Necesidad urgente de redoblar los esfuerzos contra las plagas y enfermedades de rápida propagación

Necesidad urgente de redoblar los esfuerzos contra las plagas y enfermedades de rápida propagación

30/11/2017

Existe una necesidad urgente de redoblar los esfuerzos colectivos para luchar contra las plagas y enfermedades transfronterizas de plantas y animales que se propagan rápidamente y podrían amenazar la seguridad alimentaria mundial.Este ha sido el mensaje principal de los representantes de más de 20 países, reunidos para evaluar el impacto de tres de las plagas y enfermedades más importantes. El encuentro había sido organizado por la FAO, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), Bioversity International, el Foro Mundial Bananero y los donantes, con el objetivo de movilizar más ayudas para prevenir y gestionar de forma eficaz y sostenible las principales plagas y enfermedades, y si es posible, erradicarlas.

La oruga tardía (también denominada gusano cogollero del maíz), la peste de los pequeños rumiantes (PPR, llamada igualmente peste de cabras y ovejas), y la fusariosis del banano son plagas y enfermedades transfronterizas de animales y plantas que se extienden con rapidez y amenazan la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia de millones de pequeños agricultores; obstaculizando el desarrollo económico de países y regiones enteros; y con el potencial de propagarse a nuevas áreas.

“Las plagas y enfermedades invasivas son la segunda amenaza más importante para la naturaleza, debido a su grave impacto en los medios de vida de la población; en la salud de personas, animales y plantas; y en la economía Afectan a los más vulnerables: los campesinos más pobres, y en última instancia pueden amenazar la seguridad alimentaria a escala mundial”, advirtió Ren Wang, Director General Adjunto de la FAO al frente del Departamento de Agricultura y Protección del Consumidor.

“Los brotes de plagas y enfermedades transfronterizas de animales y plantas –añadió- han ido en aumento en los últimos años. Ello obedece a una serie de factores interrelacionados, que incluyen el comercio mundial y el cambio climático. Los problemas complejos necesitan soluciones complejas y oportunas”. La reunión de hoy ha allanado el camino para un compromiso más firme y específico de los principales asociados de recursos para hacer frente a las tres plagas y enfermedades, habiendo previsto reuniones específicas de donantes a principios del próximo año.

Las tres principales amenazas

La oruga tardía (Spodoptera frugiperda) es un insecto originario de la América tropical y subtropical. Llegó a África a principios de 2016, y desde entonces se ha extendido por todo el África subsahariana, mientras que también África del Norte se ve ahora amenazada. Puede atacar a más de 80 cultivos, pero está afectando sobre todo a los pequeños productores de maíz, sin experiencia en la plaga y con escasos recursos para manejarla. Si no se controla, el insecto podría tener un impacto significativo en la principal fuente de alimentos de más de 200 millones de personas en África subsahariana y provocar pérdidas económicas anuales de hasta 4 800 millones de dólares EEUU, solo en la producción de maíz.

La peste de pequeños rumiantes es una enfermedad viral de rápida propagación que afecta y mata hasta el 90 por ciento de los animales infectados (ovejas y cabras). Se señaló por primera vez en Costa de Marfil en 1942. Desde entonces, se ha extendido a un ritmo alarmante a más de 70 países en África, Medio Oriente, Europa y Asia. Hoy en día, más del 80 por ciento de las poblaciones mundiales de ovejas y cabras están amenazadas. La PPR causa pérdidas económicas anuales de hasta 2 100 millones de dólares EEUU, y está afectando gravemente a 300 millones de familias pobres y a sus comunidades, ya que dependen de los animales para su misma supervivencia.

La fusariosis – conocida también por “marchitez por fusarium” - es una de las enfermedades del banano más destructivas del mundo. Su nueva cepa, denominada raza tropical 4 (TR4, por sus siglas en inglés), ha causado cuantiosas pérdidas en el Sudeste asiático, provocando que se abandonen miles de hectáreas de tierras. Recientemente se ha extendido a Medio Oriente, Mozambique y Asia meridional, y es probable que continúe propagándose. El banano -junto con los plátanos-, es la fruta más exportada en el mundo y el cultivo alimentario más importante en los países menos adelantados. Cerca de 400 millones de personas dependen del banano como alimento básico y fuente de ingresos. La fusiariosis puede causar pérdidas de rendimiento del 100 por cien en los campos infestados, poniendo en peligro la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia de las comunidades rurales, y la cadena de valor del banano.

El combate de la FAO contra estas enfermedades y plagas

La FAO ha desarrollado recientemente un programa de cinco años para ayudar a los agricultores y a los gobiernos a controlar de forma sostenible la oruga tardía en África. Para su implementación, FAO requiere con urgencia 87 millones de dólares EEUU. Además, acaba de lanzar un programa quinquenal a nivel mundial para prevenir y gestionar la enfermedad, en asociación con Bioversity International, el Instituto Internacional de Agricultura Tropical y el Foro Mundial Bananero, iniciativa que necesita a su vez 98 millones de dólares. Para erradicar el PPR, la FAO y la OIE lanzaron ya un programa quinquenal el pasado mes de octubre.