La roya del trigo: una amenaza constante pero desatendida

La roya del trigo: una amenaza constante pero desatendida

12/06/2013

La FAO ha pedido a los países del denominado "cinturón de trigo" en el mundo que intensifiquen la vigilancia y la prevención de las royas del trigo, enfermedades fúngicas que se propagan con facilidad en temporadas especialmente lluviosas. Los rendimientos podrían verse afectados en el norte de África, Oriente Medio y Asia meridional y occidental, que representan más del 30 por ciento de la producción mundial de trigo y casi el 40 por ciento de la superficie total dedicada a este cereal.

"Las condiciones de crecimiento favorables para el trigo también lo son para las royas, por ello cuando hay lluvias abundantes es cuando las royas del trigo pueden desarrollarse mejor y proliferar", según Fazil Düsünceli, Oficial de Agricultura en la División de Producción y Protección Vegetal de la FAO, especialista en la enfermedad.

“El método ideal para prevenir las royas es cultivar las variedades adecuadas que son resistentes a enfermedades de la roya. Esto reduce al mínimo los riesgos de enfermedad. En caso de epidemias repentinas, fumigar con fungicida puede ayudar a mitigar los daños, pero sólo si la roya es tratada en una etapa temprana ", añadió Düsünceli.

Las royas del trigo se manifiestan en forma de ampollas de color amarillo, marrón o negruzco que se forman en las hojas y los tallos, llenas de millones de esporas. Estas esporas, de apariencia similar a la herrumbre, infectan los tejidos de las plantas, dificultando la fotosíntesis y disminuyendo la capacidad de la planta para producir grano.

Riesgo inminente en África oriental

Düsünceli subrayó que deben intensificarse el seguimiento y la vigilancia de las royas sobre todo en África oriental, Etiopía y Kenya, donde ha iniciado la temporada de crecimiento y las lluvias han sido favorables. Si las royas del trigo atacan a las variedades vulnerables en una etapa temprana, el experto indicó que podría perderse casi toda la cosecha.

"Si bien en las tierras bajas de las zonas más cálidas los cultivos ya están totalmente maduros o ha sido recolectados, en las zonas altas y las regiones más montañosas, incluyendo Asia central y occidental, todavía hay un riesgo de brotes, pero todavía hay tiempo para reducir las pérdidas, especialmente las provocadas por la roya amarilla", señaló Düsünceli, ya que los cultivos en altitudes elevadas y temperaturas más bajas continúan todavía madurando.

Según una alerta conjunta aparecida en www.rusttracker.org lanzada por el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMTY) y el Centro Internacional de Investigación Agrícola en las Zonas Secas (ICARDA), ambos socios de la FAO, "las condiciones climáticas propicias para la royas -sobre todo roya amarilla-, están dando lugar a brotes potencialmente graves en Asia central y occidental y el norte de África. Las condiciones frescas y húmedas han persistido en muchos países, desde Marruecos a Bután.

Según el informe, la roya amarilla (rayada) ha dañado las variedades susceptibles en algunas zonas de Afganistán, Azerbaiyán, India, Irán, Iraq, Marruecos, Pakistán, Turquía y Uzbekistán. Sin embargo no se ha producido una epidemia generalizada similar a la de 2010, en parte gracias a la introducción progresiva de variedades resistentes, el control químico y condiciones meteorológicas más calurosas. Sin embargo, en algunos lugares la gravedad de la enfermedad alcanzó niveles elevados que hicieron necesario la aplicación de fungicidas.

En Pakistán, hubo un notable aumento de informes de elevada intensidad (por encima del 40 por ciento) e intensidad moderada (por encima de 20 por ciento) para los tres tipos de roya, pero los efectos de la roya amarilla fueron más pronunciados, apareciendo en el 53% de los campos analizados.

En Afganistán, la roya amarilla apareció en las zonas oriental, septentrional y nororiental al final de marzo. La incidencia y gravedad aumentó en los cultivos susceptibles hasta la última semana de abril, pero se espera la llegada de condiciones meteorológicas más cálidas que reduzca aún más la propagación de la enfermedad.

En Marruecos, la roya rayada se encuentra extendida en casi en todas las áreas: un 40% de los campos inspeccionados registraba un 50% o más de intensidad, necesitando aplicaciones de fungicidas.