PARTE I
ANALISIS MUNDIAL
ANALISIS MUNDIAL
NOVEDADES RECIENTES EN LA SEGURIDAD ALIMENTARIA MUNDIAL
En la Sexta Encuesta Alimentaria Mundial1,
publicada poco antes de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación
se llega a la conclusión de que si bien se han logrado notables
progresos en la seguridad alimentaria mundial durante los
últimos decenios, en 1990-92 la parte de la población de los
países en desarrollo cuyo acceso a los alimentos era
insuficiente representaba aún el 20 por ciento, mientras que dos
decenios antes era del 35 por ciento. Y lo que aún es más
notable, la cifra absoluta de la población con acceso
insuficiente a los alimentos había disminuido levemente pasando
de 920 millones en 1969-71 a 840 en 1990-92. Sin embargo, como se
subrayó en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, esa cifra
es inaceptablemente alta, ya que implica que una de cada cinco
personas del mundo en desarrollo no tenía alimentos suficientes
en 1990-92, lo que motivó el compromiso de la Cumbre de reducir
a la mitad, a más tardar en el año 2015, el número actual de
personas desnutridas. El conjunto de objetivos y acciones
relativos a este propósito quedaron consignados en el Plan de
Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación.
La evaluación de las novedades más recientes en la seguridad
alimentaria entraña varias dificultades debidas a las
limitaciones de los datos sobre muchos de los países. Es preciso
proceder con cautela en la interpretación de los cambios a corto
plazo en los indicadores de la seguridad alimentaria, ya que
muchos de ellos reflejan, para los países en cuestión, factores
transitorios que tienen un significado limitado en las tendencias
de la seguridad alimentaria. Sin embargo, los datos recientes
disponibles presentan ciertamente una serie de pautas claras que
permiten extraer algunas conclusiones provisionales.
En el Cuadro 1 se presentan algunos indicadores elegidos
relacionados con la disponibilidad de alimentos, su estabilidad y
el acceso a ellos en los países en desarrollo. Se agrupan los
países con arreglo a sus niveles medios de suministro de
energía alimentaria (SEA) en 1993-95 (columna 4). Es evidente
una relación estrecha entre los distintos indicadores: en
particular, cuanto más alto es el promedio de los ingresos per
cápita (columna 11), más bajo es el nivel de la correspondiente
insuficiencia alimentaria2 (columna 6) y mayor es la
capacidad de financiar las importaciones de alimentos (columnas
13 a 16).
CUADRO 1
Determinados indicadores de la seguridad
alimentaria en los países en desarrollo, por grupos de SEA
| 1
|
2
|
3
|
4
|
5
|
6
|
7
|
8
|
9
|
10
|
11
|
12
|
13
|
14
|
15
|
16
|
| Clases
de países por niveles de SEA en 1993-95 |
Número de países
|
SEA
(kcal por persona/día)
|
Porcentaje de la población desnutrida 1990-92
promedio
|
Producción de alimentos per cápita(variaciones
anuales %)
|
PIB real per cápita(dólares EE.UU
1987)
|
Importaciones de alimentos en porcentaje de
las exportaciones totales
|
Importaciones de alimentos en porcentaje de
las exportaciones totales
|
|
|
1989-91
promedio |
1993-95 promedio
|
Cambio porcentual de 1989-91 a 1993-95
|
|
1994
|
1995
|
1996
|
1991-96 promedio
|
1993-95
|
Variación media anual, 1990-94
(%)
|
1989-91
(%)
|
1993-95
(%)
|
1989-91
(%)
|
1993-95
(%)
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
) |
| <2
000 |
20
|
1 941
|
1 853
|
-4,5
|
52
|
-1,3
|
-1,4
|
3,1
|
0,0
|
343
|
-4,2
|
40
|
55
|
20
|
25
|
| 2
001-2 300 |
21
|
2 213
|
2 158
|
-2,5
|
34
|
0,3
|
-2,2
|
0,3
|
-0,6
|
603
|
0,5
|
36
|
44
|
15
|
16
|
| 2
301-2 500 |
22
|
2 406
|
2 397
|
-0,4
|
23
|
-0,1
|
2,2
|
-0,3
|
0,0
|
1 573
|
-0,5
|
24
|
26
|
12
|
14
|
| 2
501-2 800 |
18
|
2 548
|
2 653
|
4,1
|
18
|
1,5
|
1,8
|
-0,1
|
1,2
|
1 740
|
2,9
|
12
|
13
|
11
|
11
|
| 2
801-3 000 |
8
|
2 787
|
2 888
|
3,6
|
9
|
-0,1
|
0,5
|
1,3
|
1,0
|
4 000
|
1,4
|
15
|
16
|
13
|
13
|
| >3
000 |
14
|
3 135
|
3 234
|
3,2
|
6
|
0,1
|
2,0
|
8,1
|
4,3
|
4 736
|
2,5
|
19
|
19
|
11
|
11
|
Nota: Este examen se basa en las experiencias de los
países. Por ello, todos los promedios de grupos de países son
simples promedios aritméticos, en los que se ha dado a todos los
países la misma ponderación. Los promedios ponderados en
función de la población no son apropiados a efectos de este
examen, ya que unos pocos países predominan en cada grupo de
países en términos de población. Se observará, no obstante,
que los porcentajes de población desnutrida en los distintos
grupos, que se indican en la columna 6, son muy próximos a los
promedios ponderados mediante la población. Fuentes:
Datos de la FAO y del Banco Mundial.
- En lo que respecta a la mayoría de los indicadores
relacionados con la seguridad alimentaria, la pauta
general parece ser la de una diferencia creciente entre
los países con niveles relativamente altos de ingestión
media de alimentos y aquellos con niveles relativamente
bajos. En efecto, los niveles medios del SEA disminuyeron
entre 1989-91 y 1993-95 en los países donde eran ya
inicialmente muy bajos, mientras que aumentaron
sensiblemente en la mayoría de los países donde eran ya
relativamente altos. El promedio del SEA per cápita de
los 20 países con los niveles más bajos en 1989-91 era
de 1 941 kcal per cápita/día, pero disminuyó a sólo 1
853 en 1993-95, lo que indica una mayor difusión e
intensidad de la inseguridad alimentaria en el segundo
período. No obstante, como nota positiva cabe señalar
que entre los países donde se registraron niveles más
altos de SEA figuran algunos de los más poblados de cada
región: Argentina, Brasil, Colombia y México en
América Latina y el Caribe; Nigeria en Africa; China,
India e Indonesia en Asia; y Egipto, Marruecos, la
República Arabe de Siria, la República Islámica del
Irán y Turquía en el Cercano Oriente.
- Mientras eran sólo 14 países los que tenía un SEA per
cápita inferior a 2 000 kcal en 1989-91, esa cifra
había aumentado a 20 en 1993-95, lo que es otra prueba
del empeoramiento de la situación en el margen inferior
de la escala de la seguridad alimentaria. Además, por lo
menos dos de los países con un SEA de menos de 2 000
kcal en 1993-95 (Mongolia y Togo) tenían un SEA de más
de 2 200 kcal en 1989-91. Pese a los limitados progresos
logrados en unos pocos países, sólo uno, Rwanda, había
conseguido salir del grupo de los de menos de 2 000 kcal.
Sin embargo, datos más recientes sobre este país
indicarían probablemente un marcado empeoramiento de la
situación como consecuencia de los conflictos civiles y
los malos resultados de la producción y el comercio.
- En 1991-96 los mayores aumentos de la producción de
alimentos per cápita se consiguieron en los países
donde los niveles del SEA eran ya altos, lo que pone de
manifiesto la estrecha correlación entre la eficiencia
del suministro interno y los niveles de ingestión de
alimentos. La producción alimentaria creció en medida
especialmente notable en los países con un SEA superior
a 3 000 kcal per cápita/día (figuran entre los aumentos
más elevados los logrados por los países del Africa del
Norte, excepto la Jamahiriya Arabe Libia), mientras que
el incremento fue moderado en los países con un SEA
entre 2 500 y 3 000 kcal (si bien China, Ghana y Myanmar
elevaron notablemente su producción de alimentos per
cápita). En cambio, no se registró ningún progreso,
sino que hubo empeoramientos en algunos casos, en los
países con un SEA inferior a 2 000 kcal. Entre los 20
países de este último grupo, sólo Etiopía, y en menor
medida Angola, Camboya, Chad, Malawi, Zambia y Zimbabwe,
consiguieron elevar sensiblemente la producción de
alimentos per cápita durante 1991-96.
- Los aumentos mayores del PIB per cápita correspondieron
a países donde los niveles del SEA eran superiores a 2
500 kcal. En el grupo de países con un SEA de más de 3
000 kcal, se registraron notables incrementos de los
ingresos per cápita entre 1990-92 y 1993-95,
especialmente en Argentina, la República de Corea y la
República Arabe de Siria. En los países de Asia que
figuran en el grupo de 2 500-3 000 kcal, como China,
Indonesia, Malasia, Tailandia y Viet Nam, el crecimiento
de los ingresos per cápita fue también sólido. Otros
ejemplos de economías en rápida expansión con niveles
relativamente altos del SEA son los de Chile, Panamá y
Uruguay. En neto contraste con esto, los países con los
niveles más bajos de SEA registraron efectivamente
descensos del PIB per cápita. Estos descensos fueron muy
acentuados en Haití, Angola, Mongolia y Sierra Leona,
pero en todos los demás países del grupo de menos de 2
000 kcal, salvo en Mozambique y Camboya, los ingresos per
cápita disminuyeron o se mantuvieron estancados. Datos
provisionales sobre Afganistán indican una situación
especialmente inquietante, ya que el promedio del consumo
alimentario era el más bajo de todos (1 456 kcal per
cápita/día en 1993-95, un 24 por ciento menos que en
1989-91). Además, la producción de alimentos per
cápita de Afganistán disminuyó sensiblemente durante
1991-95 y se hundió en 1996, debido a una combinación
de factores como los conflictos civiles, los
consiguientes desplazamientos en gran escala de la
población y la escasez de insumos debida a que las
reservas de divisas se destinaron a importar alimentos
para el consumo corriente.
- Un desarrollo de los acontecimientos igualmente
desafortunado es el que sugieren los indicadores del peso
financiero de las importaciones de alimentos
(consistentes en las relaciones entre las importaciones
de alimentos y las importaciones totales, y entre las
importaciones de alimentos y las exportaciones totales).
Las importaciones de alimentos no sólo representan una
gran parte del comercio total de los países con SEA bajo
(más del 50 por ciento del valor de las exportaciones
totales en los que tienen un SEA inferior a 2 000 kcal
por persona/día en los últimos años), sino que está
creciendo su peso relativo. En cambio, las relaciones se
mantuvieron bastante constantes en los países con
niveles más altos de SEA. En varios países de los
grupos de más de 2 300 kcal, como Mozambique, Haití,
Comoras, Rwanda, Gambia y Sierra Leona (y otros pocos de
los grupos de SEA superiores), el valor de las
importaciones de alimentos fue superior al de los
ingresos totales de exportación. Fue un caso extremo el
del Iraq, donde las sanciones comerciales después de los
años del conflicto elevaron la relación entre las
importaciones de alimentos y el total de las
exportaciones del 57 por ciento en 1989-91 al 189 por
ciento en 1993-95. Aunque en algunos casos estas
situaciones implican la disponibilidad de otras fuentes
de financiación de las importaciones, como el turismo y
las remesas de los emigrantes, en muchos casos se
explican por graves déficit en el sector de las
exportaciones y por una dependencia decisiva de la ayuda
alimentaria o de distintas formas de financiación en
condiciones de favor.
- De los 20 países cuyo SEA per cápita era inferior a 2
000 kcal por persona/día en 1993-95, 16 son de Africa,
mientras que tres Afganistán, Camboya y
Mongolia se hallan en Asia y uno, Haití, en
América Latina y el Caribe. En 10 de esos 16 países
africanos, la situación en cuanto a la ingestión de
alimentos que era ya precaria en 1989-91 empeoró aún
más en 1993-95. Las reducciones más pronunciadas del
SEA (7 por ciento o más) registradas en Africa entre los
países del grupo de menos de 2 000 kcal fueron las que
se produjeron en Togo, la República Unida de Tanzanía,
Liberia, Somalia, la República Democrática del Congo y
Zimbabwe. Este grave empeoramiento de la situación se
derivó de distintos factores, como condiciones
atmosféricas adversas y problemas de transición al
evolucionar las economías de un fuerte control
gubernamental a un entorno más liberalizado. Sin
embargo, los empeoramientos más graves estaban
relacionados en muchos casos con conflictos civiles e
inestabilidad política. En particular, en Somalia, la
guerra civil unida a catástrofes naturales provocó una
penosa situación de inseguridad alimentaria que ha
tendido a empeorar en los últimos años. Este país,
cuyo SEA era ya de sólo 1 727 kcal en 1989-91, padeció
ulteriores reducciones en su producción de alimentos
(del 1,7 por ciento al año en el período 1991-96),
grandes desplazamientos de población provocados por los
conflictos civiles y la destrucción de la
infraestructura económica. También en Liberia el
empeoramiento de la situación de seguridad alimentaria
se debe sobre todo a conflictos civiles, mientras que en
la República Democrática del Congo el hundimiento de la
infraestructura económica y administrativa es la causa
del notable deterioro de las condiciones de seguridad
alimentaria.
- Pese a que es evidente la polarización cada vez mayor de
los países en los extremos superior e inferior de las
escalas de ingresos y seguridad alimentaria, que se
registra desde comienzos de los años noventa, en los
años más recientes se han producido algunas novedades
alentadoras. Las buenas noticias provienen sobre todo de
la región africana. Como se indica más adelante, la
producción tanto agrícola como ganadera creció
notablemente en el Africa subsahariana en 1995 y más
aún en 1996, participando la mayoría de los países en
esta expansión. Además, la revitalización económica
registrada en el Africa subsahariana en 1994-95 se
amplió en 1996, haciendo que, en ese último año, el
índice de crecimiento del PIB de la región fuera del 5
por ciento, el más alto de los dos últimos decenios.
1 FAO. 1996. Sexta
Encuesta Alimentaria Mundial. Roma.
2 La metodología para
evaluar la insuficiencia alimentaria en un determinado país se
explica en la Sexta Encuesta Alimentaria Mundial, Apéndice 3.
Esta metodología sustituye al índice agregado de seguridad
alimentaria en los hogares, elaborado anteriormente para los
informes de evaluación del Comité de Seguridad Alimentaria
Mundial.