Una huerta llamada el Romance

Una huerta llamada el Romance

23/04/2013

En el marco de la ejecución del proyecto de “Apoyo de emergencia para la Seguridad Alimentaria y nutricional de personas afectadas por la violencia en el Departamento de Putumayo” desarrollado por la FAO con recursos del Fondo Central para la Respuesta a Emergencias de Naciones Unidas - CERF en los Municipios de Villa Garzón, Puerto Asís, Mocoa, Puerto Caicedo y San Miguel en Colombia, la FAO trabajó con las comunidades la metodología de “Aprender Haciendo”.

Para la implementación de esta metodología, se parte de la colaboración con las familias participantes, para establecer Centros Demostrativos de Capacitación “CDC”, en los cuales el equipo técnico de la FAO trabaja de manera activa con la comunidad, para realizar una mejor transferencia de diversas técnicas de producción de alimentos, obtención de semillas, agroecología y en algunas oportunidades manejo de especies menores.

Por diferentes razones, generalmente la mayoría de los participantes en los CDC son mujeres, bien sea porque son cabeza de familia, porque los hombres trabajan en el campo o simplemente por ser la mujer quien normalmente se encarga de la alimentación en su hogar. Por estas razones, es raro encontrarse con un hombre que trabaje activa y permanentemente en un CDC. En zona rural del Municipio de Puerto Asís, encontramos el corregimiento Santa Ana y allí conocimos a don Jose Ismael Barragán, único integrante masculino del CDC de este corregimiento, que fue construido en un terreno facilitado por la parroquia para el desarrollo del proyecto.

Las mujeres del grupo lo respetan y admiran y agradecen que un hombre les ayude y participe con entusiasmo. Él dice que es agricultor desde pequeño pero que le faltaba la técnica. “Teníamos unas ideas negativas, que pensábamos que aquí no se daba lo que se da en lo frío” apunta don José.

“Ahora si miro que hay otra forma de sobrevivir”. Ya tiene planes para el futuro y busca personas que se unan a él  para salir adelante y apoyar a la comunidad. Don Ismael menciona que lo primero es organizarse porque “la unión hace la fuerza”. “Hay que meter esfuerzo y trabajo pero las cosas sí se dan” dice convencido. Pepino, fríjol lechuga, rábano, col, habichuela, sandía y tomate son algunas de las especies que ya han cosechado las 17 familias que participan en este CDC.

Cuando le preguntamos a don José qué es lo que más le gusta del trabajo en el CDC dice sin dudar: “Esto ha sido unaexperiencia muy elegante... todos estamos muy a gusto trabajando en grupo” Y cómo se llama el CDC? El con picardía contesta: “Ah no! pues yo no sé! Acá salieron con el cuento pues me disculpan aquí de que la huerta “ El Romance”  porque lo que pasa es que como nosotros la hemos ido muy bien y muy divertido y por medio de esta cuestión trabajamos a lo bien con todo el grupo, con esfuerzo de todos”

En la huerta “El Romance”, la comunidad de Santa Ana ha encontrado un espacio para reunirse, aprender, trabajar en comunidad y reconstruir los lazos sociales rotos por la violencia que por años ha afectado la región. Los productos que allí cosechan complementan su alimentación, mientras ellos entre amigos recobran la esperanza de un futuro mejor.