Manejo integrado de bosques naturales


Los bosques naturales de América Latina y el Caribe tienen la más alta riqueza relativa de especies en sus bosques tropicales, bosques tropófitos, formaciones en altura y en zonas áridas y semiáridas, en comparación con otras regiones. Entre una cantidad estimada de 90 000 plantas altas, se considera que unas 15 000 especies tienen potenciales para hacer frente a las necesidades materiales humanas. Muchas de las plantas que proporcionan PFNM se encuentran sólo entre la riqueza biológica y la complejidad ecológica de los bosques vírgenes. Algunas sólo pueden sobrevivir dentro de sus hábitats naturales, y no se prestan para ningún tipo de domesticación. Aquellas especies que pueden ser cultivadas en plantaciones, o como cultivos puros o mixtos, son fuertemente dependientes de la infusión regular de germoplasma proveniente de reservorios de genes.

Sólo la continua existencia de variabilidad de especies silvestres dará a los fitomejoradores una mejor oportunidad para crear variedades nuevas, resistentes a enfermedades y de mayor rendimiento para el futuro. Por lo tanto, la riqueza y diversidad genética de plantas y animales son cruciales para el desarrollo futuro de los PFNM. Sin embargo, la deforestación y otras influencias antropogénicas están causando la pérdida de especies y de variabilidad genética. La FAO ha estimado que la pérdida indicativa de especies durante 1981-90 en América Latina y el Caribe ha sido del 1,6% para los bosques tropicales; 3,0% para los bosques tropófitos; 1,9% para la zona árida y muy árida; y 4,0% para las formaciones en altura. En el Cuadro 1 se observa comparativamente, los países de mayor diversidad de especies de la tierra.

El manejo integrado de bosques para productos y servicios madereros y no madereros es una estrategia esencial en muchas situaciones. Por lo tanto, la práctica del manejo de bosques sólo para producción maderera debe cambiar. El manejo integrado multipropósito de bosques demanda muchos conocimientos científicos y tecnología apropiada. Además del inventario de madera, implica investigaciones detalladas y la búsqueda de los recursos forestales no madereros para alimento, fibra, productos fitoquímicos, aromáticos, gomas, resinas, entre muchos otros productos. Investigaciones realizadas en los bosques del Perú han identificado 56 plantas productoras de tinturas como fuentes potenciales de colorantes. Costa Rica está colaborando con la compañía Merck Pharmaceutical de Estados Unidos para identificar plantas medicinales en los bosques del país.

Bajo el Programa Brasil-Reino Unido, se está investigando la flora indígena para ubicar plantas aromáticas como fuente de aceites esenciales. Estas investigaciones deben considerar la naturaleza y extensión de la distribución de los recursos vegetales específicos, además de la densidad de ocurrencia. Deben ser examinados científicamente para identificar ingredientes activos y valiosos, su suministro potencial de fuentes silvestres, su adaptabilidad para crecer en ambientes de especies múltiples (p.ej. cultivo mejorado bajo cubierta forestal natural y agroforestería) o bajo monocultivo. El conocimiento tradicional y la etnobotánica pueden contribuir considerablemente en la planificación del desarrollo integrado de los recursos.

La conservación genética in situ, en áreas que tengan la mayor cantidad de variedades de plantas de reconocido valor económico, así como de aquellas que tengan potenciales, debería ser parte del manejo integrado de bosques. Esto ayudará a "Salvar las Plantas que Salvan Vidas".

Un punto que merece especial énfasis en la promoción del manejo integrado de productos forestales madereros y no madereros, es la urgencia de desarrollar sistemas adecuados de manejo científico, y específicos para cada situación. Igualmente importante es adecuar los mecanismos institucionales, teniendo en cuenta que sin tales mecanismos, el manejo de recursos naturales en base a productos básicos, si se deja que dependa únicamente de las fuerzas del mercado, podría conducir al rápido agotamiento de los recursos.

Cuadro 1. Los países de mayor diversidad de la tierra

1. A nivel mundial (N° de especies):

Mamíferos

spp

Aves

spp

Reptiles

spp

1. Indonesia

515

1. Colombia

1 721

1. México

717

2. México

449

2. Perú

1 703

2. Australia

686

3. Brasil

428

3. Brasil

1 622

3. Indonesia

600

4. Zaire

409

4. Indonesia

1 519

4. Brasil

467

5. China

394

5. Ecuador

1 447

5. India

453

6. Perú

361

6. Venezuela

1 275

6. Colombia

383

7. Colombia

359

7. Bolivia

1 250

7. Ecuador

345

8. India

350

8. India

1 200

8. Perú

297

9. Uganda

311

9. Malasia

1 200

9. Malasia

294

10. Tanzania

310

10. China

1 195

10. Tailandia

282

Anfibios

spp

Mariposas(1)

spp

Angiospermas

spp

1. Brasil

516

1. Indonesia

121

1. Brasil

55 000

2. Colombia

407

2. China

104

2. Colombia

45 000

3. Ecuador

358

3. India

77

3. China

27 000

4. México

282

4. Brasil

74

4. México

25 000

5. Indonesia

270

5. Myanmar

68

5. Australia

23 000

6. China

265

6. Ecuador

64

6. Sudáfica

21 000

7. Perú

251

7. Colombia

59

7. Indonesia

20 000

8. Zaire

216

8. Perú

59

8. Venezuela

20 000

9. USA

216

9. Malasia

56

9. Perú

20 000

10. Venezuela

197

10. México

52

10. URSS

20 000

2. En la región neotropical (N° de especies):

Mamíferos

spp

Aves

spp

Reptiles

spp

1. México

449

1. Colombia

1 721

1. México

717

2. Brasil

428

2. Perú

1 703

2. Brasil

467

3. Perú

361

3. Brasil

1 622

3. Colombia

383

4. Colombia

359

4. Ecuador

1 447

4. Ecuador

345

5. Venezuela

305

5. Venezuela

1 275

5. Perú

297

6. Ecuador

280

6. Bolivia

1 250

6. Venezuela

246

7. Bolivia

267

7. México

1 010

7. Costa Rica

218

8. Argentina

255

8. Argentina

942

8. Panamá

212

9. Panamá

217

9. Panamá

907

9. Argentina

204

10. Costa Rica

203

10. Costa Rica

796

10. Guatemala

204

Anfibios

spp

Mariposas(1)

spp

Angiospermas

spp

1. Brasil

516

1. Brasil

74

1. Brasil

55 000

2. Colombia

407

2. Ecuador

64

2. Colombia

45 000

3. Ecuador

358

3. Colombia

59

3. México

25 000

4. México

282

4. Perú

59

4. Venezuela

20 000

5. Perú

251

5. América Central

58

5. Perú

20 000

6. Venezuela

197

6. México

52

6. Ecuador

15 000

7. Panamá

159

7. Bolivia

44

7. Bolivia

15 000

8. Costa Rica

150

8. Argentina

38

8. Argentina

8500

9. Argentina

130

9. Venezuela

35

9. Costa Rica

8 000

10. Guayana

100

10. Guyana/Surin.

31

10. Panamá

7 750

Fuente: McNeely et al., 1990
(1) Mariposas de cola larga (Fam. Papilionae)

En este sentido, es necesario entender que: las plantas/árboles que proporcionan productos madereros y no madereros pueden coexistir en los bosques; muchos PFNM se obtienen de especies madereras; la corta de productos madereros y no madereros no es mutuamente excluyente, y debe realizarse cuidadosamente para beneficio de ambos; la corta de madera, si se efectúa de manera incorrecta, puede ser dañina para la producción de PFNM; por último, la producción de algunos PFNM puede afectar considerablemente la producción de otros. Esto indica la necesidad de lograr un sistema de manejo forestal balanceado e integrado, combinando la prudencia ecológica y económica.

Actualmente, el manejo de bosques naturales en América Latina y el Caribe es muy débil, y casi inexistente en muchos casos y menos aún existen planes de manejo que incluyan manejo integrado, considerando los PFNM y los servicios que presta el bosque. El desafío es enorme, y ha habido algunas iniciativas para enfrentarlo. Por ejemplo, se espera que el Programa del Bosque Tropical Iwokrama en Guyana, iniciado a comienzos de 1993, examine los problemas involucrados, así como el futuro de los recursos biológicos de lía Región.

La incorporación de los PFNM en los planes de manejo de los recursos naturales aumentan su complejidad pero valorizan muchísimo el impacto que estos planes puedan tener sobre la comunidad y en la conservación de especies naturales. Es preciso recuperar y divulgar los conocimientos tradicionales e integrarlos en concepciones modernas de manejo del bosque.

En el renglón de las plantas (frutos) de la Amazonía con fines alimenticios e industriales, podemos decir que encierra una gran variedad de especies de árboles y palmeras del Trópico húmedo con excelentes condiciones para la nutrición humana que por cierto han sido y son alimentos de los grupos nativos del bosque amazónico; pero que actualmente se hallan casi subestimadas y que su comercio es casi impalpable por desconocimiento del grueso de la población regional, a pesar de que se tienen datos sobre los productos (frutales y otros) obtenidos en una hectárea de bosque por ribereños extractivistas en Mishana, río Nanay, que asciende a un valor de $EE.UU. 697,89 ha/año. Cabe resaltar que para la misma localidad el valor obtenido por madera comercial fue de $EE.UU. 1000,78. Ver Cuadro 2.

Como referencia se tiene que los estudios de C.M. Peters, A.H. Gentry y R.O. Mendelsohn realizados en la Amazonía peruana en 1989, demuestran que el aprovechamiento integral de todos los productos del bosque, incluyendo los frutos, aceites, resinas y plantas medicinales, significa un valor estimado de $EE.UU. 6 820 por ha. De este monto sólo $EE.UU 490, es decir el 7,2%, corresponde a las maderas de valor comercial extraídas a razón de 30 m3/ha con un plan de manejo forestal de 20 anos. Y si toda la madera de valor comercial se aprovecha en un año, sólo se podría obtener un ingreso promedio de $EE.UU. 1000. Por las cifras anteriormente expuestas, se estima que más del 80% del valor económico del bosque proviene de una diversidad de PFNM. Aumentando de esta manera un nuevo enfoque de los PFNM en la actividad forestal y sus implicancias en la población local, regional y nacional.

Pueden existir muchas aplicaciones promisorias en el uso de la tierra, basándose en la explotación de PFNM y, en algunos casos, en combinación con explotación maderera restringida. La naturaleza de los bosques es dinámica y éstos, son capaces de proveer una multiplicidad de bienes y servicios. Cuando se puede demostrar cuáles y a cuánto ascienden los beneficios económicos de preservar el bosque, se dispone de un fuerte argumento para que se fije una política adecuada respecto al USO de éste. Es difícil hacer este cálculo, ya que se deberán identificar todos los beneficios y valorizarlos.

Los beneficios del bosque son productos y servicios. Los productos tienen una identificación más clara y obvia, particularmente cuando son: madera, frutos, semillas, hojas, cortezas, hongos, etc., pero se hace más compleja cuando son productos químicos derivados de un procesamiento de partes de:las plantas o animales, ya que implica hacer variados y costosos análisis y ensayos de utilización, en muchos contextos diferentes. Tal es el caso de principios químicos de usos potenciales en la medicina o en la industria, de lo cual hasta hoy se ha hecho muy poco.

De la totalidad de flora mundial, un porcentaje importante, no está aún identificado, menos descrito, y obviamente no se ha analizado desde ningún punto de vista, es más, muchas especies han sido extinguidas por el hombre, sin siquiera haber tenido la oportunidad de conocerlas y tener una idea de sus posibles usos.

Los beneficios no tangibles directamente, como son los servicios del bosque: la protección de suelos, de cuencas hidrográficas, del clima, generación de oxígeno, etc., son aún más difíciles de evaluar. Deberá buscarse los métodos apropiados, directos o indirectos, con el fin de calcularlos o asignarles valores que permitan comparar los rendimientos económicos, de los bosques, en sus dos usos extremos aparentemente antagónicos como son: Uso "Agrícola/Ganadero" versas Uso "Forestal", y en este último caso: Uso "Maderero" versas Uso "Múltiple"

La valorización del bosque para uso maderero es relativamente fácil de hacer, en la mayoría de los casos, por cuanto existe una demanda nacional y mundial por madera y productos celulósicos, la que está bien establecida y con canales de comercio e intercambio y precios bien conocidos y convenientemente desarrollados.

La valorización del bosque para el resto de los beneficios, es de mayor dificultad para evaluar adecuadamente.

Cuadro 2. Frutales y otras productos obtenidos por ribereños extractivistas en una hectárea de bosque en Mishana, Rió Nanay, Perú

1. Frutales y otros

Nombre común

Número de árboles

Producción árbol/año

Valor $EE.UU.

Aguaje

8

88,8 kilos

177,60

Aguajillo

25

300,0 kilos

75,60

Charichuelo

2

100,0 frutos

1,50

Leche huayo

2

1 060,0"

70,67

Masaranduba

1

500,0"

3,75

Naranjo podrido

3

150,0"

112,50

Sacha cacao

3

50,0"

22,50

Shimbillo

3

200,0"

27,00

Shiringa

24

2,0 kilos

57,60

Sinamillo

1

3 000,0 frutos

22,50

Tamamuri

3

500,0 "

11,25

Ungurahui

6

36,8 kilos

115,42

Total



697,89

2. Maderas comerciales

Nombre común

Número de árboles

Producción árbol/año

Valor $EE.UU.

Aguano masha

4

0,55 m3

4,88

Almendro

l

0,08 m3

0,71

Azúcar huayo

l

0,10 m3

0,89

Cumula

83

19,77 m3

225,38

Espintana

7

1,47 m3

18,52

Favorito

22

3,90 m3

34,63

Ishpingo

4

0,82 m3

7,28

Itauba

3

O,29 m3

2,57

Lagarto caspi

2

0,25 m3

6,04

Loro micuna

1

1,37 m3

12,17

Machimango

5

0,76 m3

9,19

Machinga

10

24,61 m3

218,53

Moena

6

0,75 m3

18,90

Palisangre

1

0,27 m3

2,39

Papelillo

1

1,19 m3

10,57

Pashaco

19

4,19 m3

37,21

Pumaquiro

12

10,22 m3

90,75

Quinilla

34

9,18 m3

175,15

Remo caspi

28

11,65 m3

103,45

Requia

4

1,06 m3

9,41

Tortuga caspi

1

0,13 m3

1,15

Yacushapana

2

0,71 m3

6,31

Yutubanco

2

0,53 m3

4,70

Total

233

93,85 m3

1000,78

Fuente: Peters et al., 1989

Intuitivamente, grupos de científicos, profesionales, conservacionistas y ecologistas del mundo, y gente en general, perciben el daño que se está ocasionando a la tierra y protestan por el uso actual del bosque y por las grandes pérdidas de superficies cubiertas con bosques naturales que ocurren anualmente en todo el mundo, particularmente por el carácter de no reversible o difícilmente reversible del proceso de destrucción.

Sin embargo no disponen de valores objetivos que le permitan comparar los beneficios económicos que provienen del bosque y de su conservación, con los equivalentes que provengan de la agricultura, o de la explotación forestal exclusivamente, de esa misma superficie. No pueden demostrar objetivamente que el daño que se hace al eliminar el bosque es mayor que el beneficio que se obtiene de la utilización en una forma diferente o en algunos casos la no utilización con fines de producción de madera, astillas o leña.

La ecuación de valorización del bosque nativo, particularmente, no está resuelta. El Valor del Bosque Nativo es igual a la sumatoria de los valores correspondientes a: Valor de la Madera + Valor de los Productos Forestales No Madereros + Valor de los Servicios.

Que puede sintetizarse así:

Vb = Vm + Vpfnm + Vs

De esta ecuación solamente podemos conocer con bastante precisión el primer elemento, ya que existe valor de mercado y canales de comercialización claros, no así de los otros dos elementos. En algunos casos, especialmente en bosques tropicales, ricos en frutos y alimentos de extracción directa es posible asignar valores de mercado para un grupo importante de PFNM, ya que son conocidos y empleados directamente, tal es el caso de estudios hechos en la selva peruana. En este caso se dispondría de un valor conocido para Vpfnm. Sin embargo en ese interesante estudio, no se han valorizado otros PFNM que pueden tener un uso medicinal, industrial u otro. Solamente con la comparación de ambos tipos de productos, se puede deducir la conveniencia de manejar el bosque considerando conceptos de multiuso.

Agreguemos a estas cifras, los valores que se le puedan asignar por beneficios como los ya mencionados. ¿Cuánto vale evitar el calentamiento de la atmósfera?, ¿Qué valor tiene impedir frecuentes condiciones climáticas extremas, que producen lluvias intensas, provocando inundaciones en las que mueren miles de personas o se arruinan millones de hectáreas de cultivos u ondas de calor que matan cientos de personas y animales? ¿Cuál es el valor de un bosque de protección en una quebrada? Aún seguimos teniendo incógnitas fuertes para el valor de Vs al no poder valorizar estos beneficios del bosque.

La necesidad de disponer de bienes de consumo que posibiliten la vida humana en la tierra obliga a incrementar las investigaciones en el campo del manejo multiuso del bosque nativo y de las plantaciones forestales, y de poner en práctica estas acciones, de manera que esta necesidad de disponer de bienes, no sea la causa del exterminio de los mismos bienes y de la especie humana sobre la tierra o que haga que viva en condiciones de deterioro creciente.

Existe una problemática adicional en la utilización de los bosques con fines diferentes a la producción maderera y esto consiste en que los beneficiarios de los distintos productos son diferentes grupos sociales. Normalmente los mayores beneficiarios de la explotación maderera de un bosque son industriales o empresas, los que por propiedad de los terrenos o concesión del Estado para sus explotación, privilegien la explotación maderera sobre PFNM u obtención de servicios forestales, por cuanto el retorno económico de la inversión hecha es mayor y especialmente mas inmediato que retornos provenientes de otros productos o servicios.

En el caso la cosecha de PFNM los beneficiarios son mayormente campesinos y personas de las comunidades rurales locales. No se exigen grandes inversiones y se valorizan los productos como un equivalente de uso alternativo de mano de obra.

Esta valorización puede estar sub valuada, ya que generalmente participan en faenas de recolección y en estas labores: niños, mujeres y ancianos que no tienen muchas opciones de trabajo alternativo.

En síntesis, si sumamos todos los beneficios directos de la explotación de PFNM en un área dada, este valor puede ser mayor que el que se obtiene de la explotación maderera, pero los beneficiarios son diferentes, por tanto, DO es de interés de un empresario realizar explotación de PFNM si las ganancias de esta operación no lo benefician. Estas consideraciones son especialmente válidas y aplicables a bosques naturales y particularmente tropicales, por su gran diversidad biológica.

En el caso de plantaciones forestales o bosques naturales en climas templados, un buen acuerdo entre los propietarios del bosque y los campesinos de las comunidades rurales, puede contribuir a un mantenimiento equilibrado de la explotación multiuso del bosque. A título de ejemplo se puede señalar, la recolección de hongos en bosques de pino radiaba en Chile, en los cuales los dueños del bosque permiten el acceso a campesinos, para la recolección de los hongos o de los frutos de la rosa mosqueta, sin cobrar derechos, ni tener participación en los ingresos que esto significa a la población local. La condición es cuidar y no dañar el bosque. Con políticas adecuadas, se puede mejorar la productividad en cuanto a los PFNM del bosque sin menoscabar la producción de madera y conservando la función protectora y productora de servicios que el bosque tiene innegablemente.

Nuevas consideraciones se están haciendo en estos últimos años respecto a la utilización del bosque. En algunos países con bosques tropicales en los cuales la mayor parte del patrimonio forestal está en manos del Estado, éste ha dado concesiones de extracción a grupos sociales constituidos por campesinos o grupos locales de una determinada etnia De esta forma siendo los principales beneficiarios estos grupos constituidos por personas de bajos ingresos, su interés mayor está en la obtención de PFNM, que les proporciona un beneficio inmediato, distribuido en proporción al trabajo individual o colectivo que se incorpore, y sin la necesidad de efectuar inversiones, en la mayor cantidad de los casos.

En otros casos se observa una valorización creciente de los servicios que puede proporcionar el bosque, derivando la utilización de amplias superficies cubiertas con bosques naturales para turismo o ecoturismo, en protección de caudales de agua, u obras civiles tales como centrales hidroeléctricas u otras.

La Amazonía peruana cuenta con una gran variedad y cantidad de plantas útiles que pueden ser empleadas con distintos fines. Una parte importante de las plantas existentes no han sido siquiera clasificadas. En el Cuadro 3 se puede apreciar una información sinóptica sobre plantas útiles de la Amazonía peruana.

En el caso de forestación y reforestación al utilizar tierras marginales para la agroforestería, es ventajoso seleccionar especies de árboles de uso múltiple. Esto no asegura una mezcla de productos, pero asegurará a los campesinos disponer de productos para el uso diario. Estas especies de árboles pueden ser fácilmente identificadas examinando el conocimiento disponible no escrito, en las comunidades étnicas y de los habitantes del bosque.

Cuadro 3. Plantas útiles de la Amazonía peruana


Especies


Uso

Clasificados

No clasificados

Total

Aceites y ceras

34

36


Ornamentales

84

6

90

Alfarería

10

1

11

Utensilios y herramientas

77

23

100

Barniz y betún

3

1

4

Bebidas

30

5

35

Amuletos

33

33

66

Aromas y cosméticos

22

5

27

Curtiembre

17


17

Comestibles

446

78

524

Saponinas

15

3

18

Forraje

10

2

12

Fumar y sahumerio

14

5

19

Papel

1


1

Madera

318

83

401

Combustible

9

13

22

Cáusticas

7

1

8

Látex

20

1

21

Goma

3


3

Agroforestería

7

1

8

Tela

3

1

4

Colorantes y tintes

65

45

110

Condimentos

21

1

22

Construcción

22

19

41

Tóxicos

308

26

334

Medicamentos

2 449

764

3 213

Fuente: Soukup, 1988; Router 1992. Compilación Brack, 1991

En Ecuador, existe una importante experiencia acumulada en la producción de PFNM en tres regiones, pero que no están suficientemente estudiadas, documentadas y difundidas. Sin embargo, la validación de pequeñas industrias forestales que realiza el Proyecto Desarrollo Forestal Participatico en los Andes, provee una metodología que puede, en forma sistemática y relativamente rápida, determinar la importancia y el valor de las actividades relacionadas con el aprovechamiento de los recursos forestales para las comunidades rurales.

Un ejemplo de manejo forestal integrado bien adaptado a las condiciones socio económicas es el Proyecto Plan Piloto Forestal en Quintana Roo, México. Iniciado en 1983 por la GTZ y el Instituto de Investigaciones Forestales. El propósito del proyecto fue promover la conservación del bosque y el desarrollo local a través de la participación comunitaria en el manejo del bosque natural para madera y PFNM. El primer paso para asegurar la participación popular, fue asegurar el traspaso de derechos de madereo del Ejido a la comunidad local.

El Proyecto, inició actividades, ayudando a la comunidad forestal local a organizarse para manejar los productos madereros y no madereros, de forma de asegurar a ellos el total valor económico de la producción forestal. Se seleccionaron dos especies principales para manejar: caoba (Swietenia macrophylla) especie maderera y chicle (Manilkara zapata) producto forestal no maderero.

El sistema silvicultural aplicado, consistió en extraer selectivamente trozas de no menos de 55 cm de DAP. Esencialmente el proyecto apuntaba a:

1. Mejor planificación de la cosecha, para reducir la destrucción de árboles residuales (ejemplo: volteo direccionado);

2. Plantaciones de enriquecimiento en las áreas cosechadas;

3. Esfuerzos para cosechar el máximo de las especies disponibles; y

4. Adhesión estricta a una reserva de bosque permanente en la cual la conversión a la agricultura fuera prohibida (ej: áreas de control).

El manejo del chicle es para la producción de chicle y no implica la corta de los árboles. Uno de los problemas del proyecto fue la falta de regeneración de la caoba, considerada ser la principal especie maderera. Sin embargo, el manejo de los árboles de chicle, para la producción de látex, chicle y la producción de miel, proveyó cerca de la mitad del ingreso total del proyecto de manejo integrado. En su ausencia el manejo sostenible no sería financieramente viable. El proyecto es un buen ejemplo de cómo evitar conflictos de las comunidades locales en el uso del recurso con la gente local.

Hay importantes puntos que deben ser considerados como primer paso en la planificación del manejo de recursos forestales no madereros, y estos son las adecuadas relaciones entre: propietarios del bosque, instituciones, trabajo y capital.

Es importante reconocer que un fuerte y continuo acuerdo político al más alto nivel del gobierno nacional es indispensable para que el manejo sostenible del bosque sea exitoso.