La FAO lanza una campaña de emergencia de sanidad animal en Mosul, zona controlada hasta hace poco por el ISIL

La FAO lanza una campaña de emergencia de sanidad animal en Mosul, zona controlada hasta hace poco por el ISIL

23/10/2017

La FAO ha lanzado una campaña de emergencia de sanidad animal en la región iraquí de Mosul, retomada en fecha reciente al Estado Islámico de Iraq y del Levante (ISIL, por sus siglas en inglés). La campaña tiene como objetivo proteger y fortalecer los activos de 210 000 personas que dependen de la cría de ganado para obtener alimentos e ingresos en la gobernación de Ninewa, cuya capital es Mosul. Incluye la vacunación de casi 1 millón de ovejas, cabras, vacas y búfalos y el suministro de 1 500 toneladas de pienso de elevado contenido nutricional para 60 000 animales.

La iniciativa se está llevando a cabo en asociación con el Ministerio iraquí de Agricultura, con financiación del Fondo Humanitario para Iraq. La zona de Ninewa se ha visto profundamente afectada por el conflicto desde que el ISIL tomó el control del centro y el noroeste de Iraq en 2014. Más de un millón de personas continúan desplazadas, la mayoría dentro de los límites de la gobernación, en comunidades de acogida o campamentos. Muchas familias huyeron de sus hogares llevándose su ganado, y la mayoría de los animales no han sido vacunados desde que el ISIL asumió el control de la región.

A la FAO le preocupa que estos animales puedan transmitir enfermedades epidémicas muy contagiosas, que se propaguen rápidamente a otros rebaños y personas más allá de las fronteras nacionales e internacionales, con graves consecuencias socioeconómicas y para la salud pública.

“Si no se toman medidas de forma inmediata, el impacto sobre la producción ganadera y la seguridad alimentaria podría ser devastador”, advirtió Fadel El-Zubi, Representante de la FAO en Iraq. “A través de esta campaña de sanidad animal –añadió-, la FAO pretende contener y prevenir los brotes de enfermedades en Ninewa y en el conjunto de Iraq, y evitar que estas enfermedades se extiendan a otros países de la región”.

La iniciativa, liderada por la FAO, es la primera campaña integral de sanidad animal en el área de Mosul desde la llegada del ISIL en 2014. En toda la gobernación -cuyas restantes zonas fueron retomadas al ISIL en agosto de este año- la FAO tiene previsto vacunar a los animales contra seis enfermedades: viruela ovina y caprina, brucelosis, enterotoxemia, enfermedad de la pierna negra, dermatosis nodular contagiosa y fiebre aftosa.

La FAO trabaja con sus socios locales

La FAO está reforzando la capacidad del personal del Ministerio iraquí de Agricultura, de sus socios en la implementación de la campaña, veterinarios y trabajadores comunitarios de sanidad animal, y sensibilizando a los ganaderos y miembros de la comunidad para proteger a los animales de enfermedades muy contagiosas o transmisibles que tienen el potencial de propagarse rápidamente, incluso a través de las fronteras.

“Un ganado sano y productivo significa ingresos, alimentos y seguridad financiera para los agricultores y sus familias”, subrayó El-Zubi. “La FAO se ha comprometido a garantizar la protección de los medios de subsistencia, a promover la autosuficiencia y la dignidad de las personas y a reducir la dependencia de la ayuda alimentaria”.

Años de conflicto en Iraq han destruido o dañado las cosechas, equipamientos, suministros, ganado, semillas, cultivos y alimentos almacenados; y dejado a 3,2 millones de iraquíes en situación de inseguridad alimentaria. Se calcula que en 2017 y tan solo en Ninewa, 2,7 millones de personas pueden necesitar algún tipo de ayuda humanitaria. Alrededor de 12 millones de iraquíes residen en áreas rurales y dependen de la agricultura para su sustento. La cría de ganado bovino, caprino y ovino se realiza para obtener carne, lana, leche y pieles. Después de la producción agrícola, la ganadería es el segundo subsector que más ingresos genera de la agricultura.

A medida que el Gobierno de Iraq retoma el control de más áreas, se necesita un gran esfuerzo para rehabilitar infraestructuras vitales a fin de que pueda reanudarse la producción agrícola y se restablezcan los medios de subsistencia. La FAO requiere de forma urgente fondos por valor de 74,5 millones de dólares EEUU para ayudar a 1,39 millones de personas en 2017, a través de materiales para facilitar el retorno (dinero en efectivo de uso polivalente, insumos agrícolas y dinero en efectivo por trabajo), la rehabilitación de infraestructuras agrícolas dañadas, vacunación y piensos para el ganado, y para ampliar las iniciativas de “dinero por trabajo” y otras actividades generadoras de ingresos. La labor de la FAO, en coordinación con el gobierno iraquí, ofrece apoyo a las familias que regresan a las áreas recuperadas, las desplazadas internamente, a las comunidades de acogida y a los refugiados de Siria.