© FAO/ Alessandra Benedetti
 

México

 

La co-existencia de semillas comercializables y administradas por los agricultores hace de México, y del área de La Frailesca en particular, un caso excelente para el estudio del impacto de variedades modernas en la integridad genética y en la diversidad de semillas en el sistema informal de semillas. Además, CIMMYT en colaboración con FAO han conducido investigaciones previas en esta región de México y tenían conocimientos detallados acerca del manejo del cultivo de maíz por parte los agricultores y las estrategias de sustento económico  de estos. Hasta el 2007, el mercado formal de semillas de maíz fue mantenido ampliamente por una combinación de subsidios estatales y del gobierno federal. Las semillas distribuidas bajo el programa de subsidios de semilla, fueron exclusivamente de híbridos y de variedades de polinización abierta. Los más importantes distribuidores de semilla en La Frailesca han reportado que más de 60% de sus ventas de semillas se conformaban de semilla subsidiada de híbridos y de variedades de polinización abierta. Sin embargo, muchos agricultores continuaron plantando variedades tradicionales o “landraces” que almacenaron de sus propias cosechas o que adquirían en sus comunidades haciendo de este un lugar prometedor para entender el flujo de recursos genéticos de cultivos entre los sistemas formales e informales de mejoramiento de maíz.

El proyecto fue implementado por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT)

Cultivo Seleccionado

México es centro de origen y diversidad de maíz, un cultivo de importancia global. Dentro de México, el maíz es un alimento básico que provee carbohidratos, conformando un elemento central de las dietas de consumidores urbanos y rurales. Adicionalmente, este cultivo tiene un gran valor cultural, representando el origen de la vida en muchas de las cosmologías de los grupos indígenas de México y otros países de América Central. El maíz también tiene una importancia mas allá de México ya que este es un alimento básico que es cultivado por agricultores pobres en África y Asia, y este también es un producto comercializado en los mercados mundiales, formando la base de las cadenas agro-industriales, produciendo productos de fécula y proteína. En el contexto de intereses recientes por los biocombustibles, se ha discutido que el maíz también puede ser un contribuyente potencial en la oferta de energía global. La diversidad de maíz en México ha afianzado los programas de mejoramiento, creando variedades de maíz de alto valor o adaptadas localmente que se cultivan mundialmente. Por lo tanto, entender como la diversidad de maíz es mantenida y circulada en México es de gran importancia para la agricultura a nivel mundial.

Lugar del Proyecto

La Frailesca se encuentra en el sur del Estado Mexicano de Chiapas, ocupa un área de 2631 kmy está situado en el valle a una altitud de aproximadamente 600m con montañas que lo rodean de alturas de hasta 2000 m. Las actividades agrícolas en La Frailesca son de subsistencia y también orientadas al mercado con un 95.4% de los hogares reportando producción de maíz para autoconsumo y también para mercado y solo un 2.9% reportando producción de maíz para autoconsumo exclusivamente. En la región predomina el grupo étnico de los mestizos y 94.3% de los hogares reportan como lenguaje único el español en lugar de otros dialectos indígenas. Con respecto a la tenencia de tierras en  las comunidades de estudio, los hogares reportan poseer aproximadamente 5.3 hectáreas. Los fertilizantes químicos son usados por 99.4% de los agricultores y algunos (60.5%) reportaron la contratación de trabajadores pagos en el trabajo agrícola. En el 2001, aproximadamente un 14% de los hogares reportaron migraciones temporales y 13.6% recibieron remesas.

En La Frailesca, cuatro comunidades fueron seleccionadas, el número de habitantes en estas varían entre 1,000 y 2,500. El límite alto de 2,500 habitantes es el parámetro usado en México para definir poblaciones rurales. El limite bajo de 1,000 habitantes fue seleccionado para capturar suficiente variabilidad en las condiciones socioeconómicas que pueden ser consecuencia de vivir en lugares específicos. Las cuatro comunidades también eran parte de estudios previos implementados por CIMMYT en los anos de 2001, 2004 y 2005. Maíz, frijoles y calabaza son  los cultivos dominantes en las comunidades de estudio. La ganadería en granja es considerada una actividad complementaria y los residuos del cultivo de maíz son una fuente importante de forraje.

Las comunidades donde el estudio fue conducido son representativas de una región en transición que está atravesando por cambios profundos mientras se adapta a una economía de mercado. Entonces, en el contexto del Tratado de Libre Comercio de Norte América (NAFTA) y otros cambios económicos en México, estas comunidades pueden ser un ejemplo de lo que podría pasar con respecto a los cambios en las variedades de maíz en otras regiones donde crece este cultivo en México, al acercarse más a una economía liberalizada.

Actividades

Las actividades del proyecto comenzaron con un análisis de la oferta formal e informal de semillas con un enfoque específico en los cambios que están aconteciendo en la primera a través del cual los agricultores pueden requerir variedades específicas de maíz a los proveedores formales de semilla. Con respecto a la cadena de valor en el mercado de maíz, las cadenas a través de las cuales el grano producido por los pequeños agricultores llega a los consumidores finales, ha sido llevada a cabo. Adicionalmente, un estudio sobre la historia de las políticas que han afectado la oferta de semilla de maíz incluyendo algunos estudios cualitativos con agricultores encuestados que exploran el impacto histórico de las políticas estatales y federales también ha sido completado. Un panel de encuestas a 120 hogares agrícolas que fueron encuestados previamente en un trabajo de FAO-CIMMYT complementó este estudio, estableciendo así cambios en los patrones de utilización genética de semillas y cultivos al mismo tiempo que se exploraron las decisiones de aprovisionamiento de semillas por parte de los agricultores. Un análisis de los impactos genéticos de las variedades de maíz mejorado en las variedades locales a través de flujos de polen y “criolización” (adaptación del germoplasma mejorado en  los sistemas agrícolas tradicionales) completó el análisis.

Resultados