Una nueva vida para los excombatientes en la República Centroafricana

Una nueva vida para los excombatientes en la República Centroafricana

01/12/2017

Más de 1 000 excombatientes en la República Centroafricana (RCA) se han sumado a una iniciativa de la ONU apoyada por FAO que pretende lograr el desarme, la desmovilización y la reintegración. El mensaje que lanza el programa es simple: abandonen la violencia, depongan las armas y, a cambio, obtendrán ayuda para comenzar una nueva vida. Los participantes reciben capacitación certificada en horticultura, cría de pollos y cerdos, así como aperos, semillas o animales recién nacidos. “Esta iniciativa es un paso importante para alcanzar la paz y recuperar la esperanza. Estamos viendo que la violencia vuelve a alcanzar niveles tan elevados como en 2013-2014, y por eso dar a los grupos armados una opción, una vía de escape, no puede ser más oportuno”, señaló Jean-Alexandre Scaglia, Representante de la FAO en la República Centroafricana.

Un nuevo comienzo

Moussa (nombre ficticio), es excombatiente, tiene 28 años de edad, y ahora cuida de sus animales en un barrio de Bangui, la capital, conocido por haber sido escenario de brutales enfrentamientos. Hace poco vendió uno de los cerdos que obtuvo a través del programa de la ONU y, con el dinero, comenzó un pequeño negocio: compra y venta de colchones y tablones. “No sé por qué combatía. No tenía sentido, y no me llevaba a ninguna parte. Mi madre es musulmana, mi padre es cristiano. ¿Contra quién luchaba?”, dijo.

“Elegí recibir formación –añadió- para criar y vender cerdos. Debo decir que siento como si una nueva puerta se abriera frente a mí, especialmente después de obtener mi certificado. Quiero formar parte de esto, para ver la paz y una vida mejor en mi país”. Más jóvenes como Moussa se dedican a cultivar y vender hortalizas. Otros se dedican a la reparación de caminos y las infraestructuras públicas destruidas por el conflicto.

“El programa genera además beneficios considerables. De media, las ganancias mensuales son de unos 50 000 CFA (85 dólares EEUU), pero estas actividades generan entre 200 000-300 000 CFA (300-500 dólares EEUU) por mes. El programa no solo ayuda a restablecer la paz, sino que también impulsa la economía y brinda a los jóvenes la oportunidad de reconstruir su país”, según Scaglia.

La capacitación de tres meses tiene lugar en Bangui y en las regiones que se han visto más afectadas por el conflicto (como Kaga Bandoro, Bambari y Haute Kotto), y acogen aún a cientos de miles de personas desplazadas. Aquí, en habitaciones pintadas de colores en destartalados edificios municipales o instalaciones militares abandonadas, los excombatientes -hombres y mujeres no hace mucho involucrados  en una violencia que ha dividido a la población del país y horrorizado al mundo-, se sientan diligentemente en sus pupitres, ansiosos por aprender.

Stella (nombre ficticio), es otra excombatiente que completó recientemente su formación y obtuvo su certificado en producción avícola. Ya ha criado y vendido alrededor de 600 pollos, y acaba de comprar otro millar. El dinero que gana lo invierte en hornear y vender galletas de banano para multiplicar sus ingresos. “Antes de la crisis –dice- era difícil encontrar trabajo, aunque estudiaba informática y administración. Cuando comenzaron los combates, me acerqué a ciertos individuos. Así comenzó todo. Me impulsó la necesidad de encontrar trabajo. Ahora sé que esta nueva actividad me ayudará a tener una vida normal”.

Para Stella, una vida normal significa no solo ganar lo suficiente para mantenerse a sí misma, sino también poder caminar libremente de nuevo y ser aceptada en su comunidad. La FAO apoya la ampliación de la iniciativa de las Naciones Unidas para el desarme, la desmovilización y la reintegración, y como parte de un nuevo proyecto, ayudará a los excombatientes a tener acceso a programas de microcrédito para comenzar su propio negocio.

La población de la RCA no puede esperar

El resurgir de la violencia ha llevada a la RCA a su cuarto año de conflicto. Más de medio millón de personas han huido de sus hogares, cruzando las fronteras o a enormes campamentos de desplazados internos. Una de cada dos personas sufre hambre. La FAO necesita urgentemente 10 millones de dólares EEUU antes de febrero para asistir a más de 350 000 personas -desplazados y comunidades de acogida vulnerables- para reanudar sus actividades agrícolas y prepararse para la próxima temporada agrícola (marzo-abril de 2018) suministrándoles semillas y aperos, y servicios veterinarios básicos para su ganado.