La FAO, el PMA y el FIDA acceleran la ayuda a las víctimas de las inundaciones en Pakistán

La FAO, el PMA y el FIDA acceleran la ayuda a las víctimas de las inundaciones en Pakistán

15/09/2010

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) trabajan juntos para hacer frente a urgentes desafíos para la seguridad alimentaria en Pakistán, tras las desastrosas inundaciones que han destruido las reservas de alimentos y cerca del 10 por ciento de los cultivos en pie del país, dejando a cerca de 10 millones de personas vulnerables al hambre y la desnutrición. La cooperación entre el PMA, la FAO y el FIDA es una parte esencial dentro del esfuerzo para la recuperación del país.

La FAO y el PMA trabajan con rapidez para movilizar recursos, logística y capacidad sobre el terreno para cubrir las necesidades alimentarias inmediatas y a más largo plazo. De forma conjunta estas organizaciones impulsan programas complementarios como los de alimentos de emergencia y apoyo nutricional, distribución de insumos agrícolas como semillas, pienso animal y suministros veterinarios, rehabilitación de tierras e infraestructuras agrícolas y actividades de microcrédito.

Estos programas, que requieren el apoyo continuado y generoso de los donantes, proporcionarán ayuda alimentaria de emergencia, al tiempo que ayudan al gobierno a invertir en la agricultura y en redes de seguridad para hacer frente al hambre y la inseguridad alimentaria agravados por el reciente desastre natural.

El PMA alcanzó a 3 millones de damnificados por las inundaciones con raciones alimentarias durante el mes de agosto, y pretende llegar a 6 millones de personas este mes, en particular a través de la ampliación de las operaciones en la regiones del Punjab y el Sindh, que permanece en su mayor parte inundada.

La ración alimentaria mensual para las familias incluye suplementos alimentarios ya preparados para niños, que se encuentran especialmente amenazados de desnutrición. Al tiempo que las aguas se retiran, el PMA ayudará a las familias a cubrir sus necesidades alimentarias y reconstruir sus medios de subsistencia, en parte a través de programas de comedores escolares.

El PMA ofrecerá también sus conocimientos de logística y sus redes en Pakistán para ayudar al Gobierno y la FAO a proveer a los campesinos con semillas y aperos para que puedan aprovechar la vital estación de siembra del trigo, ya próxima, y suministrar apoyo para rehabilitar las infrestructuras y las tierras agrícolas dañadas. El trigo es un alimento base en Pakistán, ya que cubre el 60 por ciento de las necesidades medias de proteínas e hidratos de carbono.

Con un 80 por ciento de la población afectada por las inundaciones que depende de la agricultura como medio de subsistencia, la pérdida de las reservas de semillas, cereales y animales ha dejado a las familias campesinas en una situación extremadamente vulnerable.

A pesar de que la mayoría de las áreas afectadas continúan todavía inundadas, es posible sembrar para la cosecha anual de trigo, de gran importancia y que será recolectada el año próximo, en las zonas en donde el agua ha retrocedido.

La FAO llega en la actualidad a 1,6 millones de personas en estas áreas a través de la distribución de semillas de trigo, fertilizante y semillas de hortalizas, así como pienso y suministros veterinarios para el ganado. Con un mayor apoyo de los donantes, la organización podría doblar el número de familias necesitadas que recibirían ayuda urgente en los próximos meses.

Los programas y proyectos que el FIDA financia en Pakistán pretenden mejorar los medios de subsistencia y la productividad de la población rural pobre. La organización cuenta en la actualidad con cinco proyectos en marcha en el país, cuatro de ellos, con un valor superior a los 100 millones de dólares EE.UU., se han visto afectados por las inundaciones. Las operaciones que apoya el FIDA se encuentran situadas en las áreas inundadas más vulnerables, llegando a menudo a las comunidades más desfavorecidas, en particular las situadas en áreas remotas y marginales.

En colaboración con la FAO y el PMA y sus socios en el país, el FIDA jugará un papel activo en los esfuerzos de rehabilitación y reconstrucción tras las inundaciones. Tras realizar una evaluación de los daños, el FIDA reprogramará sus proyectos en curso para cubrir las necesidades de las comunidades afectadas en las áreas donde lleva a cabo sus proyectos.

Las devastadoras inundaciones en Pakistán han afectado en conjunto a más de 20 millones de personas. Pakistán es un país ya de por sí propenso a la inseguridad alimentaria.

El riesgo de hambre y desnutrición es particularmente elevado entre aquellos que destinan más del 60 por ciento de sus ingresos a alimentos, como son la población urbana pobre, los desplazados, los campesinos tierra, pastores y la mayorìa de los pequeños campesinos.

Un acceso limitado a los alimentos obliga a la gente a pasarse a dietas más pobres y recurrir a otros mecanismos de supervivencia perjudiciales: a los niños -en particular las niñas- se les impide acudir a la escuela y se ven forzados a trabajar, las familias se endeudan, venden sus activos, recurren a la sobreexplotación de los recursos naturales o se ven obligadas a migrar en busca de ingresos, cayendo finalmente en situación de indigencia.