"Según nuestras estimaciones, hasta el momento hemos eliminado más de 400 000 millones de langostas en toda la región".©FAO/Luis Tato

Kenya repele el recrudecimiento de la langosta del desierto por el momento, pero el África oriental sigue en peligro

02/08/2020

Entrevista a Cyril Ferrand, Jefe del equipo de resiliencia para el África oriental de la FAO

¿Cómo va la campaña contra la langosta del desierto en el África oriental?

En este momento la FAO está luchando contra la segunda generación de langostas del desierto. Hemos realizado considerables progresos en varios países, en especial en Kenya, donde solo dos de los 29 condados infestados en febrero por las langostas del desierto siguen estándolo actualmente. En los próximos días, esta cifra se reducirá a un condado y, en tres semanas, Kenya debería estar completamente libre de infestaciones a gran escala. Esto es un logro, pero la amenaza de una posible reinfestación hacia finales de año exigirá una vigilancia atenta y permanente.

Lamentablemente, Etiopía sigue infestada de una segunda generación reproductiva, así como reinfestada en parte de enjambres procedentes de Kenya. Asimismo, Etiopía está amenazada por la llegada de nuevos enjambres procedentes del Yemen. Se ha realizado un trabajo considerable en Etiopía, pero lamentablemente la batalla allí continuará hasta finales de año. En Somalia también estamos avanzando, a pesar de los problemas de seguridad, si bien se prevé que la langosta se reproduzca en el norte. También prevemos la reproducción de la langosta en verano en el Sudán y en el oeste de Eritrea.

Somos conscientes de que no podemos detener un recrudecimiento de la langosta del desierto a escala mundial en unos pocos meses solamente. Naturalmente, la situación de la langosta en el Yemen y el Asia sudoccidental sigue siendo motivo de preocupación, pero, por lo que hace al África oriental, debo decir que hemos progresado mucho en toda la región, donde al principio los conocimientos técnicos eran muy escasos. Algunos de los países afectados no habían visto langostas del desierto desde hace decenios; en el caso de Kenya, desde hace 70 años. Por supuesto, sigue siendo necesario reforzar la capacidad de seguimiento y respuesta en toda la región, con miras a estar preparados en caso de que se produzca un nuevo recrudecimiento.