Reconstrucción de la red de irrigación de Afganistán

Reconstrucción de la red de irrigación de Afganistán

14/02/2012

Los conocimientos técnicos de la FAO contribuyen a restablecer el sistema después de decenios de deterioro - La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura está intensificando su apoyo técnico para rehabilitar los deteriorados sistemas tradicionales de irrigación de Afganistán, con la intención de ayudar a los agricultores a aumentar la producción agrícola. La iniciativa también pretende mejorar los conocimientos y aptitudes que los agricultores necesitan para hacer funcionar y mantener los sistemas de irrigación.

La FAO firmó un acuerdo de 27,7 millones de USD con el Ministerio de Energía y Agua de Afganistán, con el fin de proporcionar asistencia técnica, así como conocimientos especializados y capacitación para llevar a cabo el Proyecto de reconstrucción y desarrollo de los sistemas de irrigación (IRDP).

Decenios de guerra en Afganistán y la emigración de la población rural han contribuido a la degradación y el abandono del sistema de irrigación del país. La falta de instalaciones de riego eficientes ha dejado a muchos agricultores sin suficiente agua para la agricultura, que comprende la producción de trigo, el principal cultivo alimentario básico del país. Pero en los últimos años, el Ministerio de Energía y Agua del país ha dado prioridad al fomento de los recursos hídricos en su estrategia de desarrollo nacional.

"Los sistemas de irrigación se fueron deteriorando en los últimos tres decenios, no sólo por la falta de inversión, sino también porque los pobladores fueron abandonando las zonas rurales, sin que quedara nadie para mantener los sistemas ni para transmitir los conocimientos autóctonos a la generación más joven. En una ocasión, por ejemplo, en que hubo una inundación, no hubo nadie para reparar ni limpiar los canales y los embalses dañados. En consecuencia, en las zonas rurales los agricultores no lograban obtener suficiente agua para cultivar sus tierras. El resultado ha sido la disminución de la producción agrícola", señala Pasquale Steduto, Jefe de la Unidad de Fomento y Gestión de las Aguas, de la FAO.

El proyecto se financia principalmente por medio de una donación del Banco Mundial con una contribución adicional del Gobierno de Afganistán. Se basa en la experiencia adquirida en la aplicación por la FAO del proyecto de emergencia del Banco para restablecer la irrigación, que concluyó en diciembre de 2011.

Este proyecto de emergencia fortaleció la capacidad de la Unidad de Coordinación del Proyecto del Ministerio en materia de planificación y gestión del restablecimiento de los sistemas de irrigación. El objetivo del nuevo proyecto sexenal de fomento y restauración es dar seguimiento a las actividades anteriores mediante el diseño y la construcción de pequeños embalses, además de restablecer los sistemas de irrigación. También terminará la creación de las redes y servicios hidrometeorológicos para supervisar las condiciones del clima, los problemas de suministro y calidad del agua, e incluirá capacitación para hacer funcionar las redes y darles mantenimiento.

Mejor irrigación, más cultivos 

La FAO ayudará el Ministerio de Energía y Agua a capacitar personal y ayudará a utilizar métodos modernos de diseño y gestión. La iniciativa también capacitará a los agricultores en prácticas mejoradas de gestión del agua, funcionamiento y mantenimiento de los sistemas de irrigación.

El objetivo general del proyecto es aumentar la productividad y la producción agrícolas en las zonas del proyecto, en consonancia con la estrategia nacional de desarrollo de Afganistán.

Se prevé que la reconstrucción de los sistemas de irrigación en el país abarque una superficie total de regadío de aproximadamente 300 000 hectáreas, incremente la superficie irrigada alrededor del 15 %, propicie un aumento del rendimiento de las cosechas de un 20 % y beneficie a unos 230 000  hogares.

"El trigo es el cultivo más importante de Afganistán porque para del 80 al 100 % de la población es el cultivo básico número uno. Y en un 80 % de las tierras que cultivan los agricultores se produce trigo. Por lo que cualquier reducción en la producción de trigo se traduce en escasez de alimentos y repercute directamente en la seguridad alimentaria de Afganistán", señaló Steduto.

Las mejoras en la irrigación ya han dado buenos resultados. Entre 2004 y 2011, los proyectos de irrigación que han recibido el apoyo de la FAO ayudaron a Afganistán a aumentar la productividad de sus cultivos y la superficie irrigada. Se han rehabilitado unas 778 000 hectáreas, introduciendo la irrigación en 158 000 hectáreas de esta superficie. En consecuencia, la productividad del trigo en las zonas del proyecto aumentó más del 50 %.