Los sistemas de vigilancia para detectar brotes de virus incluyen pruebas de laboratorio.

La acelerada propagación de la nueva gripe aviar en Europa amenaza el sector avícola, especialmente en los países de bajos recursos

24/11/2014

Una nueva cepa de gripe aviar detectada en Europa, similar a las cepas que circularon en Asia en 2014, plantean una considerable amenaza para el sector avícola, especialmente en los países de bajos recursos situados a orillas del Mar Negro y de las rutas migratorias de las aves silvestres del Atlántico oriental, advirtieron hoy la FAO y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE).

Alemania, Países Bajos y Reino Unido han confirmado la presencia de una nueva cepa del virus H5N8 de la gripe aviar en granjas de aves de corral y las autoridades alemanas han encontrado también el virus en un ave silvestre.

A principios de este año, la República Popular de China, Japón y la República de Corea notificaron brotes de H5N8 en aves de corral, así como trazas en aves migratorias y aves acuáticas. La presencia del virus en un lapso tan breve en tres países europeos, tanto en un animal slvestre como en tres sistemas de producción muy diferentes, parece indicar que las aves silvestres pueden haber participado en la propagación del virus, explicaron los expertos de la FAO y la OIE.

Hasta el momento no se ha confirmado que el virus H5N8 infecte a las personas. Con todo, es muy patógeno para las aves de corral y causa una elevada mortalidad en pollos y pavos. El virus también puede infectar a las aves silvestres, que muestran pocos síntomas. Se sabe por otros virus de la gripe que las aves silvestres pueden transportar el virus a través de largas distancias. 

Si los sistemas de producción avícola con condiciones escasas de bioseguridad se infectan en países con una limitada prevención veterinaria, el virus podría propagarse por las granjas con efectos devastadores, tanto para los medios de subsistencia vulnerables como para las economías de los países y el comercio. La mejor manera de que los países se protejan de estos efectos es fomentar mejores medidas de bioseguridad y mantener sistemas de vigilancia que detecten los brotes pronto y permitan a los servicios veterinarios responder con rapidez.