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Las escuelas y los proyectos de ordenación de cuencas hidrográficas

E.E. Cepero Varela

Eudel Eduardo Cepero Varela es el Jefe del Grupo de Conservación de Suelos en la Empresa Nacional de Proyectos Agropecuarios, Filial de Camagüey, y Coordinador General del Proyecto para la Ordenación de la Cuenca Hidrográfica del Río Máximo, Camagüey, Cuba.

Uso de material producido durante la ejecución de proyectos de ordenación de cuencas hidrográficas como material didáctico para estimular la toma de conciencia ecológica en las escuelas locales.

Alumnos utilizando material didáctico del proyecto de ordenación de la subcuenca de Santa Cruz

Durante el proceso de formulación, confección y ejecución de un proyecto para la ordenación y desarrollo de una cuenca hidrográfica, el grupo de especialistas, técnicos, políticos y personal local generan un volumen de información técnica en forma de planos, memorias descriptivas, tablas, diagramas, croquis, etc.

La información técnica generalmente consiste, entre otras cosas, en estudios de clima, vegetación, suelos, relieve, hidrografía, demografía y nivel de vida. También se realizan evaluaciones ambientales donde se establecen el grado de erosión de los suelos, la deforestación y la contaminación de las aguas con el objetivo de conocer la situación actual y planificar las mejoras necesarias para proteger los intereses de la población.

Lamentablemente, muy a menudo ocurre que durante la ejecución del proyecto y hasta su terminación, muchos de estos materiales se archivan en instituciones y organismos diversos, convirtiéndose en información desactualizada; en el mejor de los casos, terminan en bibliotecas técnicas donde sirven solamente como material de consulta.

El proyecto de ordenación de una cuenca hidrográfica y el doble efecto que crea en las escuelas

Toda esa información puede servir como material complementario para la enseñanza de las Ciencias Naturales y Sociales en las escuelas de la cuenca, así como en las de zonas cercanas con estrecha relación socioeconómica.

Esos documentos ofrecen un nivel de actualización y detalle de inestimable valor como complemento del libro de texto y demás materiales que utilizan los maestros y profesores, y, a la vez, constituyen una referencia directa sobre la localidad y las zonas cercanas a las escuelas donde los alumnos pueden adquirir los conocimientos y desarrollar los hábitos así como las habilidades necesarias. A través de estos materiales, se logra formar una conducta social responsable de la protección del ambiente, e incluso algunos planos y mapas pueden servir como medios de enseñanza sobre todo en las escuelas rurales.

De esta manera, un proyecto de ordenación de cuencas puede crear un doble efecto positivo: por una parte ayuda a la enseñanza en la cuenca, mejorándola cualitativamente, y por otra, la gestión de la instrucción que emprenden los maestros constituye un trabajo de extensión, divulgación y capacitación de las generaciones futuras de estudiantes sobre las cuestiones del ambiente circundante.

Pautas para materializar la idea

Para llevar a cabo esta idea son necesarias la coordinación y la cooperación a nivel ejecutivo entre la estructura creada para la administración de los proyectos de ordenación y las instituciones pedagógicas. En manos de estas últimas se pondrán los materiales del proyecto para su estudio y análisis, con el objeto de adaptarlos al lenguaje pedagógico y metodología necesarios para la enseñanza, así como para elegir los temas y materiales que podrán ser utilizados en cada nivel escolar existente en el área de la cuenca. Además, las escuelas seleccionarán los mapas o planos que puedan utilizarse en las clases o los cambios que necesitan para ello.

Resumiendo, las autoridades educacionales deberán elegir el método para hacer llegar a las escuelas los resultados de esa cooperación, pero es aconsejable solicitar la opinión de los maestros de la cuenca, así como la asesoría de los especialistas y técnicos del proyecto.

Establecidos todos los nexos, en la enseñanza general de la región se podrá impartir geografía, biología, química y quizás física y matemática, tomando como referencia los elementos del ambiente natural en el que se encuentra la escuela. Además, si existe la enseñanza politécnica en especialidades agrícolas, forestales, económicas u otras, los materiales que ofrece el proyecto serán empleados con mayor facilidad y profundidad para beneficio de los estudiantes.

Por ejemplo, en la cuenca hidrográfica del río Máximo (700 km²) ubicada al noreste de Camagüey, la mayor provincia de Cuba (15 837 km²), se está desarrollando un proyecto de ordenación y manejo integral. El proyecto consta de tres partes que corresponden a las tres subcuencas de los afluentes del río Máximo.

En la primera de ellas, Santa Cruz, llamada así por el río del mismo nombre que la drena (8 683 ha y 2 809 habitantes), se ha establecido de forma experimental una relación entre la escuela y el proyecto. Para ello, al grupo de especialistas encargados de la ordenación de la subcuenca se agregó un profesional experimentado del ministerio de Educación Provincial, con las siguientes tareas:

· ubicar y cuantificar las escuelas;

· determinar los niveles de enseñanza;

· estudiar las memorias descriptivas, planos, mapas y otros documentos resultado del estudio de la subcuenca;

· confeccionar un folleto factible de ser utilizado por maestros y alumnos, como material complementario de los libros de texto;

· seleccionar los planos y mapas que se puedan utilizar como medio de enseñanza.

Sección de un mapa del proyecto de ordenación de la subcuenca de Santa Cruz

Cumplidas estas tareas, se estableció un sistema de consultas con las autoridades educacionales de la provincia y de los tres municipios que conforman la estructura política de la subcuenca. De esta forma, se logró la aprobación e institucionalización de esta iniciativa y la autorización para su implantación en las siete escuelas existentes.

El técnico responsable impartió sesiones metodológicas en las seis escuelas primarias y en la única escuela secundaria básica del territorio. También, entregó el folleto para usarlo como material complementario de lectura y un juego de copias de los mapas escala 1:25 000 sobre uso de suelos, tenencia de la tierra, evaluación ambiental y medidas para la ordenación del territorio.

El documento entregado consiste en:

· introducción, en la cual se numeran los objetivos y se explica la importancia del trabajo;

· orientaciones metodológicas, donde se definen los niveles, grados, asignaturas y unidades en las que se debe aplicar;

· desarrollo, que contiene las características físico económicas, así como las cuestiones relacionadas con la protección de la naturaleza;

· conclusiones, donde se explica la manera de utilizar el material.

Resultados preliminares

El programa se inició en septiembre de 1993, al comienzo del año escolar, de forma experimental. Hasta la fecha, los resultados del seguimiento realizado en las escuelas son positivos, y la acogida que ha tenido la iniciativa entre los maestros y profesores ha sido realmente buena.

En síntesis, se considera que ha mejorado la calidad del proceso educativo, debido al mayor nivel de actualización y detalle introducido a la enseñanza de las Ciencias Naturales, al estudio teórico-práctico de la localidad y de la degradación del ambiente circundante, entre otros temas. Además, se considera importante el aporte material de los mapas como medios de enseñanza y se valoran otras influencias indirectas, como por ejemplo, la posibilidad de una mayor referencia para la definición de conceptos generales a partir de elementos de la subcuenca.

En cuanto a los resultados en el aumento de la cultura ecológica, éste es un proceso a mediano plazo que logrará el éxito sólo cuando los actuales alumnos lleguen a la vida económicamente activa.

Perspectivas y conclusiones

Esta es una posibilidad que puede ayudar eficazmente a la escuela, como institución, y a la enseñanza, como medio para crear la conciencia ecológica necesaria para promover la supervivencia de la naturaleza.

Actualmente, se están preparando los elementos para introducir la experiencia en las otras subcuencas del río Máximo, y se espera completarla cuando finalice el año escolar 1994.

Por otra parte, desde 1992, se iniciaron estudios para evaluar los conocimientos ambientales de los habitantes de la cuenca, mediante encuestas y otras técnicas, que proseguirán durante los próximos ocho años, con vistas a realizar análisis comparativos cada año. Junto con los resultados del proyecto y otras relaciones, se obtendrá una evaluación completa de la experiencia.

Bibliografía

FAO. 1983. Ordenación de las cuencas hidrográficas: participación de las poblaciones de montaña. Guías FAO: Conservación, N° 8. Roma, FAO.

FAO. 1988. Pautas para la evaluación económica de proyectos de ordenación de cuencas. Guías FAO: Conservación, N° 16. Roma, FAO.

FAO. 1989. Manual de campo para el manejo de cuencas hidrográficas. Medidas y prácticas para el tratamiento de pendientes. Guías FAO: Conservación, N° 13/3 Roma, FAO.

Michaelsen, T. 1991. Participación popular en la planificación de la orientación de cuencas hidrográficas. Unasylva, 42(164): 3-7.

Van Ginneken, P. y Thongmee, U. 1991. Primeros pasos para el desarrollo integral de la cuenca hidrográfica de Phu Wiang, en Tailandia. Unasylva. 42(164): 8-15.


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