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Comentarios


Comentarios

Susana Poats

Silvia Vega

Sonia Palán

Magdalena León

Rocío Alarcón

Ineke van de Pol

Cecilia Amaluisa

Magdalena Mayorga

Comentarios

Los siguientes textos son un resumen de los comentarios verbales de las participantes que fueron grabados y luego transcritos, se ha mantenido el orden en el cual fueron emitidos.

Susan Poats: hacia un análisis social generizado de lo forestal

1. Concuerda con el análisis de Alexandra a la primera parte del documento, porque además contextualizó la situación del PAFE.

2. Propone que la discusión del día se centre en la contradicción que prevalece actualmente en el PAFE: la ejecución del Plan requiere de una amplia participación de los actores del sector forestal, pero ésta no se ha logrado Se preguntó porqué ha ocurrido tal contradicción, cómo superarla (si es que fuera posible hacerlo).

3. Cuestiona la larga lista de proyectos (59) que cobren un amplio espectro de temas dispersos. Destaca que la mitad de estos proyectos está sin financiamiento y solo en tres hay una línea activa de género.

4. Propone avanzar más en el planteamiento hecho por Alexandra sobre la invisibilización de actores sociales como las mujeres, los jóvenes y los menores. Pero señala la necesidad de recalcar las diferencias intergeneracionales y contextualizar el análisis cuando se trabaja el enfoque de género.

5. Recoge la critica hecha por Alexandra a la caracterización del sector forestal en el sentido de que un listado de problemas de manejo, no permite integrar el enfoque de género. Y aquí hace un interesante aporte. El análisis de género necesita asentarse en compleja caracterización del contexto social, aspecto que está ausente en el documento. Y se pregunta por dónde iniciar la integración analítica de lo forestal y lo social: a través únicamente de la perspectiva de género, o a través de un análisis social generizado, con lo cual cubren simultáneamente los dos vacíos.

6. Con respecto a los pasos inmediatos para corregir la ausencia de mujeres en las instituciones del PAFE propone tanto la participación de representantes de las organizaciones de mujeres en las instancias de decisión, como la incorporación permanente de una especialista en género dentro de los comités e instancias técnicas.

Sonia Pulan: las instituciones forestales son escenarios de conflicto

1. Está de acuerdo con la necesidad de integrar mujeres en las distintas instancias de decisión del PAFE. Pero propone "trascender los comités interinstitucionales donde siempre nos ubican, detrás del telón" y lograr una mayor visibilidad pública, ubicándonos en las esferas más altas, donde realmente se toman las decisiones, en los espacios donde se armonizan las políticas sectoriales con la política general del estado y con las estrategias nacionales de desarrollo.

2. Cuestiona la ausencia de una reflexión sobre la tenencia y propiedad de la tierra en la caracterización del sector forestal presentada en el documento. Este es un tema, dice, que atañe a todas las mujeres rurales, porque ellas tienen mayores dificultades que los hombres de acceder a este y otros importantes recursos naturales.

3. Tiene reparos con respecto a la caracterización institucional del documento, donde se está pensando en la participación como un instrumento para armonizar la política y no como un mecanismo fundamental para superar conflictos. Ella considera que las instituciones que dirigen la política forestal son escenarios de conflicto, pero no entre las grandes empresas madereras y las institución rectoras del sector, donde aparentemente ha habido más bien alianzas, sino entre otros actores sociales que no son identificados en el documento. Por lo tanto, la participación de las mujeres debe traducirse en una acción ciudadana de control y vigilancia de los recursos patrimoniales de la sociedad, como son los bosques.

Silvia Vega: la representación de la CPME en el CIC-PAFE debe ser provisional

1. Señala la contradicción en el documento con respecto al carácter que tiene la participación de determinados actores sociales. Mientras en la página 11 se dice que comunidades negras, indígenas y más recientemente organizaciones de mujeres participan activamente en el sector forestal, en la página 49, cuando se aplica el método de planificación estratégica situacional (PES), el INEFAN, actor que declara el problema, considera que el apoyo que recibiría el PAFE de parte de la Confederación de Nacionalidad Indígenas del Ecuador (CONAIE) es débil y ya no aparecen negros ni mujeres.

2. Con respecto a la representación de las mujeres el CIC-PAFE, plantea que la única instancia organizativa de mujeres que ha mostrado interés en el tema del medio ambiente es la Coordinadora Política de Mujeres Ecuatorianas (CPME) que tiene una comisión de medio ambiente en funcionamiento. Sin embargo, se trata básicamente de intelectuales y técnicas urbanas, que para expresar con transparencia los intereses de las mujeres rurales y sus organizaciones, necesitarían un vinculo, y ese rol lo podrían cumplir algunos de los proyectos actualmente en ejecución.

3. Para que la participación de la CPME en representación de las mujeres rurales sea legitima y eficiente, es necesario conocer sus problemas sistematizando, por ejemplo, las experiencias de aquellos proyectos auspiciados por el PAFE y que ya han desarrollado un trabajo directo con las mujeres vinculadas a actividades forestales. Para que la representación sea legitima es necesario conocer los intereses y demandas de esas mujeres, saber qué tipo de conflictos enfrentan.

Magdalena León: la relación mujeres-silvicultura no es aún socialmente visible ni evidente

1. Hay áreas temáticas como la educación y la salud donde las mujeres han tenido una participación directa y visible desde hace décadas. Por lo tanto, lo que ha hecho el movimiento de mujeres es apoyar sus reinvindicaciones, puesto que ellas han tenido capacidad prepositiva para poner en claro sus intereses y necesidades.

2. En contraste, la relación mujeres-forestación no es socialmente visible ni evidente, salvo a nivel filosófico, ético y político, como usuarias de los recursos naturales y conocedoras de los ecosistemas. El hecho de que las mujeres se vean particularmente afectadas con la deforestación y de que participan en actividades forestales, no las visibiliza automáticamente, como actoras con su propia representación política. La relación mujeres silvicultura es algo a construir, a descubrir. No sabemos qué dicen, qué demandan las mujeres de la Amazonia y de la Costa. Este espacio lo puede abrir el PAFE, porque no se dará espontáneamente.

3. Si aceptamos que la relación mujeres - silvicultura no es visible, tampoco podrá ser trasladada inmediatamente a los espacios de las políticas públicas. En este primer momento habrá que partir del hecho de que existen principios generales compartidos por las mujeres y los ambientalistas, y eso ya nos arma para participar en espacios interinstitucionales, quizás no como institución, pero si como un sector social. Tal participación se respalda también en todas las declaraciones y convenios internacionales que recomienda facilitar el acceso de las mujeres, en general, a la toma de decisiones.

4 Propone diferenciar dos niveles El primero corresponde a la representación de un actor existente y reconocido - las mujeres - en el campo forestal, un tema y un espacio que tradicionalmente ha sido visto como masculino. Desde este punto de vista considera muy legitimo integrarse al Comité del CIC-PAFE. El segundo nivel se referiere a la identificación y recuperación de los intereses particulares de las mujeres rurales ligadas a la silvicultura, de tal manera que se constituyan en actoras del sector forestal con los mismos derechos que los empresarios madereros, por ejemplo. Este es otro espacio en el cual el PAFE puede apoyar creando el espacio institucional donde ello ocurra.

Rocío Alarcón: la investigación permite reconocer el rol de las mujeres en la silvicultura

1. En el documento no hay un reconocimiento explícito de la importancia que tiene la investigación local para reconocer la fortalezas y debilidades de las mujeres rurales en la silvicultura. Por ejemplo, en la Amazonia ecuatoriana se han encontrado experiencias de mujeres que manejan hasta 200 especies.

2. Por esta falencia ocurren casos como el siguiente. Se ha formado un grupo que está buscando la manera de lograr la fertilidad de ciertas semillas, cuando hay mujeres que ya conocen este procedimiento e inclusive el manejo de especies protegidas.

3. Se pregunta dónde están los espacios institucionales, a través de los cuales se informe a la opinión pública la habilidad y el conocimiento que tienen las mujeres sobre el quehacer forestal. De existir, estos grupos permitirían crear nexos entre las mujeres campesinas y otros actores del sector forestal como son los madereros. Sostiene que este tipo de articulaciones no han sido consideradas en el documento del PAFE.

Ineke van de Pol: sin el trabajo de las mujeres no habría agroforestería

1. El PAFE pone más acento en las plantaciones masivas que en la forestería comunitaria. Sin embargo, hay mucho interés en las comunidades campesinas de la sierra ecuatoriana, sobre toda entre las mujeres que viven en esas comunidades, de establecer pequeñas plantaciones por varios motivos, entre ellos la protección del suelo.

2. En aquellas comunidades en las cuales los hombres migran a las urbes de lunes a viernes, son las mujeres quienes están a cargo de las actividades productivas. Aunque todavía ellas no toman las decisiones sobre el tipo de árbol que se debería plantar, se notan ya ciertos cambios con respecto al reconocimiento de la participación de las mujeres, que podría avanzar mucho más rápido si instituciones como el PAFE apoyan el proceso, a través de las organizaciones e instituciones que integran el CIC-PAFE.

3. Sostiene que la invisibilización de las mujeres se debe a que la mayoría de actores del sector forestal no está consciente de la importancia que tiene la participación femina en el desarrollo de la silvicultura. De allí que los actores sociales que integran el CIC-PAFE enuncien verbalmente su interés, pero no lo acompañen de acciones que beneficien a las mujeres.

Cecilia Amaluisa: es necesario conocer las demandas educativas de actores sociales

1. Tal como está caracterizado el sector forestal en el documento no nos dice nada sobre las relaciones de género. Si el PAFE quiere integrar a las mujeres es necesario que en dicha caracterización haya un análisis de género, para saber qué comportamientos de género se quieren modificar a través de las acciones del PAFE.

2. En el documento analizado tampoco hay una caracterización de las poblaciones en las que están interviniendo. Existen, por ejemplo, actores como las comunidades que están presionando sobre el bosque o sobre las áreas naturales, las instituciones que operan en las regiones, y las personas e instituciones encargadas de tomar decisiones.

3. Para poder decidir qué estrategias, qué políticas, qué acciones emprender, por ejemplo en el campo educativo, necesitamos conocer los intereses de los actores que ocupan los distintos niveles. En el documento falta información sobre las relaciones de género y sobre los actores sociales en general.

Magdalena León: afirmemos los derechos de las mujeres y nutrámonos de las experiencias en curso

1. Hay un cierto inmediatismo con respecto al tratamiento del enfoque de género: queremos que se adopte y, al mismo tiempo, queremos saber cuáles van a ser los resultados. Esta posición crea un cuello de botella, porque el enfoque de género tanto teórica como metodológicamente tiene aún mucho camino por recorrer, es algo que está en construcción y que un Plan como este debería impulsar. Sabemos lo que tenemos que hacer, pero no sabemos bien cómo Por ello coincido plenamente con lo que Ineke ha propuesto: la necesidad de crear una unidad que trabaje continuamente en el cómo hacerlo, que provea de insumos a los otros programas y actividades, para que, así, se vuelva viable la declaración de que género debe atravesar todo el Plan.

2. Sobre la pregunta cómo esta propuesta se sitúa en el contexto de las políticas ecuatorianas hacia las mujeres, en el documento no se establece ninguna relación con ninguna otra política de género ni con ninguna otra instancia donde las mujeres estén organizadas. Esta omisión es particularmente importante en lo que tiene que ver con desarrollo rural, donde ya hay un camino recorrido en torno a los temas de mujer y género. Si el CIC-PAFE es una instancia de coordinación porqué no plantearse las posibilidades de articulación, a través del tema mujer, con otros espacios estatales que ya tienen experiencias en este tema.

3. Otro aspecto que conviene destacar, y cuyo vacío se desprende de la ausencia de una visión social en el documento, se refiere a los distintos niveles que existen en la relación mujeres-recursos naturales. Una es aquella relación más filosófica y general sobre los derechos que tienen las mujeres de defender los recursos naturales de su país y de reclamar su acceso a la toma de decisiones. Otro es el plano más especifico y cotidiano en el se mueven aquellas mujeres que están en contacto directo con los recursos naturales, aquellas que extraen productos del bosques y para quienes debería diseñar un tratamiento especifico.

4. Con respecto a los seis programas presentados en el documento y analizados por Ineke, podríamos echar mano del arsenal de políticas hacia las mujeres que ya están disponibles. Por ejemplo, en el Programa de Fortalecimiento Institucional un primer paso que se puede aplicar de inmediato es la discriminación positiva, para superar el predominio de hombres en las instituciones y el sesgo masculino del programa. La integración de una representante de las mujeres en el CIC-PAFE es algo posible y necesario, es una cuestión de afirmación de derechos. Si tenemos que develar nuestros intereses de género sobre los recursos naturales, transformar esto en un discurso que apele a nuestros intereses y necesidades es un proceso que tiene que darse. Por ello considero que la representación de las mujeres en el CIC-PAFE es perfectamente válida, aunque en este primer momento no sea la mujer extractora de recursos en la Amazonia la que asista el Consejo.

5. Sobre los programas de capacitación e investigación, que como Ineke señalaba tienen muchos puntos en común, lo que debe hacer de inmediato es incorporar la visión social y de género. Aquí recojo el comentario de Ineke sobre la pretensión de los técnicos de que como ellos formulan o capacitan son los que saben qué hacer sobre el tema y cómo tratarlo. Lo que en el documento se ve es que esos técnicos no han podido recoger las prácticas y conocimientos de los distintos actores; más bien se trata a todos los actores como que no conocen nada y que con una práctica de un solo estilo van a conocer y manejar adecuadamente los recursos, cuestión que antes de dicha capacitación no lo estaban haciendo. En el documento subyace la idea de que todos manejan inadecuadamente los recursos. La perspectiva de género es clave para revertir esta visión.

6. Coincido con Ineke en las sugerencias específicas que ha dado para comenzar a retrabajar los seis programas, y en los contenidos del programa de género. Sin embargo, quiero ahora recoger su comentario sobre la viabilidad de dicho programa. En la situación de inestabilidad política que estamos viviendo, qué institución se va a hacer cargo del tema y lo va a manejar con eficiencia. En otras condiciones políticas, menos severas que las actuales, los temas de género han sido tratado por el Estado ecuatoriano en forma residual, como si se tratara de un componente que se quita y se pone, que cambia de un periodo presidencial a otro, que se capacita a la gente y luego se la remueve. Toda esta situación de inestabilidad y de falta de continuidad está acentuada en el actual momento político, y es justo ahora cuando estamos proponiendo iniciar algo que requiere de mucha volutad política, mucho compromiso, además de recursos financieros y de personas capacitadas que se concentren en dicho programa, de gente que tenga experiencia y formación. Estos son temas que deberíamos discutir durante el día.

Magdalena Mayorga: no estamos validando el documento

Hasta el momento el documento ha pasado por un maquillaje de género Este es un primer paso, pero de ninguna manera es suficiente El sentido de este taller no ha sido el de validar el documento desde un punto de vista de género, para que luego con algunos ajustes el CIC-PAFE prepare un documento final que no nos convence.

Cecilia Amaluisa: las estratregias del PAFE deben cruzarse con las de otros sectores como el educativo

1. En el caso de las estrategias destaca la gran diferencia que existe en considerar la influencia del PAFE hacia adentro en el INEFAN, y hacia afuera con otras instituciones y actores sociales. Si las estrategias son a largo plazo, ello implica que debe haber personal capacitado para negociarlas con los instituciones y actores externos. La viabilidad depende de la agilidad y monitores internos del INEFAN, para concertar y lograr la participación de otros ministerios, universidades, organizaciones sociales. Porque el compromiso externo es un prerrequisito para que algunos programas y estrategias efectivamente se cumplan.

2. Aumentar la participación de las mujeres en todos los niveles de las instituciones del sector forestal es un asunto de oportunidades educativas. Muy difícilmente se logrará incorporar un mayor número de mujeres en los distintos niveles de operación del PAFE, especialmente en los niveles inferiores e intermedios, mientras no exista una relación del sector forestal con el sector educativo nacional Una gran debilidad de las estrategias PAFE es que no han considerado el apoyo de estrategias colaterales que dependen de otros sector distintos al forestal. Las estrategias tal como están planteadas no pueden cruzarse fácilmente con otras de otros sectores

3. Le preocupa el hecho de que en el documento no se mencione a otros proyectos como el Proyecto de Protección a la Biodiversidad (GEF) que está montando un sistema nacional de capacitación y entrenamiento para el personal del INEFAN, o las actividades de otras instituciones de educación ambiental Al leer los programas y las estrategias relacionadas con capacitación y educación ambiental, parecería que se está tratando actividades únicas, cuando en realidad están muy relacionadas con las que desarrollan otras instituciones de investigación, educativas o industriales.

Magdalena Mayorga: la perspectiva social es pobre

1. En el documento analizado, la perspectiva es pobre en ciencias sociales y no solo en género

2 En todos los programas debería considerarse un componente específico para trabajar la participación.

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