campo de agricultores.

43. Sistemas de apoyo a la agricultura. La división del trabajo entre mujeres y hombres en la producción agrícola varía considerablemente de una región a otra y de una comunidad a otra. No obstante, habitualmente son los hombres los responsables de los cultivos comerciales en gran escala, especialmente cuando están altamente mecanizados, mientras que las mujeres se encargan de la producción de alimentos para la familia y de los cultivos comerciales en pequeña escala, que requieren unos reducidos niveles de tecnología.

44. Un mayor acceso a los sistemas de apoyo a la agricultura, entre ellos el crédito, las organizaciones rurales, la tecnología, la educación, la extensión y los servicios de comercialización, es esencial para mejorar la productividad agrícola de las agricultoras y los agricultores. Dada la función esencial que desempeñan las mujeres en la producción, el suministro y la elaboración de alimentos, cualquier conjunto de estrategias relativas a una seguridad alimentaria sostenible debe tener en cuenta su limitado acceso a los recursos productivos.

45. A pesar de que las mujeres y los hombres que viven en las zonas rurales son agentes activos en el desarrollo agrícola y rural, las mujeres han sido en general ignoradas en los programas de desarrollo que proporcionan sistemas de apoyo a los agricultores. Por ejemplo, el sistema de extensión agrícola a menudo no llegaba a las agricultoras, no sólo porque los extensionistas se han dirigido al hombre cabeza de familia, sino también porque las mujeres no suelen disponer del tiempo necesario para participar en las actividades de extensión y en las demostraciones debido a su pesada carga total de trabajo y/o al lugar o al momento inoportuno de prestación de los servicios de extensión.

46. Política y planificación del desarrollo agrícola y rural. La política y la planificación del desarrollo agrícola y rural a menudo no reflejan ni tienen en cuenta las diferentes funciones y necesidades de las mujeres y los hombres de las zonas rurales de manera adecuada. La falta de una información específica de género relativa a la función que desempeñan las personas en el logro de la seguridad alimentaria y el desarrollo agrícola ha motivado que el "factor humano" sea frecuentemente pasado por alto por los planificadores del desarrollo agrícola. Los procesos de adopción de decisiones sobre el desarrollo se están ahora transformando para promover una mayor participación de los interesados en la planificación y la adopción de decisiones a todos los niveles, ampliando la función del sector privado y aumentando la descentralización de la adopción de decisiones. Esta transformación necesitaría unas estadísticas más precisas y sistemáticas sobre las productoras y los productores rurales que permitan conocer las posibles asignaciones erróneas de la fuerza de trabajo y las pérdidas de bienestar resultantes (FAO, 1999b).

47. El primer paso hacia la elaboración de políticas agrícolas que tengan en cuenta las cuestiones relacionadas con el género es la recopilación y el análisis de datos e información desglosados por sexo. En realidad, la división del trabajo entre las mujeres y los hombres rurales sigue entendiéndose mal. Esto se debe a que gran parte de la labor de las mujeres en la producción de cultivos está constituida por un trabajo no remunerado que produce para la familia más que para el mercado. Las mujeres se ven más gravemente afectadas por la distribución desigual del trabajo no remunerado entre los sexos, pero la sociedad en conjunto paga un precio en forma de un crecimiento económico reducido (PNUD, 1995).

48. El aumento del poder y la mayor participación de las mujeres en la adopción de políticas y decisiones en todas las esferas de la sociedad (económica, política, social y cultural) en los planos de la comunidad, nacional e internacional, es un requisito esencial para la elaboración de políticas de desarrollo agrícola y rural participativas y sensibles a las cuestiones de género. Después de años de preconizar un enfoque participativo que considere a las mujeres y a los hombres de las zonas rurales como propietarios de su propio desarrollo, la plena participación no se ha conseguido todavía. Una de las razones es que es necesario dar poder a las mujeres y a los hombres de las zonas rurales para que controlen su desarrollo, y sigue siendo necesario crear capacidad para crear la base fundamental para su participación plena en todos los niveles.

V. ACTIVIDADES ESPECÍFICAS SOBRE LA INCORPORACIÓN DE LAS CUESTIONES DE GÉNERO EN LAS ESFERAS PRIORITARIAS DE INTERVENCIÓN

49. Veinticuatro direcciones técnicas revisaron sus planes a plazo medio para el período 2002-2007, eligiendo específicamente productos principales para incorporar el interés por las cuestiones de género. Las direcciones suministraron asimismo indicadores en los que se tienen en cuenta los aspectos de género verificables para supervisar y evaluar la aplicación del Plan de Acción. Estos productos principales que tienen en cuenta las cuestiones de género se clasifican en las cuatro esferas prioritarias de alimentación y nutrición, recursos naturales, sistemas de apoyo a la agricultura y política y planificación del desarrollo agrícola y rural (tal como se han indicado en la sección IV), y se resumen a continuación, haciendo referencia a los correspondientes códigos de programa del Plan a Plazo Medio de la FAO. La mayor parte de las actividades programadas se encuadran en una o más de las siguientes categorías: creación de capacidad y elaboración de programas y material de capacitación; elaboración de metodologías y directrices que incorporan las cuestiones relativas al género; sensibilización y medidas institucionales; acopio, análisis y difusión de información; comunicaciones, participación y creación de asociaciones; elaboración y transferencia de tecnologías, asesoramiento sobre políticas, y mejoramiento de las capacidades de las mujeres y los hombres rurales para el empleo tanto dentro como fuera de la explotación agrícola.

ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN

50. Con arreglo al Programa 2.1.4: Sistemas de apoyo a la agricultura, al reconocer que las mujeres han estado tradicionalmente encargadas de la gestión de los recursos renovables que se necesitan en las agroindustrias, las actividades de AGS se concentrarán en la facilitación de opciones tecnológicas para que esas empresas puedan mejorar su competitividad. Se prestará especial atención a la reducción de la carga de trabajo de las empresarias y los empresarios, así como al mejoramiento de la eficacia de las actividades de las explotaciones familiares y en pequeña escala.

51. Con arreglo al Programa 2.2.1: Nutrición, la Dirección ESN promoverá la enseñanza en materia de nutrición y otras iniciativas de mejora de la nutrición en las escuelas y comunidades abordando explícitamente las cuestiones relativas al género (funciones y aportaciones) en el sistema alimentario de la sociedad de que se trate. Las metodologías recomendadas, las directrices programáticas y otros materiales técnicos, entre ellos las directrices relativas a los planes de estudio, tendrán concretamente en cuenta la función destacada de las mujeres en el sistema alimentario y en el logro de la seguridad nutricional en la familia; se incluirá asimismo la determinación de la función y responsabilidad de los hombres en el logro de un bienestar nutricional de todos los miembros de la familia. ESN ampliará su promoción de la iniciativa relativa al mejoramiento de la nutrición basada en la comunidad. Esta iniciativa tiene un carácter altamente participativo e incorpora plenamente las cuestiones relativas al género en las fases de evaluación, planificación y ejecución. Las estrategias de mejora sostenible de la nutrición basadas en la comunidad y destinadas a las mujeres les dan la posibilidad de expresar sus necesidades, utilizar los recursos disponibles y adoptar medidas que produzcan la mejora del bienestar nutricional de las comunidades. Con el objetivo de reforzar la educación en materia de nutrición, la comunicación de los riesgos y la sensibilización del consumidor, ESN promoverá un enfoque educativo que tendrá en cuenta el género en la preparación de materiales técnicos, directrices programáticas y materiales de apoyo a la capacitación en lo que concierne a la elaboración, ejecución y evaluación de iniciativas relativas a la educación en materia de nutrición y a la comunicación; tanto las mujeres como los hombres participarán en las pruebas y utilización de los materiales, en la medida de lo posible. ESN seguirá también abogando por que se tengan en cuenta las cuestiones relativas al género en el marco de las medidas de preparación para situaciones de emergencia e intervención en esas situaciones. La FAO lleva a cabo unas consultas bienales de expertos sobre las necesidades relacionadas con la nutrición humana. Se analizan concretamente las necesidades de nutrientes de las mujeres, ya que esas necesidades suelen diferir en general y en situaciones concretas (por ejemplo, el embarazo o la lactancia). Por consiguiente, el género es uno de los principales polos de atención de las consultas.

52. Además, ESN creará, compilará y difundirá datos sobre el régimen alimenticio y la situación nutricional desglosados por sexo con respecto a todos los grupos de edades. Se prepararán y comunicarán los análisis de cuestiones concretas nutricionales relacionadas con el género en las actualizaciones regulares de perfiles de nutrición por países y anualmente en el informe sobre el estado de la inseguridad alimentaria en el mundo. ESN incluirá una mención explícita de las repercusiones para las cuestiones de género en sus evaluaciones dietéticas y antropométricas y las repercusiones en cuanto al género en todas las intervenciones relacionadas con la nutrición. Para mejorar la calidad e inocuidad del suministro de alimentos, ESN elaborará manuales pertinentes, con el fin de apoyar y asesorar a los Estados Miembros en la organización y gestión de programas eficaces nacionales de control de los alimentos capaces de aportar la protección necesaria al consumidor y de promover la producción, elaboración y distribución de alimentos. La Dirección elaborará y difundirá materiales de información científica sobre cuestiones pertinentes relacionadas con la calidad e inocuidad de los alimentos con miras a aumentar la sensibilización del consumidor y de promover el análisis de los riesgos relacionados con la inocuidad de los alimentos. En ambas actividades, se consideró la conveniencia de adoptar un criterio que tenga en cuenta el género. Para impulsar la comprensión del público de las cuestiones relacionadas con la tecnología de los alimentos, la mejora del comportamiento nutricional y la inocuidad de los alimentos, ESN actualizará periódicamente el sitio en la web de alimentación y nutrición con información sobre la seguridad alimentaria de la familia, la composición de alimentos en los países en desarrollo y la educación en materia de nutrición así como información sobre las necesidades nutricionales concretas de las mujeres.

RECURSOS NATURALES

53. En este momento en el mundo en desarrollo existe una expansión dinámica impulsada por la demanda del sector ganadero con considerables efectos en los recursos naturales biológicos y físicos involucrados; la producción ganadera se está intensificando e industrializando y adopta cada vez más unos sistemas de producción biológicamente uniformes, en gran escala, integrados verticalmente y a menudo despegados de la tierra. Los sistemas rurales convencionales de producción de ganado con su diferenciación tradicional de la función de género están siendo cada día más marginados y sustituidos por sistemas comerciales. Con arreglo al Programa 2.1.3: Ganadería, la Dirección de Producción y Sanidad Animal (AGA) supervisará, en un conjunto de estudios monográficos, los costos de esta evolución para el medio ambiente, la salud pública y la equidad social, con inclusión de la equidad en materia de género. Al internalizar los elevados costos externos de una producción de ganado intensiva, sería posible reorientar a las fuerzas del mercado hacia un fomento de la ganadería más basado en las tierras rurales y con unas posibilidades de empleo más equilibradas entre hombres y mujeres, al mismo tiempo que se utilice de manera más sostenible la base de recursos naturales. Estos estudios monográficos destacan las situaciones críticas de la llamada "revolución de la ganadería" en Asia y América Latina. Además, AGA elaborará unos métodos tecnológicos, informativos y normativos mejorados para la integración más eficaz entre la agricultura y la ganadería, con el fin de que las ganaderas y los ganaderos mejoren la producción y aumenten las posibilidades de transformación y venta de los productos, reforzando de esa manera los métodos de una administración de los recursos integrada y sostenible. Se prestará especial atención a las posibilidades y restricciones de las diferencias entre hombres y mujeres en la explotación ganadera y en el desarrollo y la comercialización de productos. En los sistemas convencionales de producción ganadera, se promoverán los objetivos sensibles a cuestiones de género y las directrices para resolver los conflictos de tenencia de recursos y reforzar la acción comunitaria para la elaboración y comercialización de productos al igual que un marco institucional en apoyo de las consultas, el intercambio de información y programas conjuntos sobre nutrición, salud y gestión de los recursos.

54. La labor de la Dirección de Fomento de Tierras y Aguas (AGL) se concentra en el desarrollo sostenible de los recursos de tierras y aguas. Los aspectos de género se incorporan en casi todos los aspectos del programa de labores; por consiguiente, es difícil determinar resultados que tengan una dimensión específica de género. Los productos siguientes pueden servir de ejemplos, en el Programa 2.1.1: Recursos naturales: a) la labor relativa al control y la gestión del agua en la explotación agrícola y el desarrollo y las tecnologías de los recursos hídricos tendrán en cuenta los aspectos de equidad en materia de género en la elaboración de materiales y manuales de capacitación sobre técnicas de control del agua de bajo costo (bombas/pozos tubulares/riego en pequeña escala) y programas de capacitación participativos; b) la labor relativa a la reestructuración de los sistemas de riego y el establecimiento de asociaciones de regantes prestará particular atención a la representación efectiva de las mujeres; c) la promoción del concepto de gestión integrada de los nutrientes del suelo y de las plantas, mediante la promoción de planes de acción nacionales que incluirán, entre otras cosas, el acceso mejorado de las agricultoras a tecnologías integradas de gestión del suelo y de los nutrientes; d) las agricultoras y extensionistas participarán activamente en las escuelas de campo para agricultores con respecto a la gestión, conservación y rehabilitación de suelos degradados y con problemas; e) el elemento del programa Políticas y Planificación de los Recursos de Tierras se ocupa específicamente de las cuestiones de género con respecto a la eficacia dado que la capacidad de las agricultoras para evaluar y utilizar la producción de tierras es esencial, especialmente en zonas en las que la dotación natural de recursos de tierras es insuficiente; f) promover el concepto de agricultura de conservación en todas sus labores relativas a la conservación de la humedad y el trabajo nulo del suelo en las zonas de secano. Las tecnologías que consisten en no trabajar la tierra y cultivar directamente reducirán mucho la carga de trabajo de los agricultores; g) la labor relativa a las conexiones entre tierras y aguas en las cuencas hidrográficas rurales tiene por objeto mejorar la comprensión de las relaciones entre tierras y aguas así como elaborar instrumentos adecuados para compartir los beneficios y los costos resultantes de la utilización de tierras aguas arriba. A este respecto, se prestará particular atención a la dimensión de género de las conexiones, así como los instrumentos propuestos para garantizar una utilización más equitativa de los recursos que beneficie a grupos vulnerables como las mujeres; h) la participación activa de las mujeres en la red de la AGL sobre el anegamiento de tierras y el control de la salinidad. Además, se prepararán directrices teniendo en cuenta los aspectos relacionados con el género; y i) junto con el Programa Internacional para la Investigación Tecnológica sobre Riego y Avenamiento (IPTRID), AGL estudiará la repercusión del programa de drenaje de Asia para los trópicos húmedos (ADPHT) sobre el mejoramiento de las tecnologías de gestión del agua y drenaje en la comunidad de agricultores locales y especialmente las agricultoras.

55. Con arreglo al Programa 2.1.2: Cultivos, la Dirección de Producción y Protección Vegetal (AGP) tendrá en cuenta las necesidades de suministro de semillas de las mujeres rurales al diseñar estrategias relativas a empresas sostenibles de producción de semillas a nivel de la comunidad. La Dirección promoverá estrategias para reforzar los sistemas de suministro de semillas, entre ellos la producción y distribución de semillas en la explotación agrícola, que tendrán por objetivo satisfacer las necesidades y preferencias de las mujeres. AGP realizará programas nacionales y regionales de seguridad de disposición de semillas y otros mecanismos para restablecer los sistemas de semillas afectados por los desastres concentrándose en semillas concretas y variedades de semillas preferidas por las mujeres. En sus esfuerzos por respaldar el Sistema Mundial de la FAO sobre Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, AGP orientará su actividad hacia grupos de mujeres para la gestión dinámica de bancos genéticos comunitarios, dado que son los principales conservadores y usuarios de la diversidad de cultivos locales. Con el afán de incorporar los programas de IPPM encaminados a promover los procesos ecológicos, mediante la elaboración de metodologías, directrices y actividades de apoyo técnico y capacitación, AGP garantizará la participación de las mujeres rurales. La Dirección organizará un taller en Asia en 2001 sobre IPPM y los grupos vulnerables, con la participación de representantes de África y América Latina, para examinar experiencias y compartirlas entre los programas nacionales de IPPM sobre las cuestiones relacionadas con el género y el VIH/SIDA, y para formular recomendaciones para la acción futura. Esta actividad incluirá métodos para facilitar la participación y las aportaciones de los principales interesados en los programas de IPPM.

56. Al reconocer que las tecnologías de intensificación afectan de manera distinta a las mujeres y a los hombres de las zonas rurales, con arreglo al Programa 2.1.4: Sistemas de apoyo a la agricultura, la Dirección de Sistemas de Apoyo a la Agricultura (AGS) evaluará las tendencias y la adecuación de las tecnologías para su utilización por hombres y mujeres y promoverá los conocimientos sobre la repercusión de la intensificación en las cargas de trabajo relativas de las agricultoras y los agricultores. La Dirección elaborará directrices y materiales de información sobre la economía de la intensificación de los sistemas de producción, para proporcionar información y pautas que permitan tener en cuenta las repercusiones de la intensificación en el género.

57. Consciente de que tanto las mujeres como los hombres desempeñan un papel trascendental en la ordenación de los recursos naturales, con arreglo al Programa 2.3.3: Explotación y utilización de los recursos pesqueros, la Dirección de Industrias Pesqueras (FII) tomará en consideración las cuestiones de comportamiento de los usuarios y/o gestores de los recursos para concebir métodos de investigación más eficaces y elaborar metodologías y directrices encaminadas a reducir las repercusiones ambientales negativas relacionadas con las actividades de pesca. Al proporcionar asistencia técnica y al supervisar la aplicación del Plan de Acción Internacional para reducir las capturas incidentales de aves marinas, FII velará por que la información y las directrices elaboradas con arreglo al Plan de Acción mencionado se distribuyan a todos los participantes en la industria, tanto hombres como mujeres. FII tendrá en cuenta la división del trabajo entre mujeres y hombres en la utilización y gestión de los recursos con el fin de concebir métodos y materiales de capacitación más eficaces sobre el tema de la reducción de la captura incidental, con el fin de mejorar las actividades de pesca y de reducir la repercusión sobre el medio ambiente de las prácticas antieconómicas en beneficio tanto de las mujeres como de los hombres interesados. Dado que las mujeres participan directamente en las operaciones y actividades de pesca en pequeña escala, FII tendrá en cuenta su aportación a la industria (particularmente su función en la elaboración, el almacenamiento y la comercialización) en la producción de publicaciones, materiales de capacitación, manuales que aporten una orientación técnica para posibilitar la diversificación de las actividades pesqueras desde las aguas litorales hasta la alta mar, con inclusión de las medidas conexas necesarias para almacenar y preservar las capturas.

58. Dado que algunos subsectores específicos de las pesquerías costeras y sus cadenas asociadas de elaboración y comercialización pueden caracterizarse por un dominio determinado de género, la necesidad de disponer de datos adecuados sobre la función de las mujeres y los hombres en el sector pesquero será activamente examinada por la Dirección de Políticas y Planificación Pesqueras (FIP) con arreglo al Programa 2.3.4: Política pesquera, en la realización de un examen y análisis de los métodos existentes de gestión de las pesquerías litorales en un número reducido de países participantes, para efectuar análisis importantes de sus métodos de gestión actuales, así como para establecer planes bien elaborados para mejorarlos. FIP estimulará la participación de mujeres y hombres en la difusión de las enseñanzas adquiridas y los métodos utilizados para la planificación de un sistema mejorado de gestión de las pesquerías litorales, con el fin de establecer métodos de cogestión con las comunidades de pescadores del litoral para sus pesquerías; las enseñanzas aprendidas y los métodos confirmados en los países colaboradores elegidos se incorporarán en una serie de informes, documentos, materiales de capacitación, seminarios, redes y medios de comunicación electrónica.

59. En su empeño en proporcionar a los Estados Miembros directrices técnicas y metodologías sobre la rehabilitación de los hábitat de pesca interiores, la gestión integrada de las pesquerías de tierras inundadas, la evaluación y gestión ecorregional con respecto a la producción sostenible de pesca en las tierras del interior, con arreglo al Programa 2.3.2: Recursos pesqueros y acuicultura, la Dirección de Recursos Pesqueros (FIR) investigará si la información contenida en las metodologías y directrices recomendadas debe desglosarse por sexo.

60. Con arreglo al Programa 2.4.1: Recursos forestales, con el objetivo de mejorar las prácticas de la silvicultura y la gestión con fines múltiples de los bosques y árboles en las tierras áridas y en países con escasa cobertura forestal, la Dirección de Recursos Forestales determinará y promoverá la adaptación y aplicación de metodologías y prácticas participativas que tengan en cuenta el género y los aspectos económicos, sociales y ecológicos dado que éstos influyen en la paridad hombre-mujer, así como el conocimiento diferenciado en función del género de la gestión forestal sostenible. Al reconocer que en muchas regiones las mujeres no tienen el mismo acceso a los árboles y las tierras que los hombres, los controlan y utilizan de manera distinta y se ven afectadas de distinto modo por la dinámica de los recursos a lo largo del tiempo y en el espacio, las cuestiones de género se tomarán en consideración en la gestión de los terrenos boscosos y los árboles, con especial referencia a las zonas áridas en las que los árboles y los arbustos tienen particular importancia para las poblaciones locales. La utilización mejor de la tierra, la agrosilvicultura y las prácticas de agricultura forestal producirán una intensificación de la función de la mujer rural en los procedimientos de adopción de decisiones en el sector, al igual que el acceso de las mujeres y los hombres de las zonas rurales a tecnologías y recursos que tengan en cuenta el género y el logro de una distribución más equitativa de las responsabilidades y los beneficios.

61. Además, con arreglo al Programa 2.4.1: Recursos forestales, para mejorar las prácticas de utilización de la tierra en zonas frágiles y para establecer redes subregionales y regionales, la Dirección de Recursos Forestales (FOR) elaborará, entre otras cosas, metodologías, prácticas idóneas y directrices técnicas que tengan en cuenta el género sobre la función de los árboles y los montes y otras prácticas de uso de la tierra adecuadas para los entornos frágiles prestando particular atención al aumento de la sensibilización y los conocimientos acerca de tecnologías adecuadas (silvicultura, conservación del suelo y el agua, etc.), transferidos y aplicados equitativamente por las mujeres y los hombres. La recopilación de los datos y conocimientos tendrá en cuenta los conocimientos, las necesidades, las funciones y las limitaciones basados en el género. Se prestará especial atención al mejoramiento de la representación de las mujeres en las redes y organizaciones. Se difundirá información y se impartirá capacitación para atender a las necesidades concretas de las mujeres y los hombres; las actividades de campo fomentarán la participación de hombres y mujeres. Además, se concebirán y aplicarán iniciativas en apoyo de la aplicación de programas estratégicos nacionales y locales con la participación equitativa de hombres y mujeres. Al reconocer que las mujeres que habitan en las montañas son los custodios de ricos conocimientos autóctonos, que desempeñan una función estratégica en la conservación del patrimonio cultural, es conveniente adoptar un enfoque que tenga en cuenta el género con respecto a la formulación y aplicación de programas de desarrollo sostenible de las zonas montañosas. En este contexto, las estrategias de comunicación con respecto a la gestión de los recursos naturales establecidas por FOR (por ejemplo, la montaña, los árboles de fuera de los montes, la ordenación forestal) con el objetivo de mejorar las posibilidades de ganarse la vida tendrán en cuenta el género y promoverán el acceso de mujeres y hombres a tecnologías comunes y a una distribución más equitativa de las responsabilidades en la ordenación de las cuencas hidrográficas, así como el acceso equitativo a los recursos, en particular los árboles, y una mayor participación en los procesos de adopción de decisiones.

62. En su empeño en descubrir y promover mejores metodologías y prácticas en silvicultura y gestión con fines múltiples de los bosques naturales, con inclusión de los bosques de montaña y los manglares, FOR prestará asimismo la debida consideración a los aspectos económicos, sociales y ambientales de la ordenación forestal sostenible. FOR reconoce que tanto las mujeres como los hombres, a todos los niveles de responsabilidad, desempeñan una función transectorial en la lucha contra la deforestación mediante su participación en la planificación, gestión, investigación, promoción y aplicación y transferencia de tecnologías. En particular, es fundamental la colaboración de las mujeres en la sensibilización de la población a las múltiples funciones y papeles de todos los tipos de bosques. Su participación en la gestión general y en la utilización de los árboles y recursos forestales se promoverá para mejorar la ordenación forestal sostenible como medio de ayudar a combatir la deforestación. FOR tendrá en cuenta el papel de las mujeres rurales en la promoción de la protección, la utilización y la conservación de los montes.

63. Con arreglo al Programa 2.5.1: Investigación, gestión de los recursos naturales y transferencia de tecnología, con el objetivo de promover una gestión integrada de la agricultura y el ecosistema, la Dirección de Investigación, Extensión y Capacitación (SDR) realizará estudios metodológicos y elaborará directrices e instrumentos en que se tenga en cuenta el género con respecto a criterios de gestión del sistema agrícola y ecológico en los planos nacional y regional. En este contexto, el marco técnico (con inclusión de directrices y capacitación) para realizar estudios de dinámica de los recursos se basará en datos temporales y espaciales así como socioeconómicos, con inclusión de datos desglosados por sexo mediante un análisis integrado.

64. Junto con la Dirección de Desarrollo Rural (SDA) y la Dirección de la Mujer y la Población (SDW), SDR pretende incorporar factores demográficos y de género de una manera explícita en los mecanismos existentes de recopilación y análisis de datos en la agricultura, con el propósito de mejorar las estadísticas agrícolas con relación a la Entidad de programa de varias direcciones 2.5.1.A1: Utilización integrada de información para el desarrollo sostenible. Esta actividad se llevará a cabo por medio de la capacitación de usuarios y productores de información y la elaboración de directrices para respaldar la recopilación de datos que tengan en cuenta el género. Se establecerá una base de datos temáticos sobre, por ejemplo, la tenencia de la tierra y los indicadores que tienen en cuenta el género.

65. Con arreglo al Programa 2.5.2: Género y población, en el contexto de la gestión de los recursos humanos, SDW seguirá promoviendo la prueba, adaptación y difusión de métodos relacionados con enfoques de la gestión de recursos naturales basados en la comunidad y que tengan en cuenta el género, para mejorar el nivel de participación de todos los interesados en el proceso del desarrollo rural, e incorporar las cuestiones de género en todo el ciclo del proyecto. La labor realizada con cargo al programa ordinario se complementará con el proyecto regional Género, diversidad biológica y sistemas de conocimientos locales para reforzar la agricultura y el desarrollo rural en África meridional (LinKs) que está prestando asistencia a muchas organizaciones para que entiendan mejor como los conocimientos locales de los hombres y las mujeres pueden promover la conservación de la diversidad biológica y mejorar la seguridad alimentaria. El objetivo del proyecto es reforzar la capacidad de las organizaciones asociadas importantes que participan en el proyecto y en utilizar el análisis basado en el género, la investigación participativa y las comunicaciones con respecto a los métodos de desarrollo para colaborar con las comunidades rurales con miras a documentar y a compartir información acerca de los sistemas de conocimientos locales con las comunidades, las ONG, los institutos de investigación y los decisores de las políticas. Además, el Programa de apoyo integrado al desarrollo sostenible y a la seguridad alimentaria, tiene por objeto promover la colaboración transectorial y un enfoque holístico, que tenga en cuenta el género, del desarrollo sostenible y rural en Uganda, Namibia, Zambia y Zimbabwe.

66. Con arreglo al Programa 2.5.3 Desarrollo rural, en el contexto de la ordenanción de los recursos naturales, la Dirección SDA seguirá promoviendo el mejoramiento del acceso a la tierra y otros recursos naturales atendiendo a las cuestiones de género y a la sostenibilidad ambiental, así como aumentando la seguridad de la tenencia en el marco de los derechos a esos recursos. SDA emprenderá estudios metodológicos y elaborará directrices que incoporen las cuestiones de género para la formulación de políticas de tenencia de tierras con la asistencia de los gobiernos, con objeto de mejorar el acceso a las tierras de los grupos desfavorecidos, así como directrices que tengan en cuenta el género para la formulación de políticas de transacciones comerciales y apoyo institucional para mejorar el acceso a ellos por la población pobre. SDA elaborará diagnósticos participativos que tengan en cuenta el género en relación con los recursos de propiedad común, así como directrices para resolver negociaciones sobre conflictos sobre las tierras en relación con recursos de propiedad común. Reconociendo la importancia del acceso de las mujeres a las tierras y otros recursos naturales, SDA elaborará directrices que tengan en cuenta el género para la reglamentación de la tenencia de tierras y la creación de instituciones en zonas periurbanas/perirrurales para reducir los efectos limitadores en una condición de tenencia de tierras insegura y no oficializada.

SISTEMAS DE APOYO A LA AGRICULTURA

67. Más de 600 millones de personas de todo el mundo viven en zonas rurales y dependen en mayor o menor medida del ganado para obtener su sustento. Existen también muchas pruebas de que los segmentos más pobres de la población agrícola obtienen de la producción animal una parte mayor de sus ingresos que los segmentos en mejor situación económica. El mejoramiento de la productividad de este sector, unido al perfeccionamiento de la elaboración de los productos y el mejor acceso de los pequeños productores a los mercados de insumos y productos mediante una mejor organización e instituciones más sólidas constituye, por consiguiente, un poderoso punto de partida para sacar a los hombres y a las mujeres de su pobreza. Con arreglo al Programa 2.1.3: Ganadería, la Dirección de Producción y Sanidad Animal (AGA) ha designado a la Entidad del programa 2.1.3A3: Contribución del ganado a la mitigación de la pobreza, la cual, al establecer las metas de la producción, elaboración y comercialización de los animales de ciclo breve (principalmente aves de corral y cerdos) persigue concretamente el objetivo de ayudar a las agricultoras a utilizar las posibilidades de mejorar la generación de ingresos; las agricultoras suelen participar más que los hombres en la producción y elaboración de animales de ciclo breve y sus productos. La Entidad de programa 2.1.3A3 constituye asimismo la aportación concreta de la Dirección al Programa Especial de Seguridad Alimentaria de la FAO con su componente de diversificación. La Dirección está también haciendo su aportación a las esferas prioritarias del Departamento de agricultura (AG) para la acción interdisciplinaria con respecto a la intensificación sostenible de los sistemas de producción integrados en determinados sistemas agroecológicos en los que AGA insiste en las estrategias que tienen en cuenta el género para promover la productividad del sector ganadero de igual manera que en la Entidad de programa 2.1.3A3. La acción interdisciplinaria es la plataforma en la que las aportaciones técnicas de AGA se integrarán a nivel interdisciplinario para aprovechar las sinergias disponibles cuando, por ejemplo, se apliquen las mejores prácticas de gestión que tienen en cuenta el género, los principios de la utilización de recursos y los códigos de prácticas y estrategias para la transferencia de tecnología. Se prestará igualmente especial atención a la función de los hombres y las mujeres en la ganadería y los servicios veterinarios.

68. Con arreglo al Programa 2.1.2: Cultivos, la atención prioritaria al usuario en las iniciativas de transferencia de tecnología de la Dirección de Producción y Protección Vegetal (AGP) se concentrará en las agricultoras y los jóvenes agricultores. Con el objetivo de mejorar la gestión de los recursos disponibles en los sistemas de cultivo de los pequeños explotadores, AGP orientará los sistemas de extensión a que consideren los recursos de las mujeres de las zonas rurales y su disponibilidad de tiempo y a que tengan específicamente en cuenta sus necesidades para que las intervenciones en este sector sean más eficaces. Con el fin de mejorar los sistemas de cultivo para que la producción aumente y sea sostenible, AGP elegirá como objetivo concretamente a las pequeñas empresarias rurales para establecer un mecanismo de transferencia de tecnología en el que participen asociaciones de agricultoras profesionales y redes nacionales de investigación y extensión agrícola, en África central y occidental, en el cercano Oriente y en África del Norte. La tecnología se concentrará en las actividades generadoras de ingresos relacionadas con la horticultura especializada. AGP promoverá estrategias y tecnologías para la producción y conservación de forraje que beneficiarán a las familias de pequeños agricultores y ganaderos, en sus esfuerzos por mejorar la base de conocimientos y las tecnologías para una producción intensiva de forraje y su conservación. El componente de transferencia de tecnología a las pequeñas explotaciones de ganado lechero se ajustará a las mujeres rurales destinatarias. Además, al reconocer que las mujeres desempeñan una función trascendental en la agricultura urbana y, específicamente, en la horticultura, en la que pueden hallar una fuente de ingresos como actividad a tiempo parcial o a tiempo completo, el centro de la atención al usuario de los programas de AGP en las zonas circundantes y los suburbios de las ciudades estará constituido por las mujeres en lo que respecta a la realización de planes de microhuertos urbanos.

69. Dada la reducción de los gastos públicos en servicios de asesoramiento al agricultor, con una repercusión desproporcionada en las pequeñas agricultoras y pequeños agricultores, con arreglo al Programa 2.1.4 Sistemas de apoyo a la agricultura, AGS revisará el contenido y el enfoque de los servicios de asesoramiento al agricultor y elaborará directrices y materiales de capacitación que tengan en cuenta el género para mejorar las capacidades de gestión empresarial y comercialización de las agricultoras y los agricultores. En las directrices de capacitación que prepare AGS se destacará la importancia de la sensibilidad en cuanto al género y la igualdad entre los sexos en los programas de capacitación. Reconociendo que las mujeres en general no tienen igual acceso a la información y a la asistencia financiera, la asistencia técnica de AGS se orientará a proporcionar información técnica relativa a la producción y las tecnologías aplicables después de la producción, aperos y equipo agrícola, así como comercialización y finanzas rurales. Al producir y difundir materiales de información, AGS promoverá la participación equitativa de las mujeres y los hombres en nuevas empresas, así como el acceso equitativo a los servicios de apoyo. En vista del acceso reducido de las mujeres al crédito y a otros servicios financieros, AGS tratará de reunir datos desglosados por sexo sobre la clientela a la que prestan servicios las instituciones financieras que actúan en las zonas rurales, datos que se registrarán en la base de datos AgriBank-Stat.

70. Con arreglo al Programa 2.3.3: Explotación y utilización de los recursos pesqueros, la Dirección de Recursos Pesqueros (FII) tendrá en cuenta las cuestiones de género para garantizar la eficacia de los análisis, las directrices y los materiales de capacitación participativa que producirá para mejorar la situación de los recursos pesqueros y el acceso a esos recursos; la utilización de la pesca; el aumento de la disponibilidad y el mejor acceso al crédito; y el aumento de la seguridad de los buques. FII preparará documentos técnicos sobre tecnologías de pesca, manejo a bordo y diseño de los buques para recogida de recursos no utilizados o insuficientemente utilizados, teniendo en cuenta las diferencias por razón de sexo. FII promoverá unas tecnologías eficientes y adecuadas, creadas, puestas a prueba e introducidas en los sistemas de producción sosteniblemente intensificada de especies actualmente poco utilizadas y de capturas de escaso valor, que tomarán en consideración las cuestiones relacionadas con el género y beneficiarán tanto a las mujeres como a los hombres interesados.

71. Con arreglo al Programa 2.3.2: Recursos pesqueros y acuicultura, la Dirección de recursos pesqueros (FIR) facilitará la evaluación de las técnicas para el mejoramiento de los sistemas de producción en la acuicultura y en las pesquerías insulares, y concretamente el uso del agua, la producción de semillas y el mejoramiento genético, el desarrollo sostenible del mejoramiento de los recursos en las masas de agua insulares, la gestión de la salud de los animales acuáticos y la lucha contra las enfermedades, teniendo en cuenta las restricciones específicas en cuanto al género en el acceso de las poblaciones a las tecnologías recomendadas. La Dirección tendrá en cuenta las posibilidades y limitaciones específicas de género en la promoción de la aplicación de tecnologías eficientes y de las prácticas más adecuadas en la diversificación de las actividades piscícolas para integrar la acuicultura en los sistemas de explotación agrícola con el fin de aumentar el empleo, los ingresos familiares y el suministro de pescado procedente de la acuicultura. FIR velará por que el acceso a los servicios de extensión y la participación en las investigaciones estén igualmente al alcance de mujeres y hombres. Al proporcionar capacitación y asesoramiento técnicos con respecto a las actividades de la acuicultura y de las pesquerías insulares a los Estados Miembros, FIR estimulará la participación tanto de las mujeres como de los hombres en las sesiones de capacitación.

72. Al reconocer la necesidad de que los decisores tengan mayor conciencia de la bioenergía y de los productos forestales no maderedos (PFNM) en relación con el desarrollo socioeconómico, el género y las cuestiones sanitarias, en el marco del Programa 2.4.2: Productos forestales, la Dirección de Productos Forestales (FOP) promoverá el diseño y la puesta en práctica de sistemas sostenibles de dendroenergía y el uso sostenible de productos forestales no madereros, y aumentará los conocimientos sobre los aspectos de la gestión de la bioenergía para promover su adopción e integración en las políticas, planes y programas nacionales de agricultura, silvicultura, energía y medio ambiente. En este contexto, FOP revisará la información disponible y realizará estudios monográficos y exámenes específicos para evaluar mejor las cuestiones relacionadas con el género para determinados PFNM y para diferentes procesos unitarios de los sistemas de dendroenergía, tales como la producción, el transporte, el comercio y la utilización de leña y PFNM en los hogares, las actividades artesanales y las industrias rurales. La Dirección determinará asimismo las tecnologías y métodos eficientes que tengan en cuenta las cuestiones de género.

73. Con arreglo al Programa 2.5.3: Desarrollo rural, con el objetivo de reforzar las capacidades de las instituciones rurales para que presten servicios de desarrollo valiosos y más equitativos a las comunidades rurales, especialmente a los sectores más marginados (como los pobres, las mujeres, los jóvenes y los discapacitados de las zonas rurales) en el plano local, la Dirección de Desarrollo Rural (SDA) promoverá una mayor participación de las mujeres como miembros, inversionistas y decisores y como usuarios de los servicios de las instituciones rurales. La participación de las mujeres se alentará mediante la preparación de materiales de capacitación que tengan en cuenta el género sobre un amplio conjunto de temas relacionados con la creación de capacidad institucional: la administración y financiación de las empresas de pequeños grupos y las cooperativas, la planificación y financiación del desarrollo por parte de las administraciones locales, la reestructuración de los servicios de desarrollo, la descentralización y la modificación de las plantillas, etc. Por último, su participación se estimulará en las actividades de capacitación para crear capacidad.

74. Con arreglo al Programa 2.5.1: Investigación, gestión de los recursos naturales y transferencia de tecnología, para promover la capacidad humana de los profesionales de los organismos públicos y las ONG que se ocupan de los niños y/o de los jóvenes, con inclusión de los muchachos, las muchachas, y los hombres y las mujeres jóvenes de las zonas rurales, la Dirección de Investigación, Extensión y Capacitación (SDR) preparará una guía sobre las cuestiones relacionadas con el género para incorporar la programación relativa a los niños y jóvenes en la agricultura y la seguridad alimentaria a los planes de estudio y de las universidades agrícolas, y aportará a los profesionales jóvenes de ambos sexos instrucción en materia de conceptos, principios y prácticas de la programación de los niños y jóvenes en la agricultura y la seguridad alimentaria. Al concebir y llevar a cabo actividades de programación educativa, capacitación y difusión de información por medio de la educación, la extensión y la comunicación en favor del desarrollo, SDR respaldará las posibilidades de generación de ingresos para los jóvenes de más edad de ambos sexos. Con el fin de mejorar la eficiencia en la utilización de la información y los conocimientos especializados para crear una capacidad nacional de investigación, extensión y educación, SDR elaborará metodologías para evaluar las necesidades de información de los sistemas de investigación, extensión y educación y de sus usuarios; las aplicaciones y el contenido de la información, las comunicaciones y la tecnología con relación al género; y materiales de capacitación para la enseñanza a distancia.

75. En colaboración con SDR, y como seguimiento directo de la Consulta de alto nivel sobre la mujer rural y la información, organizada por la FAO en octubre de 1999, la Dirección de la Mujer y la Población (SDW) se propone utilizar la información, la comunicación y la tecnología para mejorar el acceso de las mujeres y las muchachas de las zonas rurales a la educación y la capacitación sobre la utilización y gestión sostenibles de los recursos naturales para aumentar su participación equitativa en la seguridad alimentaria con arreglo a la Entidad de Programa 2.5.1A4: Desarrollo y difusión integrados de conocimientos y tecnología agrícolas para la seguridad alimentaria y el desarrollo. El proyecto prevé criterios y actividades de capacitación basados en la información, la comunicación y la tecnología para capacitar a la clientela rural y a los profesionales del sector de los servicios en programas que tengan en cuenta el género.

POLÍTICA Y PLANIFICACIÓN DEL DESARROLLO AGRÍCOLA Y RURAL

76. Como el sector ganadero mundial está experimentando una vigorosa transformación estructural, con arreglo al Programa 2.1.3: Ganadería, la Dirección de Producción y Sanidad Animal (AGA) está realizando un gran esfuerzo para: a) analizar esta transformación en todas sus dimensiones pertinentes, con inclusión de sus efectos sobre la función del género; b) evaluar las amenazas y posibilidades de los bienes públicos internacionales en juego (recursos naturales, equidad social y salud pública [veterinaria]) en esta transformación estructural; y c) concebir, negociar y poner a prueba políticas para tener en cuenta esas amenazas y posibilidades en los planos local, nacional, regional e internacional. El objetivo general de esta iniciativa es informar a los órganos normativos y a las instituciones sobre los efectos de estos cambios estructurales dinámicos del sector ganadero. La diferenciación en función del género en el análisis de estos efectos está previsto que se efectuará con respecto a todas las actividades. La negociación de las opciones de política y planificación se pretende que se realice en el marco de la gestión de los conocimientos sobre la ganadería en la Entidad de programa 2.1.3A8: Tecnologías y sistemas para la utilización eficiente de los recursos naturales en la producción ganadera. Este marco está asimismo incluido en la EPAI 200A3 del Departamento de Agricultura sobre la intensificación sostenible de los sistemas integrados de producción en determinados sistemas agroecológicos. En este mecanismo interdepartamental destinado a promover las asociaciones en la FAO, se proporcionará apoyo integrado a las decisiones de los órganos rectores y de las mujeres y los hombres interesados para mejorar la productividad y la sostenibilidad de la utilización de los recursos y para promoverlos. Mejorará la capacidad de las mujeres y los hombres interesados para determinar las posibilidades y limitaciones de un desarrollo orientado hacia el mercado y se elaborarán otras estrategias que tengan en cuenta el género para lograr un aumento sostenible en el suministro de productos de la ganadería.

77. Con arreglo al Programa 2.1.4: Sistemas de apoyo a la agricultura, la Dirección de Sistemas de Apoyo a la Agricultura (AGS) proporcionará asesoramiento en materia de políticas para la elaboración de programas de desarrollo de las pequeñas exportaciones y para mejorar el acceso de las mujeres y los hombres de zonas rurales a los recursos. Se valorará la conveniencia de destinar los programas relativos a los pequeños agricultores a las mujeres, con el fin de disminuir las diferencias existentes por razón de género. La Dirección proporcionará asimismo asesoramiento sobre políticas para mejorar las conexiones en todo el sistema de postcosecha, así como orientación sobre las opciones para mejorar la competitividad de las empresas que benefician a las mujeres de las zonas rurales, que son las que más aportan al sector postcosecha. Para que las mujeres al igual que los hombres se beneficien de las nuevas posibilidades de aumentar los ingresos agrícolas, AGS prestará particular atención a las necesidades y funciones de las mujeres y los hombres al evaluar y promover las opciones para aumentar los ingresos de los pequeños agricultores. Una cuestión fundamental que habrá de evaluarse es la relativa a los modelos en función del género en relación con las tendencias y los efectos de la comercialización y mundialización de la agricultura. Tomando como base los estudios de campo y el examen de las obras especializadas, AGS preparará un informe sobre las mujeres y la comercialización. Los materiales de información y promoción de AGS aumentarán el conocimiento de la necesidad de mejorar la recopilación y difusión de datos e información desglosados por sexos. Habida cuenta de la falta de datos relativos a las explotaciones para evaluar su productividad, ingresos, utilización de mano de obra, flujos de efectivo, etc. de la explotación agrícola, AGS examinará los sistemas de obtención de datos sobre las explotaciones agrícolas y prestará apoyo para su mejoramiento, teniendo en cuenta la necesidad de datos exactos sobre las productoras y los productores, incluida la división del trabajo por sexos. Como parte de sus actividades de acopio y difusión de información, AGS recopilará información desglosada por sexos sobre la fuerza laboral agrícola. Asimismo, señalará las cuestiones relacionadas con las diferencias por razón del sexo en la esfera de la ingeniería agrícola. Los efectos de esta actividad consistirán en fomentar una sensibilización a los recursos generales de fuerza laboral agrícola aportados por las mujeres.

78. Con arreglo al Programa 2.2.4: Políticas relativas a la agricultura, la seguridad alimentaria y el comercio, la Dirección de Análisis del Desarrollo Económico y de la Agricultura (ESA) analizará cuestiones concretas relacionadas con el género en el capítulo especial del informe sobre el Estado mundial de la agricultura y la alimentación (SOFA), utilizando una metodología que tenga en cuenta la excepcional importancia de las repercusiones en cuanto al género. Concretamente, se adoptarán las siguientes medidas en preparación del capítulo especial: determinación de las preocupaciones relacionadas con el género que suscita el tema; compilación de datos desglosados en función del género de fuentes oficiales y no oficiales (si se recopilan datos primarios, realizar una encuesta o un proceso de recopilación de datos desglosado por sexo); evaluación, en la medida de lo posible, de los resultados potencialmente diferenciados por sexo; evaluación de las diferentes repercusiones de las políticas en los hombres y las mujeres; y formulación de recomendaciones (de ser aplicable) que aborden las diferencias manifiestas en las oportunidades y resultados entre hombres y mujeres. Se resumirá la información comunicada por los Estados Miembros y las organizaciones internacionales sobre las medidas adoptadas para aplicar el Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, con particular atención a las medidas relativas a la incorporación de las cuestiones de género. La Dirección velará por que en el análisis temático sobre las cuestiones de seguimiento de la Cumbre Mundial de la Alimentación se incluyan consideraciones relacionadas con el género. Se ha designado a dos funcionarios para que esta empresa se lleve a cabo de manera adecuada. Además, ESA incluirá una mención explícita de las repercusiones en cuanto al género en sus evaluaciones del impacto de la seguridad alimentaria que se están realizando a petición y que variarán en función de la índole de la intervención que se está evaluando.

79. Por otro lado, con cargo al mismo programa, ESA promoverá la toma de conciencia, preparando documentos de trabajo e informes, sobre las repercusiones que están concretamente relacionadas con las cuestiones relativas al género en el marco de las políticas económicas y sociales, especialmente las que afectan al acceso y a la propiedad de los alimentos. Las cuestiones relacionadas con el género se incorporarán de la manera siguiente: asegurando la inclusión de las preocupaciones relacionadas con el género en las propuestas de proyecto y en los documentos conceptuales, como la diferenciación de las funciones entre el hombre y la mujer y el acceso a activos productivos con relación a la seguridad alimentaria; el mejoramiento del desglose de los datos por sexo, especialmente cuando se recopilan datos primarios; la planificación de otras investigaciones para integrar los aspectos relacionados con el género; la exploración de las repercusiones de las políticas desglosadas por sexo; el estímulo a la elaboración de informes sobre los resultados de las investigaciones de una manera que tenga en cuenta el género; la promoción de la sensibilización de los decisores de las políticas y otros investigadores sobre las distintas repercusiones de las políticas económicas y sociales sobre el hombre y la mujer. Además, mediante el apoyo a las actividades de campo, ESA asegurará también que las preocupaciones relacionadas con el género se incorporen en las actividades de capacitación y asesoramiento en materia de políticas de la FAO.

80. Las necesidades analíticas y de información para el cumplimiento del mandato de la Dirección de Productos Básicos y Comercio (ESC) que se concentran en las cifras globales del mercado nacional y mundial relativas a la producción, el consumo, el comercio y los precios de los productos básicos, limita en su mayor parte el examen de las cuestiones relacionadas con el género. Sin embargo, las repercusiones en las familias de la evolución de las políticas y el mercado incluyen una dimensión de género, que se deriva de la división del trabajo y la distribución de los ingresos dentro de la unidad familiar: un ejemplo notable es el de la separación, en algunos contextos, entre la producción de cultivos alimenticios para el consumo de la familia, de que se ocupan las mujeres, y la producción de cultivos comerciales, de que se encargan los hombres. Esto a su vez puede tener repercusiones en el acceso a los alimentos y en la seguridad alimentaria de la familia. El examen de las cuestiones relacionadas con el género se incluirá en la labor de ESC sobre la producción de productos básicos y la seguridad alimentaria con relación al Programa 2.2.3: Seguimiento, evaluaciones y perspectivas de la alimentación y la agricultura (en el contexto de la entidad sobre evaluaciones de mercados e informes sobre seguridad alimentaria en relación con productos básicos tropicales, hortícolas y materias primas), y el Programa 2.2.4: Políticas relativas a la agricultura, la seguridad alimentaria y el comercio. Específicamente, el análisis de la complejidad de las conexiones entre la producción de cultivos para la exportación y el comercio y la seguridad alimentaria a nivel de la unidad familiar se ampliará para incluir estudios monográficos de las funciones de género en relación con productos básicos y países particulares. Se procurará también que el asesoramiento en materia de políticas en los países relativo a la concepción de mecanismos eficientes de políticas específicas para un producto determinado y el apoyo para promover la competitividad de la producción tanto de cultivos comerciales como de cultivos para el consumo en el hogar esté al tanto de las funciones de género y sea adecuado en este contexto.

81. En el marco del Programa 2.2.2: Información sobre la alimentación y la agricultura, la Dirección de Estadística (ESS) seguirá orientando a los Estados Miembros para que incluyan las consideraciones relacionadas con el género en la recopilación y tabulación de los datos, particularmente por medio de programas de recopilación de datos agrícolas nacionales. La Dirección, en colaboración con la Dirección de la Mujer y la Población (SDW), está proyectando ampliar la información relativa a los datos relacionados con el género que se están tabulando a partir de los censos y las encuestas agrícolas con cargo a la Entidad de programa 2.2.2P3: Desarrollo de estadísticas agrícolas. Se tiene también el propósito de compilar datos de otras fuentes como las encuestas de ingresos y gastos de las familias para entender mejor las funciones de la mujer en el desarrollo social, cultural y económico. Consciente de las dificultades con que se tropieza para la obtención y el análisis de datos desglosados por sexo destinados a los decisores de las políticas, ESS se propone mejorar los conceptos existentes de la recopilación de datos, así como formular nuevos métodos para evaluar las aportaciones basadas en el género a la generación de ingresos que aportarían a los órganos de decisión una información más exacta en la promoción de los programas que tienen en cuenta el género en lo que respecta al desarrollo agrícola y rural.

82. Con arreglo al Programa 2.3.1: Información sobre la pesca, la Dependencia de Información, Datos y Estadísticas de Pesca (FIDI) pondrá a disposición en las bases de datos mundiales de Internet sobre la distribución y biología de las especies, los recursos de la pesca continental, la acuicultura, la información sobre el mercado del pescado, las características de los países pesqueros y los sistemas de gestión de las pesquerías, etc., con inclusión de orientación para los grupos de usuarios sobre estadísticas desglosadas por sexo relativas al empleo relacionado con la captura, la elaboración y la comercialización del pescado, por ejemplo. FIDI facilitará la preparación, el almacenamiento, el intercambio y la difusión de estadísticas más amplias, fiables y utilizables sobre la pesca y las pesquerías, mediante la elaboración y difusión de metodologías e instrumentos de recopilación de datos, teniendo en cuenta las cuestiones relacionadas con el género en particular en lo que se refiere a las estadísticas desglosadas por sexo. A este respecto, FIDI analizará, en la medida de lo posible, la metodología de recopilación de los datos relativos a la elaboración de la pesca artesanal y especialmente a la población abarcada desglosada por sexo. FIDI procurará que las estadísticas de pesca sean más exhaustivas, fiables y fáciles de entender por el usuario con miras a apoyar la adopción de políticas, la gestión, la industria, las investigaciones y la educación relacionadas con la pesca, con inclusión de la elaboración de normas y criterios relativos a las estadísticas de pesca que tengan en cuenta el género.

83. Con arreglo al Programa 2.3.3: Explotación y utilización de los recursos pesqueros, FII promoverá opciones de políticas y medidas institucionales para mejorar la eficiencia y la adaptabilidad de los sistemas de producción, elaboración y comercialización de determinadas especies insuficientemente utilizadas y de capturas de escaso valor con el propósito de fomentar el interés de los mercados y la comerciabilidad de los productos de las especies insuficientemente utilizadas y de las capturas de escaso valor, contribuyendo de esa manera al aumento del empleo y de la seguridad alimentaria en beneficio de los interesados, tanto mujeres como hombres.

84. Con miras a realzar las políticas nacionales en el sector de la pesca, con arreglo al Programa 2.3.4: Política pesquera, la Dirección de Políticas y Planificación Pesqueras (FIP) supervisará y presentará información considerada esencial como orientación de las decisiones de política importantes con respecto a la gestión de la pesca mundial y a la acuicultura, teniendo presente las cuestiones relacionadas con el género y concretamente reconociendo la necesidad de disponer de datos adecuados sobre la función de las mujeres y los hombres en el sector de la pesca para promover las políticas nacionales. Con el fin de reforzar la gestión de las pesquerías y de incrementar la participación de los interesados en algunos aspectos de la pesca y la acuicultura, FIP producirá materiales y directrices técnicas fáciles de entender por el usuario que tendrán en cuenta las cuestiones relativas al género. Al reconocer que las mujeres participan en el comercio y la elaboración en pequeña escala, FIP promoverá la aplicación eficaz de un enfoque de medios de subsistencia sostenibles utilizando el Código de conducta para la pesca responsable como instrumento de gestión, tomando en consideración las cuestiones relacionadas con el género, en la medida de lo posible. FIP preparará informes en los que se analizará la viabilidad económica y la sostenibilidad de la piscicultura industrial de las principales especies de peces del África subsahariana y el Asia meridional, señalando las principales limitaciones y examinando las políticas y estrategias destinadas a aliviar esas limitaciones, y en los que se procurará entender la función de las mujeres en la promoción de la acuicultura y la repercusión de la promoción de la acuicultura comercial en los medios de vida de las mujeres, especialmente en lo que se refiere a la creación de mejores posibilidades de empleo. Los informes elaborados en este programa podrán ser utilizados como materiales de capacitación y de consulta por los interesados en el desarrollo de la acuicultura. La preparación de estos materiales, que demuestran la rentabilidad y sostenibilidad de la acuicultura industrial, ampliamente a disposición de las mujeres, atraerán con el tiempo las inversiones de las mujeres en el sector.

85. Con cargo a este programa, y con el objetivo de estimular a los gobiernos a establecer políticas e instrumentos jurídicos y económicos nacionales, que propicien el aumento de la inversión privada en la acuicultura, FIP, teniendo presente la importante función que desempeñan las mujeres, realizará seminarios nacionales para compartir las conclusiones de diferentes expertos y experiencias de participantes y examinar los marcos jurídicos y los instrumentos económicos necesarios para dar impulso al sector de la acuicultura. Se alentará a las mujeres a asistir a los seminarios nacionales. Para estimular la expansión espacial de la acuicultura industrial, la Dirección producirá un informe global en el que se analizarán las repercusiones de la promoción de la acuicultura industrial, en la fase de evaluación de esta actividad se determinará la función de las mujeres en el desarrollo de la acuicultura y se evaluará el efecto de bienestar de la promoción de la acuicultura industrial sobre las mujeres. El resultado de esta evaluación podrá representar un estímulo para una participación más amplia de las mujeres en actividades de acuicultura lucrativas. Con el fin de mejorar las políticas y prácticas de gestión de las pesquerías y la acuicultura, FIP preparará directrices e instrumentos generales internacionales sobre la utilización de los incentivos económicos en la gestión de las pesquerías y directrices internacionales sobre las prácticas de gestión adecuadas en la acuicultura del camarón que tendrán en cuenta las diferencias en función del género, en la medida de lo posible. Además, se pondrá empeño en incluir las cuestiones relacionadas con el género en la elaboración de políticas y planes de gestión nacionales formulados y aplicados en armonía con los instrumentos y las directrices internacionales destinados a reducir la pesca excesiva desde el punto de vista biológico y económico, los niveles de exceso de la capacidad de pesca, las repercusiones ambientales y sociales negativas de la acuicultura y el aumento de los ingresos y de la producción de pescado.

86. Con arreglo al Programa 2.3.2: Recursos pesqueros y acuicultura, la Dirección de Recursos Pesqueros (FIR) tendrá en cuenta la función de las mujeres y los hombres en la producción de la acuicultura y las pesquerías continentales en la elaboración de directrices sobre la intensificación sostenible de la producción de la acuicultura de agua dulce, la promoción de la acuicultura litoral, así como las metodologías para la acuicultura integrada sostenible con la agricultura, con miras a ayudar a los Estados Miembros a formular directrices nacionales con respecto a la acuicultura y a la gestión de las pesquerías continentales. Se harán esfuerzos para incluir, siempre que sea posible, conocimientos de las mujeres y los hombres autóctonos/locales acerca del ecosistema, que guarda relación con el análisis del estado del medio ambiente, para lograr una evaluación más exacta de las repercusiones ambientales y de las interacciones con los recursos vivos marinos, mediante la promoción de una explotación, gestión y práctica de conservación mejoradas.

87. Además, con arreglo a este programa, FIR establecerá sistemas de información especializada mundiales y regionales así como bases de datos sobre diversas esferas técnicas, teniendo en cuenta la función de los hombres y las mujeres en la producción de la acuicultura y de las pesquerías continentales con miras a garantizar un igual acceso a los recursos y productos naturales elaborados mediante la acuicultura. Para ayudar a los Estados Miembros en los procedimientos de adopción de decisiones y planificación destinados a promover el desarrollo sostenible de la acuicultura y la pesca continental, FIR preparará exámenes mundiales del estado de la acuicultura y la pesca continental, incorporando las cuestiones relacionadas con el género, en particular las posibilidades y limitaciones basadas en él. En sus esfuerzos por ayudar a los gobiernos y al sector privado a aplicar los programas de cooperación regional mediante la prestación de apoyo técnico, cooperación interregional y asociaciones con respecto a la pesca continental y a la acuicultura, FIR velará por que los órganos encargados de la pesca internacionales, regionales y nacionales reconozcan y presten apoyo a la función de la mujer en esos subsectores. FIR preparará y proporcionará a los Estados Miembros información técnica sobre las pesca continental y la acuicultura, que incluirá un asesoramiento técnico en función del género, siempre que sea posible, así como asesoramiento técnico sobre la pesca continental y la acuicultura a los Estados Miembros; esta información incluirá un asesoramiento técnico en función del género, siempre que sea posible.

88. Para respaldar los esfuerzos de planificación forestal estratégica a largo plazo y estimular una forma adecuada de la política forestal, con arreglo al Programa 2.4.3: Política y planificación forestal, la Dirección de Política y Planificación Forestales (FON) realizará estudios de perspectivas del sector forestal para África, Asia y el Pacífico, Europa, América Latina y el Caribe, el Cercano Oriente y Asia central, que examinarán y promoverán deliberaciones sobre la manera en que la política forestal, la tenencia de los árboles y los aspectos de la silvicultura, ofrecen o limitan las posibilidades de las mujeres y los hombres, y la distribución equitativa de los beneficios y/o las posibilidades de una gestión forestal sostenible. Los análisis, al reconocer que las mujeres son afectadas a menudo directa o indirectamente por las políticas y los programas forestales, proporcionarán una información útil para la formulación de una política nacional y darán impulso a los esfuerzos destinados a tener en cuenta las cuestiones relacionadas con el género en la región.

89. Además, con el fin de permitir a los Estados Miembros la posibilidad de incorporar las propuestas fiscales o los conceptos políticos del Departamento de Montes dentro de su marco nacional o jurídico, FON producirá publicaciones en las que se describirán e indicarán medidas prácticas fiscales y de tenencia para promover la gestión forestal sostenible, sobre la base de los análisis de los factores socioeconómicos que obstaculizan la gestión forestal sostenible, incluidas las cuestiones de igualdad en materia de género. La base de conocimientos permitirá a los Estados Miembros concentrar sus recursos limitados en análisis más detallados y referentes a temas concretos de su propia situación; de esa manera se promoverá la gestión forestal sostenible y las políticas conexas para respaldar la seguridad alimentaria, con inclusión de las políticas destinadas a promover la igualdad en materia de género.

90. FON apoyará asimismo, con cargo al mismo programa, la participación de las mujeres y los hombres interesados en la gestión de los recursos naturales, con inclusión de la formulación de políticas, normas legislativas y decisiones relativas a la gestión de los recursos locales, con el fin de promover el acceso a los recursos forestales y mejorar la gestión forestal, reducir la vulnerabilidad de los recursos naturales en disminución al mismo tiempo que se aumentan los beneficios derivados de los recursos, con inclusión de la igualdad en materia de género; al igual que promover