Página precedente Indice Página siguiente


La explotación maderera en los bosques tropicales del Africa Occidental

D. H. BUCKLE

United Africa Company, Londres

Es probable que entre los muchos problemas con que tropiezan las compañías madereras en todo el mundo, en ninguna parte sean éstos tan arduos como los que se les presentan a las compañías que trabajan en los bosques higrofíticos del Africa Occidental.

La cinta cinematográfica The Twilight Forest, producida por Unilever, expone algunas de las dificultades de los trabajos de su compañía dependiente, la United Africa Company (Timber) Limited, y de sus asociadas las African Timber and Plywood (Nigeria) Limited, y African Timber and Plywood (Ghana) Limited, en dichos bosques. En este articulo se describen las operaciones expuestas gráficamente en dicha película y los procesos de transformación de la madera en forma comercial.

TOPOGRAFÍA

LA zona forestal del Africa Occidental se extiende - sobre una superficie de 388.500 Km.2 en una profundidad que varía de 80 a 240 kilómetros de la costa.

En Nigeria, de una superficie total de 966.000 Km.2, alrededor de 360.000 son terrenos forestales. Sin embargo, es la región occidental la que contiene las zonas productoras de madera más importantes de Nigeria, ya que en las provincias septentrionales no se extrae madera para la exportación y sólo pequeñas cantidades en las provincias orientales. La superficie total de las provincias occidentales es de 114.000 Km.2, de los cuales 48.000 Km.2, o sea el 42 por ciento, está cubierto por bosques, y más de la mitad de esta extensión 127.400 Km.2, es bosque cerrado, lo que significa que los árboles crecen tan espesos que existe una cubierta de copas cerrada y continua. Las reservas forestales se elevan a 10.000 Km.2, de esta superficie, mientras que otros 17.375 Km.2, no constituyen reserva.

La reserva forestal no está formada por un bosque continuo, sino por un gran número de islotes aislados en forma irregular distribuidos por toda la superficie del bosque cerrado.

En Ghana, 77.700 Km.2, o sea una tercera parte del país, constituye la zona de bosque cerrado. La mitad de esta superficie ha sido transformada en terreno agrícola, y de los restantes 44.000 Km.2, de bosque, alrededor de 15.500 han sido declarados reservas forestales y el resto han quedado sin reservar, o sea, 28.500 Km.2, Esta última extensión se dedicará finalmente a la producción agrícola, mientras que los restantes 15.500 Km.2, se conservarán a perpetuidad.

En los bosques del Africa Occidental crecen juntas muchas especies diferentes. En ninguna parte puede el explotador estar seguro de que una extensión de terreno le producirá un buen rodal de árboles y que otra puede despreciarse completamente por improductiva, lo mismo por la cantidad que por la calidad de la madera disponible.

De las tres clases de bosques del Africa Occidental - pantanoso, sabana y bosque cerrado - solamente en el último la masa de madera permite una explotación comercial productiva en gran escala. En ellos los árboles madereros del Africa Occidental adquieren sus valiosas características, troncos altos y limpios, empezando con frecuencia las primeras ramas por encima de los 30 metros del suelo. En términos generales, cuando hay dos máximos de lluvia al año, el bosque es siempreverde, mientras que si sólo existe un máximo anual acentuado, seguido por una estación relativamente seca (como ocurre, por ejemplo, en los climas de «monzón»), el bosque es caducifolio y pierde sus hojas en el verano.

Los bosques del Africa Occidental no son tan difíciles de penetrar como las selvas de la Federación Malaya, y en algunos distritos es posible caminar a través del bosque con relativa facilidad. Existe, sin embargo, una gran diversidad de árboles forestales y de vegetación de segundo crecimiento de distintas edades, y raramente se presentan los árboles gigantescos en golpes o grupos de un solo tipo. El explotador maderero tiene, por tanto, que buscar cuidadosamente los árboles de la especie y madurez convenientes.

Casi la mitad de las zonas forestales concedidas en arriendo a la Compañía son bosques «abiertos» en donde los nativos se asientan y practican la agricultura. La forma tradicional de desmontar el terreno es mediante la quema y por tal motivo se pierde constantemente una gran cantidad de madera valiosa. Como, en opinión del Departamento de Montes, es casi seguro que los árboles madereros de cualquiera zona resultarán destruídos en un futuro próximo, ya sea por dedicar el terreno a la agricultura, a la expansión urbana, o a la construcción de carreteras, el Departamento de Montes puede designar zonas para realizar cortas de salvamento y los concesionarios pueden entonces explotar la zona totalmente, es decir, que pueden extraer toda la madera sin restricciones y sin preocuparse por la regeneración del bosque. Esto constituye una verdadera operación de salvar lo que se pueda y, si no fuera por ello, la madera de muchos sectores sería quemada o se dejaría pudrir después de derribarla.

El resto de las zonas forestales de la Compañía son «reservas forestales» en las que las cortas se llevan a cabo de conformidad con los planes del Departamento de Montes. En estos planes se considera la madera como una cosecha y están destinados expresamente a impedir la denudación del bosque y desde luego a preservarlo con carácter permanente. Un tranzón que ha sido explotado una vez se cierra hasta que vuelve a crecer el bosque de nuevo, lo cual puede requerir incluso un plazo de un siglo. Mientras tanto, el Departamento de Montes selecciona y protege a los arbolitos nuevos, destruye por envenenamiento los inútiles, evita el desarrollo de la maleza y hace todo lo posible para favorecer la regeneración. A su debido tiempo, el sector correspondiente será incluso más abundante que lo era en el momento de la corta original.

Cada concesión está dividida en cuadrados de una milla de lado, y la Compañía debe designar cuáles son los cuadrados que explotará en un período de cinco años. Una vez hecho esto no se pueden explotar los demás, ni tampoco volver a explotar los indicados una vez transcurrido el tiempo establecido por la autoridad local para terminar la extracción.

Reseña histórica

En el Africa Occidental la tradición de la corta de madera ha sido heredada por las actuales compañías. Hasta finales del siglo XIX no existía en Nigeria ninguna compañía exportadora de madera y los grandes recursos naturales del bosque estaban intactos.

Alrededor de 1890, algunos exploradores decididos, como Crauston, McNeil y Mathieson, comenzaron a actuar en la provincia de Benin, haciendo de Sapele el primer puerto para exportar madera de Nigeria. Las primeras empresas que actuaron en el país fueron McIvers McNeil Scott y Miller Brothers. La última citada, famosa casa comercial del Africa Occidental, comenzó sus actividades madereras en Kok, en el río Benin, en 1917.

En aquellos primeros tiempos, las únicas exportaciones eran las de trozas, de las cuales sólo se embarcaban pocas especies, como la madera de Sapele, la de Lagos (caoba de Lagos), la de Sida (nogal africano) y la de Iroko.

Con la constitución de la United Africa Company en 1929, por fusión de la Niger Company y la African and Eastern Trade Corporation, los intereses madereros pasaron a una administración unificada, que está representada hoy por la United Africa Company (Timber) Limited.

Especies

Las especies más corrientes explotadas hoy día son: nogal, caobo, obeche, agba, niangon, iroko, sapele, guarea, opepe, makore, edinam e idigbo. Aunque la Timber Development Association Limited ha publicado un folleto titulado Timbers of West Africa, en el que se dan amplios detalles de las características y aplicaciones de 72 especies diferentes de maderas del Africa Occidental, todas las cuales son de algún valor comercial la Compañía actualmente sólo extrae en conjunto unas 20 especies.

Durante los años de la guerra y después de ésta, se presentó una oportunidad de popularizar un mayor número de maderas del Africa Occidental de valor intrínseco, y hubo momentos en que la United Africa Company estaba procediendo a extraer cuarenta especies comerciales valiosas. Se realizan esfuerzos constantes y persistentes para investigar e introducir una mayor variedad de especies en la lista comercial, ya que sólo por este procedimiento se puede aprovechar la verdadera riqueza de estos bosques.

Consideraciones preliminares

Los problemas con que se tropieza en la iniciación de las actividades madereras en el Africa Occidental son complejos, por el hecho de que no solamente hay que tener en cuenta los caprichos del clima, el terreno las condiciones del suelo, etc., sino también las diferentes tradiciones y usos del pueblo en cuyos terrenos se han de desarrollar las operaciones.

Antes de que una industria maderera pueda establecerse en un medio primitivo es preciso hacer muchas cosas. En primer lugar, alguien debe explorar el bosque y decidir si existen suficientes árboles comerciables y si el costoso proceso de abrirlo a las operaciones de explotación será suficientemente compensado con la madera que se pueda obtener.

La primera medida antes de la exploración consiste en obtener de los propietarios la autorización para inspeccionar y reconocer el bosque y solicitar que se haga la concesión. Esto asegura a la Compañía el derecho a la «primera negativa» por parte de los propietarios del terreno.

Los árboles de los bosques de Nigeria y de Ghana son propiedad de las comunidades africanas, a las que pertenece la tierra en que viven. Los procedimientos para obtener la concesión varían de uno a otro territorio, pero son similares en tres aspectos importantes: primero, el procedimiento lo establece la ley; segundo, los intereses del arrendador, que en algunos casos puede ser analfabeto, están completamente protegidos; tercero, el concesionario obtiene cierta seguridad de que los derechos de su concesión son válidos legalmente para la totalidad del período designado en la concesión.

Enumeración por muestreo

Una vez que se ha obtenido la opción, se procede a realizar una evaluación por muestreo de la madera existente en la zona.

A intervalos regulares en todo el bosque se toma una serie de fajas de muestra; la extensión de estas fajas alcanza en total de ordinario 1,25 por ciento o 1/80 parte de la superficie forestal. En el curso de este reconocimiento se registra cada uno de los árboles de tamaño comercial existentes en las fajas exploradas, por especies y por grupos de tamaños, dedicando atención especial a los aspectos topográficos que pueden influir en la extracción y el transporte.

Esto da una idea aproximada de las posibilidades comerciales del terreno y sobre ella se basa la Compañía para decidir solicitar o no la concesión.

Una vez que la Compañía ha decidido que una cierta zona de bosque presenta buenas posibilidades comerciales, procede a solicitar la concesión, la cual, si se trata de una zona extensa, será por lo general por un plazo prolongado.

FIGURA 3. - Las trozas se cargan en grandes camiones de aceite pesado capaces de transportar hasta 25 toneladas de carga. (Fotografía facilitada por la United Africa Company).

Concesiones

Antes de proceder a realizar los costosos gastos de inversión en modernas instalaciones y edificios sin un riesgo excesivo, se comprende que sea precisa una cierta seguridad en cuanto a la existencia de materias primas a lo largo de un período considerable. Son tres las partes interesadas en la concesión: los propietarios del terreno, el Departamento de Montes y la Compañía. Una vez que estas tres partes han llegado a un acuerdo se firma el contrato que pasa, de conformidad con las reglamentaciones vigentes en el país, a tener reconocimiento legal u oficial.

Las concesiones se hacen, por lo general, por 25 ó 50 años. Ordinariamente se establecen a base de pagar una cantidad determinada a los propietarios por cada árbol apeado, o por cada pie cúbico de trozas extraído. A veces, estos «derechos» o «cánones de corta» van combinados con una renta por la concesión del terreno o con una garantía de un pago mínimo anual por acre o por milla cuadrada.

Enumeración completa

La medida inmediata que debe tomarse antes de comenzar las operaciones de corta y extracción es la enumeración total de aquellos sectores de la concesión de la Compañía en los que se iniciará la extracción. Esto requiere que se levante un censo de la población total de árboles comerciales y también de otras muchas especies de valor probablemente secundario. La zona escogida se subdivide, como ya se ha dicho, en cuadrados de una milla de lado, cuyos límites se señalan cortando senderos transitables. Estos cuadrados se dividen después con otros caminos transitables en ocho divisiones rectangulares de igual dimensión.

Una cuadrilla de 25 hombres, dirigidos por un experimentado especialista en reconocimientos forestales procede a avanzar a lo largo de cada una de estas divisiones, marchando cada operario aproximadamente a unos 18 metros de distancia de su vecino. Cuando descubre un árbol de una especie seleccionada da una llamada, se detiene la fila los enumeradores miden y clasifican el árbol y si su diámetro es superior a un cierto mínimo se registra en los cuadernos de campo. Cada árbol se marca también con un número para su posterior identificación. Al mismo tiempo, se hacen lecturas topográficas, con el fin de poder levantar posteriormente un plano acotado. Dos de estas cuadrillas avanzan por lo general a una velocidad de al menos 77 Km.2, por año.

Esta penosa técnica permite al Administrador Forestal llevar registros exactos y organizar su programa de extracción de forma que pueda ajustarse a las fluctuaciones de la demanda del mercado.

Los resultados obtenidos en este reconocimiento se comparan constantemente con los resultados de la explotación previstos por los Departamentos de Planificación y Desarrollo de la Central de la Compañía, con el fin de rectificar y mejorar las estimaciones de la producción aplicando unos coeficientes de conversión árboles/volumen de trozas más exactos. Se adoptan estas medidas por la necesidad de que las estimaciones previas sean exactas.

Administración y ordenación de las zonas forestales

Cada uno de los sectores principales de la concesión se administra independientemente y es autónomo, aunque actúa con arreglo al programa de extracción de madera dirigido desde la Central de la Compañía. El Jefe operativo de la concesión es el Administrador Forestal que tiene a su cargo las labores de planificación y administración. A sus órdenes dispone de un Jefe de producción y de un Ayudante forestal que se reparten las labores sobre el terreno, entre las que figura la preparación de los cargaderos, la organización previa del plan de trabajo, la construcción de caminos, la vigilancia de las cuadrillas de apeo, la carga y acarreo en los puntos de origen y el transporte a las fábricas; dos jefes de fábrica comparten los trabajos de reparación y revisión de todos los vehículos y de la maquinaria de la fábrica.

Cada concesión está enlazada por radio con la Central de la Compañía para comunicar tres veces al día los informes sobre la marcha de los trabajos y las disposiciones sobre ordenación de éstos.

Método de corta

La mayoría de las especies del Africa Occidental crecen con una estructura radical tabular por encima del nivel del suelo. Estos contrafuertes alcanzan a veces dimensiones gigantescas y la utilidad del árbol comienza a partir del punto donde terminan aquellos. Esta característica hace que la corta se deba hacer de 3 a 4,5 metros por encima del nivel del suelo, por cuya razón y por efecto de que muchos de los ejemplares tienen una gran circunferencia, el aserrado mecánico es impracticable y todos los árboles tienen que ser derribados a hacha. Por asombroso que pueda parecer este método en esta edad de la mecanización, la habilidad y rapidez con que derriban los árboles los leñadores africanos experimentados, en equilibrio sobre las débiles verdascas que se desarrollan alrededor de los contrafuertes, ha resultado el método más apropiado.

Operaciones de extracción mecanizadas

Antes que pueda empezar la extracción de madera, deben construirse caminos de forma que, una vez que se inicie la corta, ésta pueda coordinarse adecuadamente con el transporte del material para dar salida a la madera. La clave de las operaciones extractivas es el funcionamiento ordenado y económico del transporte, a cuyo efecto, los tractores y clasificadores de oruga, los cabrestantes de carga y camiones accionados con motor diesel, han sustituido completamente el trabajo manual, en el que antes había que emplear cuadrillas numerosísimas para realizar esta pesada labor. Una consecuencia importante del incremento de la mecanización es la forma en que se ha acelerado la totalidad de las operaciones de extracción de la madera con el resultado de que queda poco tiempo para que la madera pueda deteriorarse o sufrir daños por los ataques de insectos o de hongos, como ocurría con frecuencia en tiempos anteriores, y con ello se logran considerables economías.

Una vez apeado un árbol, se quitan las ramas y hojas del tronco y éste se arrastra a lo largo de los caminos forestales hasta el punto de carga de la vía de saca más próxima. Para tal operación se utiliza un tractor de oruga, provisto de un arco portatrozas que permite que el extremo anterior del tronco pueda transportarse sin arrastrar por el suelo y sólo apoye en éste la parte posterior. Cuando el tronco ha llegado al apiladero de carga en los vehículos se quita la corteza y se corta el árbol en secciones de longitud adecuada para poder ser cargado en un vehículo de carretera mediante potentes sierras eléctricas de cadena que ahorran tiempo, trabajo y dinero, y recibe un tratamiento inicial rociándole con enérgicos insecticidas y fungicidas.

En el apiladero de carga el ayudante maderero efectúa la primera clasificación específica de las trozas. Clasifica las trozas convenientes para la fábrica de chapas para el aserradero y para la exportación. A continuación - se le da a cada troza un número de identificación, el cual la acompaña hasta su utilización final. Estos números se graban en los costados y extremos de las trozas. El método usual de elevar las trozas, que pueden pesar 10 toneladas o más, a los vehículos es el de efectuar una limpia temporal de la vegetación forestal que rodea al árbol en pie elegido por sus condiciones para servir como mástil. Un indígena que posea la habilidad natural de trepar a árboles de gran altura con ayuda de un aro de tallos y de ganchos trepadores asciende al árbol para fijar a 30 metros o más del suelo una garrucha para izar los troncos, por la cual se pasa un cable fuerte de acero. En principio, uno de los extremos del cable se sujeta a la troza que se va a transportar y el otro a un potente malacate accionado con un motor diesel. Mediante este sencillo aparejo cada uno de los troncos puede ser elevado muy por encima del extremo de las demás trozas y depositado suavemente en el vehículo que le espera.

Según la clase y longitud de los caminos que han de recorrerse y de la carga que se ha de transportar, se utilizan varios tipos de vehículos de carga. En Nigeria, el transporte de trozas a larga distancia se efectúa por vía acuática. Los grandes camiones de aceite pesado de la Compañía capaces de transportar cargas hasta de 25 toneladas llevan las trozas hasta la instalación fluvial más próxima y allí se descargan de los vehículos mediante una grúa. Cuando en el agua se han reunido un número suficiente de trozas se forma una balsa de trozos flotantes. Estas balsas solían dejarse a merced de la corriente hasta que llegaban a las instalaciones de la Compañía en Sapele, en lo cual empleaban hasta cinco semanas. Actualmente son arrastradas por remolcadores con motor diesel de 150 C.V. y rara vez emplean más de una semana. Esto no solamente economiza tiempo, sino que también evita la pérdida de troncos durante el viaje. A la llegada de cada balsa a Sapele se comprueba su composición y se clasifican las trozas según la división que se ha hecho anteriormente en el bosque y se trasladan a los distintos tinglados de almacenamiento que hay junto a los cursos de agua. Las especies más pesadas que el agua se transportan mediante filas de barcazas y por necesidad tienen que ser almacenadas en tierra. Las trozas de mejor calidad se destinan por lo general a la exportación en tal forma y el resto se separa para destinar unas a la fábrica de chapas, y otras al aserradero.

Las trozas para la exportación pueden ser en rollos, o sea, tal como se han cortado, o «escuadradas» a sierra, según las exigencias del comprador. Muchas especies son tratadas químicamente para protegerlas contra el ataque de los insectos. Todas las exportaciones de trozas se hacen en partidas de embarque para atender los pedidos firmes con arreglo a especificaciones determinadas. Estas trozas se cargan en los barcos marítimos que remontan el río hasta Sapele, a 112 Km. de la costa en el interior.

La operación de la carga es complicada y los barcos que pueden anclar al costado de la fábrica de Sapele son maniobrados por experimentados muchachos Kroo bajo la dirección de un capataz de Nigeria y la vigilancia de un empleado europeo. Una vez estibados, los troncos se encuentran en la primera etapa de su viaje hasta el Reino Unido u otros destinos, como parte de las exportaciones de madera de Nigeria.

En Ghana no existen ríos que puedan ser utilizados para el transporte de las trozas hasta las fábricas y el puerto. Por esta razón, el desembosque de las trozas desde el punto de corta hasta la fábrica a través de un terreno quebrado y accidentado es muy distinto del que se hace en las cercanías de Sapele. Toda la operación del acarreo de las trozas y de la madera desde la fábrica hasta el puerto se realiza también por carretera y por ferrocarril.

Entretenimiento de las instalaciones y maquinaria forestal

En cada concesión forestal existe un taller y un depósito de piezas de repuesto para el entretenimiento, aunque para las intervenciones más complicadas, la maquinaria o vehículo se lleva a los talleres principales establecidos en el lugar donde está la Central de la Compañía.

Este sistema de talleres forestales tiene las siguientes ventajas: contribuye a que cada uno de los administradores forestales asuma la responsabilidad completa; le facilita toda clase de medios para efectuar las reparaciones corrientes y en algunos casos la revisión completa de las instalaciones de la fábrica que tiene a su cargo; facilita el trabajo de equipo en el bosque y elimina el traslado innecesario de vehículos y maquinaria pesada.

La amplia red de caminos con las correspondientes atarjeas y puentes que tienen que ser construidos por la Compañía en medio de la selva tienen forzosamente que tener una superficie de tierra. La lluvia puede alcanzar un promedio de 2.540 mm. al año, lo cual unido al sol tropical hace que con mucha frecuencia las operaciones tengan que ser realizadas unas voces sobre una gran cantidad de barro y agua y otras sobre un espeso polvo abrasivo. Estas terribles condiciones tratan a los vehículos y a las instalaciones de una manera muy brutal y en consecuencia el entretenimiento de los bienes de capital es una carga pesada y la vida de aquellos es corta. Es verdaderamente un mérito que hay que reconocer a los que trabajan en las zonas forestales que puedan obtener tanto en unas condiciones tan adversas.

Emplazamiento de las fábricas

Los problemas de la extracción de madera tropical en todo el mundo siguen unas mismas características. Consisten en hacer que lleguen maderas duras valiosas a los habitantes de las ciudades que son los que las aprecian más. En consecuencia, es principalmente una industria de exportación que utiliza el transporte marítimo. El tener que transportar las trozas hasta los barcos hizo que se pensase en la instalación de los aserraderos en los puertos, con el fin de elaborar la madera de exportación de los troncos de calidades inferiores, exportándose los de mejores calidades en rollos o en trozas escuadradas.

El emplazamiento de las instalaciones industriales de la Compañía de Nigeria en Sapele siguió exactamente esta tradición.

Teniendo presente la actuación en los primeros tiempos del viejo aserradero de Koko, a que se ha hecho referencia anteriormente en este artículo, había razones para esperar que la madera aserrada de Nigeria encontraría fácil mercado, por lo que en 1935 se decidió construir un aserradero en Sapele.

Sapele está situado en la confluencia de tres ríos - el Benin, el Jameson y el Ethiope - y en realidad sobre este último, a 112 Km. de distancia del mar, en el punto más elevado a que llegan los grandes barcos marítimos.

Desde hace muchos años, ha constituido un puerto maderero por la facilidad de sus accesos a través de vías acuáticas a las mejores zonas forestales del país.

En 1948-50 el aserradero fue reconstruido y equipado nuevamente con maquinaria moderna y con dispositivos para la manipulación mecánica. Al mismo tiempo, se le añadió una gran fábrica de madera contrachapada, que fue la primera establecida en el Africa Occidental.

Se comprende la verdadera importancia de la posición de Sapele sobre el río si se piensa en el transporte de las trozas desde las zonas forestales circundantes hasta el aserradero; a veces, las trozas tienen que ser transportadas por el río a distancias de 160 Km. y más.

Antes de ello hay un transporte por caminos de saca en distancias hasta de 110 Km. Ordinariamente, potentes transportadores de trozas con motor diesel llevan éstas hasta los cargaderos fluviales provistos de grúas, situados en los arroyos o ríos de Nigeria meridional. La Compañía ha construido una red de centenares de miles de caminos en el interior de las zonas forestales, pues los existentes anteriormente eran escasísimos, mientras en otras regiones el problema no es tan agudo ya que existen caminos a través de los bosques entre los pueblos y ciudades; pero en el Africa Occidental hubo de construirse todo: ramales cortos, carreteras de acceso secundarias y principales vías de saca, y cuando no podían vadearse los cursos de agua había que construir puentes conduciendo todos los caminos a la gran vía natural del río.

En los bosques que rodean a Sapele hay tres zonas principales de concesiones: una es la de la región Ife-Ondo a 160 Km. de Sapele por vía fluvial. Casi todas las trozas se transportan a flote desde ella hasta Sapele mediante balsas.

Otra zona es la de Nikrowa a 80 Km. por carretera de Sapele, pasando por dos transbordadores y después 96 Km. por el río.

La tercera zona forestal es la de Sapoba a sólo 24 Km. de Sapele por carretera o por vía fluvial.

Estas tres zonas están en su mayor parte en «reservas forestales» destinadas a formar la zona forestal permanente del país.

Por el contrario, el emplazamiento de la fábrica aserradora de Samreboi en Ghana, en el centro del bosque y a 240 Km. en el interior del país, representa un abandono lógico de la tradición. Takoradi, el puerto de salida más próximo, es solamente accesible por ferrocarril o por carretera, y la decisión se tomó únicamente con la idea de economizar gastos de transporte que se reducen a un mínimo transportando productos ya elaborados en lugar de materia prima. Esto se comprende mejor cuando se ve que aproximadamente la mitad del tronco del árbol se pierde al transformarlo en madera aserrada.

La ciudad de Samreboi fue construida enteramente por la Compañía en una extensión de una milla cuadrada aclarada en la densa selva. El emplazamiento fue escogido en 1947 con el fin de hacer que los establecimientos centrales estuvieran aproximadamente en el centro de la concesión y, aunque existe un río próximo, el Tano, éste está sometido a fluctuaciones estacionales en su nivel y lo hace inútil para el almacenamiento de troncos. Por tal razón, se ha creado un lago artificial para las trozas, con el fin de permitir el almacenamiento de éstas mientras se espera el transporte o su transformación en el aserradero. No existían caminos públicos en las zonas madereras de los alrededores de Samreboi y por tanto la Compañía tuvo que construir sus propios caminos no sólo en las zonas forestales, sino también para llegar y salir de ellas y hasta la cabecera ferroviaria de Prestea a 69 Km. al sur, que enlaza con el puerto marítimo de Takoradi.

Cuando se inició la construcción del aserradero, central eléctrica, talleres y viviendas para europeos y africanos, todo el material de construcción tuvo que ser enviado desde Takoradi hasta Insu por ferrocarril y después por la carretera de Enchi - carretera pública - hasta un punto situado al norte de Samreboi. Desde este punto, la Compañía, para llegar a Samreboi, o sea, una distancia de más de 240 Km. en total desde el puerto, tuvo que construir una vía de acceso de 22 Km. de longitud.

La tarea inicial de la construcción de estas carreteras fue realizada por empleados de la Compañía que recorrieron el bosque a menudo siguiendo veredas de caza y senderos forestales de un poblado a otro, y a veces, abriendo caminos a través de la maleza donde todavía el hombre no había puesto el pie. Se encontraron y vencieron muchas dificultades en los tiempos de la posguerra en que escaseaban las empujadoras y otra maquinaria de construcción de carreteras y en que no abundaba la mano de obra. Es difícil construir carreteras sobre suelos blandos que no tienen base de roca o de piedra o que ésta es escasa, y que en el mejor de los casos están compuestos de lateritas y en el peor de ellos son trozos aclarados a través de pantanos y terrenos arcillosos.

El mantener estos caminos abiertos a un tráfico pesado y regular durante todas las estaciones exige experiencia y juicio, y hoy día son atendidos permanentemente por equipos dotados de su propio grupo electrógeno, enormes empujadoras, volteadoras, apisonadoras y excavadoras.

FIGURA 4. - Desde el río, las trozas pasan al aserradero por medio de un doble caballete. Las trozas escuadradas que se ven en la fotografía están dispuestas para la exportación. (Fotografía facilitada por la United Africa Company).

Capacidad de las fábricas

La capacidad de producción de las fábricas de aserrar de Nigeria y Ghana se basó fundamentalmente en el rendimiento anual en materia prima que se esperaba obtener de las concesiones y en su conjunto pueden manufacturar más de 255.000 m.3 por año que en todos conceptos es un volumen considerable de madera. Las empresas exportadoras son las unidades industriales más importantes de cualquier clase que existen en uno y otro país, teniendo una capacidad de producción mucho más elevada que la de cualquier otro aserradero del continente africano y comparables solamente con la de las fábricas americanas.

Proceso de aserrío

La madera entra en el aserradero procedente de la orilla del río vecino o del estanque de trozas y es transportada mediante grúas portátiles accionadas eléctricamente hasta la sierra principal.

En ambas fábricas se ha introducido la manipulación mecánica, mientras que para llevar y traer la madera ya aserrada y las chapas a los puntos donde se almacenan se utilizan camiones con montacargas y transportadores de puente.

Dentro del aserradero, las trozas pasan por diversas fases de aserrío según su calidad, tamaño y forma. Esta labor exige un juicio rápido y acertado para decidir cómo habrán de ser aserrados los troncos, así como mucha habilidad para dirigir las máquinas.

El objetivo final de la operación del aserrado es el obtener el mayor número posible de piezas aserradas de primera calidad de cada uno de los troncos que entran en el aserradero.

Es especialmente digno de observar que todas las operaciones, así como la manipulación total en ambas fábricas son mecánicas. El paso de una fase de la elaboración a la siguiente se realiza mediante rodillos accionados eléctricamente o mediante transportadores de cadena.

La operación en la sierra principal es la primera fase de la transformación de la troza en madera aserrada. En esta parte del molino actúan dos sierras de banda verticales que llevan sierras flexibles hasta de 36 cm. de anchura y que funcionan a la velocidad de 2.438 m. por minuto. El operario que maneja la sierra principal es un indígena bien capacitado. Para obtener el máximo beneficio de estas operaciones la sierra principal tiene que trabajar a gran velocidad, lo cual no es una tarea sencilla cuando el carro en unión de un gran tronco puede pesar hasta 10 toneladas y tiene que desplazarse por la guía de la sierra a velocidades hasta de 152 m. por minuto en una y otra dirección. Una pequeña equivocación o un ligero error de juicio pueden estropear toda la troza que se está serrando o incluso causar daños o destrozar la propia sierra.

Una vez terminada la operación en la sierra principal los grandes tablones de madera apenas serrados se transportan mecánicamente para pasar a la operación siguiente. Aquí una sierra para dimensiones, que es una sierra sin fin vertical, toma una partida del material más grueso de la sierra principal y lo divide en dos, tres y, a veces, cuatro tablas más delgadas de la anchura requerida por el comercio.

Es interesante hacer observar que el empleo de esta sierra de dimensiones permite que la labor final de cortar tablones relativamente delgados se realice aparte de la operación de la sierra principal, la cual, por ser de mayor tamaño, no permite la realización de un trabajo fino. Por consecuencia, en la sierra principal se obtiene un rendimiento bruto mayor.

Complementaria de estas máquinas es la sierra de marco o sierra múltiple. Consta ésta de un marco vertical de movimiento alternativo que lleva varias hojas de sierra verticales distribuidas a distancias iguales para obtener la anchura de tabla deseada. Por un lado de la sierra múltiple se pasan mediante rodillos mecánicos grandes piezas de hasta 36 cm. de altura y 1 m. de anchura obtenidas de la troza en la sierra principal. A veces se obtienen hasta 32 tablas de una vez. (Es interesante observar que la sierra múltiple hace 240 carreras por minuto y que la sierra hace un corte de 13 mm. en cada carrera; por consiguiente, emplea alrededor de 1 minuto para obtener 32 tablas de 36 cm. de anchura por 3 m. de longitud).

Un cuarto tipo de sierra utilizado en el aserradero es la sierra circular que se emplea tanto para cortar al hilo o para tronzar, es decir, para serrar en sentido perpendicular al hilo. Las sierras de cortar al hilo se utilizan para escuadrar y para quitar los nudos y otros defectos, cortando en sentido longitudinal de aquellas, mientras que las sierras tronzadoras sirven para el retestado y recorte de las piezas, o para quitar defectos.

El aserrín y los despojos de la madera son eliminados mediante cintas sin fin y transportadores neumáticos que los transportan a los depósitos de combustible de la central eléctrica que produce vapor y electricidad para el conjunto de la instalación.

En este asunto de obtener el máximo rendimiento posible en madera del tronco aserrado y de conseguir los mayores beneficios, se requiere el conocimiento del valor relativo del material según sea largo, estrecho, corto pero ancho, en las operaciones de canteado y tronzado de la madera que pasa por el aserradero.

Las maderas de Africa exigen su propio tratamiento especial. Los sistemas aplicados varían grandemente y dependen de las especies, tamaño, forma y calidad de la troza y de la aplicación final de la madera. Así, por ejemplo, el aserrío de grandes trozas de abeto Douglas en los muchos tamaños y calidades utilizados en los mercados de los Estados Unidos es cosa muy distinta de la conversión de un gran rollo de caoba africana en piezas aserradas de los tamaños y calidades requeridos por los fabricantes de muebles o por los constructores de barcos del Reino Unido. En realidad, la madera terminada encuentra destino en casi todos los países del mundo en donde se utiliza de infinitas maneras.

La fábrica de madera terciada

La Compañía decidió que podría utilizar sus recursos madereros aún más completamente construyendo en Sapele una fábrica de contrachapeados. Esta se terminó de construir en 1950. Actualmente con una extensión superficial de 13.935 m.2 es el mayor edificio de su clase en el Africa Occidental. La idea fue construir una fábrica que produjera un contrachapeado de frondosas de la mejor calidad ajustada a las normas que rigen en el mercado mundial.

Este objetivo ha sido logrado y los tableros «Cresta» que allí se producen se fabrican con chapas obtenidas por desenrollado, es decir, haciendo girar la troza en un torno grande y una cuchilla va mordiendo y desprendiendo una chapa continua de un ancho de hasta 2,74 metros. Esta chapa sirve para fabricar posteriormente un tablero contrachapeado resistente a la intemperie y apto por tanto para exteriores, con caras generalmente de caoba o abebain, y siempre con un número impar de hojas. Aunque a veces por su carácter y calidad se utiliza en la fabricación de muebles en el Reino Unido y en otros lugares, no está considerado esencialmente como tablero decorativo. Sus buenas propiedades de resistencia a los agentes exteriores hace que tenga gran demanda para la construcción de edificios. Podría ser interesante observar que las colas utilizadas satisfacen las últimas y exigentes normas del British Standards Institute conocidas como «prueba WBP» (ligazón resistente a la temperatura y a la ebullición). La carga de rotura, es decir, la medida de la resistencia de la cola no debe ser, como promedio, inferior a 91 Kg.

No corresponde a un artículo de esta clase entrar en detalles en cuanto a la fabricación de contrachapeados, detalles siempre complejos y laboriosos, pero debe ponerse de relieve que en la industria forestal africana, la diversidad de operaciones, desde el apeo de los árboles, la elección de los tipos adecuados de trozas, la preparación mediante el vapor, el desenrollado de la chapa, el secado y corte de las planchas, el revestido con el aglutinante, el prensado y la obtención de un contrachapeado final de alta calidad, se hace con mano de obra indígena calificada, bajo la dirección de europeos, a muchos miles de kilómetros de los mercados mundiales y de los centros industriales.

Administración y entretenimiento de los aserraderos

Aparte de las aptitudes normales de administración que hacen falta para que estas grandes empresas funcionen satisfactoriamente desde el punto de vista comercial y técnico, se precisa un gran conocimiento de la mentalidad africana y de la tecnología de la madera así como de los métodos e instalaciones especializados. Además, la enorme distancia de los países industrialmente desarrollados a que se trabaja exige una planificación constante de las cuestiones de personal, la adquisición y almacenamiento de miles de toneladas de materiales necesarios, desde las complicadas piezas técnicas hasta los más modestos pero igualmente importantes accesorios domésticos y alimentos, gran parte de los cuales se obtienen congelados y precisan de un sistema de refrigeración moderno para mantenerlos en buenas condiciones. Los procedimientos y el material han de mantenerse al día. Todo ello exige un estudio a fondo con bastantes meses de anticipación al momento en que surja la necesidad.

Cada una de las fábricas tiene una sección completa de ingeniería, compuesta de ingenieros europeos y de mecánicos africanos que dispone de talleres bien equipados, de modo que, en la medida de lo posible, el entretenimiento y la construcción de las instalaciones pueda hacerse en el propio lugar. De interés especial es la excepcionalmente alta precisión que hace falta para dirigir las cuchillas de desenrollado, y la gran especialización que se requiere para la manufactura de sierras monumentales de cinta o de otros tipos, especialización que posee el personal de manutención de sierras. La calidad del producto final depende, en gran medida, de las especializaciones antes mencionadas, así como del entusiasmo y capacidad de los equipos combinados de europeos e indígenas, ya que desde los administradores generales hasta el obrero más modesto, todos tienen que actuar en difíciles condiciones tropicales.

Fuentes de energía

Los aserraderos y la fábrica de contrachapeados absorben enormes cantidades de energía en forma de vapor, electricidad y aire comprimido. Para atender a estas necesidades en zonas remotas donde no se dispone todavía de un suministro público de energía, se han construído grandes centrales eléctricas, en las que se utiliza como combustible los despojos de las distintas operaciones madereras. Estas centrales tienen calderas modernas dotadas de dispositivos especiales de encendido para los desechos de la madera y grandes turbo-alternadores producen electricidad que, en el caso de la fábrica de Sapele, sirve para atender también las necesidades de electricidad de la propia población africana de Sapele.

Investigación

Existe una fábrica experimental y un laboratorio de investigaciones en Sapele bajo la dirección de un especialista europeo y de otro africano y con un personal de 14 individuos. Entre las tareas importantes realizadas por este centro está la aplicación de las investigaciones a proyectos futuros basados en la madera como materia prima; el ensayo de las materias primas y de los productos en condiciones tropicales; la averiguación de las dificultades en los problemas de calidad/condición en la fábrica, es decir, la investigación de cualquier dificultad que pueda referirse a la madera durante la elaboración, su reacción a la humedad, decoloraciones, desecación, la eficacia de los aglutinantes, el control de la deterioración orgánica de la madera, el ensayo de antídotos contra los insectos y criptógamas destructores de la madera.

Capacitación

En todas estas operaciones, tanto las instalaciones como los vehículos son manejados por indígenas que han adquirido un alto grado de destreza en el trabajo. Sin embargo, se carece todavía de un número suficiente de africanos capacitados en el campo de la administración y en las técnicas altamente especializadas que se requieren para organizar y dirigir el mantenimiento de una fábrica y maquinaria modernas, para satisfacer las necesidades crecientes de los países del Africa Occidental que están en rápida evolución. Para hacer frente a esta situación, la United Africa Company ha organizado en Nigeria y en Ghana su propia red de escuelas de preparación técnica, cuya labor es complementaria de los centros oficiales de capacitación, de las universidades y de los institutos técnicos. Las compañías madereras organizan desde hace tiempo cursos de capacitación para instruir a personal africano seleccionado en las operaciones forestales y en ordenación de montes, en técnicas de aserrío y contabilidad fabril. La mayoría de los actuales administradores del país se han graduado en tales centros. Se sigue dedicando mucho tiempo y mucha atención y dinero a la ampliación y mejora de estos programas de capacitación.

Sanidad y seguridad en el trabajo

En una y otra empresa se han construido y equipado clínicas u hospitales modernos atendidos por médicos y enfermeras europeos para prestar servicios médicos a sus empleados. Todo el personal que ingresa tiene que sufrir un reconocimiento médico antes de ser aceptado. Uno de los médicos realiza jiras por las zonas de la concesión, visitando a cada unidad por lo menos una vez al mes, prestando tratamiento médico a los enfermos y vigilando la labor de los practicantes de farmacia y de medicina que están empleados permanentemente en cada zona. Se han hecho instalaciones de suministros de agua y servicios higiénicos de gran calidad, incluso en las zonas forestales alejadas.

Las operaciones de corta, extracción y labra de la madera son peligrosas y, aunque los obreros indígenas son prudentes por naturaleza y la proporción de accidentes según las normas mundiales es muy reducida son, sin embargo, inevitables las desgracias. Funcionan comités de seguridad en el trabajo a los que pertenecen tanto personal europeo como africano y cuya función es la de examinar las causas de todos los accidentes y recomendar las medidas que se deben adoptar para reducir los riesgos de que puedan volver a ocurrir. Estos comités actúan en estrecha colaboración con los directores de trabajo o de personal.

Personal y administración

La determinación de las líneas generales de actuación corre a cargo de la casa matriz de Londres que se mantiene en íntima colaboración con las juntas directivas de las dos compañías que trabajan en Africa. Algunos otros servicios en los sectores de administración y finanzas y en la coordinación de las ventas en todo el mundo corresponde también a la casa matriz.

La administración general en todos los respectos de las dos compañías explotadoras, algunas de cuyas actividades en la labor de extraer y colocar más de 1.000 toneladas de trozas por día han sido descritas en las páginas precedentes, está encomendada a las juntas directivas de ambas con sede en Nigeria y Ghana respectivamente.

Entre las dos emplean a 5.500 indígenas y a 180 administradores y personal técnico de categoría principal. Actualmente, once de estos administradores son africanos y casi todos ellos tienen encomendados cargos de responsabilidad en las labores de producción. Dado que trabajan en un clima tropical y lejos de sus países de origen, este personal principal dispone de cuantas comodidades y distracciones es posible darle, como por ejemplo, viviendas modernas con toda clase de instalaciones de primer orden, centros de reunión y de recreo.

El personal africano, todo el cual es contratado directamente por las compañías, está clasificado para efectos de salario según sus méritos, calificaciones y condiciones relativas de trabajo. Para regular los empleos en todas las operaciones existen unas normas fijas cuya modificación queda a discreción de la administración al objeto exclusivo de ajustarlas a las necesidades variables. Todo el personal indígena, incluido el que trabaja en los lejanos bosques, disfruta de condiciones de empleo ya fijadas y que se les dan a conocer en forma de folleto. Allí donde no existan, se les facilitan ciertas comodidades, tales como casa, centros de reunión, deportes, etc.

Existe un plan de pensiones mediante cuotas, vinculado a la United Africa Company, en beneficio tanto de los indígenas como de los extranjeros expatriados.

Existen sistemas de consulta conjunta para todas las operaciones, merced a los cuales los comités compuestos por empleadores y empleados, discuten la forma de lograr mejoras en los métodos y condiciones de trabajo para provecho de todos.

Conclusión

Se podrá observar que el objetivo constante ha sido el de poner en aplicación las técnicas más modernas en todos los aspectos del funcionamiento de estas grandes empresas. Estos esfuerzos han sido fructuosos, de tal modo que se puede decir que estas compañías han abierto el camino para una industrialización más amplia, idea que figura en tan gran medida en el pensamiento y en la política de los gobiernos de los territorios, ya que con la independencia tratan de alcanzar para sus pueblos unos niveles de vida cada vez más elevados.


Página precedente Inicìo de página Página siguiente