Aumentan las crisis climáticas: los organismos alimentarios de la ONU piden más apoyo para las víctimas del hambre en África austral

Aumentan las crisis climáticas: los organismos alimentarios de la ONU piden más apoyo para las víctimas del hambre en África austral

31/10/2019

Una cifra récord de 45 millones de personas en 16 países en la Comunidad del África austral para el Desarrollo (SADC, por sus siglas en inglés) sufrirán una situación de grave inseguridad alimentaria en los próximos seis meses, han advertido los organismos de la ONU que se encargan de la alimentación.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) piden financiación urgente para evitar una grave crisis a causa del hambre y que la comunidad internacional incremente las inversiones en medidas a largo plazo para combatir los efectos de las crisis climáticas y fomentar la capacidad de las comunidades y los países para hacerles frente.

Hay más de 11 millones de personas que experimentan actualmente niveles de Fase 3 "Crisis" o Fase 4 "Emergencia" según la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF) en nueve países de África austral: Angola, Zimbabwe, Mozambique, Zambia, Madagascar, Malawi, Namibia, Eswatini y Lesotho.

"Hemos tenido la peor sequía en 35 años en las zonas centrales y occidentales durante la temporada agrícola", explicó Margaret Malu, Directora Regional en funciones del PMA para África austral. "Debemos atender las apremiantes necesidades de emergencia alimentarias y nutricionales de millones de personas -añadió-, pero también invertir en la resiliencia de quienes se ven amenazados por sequías, inundaciones y tormentas cada vez más frecuentes y graves".

Mientras que África austral ha contado con lluvias normales solamente en una de las últimas cinco temporadas agrícolas, la sequía persistente, los ciclones consecutivos y las inundaciones han causado estragos en las cosechas en una región que depende en gran medida de la agricultura de secano a cargo de pequeños campesinos. La creciente crisis alimentaria-que afecta tanto a las comunidades urbanas como a las rurales-, se ve agravada por el alza de los precios de los alimentos, las pérdidas de ganado en gran escala y el incremento del desempleo. También están empeorando los niveles de malnutrición aguda en las comunidades especialmente vulnerables.

Los organismos alimentarios de la ONU están intensificando sus respuestas en nueve países africanos y planean ayudar a más de 11 millones de personas para mediados de 2020. Además de atender las urgentes necesidades alimentarias y nutricionales, ayudarán a los pequeños agricultores a impulsar la producción y reducir las pérdidas, gestionar de forma sostenible los valiosos recursos de suelo y agua y adoptar prácticas agrícolas climáticamente inteligentes, mejorar el acceso a los insumos, el crédito y los mercados, e impulsar campañas de vacunación para combatir las enfermedades del ganado.

"Las lluvias tardías, largos períodos de sequía, dos ciclones de gran magnitud y los problemas económicos han demostrado ser una combinación desastrosa para la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia en toda África austral", aseguró Alain Onibon, Coordinador Subregional de la FAO para África austral.

"Dado que muchas comunidades agrícolas podrían necesitar al menos dos o tres temporadas agrícolas para volver a la producción normal -añadió-, la ayuda inmediata resulta vital. Ahora es el momento de ampliar la respuesta de emergencia agrícola. Tenemos que asegurarnos de que los agricultores y los grupos agropastoriles aprovechen las buenas lluvias previstas, suponiendo que ocurran, ya que esto será crucial para ayudarles a reconstruir sus medios de subsistencia".

Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), las temperaturas de África austral están aumentando al doble de la media mundial, y la región incluye seis de los nueve países más afectados por la meteorología adversa en los próximos años: la República Democrática del Congo, Malawi, Mozambique, Tanzania, Zambia y Zimbabwe.

"Con una región tan propensa a las crisis y afectada por altas tasas de hambre crónica, desigualdad y pobreza estructural, el cambio climático es una emergencia existencial que debe ser abordada con la máxima urgencia", aseguró por su parte Robson Mutandi, Director del FIDA para África austral, recordando que "los gobiernos deben desempeñar el papel más relevante, pero todos debemos colaborar, porque nos afecta a todos y cada uno de nosotros". Para superar las crisis recurrentes y abordar las causas profundas de la pobreza y la inseguridad alimentaria, es fundamental vincular la acción humanitaria y el desarrollo a más largo plazo. Con fuentes de financiación sostenibles, las comunidades y los países pueden aumentar su resiliencia ante las crisis futuras.