La hambruna de Somalia: un año después

La hambruna de Somalia: un año después

20/07/2012

El largo camino para hacerse resistentes frente a la sequía - Hoy hace exactamente un año, las Naciones Unidas anunciaron el estado de hambruna en el sur de Somalia. La crisis se prolongó durante de seis meses, provocó miles de muertes y requirió un programa masivo de ayuda humanitaria antes de declararse oficialmente terminada el 3 de febrero de 2012.

Hoy Somalia se encuentra en el camino hacia la recuperación, pero la situación sigue siendo crítica y es vital que continúe recibiendo ayuda para preservar la seguridad alimentaria.

Luca Alinovi, que dirige las operaciones de la FAO en Somalia, advierte: "mediante el diseño y ejecución de un proceso de reconstruir mejor, hemos visto a comunidades volver a ponerse en pie en el plazo de seis meses. Pero existe el peligro -añadió- de que puedan volver a una situación de crisis, si ahora nos desentendemos".

Grave peligro

El peligro parece tanto más grave cuanto que el pronóstico más reciente de la Unidad de Análisis de Seguridad Alimentaria y Nutrición en Somalia de la FAO, (FSNAU, por sus siglas en inglés), advierte que la disminución de lluvias de este año dará lugar a una cosecha por debajo de la media o escasa en muchas partes del sur del país, incluyendo la importante región productora de sorgo de Bay. Esta área representa normalmente casi dos tercios de la producción total de sorgo del país.

Ello podría conducir a un deterioro de la situación de seguridad alimentaria -clasificada actualmente como muy crítica en la mayor parte del sur de Somalia- a pesar de los considerables esfuerzos humanitarios desplegados por la FAO y otros actores nacionales e internacionales. Unos 3,4 millones de somalíes continúan recibiendo apoyo en forma de ayuda alimentaria o dinero en efectivo.

En la región central de Somalia, dedicada al agropastoreo, se espera igualmente una cosecha exigua tras unas lluvias irregulares y por debajo de la media, combinadas con plagas. Esto ha tenido implicaciones obvias en el acceso a los alimentos de las familias.

Crear capacidad de resistencia

La estrategia de asistencia de la FAO para el sur de Somalia ha sido ayudar los agricultores y criadores de ganado a construir capacidad de resistencia a largo plazo frente a la sequía y otras situaciones de emergencia, en una región asolada por sequías recurrentes.

La ayuda prestada por la FAO a más de un millón de personas ha sido en forma de intervenciones con dinero en efectivo, que ayudaron a las comunidades vulnerables a comprar alimentos de inmediato. Junto con los insumos agrícolas y servicios de salud para el ganado, ello ha permitido a la gente permanecer en sus lugares de origen. Se distribuyeron fertilizantes y semillas mejoradas, al tiempo que se vacunaron 14 millones de cabezas de ganado. La ayuda permitió a los campesinos en las regiones de Bay y Shabelle duplicar su producción de maíz y de sorgo el año pasado.

"Durante la sequía, hemos sobrevivido con una comida al día y ni siquiera podía comprar leche", explicó Fatuma Aden Abdirahman, una madre de ocho hijos que trabajó en un programa de "dinero por trabajo" de la FAO en Gedo, el sur de Somalia "Pero ahora, gano al menos 18 dólares EEUU por semana y puedo permitirme tres comidas diarias para mis hijos y pronto repondré las cabras que perdí a causa de la sequía ", añadió.

Además de hacer llegar dinero a manos de la gente, las iniciativas basadas en el dinero en efectivo benefician también a las comunidades a largo plazo gracias a una mejor infraestructura. Por ejemplo,  se rehabilitó un total de 1 626 km de canales, que utilizan 82 231 campesinos que ahora pueden beneficiarse de la irrigación y ya no dependen de la agricultura de secano.

"Existe también la creciente necesidad de construir redes de seguridad social para proteger a los más vulnerables, por si la sequía vuelve a golpear de nuevo en el futuro", añadió Alinovi. "Continuar con la ayuda humanitaria es de suma importancia".