Declaración del Director General de la FAO, Jacques Diouf, sobre el terremoto de Haití

Declaración del Director General de la FAO, Jacques Diouf, sobre el terremoto de Haití

15/01/2010

Me encuentro profundamente impresionado y entristecido por el sufrimiento y la devastación de proporciones apocalípticas que estamos presenciando en Haití tras el terremoto del pasado martes. La FAO expresa su total solidaridad y compromiso con el esfuerzo internacional para volver a poner en pie a la nación y el pueblo haitianos. Se trata de una tragedia para Haití.

La FAO tiene una larga tradición de trabajo en este país y por ello esta catástrofe nos afecta de forma profunda. Mis pensamientos están con todas aquellas personas que en estos momentos en Haití están sufriendo o han perdido a sus seres queridos.

También estoy muy triste por el hecho de que Naciones Unidas haya perdido a tantos de sus miembros en el terremoto, colegas de la Misión de Mantenimiento de la Paz y de muchas organizaciones de la ONU. Dirijo mis pensamientos y afecto hacia sus familias.

Muchos de los empleados de la FAO tuvieron la suerte de escapar con vida. Estamos todavía tratando de localizar al personal de la FAO en Puerto Príncipe que está aún en paradero desconocido. Se está haciendo todo lo posible para encontrarles en condiciones de extrema dificultad y con comunicaciones que funcionan de forma muy precaria.

Dentro del esfuerzo conjunto internacional de rescate y ayuda, la FAO formará parte del equipo de la ONU que se está preparando para viajar a Haití. Nuestra labor será la de evaluar el daño sufrido por el sector agrícola y el impacto del seísmo en la seguridad alimentaria de un país golpeado por la pobreza y que cuenta con el nivel más elevado de desnutrición de todo el hemisferio occidental.

La FAO desempeñará también su papel en la labor de rehabilitación y reconstrucción durante las próximas semanas y meses. Continuaremos ayudando a la producción alimentaria de Haití, de forma que los devastadores efectos del terremoto no incrementen el hambre en la capital y otros lugares. Existe igualmente una necesidad urgente de restablecer las infraestructuras de los pequeños campesinos y crear proyectos de agricultura urbana para suministrar alimentos, esperanza y terapia para las víctimas.

La prioridad a corto plazo es la de salvar vidas y ofrecer asistencia sanitaria y refugio. La FAO trabajará de forma activa en Haití para garantizar la seguridad alimentaria tan pronto como las tareas de rescate lo permitan y para preparar la próxima temporada agrícola que comienza en marzo de 2010.