El Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU: “El informe FAO/PMA es una herramienta de valor inestimable”

El Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU: “El informe FAO/PMA es una herramienta de valor inestimable”

09/06/2017

En una reunión con el Presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Embajador Sacha Sergio Llorentty Solíz -de Bolivia-, el Director General de la FAO, José Graziano da Silva, presentó una versión actualizada del informe conjunto de la FAO y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) sobre el seguimiento de la inseguridad alimentaria en los países afectados por conflictos.

El Embajador Llorentty Solíz calificó el informe como “una herramienta de valor inestimable” que mantendrá al Consejo de Seguridad de la ONU actualizado sobre la situación de seguridad alimentaria de los países en conflicto. “La información de la FAO es muy fiable y estamos deseosos de recibir las ediciones futuras”, añadió. Durante la reunión que mantuvieron el jueves, Graziano da Silva subrayó que los países con conflictos en curso tienen un número desproporcionadamente alto de personas que padecen inseguridad alimentaria. Señaló que incrementar la seguridad alimentaria puede ayudar a construir una paz sostenible e incluso evitar conflictos inminentes. Las acciones para promover la seguridad alimentaria pueden ayudar a prevenir una crisis, mitigar sus impactos y promover la recuperación y superación tras la crisis, explicó el Director General de la FAO.

Se estima que 108 millones de personas en 48 países sufren niveles inaceptablemente altos de inseguridad alimentaria aguda. Esta cifra es un 35 por ciento más elevada que en el informe del año pasado, cuando había unos 80 millones de personas en la misma situación. Las principales crisis alimentarias son el resultado de conflictos, precios récord de los alimentos a nivel local y pautas meteorológicas anormales provocadas por El Niño, según el informe de la FAO y el PMA Seguimiento de la inseguridad alimentaria en países en situación de conflicto, presentado al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

“Los conflictos civiles son el factor determinante en 10 de las 13 peores crisis actuales, poniendo de relieve el estrecho vínculo entre la paz y la seguridad alimentaria”, escriben Graziano da Silva y el Director Ejecutivo del PMA, David Beasley, en su prólogo al informe. Señalan cómo los conflictos han dejado a un gran número de personas con inseguridad alimentaria y necesitados de ayuda urgente. “La demanda de acciones humanitarias para salvaguardar vidas y medios de subsistencia, así como de apoyo a la resiliencia, está por lo tanto aumentando”, indican.

El informe subraya cómo algunas de las áreas más afectadas por el hambre también sufren las consecuencias de conflictos y violencia. En particular, Sudán del Sur -donde ya se ha declarado la hambruna- el noreste de Nigeria, Somalia y Yemen, igualmente amenazados por la hambruna. También se recuerda cómo los efectos colaterales de los conflictos tienen importantes consecuencias en los países vecinos, como el impacto de la crisis de refugiados sirios en el Líbano y la de la cuenca del Lago Chad, que afecta a zonas de Camerún, Chad, Níger y Nigeria.

“Invertir en agricultura y desarrollo rural, al tiempo que se brinda ayuda alimentaria para salvar vidas, es clave para limitar el impacto negativo y abordar las causas profundas de los conflictos”, escriben Graziano da Silva y Beasley, observando cómo en la mayoría de los países que abarca el informe, ocho de cada diez personas afectadas viven en zonas rurales. Señalando la necesidad de invertir adecuadamente en la prevención y la recuperación tras las crisis, los responsables de la FAO y del PMA abogan por intentar comprender de forma profunda la situación y los esfuerzos conjuntos necesarios para responder a las crisis.

En el contexto de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el informe subraya que dado que los conflictos pueden perjudicar al desarrollo sostenible, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 16 tiene como objetivo reducir notablemente todas las formas de violencia y encontrar soluciones duraderas a los conflicto y a la inseguridad. Del mismo modo, la erradicación de la pobreza extrema y el hambre, el logro de la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de la agricultura son reconocidos como elementos fundamentales para lograr el objetivo de asegurar sociedades pacíficas e inclusivas.