La Región Amazónica tiene
una extensión superior a 7 millones de km², y en ella viven
más de 22 millones de personas. Representa aproximadamente el
44% del territorio sudamericano. En cuanto a la cuenca
amazónica, la mayor extensión se encuentra en el Brasil y los
otros países comparten propiedad en las proporciones que se
indican en el Cuadro 1.
Los bosques amazónicos representan el 56% del total mundial de bosques latifoliados. Los bosques tropicales localizados dentro de los países amazónicos abarcan cerca de 8 millones de km², incluyendo los bosques tropicales de la cuenca del Orinoco, de Guyana y Suriname. De esta superficie de bosques tropicales amazónicos, más de 6 millones de km² corresponden a bosques cerrados y cerca 1,9 millones a bosques abiertos, cuyas cifras se indican en el Cuadro 2.
Teniendo en cuenta la magnitud de las cifras, enunciadas cabe destacar uno de los aspectos más importantes de los bosques tropicales húmedos, su resaltante diversidad biológica o biodiversidad en forma de ecosistemas, especies y recursos genéticos.
Tal como refiere Antonio Brack Egg, Ecólogo, en su articulo "Biodiversidad, Biotecnología y el Desarrollo Sustentable de la Amazonia" de reciente publicación en las "Memorias del Taller Regional sobre Biodiversidad", realizado en Quito en el mes de febrero del presente año, auspiciado por el Parlamento Amazónico.
Cuadro 1. Distribución de la cuenca amazónica por países
País |
km² |
% Cuenca |
% Nacional |
Bolivia |
824 000 |
11,20 |
75,00 |
Brasil |
4 982 000 |
67,79 |
58,50 |
Colombia |
406 000 |
5,52 |
35,00 |
Ecuador |
123 000 |
1,67 |
45,00 |
Guyana |
5 870 |
0,08 |
2,73 |
Perú |
956 751 |
13,02 |
74,44 |
Venezuela |
53 000 |
0,72 |
5,78 |
Total |
7 350 621 |
100,00 |
|
Países del dominio
amazónico |
|||
Suriname |
142 800 |
100,00 |
|
Guayana Francesa |
91 000 |
100,00 |
|
Fuente: TCA. Documentos de reuniones de comisiones especiales
Cuadro 2. Los bosques tropicales amazónicos (km²)
País |
Cerrado |
Abierto |
Total |
Bolivia |
385 000 |
173 000 |
558 000 |
Brasil |
3 562 800 |
1 582 000 |
5 144 800 |
Colombia |
478 000 |
53 000 |
531 000 |
Ecuador |
119 000 |
5 000 |
124 000 |
Guyana |
162 797 |
2 200 |
164 997 |
Perú |
760 700 |
13 300 |
774 000 |
Suriname |
148 300 |
1 700 |
150 000 |
Venezuela |
437 300 |
36 000 |
473 307 |
Guayana Francesa |
78 320 |
700 |
79 020 |
Total |
6 132 217 |
1 866 900 |
7 999 124 |
Fuente: Documento SPT-TCA-ECU-17
La Amazonia alberga varios miles de especies de plantas y animales que son utilizadas para diversos fines, entre ellos para alimento, aceites, fibras, madera, leña, carbón, aromas, perfumes, medicinales anticonceptivos, alucinógenos y estimulantes, entre otros.
Investigaciones recientes demuestran el gran potencial de plantas y animales amazónicos para la obtención de nuevas drogas y principios activos con fines farmacológicos, pesticidas y sicotrópicos.
Los ejemplos más recientes se refieren a la curarina, obtenido del Curare; la Taspina, obtenido de la sangre de drago o de grado; y la epabitidina, obtenido de un anfibio de Ecuador.
Se han registrado centenares de especies de plantas y animales con potencial farmacológico. que están siendo investigadas aceleradamente para el aislamiento de principios activos. especialmente en los países industrializados.
De la cuenca Amazónica también son originarias cerca de cien especies de plantas domesticadas durante la época precolombina, muchas de ellas se han extendido a otras zonas tropicales y subtropicales del mundo y que constituyen una importante producción a nivel mundial de alimentos, productos industriales y otros. Los ejemplos más ilustrativos son el maní, la piña, el cacao, la papaya, el achiote, el cancho, la vainilla, varios frijoles, la yuca y el camote, entre otros.
Los
parientes silvestres y la variedad genética de estas especies se
encuentra en la cuenca amazónica, y los países productores de
las mismas tienen necesidad de recurrir a este material genético
amazónico para desarrollar nuevas variedades resistentes a las
plagas o hacerlas más productivas.
La versión preliminar del
documento preparado por la Subdirección de Productos No
madereros y Energía de la FAO, Roma, Italia y la Oficina
Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, Santiago,
Chile, para esta Consulta de Expertos señala que el término
productos forestales no madereros (PFNM) generalmente incluye
todo producto tangible diferente a la madera en pie, en rollo.
leña y carbón vegetal derivados de bosques o de cualquier
superficie de tierra bajo uso similar, así como de plantas
leñosas.
Dada la enorme variedad de productos forestales de la amazonía que se clasifican en la categoría de no maderables. se mencionarán solamente algunos que han alcanzado dimensión mundial por su importancia en el uso como alimentos, medicinas, industriales, colorantes, bebidas, etc., sin que esto signifique restar importancia a los demás productos con enorme potencialidad económica para su explotación por los países que comparten la cuenca amazónica.
La castaña de cajú, anacardo o marañón (Anancardium occidentale) que ha alcanzado niveles de producción exportables sobre todo en el Brasil. De las semillas de achiote (Bixa orellana) se obtiene un colorante natural para los alimentos. Perú es el principal exportador, también se explota en Bolivia, Brasil y Colombia. Castañas del Brasil (Bertholletia excelsa) cuya explotación es de importancia económica en algunas localidades de Bolivia, Brasil y Perú. Del árbol de la chinchona (Chinchona spp). nativo de los bosques de las faldas orientales de los Andes, se obtuvo la quinina, droga contra la malaria o paludismo.
Una planta conocida como Yaborandí (Pilocarpus jaborandí) de la amazonía brasileña, contiene una sustancia química llamada Pilocarpina, usada para el tratamiento del glaucoma. Otra especie de gran potencial económico, de uso difundido por los pobladores de la amazonía como producto medicinal. es la Copaiba (Copaifera spp). Esta especie se encuentra en los territorios de Colombia, Brasil, Perú y Ecuador.
Una palmera que se utiliza ampliamente como alimento y provee de ingresos económicos, es el assaí (Euterpe oleracea) que se encuentra en Guyana, Venezuela y Brasil.
Como bebida con un amplio mercado en Brasil y Perú, está la fruta conocida como guaraná (Paullinia cupana). Otra especie de suma importancia económica, que ha conocido vaivenes en su uso y explotación, que ano los países amazónicos están realizando esfuerzos para obtener mejores rendimientos de ella, es el caucho o shiringa (Hevea brasiliensis).
El fruto del camu-camu (Myrciaria dubia), que se encuentra ampliamente en los territorios de Perú y Brasil, así como en Colombia y Venezuela, está siendo cada vez más consumido por el alto contenido de ácido ascórbico y por ser una fuente rica de vitamina C. Se llevan a cabo experimentos de cultivo en terrenos no inundables.
Especial
atención merecen las palmas nativas de la amazonía con enorme
potencial como fuente de aceites comestibles de origen vegetal,
como alimento directo para los pobladores y como materia prima
para actividades artesanales e industriales. Podemos citar, entre
otras que ya tienen uso conocido por los pobladores de la
Región, las siguientes: pijuayo, pejibaye o chontaduro (Bactris
gasipaes), aguaje o burití (Muaritia flexuosa),
husaí (Euterpe precatoria), umarí (Paraqueiba sericea),
hungurahui (Jessenia bataua), yarina (Pitelaphas
macrocarpa).
El Tratado de Cooperación
Amazónica abrió a los países participantes un ámbito de
coordinación y de consulta del que gradualmente fueron
emergiendo enfoques y posiciones compartidas sobre aspectos
múltiples de la singular problemática de la región. Gracias al
Tratado y sus reuniones político-diplomáticas y técnicas, los
países amazónicos nos hemos transmitido recíprocamente
informaciones y conocimientos, que nos permitieron elaborar
progresivamente una agenda de trabajo común, un punto de partida
para el desarrollo concreto de los objetivos enunciados en dicho
instrumento multilateral.
Precisamente. del texto del Tratado y de otros documentos producidos en el marco de las reuniones de Ministros de Relaciones Exteriores, declaraciones de presidentes, etc., se han establecido previamente políticas y estrategias que orientan los proyectos y actividades para el aprovechamiento sustentable de los recursos de los bosques tropicales amazónicos.
En este sentido se han diseñado algunas políticas y estrategias directamente vinculadas con los objetivos de manejo y conservación de los recursos forestales de la amazonía, que orientan las propuestas de programas, proyectos y acciones en ese tema. referidos al uso sostenido, protección y recuperación de los sistemas forestales. especies y recursos genéticos.
La Declaración de Manaus de los Presidentes de los Países Amazónicos, formulada en febrero de 199?" estableció una posición conjunta sobre distintos temas, con miras a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, que incluyó temas muy importantes relacionados con los bosques. diversidad biológica y biotecnología, entre otros.
1. En lo que respecta a los bosques, entre otros aspectos, se adoptó la siguiente posición conjunta:
- Debe enfatizarse el fomento del uso económico del bosque en pie, por sus efectos ambientales. sociales, económicos positivos, pero para ello es indispensable contar con el acceso oportuno y suficiente al mercado de los diversos productos del bosque.
- Las actividades económicas en áreas forestales pueden compatibilizarse con la conservación y protección de los recursos naturales y del medio ambiente. Para eso, los países deben desarrollar estrategias de uso sostenible de los bosques, y tener acceso a mercados para sus productos que posibiliten su desarrollo sustentable.2. En lo referente a diversidad biológica, se precisaron los siguientes aspectos, entre otros:
- Los recursos biológicos son indiscutiblemente recursos naturales de cada país que, por lo tanto, ejercen sobre ellos su soberanía. Se hace necesaria una acción inmediata para promover la conservación y el uso sustentable de la diversidad biológica. Esas actividades deben, así, ser realizadas por los países también con el apoyo de la cooperación internacional basada en acuerdos intergubernamentales.
- Se debe dar más énfasis a la utilización y al desarrollo sustentable de estos recursos que a su simple conservación, a fin de maximizar y difundir sus beneficios.
- La investigación in situ y ex situ en los países de origen debe ser especialmente apoyada y estimulada. Además se hace necesaria la cooperación internacional para el mantenimiento de los bancos genéticos.
- Es necesario valorar y proteger los métodos tradicionales y el conocimiento de las poblaciones indígenas y de las comunidades locales. Su participación en los beneficios económicos y comerciales del aprovechamiento de la diversidad biológica es necesaria para asegurar su desarrollo económico y social.
En este orden de ideas, precisamente en el ámbito de la Comisión Especial de Medio Ambiente para la Amazonia, se ha establecido, entre otros, el Programa CEMAA 5 "Defensa y Aprovechamiento de los Recursos Forestales", el mismo que contiene cinco subprogramas, siendo uno de ellos "Fomento Agroforestal y de Productos Forestales no Maderables".
En el marco de ese subprograma se ha elaborado una propuesta de proyecto que ha sido sometida a consideración de los países participantes, referida a "Demostración y Entrenamiento Agroforestal en la Amazonia", cuyas actividades estarán dirigidas hacia dos objetivos inmediatos:
1. Reforzar los organismos nacionales de ejecución en sus funciones de capacitación y extensión en el uso de sistemas agroforestales, a fin de evaluar y validar tales sistemas.
2. Fortalecer la cooperación técnica efectiva entre los países del Tratado de Cooperación Amazónica en la aplicación de los sistemas agroforestales y en particular la cooperación técnica en aspectos relacionados con la capacitación, extensión, demostración y validación de tales sistemas.
Otro proyecto de suma importancia, que se encuentra en proceso de ejecución, por parte de los países que conforman el Tratado de Cooperación Amazónica, y que se relaciona también con el tema motivo de esta consulta, es el referido al subprograma "Capacitación para el aprovechamiento Sustentable de la Biodiversidad Amazónica". Las actividades de este proyecto están orientadas a alcanzar los siguientes objetivos:
1. Apoyar a los países para fortalecer la capacidad de gestión regional de la biodiversidad amazónica.
2. Apoyar la recuperación de información sobre la biodiversidad amazónica y la difusión de la misma para fortalecer la capacidad científica regional.
3. Fortalecimiento de instituciones nacionales para el manejo de la biodiversidad amazónica.
Como una
contribución a la difusión de tecnologías sustentables para el
aprovechamiento de la Biodiversidad Amazónica, luego de la
consulta a los Países Parte, la Secretaria Pro Tempore del TCA
está editando el documento síntesis sobre "Experiencias
Agroforestales Exitosas de la Amazonia".
Compartiendo las ideas
expuestas como conclusión en el documento elaborado por FAO las
enunció textualmente: "Los PFNM son un recurso natural
importante que pueden apoyar una silvicultura sana y sostenible.
Existe un gran potencial para el desarrollo en base a PFNM en la
Región, pero esto no ha sido utilizado adecuadamente a causa de
diversos obstáculos de naturaleza tecnológica, institucional y
financiera.
En ese
sentido, teniendo en cuenta la problemática que plantea tema tan
importante para la economía de los países y sus poblaciones
directamente vinculadas al uso sostenible de los recursos
forestales no madereros, el Tratado de Cooperación Amazónica,
sin pretender canalizar todas las iniciativas de manejo de los
recursos amazónicos, se ha constituido en forma creciente en un
ámbito para establecer metodologías de trabajo conjunto,
enfoques compartidos y diseminación de informaciones, para
proporcionar capacitación y captar transferencias tecnológicas,
en beneficio de todos sus miembros, así como contribuir a una
mejor identificación de las potencialidades del espacio
amazónico y robustecer la cooperación y el entendimiento entre
las partes.
Introducción
¿Qué es la UICN?
¿Qué es el programa de conservación de bosques de la UICN (UICN-PCB)?
El UICN-PCB y el desarrollo de los PFNM
En América Latina
En Africa
En Asia
A nivel global
Bibliografía
Julio Ruiz Murrieta,
Coordinador para América Latina del Programa de Conservación de
Bosques, IUCN, Gland, Suiza
Los países en desarrollo
(donde se concentra la mayor extensión de los bosques
tropicales) experimentan desde hace muchos años un desarrollo
exógeno, ajeno a sus realidades biológicas, ecológicas y
culturales.
La forestería se desarrolló en base a la madera como producto principal del bosque y orientada hacia la satisfacción de necesidades externas y con el tiempo la extracción y la exportación de la madera se convirtió en sinónimo de "desarrollo". Así, en base a la madera como producto dominante del bosque se desarrollaron las políticas y planes forestales, la educación superior y técnica, la investigación y el manejo forestal; inclusive las estructuras de las organizaciones nacionales e internacionales relacionadas con el bosque. Muchos años pasaron y los resultados de este "desarrollo" son la pobreza y la marginalización de las comunidades rurales así como la reducción de los bosques tropicales.
Sin embargo, durante la última década, comenzó a crecer la importancia de los Productos Forestales no Maderables (PFNM). Este interés se vió favorecido por el éxito que tuvieron muchas comunidades dependientes del bosque en organizarse y en proyectar sus intereses a nivel internacional. El caso más notorio en América Latina fueron las asociaciones de extractores de caucho en Brasil y la creación de reservas extractivas para garantizar sus derechos sobre el bosque y la tierra.
Consecuentemente, diversas organizaciones internacionales comenzaron a desarrollar iniciativas para investigar las potencialidades de los PFNM y apoyar las actividades de las poblaciones locales dependientes de estos productos. Estas organizaciones fueron la FAO, el Banco Mundial, la ITTO, la UNESCO, así como ONGs internacionales tales como la WWF. Amigos de la Tierra y Cultural Survival.
La Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) no podía quedarse al margen de estas nuevas iniciativas internacionales y comenzó a realizar, a partir de la década del '30, una serie de actividades para valorizar los PFNM en América Latina, Africa y Asia, en el marco de su Estrategia para la Conservación y Desarrollo Sustentable de los Bosques Tropicales (ECDSBT).
La Estrategia de la UICN para desarrollar sustentablemente y conservar los recursos forestales, se basa en la valoración económica, social y cultural de los PFNM. en el desarrollo de reservas forestales de uso múltiple, y en la promoción de la justicia social y del manejo asociado en el uso de los recursos forestales.
Esta
comunicación presenta las actividades del Programa de
Conservación de Bosques de la UICN relacionadas con el
desarrollo de los PFNM en diversas regiones del mundo. Sin
embargo, teniendo en cuenta el carácter regional de la Consulta
de Expertos de la FAO, se dan mayores detalles de las actividades
en América Latina.
La Unión Mundial para la
Naturaleza (UICN), fundada en 1948, agrupa Estados soberanos,
Agencias gubernamentales y una diversa gama de organizaciones no
gubernamentales, en una alianza única: más de 800 miembros
diseminados en 126 países.
Como Unión, la UICN busca influenciar, alentar y ayudar a los pueblos de todo el mundo a conservar la integridad y la diversidad de la naturaleza, y a asegurar que todo el uso de los recursos naturales sea equitativo y ecológicamente durable. Una secretaria mundial coordina el Programa de la UICN. Ella está al servicio de los miembros de la Unión, a quienes sirve de interlocutor en el escenario mundial y les proporciona la, estrategias, los servicios, los conocimientos científicos y el apoyo técnico que ellos necesitan para que puedan alcanzar sus objetivos.
La Unión cuenta desde hace tiempo con una serie interrelacionada de programas temáticos mundiales: sobre conservación de la biodiversidad y de las especies (Programa de Biodiversidad, Programa de Conservación de Especies y Programa de Usos Sostenible de la Vida Silvestre). sobre establecimiento y manejo de áreas protegidas (Programa de Areas Protegidas y Programa de Patrimonios Naturales) y sobre conservación de hábitats (Programa de Conservación de Bosques. Programa de Humedales y Programa de Conservación de Zonas Marinas y Costeras).
A través de sus seis Comisiones, la UlCN reune a más de 6 000 expertos voluntarios, que integran grupos de trabajo y equipos técnicos involucrados especialmente en la conservación de las especies, de la biodiversidad y en el manejo de hábitats y recursos naturales. La Unión ha ayudado a muchos países a preparar Estrategias Nacionales de Conservación, y pone en práctica sus conocimientos a través de proyectos de campo que supervisa. Sus operaciones se descentralizan de manera creciente a través de una red de oficinas regionales y nacionales en continua expansión, principalmente en los países en vías de desarrollo.
La UICN fortalece el trabajo de sus miembros, redes y asociados, con el propósito de mejorar sus capacidades y apoyar el establecimiento de alianzas globales para salvaguardar los recursos naturales a nivel local, regional y global.
La UICN es
una organización internacional independiente, con estatuto
consultivo ante la ONU. La Unión trabaja estrechamente con
varios organismos intergubernamentales como la UNESCO, la FAO, el
PNUMA, con los cuales integra el llamado "Grupo de
Conservación de Ecosistemas".
Un Programa de
Conservación de Bosques Tropicales fue creado en 1983 en la Sede
Mundial de la UICN, implementando así las prioridades para la
acción a nivel mundial descritas en la Estrategia Mundial para
la Conservación de 1980. Este programa fue creado para
concentrarse en todas las cuestiones y actividades de la
Secretaría, los miembros y las comisiones relacionados con los
bosques tropicales. El objetivo principal de este programa fue
presentar una visión consistente, creíble y ampliamente
aceptada sobre los problemas críticos con los bosques en los
trópicos.
Hasta fines de 1989, el Programa de Conservación de Bosques Tropicales de la UICN habla concentrado sus esfuerzos en dos grandes áreas de actividades. La primera fue de el monitoreo de los recursos forestales tropicales en colaboración con el Centro Mundial para el Monitoreo de la Conservación (WCMC), actividad que tuvo una influencia significativa en la implementación del Plan de Acción Forestal Tropical (PAFT) y en las actividades del Banco Mundial. Además esta actividad logró producir un Atlas en 3 volúmenes, los cuales presentan una visión regional sobre diversos aspectos y estados de los bosques tropicales. Una segunda actividad fue el desarrollo e implementación de una red de proyectos de campo distribuidos a través de las tres regiones tropicales (América Latina, Asia y Africa), los cuales tratan sobre diversos temas y que sirven para alimentar a la Secretaria con la información que ella requiere para asegurar que sus políticas y metodologías estén basadas en hechos reales, producto de resultados de experiencias prácticas que vienen del campo.
En la Asamblea General de la UICN en 1990, se decidió que las actividades forestales tropicales, templadas y boreales de la Unión fueran coordinadas por un nuevo programa mundial único, denominado Programa de Conservación de Bosques (UICN-PCB). La nueva misión de este programa fue asegurar el manejo de la utilización de los recursos forestales por el hombre, de tal suerte que produjera el mayor y sostenido beneficio para las generaciones actuales, pero que mantuviera su potencialidad para satisfacer las necesidades y las aspiraciones de las generaciones futuras. Por lo tanto, la Conservación de Bosques abarcó la preservación, el mantenimiento, la utilización sostenida, la restauración y la mejora de este ecosistema.
Durante la última Asamblea General de la UICN (Buenos Aires, febrero de 1994) se aprobaron 9 resoluciones relativas a asuntos forestales. Estas resoluciones abarcan una amplia diversidad de temas los cuales reflejan las preocupaciones y los intereses de los miembros de la unión. Estos temas se relacionan: con políticas globales (e.g. ITTO, TFAP), con la conservación de ecosistemas forestales locales o regionales (e.g. los bosques nativos de Sud América, los bosques templados costeros de Norte América, manglares en Australia), con las comunidades indígenas dependientes del bosque, y finalmente con temas específicos como la utilización sostenida de los PFNM, el impacto de las actividades de desarrollo sobre la biodiversidad, la extinción de especies y la deforestación.
Para implementar estas resoluciones, la UICN-PCB ha desarrollado su estrategia, la cual se resume en lo siguiente:
- Participación en foros importantes de Políticas Mundiales.
- Desarrollo y promoción de políticas sobre conservación y uso sustentable de los bosques.
- Transformación de políticas en práctica (proyectos pilotos de campo) y evaluación de proyectos de campo para utilizar los resultados en desarrollo de políticas.
- Promoción de la justicia social y del manejo asociado en la conservación de los recursos forestales.
- Desarrollo de redes.
- Comunicación de la información, educación y capacitación.
Durante muchos años, las
primeras experiencias y dependencias que el hombre tuvo con el
bosque, estuvieron exclusivamente centradas en los PFNM. Sin
embargo, durante el curso de la historia, la madera y sus
productos derivados alcanzaron una gran importancia, lo cual hizo
que éstos aparecieran como los más significativos del bosque.
Estos productos dominaron las estadísticas del comercio nacional
e internacional, fueron promovidos rigurosamente en todo tipo de
medios de comunicación, se adaptaron rápidamente a los gustos
de consumo urbano y generalmente gozaron desmesuradamente de
importancia.
Sin embargo, para la mayoría de las poblaciones rurales, este hecho nunca tuvo fundamento. Para esta gente que vive cara a cara con la pobreza, la malnutrición y otros tipos de problemas, la realidad es la enorme contribución de los PFNM, en todas sus variadas formas, en sus vidas cotidianas.
Por esta
razón, la UICN está desarrollando diversas actividades en
diferentes regiones del mundo, con el objetivo general de
"valorar y desarrollar los PFNM como una estrategia para la
conservación y utilización sustentable de los bosques". A
continuación se resumen las actividades de la UICN en este
campo.