Bangladesh: el sector agrícola ha sido devastado por el ciclón

Bangladesh: el sector agrícola ha sido devastado por el ciclón

23/11/2007

El sector agrícola, ganadero y pesquero en Bangladesh meridional ha sufrido enormes pérdidas a causa del ciclón Sidr, y se necesita ayuda urgente a gran escala para reparar los daños, según informó hoy la FAO.

El ciclón ha afectado a más de 6,7 millones de personas en 30 distritos meridionales del país, y los últimos informes de las autoridades sitúan la cifra de muertos en cerca de 3 000 personas.

Más de 92 000 hectáreas de tierras agrícolas han resultado completamente destruidas, mientras que otras 551 000 han sufrido daños parciales, según datos de la Oficina de Gestión de Catástrofes (DMB, por sus siglas en inglés) de Bangladesh, que incluye a representantes del Gobierno, Naciones Unidas, países donantes y de organizaciones no gubernamentales.

Las pérdidas en el ganado también han sido importantes, y se estima que ascienden a unos 350 000 rumiantes (vacas, búfalos, ovejas y cabras) y aves de corral.

En el sector pesquero y de la cría de camarones se han evaluado daños igualmente serios. En los distritos de Morelganj y Sharankhola, importantes zonas productoras de camarón, cerca de 5 000 explotaciones de camarón resultaron destruidas. En el distrito de Bagerhat, cerca del 90 por ciento de las explotaciones a lo largo del rio Baleshwar resultaron arrasadas por olas gigantes.

Intervención rápida

“Es necesaria ayuda urgente para ayudar a rehabilitar la producción agrícola y pesquera, así como los recursos ganaderos utilizados para la tracción animal en las comunidades afectadas”, señaló Anne M. Bauer, Directora de la División de Operaciones de Emergencia y Rehabilitación de la FAO. “La intervención rápida –añadió- para mejorar la disponibilidad de alimentos y el autoabastecimiento en los distritos devastados por el ciclón reducirá la necesidad de ayuda más costosa a largo plazo”.

“Los daños están siendo ahora evaluados por el Gobierno y sus asociados, y la tarea de rehabilitación es enorme”, aseguró Ad Spijkers, Representante de la FAO en Bangladesh. ”Se necesitan insumos agrícolas y semillas de hortalizas, material de pesca y equipos para la acuicultura, así como piensos y vacunas para el ganado. También requiere especial atención la rehabilitación de manglares y las actividades de reforestación”, dijo.

La FAO ha recibido hasta ahora un millón de dólares EE.UU. del Fondo Central de Emergencias de la ONU para la ayuda inmediata a los campesinos y pescadores afectados por el ciclón, y está buscando de forma activa fondos de otros donantes para ayudar a rehabilitar los medios de subsistencia y la dignidad de más de 100 000 de entre las familias más afectadas, actividades que beneficiarán directamente a cerca de 500 000 personas.

Además, el Gobierno de Bélgica ha aprobado la entrega a la FAO de 2 millones de dólares EE.UU. para asistir a unas 47 000 familias (235 000 personas) a través del suministro de semillas y otros insumos agrícolas, así como redes y material de pesca.

La FAO ha establecido una unidad de coordinación y rehabilitación dentro de su Representación en Bangladesh para apoyar las operaciones de socorro y rehabilitación en las regiones afectadas por el ciclón.

Señal de alerta

En su intervención ante la Conferencia de gobierno de la FAO esta semana, el Embajador de Bangladesh, Fazlul Karim, agradeció a la FAO y a sus Estados miembros su ayuda. Indicó que a pesar de los esfuerzos del Gobierno, la vulnerabilidad climática no está permitiendo a Bangladesh alcanzar la seguridad alimentaria de forma sostenible. Citó como ejemplos el devastador impacto de las graves inundaciones en julio y agosto pasados y el ciclón de la semana pasada, que coincidió con la temporada principal de cultivo del arroz, el alimento básico en el país asiático.

”Las recientes catástrofes naturales deberían servir como señal de alerta para todos. Es necesario tener iniciativa para avanzar en la tecnología y en las diversas formas de intervención para ayudar a los países vulnerables a hacer frente al desafío del cambio climático”, señaló Karim. “Tenemos que trabajar duro –añadió- al unísono y con un objetivo común, de forma que la posteridad no pueda cuestionar nuestra visión colectiva o el no haber actuado a tiempo”.