Las cuestiones demográficas, que incluyen la estructura demográfica, la salud y las migraciones, son fundamentales para la sostenibilidad medioambiental, la producción agrícola y la seguridad alimentaria. Una población habita en una determinada área geográfica y cuenta con una serie de características demográficas, como por ejemplo su sexo y grupo de edad, niveles de morbilidad y mortalidad, régimen de formación de unidades familiares, tasa de fertilidad y patrones de movilidad espacial. Estas características dependen de factores ambientales, socioculturales, económicos, institucionales y políticos y cambian con el paso del tiempo, por lo que producen cambios en el tamaño de la población y en su estructura por edades y sexo.
Las características demográficas de las poblaciones rurales y su evolución influyen en los patrones de explotación agrícola, las tendencias de empleo rural, los patrones de pobreza y seguridad alimentaria y en los resultados de las estrategias de desarrollo rural y agrícola. Por ello, comprender las dinámicas de población es clave para formular políticas y programas eficaces e inclusivos que mejoren el bienestar económico y social de la población rural de manera sostenible.
La División de Género, Equidad y Empleo Rural de la FAO (ESW) analiza las cuestiones demográficas con especial atención sobre el efecto que tienen sobre el desarrollo, la agricultura y los medios de vida rurales, la salud y las enfermedades, la migración y la distribución territorial de la población y la estructura demográfica por edad, con especial atención en los jóvenes vulnerables y el envejecimiento rural, con el objetivo de asesorar sobre programas y políticas de desarrollo rural y agrícola a los Estados miembros, a las unidades de la FAO, a los asociados y a otros especialistas del desarrollo.
La División también recoge información sobre las experiencias de la FAO y de otras instituciones en los ámbitos de la agricultura, la silvicultura y la pesca que son de importancia para las actividades relacionadas con la población y presenta esta información a los responsables de la formulación de políticas y programas y a otros profesionales interesados en las cuestiones demográficas, de seguridad alimentaria y de desarrollo rural. Este método va en línea con las recomendaciones de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de 1994 y de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA), que destacaban la importancia de dotar de una perspectiva interdisciplinar a las cuestiones de población y desarrollo.