La FAO alerta ante los brotes de langosta del desierto en Yemen y el Cuerno de África

La FAO alerta ante los brotes de langosta del desierto en Yemen y el Cuerno de África

25/07/2019

La reproducción estival de la langosta del desierto, acrecentada por las lluvias torrenciales, puede suponer una grave amenaza para las zonas agrícolas de Yemen, Sudán, Eritrea y partes de Etiopía y el norte de Somalia durante los próximos tres meses, advirtió hoy la FAO. La plaga podría tener efectos potencialmente adversos en los rendimientos estacionales de la agricultura y en las economías locales, perjudicando a la seguridad alimentaria y a los medios de subsistencia de la población de los países afectados.

Defending the farm

Este año se han realizado operaciones intensivas terrestres y aéreas contra la plaga en Irán (712 000 ha), Arabia Saudita (219 000 ha) y Sudán (105 000 ha), que sin duda han reducido las poblaciones de langostas, pero que no han podido evitar por completo que se formaran enjambres y se desplazaran a las zonas tradicionales de reproducción estival en Yemen, Sudán, el Cuerno de África y a ambos lados de la frontera indo-pakistaní.

Existe un riesgo entre moderado y alto de que la amenaza de la langosta del desierto se agrave aún más en el interior y zonas costeras de Yemen y el interior de Sudán, con la formación de enjambres que amenazarían la producción agrícola a finales del verano. A esto seguirá un ulterior incremento de insectos en ambas riberas del Mar Rojo durante el próximo invierno, a partir de noviembre. Yemen es el país más amenazado debido a las infestaciones generalizadas en las bandas de saltones y a las fuertes lluvias que provocarán la formación de enjambres a partir de esta semana, lo que podría dar lugar a otra generación de langostas a finales de agosto, si las condiciones meteorológicas siguen siendo favorables.

En el peor de los casos, los enjambres podrían migrar del Yemen en otoño al Cuerno de África y llegar a Kenia a finales de año, a menos que se establezcan medidas urgentes para prevenir y combatir la plaga en la región. Las langostas del desierto invadieron Kenia por última vez en 2007 y se requirieron operaciones aéreas para controlar la situación.

En el noreste de Somalia, en las últimas semanas se han visto enjambres de insectos maduros en diversos lugares, causando importantes daños a las cosechas. Se están formando bandas de saltones a lo largo de la costa noroeste y probablemente en el noreste a partir de los huevos puestos por los enjambres, lo que podría dar lugar a que surjan otros nuevos hacia finales de agosto. Se espera que ocurra una reproducción similar en el este de Etiopía, mientras que grupos de langostas adultas podrían desplazarse desde la región septentrional de Amhara a las zonas de reproducción estival en el oeste de Eritrea y el interior de Sudán. En Sudán se ha detectado un elevado número de insectos adultos en el Valle del Nilo, mientras que algunos adultos dispersos han aparecido recientemente en la costa del Mar Rojo y en Kordofan del Norte, donde tendrá lugar la reproducción estival.

Una plaga peligrosa

Tras adquirir la capacidad de desplazarse por aire, enjambres de decenas de millones de langostas pueden volar hasta 150 km diarios empujados por el viento. La langosta del desierto (Schistocerca gregaria) vive unos tres meses, y una langosta hembra pone unos 300 huevos. Un insecto adulto puede consumir aproximadamente su propio peso en alimentos frescos a diario, unos dos gramos. Un enjambre pequeño consume la misma cantidad de alimentos al día que unas 35 000 personas.

Necesario actuar con urgencia para proteger las cosechas

Se requieren operaciones de emergencia contra la langosta del desierto para salvaguardar los cultivos y mitigar el riesgo de infestación en Yemen, así como para evitar que los enjambres de langostas invadan los países vecinos.

En Yemen, las actividades de vigilancia y control se ven obstaculizadas por la inseguridad en las zonas de reproducción de los insectos y por la falta de medios, como equipos y fondos operativos. Para hacer frente en parte a esta situación, la FAO ha movilizado rápidamente 100 000 dólares EEUU, gracias a una contribución de Bélgica a través del Fondo especial para actividades de emergencia y rehabilitación (SFERA), y otros 200 000 dólares EEUU de sus recursos propios para organizar una campaña contra la langosta muy necesaria. Y ya está implementando una serie de medidas urgentes para apoyar las operaciones de vigilancia y control en las zonas de reproducción.

La FAO ha iniciado igualmente el proceso de compra de equipo adicional para aumentar la capacidad del Ministerio yemení de Agricultura y permitir el control oportuno de la langosta en las zonas infestadas. Además, ha lanzado un llamamiento generalizado a la comunidad internacional.

Los principales beneficiarios de estas medidas son los agricultores, ganaderos y pastores nómadas que viven en las zonas infestadas de langostas del desierto, y cuyos medios de subsistencia estarán protegidos de los daños que el aumento de las infestaciones de langostas causaría a la producción agrícola y a los pastizales. La ayuda permitirá a unas 100 000 personas en las provincias de Lahij, Shabwah, Hadramout, Abyan, Saná y Al-Hodeidah proteger sus cultivos, previniendo así la pérdida de cosechas, que puede dar lugar a un aumento del hambre y la pobreza en las zonas rurales, que ya han sufrido las consecuencias del actual conflicto.

Aunque Sudán está mucho mejor equipado y preparado que otros países de la región, la actual situación política del país puede reducir la eficacia de las operaciones este verano. La capacidad operativa en Eritrea, Etiopía y Somalia septentrional sigue siendo también relativamente limitada. Dada la gravedad de la amenaza actual de la plaga, todos los países deben hacer un seguimiento de la situación con de misiones periódicas de vigilancia sobre el terreno y la adopción de las necesarias medidas de control allí donde se haya detectado una infestación significativa de langostas.