Se han elaborado diversas categorizaciones de los PFNM, algunas de ellas bastante acuciosas, como la de Rutter (1990), que ha identificado 249 categorías solamente en los usos medicinales, y otras 160 categorías para usos no medicinales. Las estadísticas oficiales emplean otra categorización, la que seguiremos, en este trabajo. En el Anexo 1 se presentan en los Cuadros 1 al 6 los principales productos forestales no madereros de Costa Rica, Cuba, Ecuador, Perú (Amazonía, Costa y Sierra) y Venezuela.
Alimentos y bebidas
En el campo de la alimentación varios PFNM de origen subtropical y tropical presentan importancia económica y potencial considerable. Cabe destacar la pulpa de fruta y el palmito de varias palmeras como el pejibaye (Bactris gasipaes), cuya producción inicial en plantaciones agroforestales esta dando resultados promisorios en Bolivia, o de asaí (Euterpe precatoria), con un potencial de producción de 42 000 t de palmito en bosques naturales en Bolivia, de las cuales actualmente se exporta apenas unas 528 t con valor de 1,93 millones de $EE.UU., que tiende a incrementarse por el creciente interés en mercados de Francia, Estados Unidos, Brasil y otros, situación que está provocando una extracción selectiva intensiva sin consideraciones de un adecuado manejo para su regeneración natural.
La nuez del Brasil, cosechada casi en su totalidad de árboles silvestres de Bertholletia excelsa, es importante en las economías extractivas de Brasil, Bolivia y Perú. Fue, y continúa siendo, un producto de subsistencia de las comunidades locales. Plantaciones de esta especie están siendo desarrolladas ahora en diversos lugares del Amazonas. La producción mundial de nuez del Brasil en 1990 fue de alrededor de 35 000 t, bastante baja en comparación con las 104 000 t producidas en 1970.
La nuez del Brasil entró en el mercado mundial en el siglo 18. Sin embargo, aún es un componente menor (respondiendo por el 1,5%) en el comercio mundial de nueces comestibles. Alrededor de 75% a 80% de la exportación de nuez del Brasil proviene justamente de ese país, y su rentabilidad en divisas en el año 1988 fue de $EE.UU. 40 millones.
Chile produce y exporta callampas. Un 90 % de la producción corresponde a las especies Boletus luteus y Lactarius deliciosus, que se desarrollan especialmente en plantaciones de Pinus radiata, de entre 6 y 20 anos, obteniéndose rendimientos de entre 0,3 a 1,5 t/ha, cifras que se pueden aumentar con un manejo adecuado. Las exportaciones de hongos deshidratados y en conserva alcanzaron a $EE.UU. 4,4 millones en 1992.
Las especias y los condimentos se usan principalmente para sazonar alimentos y carnes. Muchos se utilizan también en productos farmacéuticos y como concentrados de perfumes. Las especias y condimentos abarcan un gran número de especies de plantas. La mayoría de ellas se cultivan actualmente con fines comerciales. El cardamomo (Elettaria cardamomum) crece en Guatemala, Honduras y Costa Rica. La nuez moscada (Myristica fragrans) se cultiva en Grenada, donde alcanzó a contribuir alrededor del 40% de las ganancias por exportación del país. La pimienta (Pimenta spp.) se produce en México, Brasil, Guatemala y Costa Rica. Hay también varias especies silvestres que pueden ser domesticadas para uso como especias y condimentos.
En la zona norte de la provincia de Misiones, en Argentina, es común entre los descendientes de las tribus indígenas, el consumo de las semillas del pino de Misiones (Araucaria angustifolia), como complemento de su dieta. Dicha situación se repite en el sur, donde los habitantes de las reservas forestales, encuentran en las semillas del pehuén (Araucaria araucana), una fuente energética a su alcance. También en Chile, el grupo étnico Pehuenches se ha alimentado tradicionalmente del fruto del pehuén, llamado también piñón, del que hacen harina, lo fermentan para bebidas o comen directamente el fruto cocido.
Un caso particular, que merece especial consideración, es la yerba mate producida de las hojas de Ilex paraguariensis, que ha pasado de su hábitat natural, como integrante habitual de la selva, a ocupar extensas superficies destinadas a su producción en Argentina y Brasil principalmente. A partir del año 1903, fecha en que se realiza la primera plantación racional, se ha expandido notablemente su cultivo, alcanzando en la campaña 91-92, una producción en ambos países de más o menos 350 000 t, lo que representa un valor aproximado de $EE.UU. 250 millones, siendo los rendimientos de las plantaciones de 17 a 25t/ha durante las podas de producción plena.
En Costa Rica, ciertas especies como el orégano (Lippia sp.) se ha cosechado silvestre en bajos volúmenes, en regiones intervenidas del Pacífico Seco. Al mismo tiempo se ha cultivado en otras regiones del país. El culantro coyote (Eryngium foetidum), inicialmente cosechado de plantas silvestres, se cultiva en áreas pequeñas destinadas para el mercado nacional, compitiendo con el culantro (Coriandrum sativum).
La producción de frutos silvestres en Cuba, constituye una fuente importante para la alimentación de las poblaciones rurales, así como materia prima para la industria. Generalmente las frutas silvestres se recolectan en áreas con bosques: guayabita del pinar (Psidium guayabita), guayaba silvestre (Psidium guajaba), pomarrosa (Jambosa jambosa); o áreas abiertas, especialmente en fincas abandonadas de las zonas montañosas, donde se cosechan volúmenes importantes de mango (Manguifera indica), mamey colorado (Calocarpum sapota), anoncillo (Melicocca bijuga), limón criollo (Citrus aurantium), marañón (Anacardium occidentale), aguacate (Persea americana), entre otros.
Desde 1987 se desarrolla un amplio programa de plantaciones de árboles frutales intercalados con forestales, en áreas aledañas a los bosques y en los huertos familiares, lo que aumentará sensiblemente la disponibilidad de frutas silvestres en el futuro. La producción actual de frutas silvestres no se registra en las estadísticas nacionales, pues aparece recogida en la producción de frotas junto a las originadas en plantaciones comerciales. Sin embargo, estimaciones locales sitúan la producción sólo en las regiones montañosas en unas 8 000 t por año.
En los pinares cubanos se recolecta una fruta silvestre, la guayabita del pinar, que se utiliza en la fabricación de una bebida típica, exclusiva de Cuba, muy gustada por el turismo y que actualmente se exporta. En el periodo 1980-1993 se recolectaron 29,3 t de esta fruta, con la que se fabricaron 467 000 cajas de bebidas con un valor estimado de $EE.UU. 28 millones.
La palma chilena (Jubaea chilensis) es una especie endémica de la zona mediterránea de Chile. Es utilizada para extraer savia (para producir miel de palma), recolección de frutos, con las hojas se confeccionan escobas artesanales y cestería, el raquis se utiliza para cercas y las fibras de los folíolos se usan como crin vegetal para rellenos de mueblería. En general, pese a la variedad de usos, en términos industriales la producción de miel es la única actividad que se desarrolla.
La palmilla o yuca (Yucca schidigera) es una planta arbustiva semileñosa, de múltiples tallos, la cual se regenera por brotes de raíz en un 80% y el resto por semilla. Se desarrolla en las áreas semidesérticas, en México se distribuye en el Estado de Baja California y en los Estados Unidos al sur de Nevada y California y al oeste de Arizona. Su aprovechamiento a escala comercial se inició en México a partir de 1975, con la exportación del fuste a los Estados Unidos y a partir de 1981 se comienza la industrialización en México.
El fuste de la yuca se utiliza para la extracción de jugo, el cual es exportado a los Estados Unidos para la obtención de espumantes en la industria de refrescos, para la producción de esteróides, conservación de alimentos y como parte de compuestos que reducen el nivel de amoniaco y de ácido sulfhídrico en instalaciones pecuarias. Además el bagazo se utiliza para la elaboración de alimentos balanceados para engorda de ganado.
Aceites esenciales y aromas
Las plantas aromáticas (que a menudo también son plantas medicinales), son fuente de aceites esenciales y químicos aromáticos. Los aceites esenciales contienen un aroma o esencia que proviene de compuestos orgánicos llamados Terpenoides. A diferencia de los aceites fijos, los aceites esenciales son volátiles, es decir, son sustancias etéreas. Esta característica los hace adecuados para la perfumería, cosméticos, fármacos y colorantes artificiales. Cada tipo de aceite esencial contiene varios compuestos químicos.
A comienzos de este siglo, los materiales derivados de plantas constituían alrededor del 99% de los ingredientes de la perfumería. Con el surgimiento de la industria petroquímica, esta proporción se redujo a 15% en 1950. A raíz de las preferencias actuales por productos naturales, la proporción ha aumentado al 25% aproximadamente, y podría llegar al 50% a comienzos del siglo XXI.
Hay numerosas plantas aromáticas silvestres y cultivadas en la Región que se usan para extraer aceites esenciales. Entre ellas están: amyris (Amyris balsamifera), hoja de laurel (Lauras nobilis), cabreuva (Myrocarpus frondosus), cedro (Cedrus spp.) citronela (Cymbopogon citratus), eucalyptus (Eucalyptus spp.), hierba de limón (Cymbopogon flexuosus) nuez moscada (Myristica fragrans), pimienta de Jamaica (Pimenta officinalis), aniba (Aniba rosaeodora), sasafrás (Ocotea pretiosa), avellano (Gevuina avellana), y vetiver (Vetiveria zizanioides). Uno de los principales exportadores de aceites esenciales es Guatemala, con una exportación anual de alrededor de 300 t. Otros países con una importante actividad en este campo son Argentina, Brasil, Grenada, Jamaica, Haití, Perú y República Dominicana
El aceite de eucalipto es otro ejemplo. La región tiene unas 4,4 millones de hectáreas de plantaciones de eucalipto, pero la extracción del aceite de las hojas es limitada por problemas de mercado.
En la Región, Chile es país productor y exportador de aceite de: eucalipto, de avellanas y de rosa mosqueta. Chile produce esencias de eucalipto (Eucalyptus globulus) provenientes de su follaje y del desecho de las explotaciones comerciales, con un rendimiento de alrededor del 1%. En los últimos años Chile ha disminuido notoriamente las exportaciones de esencias debido fundamentalmente a la aparición de productos con características muy similares, a precios menores, provenientes de la República de China
En Ecuador hay especies aromáticas tales como: Clusia dixonii, Myroxylon balsamum, Oxinum micranthum y Schinus molle esta última ampliamente difundida en Perú, Bolivia y Chile.
En Honduras es importante la extracción de resinas de pino y aceite de Liquidambar styraciflua,
Medicinas o principios medicinales
Las plantas medicinales, valiosos PFNM, son importantes en todos los países de la Región. Se sabe que los pueblos indígenas han desarrollado sistemas de conocimiento complejos y sofisticados sobre el uso de una gran diversidad de plantas para fines medicinales. Los "curanderos" aztecas clasificaron y utilizaron una gran variedad de plantas con dichos fines.
Los orígenes de la medicina tradicional a base de hierbas tiene una data anterior a cualquier registro existente, y los conocimientos acumulados a través de miles de años en diferentes lugares de la tierra son enormes. Se estima que alrededor de 30 000 especies de plantas han sido utilizadas en algún momento u otro, y en alguna cultura u otra, con fines medicinales. Aunque el 75% de la población global de la tierra, aproximadamente, depende de la medicina natural tradicional, especialmente en los países en desarrollo, ésta sufrió algún retraso con la introducción de la alopatía.
Hoy en día hay un resurgimiento de la importancia de la medicina a base de hierbas, lo que ha resultado en un enfoque más científico respecto al uso de plantas medicinales. Los progresos recientes de la ciencia médica, especialmente en farmacología, han estado muy estrechamente relacionados con los conocimientos de los pueblos indígenas sobre el valor terapéutico de las plantas.
Se estima que el 25 % de los medicamentos recetados en Estados Unidos tienen su origen en plantas y que el mercado de estos fármacos era en 1980 del orden de los 8 000 millones de dólares.
La relación entre medio ambiente y salud es un tema verdaderamente crucial, ya que involucra la calidad de vida tanto del hombre que habita en la región como la del planeta en general.
En la región amazónica, históricamente, el shamán ha utilizado drogas alucinógenas para alcanzar esos estados psicológicos que le permiten comunicarse con lo sobre natural. La literatura histórica y etnológica ha identificado en algunos casos, sobre todo entre las etnias de la Alta Amazonía, el uso de una bebida llamada yagé en Colombia, ayahuasca o natema en Perú y caapi en Brasil. Esta bebida está preparada en base a una planta del género Banisteriopsis (B. caapi) a la que añaden otras plantas de este género o del género Psychotria (Harner, 1976).
El shamán es el personaje de la comunidad que más conoce de la enfermedad, técnicas de diagnóstico y curación, y en alguna medida también del uso de plantas medicinales.
Uno de los legados de los pueblos nativos de Sudamérica fue la corteza de varias especies de Cinchona spp., que son la fuente de la quinina contra la malaria. La producción mundial de corteza de Chinchona es aproximadamente entre 8 000 y 10 000 t. Algunos productores importantes son Brasil, Bolivia, Colombia y Costa Rica. Otra especie, conocida como curare, se obtiene del Chondrodendron tomentosum y se utiliza por los pueblos de la Amazonía como veneno para flechas. Hoy en día se utiliza mucho en procedimientos quirúrgicos como fuente de Tubocurarine, relajante muscular. Como se sabe, uno de los anestésicos locales más importantes, la cocaína, derivada de las hojas de Erythroxylum coca, se usó históricamente y todavía se utiliza como medicina por miles de personas en la región Andina.
La Pilocarpina, droga que se usa para tratar el glaucoma, se deriva de la planta Pilocarpus jaborandi; fue utilizada medicinalmente por los pueblos indígenas del Brasil. El extracto crudo de las raíces y rizomas del ipecac (Cephaeilis spp.), nativo de Brasil, Colombia, Panamá y Nicaragua, se utiliza como emético y como expectorante. Es la fuente de la emetina, usada para el tratamiento de la disentería amébica. La producción mundial de ipecac es de sólo 100 t, la mayor parte proveniente de Brasil y Nicaragua.
Las hojas del boldo (Peumus boldus), árbol oriundo de Chile, son utilizadas para infusiones ya que contienen un alcaloide denominado boldina, que también se emplea en medicina, ya que tiene propiedades diuréticas, analgésicas y estomáticas. En 1993 Chile exportó más de 1 400 t de hojas de boldo por valor de $EE.UU. 900 000.
Las plantas medicinales pueden apoyar el crecimiento económico a través de actividades relacionadas con el cultivo, la cosecha, el procesamiento y la comercialización de los productos. Dada su importancia directa para la salud, el bienestar social y el desempeño económico, la fabricación de productos a base de plantas medicinales y hierbas es uno de los sectores industriales más orientado hacia las personas. Sin embargo, existen varias limitaciones: inadecuadas medidas de política e infraestructura de apoyo, acceso restringido a la tecnología, falta de investigación sistemática, escasez de unidades de producción de escala científica y comercial, falta de adecuado control de calidad, evaluaciones farmacológicas y acuerdos regulatorios. Estas limitaciones requieren acción por parte de varios frentes interrelacionados.
Actualmente, las plantas medicinales se obtienen de fuentes cultivadas y silvestres. Aquellas que provienen únicamente de fuentes cultivadas aún son muy pocas (p.ej., Digitalis spp., Duboisia spp., Catharanthus roseus, Cinchona spp.), ano cuando la industria farmacéutica futura deberá estar basada en plantaciones medicinales o en un suministro confiable de materia prima de calidad uniforme. Muchas plantas medicinales se obtienen tanto de fuentes silvestres como cultivadas (p.ej., Atropa belladonna, Diascorea spp., Datura spp., Cephaeilis ipecacuanha).
Otras se obtienen únicamente de fuentes silvestres. Aquellos que han estudiado las fuentes de plantas medicinales utilizadas en la medicina tradicional y moderna, indican que la gran mayoría son de procedencia silvestre. Es difícil precisar el origen exacto de las plantas medicinales que están entrando en el comercio mundial, porque los comerciantes son reacios a revelar sus orígenes. También se sabe que existe recolección y comercio ilícito de plantas medicinales.
Sólo un pequeño porcentaje de las especies de plantas ha sido examinado para actividad farmacológica. Aquellas que aún requieren ser estudiadas podrían guardar valiosos secretos para prevenir y curar enfermedades humanas. Mientras tanto, la destrucción y degradación de los hábitats naturales de plantas medicinales podría afectar seriamente el potencial futuro de este valioso recurso. Se necesitan con urgencia políticas y acciones al respecto.
Se estima que existen en la Amazonía unas 80 000 plantas vasculares. El hombre amazónico ha utilizado a lo largo de su historia unas 2 000 a 3 000 plantas. En 1990 Shultes ha presentado un estudio donde sintetiza la labor de 40 años de investigación y entrega información de 1 516 especies medicinales y tóxicas. correspondiente al área de Colombia, Ecuador, Perú y el Estado Amazonas de Brasil.
El barbasco (Dioscorea composita) es una planta herbácea de cuyos rizomas se extraen sustancias del grupo de las sapogeninas, a partir de las cuales se pueden sintetizar algunas hormonas. La harina del rizoma se utiliza en la industria farmacéutica para la síntesis de esteróides. México cuenta con las especies de mayor contenido de diosgenina, donde cuatro empresas consumen diosgenina para la producción de esteróides.
En Bolivia, un producto medicinal importante y de empleo diversificado (desde cicatrizante, desparasitador hasta regulador del funcionamiento del hígado) es la resina de sangre de grado (Croton draconoides), especie que ocurre naturalmente en bajas densidades en bosques ribereños del norteamazónico boliviano.
Varias especies se destacan en Honduras, tales como: calaguala (Polipodium aureum), cablote (Guazuma ulmifolia), carao (Cassia grandis), jiote (Bursera simaruba) y el madriado (Gliricidia sepium)
De la candelilla (Euphorbia antisyphillitica), en México, se obtiene una cera, la cual tiene numerosos usos industriales, principalmente para la fabricación de productos de la industria de cosméticos. En el mercado existen varios productos sustitutos, sin embargo su demanda se ha mantenido más o menos estable, debido a las características de su composición química.
En el Perú, las hojas hervidas de la queñua (Polylepis spp.), junto con hojas de q'uishuar, se emplean para el tratamiento de dolores reumáticos. Las ramas y las hojas se emplean para curtir pieles.
De 133 plantas medicinales que se comercializan en Costa Rica, el 82%, son producidas localmente. A través de la historia, recursos nativos como la zarzaparrilla (Smilax spp.) y la ipecacuana (Cephaelis ipecacuanha), o introducidos como la quina, han tenido importancia económica. Se han establecido también otros cultivos exóticos como la sábila (Aloe vera), para la industria internacional. Mientras tanto, la industria local ha incursionado en la producción de extractos de plantas nativas como juanilama (Lippia alba) y saragundí (Senna reticulata). Investigaciones sobre plantas del trópico revelan la presencia de metabolitos secundarios que podrían emplearse en el control de enfermedades como el cáncer y el SIDA.
En los últimos años, se ha destacado la labor desarrollada por INBIO, Instituto de Biodiversidad de Costa Rica, el cual ha iniciado un catastro sistemático de la flora y fauna nacional, identificando y clasificando especies, y preparando extractos de partes de ellas para aislar principios activos que podrían tener uso en la medicina, biotóxicos, insecticidas o industriales. Mediante convenios con laboratorios farmacéuticos extranjeros ha obtenido recursos económicos y ha suscrito contratos para obtener los derechos que correspondan y compartir la propiedad industrial de los principios activos descubiertos.
Tóxicos, estimulantes, insecticidas naturales
El consumo de hojas de coca (Erythroxylum coca) es tradicional en Los Andes y valles de Bolivia, sin embargo en el trópico también son utilizadas medicinalmente varias especies de coca que ocurren naturalmente.
En el Perú se destacan como tóxicos: el barbasco, (varios), el curare (Strychnos sp.), ajé (Ficus anthelmintica), y como estimulantes: la ayahuasca (Banisteriopsis spp.), el tabaco (Nicotiana tabacum) y la coca (Erythroxylum coca).
A nivel tradicional, en Costa Rica, el uso de recursos de la flora en el control de plagas y enfermedades es escaso. La utilización rural de plantas denominadas barbascos para la pesca, es indicadora de su potencial para la industria de biocidas naturales. En 1946, se presentó el producto "Segurol", ante el Ministerio de Agricultura para su inscripción, asegurando que controla la langosta voladora. Este producto es una maceración de coyolillo (Cyperus rotundas) y kerosene.
Durante la década de los 40, se introdujo al país la Ryania speciosa, arbusto que contiene el principio activo insecticida denominado ryanodina. Durante la década de los 80 el ni». (Azadirachta indica) tomó importancia, actualmente existe una plantación de aproximadamente 200 ha cuya producción se dirige a la industria extranjera. La citronella (Cymbopogon nardus), es empleado como repelente de insectos y la madera de Quassia amara se usa como insecticida.
En Ecuador se emplean como insecticidas las especies: Annona muricata, Caladium Bicolor y Socratea exorrhiza.
Látex y resinas
En la Región hay alrededor de 4,5 millones de hectáreas de bosques naturales y plantaciones de pino distribuidas en casi todos los países. Las especies principales son: Pinus caribaea, Pinus oocarpa (ver: hondurensis y bahamensis), Pinus radiata, Pinus elliottii, Pinus taeda, Pinus montezumae, Pinus douglasiana y Pinus lawsoni.
La resina de pino, que puede separarse en colofonia y en esencia de trementina o aguarrás mediante procesamiento con calor, se extrae de varias especies de pino. Los derivados de la colofonia se utilizan como adelgazantes para pinturas y en productos especiales tales como perfumes, goma de mascar, adhesivos, barnices, jabones, pinturas, fármacos y fungicidas. Honduras, México y Brasil son importantes países productores y exportadores de colofonia en la Región.
El caucho o siringa, célebre producto de la cuenca del Amazonas, extraído de Hevea braziliensis, se produce ahora en gran escala en varios países asiáticos. Sin embargo, el caucho todavía es importante en la economía extractiva del Amazonas. Las plantaciones comerciales de caucho también se han establecido en Brasil, Bolivia y otros países. Es utilizado en la fabricación de llantas, guantes y preservativos masculinos, entre muchos otros productos.
Existen unas 2 000 especies de plantas que podrían producir caucho de alguna u otra forma, y se hacen investigaciones para encontrar plantas alternativas. El guayule (Parthenium argentatum), una planta de la zona árida de México, parece ser un muy buen candidato.
La goma chicle proviene del látex de la Manilkara zapota, que se extrae de su tronco. El árbol crece en los bosques tropicales de México y otros países de Centroamérica. Las concentraciones mayores de chicle se encuentran en la bio-región Maya. La producción varia entre 600 a 1 000 t/año. El uso principal del chicle es para producir goma de mascar. También se usa en la fabricación de productos adhesivos y en barnices resistentes al agua.
Desde la época del descubrimiento se tuvo noticias en Colombia, de la utilización del barniz, una resina natural utilizada por los indígenas de Putumayo, con la cual recubrían los objetos de madera, para darle mayor resistencia contra el agua y el fuego. En 1532 Hernán Pérez de Quesada lo dio a conocer en la ciudad de Pasto y desde entonces ha sido utilizada para la decoración de objetos y utensilios. Sólo en 1963 se identificó botánicamente la especie productora, como Elaeagia pastoensis y se le conoce como barniz, lacre, mopa-mopa y barniz de Pasto.
Otras especies de plantas de los países amazónicos, que tienen potencial para sostener el crecimiento económico, son aquellas que producen gomas y resinas. Estas incluyen: copaiba (Copaifera spp.), que da un exudado óleo-resinoso; sorva (Couma spp.), que produce un látex que sirve para la goma de mascar; balata y macarandub (Manilkara spp.), que da una goma tipo gutapercha utilizada para recubrir cables submarinos y pelotas de golf; y coquinara (Ecclinsa balata), que da una resina dura.
La cera de candelilla, proveniente de la planta desértica de México Euphorbia antisyphilitica, se usa para recubrir dulces y para fabricar betunes y pinturas. La cera de jojoba, proveniente de la semilla de Simmondsia chinensis, se utiliza en cosméticos, champúes, preparaciones medicinales, protección de la fruta contra la deshidratación, y como lubricante. México produce unas 4 000 t/año de estas ceras.
Colorantes y tintes
La exclusión o limitación del empleo de metales pesados y otros contaminantes incluidos en los colorantes, pinturas y pigmentos por disposiciones de protección del medio ambiente, especialmente en los países desarrollados, ha revivido la vigencia de los colorantes naturales, tales como aquellos provenientes de vegetales. En Chile se emplea el fruto del maqui (Aristotelia chilensis), tanto como alimento rico en vitamina C como por sus propiedades colorantes.
Un colorante alternativo para alimentos que se produce en la Región, la cochinilla, se obtiene del cuerpo desecado (de hembras preñadas) del insecto Dactilopious coccus. Este insecto es nativo de Centro y Sudamérica, y crece en una planta de cactus (Noplea cochinillifera). Perú suministra el 90% de este colorante. El consumo mundial alcanza a 160 t/año.
Otro importante colorante natural se obtiene de la masa de pigmento rojizo de las semillas de achiote, la que contiene un 70% de Bixina, y se emplea como colorante en la mantequilla, queso, margarina, pastelería, aliños para ensaladas, y otros productos alimenticios. También se utiliza en lociones para el sol, barniz de uñas y cremas faciales. Las semillas de achiote se obtienen del achiote (Bixa orellana), especie nativa de los bosques tropicales de Sudamérica e introducida en Asia y Africa. Perú es el principal productor y exportador de achiote. Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Jamaica, México y República Dominicana también producen achiote. La producción mundial actual de achiote es entre 11000 y 14 000 t/año, de las cuales entre el 50% y 60% corresponden a América Latina y el Caribe. La Región también responde por una parte correspondiente en el mercado de exportación.
Recientemente ha habido una creciente demanda por achiote, estimulada por la preocupación de los colorantes sintéticos que han sido catalogados como carcinógenos. En la Región, el potencial para el procesamiento de achiote para exportación depende del mejoramiento de calidad en términos de contenido de Bixina.
En Argentina, en zonas como el Noroeste, provincias de Salta, Jujuy y La Rioja, es común la utilización de tintes naturales, principalmente negros, provenientes del tintitaco (Prosopis torquata) y del algarrobillo (Acacia atramentaria), para otorgar a los tejidos de lana, que ano se realizan con técnicas ancestrales, la tonalidad que les es característica y que los convierte en preciados artículos artesanales para turistas oriundos no sólo del país sino del extranjero.
En forma tradicional los colorantes naturales se han empleado en Costa Rica, en la artesanía. Durante la época de la colonia, en el país se explotó comercialmente el añil (Indigofera sp.). Actualmente se investigan recursos nativos como el azul de mata (Justicia tinctoria). La tendencia de las últimas décadas es orientada hacia la búsqueda de colorantes para la industria alimentaria.
En Cuba, desde principios del siglo, se efectúa el aprovechamiento de la corteza de los árboles, para la extracción de taninos, cobrando mayor nivel a partir de 1960 cuando se desarrolla en el país un amplio plan de extracción de cortezas, fundamentalmente del mangle rojo (Rhizophora mangle), especie que abunda en los cayos y en el litoral de la Isla mayor. A partir de 1975 se incorporan a la producción otras especies, extrayéndose de corteza de pino (Pinas sp.) y de casuarina (Casuarina sp.), producción ésta, que ha ido en ascenso, lográndose entre 1984 y 1993 una cosecha total de 6 234 t la que se emplean para la producción de sustancias aditivas que se usan en la industria petrolera y en el curtido de pieles para la industria del calzado.
Varias de las especies de mangle son ricas en tanino. Además de Cuba, algunos países de la Región con recursos de manglares están produciendo tanino de especies tales como Rhizophora spp. La recolección de miel silvestre es una actividad asociada con los manglares en algunos países como Cuba. En Chile hay especies forestales cuya corteza es rica en taninos, tales como ulmo (Eucryphia cordifolia) y tineo (Weinmannia trichosperma). La producción de miel de abejas se asocia con la gran floración de los almos produciéndose la apreciada miel de ulmo, la que es exportada al igual que la de otras procedencias.
Estos niveles de producción no satisfacen las necesidades internas, lo que no permite la exportación del producto. Sin embargo, el potencial de madera de pino, casuarina y eucalipto (Eucaliptus sp) que existe y los volúmenes que se extraen permiten al país incrementar las producciones, para lo que se necesita montar plantas de procesamiento de estas cortezas.
En Chile se procesan anualmente 20 000 t de cuero empleándose 4 000 t de taninos vegetales y 600 t de curtientes sintéticos. Estas necesidades se cubren íntegramente del exterior, siendo Argentina un importante proveedor de tanino de quebracho.
En Perú se destacan los colorantes y tintes siguientes: achiote (Bixa orellana), palillo (o cúrcuma) (Curcuma longa), huito, (Genipa americana), caoba (corteza) (Swietenia macrophylla), añil (Indigofera sp.), tara (Caesalpinia spinosa) y el nogal (Juglans neotropica). Perú es el mayor productor de tara en el mundo con el 80% de la producción mundial. La producción es básicamente de bosques naturales y en algunos zonas de parcelas agroforestales. En este sentido Perú es el país de los Andes que tiene mayor área de bosques de tara, seguido muy de lejos por Bolivia. También existe esta especie en Chile, Ecuador y Colombia.
Productos animales, carne, cuero, plumas, insectos, otros
La Región de América Latina y el Caribe también está utilizando especies y tecnología introducidas en el desarrollo de PFNM. Un ejemplo es la producción de gusanos de seda en base a la morera. Brasil responde por el 3% de la producción mundial de seda. La producción en 1992 fue de 18 000 t de capullo y 2 400 t de seda cruda. La mayor parte de la producción es para exportación, mientras que el resto se utiliza en la industria local de artículos de seda.
Es tradicional en Bolivia el uso de lana de alpaca y la vicuña, camélidos que ocurren en el Altiplano y las partes altas de los Andes. A pesar de que en Bolivia esta vigente una veda total de caza y comercio de todo animal de vida silvestre, estos camélidos, junto a otros animales silvestres como el jochi (Agouti sp.), el pecarí, el venado, el lagarto y muchos otros, constituyen localmente un importante fuente de proteínas en diversas comunidades rurales.
En Chile, en la región de Aysén, se ha desarrollado una interesante industria de exportación en torno a la sobreabundancia de liebres, roedores silvestres, semejantes al conejo, los que se cazan y exportan faenados a Europa en número de 300 000 por año. Se paga $EE.UU. 4 por unidad dejando unos $EE.UU. 1,2 millones a los campesinos de la zona. Una empresa lechera de la zona, utiliza sus instalaciones y sistemas de recolección de leche para recoger las piezas de caza en la época en que no funciona a plena capacidad la planta lechera. Gracias a esta acción se controla la población de liebres, que pueden constituir plaga y atentan contra las plantaciones forestales.
En otros países se crían iguanas, cultivan mariposas, lagartos y otras especies silvestres, las que se emplean en alimentación, en ornamentos o como mascotas.
Fibras
Los PFNM han sostenido el desarrollo de artesanías locales. Un ejemplo lo constituye la artesanía de paja toquilla en Ecuador, hecha de filamentos/tiras rajadas de las hojas de la palma tropical Carludovica palmata. En dicho país, existen cerca de 2 000 talleres que producen sombreros de paja toquilla, conocidos internacionalmente como "Panamá hats" o sombreros "Jipijapa", hechos artesanalmente en Ecuador utilizando (Carludovica palmata. Exportaciones ecuatorianas de cascos y sombreros de paja toquilla alcanzaron EE.UU. $ 4,6 millones en 1992. El xate, la fronda de las palmas Chamaedorea spp., se utiliza mucho en arreglos florales en Guatemala y México, y tiene mercado de exportación. Los ixtels, que son las fibras de Agave lechuguilla y de Yucca carnerosana, producidos en las zonas áridas de México, se utilizan para fabricar brochas para pulir metales y de otros tipos, y para cuerdas y esterillas. La palmilla, fibra de "bear grass" (Nolina spp.), una especie de yuca, se utiliza como principal componente para los rodillos y discos de las barredoras mecánicas de calles.
En Costa Rica, la cabuya (Furcraea spp.) se ha desarrollado a nivel de cultivo para la agroindustria local, constituyendo una alternativa agrícola para la zona templada del país. Los bejucos para canastas son extraídos tanto de regiones bajes tropicales, como templadas en el valle central. Se utilizan para la fabricación de canastos para cosechar café u otros usos. Existen otras plantas cuyas raíces epígeas se utilizan para la elaboración de productos artesanales por las comunidades indígenas, corno lo es la estococa, recurso muy importante para los artesanos de la Comunidad Indígena de Quitirrisi, en San José. En su mayoría estos recursos nativos están seriamente deteriorados en su habitat natural, como lo reconocen los mismos artesanos; pese a que podrían reemplazar a los importados por la industria de muebles como el ratán o rota (Calamus spp.) y el mimbre (Salix sp.).
Dentro de las fibras utilizadas en Cuba, está el quaniquique (Trichostigma octandrum) que es un bejuco o planta trepadora, que vive diseminada en áreas boscosas y cafetaleras. Esta planta es utilizada para la elaboración de canastas que se emplean en la recogida de café, frutas y otros productos del agro; también se fabrican muebles y adornos para el hogar como lámparas, floreros y afiches.
El mimbre (Salix viminalis) se emplea en Chile para la producción de muebles, canastas y artesanías. La mayor concentración de superficie cultivada con la especie se encuentra en la zona Central. Se estima que la superficie con mimbre supera las 150 ha, repartidas en más de 50 propietarios. El mimbre se exporta como materia prima y elaborado, como artesanía.
Importantes fibras de Honduras son: la manoca (Orbiginia cohune), bayal (Desmoncus spp.), junco (Carludovica palmata. y suyate (Paurotis wrightii).
La gramínea llamada carrizo (Arundo donax), constituye una de las principales materias primas para la artesanía cuyo producto la "estera" es usada como material de construcción de gran demanda en las zonas urbano marginales del Perú. En Venezuela y Colombia, se cosecha el chiqui-chiqui (Leopoldinia piassaba), fibra que se utiliza para la confección de escobas y cepillos por su alta resistencia natural y el moriche (Mauritia flexuosa).
Materiales de construcción
En América las palmas de todos los tipos son importantes generadoras de elementos para la construcción. En Costa Rica un bulto de hojas de uko (Geonoma congesta), de 30 kilos aproximadamente, se cotizaba en $EE.UU. 7 en 1990, actualmente su precio es mayor y se venden por unidad.
El guano es un producto no maderero de uso tradicional en las zonas rurales, que se obtiene de diferentes especies de palmas, fundamentalmente palma cana (Sabal florida), palma real (Roystonea regia) y yarey (Copernicia sp). La primera se cosecha en sabanas abiertas y bosques naturales, fundamentalmente del occidente y centro de Cuba. La palma real existe prácticamente en todo el país, en potreros y montes de frondosas naturales. El yarey está muy localizado en terrenos de niel drenaje y sabanas serpentinosas de la parte sur de las provincias de Camagüey y Las Tunas, el norte de Holguín y oeste de Granma (centro y este del país). La parte del árbol que se aprovecha son las hojas o pencas, que se emplean para viviendas rurales, galpones para curar tabaco e instalaciones rústicas y centros turísticos típicos. También se utilizan en la confección de sombreros, jabas y otros utensilios de uso doméstico y personal.
En Ecuador, la caña guadua (Bambusa guadua) es una especie de vasto uso en construcciones, sea como estructura y acabados de exteriores de viviendas, andamios para encofrado, muebles rústicos, envases, secaderos/tendales, marcos, esterillas y decorativos. Se lo conoce como caña guadua, caña brava, caña mansa, caña de guayaquil o simplemente como bambú o gramínea gigante.
La caña guadua tiene tallo hueco y leñoso de color verde oscuro y segmentado formando celdas en tramos de 30 cm aproximadamente. Forman en el exterior ensanchamientos denominados nudos que alcanzan los 25 y 30 cm, su altura comúnmente sobrepasa los 25 m y oscila entre 11 y 20 m. La planta alcanza su madurez en 6 años y puede vivir hasta los 50 o 60 años. Entre los principales bambúes andinos se encuentra el suro o carrizo (Chasquea scandens), existente en las provincias de Bolívar y Loja en Ecuador. Vive de preferencia en los pisos altitudinales entre los 2 600 y los 3 200 msnm. Se conoce como surales las manchas de la especie, que tienen alrededor de 400 y 600 m2. Las cañas de suro son largas y arqueadas, de 7 m de largo por 1,5 hasta 3 cm de diámetro, los internados varían de 12 a 30 cm de longitud. Se utiliza en la construcción de casas, en tumbados, cerramientos y puertas. Debido a la flexibilidad y duración del suro los nativos de Otavalo y otros lugares de la región la utilizan en la elaboración de esteras, canastos, aventadores, abanicos y sombreros.
El coligüe, bambú sólido chileno (Chasquea coleu) se usa mucho para fabricar muebles de caña y como estructura de muebles, terminados con mimbre (Salix viminalis). El mimbre es un PFNM de mucha importancia en Chile, el que es tejido y trabajado de igual manera que el ratán (rota).
Plantas multipropósitos y ornamentales, semillas, forrajes, marfil
Todavía existe una gran cantidad de PFNM que son menos conocidos, menos documentados o que tienen importancia local/limitada. Sin embargo, cabe mencionarlos debido al potencial que encierran para el futuro.
Las palmas son fuente importante de PFNM. La palma babassu (Orbignya phalerata), de multipropósito, proporciona fibra, alimento, forraje para animales, bebidas, medicinas y aceite, y es la base de la economía de subsistencia en comunidades de ciertos lugares de Brasil y Bolivia. El aceite de semilla de babassu se transformó en un producto importante durante la Primera Guerra Mundial. Su aplicación comercial ha decaído un tanto, pero ano se utiliza en el jabón brasileño y en la industria cosmética. Unas 450 000 familias en Brasil obtienen ingresos por la venta de semilla y aceite de babassu.
Otra palma de multipropósito, que se usa para subsistencia y para obtener ingresos en dinero, es la varzea (Euterpe oleracea) que se encuentra en Guyana, Venezuela y Brasil.
De los frutos de la palma yarina (Phytelephas macrocarpa), de la familia Arecaeae, se obtiene la tagua, o marfil vegetal, usada en joyería, botones de fantasía y piezas de ajedrez, entre otros usos. Se emplea el endosperma blanco y duro de la semilla, el cual al ser pulido se asemeja muchísimo al marfil de origen animal, a pesar de sus propiedades absolutamente distintas.
La especie se distribuye en el noroeste de Sur América. En Ecuador, la especie utilizada para la obtención de tagua es Phitelephas aequatorialis, que existe en la zona subtropical entre los Andes y la Costa, hasta un altitud de aproximadamente 1500 m. Se encuentra además en Brasil, Venezuela, Perú, Colombia y Panamá.
La palma chilena (Jubaea chilensis), es la palma más austral del continente y proporciona cocos pequeños que son utilizados en repostería, también se extrae la savia de la palmera para la producción de miel de palma.
La categoría de ornamentales incluye recursos de la flora y de la fauna. En Costa Rica se explota la crianza de mariposas bajo condiciones controladas para el beneficio de grupos locales. La actividad está dirigida al mercado internacional, aunque localmente se aprovecha en artesanía. El ecoturismo ha favorecido la instalación de criaderos para observación en condiciones naturales.
Las semillas forestales, es un rubro de importancia en Honduras, Chile, Cuba y otros países del área. Actualmente, Cuba tiene 2 600 ha de bosques que constituyen masas semilleros tanto de rodales naturales como artificiales, los que son la principal fuente de abastecimiento para los planes de reforestación nacional como para la exportación.
En la costa norte del Perú existen aproximadamente 1 400 000 ha de bosques secos en los cuales predomina el algarrobo, principalmente Prosopis pallida, como forraje y alimento humano. Argentina también cuenta con grandes e extensiones de Prosopis.
Entre las regiones I y III de Chile, existe una superficie de más de 20 000 ha con plantaciones de árboles del género Prosopis. principalmente tamarugo Prosopis. tamarugo) y algarrobo Prosopis. chilensis). Uno de los principales usos que estos bosques poseen, es el forrajero, aportando alimento a ganado ovino y caprino. Específicamente, en la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal, se entregan actualmente en arrendamiento a ganaderos de escasos recursos, alrededor de 19 000 ha de tamarugos, ubicados en los salares de Pintados, Zapiga y Bellavista. El ganado aprovecha como alimento básico, los frutos y hojas caídas y realiza además ramoneo a los árboles. La producción de frutos en los tamarugos comienza en la etapa juvenil (alrededor de los ocho años de edad), generalmente la fructificación es uniforme en toda la copa verde.
A pesar de su aparente alcance y potencial, el futuro de los PFNM dependerá de la integridad y estabilidad del recurso forestal - no sólo como base de tierra sino también como base biológica. La tasa anual de deforestación estimada en la Región es alrededor de 7,4 millones de hectáreas, que equivale al 0,8% de ella. Este es un asunto serio con implicancias para el manejo forestal sostenible en el futuro y que requiere políticas y acciones adecuadas.