Una combinación de sequía, pobreza crónica, elevados precios de los alimentos, desplazamientos de población y conflictos afecta a millones de personas en la región africana del Sahel

La falta de fondos compromete los planes de emergencia en el Sahel y el Cuerno de África

27/04/2012

La falta de fondos compromete los planes de emergencia en el Sahel y el Cuerno de África - El Director General de la FAO, José Graziano da Silva, advirtió hoy que la falta de fondos para ayudar a los campesinos, criadores de ganado y familias dedicadas a la agricultura y el pastoreo en el curso de la actual temporada de lluvias en Sahel y el Cuerno de África, alcanza un total de 110 millones de dólares EEUU.

"En el Cuerno de África, estamos perdiendo la oportunidad de aprovechar nuestros recientes avances y garantizar la resiliencia de las comunidades rurales. En el Sahel, eso equivale a no poner en marcha medidas que pueden evitar que empeore la situación de seguridad alimentaria", aseguró Graziano da Silva al intervenir en la 27ª Conferencia Regional de la FAO para Europa.

El déficit de financiación para la totalidad del presente año alcanza un total de 239 millones de dólares EEUU para las dos regiones africanas citadas. Los fondos se utilizarán para diversas actividades a corto y largo plazo, incluyendo programas de "dinero por trabajo" o de "bonos por trabajo", distribución de semillas, fertilizante y aperos y formación para los campesinos, vacunas para el ganado y producción de forraje.

El Director General ha admitido los esfuerzos que realizan los países donantes para mantener su nivel tradicional de ayuda, añadiendo que "es en tiempos de crisis cuando la población vulnerable más nos necesita".

En su intervención ante ministros y otros altos funcionarios del continente africano, Graziano da Silva explicó el nuevo enfoque de la FAO para combatir el hambre en África. Entre los puntos clave se incluyen el trabajo conjunto con los socios en acciones lideradas a nivel nacional y regional para vincular la emergencia al desarrollo, crear capacidad de resistencia entre las familias y comunidades rurales, ampliar las iniciativas exitosas, fomentar las inversiones públicas y privadas en la agricultura y la seguridad alimentaria, manejo de riesgos y fortalecimiento de las instituciones locales.