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Los árboles medicinales en los trópicos

Robin Levingston y Rogelio Zamora

ROBIN LEVINGSTON del Departamento de Montes de la FAO, se ocupa de forestación. Rogelio ZAMORA trabaja en el Instituto de Investigación Forestal del Ministerio de Recursos Naturales, College, Laguna, Filipinas.

Las plantas medicinales desempeñan un importante papel en la vida de los paisanos? particularmente los de las zonas remotas de los países en desarrollo que cuentan con escasas instalaciones sanitarias.

«LA FORÊT DE LA LAMA» EN BENIN - fuente de muchos árboles forestales de usos medicinales

Los bosques tropicales son la fuente de una gran proporción de las plantas medicinales conocidas. Según diversas estimaciones, existen entre 200000 y 700000 especies de plantas fanerógamas tropicales. Esa riqueza de especies identificadas, que está muy lejos de haber sido plenamente investigada, es una fuente potencial enorme de productos químicos de origen vegetal útiles para el hombre.

Los bosques tropicales están desapareciendo a un ritmo alarmante, mientras el hombre presencia la disminución de un recurso natural que se ha descrito como «central de energía de la evolución» y como fuente principal de la «medicina natural».

La FAO, el PNUMA, la Unesco y la UICN se han percatado de las consecuencias de esa continua pérdida, y están tratando de oponerse a semejante destrucción forestal, ocasionada en gran medida por la agricultura migratoria de subsistencia provocada por la pobreza rural y la escasez de tierras.

Desde mayo de 1978, la Organización Mundial de la Salud viene realizando un estudio sobre las plantas medicinales. Ese estudio ha permitido la identificación inicial de 20000 especies y la investigación más detallada de una lista limitada de 200. Muchas de estas plantas provienen de los bosques tropicales, y su empleo actual tiene en gran parte origen en las medicinas tradicionales que juegan un papel importante en el mantenimiento de la salud y el bienestar de las poblaciones rurales y urbanas de los países en desarrollo.

La desaparición de la vegetación natural, e incluso su sustitución por bosques plantados de especies exóticas, están cambiando la ecología del medio, con la consiguiente desaparición o cambio de la presencia de muchas especies medicinales útiles, en perjuicio de las comunidades rurales.

¿Cómo puede ayudar la FAO a la conservación de estas especies? Los programas más apropiados son los relacionados con la conservación y ordenación forestal y con las actividades forestales para el desarrollo de las comunidades locales. Los primeros ofrecen la base y los sistemas para la gestión de los bosques, y los segundos ayudan a identificar y a promover el cultivo y la utilización de especies procedentes de los bosques, apropiadas para su adopción por las comunidades rurales debido a su aprovechamiento potencial múltiple.

¿Qué especies apropiadas con valor medicinal se conocen ya? A continuación se mencionan algunos ejemplos pertinentes. No hay duda de que existen muchas por descubrir, ya sea a partir de estudios publicados o mediante su identificación en el campo y el estudio consiguiente.

Una de las plantas medicinales que se da en los bosques húmedos tropicales es Mallotus philippinensis (Lamk). Muell-Arg. (familia de las euforbiáceas), denominada corrientemente «kamala». Su ámbito natural se extiende desde los bosques higrófitos de Australia tropical, Nueva Guinea, Filipinas y el sur de la China, hasta los bosques húmedos de hoja perenne o semiperenne de la India, donde suele ser una especie secundaria.

El árbol es generalmente de fuste delgado, y crece hasta 15 ó 20 m de altura, mientras que en la India se da como árbol de menor tamaño de hoja perenne, muy ramificado y con tronco corto provisto de contrafuertes. Es reconocible por sus despojos de color rojo intenso y por el envés de sus hojas con glandulitas rojizas y velludas que contrasta con el haz de superficie brillante. El fruto es una cápsula redonda recubierta de una densa pubescencia glandular de color castaño rojizo, de la cual se obtienen los principales productos medicinales.

El kamala tiene una gran variedad de usos medicinales. Todas las partes del árbol se pueden emplear para uso externo en infecciones parasitarias de la piel. Las cápsulas y pelos del fruto, pulverizados, son un vermífugo eficaz, y los extractos de kamala y exacloroetano han dado resultados prometedores para tratar la fascioliasis del ganado (lombriz del hígado). El fruto se utiliza también para el tratamiento de los gusanos intestinales.

Entre otros usos del kamala figura el aprovechamiento de las hojas como forraje, del aceite como fijador en la preparación de cosméticos, como colorante para artículos alimenticios y bebidas, y de la madera para construcción ligera, mangos de herramientas, tornería y posiblemente para pasta de papel. En Australia se utiliza la madera como material para cepillos, para pisos y cajas de embalaje. Es también una fuente apreciada desde hace tiempo del tinte conocido en el comercio como «kamala», que se utiliza para seda y lana.

Otro género de valor medicinal procedente de los trópicos húmedos es Rauwolfia de la familia de las apocináceas. Como el kamala, es de gran difusión en el trópico y comprende cien especies. Las dos más importantes son Rauwolfia vomitoria Afz. de los bosques secundarios del trópico húmedo de Africa, que se extiende desde el Senegal hasta el Congo, Uganda y Africa oriental, y Rauwolfia serpentina Benth. y Kurz., procedente de los bosques húmedos de hoja caduca de Asia tropical.

Las especies de Rauwolfia tienen tres usos medicinales principales: como materia prima para la extracción de alcaloides libres; para la preparación de extractos con un contenido de alcaloides regularizado, y para la producción de polvos que se obtienen de las raíces. Los derivados farmacéuticos se utilizan sobre todo contra la hipertensión y como sedantes. Los usos medicinales populares de la corteza de raíz y de las raíces en polvo incluyen una amplia variedad de aplicaciones, entre ellas como afrodisiaco, vomitivo, purgante, antisárnico, disentérico, sedante, abortivo e insecticida. Las cocciones de hojas de R. vomitoria tienen un gran efecto vomitivo, y las hojas machacadas y cocidas a fuego lento con grasa animal se aplican para inflamaciones. En la India se han utilizado desde hace siglos preparados a base de raíces de R. serpentina, para aliviar desequilibrios del sistema nervioso central, como vermífugo y para el tratamiento de perturbaciones intestinales, y también para estimular las contracciones uterinas.

Tipos medicinales

Abortivo: que favorece el aborto.
Antisárnico: que cura la sarna.
Aperiente: que favorece suavemente la evacuación del vientre; laxante.
Astringente: que contrae en conjunto los tejidos orgánicos flexibles; estítico.
Béquico: que favorece la cura o alivio de la tos, expectorante.
Cardiotónico: que favorece la tonificación de los músculos del corazón.
Disentérico: que cura la disentería o la diarrea grave.
Emenagónico: que favorece la menstruación.
Expectorante: que favorece la descarga de la mucosidad procedente de la zona respiratoria.
Febrífugo: que mitiga o quita la fiebre.
Hemostático: que detiene la hemorragia.
Hipotensor: que ocasiona una baja tensión arterial o que la reduce.
Purgante: que purga o favorece la purga; catártico,
Rubefaciente: que favorece el enrojecimiento de la piel mediante aplicación externa.
Sudorífero: que aumenta la transpiración.
Vermífugo: que expulsa o destruye gusanos parásitos, especialmente de los intestinos.
Vomitivo: que favorece el vómito.
Vulnerario: que acelera la curación de las heridas.

Los principales compradores de los productos derivados de Rauwolfia a principios de los años setenta eran la República Federal de Alemania, Italia, Suiza y los Estados Unidos. Los precios de entonces eran de 3,75 a 4,00 dólares EE.UU. por 500 g para el polvo de raíz de R. serpentina, y de 0,30 a 0,40 dólares por gramo del alcaloide, reserpina. La raíz y la corteza de raíz de R. vomitoria alcanzaban un precio de 4 a 6 marcos alemanes por kg/CIF, y en aquel tiempo el mercado presentaba una estabilidad notable.

Una tercera planta medicinal importante procede de los bosques tropicales de Sudamérica. Denominada de formas diversas, bálsamo de Tolú, bálsamo del Perú o quinoquino, Myroxylon balsamum (L.) Harms. de la familia de las leguminosas, es un gran árbol de bosque que llega hasta 35 m de altura. Es originario de los bosques de Venezuela, Perú, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Colombia, y se encuentra desde las zonas subtropicales, secas a húmedas, hasta las zonas tropicales secas.

La especie puede distinguirse por su corteza gris con manchas amarillas y sus hojas perennes, imparipinadas, oblongas, de 6 a 9 cm de longitud, y 3 a 4 cm de anchura. Las flores blancas se presentan en racimos axilares de 10 a 20 cm de longitud y producen una vaina alada e indehiscente (sámara) de 5 a 10 cm de longitud con una sola semilla.

El producto medicinal es un bálsamo, ingrediente importante de la tintura de benjuí. Se utiliza también en ungüento como antiséptico, en jarabes para la tos como expectorante, como inhalante para catarros y bronquitis y, según se dice, tiene propiedades bactericidas, pectorales, tónicas y vulnerarias. Un extracto al etanol sirve como antibiótico contra Microbacterium tuberculosis. Se emplea también para tratar enfermedades de la piel, hemorroides y úlceras de decúbito.

Otros usos no medicinales del bálsamo de Tolú son dar sabor a jarabes para la tos, la fabricación de bebidas no alcohólicas, helados y goma de mascar. El aceite del bálsamo de Tolú se utiliza en cosmética y jabones. La madera puede utilizarse para diversos fines, desde las traviesas de ferrocarril hasta la ebanistería. La semilla puede servir para dar sabor a bebidas alcohólicas como el aguardiente; el árbol puede emplearse para dar sombra a cultivos agrícolas y como planta ornamental.

La producción anual mundial (1981) de bálsamo de Tolú es de unas 65 toneladas, de las cuales El Salvador exporta 48 toneladas, o sea el 74 por ciento. El precio del bálsamo del Perú es de 2,60 a 4,80 dólares el kilo, y aproximadamente la mitad de la producción mundial se exporta a los Estados Unidos.

De utilidad menos general pero de considerable interés farmacéutico es, al igual que Rauwolfia, otro representante de la familia de las apocináceas, la pervinca roja o pervinca de Madagascar (Catharanthus roseus (L.) G. Don, sin. Lochnea rosa (L.) Reichb. f. o Vinca rosea (L.), originaria de los bosques tropicales de Madagascar, que se encuentra actualmente en todas las zonas tropicales.

Su nombre común poco distintivo (pervinca roja) parece ocultar la potencia de los alcaloides producidos por toda la planta, como la vincristina y la vincaleucoblastina, que contribuyeron a lograr un avance decisivo en el tratamiento quimioterapéutico de la enfermedad de Hodgkin y de la leucemia. Ciertas partes de la planta se utilizan también en la preparación de medicamentos para la diabetes en lugares tan lejanos entre sí como Natal, Viet Nam y Queensland. Numerosos medicamentos caseros se preparan a partir de esta planta, a la que se atribuyen propiedades astringentes, sudoríferas, emenagógicas, abortivas, béquicas, cardiotónicas, hipotensivas, febrífugas y tranquilizantes.

Los principales componentes químicos activos, que se concentran sobre todo en la corteza de la raíz, son los alcaloides ajmalicina, serpentina y reserpina, pero se han identificado por lo menos otros doce, incluyendo la leurosina y la vincaleucoblastina. La vinceína, la tetrahidroalstonina y la locnerina, que se encuentran también en la corteza de la raíz, son importantes para fines farmacéuticos.

Existen compuestos comerciales conocidos como Velban. Covincia y Vinlin, pero el extracto principal es la vincristina, que se vende a unos 200000 dólares el kilo, y para cuya producción se necesitan unas 530 toneladas de materia vegetal. El comercio mundial de vincristina asciende a unos 50 millones de dólares por año.

En los trópicos áridos se encuentra otra especie medicinalmente valiosa: Jatropha curcas L. de la familia de las euforbiáceas, conocida comúnmente en portugués como pinhão de purga o pinhão de Paraguai y en inglés como physic nut o purging nut. Esta especie se encontraba originalmente en América tropical, pero se ha extendido actualmente por todas partes en los trópicos.

En Birmania, se emplean las semillas como aperitivo y son comestibles después de haber extraído el embrión. El aceite de semillas se ha descrito como laxante, vomitivo e incluso como un fuerte purgante. Sirve también como rubefaciente para el reumatismo y para aliviar los dolores de muelas. Las hojas son antiparasíticas y su cocción se utiliza como vulnerario o, con sosa, para tratar la gonorrea. También se puede utilizar como medicina contra la tos, si se incluyen las raíces, y como antidiarreico.

Jatropha curcas es un gran arbusto de 3 a 4 m de altura con hojas muy ovales, en forma de corazón, con el extremo agudo, de 10 a 15 cm de largo por 7,5 a 12,5 cm de ancho, lobuladas y lampiñas. Las flores son pequeñas, de un verde amarillento y se agrupan en panículas sueltas de corimbos; los frutos tienen 2,5 cm de longitud y se dividen en tres secciones secciones bivalvas que contienen semillas de forma oblonga y ovoide de color marrón oscuro, sin brillo. Es resistente a la sequía, y se ha extendido por muchos países tropicales, actualmente se encuentra incluso en las áridas islas del Cabo Verde desde el nivel del mar hasta los 1000 m, y se desarrolla especialmente bien entre los 450 y 750 m.

Se reproduce fácilmente mediante estaquillas de 45 a 100 cm de longitud enterradas en el suelo, pero puede propagarse también por semilla, aunque el desarrollo a partir de las estaquillas es más rápido. Las matas comienzan a dar semillas cuando tienen 4 a 5 meses, y viven unos 50 años. Cuando se secan, las semillas se mantienen en la mata durante mucho tiempo. Las cabras no ramonean las hojas y la mata soporta bien la poda y el desmoche. Además, su capacidad de reproducirse mediante estaquillas la convierte en una buena planta para setos. Esta especie podría considerarse también para fines de conservación de suelo y agua en cuencas de cabecera erosionadas, por ser extraordinariamente adaptable a la mayoría de las condiciones del suelo.

HOSPITAL DE UNA COMUNA RURAL - donde la atención sanitaria china se basa en las hierbas medicinales

El aceite de la semilla contiene curcasina o cursina, una albúmina tóxica parecida al ricino, y una sustancia resinosa (resinolipoide), ambas venenosas. Otro componente es el aceite de curcas que contiene los ácidos mirístico, palmítico, esteárico, arachídico, loécico y linoleico. Las semillas deben sus propiedades purgantes a estos aceites.

Su abundante albura contiene el 10% de tanino; puede utilizarse como tinta de marcar y es jabonosa al tacto; la corteza contiene el 37% de tanino y, según se dice, produce un tinte azul oscuro.

La especie se utiliza corrientemente para setos y cercas y fue introducida por los portugueses en Asia y en Africa, donde todavía se cultiva para la producción de la semilla oleaginosa en las islas del Cabo Verde y en Madagascar. La planta se puede emplear como veneno para la pesca, y el aceite de semilla se utiliza comercialmente para la producción de jabón, como lubricante textil y para el alumbrado. En Java y Malasia se comen frecuentemente las hojas tiernas cocidas, hojas que se emplean para el cultivo del gusano de seda Eri en Assam.

El rendimiento comercial de la semilla es de unos 400 a 1200 kg/ha en el Cabo Verde y se cultiva también como sostén de la planta de la vainilla en Madagascar. Las semillas se cosechan y exportan principalmente a Portugal y Francia para la extracción del aceite.

Las conocidas acacias, A. nilotica (L.) Del. y A. arabica Willd., de la familia de las mimosáceas, son otras dos especies de plantas medicinales de zonas áridas. La primera abarca la zona que va desde el norte de Nigeria hasta el Africa oriental tropical seca, y la segunda se extiende desde el sur y este de Africa, a través de Arabia, hasta el noroeste de la India y el Pakistán.

El alto contenido de tanino de las hojas, la corteza y las vainas tiernas hacen que su extracto sea muy astringente, y en consecuencia útil como hemostático y como remedio para la diarrea y la disentería. La goma de ambas especies es comestible y beneficiosa para aliviar las enfermedades de la garganta y el pecho. Las vainas y las hojas tiernas constituyen un buen forraje y la madera de ambas especies es resistente y durable, y se utiliza corrientemente para mangos, aperos agrícolas, tornería y ebanistería. También proporciona buena leña y carbón vegetal. Los árboles dan una buena sombra en regiones cálidas y secas, y su corteza es una rica fuente de tanino para el tratamiento del cuero. La goma puede servir como sustituto de la goma arábiga que normalmente se obtiene de A. senegal.

Todas las especies mencionadas, con su valor medicinal y otros usos, son sólo algunos ejemplos de plantas útiles de los bosques tropicales.

El uso de las plantas medicinales desempeña un importante papel en la vida de la población rural, especialmente en zonas remotas de los países en desarrollo que cuentan con menos servicios sanitarios. Los productos derivados de estas plantas de los bosques tropicales, además de su posible utilidad para la medicina tradicional, suelen tener también un considerable valor comercial. La venta de materias primas para fines farmacéuticos puede ser especialmente importante para la población que practica una agricultura de subsistencia.

Es, por tanto, necesario identificar las especies de árboles que pueden servir para usos múltiples, incluyendo la producción de madera y otros productos como las medicinas. Esto favorecería el reconocimiento del valor de determinadas especies para tenerlas en cuenta al planificar la ordenación forestal.

Es evidente que ciertos árboles, de los cuales sólo se ha descrito aquí un número muy limitado, pueden servir para atender necesidades humanas, medicinales y de otro tipo, ayudando al propio tiempo a proteger el ambiente del que dependen el hombre y los demás seres vivos. El cultivo de este tipo de árboles (cuyos usos principales pueden ser la producción de alimentos, forraje y madera como fuente de energía y para fines industriales) puede contribuir a rehabilitar terrenos forestales degradados. Es necesario proseguir e intensificar las investigaciones para identificar tales especies de uso múltiple.

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