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El ciervo del aroma fatal Clement Macartney Este artículo es un extracto del informe preparado por C. MACARTNEY para el Fondo Mundial para la Naturaleza. Durante un milenio, el almizcle se obtuvo de la caza del almizclero silvestre, llevándolo casi a la extinción. Desde 1958, en China se han creado numerosas granjas de cría del almizclero. El almizclero es un animal pequeño, de unos 60 cm de alzada, cuyo aspecto se diferencia bastante del de los demás ciervos: por su larga espalda arqueada, sus grandes orejas en punta y su andar saltarín, se lo podría confundir fácilmente con un conejo grande. El pelo es de color gris o pardo, según la estación, y por ser quebradizo y ondulado parece artificial. Otras características que diferencian al almizclero de otras especies de ciervos son que carece de cuernos y tiene largos colmillos superiores. Pero lo que realmente distingue al almizclero, y es la causa principal de su alarmante disminución, es que el macho tiene dos glándulas ventrales, encerradas en una «bolsa» que producen almizcle. Pese a que este ciervo vive en las regiones alpinas y subalpinas del Himalaya, entre 1500 y 3700 m de altura, es fácil presa de los cazadores de los pueblos de montaña, que lo sacrifican por el almizcle. Antes, el desdichado animal poblaba toda la cadena del Himalaya en Pakistán, India, Nepal, Bhután y China sudoccidental. De esta vasta zona, ha sido reducido a unos pocos enclaves en Nepal, y prácticamente se lo ha exterminado en la India; en Pakistán y Bhután sobrevive un número impreciso. La caza furtiva y la destrucción del hábitat son las principales causas de que el almizclero ocupe un lugar en el Red data book de las especies en peligro, publicado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y sus Recursos. El incentivo para la carnicería es, por supuesto, el dinero. Las utilidades son inmensas: en Hong Kong, centro internacional del comercio del almizcle (pese a la prohibición de las importaciones) se ofrecen hasta 50000 dólares EE.UU. por un kilogramo de almizcle, mientras en la India vale cuatro veces su peso en oro. Sin embargo, el grueso de las exportaciones va al Japón, donde se utiliza para preparar medicinas. Las bien organizadas bandas que cazan al almizclero escapan a los controles y matan indiscriminadamente a los animales sin distinción de sexo o edad, estrangulándolos con lazos corredizos o baleándolos. Algunas cifras indican que se matan cuatro o cinco hembras y cervatillos por cada macho adulto, el único que tiene el almizcle. Cada bolsa contiene alrededor de 20 g de sustancia.
El comercio del almizclero y de sus productos está prohibido en el Reino Unido y en los demás países que han suscrito la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. En cambio, el mercadeo del almizcle de las razas nórdicas de ciervos que viven en la Unión Soviética y en China, se autoriza bajo licencia. Además del hombre, otros depredadores del animal son el leopardo, el perro salvaje, el zorro y la marta de pelo amarillo. Los linces y lobos también depredan al almizclero, y las grandes aves de rapiña pueden cazar los cervatillos. No faltan amigos del almizclero del Himalaya. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y sus Recursos (UICN) están llevando a cabo un proyecto para su estudio y conservación, en colaboración con el Gobierno de la India. El proyecto se desarrolla en la Reserva de Kedarnath, Uttar Pradesh, Shokh, a 2740 m de altura. El almizcle es un valioso ingrediente de la medicina china tradicional: agudiza los sentidos, estimula la circulación, reduce las inflamaciones y la fiebre. En el mercado internacional, se usa sobre todo en la industria cosmética. En la India está aumentando el interés por la cría del almizclero en cautiverio. Actualmente se mantienen animales en la reserva de Dachigam, Cachemira, en el zoológico de Darjeeling y en Kufri, cerca de Simia. El gobierno del estado ha aprobado la instalación de un establecimiento para la cría del almizclero en Shokh, donde hay tres recintos. Se han plantado alrededor de 1000 árboles autóctonos para proveer alimento adicional y abrigo a los ciervos en cautiverio. Los chinos crían almizcleros desde 1958, y tienen fama de ser capaces de extraer el almizcle de los machos hasta 14 veces a lo largo de los años. La sustancia se usa en la medicina oriental. Para que la forma salvaje de esta rara especie se salve de la extinción, es esencial que se prohiba efectivamente el comercio internacional del almizcle himalayo. También se deben concentrar los esfuerzos en la protección de las especies en parques nacionales y reservas, y promover la enseñanza e investigación sobre esta especie menguante.
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