©REUTERS/Siegfried Modola

Escalada del conflicto en Sudán del Sur: 4,6 millones de personas amenazadas de grave inseguridad alimentaria

29/05/2015

El conflicto en curso y el consiguiente deterioro económico en Sudán del Sur, han dejado a 3,8 millones de personas enfrentadas a niveles de inseguridad alimentaria de emergencia y crisis, según un nuevo informe de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF). Se trata de 1,3 millones más que en la última estimación de la CIF realizada en diciembre de 2014.

El informe advierte que, de no tomarse medidas, la situación podría deteriorarse aún más con alrededor de 4,6 millones de personas –cerca del 40 por ciento de la población del país- pasando a una situación de inseguridad alimentaria grave en julio de 2015.

Las estimaciones de la CIF de abril indican que la mayoría de las personas afectadas (3 millones en nivel de crisis y 800 000 en nivel de emergencia) se encuentran en tres estados del noreste del país en la región de Gran Alto Nilo, la más afectada por los combates. Muchos otros están en la parte occidental de la región del Gran Bahr el Ghazal, donde las condiciones también se han deteriorado como consecuencia de la extensión del conflicto.

Clasificación IPC para Sudán del Sur de abril 2015

 

El conflicto y la inseguridad que ha generado afectaron a la temporada de siembra del año pasado en la región del Gran Alto Nilo y han provocado el desplazamiento de millones de cabezas de ganado, ya que los ganaderos huyen de los combates en varias zonas del país. Con el aumento de la violencia, hay más personas que se están viendo desplazadas, además de los 1,5 millones ya registradas en 2014. Mientras tanto, incluso en las zonas no afectadas por el conflicto, muchos mercados no funcionan correctamente, mientras que el aumento de la inflación y la depreciación de la moneda local están impulsando al alza los precios de alimentos.

El informe muestra también que, además de los 3,8 millones de personas que se encuentran en niveles de emergencia y crisis, otros 4 millones adicionales han llegado a la fase de la seguridad alimentaria acentuada (ver cuadro a la derecha). "Esto significa que no serán capaces de mantener adecuadamente sus medios de vida o satisfacer sus necesidades alimentarias sin caer en mecanismos de supervivencia negativos, incluyendo el consumo de alimentos silvestres y saltarse comidas", explicó Erminio Sacco, Asesor Técnico Principal del Sistema de información sobre agricultura y alimentación en Sudán del Sur, un proyecto de la FAO financiado por la Unión Europea para apoyar la institucionalización de sistemas sólidos de información sobre seguridad alimentaria, tanto a nivel nacional como de los estados.

"Las tendencias observadas, como las alteraciones del mercado con el aumento de precios alimentarios, conducirán inevitablemente a la población hacia una espiral de niveles graves de inseguridad alimentaria en todo el país", añadió Sacco.

La CIF es una iniciativa de múltiples socios que utiliza un enfoque estandarizado para clasificar la inseguridad alimentaria, sobre todo en situaciones de crisis. Las estimaciones se basan en un consenso técnico entre los actores involucrados, incluidos los gobiernos.

Modos de vida amenazados, mientras suben los precios de los alimentos 

En Juba, capital de Sudán del Sur y la ciudad más grande de este joven país africano, los precios de los cereales, aceite vegetal y azúcar –tanto producidos localmente como importados-, aumentaron entre un 24 y un 69 por ciento en el primer trimestre del año, y son actualmente entre el 90 y el 100 por cien más elevados respecto a los niveles estacionales normales.

La compra de alimentos supone habitualmente una gran parte del gasto de los hogares, hasta un 85 por ciento para los pobres urbanos. A medida que la crisis económica erosiona los ingresos, habrá más pobres urbanos y rurales incapaces de satisfacer sus necesidades alimentarias.

El informe de la CIF observa cómo el conflicto ha amenazado a los medios de vida rurales, especialmente en la región del Gran Alto Nilo, deteriorando aún más la situación de seguridad alimentaria. Por ejemplo, se observó una disminución significativa en la cantidad de familias que obtienen ingresos del trabajo ocasional -cualificado y no cualificado-, disminuyendo de la cifra habitual de entre 20-30 por ciento a sólo un 6-8 por ciento.

Con el fin de ganarse la vida o satisfacer sus necesidades alimentarias, mucha gente de las zonas rurales ha optado por medios de vida alternativos, como la venta de productos agrícolas, ganado y recursos naturales, como postes de madera, pasto, leña, carbón vegetal, o buscan ayuda alimentaria a través de los lazos familiares.

La seguridad alimentaria depende del fin del conflicto

El informe de la CIF indica que la mejora de la situación de la seguridad alimentaria dependerá en gran medida de la situación de seguridad y la resolución del conflicto, la estabilización económica y el acceso humanitario sin restricciones.

Dentro de su programa de la resiliencia para el país, la FAO ha intensificado esfuerzos para llegar a 2,8 millones de personas en 2015 con apoyo de emergencia a los medios de vida, incluyendo paquetes para la producción agrícola y de hortalizas, material de pesca y para el tratamiento del ganado. Sin embargo, la Organización de la ONU advierte que la capacidad de la población sursudanesa para recuperarse seguirá siendo frágil hasta que las personas puedan reanudar plenamente la reconstrucción de sus medios de subsistencia.

"La FAO en Sudán del Sur está adaptando sus operaciones y dando prioridad a las intervenciones de emergencia sobre los medios de vida para llegar a las personas que sufren inseguridad alimentaria grave, pero la principal preocupación es la seguridad y lograr acceder a estas personas a tiempo", subrayó el Representante de la FAO en el país africano, Serge Tissot.

"Para evitar un nuevo y potencialmente catastrófico agravamiento de la situación de la seguridad alimentaria de la población más vulnerable, es fundamental que los socios continúen -y a ser posible amplíen- su trabajo de apoyo de emergencia a los medios de subsistencia, así como en la creación de resiliencia", añadió Tissot.

El último informe de la CIF aprobado por el Gobierno de la República de Sudán del Sur puede encontrarse aquì. El próximo análisis integral de la CIF para Sudán del Sur estará completado en septiembre de 2015.