De la prevención a una reconstrucción mejor
Más de 200 millones de personas necesitaron ayuda humanitaria en 2006 debido a diversas catástrofes naturales y conflictos.
El número y la magnitud de los desastres probablemente aumentarán debido al cambio climático, la concentración urbana, la degradación del medio ambiente y la globalización.
El reto consiste en reducir la exposición a los riesgos, aumentar la capacidad de recuperación y la capacidad de los países, y contribuir a las operaciones que promueven la transición del socorro a la recuperación de los sistemas alimentarios y agrícolas.
Muchas veces los sectores de la población más afectados viven en las zonas rurales, si bien las alteraciones imprevistas en estos sistemas pueden producir graves efectos para la población urbana tanto como para la rural. Las personas pobres son las más vulnerables.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ayuda a los países a prevenir, mitigar, prepararse para las situaciones de emergencia e intervenir cuando se presentan. La FAO contribuye a:
- fortalecer la capacidad de preparación para afrontar las catástrofes y la habilidad de mitigar las repercusiones de las emergencias que afectan a la seguridad alimentaria y la productividad de la población rural.
- prever y dar la alerta temprana sobre condiciones negativas en los sectores de los alimentos y la agricultura, y de inminentes emergencias en materia de seguridad alimentaria
- evaluar las necesidades y formular programas que contribuyan a la transición de la reconstrucción al desarrollo, y aprovechar la capacidad de recuperación del país y de los hogares preferiblemente a los insumos externos
- mejorar el análisis de las causas de fondo de las crisis, haciendo énfasis en la recopilación y uso de información para formular políticas alimentarias documentadas
- fortalecer las capacidades locales para afrontar los riesgos a través de práctcas agrícolas, tecnologías y servicios de apoyo, a fin de reducir la vulnerabilidad e incrementar la capacidad de recuperación
La FAO interviene en situaciones de desastre repentino o de lenta evolución, así como en crisis prolongadas, tales como:
- peligros relacionados con el clima y geológicos
- plagas y enfermedades transfronterizas de los animales
- peligros de origen químico y emisiones radiológicas